FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA
SAN JUAN BOSCO (Pinchar imagen)

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA
ESTAMOS EN LARREA,4 - 48901 BARAKALDO

BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
ESTE BLOG TE INVITA A LEER TEMAS DE ACTUALIDAD Y DE DIFERENTES PUNTOS DE VISTA Y OPINIONES.




jueves, 23 de marzo de 2017

•Obras de justicia, no obras de misericordia

José María Álvarez Rodríguez, Miembro del Foro Gaspar García Laviana

Tenemos que agradecer a los investigadores y a los pensadores que nos vayan pasando los resultados de sus trabajos. El artículo de Xabier Picaza sobre “las obras de misericordia” me ha  resultado sumamente interesante. Hemos reflexionado sobre él en la reunión del mes de Marzo del Foro Gaspar García Laviana. Es verdad que uno ya sabía que no había que confundir lo que es exigencia de la justicia con lo que es de caridad y también que, aunque se llegasen a paliar algunas necesidades desde esta instancia, ello no nos exoneraba de luchar por un mundo más justo donde los seres humanos no se viesen obligados a “vivir de la caridad”, recibiendo por esos cauces lo que se les debiera dar en justicia.


Sin embargo creo que es sumamente importante el llamamiento a no confundir al personal llamando “obras de misericordia” lo que en realidad son “obras de justicia”, al menos visto el asunto desde la perspectiva del evangelio. El camino que nos señala el evangelio de Mateo 25, 31-46 para entrar en el Reino no son “obras de misericordia”, sino más bien “obras de justicia”. A aquellos que dan de comer al hambriento, de beber al sediento, a los que acogen a los extranjeros, visten al desnudo, visitan-cuidan a los enfermos y a los cautivos, “Dios” los llama “justos”. Ello será debido a que han hecho lo que es “de justicia”.
La verdad es que es muy distinto valorar tales obras como “de misericordia” a valorarlas como “de justicia”. La misericordia parece que está más bien en el nivel de lo personal y que ser misericordioso, o serlo más o menos, es algo voluntario en uno. Por consiguiente, al ser una exigencia que incumbe a las personas se descarta que sea obligación de los Estados.  Son obras de misericordia: es cosa de la gente, o de Cáritas, o de tal o cual ONG.


La cosa cambia si esas obras las consideramos de justicia. Si ello es así, el principal responsable de satisfacer esas necesidades fundamentales es el Estado y a él hay que exigírselo. Si no lo hiciere, subsidiariamente, todos estaríamos obligados a ello, pero sin dejar de denunciar la dejadez de quien es responsable de que todos los ciudadanos tengan qué comer, qué vestir, dónde vivir… etc.
Por otra parte, si son obras de justicia los beneficiarios tienen derecho a esos servicios que son todos de primera necesidad y si no se satisfacen no podemos decir que estamos en un Estado de Derecho, sino al contrario sería un Estado injusto porque no se satisfacen derechos importantes de mucha gente. Esta es la calificación que hay que aplicar a nuestro Estado: no estamos en un Estado de Derecho, pues en él hay gente que, por las causas que sean, no puede satisfacer sus necesidades vitales, tal como parados, extranjeros, algunos enfermos, huérfanos, incapacitados en determinadas funciones, viudas, jubilados…

Para justificarse se suele decir que “no hay dinero para todo”. Y es verdad, pero hay que responderles a los que argumentan de esa manera que lo que hay que hacer es una escala de necesidades, pues no todas son iguales. Entre las primeras a satisfacer habrán de estar precisamente las relacionadas con la vida, como son “las obras de justicia” de las que habla el texto de Mateo: la comida, el agua, la vivienda, la salud. Lo que no es de recibo es que se dé prioridad a otras mil cosas que ni de lejos son de justicia. Se subvencionan actividades relacionadas con el deporte, el arte, la diversión… El dinero público debe atender antes las necesidades vitales de los ciudadanos y otras que, aunque no lo sean, se han de priorizar a otros muchos gastos del Estado, de las Autonomías y de los Ayuntamientos.
Cualquiera puede informarse del problema del hambre en el mundo, del problema del agua. ¡Cuánta gente vive en unas condiciones de vivienda denigrantes! Mirando a la situación mundial, estos problemas se agrandan y se agravan, pero existen en todos los países, aún en los más desarrollados.
Es evidente que, en cuanto al reparto de los recursos, la economía está organizada injustamente, pues se está marginando, no ocasionalmente sino ininterrumpidamente, a un grupo muy importante de gente que no es atendida. Quizás las instituciones encargadas de los servicios públicos hayan de tener más ingresos, pero también es verdad que el dinero que tienen lo han de gastar de manera muy distinta. En muchas partes del Estado hay ejemplos escandalosos de gastos públicos millonarios que no han servido para nada o que se hacen para atender necesidades secundarias de los que mejor viven.
Hasta ahora esta reflexión ha tenido por objeto hablar de quién es responsable de dar respuesta inmediata a las necesidades vitales, pero hay que analizar más profundamente estas situaciones y ver sus causas para poder llegar a dar soluciones radicales. Habrá que hablar del paro, de los salarios y pensiones de miseria… Habrá que mencionar la férrea dictadura del neocapitalismo ante cuya fuerza nos sentimos anonadados y la desunión de quienes por principio tendrían que combatirle. También habría que poner entre las causas de que las cosas no cambien nunca “el aburguesamiento”, como decíamos antes, de quienes se han situado en los niveles medios de la sociedad.
También es una causa de que nuestra sociedad sea tal como es el hecho de que la clase dominante ha logrado poner a su servicio todas las fuerzas del Estado: las leyes, las distintas fuerzas públicas, los tribunales de justicia. Se obliga a cumplir sólo las leyes que interesa. Y no a todos. Últimamente muchos han visto lo que ya era una realidad antes: la ley no es igual para todos. Lo percibimos bien los que entramos en las cárceles. En octubre de 2014 el Presidente del Tribunal Supremo y del consejo general del Poder Judicial, Carlos Lesmes reconocía que la actual Ley de enjuiciamiento Criminal estaba “pensada para el roba gallinas”, no para el gran defraudador”.
Después de ver y analizar el panorama de las necesidades vitales, tendremos que pensar qué hacer. Dado que las cosas no son así accidentalmente, sino que se suceden ininterrumpidamente y casi podríamos decir que necesariamente, pues parecen ineludibles para muchos, tendremos que declararnos anti-este-sistema que engendra situaciones inhumanas tan generalizadas. Que a algunos nos vaya mejor no es razón para darlo como válido y apoyar esta organización social donde hay tanta desigualdad, con el agravante de que cada vez el desequilibrio es mayor.
Estos Estados, como el nuestro y otros, que son habitualmente injustos. No vivimos en un Estado de Derecho. En ellos hay un grupo mayoritario de privilegiados, protegidos por las leyes existentes, pero hay otro grupo, también grande pero más pequeño, abandonado a su suerte, desprotegido. Este desorden establecido se mantiene gracias a las fuerzas del Estado: el poder ejecutivo, legislativo y judicial (ejército, fuerzas de seguridad, leyes, tribunales, cárceles…), pero también gracias a que cerramos los ojos para no ver la realidad de los sufrientes, cerramos nuestra razón para no pensar sobre ella y no saber qué es lo de verdad está pasando. También sucede lo contrario: que lo vemos, pero hacemos poco o nada para que las cosas cambien. A nosotros nos va bien o relativamente aceptable y no nos importan, al menos suficientemente, aquellos a los que les va mal o muy mal en la vida. No somos solidarios y por eso no podemos estar satisfechos con nuestro comportamiento. Y, por último, hay que decir, muy alto y muy claro, que son muy pocos los cristianos que entienden que el compromiso político es también una expresión de la solidaridad con los empobrecidos para cambiar de raíz su suerte.

•A la cultura de la violencia oponemos la cultura de la paz

Leonardo Boff

Leonardo Boff2Mi sentimiento del mundo me dice que vivimos dentro de una violencia mundial sistémica. Seria largo enumerar todos los tipos de violencia. Pero está tan globalizada que el obispo de Roma, el papa Francisco, ha afirmado tres veces que estamos ya dentro de la tercera guerra mundial. No es imposible que la nueva guerra-fría entre Estados Unidos, Rusia y China acabe provocando un conflicto nuclear.

Si sucede esta tragedia será el fin del sistema-vida y de la especie humana. Este estado de permanente beligerancia se deriva de la lógica del paradigma civilizatorio que se ha ido formando lentamente durante siglos hasta llegar a su paroxismo en nuestros días: la ilusión de que el ser humano es un “pequeño dios” que se sitúa sobre las cosas para dominarlas y acumular beneficios, a costa de la naturaleza y de naciones enteras. Hemos perdido la noción de pertenecer a la Tierra y de que somos parte de la naturaleza. Esa conciencia nos llevaría a confraternizar con todos los seres de este bello planeta.
Es urgente una nueva relación con la Tierra y con la naturaleza, compuesta de sinergia, respeto, convivencia, cuidado y sentido de responsabilidad colectiva.
Esta relación convivial ha estado siempre viva en todas las culturas de Occidente y de Oriente, especialmente en nuestros pueblos originarios que muestran hacia la Tierra un profundo respeto.
En nuestra cultura tenemos la figura paradigmática de San Francisco de Asís, actualizada hoy por el obispo de Roma, Francisco, en su encíclica Laudato Si: cuidando de la Casa Común. Proclama al poverello de Asís «santo patrón de todos los que estudian y trabajan en el campo de la ecología… pues para él toda criatura era una hermana, unida a él por lazos de cariño. Por eso se sentía llamado a cuidar de todo lo que existe» (n.10 y 11). Con cierto humor recuerda «que san Francisco pedía que en el convento se dejase siempre una parte del huerto para las hierbas silvestres» (n.12), pues ellas a su modo también alaban a Dios.
Esta actitud de ternura lo llevaba a recoger las babosas de los caminos para que no fueran pisadas. Para san Francisco todos los seres son animados y personalizados. Por intuición espiritual descubrió lo que sabemos actualmente por vía científica (Crick y Dawson que descifraron el DNA): que todos los vivientes somos parientes, primos, hermanos y hermanas, porque tenemos el mismo código genético de base. Por eso trataba a todos como hermanos y hermanas: al sol, a la luna, al lobo de Gubbio y hasta a la muerte.
Esta visión supera la cultura de la violencia e inaugura la cultura del cuidado y de la paz. San Francisco realizó plenamente la espléndida definición que la Carta de la Tierra encontró para la paz: «es la plenitud creada por relaciones correctas consigo mismo, con las otras personas, otras culturas, otras vidas, con la Tierra y con el Todo mayor del cual somos parte» (n.16).
El Papa Francisco parece haber realizado las condiciones para la paz que predica por todas partes y que personalmente irradia. Él expresó emotivamente un pensamiento que vuelve una y otra vez en la encíclica: «todo está relacionado, y todos nosotros, seres humanos, caminamos juntos como hermanos y hermanas en una peregrinación maravillosa, entrelazados por el amor que Dios tiene a cada una de sus criaturas y que nos une también con tierno afecto al hermano Sol, a la hermana Luna, al Hermano rio y a la Madre Tierra» (n. 92).
En otro lugar aparece la siguiente formulación, ahora crítica: «Es preciso fortalecer la conciencia de que somos una única familia humana. No hay fronteras ni barreras políticas o sociales que nos permitan aislarnos, por eso mismo, tampoco hay espacio para la globalización de la indiferencia» (n.52).
De esta actitud de total apertura, que a todos abraza y a nadie excluye, nace una imperturbable paz, sin miedo y sin amenazas, paz de quien se siente siempre en casa con sus padres, hermanos, hermanas, y con todas las criaturas.
En lugar de la violencia coloca los fundamentos de la cultura de la paz: el amor, la capacidad de soportar las contradicciones, el perdón, la misericordia y la reconciliación más allá de cualquier presuposición o exigencia previa.
Al abordar el tema de la paz en su encíclica, el obispo de Roma, Francisco, repite lo que Gandhi y otros maestros han dicho antes: «la paz no es ausencia de guerra. La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado, con la ecología y con el bien común, porque cuando es auténticamente vivida, se refleja en un equilibrado estilo de vida, aliado con la capacidad de admiración que lleva a la profundidad de la vida; la naturaleza está llena de palabras de amor» (n.225). En otro momento afirma: «la gratuidad nos lleva a amar y a aceptar el viento, el Sol y las nubes, aunque no se sometan a nuestro control; así podemos hablar de una fraternidad universal» (n.228).
Con esta visión suya de paz y de gratuidad él representa otro modo de ser-y-de-estar-en-el-mundo-con-los-otros, una alternativa al modo de ser de la modernidad que es estar fuera y encima de la naturaleza y de los otros y no junto con ellos, conviviendo en la misma Casa Común.
El descubrimiento y la vivencia de esta hermandad cósmica nos ayudará a salir de la crisis actual, nos devolverá la inocencia perdida y hará que añoremos el paraíso terrenal cuyas señales podemos anticipar.
*Leonardo Boff es articulista del JB online y ha escrito: Francisco de Asís y Francisco de Roma: una nueva primavera en la Iglesia, 2015.
Traducción de Mª José Gavito Milano

martes, 21 de marzo de 2017

La credibilidad de la prensa

Pedro Serrano
Enviado a la página web de Redes Cristianas
En el comunicado contra Podemos, la APM, Asociación de la Prensa de Madrid, dice que considera incompatible con el sistema democrático que un partido político, sea el que sea, trate de orientar y controlar el trabajo de los periodistas y limitar su independencia. Totalmente de acuerdo. ¿Quién podría negar semejante evidencia? Por tanto, si se demuestra fehacientemente que Podemos ha incurrido en alguna de estas prácticas que reciba el reproche social y político e incluso el castigo legal que se merezca.
Ahora bien, dicho lo anterior, uno no puede dejar de hacerse algunas preguntas. ¿Por qué la APM ha tardado tanto en darse cuenta de la gravedad de estas prácticas existentes desde mucho antes de la existencia de Podemos? ¿Por qué la APM y buena parte del sector periodístico siguen callando o claudicando ante dinámicas represivas provenientes de diferentes poderes fácticos o políticos? ¿Por qué algunos periodistas de este país han soportando ruedas de prensa a través de un televisor o donde se prohibe hacer preguntas? ¿Por qué algunos periodistas son recriminados por sus jefes, cambiados de puesto o forzados a despedirse por hacer demasiado bien su trabajo? ¿Por qué creen ustedes que está aumentando la autocensura entre los profesionales del periodismo? ¿Por qué será que casi el 70% de los jóvenes no confían en los medios españoles, según el último informe de Reuters y de la Universidad de Oxford?
Sobra decir que hay excepciones honrosas, pero el verdadero problema de la prensa no reside en las presiones de políticos y de otros poderes en la sombra, sino en la claudicación de ésta ante las mismas. No son pocos a los que se les llena la boca de grandes palabras sobre la libertad de prensa y de expresión para luego, una vez pronunciadas, hacerles una sonora pedorreta. En este tiempo de simulación y artificio, ya no es primordial la búsqueda de la verdad. ¿Para qué esforzarse en encontrarla cuando se puede fabricar a la medida de nuestros intereses?
. Valladolid

Religión y apostasía. A propósito de “Silencio”

José Arregi
José Arregui1
Hace ya dos meses que dos matrimonios amigos fuimos a ver Silencio, de Scorsesse. Entretanto, ha desaparecido de las carteleras y de los medios que todo lo devoran. Todo lo devoramos sin haberlo saboreado y sin tiempo para digerir y nutrirnos. En cuanto a la película como tal, carezco de criterio competente para afirmar si es buena o mala, ni me interesa en este momento. Nos dio para una larga y sabrosa sobremesa, con discordancia de opiniones y concordia comensal: ¿Apostatan realmente los jesuitas Ferreira y Rodrigues o solo fingen hacerlo? Por lo demás, ¿es la película fiel a la historia? Y las grandes cuestiones de fondo: ¿Qué es fe? ¿Qué es apostasía?…
Pero antes de nada: ¿Qué movía a unos jóvenes jesuitas –o franciscanos y dominicos– europeos a embarcarse hacia las lejanas islas de Japón, con una lengua, unas tradiciones y una religión tan distintas de las suyas, mientras su propia Europa se desangraba en guerras de cristianos por cuestiones de dogmas y de poderes?

Les movía sin duda la mejor voluntad, pero no la mejor inteligencia de la fe. Iban en nombre de Jesús, pero al amparo de monarcas y de ricos mercaderes. Les inspiraba el evangelio liberador de Jesús, pero estaban sujetos a su letra, convencidos de que la fe consiste en profesar el Credo, el evangelio se identifica con religión cristiana y la religión cristiana católica es la única verdadera.
Creían con razón que el mensaje del evangelio es universal, pero ignoraban que el lenguaje y todas las formas en que lo expresaban eran –siguen siendo– radicalmente particulares. Embarcaban para enseñar lo que conocían, pero no para aprender lo que desconocían. Querían salvar a aquellas gentes, pero pensaban que la salvación era cosa del cielo después de la muerte, y que solo se podrían salvar quienes abrazaran sus creencias y recibieran su bautismo. Se exponían heroicamente a la tortura y la muerte, pero les confortaba la certeza de que obtendrían la corona suprema en lo más alto del cielo.
Eran mensajeros de Jesús. Solo que Jesús nunca pretendió fundar una religión, ni jamás se le pasó por la cabeza enviar a nadie a “convertir paganos”. Él se sintió profeta de Dios, de un mundo nuevo inminente, y, con un grupo de discípulos y discípulas, se fue a anunciarlo y vivirlo por caminos y aldeas. “Convertíos a la vida”, venía a decir.
Pero muy pronto el evangelio de la vida se convirtió en religión clerical, la Iglesia se alió con el imperio y los cristianos entendieron que Jesús los enviaba a cristianizar y, sin saberlo, a helenizar, romanizar y europeizar todo el mundo. Los profetas de un mundo nuevo se volvieron misioneros de la única religión que garantizaba el perdón de los pecados aquí y la vida feliz solo en el más allá.
En la nueva religión de los misioneros cristianos, muchos encontraron consuelo y libertad, la esperanza de sus vidas, y de buena gana apostataron de sus antiguas creencias y prácticas religiosas, incluso hasta morir torturados. Otros muchos, incontables, fueron sometidos contra su voluntad a una terrible disyuntiva: o apostatar o morir. Pero la Iglesia jamás ha proclamado mártires a cristianos disidentes o a quienes ella hizo morir por no apostatar de su religión o de su ateísmo.
A veces cambiaron las tornas, como en Japón a lo largo del siglo XVII, cuando el poder político impuso el budismo como religión de Estado, igual que los reyes europeos imponían su confesión católica, protestante o anglicana en sus reinos y en las tierras conquistadas. Muchos cristianos japoneses prefirieron entonces la muerte más terrible a la apostasía, mientras los monjes budistas cantaban mantras al Buda compasivo Amida, y ellos –los cristianos– se preguntaban por qué Dios callaba, sin atreverse a pensar que un Dios así no puede existir. Otros –como el Kichijiro del film– apostataron del cristianismo para salvar su vida, pero condenándose a vivir el resto de su vida carcomidos por la culpabilidad. El jesuita Rodrigues también apostata, pero solo por salvar a otros, y vive el resto de su vida en el remordimiento de haber pisado un fumie, una mera tablilla con la imagen de Jesús. Mucho antes que él había apostatado el padre Ferreira, y no solo para salvar a otros sino también para salvarse a sí mismo. Y no tuvo remordimientos por haberlo hecho. Vivió en paz. Vivió.
En nuestra sobremesa hubo discrepancias al respecto: ¿apostató el sabio padre Ferreira por convicción o solo fingió hacerlo? Para mí, el padre Ferreira es el modelo del cristiano maduro, libre de la religión. Es el único que no apostata en realidad. Pues toda religión, el cristianismo incluido, no es en el mejor de los casos sino una representación de la Vida, como el fumie no era sino una representación de Jesús. ¿No querría tu mujer que pisaras su imagen por salvar tu vida y la de tus hijos? Preferir la religión a la vida propia y ajena: eso es apostatar.
(Publicado en DEIA y en los Diarios del Grupo NOTICIAS el 19-03-2017)

lunes, 20 de marzo de 2017

¿Qué existe detrás del concepto ‘Ideología de Género’?

ATRIO


OLGA
Volvemos sobre un tema ya muy tratado. Y Olga lo aclara muchísimo. Porque, según ella misma nos dice, en Chile un obispo del Opus se empeña en poner toda su autoridad en resucitar ese ogro artificial que se llama Ideología de género, “la más “artera” de las ideologías que hoy atacan al mundo y a la fe cristiana” y cuyo rechazo atribuye al papa Francisco. Ver en El mostrador. AD
1- Planteo
Últimamente se escucha hablar muy fuerte y con mucha animosidad acerca de la Ideología de Género. Las iglesias Católicas y Protestantes, las Congregaciones Evangélicas, los parlamentarios, los partidos políticos, todos ellos se han involucrado en esta discusión sin siquiera determinar claramente de qué están hablando ni de que perspectiva están mirando el tema, que no sea la satanización que es obvia.
2- Qué es la “ideología”
Cuando hablamos de Ideología apuntamos a un conjunto de postulados, creencias o datos de la realidad, que nos sirven de base a algún modelo de entender la realidad. Y sobre esa perspectiva de entendimiento de la realidad configurada en ideas, digamos nuestra ideología, modelamos nuestras acciones individuales, relacionales o comunitarias.
Dentro de estos postulados hay algunos que son claros a primera vista, y otros que no lo son. Hay algunos que se apoyan en realidades de las cuales existe consenso, y otras que son discutibles, ya sea por el avance de la Ciencia de la cual la mayoría no está al tanto, o porque las diferentes sociedades y culturas del mundo no están de acuerdo.
3- La “ideología de género”
La ideología de género sería, entonces, el conjunto de postulados y creencias que se tiene sobre los géneros humanos, en relación:
– a la morfología dada por el sexo en sus características
  •          – corporales,
  •          – genéticas,
  •          – orgánicas,
  •          – hormonales,
  •          – cerebrales;
– a su rol en la sociedad respecto
  •          – al sexo,
  •          – a la reproducción,
  •          – al trabajo,
  •          – al poder y
  •          – a los derechos civiles;
  • – y finalmente a su sentimiento íntimo de pertenencia.
4- la realidad en el corralito de “dos sexos”.
La ideología de género debiera abarcar a ambos sexos y no solo al femenino, si queremos hacer una descripción del tema, ya que solo tenemos definidos dos sexos, y estamos amarrados a clasificar por exclusión. Lo que no es femenino tiene obligatoriamente que ser masculino, dejando fuera un ámbito de la realidad que quizás existe y necesita ser trasparentado.
Además, las clasificaciones son constructos humanos fabricados con fines pedagógicos y no representan la totalidad de la realidad y sus matices.
Para el mundo primitivo, los seres vivos observados se dividían en 2 grandes grupos:
  • – Los que parían hijos y
  • – los que no parían hijos.
De ahí que en algunos idiomas la palabra mujer está definida por su rol de “productora de creaturas.”
5- Observando la Naturaleza.
Esta observación deja fuera muchas categorías de animales hermafroditas, o cuya función productora de creaturas cambia de forma según exista comida o estén pasando una hambruna, ya que la Madre Naturaleza o el Dios Padre, como queramos llamarlo, son pródigos en soluciones diversas que no tienen nada que ver con la moralidad humana.
6- Dimorfismo sexual
En los mamíferos y los seres humanos se puede aplicar grosso modo esta visión, que está respaldada en casi todos los casos por la diferente morfología externa masculina y femenina. Macho y Hembra.
En los seres humanos existe un dimorfismo sexual:
  • – que le da al macho mayor altura, mayor desarrollo muscular, mamas atrofiadas y órganos sexuales externos.
  • – La mujer es generalmente de menor altura, tiene mayor cantidad de grasa corporal, menos desarrollo muscular, tiene mamas más desarrolladas, y sus órganos sexuales no son visibles externamente y solamente posee una vagina que permite la penetración del órgano sexual masculino con fines de reproducción y de placer, el gran regalo que recibimos y que parece que no es común dentro del Reino Animal.
7- Los “genes” (X e Y) y las “hormonas”
Ambos sexos son el producto de una unión de un espermatozoide masculino que puede contener dos características: un gene X heredado de su madre que da origen a todas las mitocondrias celulares, o un gene Y que contiene las características que masculinizan al huevo fecundado.
La mujer produce un huevo que contiene XX, definiéndose como femenina tanto por su constitución celular como por su constitución orgánica.
Durante la gestación, las hormonas producidas por la madre hacen blanco en las células del hijo, teniendo esta función un programa en el tiempo que debe ser seguido en un cierto orden. Así, las hormonas masculinas de la madre hacen blanco en las células precursoras que producen los órganos sexuales del hijo, y éste comenzará a producir testosterona masculinizando su cerebro y todas sus órganos.
Del mismo modo las hormonas femeninas de la madre hacen blanco en las células precursoras de los órganos sexuales femeninos, echando a andar la máquina hormonal del feto y las hormonas de éste harán blanco en su propio cerebro en formación.
Todo este juego hormonal que tiene un programa a través del tiempo, sigue después del parto, durante toda la vida.
8- Después del parto: el juego sigue
Durante todo el tiempo que va desde la concepción al nacimiento, la vida extrauterina y la muerte, el organismo estará adaptando su genética a las circunstancias que le toca vivir.
Estas circunstancias se verán reflejadas
  • – en el cuerpo físico,
  • – en el cerebro,
  • – en el sistema nervioso y
  • – en el sistema hormonal,
a través de mecanismos de adaptación genética que posee la célula, prendiendo o apagando ciertas potencialidades según cómo sea su percepción del medio ambiente, percepción que no pasa necesariamente por el consciente.
9- Precaria determinación del “sexo” del recién nacido
Al nacimiento, la determinación del sexo del recién nacido se hace por la visión de los órganos sexuales externos:
  • – Si tiene pene es hombre,
  • – si no tiene pene, es mujer.
No he visto que se haga examen genético ni que nadie hay recomendado una Ecografía para ver si tiene ovarios.
Esta visión es sumamente parcial, ya que sabemos que existe un sexo genético que no necesariamente es XX mujer e XY hombre, sino que puede tener variaciones como XXY o XYY, o variaciones en la feminización o masculinización del cerebro, ya que el programa de desarrollo no es 100% inalterable.
Esto se ha visto en muchas atletas femeninas, que han sido descartadas porque su sexo genético les producía una ventaja muscular sobre su propio sexo explícito.
Además, el sexo externo de una creatura puede estar acompañado de ovarios y/o vagina que a la hora de la pubertad se van a echar a andar feminizando al sujeto que durante 12 o 14 años ha creído ser varón.
También se da el caso de clítoris largos que son clasificados como penes llevando a errores que a veces tardan años en reparase.
10- Una suerte de “destape”
Todos estos problemas han sido tradicionalmente ocultados por los sujetos y sus familias, pero ahora están saliendo a la luz.
¿Por qué ahora?
  • * Porque se sabe más sobre la naturaleza biológica de los seres vivos.
  • * Porque las personas viven en sociedades modernas que tratan de respetar a los individuos en su intimidad personal, ya que no hay cosa más personal que el sexo y el sentimiento de representar en sociedad el papel en el cual se sienten bien, y sin hacerle daño a nadie.
  • * Por eso hay que dar cabida a estas personas en la situación que les calce mejor a su felicidad.
11- Variaciones del “objeto sexual”
En cuanto a los roles de sexo, se sabe que dentro de los dos sexos tradicionales, el objeto sexual no es fijo e invariable. Ni tampoco en los mamíferos, que disciernen por olores, se da en todos los casos que el objeto sea el que corresponde.
Pero en el ser humano sabemos que el objeto sexual no está necesariamente fijado
¿Por qué a un hombre le gusta el olor a hombre y no de mujer y viceversa? ¿Variaciones en el programa genético de desarrollo? Es lo más probable, ya que el correlato físico de nuestras emociones está asentado en el cerebro. Pero la homosexualidad es tan vieja como el mundo y es la Naturaleza en su variabilidad la que se muestra juguetona y liquida nuestras clasificaciones.
Y el caso más extraño es el de los transexuales, que no tiene que ver con el objeto sexual, sino con el sentimiento de pertenencia a un sexo distinto del que se tiene. Lo inquietante es que se suele dar desde muy temprano, desde la primera infancia.
Es el sentimiento del propio yo, ese constructo mental al que le hemos concedido el timón de nuestras vidas. Es ese yo, al que le duele cuando nos pegan, sufrimos cuando nos abandonan, tiene afectos y desafectos, y en este caso no se siente identificado por el cuerpo que lo materializa.
12- La corteza cerebral: escenario dramático
Hace muy poco tiempo que las investigaciones neurológicas descubrieron que el problema radica en la feminización o masculinización de la corteza cerebral. Si les interesa ver:
Y ese es un drama que ha salido a flote este último tiempo, pero que hay ejemplos en el mundo que existe en varias partes.
En India hay una casta de hombres travestidos que sus familias echan de la casa, y se tienen que ganar la vida como prostitutas. Forman familia y viven juntos en algún rincón de la ciudad. Nadie condena a los hombres machos que acuden a esas prostitutas. ¿No suena terrible? ¿No sería mejor dejar que los dejen adoptar el sexo femenino, y que sus familias puedan acogerlos? Ya de hecho su vida es triste y confusa y no veo razón para hacérselas más triste, excepto nuestros malos instintos.
¿Por qué tanto encono con las personas que tienen ese problema? ¿A quién dañan? ¿Qué nos importa si andan con melena o rapados? ¿O si se visten de señorita? ¿Por qué vamos a sentir que les hacen daño a nuestros hijos? Si nuestros hijos no tienen ese problema, dudo que los imiten.
Y tanto escándalo por los baños, cualquiera diría que en un colegio civilizado no hay casillas separadas ¿o lo que realmente temen es la curiosidad insana de los niños y su crueldad para con los que son diferentes?
¿No será que hay que educar a los niños para que vean gente diferente? ¿O no quieren hablar de eso?
13- Ideología de género: ¿ideología o reclamo?
Estos son algunos de los ítems que se ven en la famosa “ideología de género” que no pasa de ser un reclamo de los excluidos de la supuesta normalidad humana.
Hay otro tema que lo meten junto con las variaciones de la naturaleza humana en el campo sexual, y es el reclamo femenino por su desigualdad de oportunidades, de roles y de derecho a la dignidad y respeto que debería tener cualquier ser humano y que constituye el Movimiento Feminista.
La verdad es que no tienen nada que ver excepto que ambos son reclamos de parte de la población humana, siendo el caso del feminismo el 50% de la población.
Además, es un reclamo contra algo cultural que es más modificable que la fisiología de las gónadas o del cerebro.
Por muchos siglos e incluso actualmente, la mujer ha sido sujeto de un encasillamiento en roles predeterminados, y de un maltrato en muchos campos permitido y avalado por la costumbre.
La costumbre es la repetición ad infinitum de un modo de ver las cosas y accionar sin pararse a reflexionar si está bien o mal, en el sentido de que estamos haciendo sufrir a alguien.
Cuando ese alguien adquiere la libertad para hacer presente su queja, en vez de pararse a reflexionar se para a pontificar y cuestionarla.
Cualquier queja acerca del rol de la mujer -o su maltrato-, es tachada de “ideología”, como si fuera una doctrina aprendida como loro y que debe ser desechada como un peligro para la sociedad o como inmoral.
14- la presión religiosa
Curiosamente los principales detractores de esta queja y solicitud de revisión de los principios en el cual se basa el maltrato consensuado, son las religiones monoteístas.
Sin embargo, el principal referente en Occidente es Jesús de Galilea, y él no fue un maltratador ni de mujeres, ni de homosexuales ni de los niños y toda su doctrina se refiere al buen trato entre personas, y él es el referente ideológico del cristianismo.
No se explica, por lo tanto, donde está el famoso cristianismo que postulan para satanizar el movimiento feminista y el movimiento de transexuales y homosexuales.
15- Caminos mejores
El avance de la humanidad va por profundizar la tolerancia a las diferencias legítimas, por el ahondamiento de la compasión, no por la capacidad tecnológica para hacer guerras no por la capacidad de esclavizar al prójimo y explotarlo.
Pero los seres humanos solo hace muy poco consensuaron que la esclavitud no era una buena cosa. Sin embargo se siguen esclavizando mujeres en formas más o menos civilizadas, y eso es lo que las mujeres desean, que los hombres visualicen estas acciones y las comprendan:
  • – Igual remuneración para trabajos,
  • – iguales responsabilidades en el hogar y en la crianza,
  • – sexo consensuado y no impuesto,
  • – respeto mutuo.
Esto es ideología de género feminista y se basa en el supuesto de que como seres humanos, hombres y mujeres merecen igual dignidad y respeto, y son aptos para todos los trabajos.
16- Concluyendo
Pienso que la “ideología de género” se convierte en un problema para los abusadores de siempre, que necesitan esclavas gratis en casa, un problema para las mujeres que no estiman a su propio sexo, o la rigidez mental de aquellos que nunca han revisado la veracidad de los postulados que afirman sus propias ideologías sobre el mundo.
¿Por qué, si no, ese ampararse en la religión y echarle la culpa a Dios? Porque están tan inseguros de sus propias visiones de mundo que necesitan un patrocinador supra importante y socialmente garantizado. Su frase más célebre es “lo dice la Biblia”, aunque también la biblia dice que hay que hacerse cargo del pobre, del débil, de la viuda y del huérfano y no vemos a nadie haciéndose cargo de nada.
Quizás es más honesto decir que algo no nos gusta, sin implicar en ese “no gusta” la necesidad de que el otro desaparezca o lo borremos del mapa o no tenga derechos cívicos.
A mí no me gustan las cumbias, y no por eso voy a hacer una cruzada contra su producción y ejecución. Agradecería que no me las pusieran fuerte o cuando voy a dormir. Y se acabó.
…………………….
NOTA: la presentación en parágrafos (1 a 16) es un agregado de Óscar.

¿Lo logrará Papa Francisco? 4/4

Redacción de Atrio

vatican insiderLa última parte del análisis de Gianni Valente.


Hay quienes ya han escrito el final de la historia y prevén el fracaso de las reformas.
Pero estas previsiones no toman en cuenta la verdadera mirada del Papa

GIANNI VALENTE. CIUDAD DEL VATICANO. VaticanInsider
¿Lo logrará Papa Francisco? A veces se lo preguntan muchos de los que ven con agradecimiento su magisterio cotidiano. Entre esperanzas y trepidaciones, sin respuestas descontadas, encomiendan a un suspiro de oración incluso el deseo de un tiempo de camino distendido y prolongado, vivido en compañía de un Papa que ayude a todos a volver a descubrir y saborear día a día la auténtica naturaleza de la Iglesia. Esa naturaleza de «madre fecunda» que vive solamente de la «confortante alegría de anunciar el Evangelio», según la imagen que usó el cardenal Bergoglio en su breve discurso durante las Congregaciones generales antes del Cónclave. La misma pregunta (pero con un tono amenazador y aderezado con sonrisitas irrisorias o con poses de analistas de relieve) se ha convertido en el mantra del que parten casi todas las consideraciones sobre el actual papado de monseñores superficiales y de grupos de agentes del «mainstream» mediático-cultural comprometidos en el frente vaticano.
  • La medida mundana empresarial
Las dos perspectivas desde las que se plantea la pregunta predicen escenarios diferentes. Las digresiones mediáticas sobre el futuro de las reformas que ha puesto en marcha Papa Bergoglio normalmente no toman en cuenta la naturaleza propia de la Iglesia como criterio base para juzgar cada una de las decisiones tomadas, los objetivos esperados ni las perspectivas de fondo. Se aplican mecánicamente al Papa las categorías y los criterios de análisis reservados a los administradores delegados contratados para salvar mega-empresas insolventes. El Pontificado es descrito, de esta manera, como una violenta carrera de obstáculos, marcada por éxitos «fulgurantes», por los frenazos obligados y los fracasos «humillantes» del Papa administrador global. La medida mundana empresarial que se utiliza para interpretar los años de Papa Francisco (los que ya pasaron y los que el Señor querrá todavía repararnos) es un callejón sin salida. El frenesí con el que se evalúan los rendimientos y dividendos de cada una de las operaciones lo deja a uno literalmente sin aliento.

  • El discurso del «Papa-héroe solitario»
La reforma narrada como empresa del Papa-héroe solitario en contra de los males de la Iglesia parece haber sido confeccionada a medida para desembocar irremediablemente en el poco amable final del propio naufragio. A la merced de los saboteadores que se exaltan con cada tropiezo, sembrando divisiones y «dubia» en el pueblo de Dios (para luego decir que el Pueblo de Dios está dividido y que tiene dudas). Esa narración de la reforma también está cargada con los narcisismos más o menos interesados de todos los aspirantes a colaboradores, que venden como apoyo a las decisiones de Bergoglio los libros sobre las orgías de los sacerdotes, o que amplifican como en un espectáculo la lucha contra la pederastia y la caridad para las personas sin hogar. Los mismos que en la actualidad pretenden cada vez más del Papa octogenario podrían esgrimir dentro de poco el arsenal de los lugares comunes sobre el Papa «reformista» que pierde batallas y «comienza a desilusionar». Los circunspectos comentadores que analizan la Iglesia como un juego palaciego de equipos tal vez ya tienen lista la columna con la que describirán el fracaso del Papa don Quijote que no pudo lograrlo y que ha perdido su batalla contra los molinos de viento (de la Curia, de los cardenalones, del oscurantismo clerical, de los «lobbies» financieros, etcétera).

  • ¿Cuál es la reforma que le interesa a Francisco?
Puesta en estos términos, Papa Francisco no podrá lograrlo. Sin embargo, a pesar de todas las ocurrencias sorprendentes para que su presencia se vuelva «viral» en las redes sociales, la reforma de carácter mundano empresarial que le endosan como prueba obligada para entrar al Salón de la fama de los súper-líderes globales parece fuera de su alcance. En realidad nadie ha dicho que le interese. Tal vez, teniendo en cuenta las cosas que él mismo dice, el eventual éxito de una reforma concebida en esos términos y bien lograda podría parecerle una desgracia. La reforma, tal y como la describen muchos analistas de cuestiones vaticanas (e incluso uno que otro documento programático), seguirá siendo un proceso de reestructuración de los aparatos y procedimientos, según los criterios de la eficiencia funcional. Acredita la imagen de una Iglesia que cambia y se re-funda con sus fuerzas, con procesos de auto-maquillaje eclesial copiados de las prácticas de los departamentos que se ocupan de la gestión de recursos humanos, con una embarrada de fervor postizo sobre la «conversión misionera que quiere Papa Francisco». Pero el actual Sucesor de Pedro le ha querido sugerir a todos los que lo escuchan de verdad, y de todas las maneras posibles, que las auténticas reformas eclesiales se nutren de otra fuente y tienen objetivos diferentes.

  • Las reformas por la salvación de las almas
Desde antes del Cónclave, en el breve discurso que pronunció a sus colegas cardenales reunidos en las Congregaciones generales, el entonces arzobispo de Buenos Aires identificó justamente la auto-referencialidad como una enfermedad de la Iglesia, además del «narcisismo teológico». Y añadió precisamente que al alejarse de la imagen de la Iglesia mundana y auto-suficiente, «que vive en sí y para sí misma», se habrían podido sugerir las posibles reformas «que hay que hacer para la salvación de las almas». El dominico Yves Congar, gran teólogo del Concilio, constataba hace tiempo que «las reformas logradas en la Iglesia son las que se han hecho en función de las necesidades concretas de las almas». También el Concilio Vaticano II propuso y aprobó las reformas con el deseo de que la luz de Cristo brillara con mayor transparencia sobre el rostro de su Iglesia: se trataba de escombrar los obstáculos y los pesos inútiles, cambiando incluso instituciones y prácticas, solamente para resaltar que la Iglesia «no posee más vida que la de la gracia» (Pablo VI, «Credo del Pueblo de Dios»).

  • Un poco de historia
A lo largo de este camino los intentos más eficaces de reformar a la Iglesia han tratado de hacer más simple la vida cristiana de todos los fieles, con la disposición a dejar las puertas abiertas a la acción de la gracia de Cristo, sin menospreciarla ni reducirla a una fórmula ornamental de la fraseología clerical. En otras ocasiones históricas, cuando se ha impuesto el impulso de «construir» o reformar la Iglesia concibiéndola como una entidad auto-fundante, capaz de afirmar la propia relevancia estructurada en los sucesos del mundo, los reformismos eclesiales pudieron llegar a degenerar en nuevos triunfalismos auto-complacientes, como demuestra la historia por lo menos desde Gregorio VII en adelante. Triunfalismos y clericalismos viejos y nuevos pueden parecer diferentes e incluso contrapuestos, pero todos ellos tienen una raíz común: para los triunfalistas y los clericales de cualquier calaña, la Iglesia no vive como reflejo de la presencia de Cristo (que la edifica a cada instante con el don de su Espíritu), sino que se concibe como realidad material y religiosamente comprometida en la construcción de la propia relevancia en la historia.

  • Hacia dónde dirige su mirada el Papa
Hay dos posibles caminos para los procesos de reforma que han comenzado con Papa Francisco: el camino mundano empresarial (que se ha tomado debido a los impulsos y las inercias casi mecánicas de los aparatos) y el camino que no se rinde a los procedimientos de ingeniería institucional, que deja las puertas abiertas a la acción eficaz e histórica de la gracia, y que tiene como fuente efectiva la alegría del Evangelio, la «confortante alegría» de anunciar el Evangelio («Evangelii gaudium»). La predicación real de Papa Francisco, sus gestos con los que sugiere a toda la Iglesia la vía de la «conversión pastoral», dejan intuir sin dudas hacia dónde dirige su mirada el actual Sucesor de Pedro; mientras continúa confesándose pecador y «falible», no parece condicionado por ninguna angustia como para cosechar éxitos y entregarlos a las fauces de los medios y de los críticos que lo culpan de la confusión de demasiadas «obras en curso». Papa Francisco ha reconocido desde el principio (y sigue haciéndolo con cada uno de sus gestos) que las cosas no dependen de él. Que el Señor «primerea», actúa primero.

  • El destino de las reformas actuales
Las circunstancias concretas del tiempo vivido en la Iglesia hacen que sea fácil reconocer que el destino de las reformas «bergoglianas» tampoco depende de la sagacidad de los proyectos o de las estrategias, sino de la gracia. Tiene que ver con los años de intenso trabajo que el Padre Eterno querrá otorgarle a Papa Francisco. Depende de sus sucesores, que podrán tener o no la voluntad para proseguir por el mismo camino o cambiar de dirección; y depende también de la eventualidad de que florezcan en el mundo otros pastores, cada uno con sensibilidad e historia propias, llamados a dilatar, por la gracia, el aliento de una Iglesia sin espejos, que no se admira a sí misma, que no se curva sobre sus imperfecciones. Y que sale de sí misma no para hacerle honor a las consignas sobre la «Iglesia en salida», sino solo para ir al encuentro de Cristo, en los hermanos y, sobre todo, en los pobres. Por todo ello, la mirada de Bergoglio puede seguir el camino de las reformas con paciencia y sin angustias, permaneciendo fiel al principio (tantas veces propuesto por él mismo) de que «el tiempo es superior al espacio», por lo que conviene poner en marcha y acompañar procesos, en lugar de ocupar posiciones.

  • Una posibilidad para que todos lo ayuden
Mientras incluso sacerdotes y monseñores elevan invocaciones para pedir su fin terreno, todos los que quieren a Papa Francisco, y que desean favorecer las reformas que ha comenzado, pueden aprovechar una oportunidad al alcance de todos: tomarlo seriamente, sobre todo cuando le pide a todos que recen por él. (María, Madre de misericordia, a él cuídalo tú).

•La atmósfera de odio racista que ha llegado con Donald Trump


J. Jaime Hernández


images2La llegada de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos ha envalentonado a los racistas y a los supremacistas blancos que mantuvieron a raya sus peores instintos durante la presidencia de Barack Obama.
Como el congresista republicano por Iowa, Steve King, que, en las últimas horas, ha dado rienda suelta a su conocida vena anti inmigrante al sugerir, a través de su cuenta de twitter, que la sociedad estadounidense “no puede restaurarse con los recién nacidos de otros”.
Es decir, con los recién nacidos de los musulmanes, de los hispanos, de los negros o los asiáticos.


Las palabras de King, uno de los más fervientes simpatizantes de Donald Trump, han vuelto a generar las mismas reacciones de indignación e indulgencia entre esos miembros del partido republicano acostumbrados a convivir con el odio de los racistas y las voces de esos moderados cada vez más arrinconados.
Así, mientras unos aseguran que las palabras de King sólo pueden ser consideradas como el punto de vista de una minoría irrelevante en el partido, otros como el congresista hispano, Carlos Curbelo, de origen cubano, se ha tomado muy en serio las palabras de King:
¿“Qué es exactamente lo que quisiste decir?… ¿Califico yo como el recién nacido de otros?”, le respondió Curbelo a King a través de su cuenta de twitter.
Pero la respuesta de King a la pregunta de Curbelo resulta innecesaria. Entre otras cosas porque todo el mundo sabe que Steve King es un racista redomado. A manera de muestra, la infame acusación que lanzó en julio de 2013, cuando aseguró que muchos de los hijos de indocumentados que llegaron a Estados Unidos, cruzaban la frontera llevando a cuestas cargamentos drogas.
Es decir, eran las mulas de los carteles del narcotráfico.
Poco después, en septiembre de 2015, King acusó al presidente Barack Obama de intentar un drástico cambio de la cultura y la política en EU mediante el cambio de paisaje demográfico a favor de las minorías.
“¿Cuánto tiempo va a pasar antes de que veamos un cambio radical de la cultura estadounidense?”, se preguntó King en alusión a ese temor de los radicales blancos que favorecen o justifican las redadas y las deportaciones masivas de inmigrantes de México, Centroamérica, Oriente Medio o Asia.
El hecho de que personajes como Steve King se hayan descarado aún más desde que asumió el poder Donald Trump, habla de una preocupante tendencia en Estados Unidos, donde los ciudadanos de terceras naciones se enfrentan a interrogatorios “a cara de perro” con los agentes de inmigración y aduanas cuando llegan a Estados Unidos.
Las versiones de agentes emboscados de inmigración, controlando las rutas nacionales de numerosas aerolíneas, ha disparado la señal de alarma entre distintas organizaciones defensoras de los derechos civiles por la sistemática práctica del “racial profiling” (las detenciones e interrogatorios dirigidas sólo a personas de ascendencia hispana o árabe) que ven con preocupación un ambiente de persecución sin precedentes.
Al mismo tiempo, los ataques contra inmigrantes que son residentes o ciudadanos, se han multiplicado por doquier. Las amenazas contra templos judíos o musulmanes, se han disparado de costa a costa, para dejar constancia de ese ambiente de odio racista que parece haber llegado para quedarse bajo la presidencia de Donald Trump:
Tan sólo en 2016, según las cifras del Southern Law Poverty Center, los grupos de odio operando en Estados Unidos se han multiplicado hasta alcanzar la cifra récord de 918:
“2016 fue un año sin precedentes para los ataques de odio”, aseguró Mark Potok, investigador principal y editor del informe de inteligencia del Southern Paw Poverty Center presentado el pasado 15 de febrero.
“El país ha experimentado el resurgimiento del nacionalismo blanco que pone en peligro el avance de la tolerancia racial que hemos alcanzado. Esto ha coincidido con la elección de un presidente cuyas políticas reflejan los valores de los nacionalistas blancos. Pero, también, con la llegada de Steve Bannon, el principal asesor del presidente Trump, al que estos extremistas ven como un aliado”, aseguró Potok.
Fuente: Red Mundial de Comunidades Eclesiales

•Cultura líquida

Gabriel Mª Otalora

Nos vendieron la globalización envuelta en el celofán de la cercanía y la aldea global que nos fortalece, cuando a lo que nos enfrentamos, entre otras cosas, es a la fusión mundial de las culturas, a una uniformidad acrítica. Tras el oropel aparente y gracias a la tecnología, es fácil bombardearnos un estereotipo cultural muy sesgado y homogéneo con el que se busca una uniformidad en la que todos sintamos parecido por razones comerciales. Esto es un ataque frontal a las enseñanzas del Maestro aunque los mismos de siempre lo quieran desligar de todo comportamiento ético y moral, contrario al bien común.

Esta realidad afecta incluso al sentimiento de pertenencia. Todos nacemos en el seno de una cultura y de una lengua que nos transmite una determinada visión del grupo y del mundo a través de unas referencias compartidas. Culturas y lenguas que no son elementos estáticos ni poseen unas fronteras nítidas a la manera de un mapamundi; tampoco son islas, son valores humanos que se entrecruzan y enriquecen. Lo esencial es la voluntad de pertenencia. Pero incluso cuando las presiones globalizadoras intentan la asimilación de culturas en favor de las más fuertes, o el puro exterminio del colectivo más débil, no resulta sencillo erradicar las raíces de un sentimiento colectivo. Se ve con claridad en las dificultades que tiene la actual globalización para laminar los sentimientos nacionales, con o sin Estado.
En definitiva, la presión hacia la máxima uniformidad posible hace que la cultura entendida como cultivación del alma y la mente pierda en su pretensión de desarrollar la espiritualidad y la individualidad libre al afectar seriamente a las diferentes manifestaciones del arte.
El poder económico financiero real ha tomado el control político y de los sistemas culturales. En lo cultural, se vale de la comunicación y de una potente industria cultural ad hoc que impone un modelo elaborado “desde fuera”, a la manera de un producto cultural influyente desde todas las formas posibles: publicidad, medios de comunicación, redes sociales… Altavoces que revalorizan ciertas ideas devaluando sutilmente otras. Así, la cultura de masas se va convirtiendo en un sucedáneo de la vida profunda y creativa llena de significado. Su éxito estriba en la difícil disección entre una cultura y la otra logrando que se imponga, a su favor claro, el grito cierto de que “todo es cultura”.
La pujanza de ciertas industrias culturales están logrando globalizar necesidades iguales que se satisfacen con productos homogéneos equivalentes aunque con apariencia de una oferta individualizada; en realidad, solo se persigue el principio de rentabilidad a través de un consumo masivo como un fin en sí mismo. La cultura consumista en la cual estamos inmersos, nos condiciona en nuestro modo de pensar, sentir y actuar. Influye en las expresiones creativas. En consecuencia, la diversidad como valor de relación y crecimiento tiene cada vez menos cauces de expresión fuera de las minorías.
Se va creando un mismo perfil de consumidor que rentabiliza un tipo de producción cultural que condicione incluso al arte. Leo que el icono del expresionismo abstracto, Mark Rothko, empezó creyendo en el Mercado pero al final de sus días, la desolación se apoderó de él preguntándose si buena parte de su obra no había desembocado en la nadería absoluta, dejándose llevar por las tentaciones de un mercado endemoniado.
Semejante cultura consumista ofrece al público todas las necesidades como si pudiesen ser satisfechas por la industria, al tiempo que se le emplaza al propio usuario como consumidor, como pieza u objeto último del engranaje de la industria cultural prefabricada. Cultura líquida en fin, creada como un sistema de pensamiento homogéneo y acrítico sin miramientos con la riqueza de la diversidad y la creatividad humanas.
En definitiva, es lícito preguntarse cuáles son las consecuencias en la práctica. Preguntarnos si esta estrategia contribuye al desarrollo del individuo o si, por el contrario, favorece a su aislamiento y al deterioro de sus vínculos de referencia. La respuesta es que esta estrategia cultural fagocita la creatividad y constituye un instrumento que favorece la escisión entre la experiencia humana más genuina y creativa y el entorno sociocultural. Poco ético, en cualquier caso.

El papa Francisco defiende sacar la religión del ámbito público: “El Estado debe ser laico”


Jesús Bastante

Papa Francisco7
Bergoglio reclama en una entrevista a La Croix una “sana laicidad” y que “si una mujer musulmana quiere llevar velo debe poder llevarlo”
Sin embargo, luego el Papa matiza que el caso francés –un estado laico– le parece “exagerado” porque considera las religiones como subculturas
” Frente al terrorismo islámico, será mejor interrogarnos sobre la manera en la que un modelo demasiado occidental de democracia ha sido exportado a países como Iraq” ··· Ver noticia ·

La ordenación de laicos casados, una opción para la Amazonía


  • Luis Miguel Modino

    Curas casados2
    Presidencia Eucarística: Soluciones locales para situaciones especiales
    “Hacer teología pastoral desde un despacho no siempre responde a la realidad concreta”
    (corresponsal de RD en Brasil).- Muchas veces me pregunto cómo hacer presente la Buena Noticia en cada lugar y en cada momento histórico. La vivencia del cristianismo ha ido cambiando a lo largo de la historia, adaptándose a circunstancias espaciales y temporales, en un proceso que no siempre ha resultado fácil y que inclusive en algunas ocasiones ha provocado rupturas y divisiones, conflictos que no siempre se han resuelto de la mejor manera. ··· Ver noticia ···
  • •Día del Seminario 2017: Sigue el clericalismo


    Rufo González


    “Ser mediador entre Dios y los hombres haciendo presente al mismo Cristo”
    Objetivos del “Día del Seminario” de este año:
    – Conocer más la figura del sacerdote, sus tareas, su vocación y su ministerio.
    – Descubrir una de las tareas esenciales de la vocación sacerdotal: ser mediador entre Dios y los hombres haciendo presente al mismo Cristo.
    – Celebrar el Día del Seminario y orar juntos por la vocaciones al ministerio sacerdotal”.
    El lema de este año: “Cerca de Dios y de los hermanos”: “Esta tarea, la de estar cerca de Dios y cerca de los hombres, le viene dada por su identificación con Cristo… Jesús ha inaugurado un nuevo concepto de humanidad, de hermanos. Él es el vínculo entre el cielo y la tierra. Los sacerdotes, por el sacramento recibido, por el ministerio que ejercen, hacen presente su misión.



    Apropiación clerical de lo común cristiano
    Según los organizadores del “Día del Seminario”, la tarea esencial del sacerdote es “ser mediador entre Dios y los hombres haciendo presente al mismo Cristo”. Es una apropiación clerical de lo común cristiano. Es el planteamiento del sacerdocio como poder, propio de la cristiandad medieval. Ese “poder” tiende a protegerse separándose de los no-sacerdotes, formando una casta, asegurando su control, poniendo condiciones, constituyendo un grupo cerrado de dominio. Ese era el concepto de sacerdocio del Antiguo Testamento y de las religiones en general. Para el Nuevo Testamento, el bautismo, sacramento inicial y básico, “nos ha hecho sacerdotes para Dios Padre” (Ap 1, 6). Todos los bautizados son “piedras vivas, edificio espiritual destinado a ser sacerdocio santo para ofrecer sacrificios espirituales, aceptos a Dios por medio de Jesucristo…, `raza elegida, sacerdocio regio, nación santa, pueblo patrimonio de Dios´…” (1Pe 2, 5.9). Los clérigos han permitido que el pueblo cristiano pierda su identidad sacerdotal. Lo han reducido a entidad pasiva en el culto, en la opinión, en la decisión. El clero ha anulado la identidad cristiana en su misma raíz: sólo el clero tiene acceso directo a Dios, al Evangelio, sólo él realiza los sacramentos, sólo él decide. Siglos y siglos viviendo que sólo los “sacerdotes” tienen acceso directo a Dios, que sólo ellos ofrecen la eucaristía. Tuvo el Vaticano II que corregir esa deriva clerical afirmando solemnemente:
    “los sagrados pastores saben que ellos no fueron constituidos por Cristo para asumir por sí solos toda la misión salvífica de la Iglesia cerca del mundo, sino que su excelsa función es apacentar de tal modo a los fieles y de tal manera reconocer sus servicios y carismas, que todos, a su modo, cooperen unánimemente a la obra común” (LG 30).


    No necesitamos sacerdotes “ordenados” para acercarnos a Dios
    “Por medio de Cristo podemos acercarnos al Padre en un mismo Espíritu” (Ef 2, 18).
    “Cristo Jesús, Señor nuestro, mediante la fe en él, nos da valor para llegarnos confiadamente a Dios” (Ef 3, 11-12)
    “Nadie puede venir a mí, si el Padre que me ha enviado no le atrae… Está escrito en los profetas: `serán todos enseñados por Dios´ (cf. Is 54, 13; Jer 31, 33s). Todo el que escucha al Padre y aprende su enseñanza, viene a mí” (Jn 6, 44-45).
    “Vosotros estáis ungidos por el Santo y todos vosotros lo sabéis… La unción que de Él habéis recibido permanece en vosotros y no necesitáis que nadie os enseñe. Como su unción os enseña acerca de todas las cosas -y es verdadera y no mentirosa- según os enseñó, permaneced en él” (1Jn 2, 20.27).


    El clericalismo se adueña de todo el “Pueblo de Dios”
    Sólo ellos se consideran “consagrados” para la misión evangélica. La gente identifica la “Iglesia” con los clérigos y otros “consagrados”, asimilados a ellos por la “consagración religiosa”. La “consagración” bautismal ha sido arrinconada. Poca gente sabe que es la importante, la básica, la fundamental, la que nos hace “otros Cristos”, otros “sacerdotes” de la Nueva Alianza. Baste un pequeño fragmento de las “Catequesis de Jerusalén”, que demuestra la conciencia original cristiana:
    “Bautizados en Cristo y revestidos de Cristo, habéis sido hechos semejantes al Hijo de Dios. Porque Dios nos predestinó para la adopción nos hizo conformes al cuerpo glorioso de Cristo. Hechos, por tanto, partícipes de Cristo, con toda razón os llamáis `cristos´; y Dios mismo dijo de vosotros: `no toquéis a mis cristos´” (Catequesis de Jerusalén, 21, Mystagogica 3, 1-3: PG 33, 1087-1091).


    Esta marginación del Pueblo de Dios empezó pronto, y aún padecemos sus consecuencias. Hay un texto de san Jerónimo, secretario del Papa San Dámaso (305-384), que marcó un hito en la tradición posterior para marginar al pueblo y adueñarse de la Iglesia. El texto es este:
    “Los Clérigos son llamados así porque son la parte del Señor o porque el Señor es su lote, es decir, es la parte de los Clérigos. Quien pues es él mismo parte del Señor, o tiene al Señor como parte, debe exhibirse tal que él mismo posea al Señor, y sea poseído por el Señor” (San Jerónimo, Ep. 52, 5; PL 22, 535).


    Se evita llamar “sacerdotal” a la participación comunitaria en la eucaristía
    La segunda plegaría eucarística, originada de la “Tradición apostólica” (s. II-III), no traduce con rigor textual el original griego para no llamar “sacerdotes” a todos los participantes de la eucaristía. Dicha “Tradición…”, al obispo le llama “sumo sacerdote” en medio de su comunidad sacerdotal, y la frase que a nosotros nos atañe dice: “te damos gracias porque nos ha llamado para estar ante ti y servirte como sacerdotes”. La liturgia actual lo traduce así: “te damos gracias porque nos haces dignos de servirte en tu presencia”. En ambientes clericales son “celebrantes” o “concelebrantes” sólo los presbíteros y obispos, en vez de “presidentes” de la concelebración comunitaria.


    Toda comunidad cristiana se acerca directamente al misterio de Dios
    Sus miembros se acercan directamente al Misterio de Dios, desvelado por Cristo como “Padre”. Todos, habitados por el Espíritu Santo, tienen la misma dignidad de hijos de Dios y hermanos. Son comunidades organizadas, en las que hay diversos ministerios-servicios y funciones según carismas. Esta diversidad de ministerios está al servicio del Reinado de Dios, que fue la causa de Jesús y es la razón de ser de la Iglesia. El Nuevo Testamento sólo habla del sacerdocio común, como el del de Jesús (1Pe 2, 4-10; Ap 1, 9). En la carta a los Hebreos se habla del sacerdocio de Jesús como único válido. No cultual, sino vital, existencial, con la entrega de su vida:
    “para santificar al pueblo padeció fuera de la puerta. Así pues, salgamos donde él fuera del campamento, cargando con su oprobio… Ofrezcamos sin cesar, por medio de él, a Dios un sacrificio de alabanza, es decir, el fruto de los labios que celebran su nombre. No olvidéis hacer el bien y ayudaros mutuamente; esos son los sacrificios que agradan a Dios” (Hebr 13,12-16).


    Los cristianos son todos sacerdotes de la Nueva Alianza
    Todos podemos “cargar con su oprobio”: la cruz que acarrea el amor cristiano. “Por medio de él”, en su mismo Espíritu, somos sacerdotes: “ofrecemos a Dios un sacrificio de alabanza…, hacemos el bien y nos ayudamos…”. Esta vida es sacerdotal, estos son “los sacrificios que Dios quiere”. El Nuevo Testamento no llaman “sacerdotes” a los ministros de la Iglesia. Ni el concepto de sacerdote, aplicado a Jesús, se aplica a los ministros. Se aplica a todos los cristianos. Para los ministros se recurre a nombres de tipo civil o del judaísmo, huyendo siempre del término “sacerdote”. Se les llama anciano-presbítero, presidente, supervisor (epíscopo, obispo), sirviente (diácono), “apóstoles, profetas, evangelistas, pastores, maestros” (Ef 4,11), acorde con la función desempeñada. Estos ministerios son dados y queridos por Cristo “con el fin de equipar a los consagrados para la tarea del servicio, para construir el cuerpo del Mesías, hasta que todos sin excepción alcancemos la unidad que es fruto de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, la edad adulta, el desarrollo que corresponde al complemento del Mesías” (Ef 4, 12-13). “Consagrados” son los bautizados. Todos “hacen presente la misión” de Jesús, todos sacerdotes, todos dan el Espíritu de Dios. “Sirven” según los dones dado por el Espíritu. Hay varios dones que el Espíritu reparte según su voluntad. El don mejor, el amor, hace la vida enteramente sacerdotal: amar como Jesús y el Padre es vincular toda realidad con el Misterio divino. Por eso, todo servicio es “oficio de amor”.

    Consuelo Vélez: “Me sigue doliendo la situación de la mujer en la Iglesia, incluso con Francisco”


  • José Manuel Vidal


    “Hay que lograr el reconocimiento pleno de las mujeres en el corazón de la Iglesia”
    “La Teología tiene que ser escuchar a los pobres, hablar con ellos y vivir con ellos”
    Consuelo Vélez se define a sí misma como una teóloga colombiana interesada por aportar, desde el laicado y desde la mujer, un compromiso de la fe con la realidad en la que vivimos, para dinamizar una Iglesia cada vez más inclusiva, más comprometida y más solidaria. Abanderada de la defensa de la mujer, le duele su situación en la Iglesia, incluso con Francisco y pide su “reconocimiento pleno”. ··· Ver noticia ···
  • Toda una mujer frente al Cardenal Müller


    Redacción de Atrio

    Marie Collins, una mujer en la cúspide de la Curia romana. No como florero, sino como defensora a fondo de menores y otras personas abusadas por sacerdotes, como había sido ella. Al final ha tenido que domitir. ¿Fracaso de Francisco? Algunos así lo expresaron. Ella al final ha hablado claro. En carta a cadenal Müller, a quien acusa de seguir ocultando con falsedades la falta de cooperación real. Como el asunto es delicado y cada uno debe formar su opinión, George R. Porta ha hecho el servicio a ATRIO de traducir el texto completo del polémico documento para poder llegar al fondo del significativo incidente. ¡Gracias, George! AD ··· Ver noticia ···

    Rubén Sánchez: “El Gobierno no quiere contarnos lo que pasa con los alimentos peligrosos. Todo eso es secreto”


  • José Antequera

    A veces, cuando vamos al supermercado a comprar alimentos con la tranquilidad que da entrar en un comercio que se supone con todas las garantías, no somos conscientes de que dentro hay ciertos tipos, por llamarlos de alguna manera, dispuestos a darnos gato por liebre. Rubén Sánchez, portavoz de Facua, la organización que defiende los derechos de los consumidores, trabaja para que el comprador no sea estafado por los desaprensivos, que cada vez son más y más astutos. ··· Ver noticia ···
  •