¿Es posible una economía diferente sin renunciar a la innovación, la iniciativa privada y el desarrollo? Esta es una de las preguntas que plantea Mariana Mazzucato en *Bien común. Una nueva economía que funcione para todos*, su nuevo libro, presentado en España en octubre. La economista propone revisar las reglas que organizan la actividad económica para que la creación de riqueza responda también a las necesidades de la sociedad y no quede orientada únicamente a la rentabilidad.
Mazzucato es profesora de Economía de la Innovación y Valor Público en el University College London, donde dirige el Instituto de Innovación y Propósito Público. Su trayectoria también está vinculada al Vaticano: en 2022, el papa Francisco la nombró miembro de la Pontificia Academia para la Vida. Desde su trabajo académico y su colaboración con organismos internacionales, defiende que las decisiones económicas deben tener en cuenta sus consecuencias sociales y medioambientales.
La vivienda como derecho y desafío colectivo
Uno de los ejemplos más cercanos de su propuesta es la vivienda. En sus intervenciones recientes, Mazzucato cuestiona que un bien esencial para la vida se trate principalmente como un activo financiero cuyo valor depende de la rentabilidad que pueda generar.
Su planteamiento no consiste simplemente en conceder ayudas cuando los precios ya son inasequibles. Propone que los poderes públicos actúen desde el principio sobre las condiciones del mercado, impulsen una oferta suficiente de vivienda social y orienten la inversión hacia las necesidades reales de la población. También invita a preguntarse qué tipo de viviendas se construyen, dónde se ubican y si contribuyen a crear comunidades habitables.
La cuestión va más allá del mercado inmobiliario. ¿Qué ocurre cuando el acceso a una vivienda, a la salud o a otros recursos esenciales depende cada vez más de la capacidad económica de cada persona? Para Mazzucato, estos problemas deben convertirse en objetivos colectivos que movilicen inversión, conocimiento e innovación.
Cambiar las reglas, no solo corregir las desigualdades
La economista cuestiona una visión según la cual el mercado actúa primero y el Estado interviene después para corregir sus consecuencias negativas. A su juicio, las instituciones públicas también deben participar en la definición de los objetivos que orientan la economía y establecer formas de colaboración con las empresas que generen beneficios para el conjunto de la sociedad.
Esto no significa eliminar la iniciativa privada ni negar que las empresas deban obtener beneficios. La cuestión es cómo se crea el valor, quién contribuye a generarlo y cómo se distribuyen sus resultados. Mazzucato sostiene que la inversión pública ha sido decisiva para numerosos avances tecnológicos y que la sociedad debe participar de forma más justa en los beneficios derivados de ese esfuerzo colectivo.
Su propuesta abre así una vía de reflexión que no se limita a elegir entre dejar actuar al mercado sin apenas condiciones o sustituirlo por completo. Invita a pensar cómo se pueden transformar las reglas del sistema económico para orientar la innovación y los recursos hacia objetivos compartidos.
Una reflexión que conecta con el bien común
Estas preguntas también tienen interés desde la doctrina social de la Iglesia. En *Laudato si’*, el papa Francisco relacionó el cuidado de la casa común con la justicia social y la atención a las personas más vulnerables. En *Fratelli tutti*, invitó a superar el individualismo y a construir una fraternidad que se traduzca en decisiones concretas.
La propuesta de Mazzucato no constituye una nueva doctrina oficial de la Iglesia, pero plantea cuestiones que dialogan con esa tradición: qué entendemos por progreso, qué responsabilidad tienen las instituciones y cómo garantizar que la riqueza contribuya a una vida digna para todos.
La publicación de *Bien común* ofrece una ocasión para ampliar este debate. Más que prometer soluciones sencillas, la economista invita a revisar las decisiones que tomamos como sociedad y a preguntarnos qué objetivos deberían orientar nuestra economía.
Compartimos esta conferencia pública para escuchar directamente a Mariana Mazzucato y conocer sus propuestas. Una invitación a reflexionar sobre una cuestión fundamental: ¿podemos construir una economía que no mida su éxito únicamente por la riqueza que produce, sino también por la vida que hace posible?
Elaborado por María Eugenia Massariol
Conferencia completa
Mariana Mazzucato presenta *Bien común*: https://youtu.be/kGP1loocHDI?is=xROCNLj6HTk0Fa59
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