FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

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BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

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ATALAYA

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ATALAYA ENERO 2025

miércoles, 6 de agosto de 2025

África. El Sáhara Occidental; una injusticia prolongada


Resumen Latinoamericano

Por Salem Mohamed, Ecsaharaui, Africa en Resumen, 2 de agosto de 2025.
Es difícil sostener que una operación de paz haya sido una de las mayores causas de una larga ocupación, pero desconcertantemente el caso de la MINURSO, misión de Naciones Unidas para el Referéndum en el Sáhara Occidental, es así. La pasividad de la ONU ha sido la principal razón de la ruptura del alto el fuego al incitar al régimen marroquí a continuar violando y reprimiendo con impunidad pasmosa los derechos de los saharauis. Ver noticia

El aviso del cura de Valdepeñas a los empresarios: “A los temporeros las horas extras se les pagan y se les da de alta”


eldiario

Emilio Montes, que dirige la Parroquia del Santísimo Cristo de la Misericordia en la localidad de Ciudad Real, advirtió de que “los derechos escatimados al pobre dios no los olvida nunca, porque es aprovecharte del más débil”
“Toda persona rica o pobre tiene su dignidad y nosotros tenemos que defenderla”. Estas han sido las palabras con las que el párroco del municipio ciudadrealeño de Valdepeñas, Emilio Montes, defendió a los temporeros en la misa celebrada en la Parroquia del Santísimo Cristo de la Misericordia de la localidad el pasado domingo. Ver noticia

Morir de hambre en el siglo XXI: la estrategia detrás del genocidio en Gaza -- Helena Margarit


Público

¿Cuánto tarda un niño en morir de hambre? En Gaza, esta cuenta atrás se activa cada día.
Cortar el suministro de alimentos y bloquear la entrada de ayuda humanitaria es la principal estrategia de Benjamin Netanyahu. Aunque está considerado como un crimen de guerra según el Estatuto de Roma -que regula el funcionamiento de la Corte Penal Internacional-, el Gobierno israelí la aplica de forma sistemática. Ver noticia

Hechos, no palabras -- Asociación pro Derechos Humanos de España


Redes Cristianas

El pasado lunes, el Ministerio de Asuntos Exteriores de España, junto con los Ministros de Andorra, Australia, Canadá, Eslovenia, Finlandia, Francia, Islandia, Irlanda, Luxemburgo, Malta, Nueva Zelanda, Noruega, Portugal y San Marino, hicieron público el Llamamiento de Nueva York en el que expresaban su compromiso inquebrantable con la convivencia de dos estados democráticos: Israel y Palestina, subrayaban la importancia de unificar la Franja de Gaza con Cisjordania bajo la Autoridad Palestina y expresaban su profunda preocupación por el elevado número de víctimas civiles y la situación humanitaria en Gaza, todo ello en el marco de la Semana de Alto Nivel de la 80º periodo de sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas.

En menos de dos años más de 56.000 personas han sido asesinadas, de ellos más de 18.000 eran niños y niñas. Más de 127.000 han resultado heridas, muchas con amputaciones, quemaduras, mutilaciones y traumas. En la actualidad se ha impuesto un asedio sobre Gaza que está condenando a la muerte a los dos millones de gazatíes.

Gaza es la imagen de lo inenarrable, el infierno evitable.

Existe consenso en la comunidad jurídica internacional en calificar la situación a la que Israel está sometiendo al pueblo palestino en Gaza como un genocidio.

Lamentablemente, tenemos otros genocidios en nuestra memoria reciente y albergamos los nombres de aquellas personas custodias de la humanidad que nos salvaron a todos: Irena Slender, Ángel Sanz Briz o Schlinder, son solo algunos de ellos.

Nuestro momento es ahora.

Desde la sociedad civil creemos que este llamamiento hecho en Nueva York es insuficiente, y debe ir acompañado de hechos concretos que articulen ese pronunciamiento.

Por ello, instamos:

A los Gobiernos: A que reconozcan al Estado Palestino, como mecanismo imprescindible para la protección del pueblo palestino.

A los Gobiernos: a que cumplan y hagan cumplir las medidas cautelares adoptadas por el Tribunal Internacional de Justicia en fecha de 26 de enero de 2024 y 24 de mayo de 2024 y por lo tanto suspender todo comercio de armas y de material de defensa y doble uso con el Gobierno de Israel para asegurar el cese de la ofensiva contra Gaza, lo que exige igualmente la prohibición del uso de aguas jurisdiccionales, espacio aéreo, puertos, y aeropuertos para el tránsito de buques y aeronaves con destino a Israel o Estado intermediarios con material o tecnología militar, de seguridad o de doble uso, o cualquiera de sus componentes.

A los Gobiernos: a que cooperen y cumplan con la Corte Penal Internacional en el cumplimiento de las órdenes de detención dictadas en su resolución de fecha 21 de noviembre de 2024 cuando cualquiera de las personas requisitoriadas esté bajo su jurisdicción, incluidas sus aguas jurisdiccionales y espacio aéreo.

A la Unión Europea: a que proceda a la suspensión automática y denuncia del Acuerdo de Asociación con Israel por incumplimiento sistemático de la cláusula de respeto a los derechos humanos prevista en el artículo 2 del mismo y por infracción de los derechos reconocidos en el Capítulo I de la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Al Gobierno de España:

A que acuerde un bloqueo y embargo de armas con Israel y se suspendan los acuerdos y los contratos de suministros de materiales militar, de seguridad y de doble uso con Israel.

A que prohíba el tránsito de medios de transporte del citado material o de cualquiera de sus componentes por sus aguas jurisdiccionales, espacio aéreo o terrestre con destino a Israel o a estados o empresas intermediarias.

Muy especialmente, a que se comprometa a emprender un programa humanitario especial para facilitar activamente la acogida de personas palestinas en España a través de distintas vías:

Mediante la protección internacional, garantizando el acceso inmediato al procedimiento de protección internacional; Acelerando el estudio y resolución de la solicitudes de protección internacional y de extensión de la protección internacional; Garantizando la expedición de documentos de viaje y visado inmediatos a las personas beneficiarias de protección internacional; Interpretando extensivamente el concepto de “ otros familiares” a que se refiere el artículo 40.1 d) y dotando adecuadamente a la Oficina de Asilo y Refugio mediante un plan de contingencia.

Mediante la protección de las personas palestinas familiares de españolas, estableciendo procedimientos claros y eficaces para su evacuación de Gaza.

Mediante la agilización de la concesión de visados a través de los consulados de Jerusalén, Tel Aviv, El Cairo y Ammán, con la adecuada dotación de personal y presupuestaria

Y mediante la evacuación de civiles por razones humanitarias: niños y niñas, personas enfermas o con discapacidad, a través de la expedición de los visados previstos en el artículo 42 del RD 1155/2024.

Es la hora de los hechos. Es urgente.

Madrid, 4 de agosto de 2025

Disparos en la cabeza a niños: la BBC documenta los crímenes de Israel contra los más pequeños en Gaza -- Emilia G. Morales


Público

El medio británico ha recopilado 168 casos de menores alcanzados por disparos israelíes. El volumen de víctimas sugiere un posible patrón de actuación del ejército sionista, si bien la imposibilidad para acceder a la Franja no permite confirmar si los ataques fueron intencionados o no.

La trampa del odio: inmigración, bulos y ultraderecha


La reciente oleada de violencia en Torre Pacheco, una localidad agrícola de Murcia con alta presencia de inmigrantes magrebíes, ha expuesto con crudeza las tensiones sociales que se están gestando en Europa. Un episodio concreto, la agresión a un anciano atribuida a jóvenes magrebíes, provocó una reacción desproporcionada y violenta. Aunque el vídeo que se hizo viral no correspondía al hecho y fue desmentido por el propio agredido, la versión inicial ya se había instalado en el ánimo colectivo, alimentando una peligrosa cacería de inmigrantes.

Este tipo de situaciones no es exclusivo de España. En distintos países, las tensiones sociales, sumadas a la crisis de los servicios públicos, han servido de caldo de cultivo para movimientos ultraderechistas que responsabilizan a los inmigrantes de los problemas sociales. En el Reino Unido, tras el referéndum del Brexit en 2016, los delitos de odio contra extranjeros aumentaron un 41%, dirigidos principalmente contra comunidades polacas, musulmanas y africanas. En los Países Bajos, partidos como el PVV de Geert Wilders han promovido campañas que asocian a los inmigrantes musulmanes con la delincuencia y el terrorismo, generando un clima hostil hacia las comunidades extranjeras. En Irlanda, los disturbios de Dublín en 2023 tras un ataque con arma blanca derivaron en actos violentos y saqueos con tintes xenófobos, alentados por grupos extremistas que culpaban a los migrantes del deterioro de la seguridad. En Italia, Matteo Salvini y la Liga Norte impulsaron políticas de cierre de puertos y discursos que responsabilizaban a los migrantes africanos del desempleo y la inseguridad, mientras se registraban agresiones racistas como el asesinato del senegalés Idy Diene en Florencia en 2018. En Estados Unidos, la retórica antiinmigrante impulsada durante la administración Trump se tradujo en un aumento de los ataques de odio, como el tiroteo de El Paso en 2019, donde un supremacista blanco asesinó a 23 personas afirmando querer detener la “invasión hispana”.

En todos estos países, la ultraderecha ha dirigido el descontento social hacia los inmi-grantes, construyendo relatos que los culpan de problemas como el desempleo, la in-seguridad o las dificultades para acceder a servicios básicos. En España, esta estrategia se ha visto reforzada por un discurso político cada vez más extremo y por medios que difunden bulos sin contrastar los hechos. Así, se han ido normalizando propuestas contrarias a los derechos humanos, como la “limpieza étnica”, que además de ser moralmente inaceptables, ignoran la realidad: pese a contar con más de nueve millones de personas extranjeras, España tiene una de las tasas de criminalidad más bajas de Europa.

El relato de la “invasión” se sostiene sobre estadísticas manipuladas y la tergiversación de los hechos. En este discurso, el inmigrante pobre es retratado como una amenaza, mientras que el rico, cuya presencia suele traducirse en beneficios económicos, permanece fuera del debate. Esta construcción política y mediática busca cohesionar a sectores descontentos apelando al miedo y al odio, provocando respuestas irracionales ante fenómenos migratorios que, lejos de ser perjudiciales, resultan esenciales para sectores como la agricultura o los servicios.

La historia enseña que estas dinámicas ya condujeron hace un siglo al ascenso del fascismo en Europa. Para no repetir los mismos errores, es esencial formar ciudadanos críticos, informados y capaces de diferenciar entre hechos y manipulaciones, entre soluciones reales y consignas destructivas. La educación en valores democráticos y en el respeto a la diversidad cultural no es solo un asunto político: es un deber ético que nos compromete a todos como sociedad.

A lo largo del tiempo, las élites han utilizado el miedo y los prejuicios para manipular a las mayorías, recurriendo a estas estrategias en momentos de crisis para sembrar división. Así ocurrió en la Alemania de entreguerras, cuando el nazismo canalizó la frustración provocada por el desempleo, la inflación y la humillación tras la Primera Guerra Mundial hacia las minorías, en especial el pueblo judío. Hoy, ciertos grupos neofascistas replican el mismo esquema: en lugar de señalar las causas reales del malestar social —como los bajos salarios, la dificultad para acceder a la vivienda, el deterioro de los servicios públicos o el debilitamiento del Estado del bienestar— culpan a los inmigrantes, provocando enfrentamientos entre los propios sectores desfavorecidos. Esta táctica divide a los más vulnerables y desvía la atención de los verdaderos responsables: las élites económicas y políticas a las que, en realidad, estos grupos protegen. Su discurso, lejos de aportar soluciones, se basa en un nacionalismo excluyente y una xenofobia que alimenta la desconfianza y el rechazo. No es una reacción espontánea, sino una estrategia calculada para instaurar un sistema autoritario que se sostiene en el miedo y la división.

En la era digital, este proyecto encuentra nuevos medios de difusión en las redes sociales, que priorizan los mensajes virales y emocionales, favoreciendo la propagación de bulos. Estas narrativas, consumidas sobre todo por jóvenes sin suficientes herramientas críticas, minan los cimientos de la democracia y dificultan el acceso a una información veraz, restando a la ciudadanía su capacidad para comprender y transformar su realidad. Como en otros momentos históricos, el peligro no está solo en quienes promueven estos discursos, sino también en quienes los toleran sin cuestionarlos. Siempre que se permite que el odio se normalice, toda la sociedad acaba pagando el precio.

Preocupa la actitud de quienes dicen defender la “Europa cristiana” mientras rechazan a los inmigrantes, contradiciendo los valores del Evangelio, que llama a acoger al extranjero. Lamentablemente, algunos obispos e instituciones eclesiales simpatizan con la ultraderecha, olvidando que Jesús se identificó con el extranjero y el marginado, y que la verdadera defensa de la cultura cristiana consiste en vivir según sus enseñanzas. La credibilidad de quienes apelan a la “Europa cristiana” se desmorona cuando esa defensa se usa como pretexto para rechazar al inmigrante. Esa postura choca con el Evangelio, basado en la acogida, la compasión y la dignidad de toda persona, especialmente el extranjero y el marginado. La parábola del Buen Samaritano enseña que quien actúa según la voluntad de Dios no es el religioso sino el que practica la misericordia. “Fui extranjero y me acogisteis” recuerda que la hospitalidad no es sólo una opción moral, sino una exigencia espiritual. La Iglesia ha de alzar la voz cuando el odio se disfraza de patriotismo cristiano. Confundir el mensaje del Jesús con ideologías extremistas desacredita la fe y desvirtúa su testimonio. Usar al migrante como pretexto va en contra de la misión profética de la Iglesia. Defender la civilización cristiana no significa levantar muros, sino vivir los valores de Jesús: misericordia, verdad y justicia social. El Evangelio es una invitación universal a la fraternidad.

Faustino Castaño, pertenece a los grupos de Redes Cristianas de Asturias

¿ES IMPOSIBLE FRENAR EL CALENTAMIENTO GLOBAL DE LA TIERRA?

col martell

 

Según los expertos, el año 2024 fue el más caluroso en miles de años. ¡El récord anterior lo ostentaba el año 2023! La doctora Celeste Saulo, exdirectora del Servicio Meteorológico Nacional de Argentina y actual secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial, advierte que los fenómenos meteorológicos extremos nunca han sido tan frecuentes ni tan intensos.

Es más: parece ser que – en su opinión - aumentarán todavía más. ¿La creerán? Desde 1990, cuando comenzaron las preocupaciones por el efecto invernadero, hasta 2019 se han quemado más combustibles fósiles que de 1750 a 1990, o sea, ¡desde el comienzo de la revolución industrial!2/ Desde 1990, ¿acaso toda la política de calentamiento climático no ha sido más que una farsa hipócrita? ¿Qué parte corresponde a las buenas intenciones impotentes y qué parte a la mala voluntad?

El objetivo de la COP de París, en 2015, era no sobrepasar, en 2100, un aumento de 1,5 ºC a 2 ºC con respecto a 1850. Hoy ya hemos alcanzado un aumento de 1,5 ºC y el mundo sigue quemando cada vez más combustibles fósiles. A este ritmo nos acercamos a un aumento de 3 ºC o incluso 4 ºC en 2100. Será un mundo inhabitable para los miles de millones de seres humanos más vulnerables.

El grupo intergubernamental de expertos, el GIEC, había calculado que era necesario reducir las emisiones de gas de efecto invernadero un 50 % hasta el año 2030, para anularlas completamente en 2050. Y que por tanto el uso de carbón, gas natural y petróleo debía reducirse de aquí a 2050 un 95 %, un 60 % y un 45 %, respectivamente (con respecto a 2019). ¡No vamos por buen camino!

¿Quién iba a esperar que un paladín del neoliberalismo como el exprimer ministro británico Tony Blair declarara recientemente: “La estrategia actual no funciona”? Es lo menos que se puede decir. Tony Blair pronunció estas palabras en la presentación del informe de su Institute for Global ChangeLa paradoja climática: por qué es preciso relanzar la acción contra el cambio climático.

No obstante, los banqueros más influyentes, por su parte, señalan que el mercado necesitará que pasen todavía muchas generaciones para abandonar los combustibles fósiles, ya que las inversiones en las energías renovables simplemente no son rentables y tan solo los combustibles fósiles generan beneficios de dos dígitos porcentuales.

¿Quién se preocupa todavía?

Las tres últimas conferencias internacionales sobre el clima se han celebrado en sendos países petroleros: en Sharm el-Sheij en 2022, en Dubaï en 2023 y en Bakú en 2024. Donald Trump, quien había retirado a EE UU del Tratado suscrito en París en 2015, ha sido reelegido. Un presidente que está a favor de un mayor consumo de carbón y un aumento de los pozos de petróleo y que prohíbe a los funcionarios federales cualquier alusión al calentamiento climático.

Los partidos de extrema derecha niegan que el calentamiento climático sea un problema real. El movimiento internacional contra el calentamiento climático parece desubicado. El ambiente está lastrado por el exterminio del pueblo palestino en Gaza, la reciente guerra de Israel y EE UU contra Irán y la continuación de la ofensiva rusa contra Ucrania, así como por los avances de la extrema derecha en todas partes, y con ella el negacionismo climático.

La COP 30 se celebrará en noviembre en Belem (Brasil)

Los días 10 a 21 de noviembre próximos tendrá lugar la COP 30 en Belem, Brasil, en plena selva amazónica.

El hambre, la miseria, las guerras, la opresión, la explotación con sus bajos salarios y la precariedad, así como las distracciones de los medios, enmascaran el problema ante la población en general, mientras los gobiernos no se ocupan, por cierto, de ilustrarla y alertarla.

El rotundo fracaso de treinta años de políticas contra el efecto invernadero muestra una realidad terrible: la enorme masa de la industria de los combustibles fósiles sobre el planeta. No solo se trata de la potencia financiera y política de las grandes multinacionales petroleras, sino de la omnipresencia física de esta industria: “En efecto, la extensión física del sistema energético actual, basado en los combustibles fósiles, es enorme. Hay miles de grandes minas de carbón y centrales eléctricas de carbón, unos 50.000 campos petrolíferos, una red mundial de unos 300.000 km por lo menos de oleoductos, 500.000 km de gasoductos y 300.000 km de líneas de transmisión. Globalmente, el coste de sustitución de la infraestructura fósil y nuclear existente asciende por lo menos a unos 15 a 20 trillones de dólares”. Sustitución por energías renovables, se entiende.

El capitalismo se ha construido desde el siglo XVIII sobre los combustibles fósiles, primero el carbón, después el petróleo. Es la prosperidad de millones de empresas, los beneficios de sus accionistas y los escuetos salarios de la clase trabajadora, que depende de ellos todos los días.

Su abandono suscita por tanto enormes resistencias. ¿Qué va a ser de los países petroleros en una economía mundial sin petróleo? Claro que esos países y esas empresas han tenido 30 años para reconvertirse. En su famoso informe de 2006, el execonomista jefe del Banco Mundial, el muy neoliberal Nicholas Stern, calificó el cambio climático de “el fracaso más grave de la economía de mercado”.

Cómo será el mundo con tres grados centígrados de más calor que en 1850

En 2100, este mundo en que haya aumentado la temperatura 3 ºC con respecto a 1850, el Sahara habrá engullido Madrid, Roma y Atenas, el desierto de Nuevo México se habrá extendido hasta San Francisco, el de Namibia llegará hasta Johanesburgo y el de Gobi hasta Pekín.

Los Alpes estarán tan nevados como lo está hoy el Atlas marroquí y los hogares de mil millones de habitantes de los países tropicales y ecuatoriales se habrán vuelto inhabitables, con temperaturas de más de 42 ºC al sol durante 145 días al año, cuando trabajar en el exterior será peligroso y 200 noches al año serán demasiado cálidas para refrescarse del calor del día y para dormir. La mayoría de las ciudades portuarias del mundo se verán inundadas regularmente debido al aumento del nivel del mar.

La retirada de los glaciares del Himalaya, junto con los de los macizos montañosos circundantes, reducirá el caudal de los ríos que riegan India y Pakistán (Indus, Ganges, Brahmaputra), Indochina (Mekong), China (Yang Tse Kiang y Río Amarillo). Con ello estará amenazada la agricultura que alimenta a miles de millones de personas.

El GIEC ha calculado que la subida del nivel de los océanos, debido a la fusión de los hielos y la dilatación del agua a causa del aumento de la temperatura, podría alcanzar entre 0,4 et 1,4 m en promedio. Daniel Tanuro, en su libro de 2010, L’impossible capitalisme vert (El imposible capitalismo verde), señala que entre1990 y 2006 el nivel medio de los océanos aumentó a razón de 3,3 mm al año, mientras que el GIEC habría previsto 2 mm al año. Es decir, un 60 % más.

Una subida de 1 m, o cercana a 1 m, significa que las costas y los estuarios, donde habita la mayoría de la población humana, sufrirán grandes inundaciones más frecuentes y más catastróficas. Los deltas quedarán sumergidos, al igual que las playas, los bosques de ribera, los estuarios, las desembocaduras de los ríos, las ciudades portuarias, y los litorales urbanizados se verán completamente alterados, junto con las líneas de costa.

Un país como Bangladés, que se asienta sobre los deltas del Ganges y del Brahmaputra y se halla en su totalidad en el nivel del mar, desaparecerá junto con muchos pequeños países insulares del Pacífico y del Índico, amplias zonas de Florida y de Luisiana, por no decir nada de los Países Bajos. 

El mundo a + 4ºC en 2100

Si la temperatura media en el nivel de los mares aumentara en 4 ºC, el Himalaya ya no tendrá más que la mitad de su cubierta de hielo y los Alpes no más que un 10 %.

El casquete de hielo de la Antártida occidental habrá comenzado a resquebrajarse. El nivel de los mares habrá subido 2 m, desplazando a cientos de millones de habitantes de las regiones costeras.

Cientos de millones de personas refugiadas que no sabrán a dónde ir. Las regiones mediterráneas y subtropicales serán desiertos y la Amazonia, junto con las demás selvas ecuatoriales, invadidas por el mar, se habrá secado y abrasado por terribles incendios.

En las latitudes que hoy calificamos de templadas, con Tokio, Shanghái, Río de Janeiro y Nueva York, la larga temporada con más de 40 ºC imposibilitará trabajar al aire libre y matará a miles de personas por golpes de calor. Entre la subida del nivel de los mares, la desertificación y la calor y humedad extremas, India, Pakistán, Bangladés, Florida y Luisiana, así como el delta del Mekong en Vietnam, habrán dejado de existir tal como los conocemos.

A 40 ºC ya no podrán crecer los cereales alimentarios. La producción de maíz en EE UU se hundirá. Tres cuartas partes de los cultivos de trigo del mundo desaparecerán debido a las sequías. En las décadas previas, los cultivos habrán prosperado sin duda en el Gran Norte, en Canadá, Siberia y Alaska. Pero en un mundo con 4 ºC de más, se verán atrapados por la sequía que ascenderá desde el sur y por la fusión del permafrost en el norte e inundados por los lodos generados por dicha fusión.

La humanidad no se extinguirá, pero si se producirá una reversión catastrófica de la civilización humana. Esta previsión de un mundo a +3 ºC o +4 ºC debe servir de arma política, explicada y recordada a la población por los gobiernos y por los movimientos sociales a fin de justificar y definir las medidas radicales que habrá que adoptar, y de guía para el esfuerzo colectivo.

Los peligros de agravamientos en cascada o retroacciones positivas

El agravamiento de un futuro más cálido no es lineal, sino exponencial, porque una Tierra más caliente incrementa el efecto invernadero. Más calor provoca todavía más calor:

· La fusión del permafrost ártico y antártico desprende metano, que en la atmósfera es un potente gas de efecto invernadero, además del gas carbónico.

· La fusión de los hielos reduce las superficies blancas del planeta, que reflejan los rayos solares. Una Tierra más oscura.

· Los bosques absorben grandes cantidades de CO2, pero la creciente sequía reducirá la cubierta arbórea de las regiones ecuatoriales y tropicales. Una Tierra menos verde se calentará con mayor rapidez.

· En particular, el calor y la sequía incrementan el número y las dimensiones de los incendios forestales, que a su vez liberan grandes cantidades de CO2 y pueden reducir la cubierta arbórea.

A paso de tortuga

Es cierto que de 1990 a 2021, la proporción de la producción mundial de energía primaria a partir de combustibles fósiles ha descendido del 81,36 % al 80,34 % gracias al desarrollo de las energías renovables. Sin embargo, su cantidad absoluta casi se ha duplicado, pasando de 298 millones a 496 millones de terajulios. Incluso la parte del carbón ha pasado de 93 millones de terajulios en 1990 a 168 millones en 2021.

 La producción de electricidad en India, nuevo gigante económico, se basa principalmente en carbón, y su representante en la COP26 de Glasgow, en 2021, impidió que la resolución final apuntara a una eliminación rápida del carbón.

El crecimiento económico ha sido fósil desde 1990 y lo sigue siendo. Los capitalistas de los combustibles fósiles no solo defienden sus beneficios, sino sobre todo la rentabilidad de sus enormes capitales fijos, todavía no amortizados, resultantes de las inversiones realizadas en tiempos relativamente recientes en todo el mundo.

La Comisión de la Unión Europea anuncia que la UE se aproxima a una reducción del 55 % de las emisiones de gases de efecto invernadero desde 1990 y a un crecimiento al 42,5 % de la parte de las energías renovables. Son sus objetivos para 2030. Sin embargo, en realidad se trata de los planes nacionales anunciados por los gobiernos y no de una meta alcanzada y verificada.

El gobierno chino ha anunciado que las emisiones de CO2 de China han descendido un 1 % en 2024 y que las energías renovables, entre las que incluye la nuclear, constituyen el 57 % de la producción de energía y el 89 % de las capacidades instaladas durante el último año.

Naomi Klein, quien defiende un New Deal Verde, ha hecho una observación certera sobre la posición de Donald Trump:

“A veces dicen que Donald Trump es un negacionista del cambio climático. No creo que él niegue la existencia del cambio climático. Sabe perfectamente que habrá cambios climáticos, pero cree que todo irá bien. De ahí que se pregunte cómo comprar Groenlandia para aprovechar la fusión de la cubierta de hielo y apoderarse del petróleo y gas del subsuelo. Alguien que niega el cambio climático no estará interesado en Groenlandia. Este territorio solo interesa porque el hielo se funde y con ello se abren rutas comerciales y se liberan reservas de combustibles fósiles. No hay más que indiferencia y la creencia de que los ricos podrán aislarse.” [ The Nation, 10/09/2019. Naomi Klein es autora de numerosas obras, entre ellas Esto lo cambia todo: el capitalismo contra el clima, Paidós, Barcelona, 2014]

Para Donald Trump, el calentamiento y el ascenso del nivel de los mares abren perspectivas de promoción inmobiliaria en torno a las nuevas orillas con sus playas y hoteles de lujo.

Retiró a EE UU del Tratado de París de 2015 porque no acepta ninguna limitación ni restricción de las empresas y la rentabilidad de los capitales. En virtud del egoísmo sagrado de su nacionalismo, no acepta que su gobierno se vea condicionado por acuerdos multilaterales que establecen compromisos que debería respetar. Por eso ha retirado a EE UU de la Organización Mundial de la Salud. Las políticas promovidas contra el calentamiento climático y contra las pandemias son para él manifestaciones del “extremismo socialista europeo”.

Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de extrema derecha de la Comunidad de Madrid, declara que detecta, en las soluciones que se proponen contra el calentamiento climático, un comunismo que no dice su nombre.

Hay ahí un grano de verdad, pues las soluciones exigen ir a contracorriente del business as usual. Es probable que muchos gobiernos del mundo se queden tranquilos pensando que el progreso científico aportará, dentro de diez o veinte años, soluciones hoy insospechadas que no perturbarán la marcha de los negocios e incluso permitirán generar pingües beneficios.

Las alternativas a los combustibles fósiles no son rentables

De COP en COP, los gobiernos y quienes mandan en el mundo postulan que el abandono progresivo de los combustibles fósiles deben financiarlo inversores privados. Sin embargo, sus promesas de inversión no se concretan.

Y quieren que la factura la paguen a ser posible la clase trabajadora y la población consumidora por medio de un sistema de precios que protege los beneficios, cosa que no deja de desacreditar la lucha contra el cambio climático a los ojos de los sectores más pobres de la población, un sentimiento que la extrema derecha sabe explotar perversamente.

Michael Roberts lo explicó recientemente sobre la base del libro de Brett Christophers, The Price is Wrong-Why Capitalism won’t save the Planet (El precio no cuadra: porque el capitalismo no salvará el planeta), Verso, 2023: en primer lugar, la rentabilidad es estructuralmente floja en el mercado mundial capitalista desde hace décadas, debilitando la inversión. En segundo lugar, sin embargo, el descenso de los precios de las energías renovables reduce la rentabilidad de los capitales que se invierten en ellas para venderlas. Una vez vendidos e instalados los paneles solares, el sol es gratuito, mientras que los combustibles fósiles han de comprarse todos los días...

Únicamente los combustibles fósiles ofrecen tasas de beneficio de dos dígitos. “Por eso, los economistas del banco JPMorgan concluyen que ‘el mundo necesita un baño de realidad’ en su transición de los combustibles fósiles a la energía renovable, y afirman que tardará ‘generaciones’ hasta alcanzar el objetivo de cero neto. JPMorgan considera que cambiar el sistema energético del mundo ‘es un proceso que debe medirse en décadas, o en generaciones, no en años’. Porque la inversión en la energía renovable ‘no ofrece actualmente más que retornos mediocres’.”

De ahí que Brett Christophers concluya que el freno al calentamiento climático requiere la acción del poder público, es decir, inversiones masivas por parte de los Estados.

Capturar el CO2 emitido en vez de dejar de emitirlo

El nuevo presidente del GIEC, el británico Jim Skea, declaró al asumir el cargo en 2023: “Incluso después de alcanzar la neutralidad del carbono, tendremos que extraer CO2 de la atmósfera”. Con ello reconoció el fracaso de las políticas de reducción del efecto invernadero hasta ahora.

La COP 29 del año pasado en Bakú consagró técnicas experimentales para extraer el CO2 ya emitido y enfriar la atmósfera y la Tierra. Se trata de promesas futuristas azarosas para no tener que renunciar a los combustibles fósiles.

Esta decisión se introdujo en la resolución final de la conferencia con el término de nuevo cuño de combustibles fósiles no atenuados (unabated fossil fuels), es decir, aquellos cuyo CO2 emitido no se recaptura. Los combustibles fósiles buenos, por tanto, serán aquellos cuyo CO2 emitido sí serán objeto de recaptura. Todo un ejército de investigadores trabaja con esta idea en experimentaciones financiadas por Bill Gates y otros oligarcas superricos.

Es cierto que existe la tecnología para retirar el CO2 de los gases emitidos, por ejemplo, en una fábrica de acero o de cemento, que emite mucho CO2, pero aplicar esto al aire ambiente, a la atmósfera en general, parece más bien ficción científica.

Existen medios para integrar el CO2 en un material, por ejemplo, una roca carbonática, o para transformarlo en un carburante, lo que aplaza el problema para más adelante. Sin embargo, lo que se plantea actualmente y ya se practica a pequeña escala, es encerrar el CO2 en un depósito, en una cavidad subterránea, o en una roca permeable, pero estanca, en minas de sal subterráneas, lagos subterráneos…

Esto es posible, pero sumamente peligroso, porque si hay una fuga en el depósito y el CO2 vuelve a salir a la atmósfera, todo se habrá perdido.

Son las NET, las tecnologías de emisiones negativas.

Las NET, tecnologías de emisiones negativas

· La NET técnicamente disponible que recibe los favores de la industria de combustibles fósiles es la BECCS, bioenergía con captura y secuestro del carbono: consiste en cultivar en inmensas extensiones hierbas o árboles de crecimiento rápido, por ejemplo, eucaliptos, para quemarlos en vez de los combustibles fósiles. Mientras crecen, absorben CO2 del aire. Como combustibles, permiten emplear tecnologías que domina la industria petrolera. El CO2 emitido al quemarlos se conserva, confina, comprime y conduce a través de redes de conductos hasta los pozos donde se pretende mantenerlo encerrado durante miles de años. Aparte de la apuesta azarosa de este confinamiento, esta BECSS, debido a las enormes extensiones que ocuparían sus plantaciones, competiría con la agricultura por la producción de alimentos. Recordemos que el presidente de Nestlé denunció públicamente, en 2009, los cultivos de cereales para la producción de alcohol como combustible, puesto que agravaban la crisis alimentaria.

· Captura del CO2 del aire mediante una resina adsorbente. El principio es conocido por esas pequeñas perlas de resina amarilla que sirven para des-ionizar el agua descalcificándola. Se cubrirían enormes extensiones con esa resina, que adsorbería el CO2. Periódicamente habría que lavar esa resina para después extraer el CO2 del agua de aclarado, confinarlo, comprimirlo y conducirlo mediante tuberías a un depósito subterráneo.

· Fijación mediante sosa cáustica. Es sabido que el CO2 reacciona con la sosa cáustica para formar carbonato sódico. Se fijaría el CO2 del aire mediante sosa cáustica en torres de lavado. El carbonato sódico podría verterse en el mar o calcinarse para recuperar la sosa cáustica a reutilizar y confinar el CO2. La sosa cáustica se genera mediante electrólisis del agua salada en un proceso que consume electricidad.

· Aumentar la absorción del CO2 atmosférico en los océanos esparciendo cal en el agua. Esto produce carbonato cálcico, caliza, que precipita en el fondo marino. Para esparcir la cal se precisa una inmensa flota de embarcaciones que hay que propulsar. La cal se obtiene mediante la calcinación de la caliza, un proceso que consume energía y emite el CO2 que se piensa confinar.

Todo esto se halla en fase experimental o de prueba en pequeñas plantas piloto. De allí a tratar todo el CO2 de la atmósfera para reducir su cantidad hay un salto como mínimo incierto. Todo esto es absurdo, pero se plantea para poder seguir quemando petróleo, gas natural y carbón.

La catástrofe inminente

Lo que se ha hecho en este terreno desde 1992 es, en el mejor de los casos, una serie de avances dispersos, como por ejemplo la generación de electricidad aprovechando el sol y el viento en Europa y los progresos del automóvil eléctrico. 

Red Eléctrica, que gestiona la red eléctrica española, informa de que la producción de electricidad a base de energías renovables ‒hidroeléctrica, fotovoltáica y eólica‒ ha alcanzado un máximo histórico y sigue aumentando: en 2024, el 56,8 % de la demanda total, un 10 % más que el año anterior, y que en 2024 se alcanzó un mínimo de emisiones de CO2 en España. El GIEC calcula que en el mundo entero la energía solar y la eólica representan hoy el 10 % de la generación de electricidad.

No obstante, los pequeños avances se ven anulados continuamente por el crecimiento económico y el aumento del consumo de combustibles fósiles en otra parte del mundo. Esto se produce en orden disperso, país por país, a veces ciudad por ciudad, unos más avanzados, otros más atrasados. Se ha calculado que a este ritmo hará falta un siglo y medio para alcanzar el objetivo de reducción de las emisiones de CO2 que la COP de París fijó en 2015 para 2050.

La pavorosa perspectiva y la terrible inacción de los poderes establecidos suscitan en la gente joven, consciente de lo que está en juego, un gran desespero e incluso provoca suicidios, y sobre todo la negativa a tener hijos, un fenómeno cada vez más frecuente y que en el ámbito de la demografía se comenta cada vez más a menudo.

Pero lo peor no es inevitable y todavía estamos a tiempo si se adoptan medidas eficaces sin más demora para invertir esta curva de Keeling. Tengo una nieta de cinco años y escribo esto por ella. Tendrá 40 años en 2060. ¿Qué futuro voy a dejarle? ¿Hasta cuándo estaremos todavía a tiempo?

Sin presión social de la sociedad civil no harán nada

Es evidente, por desgracia, que hoy en día no existe una correlación de fuerzas sociales que empuje a los gobiernos a actuar de manera efectiva. Sin movimientos populares politizados, sin una sociedad civil consciente, formada y solidaria, que exijan medidas eficaces, los gobiernos y los capitalistas no harán nada.

Pueden servirnos de modelo las manifestaciones masivas contra las centrales nucleares de la década de 1970 en varios países. Fue un movimiento multitudinario, insistente, imaginativo, con comités de base que organizaban a mucha gente y acumulaban conocimientos para vigilar a la industria nuclear y las agencias estatales competentes y polemizar con ellas con conocimiento de causa.

Desde las tradiciones religiosas se está activando también la cultura de la solidaridad y de la paz que puede canalizar de forma ordenada los esfuerzos de la humanidad por crear una humanidad plena de esperanza en la posibilidad de otro mundo posible. Una humanidad sin desigualdad impuesta. Una humanidad sin ley de la selva. Una humanidad en la que la rapiña de los recursos naturales por parte de las corporaciones poderosas para sacar el máximo beneficio económico al precio que sea, aplastando los derechos humanos y en especial los derechos de los más vulnerables no sea como ahora lo que parece natural.

 

Leandro Sequeiros. Presidente de ASINJA (Asociación Interdisciplinar José de Acosta)

EL DESAFÍO SUBVERSIVO DEL REINO

col martell

 

Lectura del libro del Génesis 18, 1-10a

Resumen: Unos enviados de Dios pasan por la puerta de la tienda de Abraham rumbo a Sodoma. Allí haciendo gala de su religiosidad y preocupación por los peregrinos, Abraham manifiesta la importancia sagrada de la hospitalidad. Esto repercutirá en una promesa de descendencia anunciando el nacimiento de Isaac.

Este texto del libro del Génesis fue sumamente comentado y enriquecido, particularmente a la luz de una serie de elementos simbólicos (o mejor dicho, simbolizados). Como se ve, los visitantes son tres, pero por momentos es de uno que se habla (“Yahvé se le apareció…”; “señor mío…”; “le dijo…” vv.1.3.10). Esto sirvió a una reflexión sobre la Santísima Trinidad brillantemente plasmada en el conocido ícono de A. Rublev (“Trinidad”) de la primera parte del siglo 15. Pero esta lectura espiritual es ciertamente ajena al texto, y no aludiremos a ella. 

Como la liturgia lo destaca, el texto remarca claramente el rol que en el mundo antiguo jugaba la hospitalidad. Especialmente en los ambientes nómadas o seminómadas, el desierto, el calor o el frío, los peligros de animales, bandidos o falta de agua, volvían indispensable y sagrada esta conducta. Tan sagrada que incluso los perseguidores esperarían fuera ante un refugiado, y hasta tan sagrada que hay “ciudades asilo” a lo largo de Israel donde estaban a salvo los que debían ser condenados (cf. Núm 35,9-15). De hecho, el mismo texto entra en contraste flagrante con el cap.19 donde estos mismos visitantes no son recibidos hospitalariamente por los habitantes de Sodoma, por lo que la ciudad entera es castigada (salvándose Lot, precisamente por su acogida). El contraste de actitudes resulta necesario para comprender la recompensa que recibirá –en promesa- Abraham, y el castigo de Sodoma (que fue mal interpretado desde las miradas que ven que todos los pecados graves son sexuales); el anuncio de vida, en el caso de la religiosidad hospitalaria de Abraham –el anuncio del nacimiento de Isaac- y la muerte en reacción a la falta de hospitalidad de parte de los habitantes de Sodoma. 

Como es habitual en el mundo antiguo –y en el desierto- una planta es considerada casi sagrada, en este caso una encina, árbol que puede superar los 20 mts. De sombra abundante y hojas perennes y que da por frutos las bellotas (ver Gen 12,6) y ver, además, la encina de Moré –cf. Dt 11,30- y el establecimiento de Abraham en la encina de Mamré en 13,18 –donde, además, “edifica un altar”-; 14,13; la nodriza de Rebeca fue sepultada en Betel, bajo una encina, 35,8; ésta incluso puede marcar un límite geográfico, Jos 19,33, y es lugar frecuente de asentamientos o centro de caminos: Jue 4,11; 9,37; 1 Sam 10,3, y hasta de coronaciones, Jue 9,6. Sin dudas que la altura y la sombra del árbol son fundamentales en este caso (Os 4,13; Am 2,9; Is 2,13; 6,13; 44,14; Ez 27,6; Zac 11,2). 

El relato destaca el calor y la oferta de pan y agua para beber y lavarse antes de seguir camino. Recuperar las fuerzas es –obviamente- fundamental para el camino del desierto. La hospitalidad de Abraham va más allá de lo dicho, ya que incluso les prepara un buen alimento (carne, leche, cuajada), lo hace casi corriendo y queda “de pie” ante los visitantes, en actitud de sirviente. Como hemos dicho, la hospitalidad es “sagrada” y además, estos personajes son “Yahvé que se aparece” (v.1), cosa que nosotros, los lectores sabemos aunque Abraham lo ignora. De allí el siguiente paso, la promesa. La pregunta por “tu mujer, Sara” no parece sorprender a Abraham, y no debemos leer más allá. Como corresponde a lo que se espera de las mujeres en el mundo antiguo, Sara está dentro de la tienda y no se deja ver por los extranjeros, pero ella escucha. La promesa del vocero de los visitantes es que ella tendrá un hijo en un año. 

El tema de la descendencia de Abraham no es central en el texto litúrgico (que –como dijimos- destaca la hospitalidad), pero sí lo es en el relato. De hecho, luego de destacar que Sara escucha el dicho, y antes de indicar que ella “ríe” para sí (la referencia popular a la relación entre la risa de Sara y el nombre de Isaac es reflejada en otras partes: Gn 17,17; 21,1-6), se recuerda la edad de ambos, y que Sara había entrado en la menopausia. El diálogo entre Abraham y “Yahvé” (notar que no dice –ahora- el visitante, o uno de ellos; por momentos parece que Yahvé es el principal y los otros dos son acompañantes, cf. 18,22; 19,1) (v.13) continúa, debatiendo acerca de la risa de Sara e incluso ella interviene en el diálogo (v.15). La escena nos hace imaginar la conversación detrás de la tela de la tienda. Luego los peregrinos se despiden (v.16) y se dirigen a Sodoma, ciudad que –sabemos- será destruida (algo por lo que Abraham intercederá).

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Colosas     1, 24-28

Resumen: el discípulo de Pablo destaca que en el crecimiento de la comunidad y en el anuncio de la palabra a todos se va conformando el cuerpo de Cristo. El anuncio evangelizador supone sufrimientos y dificultades pero así el cuerpo de Cristo va creciendo y el plan de Dios se va desplegando en la vida perfecta de las comunidades.

El “himno cristológico” que la liturgia nos presentaba la semana pasada (Col 1,15-20) tiene una pequeña “aplicación” en los versículos siguientes (vv.21-23). En v.24 comienza una nueva unidad. Si en v.21 el acento estaba en “en otro tiempo” (poté), la unidad comienza con “ahora” (nyn). Este “ahora” se dice de la unión entre “Pablo” y los colosenses, a los que no conoce (2,1). La unidad parece concluir en 2,5 donde termina la estrecha relación entre Pablo y “ustedes” para dar comienzo a las propuestas de “Pablo” a los colosenses ante los errores que los seducen (2,6-4,1). La unidad 1,24-2,5 tiene una estructura concéntrica que es bueno señalar:

     a.     “me alegro” (1,24)

        b.    Dar a conocer la riqueza del misterio (1,26-28a)

           c.     “con el objetivo de…” (1,28b)

               d.    Me esfuerzo (1,29)

          d’   qué esfuerzo duro (2,1)

      c’    “con el objetivo de…” (2,2a)

   b’   riqueza de conocimiento del misterio (2,2b-3)

a’    mi alegría (2,5)

Mirando esta estructura notamos que el fragmento de la liturgia sólo destaca la primera parte (de “a” a “c” omitiendo la parte recíproca, de “d” a “a”). 

Este fragmento presenta muchos temas que son de difícil análisis y resulta complicado de analizar en detalle. Nos detendremos solamente –por lo tanto- en lo principal sin desconocer que hay diferentes opiniones entre los estudiosos y su dificultad.

El primer conflicto y dificultad viene dado por la frase “lo que falta a las tribulaciones de Cristo” (v.24). De ninguna manera se ha de entender en el sentido de que la cruz de Cristo necesita complementos; en 1,19.20.22; 2,9-10.13-14; 3,1 se puede ver claramente que la obra de Cristo es perfecta en sí misma. Esto se ha prestado en algunos momentos de la Iglesia a conclusiones patéticas en las que se alentaba el sufrimiento como algo redentor, por eso debe ser aclarado. La idea de “soportar” los padecimientos por parte del Apóstol parece que debe entenderse en sentido vicario, por tanto son hyper, “en favor de”, o “en lugar de su cuerpo”. Está aclarado en el v.25 como eis, “para ustedes”. Los “padecimientos” del apóstol lo ponen en comunión con Cristo y con los “padecimientos” de la comunidad (Rom 7,5; 8,18; 2 Cor 1,5.6.7; Gal 5,24; Fil 3,10). Sin embargo, lo que se dice que “falta” es a las “tribulaciones” (thlipsis) de Cristo, y es bueno notar que este término en Pablo nunca se dice de los sufrimientos de la cruz de Cristo; siempre se dice del apóstol o de los discípulos. Esto nos lleva a otra pregunta: al hablar de las “tribulaciones de Cristo”, ¿se está refiriendo a las tribulaciones de Jesús o de la Iglesia, cuerpo de Cristo? Las muchas posibilidades de lectura –como dijimos- nos invitan a ser mesurados, pero destaquemos al menos algunos elementos fundamentales: “Pablo” se está refiriendo a la evangelización, tal es su ministerio apostólico. El sufrimiento y las tribulaciones son características de Pablo en cuanto misionero, de allí que lo que está destacando es que “lo que falta” se refiere a todos aquellos “lugares” (los paganos) donde falta anunciar el evangelio entre tribulaciones. Ese es el bien de “su cuerpo, que es la Iglesia” (v.24).

La relación cuerpo – cabeza (recordar lo señalado la semana pasada en la nota a la segunda lectura) tiene una clara connotación escatológica y de identidad. En 1,23 Pablo se presentó como “servidor (diákonos) del evangelio” (cf. 1,7); ahora dice que es “servidor (diákonos) de la Iglesia” (1,25). La Iglesia existe para el evangelio según “la economía de Dios” que le dio (a “Pablo”) “para ustedes”. “Economía” (cf. Ef 1,10; 3,2.9) debe entenderse como proyecto, deseo, plan, gracia de Dios en orden a una comunidad (“ustedes”, “la Iglesia”). El plan de Dios es, precisamente, que se lleve a “plenitud” la palabra de Dios. Es posible que esta “plenitud” a la que se debe llegar según el plan de Dios sea, precisamente, “lo que falta” a las tribulaciones. La palabra debe hacerse conocer.

Esta palabra es a su vez denominada “misterio”. Es importante notar que en los textos post-paulinos (como Colosenses y Efesios) la idea del “misterio”, ya insinuada en Pablo (Rom 11,25; 14,24; 1 Cor 2,7; 4,1; 13,2; 14,2; 15,51; cf. 1 Cor 2,1 en algunos manuscritos), alcanza un sentido mucho más profundo (Ef 1,9; 3,3.4.9; 5,32; 6,19; Col 1,26.27; 2,2; 4,3; 2 Tes 2,7; 1 Tim 3,9.16). El término proviene de los ambientes apocalípticos, algo que ocurre (por ejemplo la persecución y martirio de los justos) y ante la duda ¿dónde está Dios? ¿por qué no interviene? La respuesta es que se trata de un “misterio”. Pero esto no finaliza aquí ya que lo propio es que “en algún momento”, el misterio será revelado. Lo habitual del misterio bíblico es su posterior revelación (algo que la literatura apocalíptica “anticipa” con un intérprete de los misterios). Aquí “Pablo” señala que este “misterio escondido desde signos y generaciones” es “ahora” (nyn) manifestado a sus “santos”. En 2,2 se destaca que estos destinatarios del “conocimiento” del misterio son los Colosenses (y los de Laodicea). La relación entre el misterio y el anuncio de la palabra quedará clara en 4,3. Lo que Dios ha “escondido” es que los paganos, tanto como los judíos, son destinatarios de la salvación que Dios prepara para todos. Esto es lo que el apóstol debe anunciar a todos, entre sufrimientos. “Cristo en ustedes, esperanza de la gloria” (v.27). 

Esto es lo que “Pablo” anuncia (v.28) para “presentar” (¿cómo una ofrenda?) a todos “perfectos en Cristo”. Esa “perfección” es la voluntad de Dios (Rom 12,2), es la novedad traída por Cristo que contrasta con la de “este mundo” responsable de negar a Jesús y cuyos príncipes lo ejecutaron (1 Cor 12,6), es escatológica (1 Cor 13,10) y ya la posemos en cierto modo (Fil 3,15). De todos modos, es una perfección hacia la que se tiende (Ef 4,13) pero ya puede vivirse en la comunidad (Col 4,12). Se refiere, entonces, no a una “perfección” ontológica, o de ser (“sólo Dios es perfecto”) sino a una perfección ética hacia la que se tiende, pero que ya puede vislumbrarse y practicarse.

Es esto –por este conocimiento del misterio, y anuncio que conduzca a un modo de vida perfecto- por lo que “Pablo” se esfuerza y lucha (v.29, omitido en el texto litúrgico). 

Como se ve, el discípulo de Pablo se presenta como continuador de su obra y ministerio predicador a todos. Esa predicación, como a Pablo, como a sus comunidades, les atrajo dificultades y sufrimientos pero de ese modo Cristo, en su cuerpo eclesial, va siendo formado y la palabra de Dios y su plan de salvación se van conociendo y desplegando en la historia.

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     10, 38-42

Resumen: Dos mujeres que representan dos actitudes diferentes se contraponen en el texto. Marta manifiesta la hiperactividad característica de la hospitalidad; María manifiesta claramente la actitud de una discípula modelo. La valorización “sagrada” de la hospitalidad es confrontada contraculturalmente por Jesús mostrando la dinámica subversiva del reino. Sólo “una” cosa tiene valor, en contraste con las “muchas cosas” de Marta. Sólo el reino es absoluto, todo lo demás –por valioso que sea- es relativo.

Jesús sigue –con los suyos- de camino, algo que como sabemos es propio de Lucas, y entra en un pueblo. Allí es recibido por una mujer llamada Marta que tiene una hermana llamada María.

Dos breves notas aclaratorias: [1] muchos manuscritos dicen que “Marta lo recibió” pero no aclaran que esto ocurriera “en su casa”. Es probable que esto haya sido añadido posteriormente para precisar el lugar ya que daría la sensación que fue recibido en el pueblo al que Jesús entra; sin embargo, no es necesario incorporarlo. Siendo que no es frecuente que una mujer –ni siquiera ante otros- reciba en su casa a un varón, muchos piensan que la omisión “en su casa” en algunos manuscritos se debe a la intención de evitar el escándalo; sin embargo, la hospitalidad no resulta extraña o escandalosa en ambientes helenísticos como son los destinatarios de Lucas. [2] Por otro lado, los lectores del Evangelio de Juan conocen a dos hermanas y a su hermano Lázaro. Los tres son de Betania (Jn 11,1), aldea muy cercana a Jerusalén (Jn 11,18) y donde Jesús suele pasar la noche cuando se dirige a la Ciudad Santa, según parece (ver Mc 11,11.12; aunque cf. Mt 26,6). Como el viaje hacia Jerusalén – que en Lucas - recién comienza, es posible que haya omitido el nombre de la localidad porque de lo contrario, no tendría justificativo la demora en llegar a la Ciudad. La mención de las hermanas es uno de los puntos en contacto que Lucas tiene con Juan, aunque desconoce –o no manifiesta conocer- a Lázaro, el hermano de estas (pero, ver Lc 16,19-31).

El relato del Evangelio pone en contraste dos actitudes frente a Jesús, las de las dos hermanas. Veamos brevemente: 

Marta está ocupada con los quehaceres (pollên diakonían). Ella es la que “recibe” (hypodéxato) a Jesús. El verbo se repite también en 19,6 cuando Zaqueo “recibe” a Jesús en su casa [única vez en los Evangelios]. Es el verbo de la hospitalidad (ver Hch 17,7; Sgo 2,25). Señalemos, pare empezar, entonces (y conforme a lo que se dijo en el comentario a la primera lectura) que Marta hace lo que se espera que se haga: la hospitalidad es “sagrada”. El contraste –como se dijo- está dado por la actitud de María. Sentada a los pies de Jesús y escuchando su palabra. Ambos términos son muy importantes, particularmente en Lucas:

Es “a los pies” de Jesús que se coloca la pecadora pública (7,38) que manifiesta “mucho amor” y fe; a los pies de Jesús está el que había estado endemoniado en Gerasa (8,35), a los pies de Jesús cae Jairo pidiendo por la salud de su hija (8,41); a los pies de Jesús se postra el samaritano que había tenido lepra y también manifiesta fe (17,16), Pablo –en Hechos- afirma que fue educado “a los pies de Gamaliel” (Hch 22,3). El término significa una actitud de sumisión o sometimiento, como se ve en las cosas que se ponen a “los pies” de alguien, como autoridad (ver Hch 4,35.37; 5,2; 7,58). Estar a los pies de alguien es tomar la actitud del discípulo.

Escuchar su palabra”: las multitudes (ojlos) se agrupaban para “escuchar la palabra de Jesús”, el que “viene a mi” y escucha la palabra se parece a una persona que edifica su casa sobre buenos cimentos (6,47); la semilla sembrada por el sembrador es la palabra que muchos escuchan, pero sólo unos la conservan (8,12-15). Cuando una mujer de la “multitud” alaba a la madre de Jesús por haberlo engendrado, él dice que es “dichoso más bien el que escucha la palabra y la guarda” (11,28) ya que ese (y esa) es “su Madre y sus hermanos” (8,21). La escucha no basta, pero es el primer paso indispensable del discipulado, luego la palabra se deberá “cumplir”, “hacer”, “guardar” (cf. 1,38).

Las dos actitudes de María son las actitudes del discipulado. Y acá se refuerza el contraste entre ambas que viene expresado en las palabras de Marta a Jesús (el que es reconocido como “señor”). El pedido a Jesús de que “diga” (en imperativo), recuerda a aquel que le pide que “diga” a su hermano que reparta la herencia (12,13), o también a la tentación de que “diga” una palabra para que las piedras se conviertan en pan (4,3) o el centurión que se considera indigno de que Jesús vaya a su casa, “di una palabra y mi criado quedará sano” (7,7). 

Evidentemente, si María escucha la palabra de Jesús, su dicho surtirá efecto y ésta “ayudará” a Marta. Pero Jesús no se dirige a María sino a Marta:

Te “preocupas” (cf. 12,11.22.25.26) revela una ansiedad, preocupación angustia; “te agitas” (única vez en la Biblia, indica hiperactividad) por “muchas cosas” (pollá) [ya sabemos que Marta estaba “atareada” (v.40, única vez en el NT) en “muchos servicios”, pollên diakonian] “pero” (o también “y” en sentido de contraste)... Marta hace muchas cosas, pero hay “un pero”. El contraste está dado entre el “muchas” y el “una”, manifestada en la actitud de María. “Una” es necesaria, y María “escogió la parte buena”. La “parte” es aquello de lo que se participa (tomar parte; cf. Hch 8,21; 2 Cor 6,15; Col 1,12), María “elige”, lo cual es un verbo sumamente importante en la Biblia (pueblo elegido, elección de los discípulos, pero también alude a las elecciones cotidianas: “los primeros puestos”, 14,7). La “parte” es sumamente importante en el AT: Israel es la “parte” de Dios entre los pueblos (Dt 9,26), los sacerdotes, la “parte” de Dios entre las tribus (Núm 18,20), o los levitas (Dt 10,9). El salmista confiesa que “Dios es mi parte” (15,5; cf. 73,26; 119,57; 142,6). Lo que María ha elegido es participar de lo bueno, “la parte buena”, como la “tierra buena” (8,8.15) que son los que “escuchan la palabra”, la guardan y dan fruto. De esta porción se dice que es buena, “no le será quitada”, no se la pueden llevar, como no pueden llevarse los ladrones los bienes dados generosamente a los pobres ya que donde está el tesoro, está el corazón (cf. 12,33-34). 

El relato finaliza aquí ya que en 11,1 Jesús estará en otro lugar (no señalado) orando a solas. 

Es importante remarcar el contraste destacado en el relato para evitar lecturas que lo distorsionan (como señalar el contraste entre una vida activa y una vida contemplativa, de claro cuño platónico). Ya es evidente lo que se destaca de María: su actitud de discípula (“sentada a los pies”, “escucha de la palabra”, “eligió la porción buena”, “no le será quitada”, “una sola necesaria”), pero, ¿qué es lo que hace Marta? Marta expresa visiblemente la dedicación casi sagrada que el mundo antiguo da a la hospitalidad (recordar la primera lectura). Marta hace lo que “debe” hacer, lo que se espera que haga, y lo hace en “exceso”. Culturalmente, Marta es ejemplar, es modelo: así debe actuar una persona aunque –como se dijo- no es habitual que eso ocurra en una mujer (notar en el caso de Abraham que es él quien atiende y manda a su mujer cocer el pan). Como se dijo, muchos manuscritos omiten que esto ocurre en “la casa” con lo que se estaría al menos insinuando la presencia de una mujer fuera de su ámbito establecido (la casa), lo cual es más obvio todavía en caso de María. De todos modos, es frecuente el anuncio del Evangelio en las “casas” (cf. 10,15; aunque el tema es más destacado en el Evangelio de Marcos, cf. 2,1; 3,20; 7,17; 9,28 como “lugar” de la catequesis). El contraste –y esto es lo que debe resaltarse- está dado entre la hospitalidad y el discipulado, Marta responde a lo establecido, a lo que culturalmente se espera de ella; María responde a los valores contraculturales del reino de Dios. Como en tantas ocasiones, el reino es reflejo de “otro mundo posible”, y por tanto alternativo. Diferentes instancias e instituciones que son valoradas (y supervaloradas) por el mundo antiguo (y contemporáneo) son relativizadas por Jesús. Sólo el reino es absoluto, el resto (decía Pablo VI) es “lo demás”, por tanto es “relativo” (Evangelii Nuntiandi 8); la familia, la hospitalidad no dejan de ser valiosos pero son relativos frente al discipulado del reino que es lo único que cuenta y “no será quitado”. Una vez más, el reino aparece como subversivo ante los valores absolutos encarnados en el Reino de Dios.

Una nota sobre las mujeres en el Evangelio de Lucas. Se ha señalado, con razón, que Lucas da “pasos atrás” con respecto al lugar principal que las mujeres ocupaban en el ministerio de Jesús o las comunidades de Pablo. En esto Lucas es reflejo de la “rutinización”, la “estructuración” que las comunidades se fueron dando en su tiempo a fin de ser aceptados en las ciudades del imperio. Algo semejante se descubre también en otros escritos del tiempo, como Mateo, o las cartas llamadas “pastorales” (anticipadas por lo que se ve también en Colosenses, Efesios y 1 Pedro, por ejemplo, con respecto a este tema). Se profundiza el “lugar” de la mujer que es en “la casa”. Sin embargo, hay que recordar que siendo que las comunidades primitivas fueron “iglesias domésticas”, el rol de la mujer no dejó de ser –aunque relativizado- de primera importancia. Ya no ocupan lugares preponderantes en los ministerios (como sí se ve en Pablo, por ejemplo), pero no han desaparecido. Lucas, en concreto, aunque no señale mujeres en lugares pastorales centrales, destaca con frecuencia la participación de mujeres en el grupo de Jesús. No es razonable preguntarse si Jesús tenía discípulas, o disimularlo, como lo hace la adulteración del texto de Aparecida que en el texto original decía que

 «en una época de marcado machismo, la práctica de Jesús fue decisiva para significar la dignidad de la mujer y su valor indiscutible: Habló con ellas (cf. Jn 4, 27), las curó (cf. Mc 5, 25-34) las reivindicó en su dignidad (cf. Jn 8, 1-11), las eligió como primeras testigos de su resurrección (cf. Mt 28, 9-10) e incorporó mujeres a su grupo (cf. Lc 8, 1-3)» (Nº 470)

y fue deformado a 

«en una época de marcado machismo, la práctica de Jesús fue decisiva para significar la dignidad de la mujer y su valor indiscutible: habló con ellas (cf. Jn 4, 27), tuvo singular misericordia con las pecadoras (cf. Lc 7,36-50; Jn 8,11), las curó (cf. Mc 5, 25-34), las reivindicó en su dignidad (cf. Jn 8, 1-11), las eligió como primeras testigos de su resurrección (cf. Mt 28, 9-10), e incorporó mujeres al grupo de personas que le eran más cercanas (cf. Lc 8, 1-3)» (Nº 451). 

Ya no se trata de mujeres incorporadas al grupo de Jesús, sino “cercanas”. Que en el Evangelio no se use el término “discípula” es razonable, ya que éste no existía en su tiempo. Aunque Lucas lo "inventa" y utiliza en Hch 9,36, y el texto comentado destaca evidente y claramente que María es discípula de Jesús., Con lo que a la actitud contracultural de destacar el discipulado del reino por encima de valores sagrados como la hospitalidad, destaca también el discipulado femenino, lo cual ciertamente, no era posible en su tiempo.

 

Eduardo de la Serna

Religión Digital