FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
ESTE BLOG TE INVITA A LEER TEMAS DE ACTUALIDAD Y DE DIFERENTES PUNTOS DE VISTA Y OPINIONES.




viernes, 3 de enero de 2014

Por favor no insulten a la clase trabajadora

ene032014

Este artículo denuncia la constante discriminación en contra de la clase trabajadora al definírsela como clase media-baja o clase baja.
El movimiento antirracista ha señalado y denunciado el continuo insulto que se reproduce en el lenguaje cotidiano utilizado por la población hacia ciertas razas y grupos étnicos minoritarios. El término “negritos” para definir a personas de raza negra es un ejemplo de ello. Bajo este término se intenta ridiculizar a un colectivo, presentándolo como inmaduro e infantil.
Un tanto semejante ocurre con los términos utilizados en nuestras sociedades, dominadas por los hombres, para referirse a las mujeres de forma estereotipada, tal como han documentado autoras de sensibilidad feminista. Las denuncias de las prácticas racistas y machistas que aparecen en el lenguaje han concienciado a la sociedad de la necesidad de que se eviten las palabras ofensivas a esos colectivos sociales, sujetos de abundante discriminación.
Ahora bien, hay una enorme discriminación –promovida por las élites políticas, mediáticas y culturales del país- contra un grupo social que es incluso mayoritario en nuestros países –la clase trabajadora–, que constantemente aparece definida en el lenguaje mediático como clase baja, lo que apenas ha despertado protesta.
Incluso una periodista tan sensible al lenguaje “políticamente correcto” (en cuanto a raza y género) como Soledad Gallego-Díaz, columnista de El País, continúa utilizando el término clase baja para definir lo que es clase trabajadora. En su artículo en la nueva revista económica, Alternativas Económicas, esta autora divide a los españoles en españoles de clase alta, de clase media y de clase baja (“Frenazo al ascensor social”, 12.12.13, nº 9). Su tesis es que el ciudadano medio español (que resulta ser –según ella- una mujer de unos 43 años) está descubriendo que está pasando “de la clase media a la clase baja”. Los datos que utiliza proceden en su mayoría de los estudios del analista, también de El País, José Juan Toharia, que ha presentado datos de la evolución de las clases sociales en España, dividiéndolas en clase alta, clase media-alta, clase media-baja y clase baja. Supongo que pronto van a añadir otra categoría, que van a llamar clase baja-baja o clase bajísima. Esta narrativa aparece también en círculos políticos e intelectuales de izquierdas. Uno de los intelectuales de izquierda más conocidos en España hacía referencia a las clases populares catalanas, compuestas de clases medias y bajas (le tengo demasiada estima para citar su nombre).
España (incluyendo Catalunya) no es un país de castas
Esta transformación de la estructura de clases, definiéndola de esta manera, transforma España en un país de castas, como ocurre en ciertos Estados de la India. Y así queda redefinida la clase trabajadora como clase media-baja, clase baja y, pronto, clase bajísima.
Yo no sé como usted, lector o lectora de este artículo, le respondería a un encuestador que le parara por la calle y le preguntara: ¿Es usted de clase baja? Yo tengo que admitirle que probablemente le miraría a la cara y le contestaría “Y su madre también”. No creo que a nadie le agrade ser definido como clase baja y, por lo tanto, se debería protestar porque dicho término se utilice constantemente. Cuando se utilizan tales términos, ¿no se dan cuenta de que están insultando a la clase trabajadora?
Pero es que, además de ofensiva, esta categorización no es científica y no permite analizar las causas del deterioro de las personas estudiadas (para expansión del tema de este artículo ver mi artículo “Ni Estados Unidos ni España son ‘países de clases medias’”). Analizar a las personas por el nivel de renta y/o estatus es dramáticamente insuficiente, cuando no erróneo. Tiene mucho más valor definir a María –la supuesta ciudadana promedio española– como una trabajadora de servicios, ayudante de enfermería en un hospital concertado, que está viendo cómo su salario y seguridad laboral se deterioran, que definirla como una persona de clase media yendo a la baja. Definir a la persona por su relación con el mercado de trabajo (por el trabajo que realiza) tiene mucho más valor explicativo analítico que definirla por su nivel de renta o estatus.
De ahí que, dentro de la cultura popular, depositaria de gran conocimiento y realismo, cuando una persona quiere conocer a otra, no le pregunta si pertenece a la clase alta, media o baja. Se le pregunta de qué trabaja, y cuando se lo dice, usted ya sabe mucho sobre aquella persona. Si le dicen que es una ayudante de enfermería, ya puede saber aproximadamente cuánto dinero gana, donde vive, en qué tipo de vivienda, qué coche utiliza, a qué escuela envía a sus hijos, y un largo etcétera. Si usted conoce lo que la persona hace, puede ya imaginarse lo que la persona tiene. Pero no al revés. El nivel de renta de una persona no dice nada o muy poco del origen de tal renta.
En definitiva, la clase trabajadora, que es la que construye este país diariamente, está constantemente discriminada, ofendiendo su dignidad, refiriéndose a ella como clase media, baja o pronto, bajísima. Por favor, ¡no la insulten! Una última observación. Ruego al lector que cuando lea algún artículo utilizando este término para definir a la clase trabajadora, haga algo. Le sugeriría que, al menos, envíe al autor o autora copia de este artículo, aconsejando que lo lea.
Artículo publicado por Vicenç Navarro en la columna “Dominio Público” en el diario PÚBLICO, 26 de diciembre de 2013, y en el diario digital EL PLURAL, 30 de diciembre de 2013

El Papa Francisco y la economía de la exclusión

ene032014

Quien escucha las distintas intervenciones del obispo de Roma y actual papa se siente en casa y en América Latina. El Papa no es eurocéntrico, ni romanocéntrico ni mucho menos vaticanocéntrico. Es un pastor “venido del fin del mundo”, de la periferia de la vieja cristiandad europea, decadente y agónica (sólo el 24% de los católicos son europeos); proviene de un cristianismo nuevo que se ha ido elaborando a lo largo de 500 años en América Latina con rostro propio y con su teología.
El Papa Francisco no ha conocido el capitalismo central y triunfante de Europa sino el capitalismo periférico, subalterno, agregado y socio menor del gran capitalismo mundial. El gran peligro nunca fue el marxismo sino el salvajismo del capitalismo no civilizado. Ese tipo de capitalismo ha generado en nuestro Continente latinoamericano una escandalosa acumulación de riqueza en unos pocos a costa de la exclusión y de la pobreza de las grandes mayorías del pueblo.
Su discurso es directo, explícito, sin metáforas encubridoras como suele ser el discurso oficial y equilibrista del Vaticano, que pone el acento más en la seguridad y en la equidistancia que en la verdad y en la claridad de la propia posición.
La posición del Papa Francisco a partir de los pobres excluidos es clarísima: «no deben quedar dudas ni caben explicaciones que debiliten» esta opción ya «que existe un vínculo inseparable entre nuestra fe y los pobres» (Exhortación nº 48). De forma contundente denuncia: «el sistema social y económico es injusto en su raíz» (nº 59); «debemos decir no a una economía de exclusión y de desigualdad social; esta economía mata… el ser humano es considerado, en sí mismo, como un bien de consumo que se puede usar y después tirar; los excluidos no son “explotados” sino desechos, “sobrantes”» (nº 53).
Además no se puede negar que este tipo formulaciones del Papa Francisco recuerdan el magisterio de los obispos latinoamericanos en Medellín (1968), Puebla (1979) y Aparecida (2005) así como el pensamiento común de la teología de la liberación. Ésta tiene como eje central la opción por los pobres, contra su pobreza y en favor de la vida y de la justicia social.
Hay una afinidad perceptible con el economista hungaro-norteamericano Karl Polanyi, que fue el primero en denunciar la “Gran Transformación” (título del libro de 1944) al hacer de la economía de mercado una sociedad de mercado. En esta todo pasa a ser una mercancía, las cosas más sagradas y las más vitales. Todo es objeto de lucro. Tal sociedad se rige estrictamente por la competición, por la prevalencia del individualismo y por la ausencia de cualquier límite. Por eso no respeta nada y crea un caldo de violencia, intrínseca a la forma como ella se construye y funciona, duramente criticada por el Papa Francisco (nº 53). Ella ha tenido un efecto atroz. En palabras del Papa: «ha desarrollado una globalización de la indiferencia. Casi sin advertirlo nos volvemos incapaces de compadecernos ante los clamores de los otros, ya no lloramos ante el drama de los demás ni nos interesa cuidarlos» (nº 54). En una palabra, vivimos tiempos de gran inhumanidad, impiedad y crueldad. ¿Podemos considerarnos todavía civilizados, si por civilización entendemos la humanización del ser humano? En verdad, estamos regresando a formas primitivas de barbarie.
Conclusión final que el Pontífice deriva de esta inversión: «ya no podemos confiar en las fuerzas ciegas y en la mano invisible del mercado» (nº 204). De este modo ataca el corazón ideológico y falso del sistema imperante.
¿Y dónde va a buscar alternativas? No va a beber de la esperada Doctrina Social de la Iglesia. La respeta pero observa: «no podemos evitar ser concretos para que los grandes principios sociales no se queden en meras generalidades que no interpelan a nadie» (nº 182). Va a buscar en la práctica humanitaria del Jesús histórico. No entiende su mensaje como una regla petrificada en el pasado sino como inspiración abierta para la historia siempre cambiante. Jesús es alguien que nos enseña a vivir y a convivir, a «reconocer al otro, a curar las heridas, a construir puentes, a estrechar lazos y a ayudarnos “mutuamente a llevar las cargas”» (nº 67). Personalizando su propósito dice: «a mi me interesa procurar que aquellos que están esclavizados por una mentalidad individualista, indiferente y egoísta, puedan liberarse de esas cadenas indignas y alcancen un estilo de vida y de pensamiento más humano, más noble, más fecundo, que dignifique su paso por esta tierra» (nº 208). Esta intención se asemeja a la de la Carta de la Tierra que apunta valores y principios para una nueva humanidad que habita con cuidado y con amor el planeta Tierra.
El sueño del Papa Francisco actualiza el sueño del Jesús histórico, el del Reino de justicia, de amor y de paz. No estaba en la intención de Jesús crear una nueva religión ya que habia muchas en su tiempo, sino personas que aman, se solidarizan, muestran misericordia, sienten a todos como hermanos y hermanas porque todos son hijos e hijas en el Hijo.
Este tipo de cristianismo no tiene nada de proselitismo pero conquista por la atracción de su belleza y profunda humanidad. Tales valores son los que puden dar un otro rumbo a la sociedad mundial.
Traducción de Mª José Gavito Milano

jueves, 2 de enero de 2014

El Dircom de Dios

El Papa ha sabido llevar hasta la última expresión la máxima “Todo comunica” y convertirse en un comunicador efectivo: cada gesto transmite un mensaje renovado que lo convirtió en uno de los hombres más influyentes del mundo.
Desde el primer día decidió comunicar de una manera diferente, única.“Recen por mi” fue la primera frase que dijo en el Vaticano, frase que quedará en la historia de su Papado pero que siempre lo acompañó, aún cuando era apenas Jorge.
Nueve meses después de haberse transformado en Su Santidad y Jefe de Estado del Vaticano, aún conserva la sencillez con la que recorría las villas porteñas. A pesar de las costumbres de la Gran Iglesia, eligió instalarse en la Capilla de Santa Marta, lejos de todo lujo, y prefirió la austeridad incluso en sus ropajes, con un gorro blanco, sus legendarios zapatos negros y su viejo maletín. Es para el mundo el Papa de los pobres y de los niños. Sin brillos, sencillo y sonriente. Es el primer Papa argentino, un Papa nacional y popular.
Elegido en medio de una profunda crisis de imagen de la Iglesia Católica, pareciera que Francisco fue enviado para recuperar la reputación de una institución con siglos de opulencia, misterios y conspiraciones, un DirCom contratado por Dios para enderezar la nave. Como si fuera un estratega de la comunicación, el Papa ha sabido llevar hasta la última expresión la máxima “Todo comunica” y convertirse en un comunicador efectivo: cada palabra, cada imagen, cada gesto transmiten un mensaje coherente y claro, un mensaje renovado y esperanzador que lo convirtió en el personaje del año y en uno de los hombres más influyentes del mundo.
Con su moderno estilo de resaltar las doctrinas más antiguas derribando barreras historicamente levantadas y un discurso inclusivo e integrador, Francisco ha logrado cautivar a católicos y no católicos. Con su tono conciliador, sus palabras clave –amor, pobreza, esperanza- y frases de alto impacto como “Si una persona es gay y busca a Dios con el corazón, quién soy yo para juzgarlo”, ha acercado posiciones con comunidades eternamente adversas a la Iglesia como la gay ó fomentado el diálogo con otras religiones.
Sus imágenes lavando pies a jóvenes detenidos, rezando tendido en el suelo en señal de penitencia, abrazando a un hombre desfigurado o recibiendo a personas sin hogar en el día de su cumpleaños, dieron la vuelta al mundo que rápidamente lo adoptó como un Papa distinto. Un hombre común dispuesto a generar un cambio a fuerza de popularidad, como si supiera que para hacer trascender el mensaje es necesario masificar la audiencia.
Tomó el guante de quienes criticaban a la iglesia por su comunicación obsoleta y su necesidad de adaptarse a los cambios sociales, tecnológicos y comunicacionales, y se puso al frente de la comunicación a través de las redes sociales, derribando el mito de que internet es un invento del diablo. Rápidamente, se convirtió en protagonista en Facebook y una twittstar con casi 4 millones y medio de seguidores en Twitter, logrando no sólo masividad sino además inmediatez.
Para evitar ruidos en la comunicación, prefiere no tener intermediarios y elige el contacto directo con la gente. Cuando quiere hablar con alguien se ocupa personalmente, al punto que el “Hola, soy el Papa Fancisco” se transformó en una marca registrada. Como buen cristiano, ha recibido a líderes y referentes de los más variopintos partidos políticos e instituciones, futbolistas y celebridades, a excepción de Sergio Massa, que según sus allegados “no habría recibido aún el perdón” por una antigua diferencia.
Incluso antes de ser Papa, Jorge Bergoglio supo caminar por la cornisa de la política generando disputas con sectores tan equidistantes como el Kirchnerismo y el Grupo Clarín. Sus homilías como Arzobispo de la Ciudad de Buenos Aires serán siempre recordadas por su mirada crítica de la clase política, principalmente del ex-presidente Néstor Kirchner lo que motivó por años su ausencia en el tradicional Tedéum del 25 de mayo en la Catedral Porteña.
Como Papa también. Con menos de un año al frente de la Iglesia, ordenó la descentralizacion y el reordenamiento de las finanzas del Vaticano para afrontar maniobras de corrupción y la creación de una comisión para la protección de los niños contra la pedofilia; pidió conocer a través de una encuesta la opinión de los fieles respecto del matrimonio gay, el divorcio y la anticoncepción, temas que anteriomente eran considerados tabúes; y se pronunció públicamente a favor de una mayor presencia de la mujer en la Iglesia, lo que motivó que algunos analistas lo llamaran el “Papa Peronista” por implementar políticas populares o ser un genio de los mensajes demagógicos.
Peronista o no, todos quieren a Dios en su equipo, a punto tal que muchos asesores ya especulan con una visita papal a la Argentina antes de las próximas elecciones o una señal de apoyo del Sumo Pontífice para 2015. Pero él (Francisco), rápido de reflejos, les hará una vez más una gambeta para seguir jugando la personal con la seguridad de saber que es el dueño de la pelota

miércoles, 1 de enero de 2014

J.A. Pagola Domingo 5 enero


Enviado a la página web de Redes Cristianas
En el prólogo del evangelio de Juan se hacen dos afirmaciones básicas que nos obligan a revisar de manera radical nuestra manera de entender y de vivir la fe cristiana, después de veinte siglos de no pocas desviaciones, reduccionismos y enfoques poco fieles al Evangelio de Jesús.
La primera afirmación es ésta: “La Palabra de Dios se ha hecho carne”. Dios no ha permanecido callado, encerrado para siempre en su misterio. Nos ha hablado. Pero no se nos ha revelado por medio de conceptos y doctrinas sublimes. Su Palabra se ha encarnado en la vida entrañable de Jesús para que la puedan entender y acoger hasta los más sencillos.
La segunda afirmación dice así: “A Dios nadie lo ha visto jamás. El Hijo único, que está en el seno del Padre, es quien lo ha dado a conocer”. Los teólogos hablamos mucho de Dios, pero ninguno de nosotros lo ha visto. Los dirigentes religiosos y los predicadores hablamos de él con seguridad, pero ninguno de nosotros ha visto su rostro. Solo Jesús, el Hijo único del Padre, nos ha contado cómo es Dios, cómo nos quiere y cómo busca construir un mundo más humano para todos.
Esta dos afirmaciones están en el trasfondo del programa renovador del Papa Francisco. Por eso busca una Iglesia enraizada en el Evangelio de Jesús, sin enredarnos en doctrinas o costumbres “no directamente ligadas al núcleo del Evangelio”. Si no lo hacemos así, “no será el Evangelio lo que se anuncie, sino algunos acentos doctrinales o morales que proceden de determinadas opciones ideológicas”.
La actitud del Papa es clara. Solo en Jesús se nos ha revelado la misericordia de Dios. Por eso, hemos de volver a la fuerza transformadora del primer anuncio evangélico, sin eclipsar la Buena Noticia de Jesús y “sin obsesionarnos por una multitud de doctrinas que se intenta imponer a fuerza de insistencia”.
El Papa piensa en una Iglesia en la que el Evangelio pueda recuperar su fuerza de atracción, sin quedar obscurecida por otras formas de entender y vivir hoy la fe cristiana. Por eso, nos invita a “recuperar la frescura original del Evangelio” como lo más bello, lo más grande, lo más atractivo y, al mismo tiempo, lo más necesario”, sin encerrar a Jesús “en nuestros esquemas aburridos”.
No nos podemos permitir en estos momentos vivir la fe sin impulsar en nuestras comunidades cristianas la conversión a Jesucristo y a su Evangelio a la que nos llama el Papa. Él mismo nos pide a todos “que apliquemos con generosidad y valentía sus orientaciones sin prohibiciones ni miedos”

El Papa llama a comprometerse con los problemas humanos

El Pontífice hace un llamamiento a “no mirar la vida desde el balcón” y pregunta a los fieles cuánto tiempo “han reservado” a Dios y al prójimo
El Papa Francisco ha hecho un llamamiento a “no mirar la vida desde el balcón” y a comprometerse con los problemas humanos, durante la ceremonia de Solemnidad de Santa María Madre de Dios, de las Primeras Vísperas y Te Deum de acción de gracias, celebrada esta tarde en la Basílica Vaticana.
“La Roma del año nuevo será mejor si no hay personas que la miran desde lejos, personas que no ven la vida desde el balcón, sin comprometerse con los problemas humanos”, ha alertado el Pontífice en su homilía ya que, según ha recordado, las personas con dificultades “son nuestros hermanos”.
Precisamente, la ciudad de Roma ha protagonizado gran parte de esta última homilía del año, en la que el Pontífice también se ha preguntado por la calidad de vida que existe en esta urbe, así como por la calidad de vida de sus ciudadanos. En este sentido, ha preguntado a los asistentes de qué modo han contribuido a hacer “habitable” la ciudad, al tiempo que ha apelado a la responsabilidad de todos los ciudadanos, no sólo de las autoridades, ya que, a su juicio, la ciudad es como “un mosaico, cuyas baldosas son todos aquellos que viven allí”.
“Roma es una ciudad de una belleza única. Su patrimonio espiritual y cultural es impresionante. Aún así, incluso en Roma hay muchas personas marcadas por la miseria moral, pobres, infelices, que sufren, que interpelan la conciencia de todo ciudadano”, ha denunciado el Papa, que también ha asegurado que “Roma es una ciudad llena de turistas, pero también llena de refugiados”, entre los que ha mencionado a las personas que no encuentran trabajo o cuentan con empleos poco remunerados.
Así, ha asegurado que “todo el mundo tiene el derecho a ser tratado con la misma actitud y equidad, porque cada uno es un portador de la dignidad humana” y ha preguntado a los fieles cómo actuarán el próximo año “para hacer un poco mejor nuestra ciudad”. Por ello, ha hecho un llamamiento a colaborar “con espíritu constructivo, por el bien de todos” para que los ciudadanos de Roma estén atentos y sean generosos con los que tienen dificultades.
En este sentido, ha destacado que la iglesia de Roma también se siente comprometida a contribuir a la vida y la futuro de la ciudad. “Es su deber”, ha apostillado.
Por otro lado, el Pontífice ha preguntado a los fieles cuánto tiempo “han reservado” a Dios y al prójimo en este 2013 ya que, en este último día del año, es habitual reunirse con los seres queridos y “recoger como en una cesta cada día, semana y meses vividos para ofrecerlos al Señor”.
“¿Cómo utilizamos el tiempo que se nos ha dado? ¿Lo hemos usado para nosotros, para nuestros intereses, o hemos sido capaces de gastar para los otros? ¿Cuánto tiempo hemos reservado para estar con Dios, en el silencio, en la oración?” se ha cuestionado, al tiempo que ha hecho un llamamiento a la calidad del tiempo, en vez de a la cantidad.
Un año más, un paso hacia Dios
El Santo Padre ha destacado que existe “una visión bíblica y cristiana del tiempo”, en el que la historia no es lineal sino cíclica, es un camino que va hacia un cumplimiento. “Un año ha pasado, es un paso más hacia la meta que está ante nosotros: un destino de esperanza y felicidad, porque nos encontraremos con Dios, razón de nuestra esperanza y fuente de nuestra alegría”, ha asegurado.
También ha pedido concluir el año del Señor “agradeciendo y pidiendo perdón”. En este sentido, ha insistido en dar “muchas gracias por todos los beneficios que Dios ha concedido y especialmente por su paciencia y fidelidad” que, según ha recordado, existe desde el inicio de los tiempos. “Todo año, todo mes, todo día, está lleno de su eterno amor”, ha subrayado.
El Papa ha mencionado las palabras del apóstol Juan, quien afirmó que había llegado “la hora final” en alusión a la llegada de Cristo, que implicaba la salvación de los hombres, y ha subrayado que también ahora “estamos en la última hora”, ya que cada momento y todas las acciones que se realizan están “cargadas de eternidad” y la respuesta que se da a Dios y a Jesucristo “incide sobre el futuro”.
Al finalizar la homilía, el Papa ha besado la figura del niño Jesús y el pie de la imagen de San Pedro. A la salida de la Basílica también ha besado a un niño y posteriormente, se ha dirigido a la Plaza San Pedro para visitar el belén navideño

lunes, 30 de diciembre de 2013

Nuevos provinciales salesianos para España


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El Rector Mayor ha nombrado a Juan Carlos Pérez Godoy, superior de la Inspectoría Santiago el Mayor, con sede en Madrid y a Ángel Fernández Artime Provincial de la Inspectoría María Auxiliadora, con sede en Sevilla. 

Fuente: Prensa. Salesianos España
El Rector Mayor de los salesianos don Pascual Chávez ha nombrado, de acuerdo con su Consejo, a Ángel Fernández Artime Provincial de la Inspectoría María Auxiliadora, con sede en Sevilla, y a Juan Carlos Pérez Godoy, Provincial de la Inspectoría Santiago el Mayor, con sede en Madrid. Estas serán las dos Provincias salesianas que saldrán de la reunificación, a partir de mayo del 2014, de las seis que existen en la actualidad en nuestro país.
Ángel Fernández Artime será el Superior Provincial de la Inspectoría María Auxiliadora, con sede en Sevilla, que agrupará las obras salesianas de Andorra, Cataluña, Aragón, Islas Baleares, Valencia, Murcia, Extremadura, Andalucía e Islas Canarias.
Juan Carlos Pérez Godoy, será el Provincial de la Inspectoría Santiago el Mayor, con sede en Madrid, que abarca las presencias salesianas de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla León, Castilla La Mancha y Comunidad de Madrid.
Dirigiéndose a los salesianos españoles, el Rector Mayor les ha pedido acoger a los nuevos provinciales como “enviados a vosotros  para acercaros y representaros el rostro y el corazón del mismo Don Bosco”. Los nuevos Inspectores tendrán que “guiar el delicado itinerario, ya en acto, de la recolocación de la presencia salesiana” en España, e impulsar procesos “que tengan como meta la santidad personal del salesiano, la renovación religiosa de las comunidades, la calidad de la propuesta educativo pastoral y la puesta en marcha de nuevos proyectos misioneros, salesianamente significativos”, ha señalado don Pascual Chávez.
Las dos nuevas Inspectorías salesianas de España comenzarán su andadura en mayo de 2014. Será cuando se constituyan oficialmente y culmine así el proceso de reorganización que, desde hace varios años, están llevando a cabo las seis provincias en las que, ahora, se divide la presencia salesiana en España.
Breve reseña biográfica
Ángel Fernández Artime, de 53 años, nació el 21 de agosto de 1960 en Gozón-Luanco (Oviedo), emitió la primera profesión salesiana el 3 de septiembre de 1978 en Mohernando (Guadalajara), la profesión perpetua el 17 de junio de 1984 en Santiago de Compostela y fue ordenado sacerdote el 4 de julio de 1987 en León. Originario de la Inspectoría Salesiana de León, fue delegado de pastoral juvenil, director del colegio salesiano de Orense, miembro del consejo provincial de esta inspectoría, de la que fue Vicario Inspectorial y, del 2000 al 2006 fue Provincial. También fue miembro de la comisión técnica que preparó el Capítulo General 26, que se celebró en 2008. En 2009 fue nombrado provincial de la Inspectoría Argentina Sur, con sede en Buenos Aires, cargo que ocupa en este momento. Es licenciado Teología Pastoral, Filosofía y Pedagogía.
Juan Carlos Pérez Godoy, de 54 años, nació el 5 de noviembre de 1959 en Burguillos, Sevilla. Hizo su primera profesión religiosa el 8 de septiembre de 1978 en Sanlúcar la Mayor (Sevilla), la profesión perpetua el 15 de agosto de 1984 en Sevilla, y en la capital hispalense también recibió la ordenación sacerdotal  el 5 de junio de 1987. Ha sido director de la obra salesiana de Cádiz, y director de la casa inspectorial de Sevilla. De esta inspectoría fue consejero provincial, delgado de pastoral juvenil, vicario y, del 2000 al 2006 Superior Provincial. También fue miembro de la comisión técnica que preparó el Capítulo General 26, que se celebró en 2008. En la actualidad es Vicario Inspectorial y Delegado de Pastoral Juvenil de la Inspectoría de Sevilla, cargos que compagina con el de director de la casa salesiana de Cádiz.
Licenciado en Ciencias Eclesiásticas, es Diplomado en Magisterio, Catequética, y máster en Pastoral Juvenil.
¡Bienvenido, Juan Carlos!

El Papa desconcertante José M. Castillo, teólogo

El 7 de marzo de 2013, antes del cónclave que eligió al papa Francisco, escribí en mi blog (Religión Digital) un texto, que el jesuita Álvaro Restrepo ha recordado recientemente en el “Anuario de la Compañía de Jesús 2014″ (p. 7): “El Vaticano no es una isla. Por eso, cuando tanta gente de buena voluntad dice que la Iglesia necesita un buen Papa, no se refiere a que el nuevo Pontífice sea conservador o progresista, de derechas o de izquierdas. Lo que importa es que sea un hombre libre y decidido. Necesita un hombre tan apasionado por el Evangelio, que desconcierte a todos cuantos en el papado buscan un hombre de poder y mando. El Papa debe resultar desconcertante. El día que el Vaticano sea el ‘punto de encuentro’ de todos los que sufren, ese día la Iglesia habrá encontrado el buen Papa que necesita”.
No ha pasado un año, y la revista TIME (11.XII.2013) ha proclamado al papa Francisco hombre del año en el mundo. ¿Motivo? Según la citada revista, “lo que le hace tan importante es la rapidez con la que ha capturado la esperanza de los millones de personas que habían abandonado toda esperanza en la Iglesia”.
¿Qué ha hecho el papa Francisco para dar tanta esperanza a tantos millones de seres humanos en tan poco tiempo? Muy sencillo. Ha tomado en serio el Evangelio. Tan en serio que, en unos meses, ha desconcertado a casi todo el mudo. Por su humanidad, su cercanía a los que sufren, su bondad, y también por su firmeza ante los corruptos. Todo eso, con una sencillez humilde que huye de la ostentación que lleva consigo el poder, sobre todo el poder religioso. Francisco ha desplazado el centro de la Iglesia: del poder a la bondad. Consecuencia: un papa desconcertante.
Exactamente como fue Jesús. Lo sabemos por los evangelios. Jesús fue un hombre que vivió y habló de tal manera que resultó desconcertante para cuantos le conocieron y se acercaron a él. Aquello fue el desconcierto que produce la bondad. Jesús desconcertó a Juan Bautista que esperaba un mesías amenazante y castigador de los pecados y pecadores (Mt 3, 1-12; Lc 3, 1-18), pero se enteró de que Jesús se dedicaba a remediar el sufrimiento de los marginados y a hacerse amigo de publicanos y gente de mala vida (Mc 2, 14-17; Mt 9, 10-13; Lc 5, 29-32; 15, 1-2 ss), luchando contra el dolor humano. De ahí, la pregunta que Juan le envió a Jesús: “¿Eres tú el que tenía que venir o esperamos a otro?” (Mt 11, 2-6; Lc 7, 18 ss).
Jesús desconcertó a su familia que lo tomó por loco (Mc 3, 21); o lo despreció y se negó a creer en él (Mc 6, 1-6; Jn 7, 5). Jesús desconcertó a sus discípulos que vieron en él a un fantasma (Mc 4, 35-41; Mt 8, 23-28; Lc 8, 22-25) y, aunque le “siguieron” (Mt 19, 27 par), la pura verdad es que nunca acabaron de creer en él (Mt 17, 17. 20: Lc 24, 11. 34; Lc 8, 25) porque su fe era tan escasa que prácticamente fue como nada (ni como un grano de mostaza) (Mt 8, 26; 14, 31; 16, 8; Lc 12, 28) o sea, nunca se fiaron plenamente de él. Jesús desconcertó sobre todo al apóstol Pedro, al que designó como “roca” fundamental de la Iglesia (Mt 16, 18) y, a renglón seguido, el mismo Jesús le echó en cara que era el “Satanás” que se tenía que “quitar de en medio” (Mt 16, 23). Jesús desconcertó a quienes lo acusaron de “blasfemo” (Mc 2, 7 par; Mt 26, 65 par; Jn 5, 18; 10, 33), de “Beelzebul” (jefe de los demonios) (Mt 10, 25; 12, 24 par) , de “escandaloso” (Mt 11, 6; 13, 57; 26, 31. 33 par). Jesús desconcertó a todo el mundo, hasta el final de su vida, que fue lo más desconcertante de todo.
Jesús hizo tanto bien porque fue mucho lo que desconcertó. En una sociedad corrupta y deformada, una persona que se ajusta a lo que se viene haciendo y, por tanto, no desconcierta a nadie, es una persona que pasa por la vida sin pena ni gloria, que se lo pasa bien, y lo deja todo como estaba.

El papa Francisco no ha hecho nada más que empezar. Todavía nos tiene que desconcertar mucho más. Una Iglesia, que ha llegado casi hasta el fondo de su descomposición, necesita mucho desconcierto para salir del pozo en el que se ha metido. Francisco tiene que desconcertar aún más a progresistas y conservadores, a los de izquierdas y a los de derechas. No le va a temblar el pulso. Este obispo de Roma tiene todavía que romper muchos esquemas, acabar con muchas normas, abrir nuevos caminos, que aún no imaginamos. Ésta es la hora en que todavía no nos desconcierta suficientemente el Evangelio. Por eso este papa nos ha sorprendido mucho. Pero no hemos llegado al fondo del desconcierto que produjo Jesús colgado en la cruz. Ni hemos seguido la forma de vida que llevó a Jesús a terminar así. Para poder secar tantas lágrimas en este mundo y devolver la esperanza a los que la han perdido. Pero eso se conseguirá a costa de mucho desconcierto.   

Francisco: Las fronteras de un sueño Pedro Miguel Lamet


No le temblaron las piernas en la capilla Sixtina. Jorge Bergloglio ha confesado que en ese momento decisivo del “sí” sintió una paz que no le ha abandonado desde entonces. Lo refleja su rostro distendido y sonriente, como si esa fuerza interior le acompañara siempre. Y el mundo, creyente o no, parece haberle aceptado con una excelente acogida, incluidos los medios de comunicación que lo proclaman “hombre del año”.
Pero cabe preguntarse si su revolución copernicana por la que intenta retirarse del vértice de la Iglesia, devolviendo la centralidad a la figura de Cristo y recuperar la importancia conciliar de la colegialidad y el protagonismo del Pueblo, así como lanzarla a la periferia, cuenta con todos los apoyos necesarios. ¿Podrá el Papa llevar a cabo su sueño? ¿Qué límites tiene dentro y fuera de la institución? ¿Hasta qué fronteras conseguirá ampliar la apertura eclesial?
Es evidente que no quiere protegerse con antibalas, ni con la mitificación secular de su cargo, ni desde luego tras el fulgor de oropeles. Sin embargo una sorda oposición se va desenmascarando en su entorno. Primero, desde una sociedad dominada por la dictadura del mercado, a la que fustiga sin miedo, acusándola incluso de “matar” a sus víctimas. No olvidemos la frase de Lyndon B. Johnson en 1969 después de leer el Informe Rockefeller: “Lo pobres son un enemigo que quiere lo que nosotros tenemos”. El “Papa de los pobres” ya ha recibido los envites del Tea Party acusándolo de marxista. Aunque afortunadamente Francisco es de los que contesta a pie de titular, dejando claro que dicha ideología está equivocada, pero no las personas, pues muchos marxistas son sus amigos. En este plano sociológico, como en otros, guarda una inteligente equidistancia entre la humanidad y la pureza de la doctrina, la ortodoxia y el diálogo. Su pensamiento es el de Doctrina Social de la Iglesia, pero su corazón no es el de un jefe, sino el de un hermano.
Nadie puede saber hasta qué punto los dueños del poder económico, incluidos sus sicarios mafiosos, llegarán a movilizarse contra él. Pero, como demostró el fundador del cristianismo, no hay mayor fuerza que la debilidad ni palanca más poderosa que el amor. Más de temer son los opositores de dentro. Entre estos han surgido los de menor fuste, los aristócratas del formalismo, los que han dejado de leer el Evangelio para apegarse al mito ritual, a los capisayos, y al alambicamiento del lenguaje eclesiástico. No soportan que un papa se despoje de oro y púrpura, prefiera una pensión a un palacio, y un utilitario a un Mercedes y que además se entienda. Le acusan de “cutre” exactamente como los fariseos a Jesús, un “predicador rural”, que se juntaba con publicanos, lisiados y prostitutas. Esto ha indignado incluso al secretario de su predecesor, que vio en estos gestos un feo a Benedicto XVI, quien por cierto mantiene su admirable silencio.
Más peligrosos son los sectores de la curia, que ha comenzado a reformar de sus escandalosos manejos revelados por los vatileaks. En esto, como en el tema de la pederastia no le tiembla la mano, y ha tenido la inteligencia de no actuar sólo, sino con un comité de ocho cardenales de la Iglesia universal, que le respalda.
Si bien el terreno más pantanoso por donde ha de caminar sigue siendo el de la doctrina. La Iglesia católica sostiene que no se fundamenta sólo en la Revelación, sino también en la Tradición, y esta, acumulada durante siglos, hace que se mueva con pasos paquidérmicos. Ahí tiene clavados miles de ojos avezados en el dogma, la moral, el Derecho Canónico y el “siempre se hizo así”. Sobre todo afilan sus estiletes los casuistas en moral sexual. En esta materia la habilidosa fusión del carisma del de Asís con el sentido práctico del universitario Loyola, junto a un gran conocimiento del mundo actual, le prestan la sabiduría de caminar sobre seguro. Nadie hasta ahora ha conseguido cazarle en un renuncio teológico. Paradigmática en este sentido es su respuesta sobre los homosexuales, comparable a la de Jesús a los que pretendían apedrear a la adúltera.
El próximo sínodo de la familia va a convertirse en la primera tormenta de ideas no meramente consultiva sino deliberativa de este organismo creado por el Concilio. Y la polémica admisión a la comunión de los divorciados, por ejemplo, si se consigue, irá más en la línea de flexibilizar las nulidades, como en la Iglesia Ortodoxa, que en modificar la indisolubilidad. Un misterio sin resolver es si cambiará o no la ley vigente del celibato que, al no ser de “derecho divino”, no pertenece al dogma y es modificable. No deja de ser sintomático que sobre esta cuestión no se haya aún pronunciado.
Me consta que hay un sector feminista de la Iglesia desilusionado por la forma de abordar el papel de la mujer.. No pocas piensan que su marginación en la Iglesia no cesará hasta conseguir su acceso al sacerdocio, puerta cerrada por Juan Pabl II de forma contundente, y que Francisco no abrirá. También ha clausurado la del cardenalato, que algunos veían como viable, puesto que bastaría para ello el diaconado, recurso apuntado hace años por algunos padres sinodales. El papa lo descarta como forma de “clericalismo”.
Pero, si esta frontera resulta infranqueable, el ecumenismo se presenta como un horizonte lleno de promesas. Un papa, gran amigo de judíos en Buenos Aires, que despierta la admiración sincera de líderes de otras Iglesias, y que afirma que las sangres de un protestante y un católico se mezclan en una al derramarse, dice más que al debatir diferencias teológicas.

La gran reforma de Francisco sin embargo es la de devolver al papado un rostro humano y por tanto más divino; la de bajar a la calle y encaminar un ministerio petrino absoluto a un corresponsable “primus inter pares”. El teólogo español Juan de Dios Martín Velasco lo ha expresado con acierto: Si la historia hasta ahora se ha encargado de “eclesializar al cristianismo, Francisco ha emprendido la tarea de recristianizar la Iglesia”. No es poco. Viene a ser tanto como aproximarse a aquellos inspirados versos de Rafael Alberti al San Pedro de bronce del Vaticano: “Haz un milagro, Señor. / Déjame bajar al río, / volver a ser pescador, / que es lo mío.” Un sueño que parece ser real y romper fronteras.
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España: Fútbol, privilegiado en tiempo de crisis Carlos Miguélez Monroy, periodista (CCS)


El Villarreal CF, un equipo de primera división de la liga de fútbol en España, rechazó el año pasado un patrocinio del gobierno regional de Castellón por 5 millones de euros anuales.
“Existen otras prioridades a nivel social”, dijo el presidente del equipo, Fernando Roig. Años antes, ese mismo equipo había cobrado 20 millones de euros por publicitar el aeropuerto de Castellón, que a día de hoy no ha visto despegar ni aterrizar ningún avión, que costó 150 millones de euros y que produce gastos de 300.000 euros al mes, que salen del bolsillo de los contribuyentes. Fue la obra estrella del expresidente de la localidad, Carlos Fabra, condenado a cuatro años de cárcel por evasión de impuestos. El fiscal pedía una condena mayor, pero el juez consideró que no se había probado la acusación de tráfico de influencias.

El presidente del Villarreal afirmó que su equipo “debe ser lo que sus aficionados y su potencial le permitan ser, sin recibir un dinero que es vital para otras cosas y otra gente que lo necesita mucho más”.
No todos los equipos han seguido ese camino en época de crisis, cuando los políticos exigen sacrificios a los ciudadanos para soportar recortes en educación, salud, servicios de atención a los dependientes y otros servicios públicos.
La Comisión Europea investiga al Real Madrid, al Barcelona y a cinco clubes más de primera división en España por posible financiación pública ilegal. El expediente abierto se sustenta en la sospecha de que estos clubes han recibido trato de favor por parte de las administraciones públicas en forma de préstamos, exenciones fiscales, concesiones de terrenos y de permisos especiales para construir. Si se confirma esta hipótesis, los clubes tendrán que devolver sumas millonarias.
En julio de 2011, el que era presidente de la comunidad valenciana, Francisco Camps, avaló préstamos al Valencia, al Elche y al Hércules por 118 millones de euros, que el gobierno tuvo que desembolsar porque los equipos no pudieron pagar sus deudas. En la misma localidad, la escasez de medicamentos en las farmacias valencianas por impago del gobierno limita el acceso a medicinas esenciales de muchas personas.
El Real Madrid, el Barcelona y el Athletic de Bilbao están también en el punto de mira; el equipo vasco por las ayudas que recibió para construir su nuevo estadio. La Unión Europea sospecha que el club se constituyó como asociación deportiva para evitar pagar el impuesto de sociedades, como también hicieron el Real Madrid y el Barcelona. Además, la construcción del nuevo estadio le costó al gobierno regional 50 millones de euros.
El 80% de la parcela de la vieja ciudad deportiva del Real Madrid pasó a propiedad pública a cambio de poder levantar en el espacio restante cuatro torres de oficinas y de quedarse con el terreno para su ciudad deportiva. En el caso del Barcelona, el gobierno de Cataluña pagó al equipo un patrocinio a través de la televisión pública por valor de 3 millones de euros anuales.
Varios ministros del gobierno han salido en defensa de los equipos con el argumento de que esta noticia perjudica la “marca España”. Pero han ido más allá. Afirman que existe una conspiración contra los equipos españoles por envidia de sus éxitos deportivos. Descalifican así cualquier argumento que cuestione la dimensión ética de dar privilegios a clubes de fútbol, entidades privadas que no ofrecen servicios esenciales ni garantizan derechos fundamentales, y que además cuentan con millones por fuentes propias de financiación: entradas, eventos, publicidad, impuestos que no tienen que pagar y derechos televisivos.
A muchos políticos patrioteros no les cabe en la cabeza que una instancia política superior cuestione privilegios de equipos que gastan fortunas en fichajes poco transparentes, como el de Neymar, investigado también por la policía.
El patriotismo que esgrimen algunos políticos en defensa de los equipos españoles choca con los recortes que han impuesto a los ciudadanos. No hay nada menos patriótico que anteponer la imagen de España en el exterior a servicios que garantizan una vida digna para los ciudadanos: derecho a la salud, a una educación de calidad, a becas, a proyectos de investigación y otras inversiones sociales.

Carlos Miguélez Monroy es periodista.

Desmantelamiento de la sanidad pública en Grecia: “ Los enfermos dejados fuera del sistema están muriendo a miles” A. Beloki


Las clínicas sociales, solidarias y autogestionadas organizadas por el personal sanitario griego han lanzado la voz de alarma: “los enfermos dejados fuera del sistema están muriendo a miles”. Según las propias cifras oficiales, ya hay 3 millones de ciudadanos sin seguro médico. Y otros 3.300.000 están apunto de perderlo. El ministerio de Sanidad acaba de reconocer que ya no puede garantizar “el acceso de todos los ciudadanos a la salud pública”.

“Nunca imaginé que tendríamos que establecer clínicas sociales y trabajar de forma voluntaria”
Los recortes presupuestarios masivos de la sanidad pública en Grecia están actuando como un auténtico terremoto que amenaza con quebrar los cimientos y hundir el sistema sanitario. Ante esta situación, ha surgido en todo el país una red de 40 clínicas dirigidas por profesionales de la sanidad voluntarios, autogestionadas por ellos mismos, abastecidas por la solidaridad ciudadana y dirigidas a ofrecer tratamiento gratuito a los millones de griegos que, al haber perdido su trabajo, han sido expulsados del sistema de salud público.

El médico Giorgos Vichas, fundador de la Clínica de la Comunidad Metropolitana de Helliniko, en Atenas, para griegos necesitados sin seguro de salud relataba recientemente a la BBC cómo “la crisis en Grecia ha provocado una crisis humanitaria en términos del sector de la salud. Nunca imaginé que tendríamos que establecer clínicas sociales y trabajar de forma voluntaria”.
El recorte en el sistema de salud público griego alcanza ya el 30%. No es sólo que los recortes hayan supuesto, por ejemplo, la reducción del 40% de las camas hospitalarias, que haya que pagar entre 700 y 1.200 euros para parir o que en los hospitales públicos no haya vendas o medicamentos básicos como la aspirina, sino que decenas de miles de ciudadanos inválidos, enfermos o con enfermedades raras se ven condenados a una muerte segura a corto plazo debido a su expulsión del sistema público y la supresión de los subsidios a los medicamentos
“La intervención y el saqueo de la troika amenaza con desatar una auténtica catástrofe humanitaria” El 27% de la población desempleada no tiene derecho a la asistencia sanitaria, pues al finalizar el seguro de desempleo de un año de duración se quedan sin atención médica. La mayoría de médicos del Hospital General Evangelismos, uno de los más grandes del país en el centro de Atenas, practican la desobediencia civil y violan la ley cada día al negarse a pedir el seguro a ningún paciente. Para evitar el colapso del hospital, las enfermeras a veces deben trabajar tres semanas seguidas sin un día de descanso, pues en paralelo se ha producido una migración masiva al sistema público de salud de ciudadanos -normalmente funcionarios y propietarios de pequeños negocios- que antes podían costearse un seguro médico privado.
Sólo en la primera mitad del 2011 ha habido un aumento del 52% en casos de SIDA tras los recortes del gobierno en los programas de prevención. En la región de Laconia, en el extremo sur del país, el rebrote de enfermedades como la malaria ha hecho aparecer a Grecia en la lista de países donde la enfermedad es endémica. En la isla de Creta, la tasa de suicidios ha aumentado en un 80% entre 2010 y 2012. La malnutrición hace estragos entre los niños de la escuela primaria y el hambre empieza a manifestarse en las grandes ciudades del país, cuyos puntos neurálgicos se encuentran ocupados por decenas de miles de personas sin techo, hambrientas y en harapos.
En 2012, año de su fundación, la Clínica de la Comunidad Metropolitana de Helliniko trató más de 1.000 casos. El mismo número que ahora tratan en un solo mes. En ella trabajan de forma voluntaria -y gratuita, pues nadie gana dinero ni se aceptan donativos personales- un amplio equipo de médicos de distintas especialidades (pediatras, ginecólogos, cardiólogos), farmacéuticos, enfermeras, personal sanitario,… Particulares, empresas farmacéuticas y médicos jubilados donan las medicinas y el material médico. Retiran maquinaria de hospitales y centros de salud que renuevan material. Desde hace poco, como mucha gente que quería apoyar no tenía otra forma de hacerlo que donando dinero, han pasado a aceptar aportaciones sin hacer mención del donante.
En la clínica, además de la atención básica, se suministran medicamentos gratis (bajo receta) a enfermos crónicos, cuyos recursos familiares a menudo ni siquiera alcanzan para alimentarse. También atienden a 200 familias que reciben ayudas por maternidad con recursos básicos como leche y pañales donados por particulares.
La política de intervención y saqueo de la troika ha conducido al hundimiento de la economía y de la población griega en una recesión y un marasmo cada vez más grande, amenazando con desatar una auténtica catástrofe humanitaria en tiempos de paz. Y no se trata sólo de Grecia. Porque lo mismo, con distinta intensidad, puede empezar a ocurrir en Portugal, España, Irlanda, Italia… y en todos los lugares donde la aplicación de estos planes de austeridad draconianos conducen al mismo resultado.

Tras la penalización del aborto, la Iglesia insiste en imponer su modelo de familia Alejandro López de Miguel



Rouco Varela se queda muy lejos de congregar a medio millón de fieles en su particular ‘Orgullo de la Familia’. Recuerda la labor de la Iglesia para salvar a los jóvenes del “sexo salvaje”.
Criminalizado el aborto, la Iglesia insiste en imponer su modelo de familia
Rouco se queda muy lejos de congregar a medio millón de fieles en su particular ‘orgullo de la familia’ -evidentemente cristiana-. Recuerda el papel de la Iglesia para salvar a los jóvenes de “la droga” o “el sexo salvaje”

Conseguida la abolición del aborto, la Iglesia Católica ha celebrado este domingo en la plaza de Colón de Madrid su particular orgullo de la familia, en el que ha vuelto a reivindicar el modelo de familia cristiana, obviando por completo la existencia del resto de modelos de familia propios de un Estado de Derecho.
El polémico cardenal y arzobispo de Madrid Rouco Varela, que en varias ocasiones ha mostrado públicamente su rechazo al aborto y al matrimonio gay ha asegurado que en medio de la “dura y persistente crisis”, la familia cristiana está demostrando “su insuperable e insustituible valor para la solidaridad y la paz social”. De madres o padres solteros, parejas homosexuales con o sin hijos… silencio sepulcral.
Muy lejos del medio millón de personas que Varela pretendía congregar , decenas de miles de fieles se han concentrado desde aproximadamente las diez de la mañana y hasta cerca de las dos de la tarde en la céntrica plaza, venidos incluso desde el otro lado de nuestras fronteras para celebrar el día de la familia. “La familia cristiana”, como se encargaba de matizar una pareja de asistentes a la Fiesta de la Sagrada Familia.
En esta línea, Varela ha defendido la familia constituida dentro del “matrimonio indisoluble” como la “célula básica” de la sociedad frente a la “agobiante atmósfera intelectual y mediática”, en la que prima una concepción de la vida caracterizada por la transitoriedad.
En el acto no han faltado las referencias a la subyugación de la mujer al hombre: “Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos”, leía uno de los oradores. En lo que a todas luces es una celebración religiosa y una clara demostración de poder, y a pesar de la reciente consecución de uno de los objetivos básicos de su Iglesia, el cardenal no ha dejado pasar la ocasión de denunciar ante los cristianos venidos de todos los puntos del país que “ni siquiera el don de la vida se entienda como definitivo e inviolable”.
En el acto, al que han asistido representantes eclesiásticos de la talla de Juan Antonio Reig Plá-el obispo que advirtió a los homosexuales que los que se “corrompan” “encontrarán el infierno”, y que ofició una misa con una bandera franquista a su espalda- no han faltado las referencias a la subyugación de la mujer al hombre: “Mujeres, vivid bajo la autoridad de vuestros maridos”. “Maridos, no seáis ásperos con vuestras mujeres”, leía un orador sin identificar pocos minutos después del momento cumbre de la ceremonia: la intervención del Papa Francisco emulando al Rajoy de plasma.

En un discurso de 15 minutos de duración el Pontífice ha destacado el valor de la familia, y ha evitado caer en los tópicos a los que Rouco Varela no ha querido renunciar, fiel a su estilo. Entre misas y cánticos, con el alegre tintineo de las monedas en el cepillo como apoyo musical, el arzobispo ha resaltado la ayuda que la Iglesia puede prestar “a los enfermos crónicos, a los terminales, a los que han perdido el puesto de trabajo”, así como “a los jóvenes que han derrochado sus vidas con el alcohol, la droga y el sexo salvaje”.
El Orgullo que sí gusta a Ana Botella

El mismo Ayuntamiento que cada año pone más trabas a la celebración del Orgullo Gay -baste recordar los líos de la alcaldesa del relaxing cup con las peras y las manzanas – cortó la principal arteria de Madrid -la Castellana- para permitir la instalación de un imponente escenario de un centenar de metros de largo.
Mientras tanto, en las calles adyacentes, decenas de fieles hacían cola para utilizar los confesionarios portátiles, herencia de las Jornadas Mundiales de la Juventud, que paralizaron el corazón de Madrid durante una semana de celebraciones en verano de 2011.
La ceremonia ha transcurrido entre misas y cánticos, con el alegre tintineo de las monedas en el cepillo como apoyo musical
Varias decenas de cargos eclesiásticos observaban a los “peregrinos” que asistieron al evento desde el escenario, flanqueados por más de un centenar de músicos y cantantes que amenizaban la ceremonia con sus melodías, que una docena de enormes torres de altavoces se encargaban de reproducir a un volumen atronador.
El error de cálculo de monseñor Varela se hizo evidente al observar cómo las torres de altavoces llegaban hasta apenas una decena de metros de la sede del PP, en Génova 13, a pesar de que los últimos grupos de manifestantes permanecían a más de cien metros del lugar.
Mande el PP o el PSOE, este tipo de actos sí gozan del apoyo de las autoridades, a pesar de que no sólo consistan en reivindicaciones religiosas. Vetado el acceso de las madres solteras y lesbianas a la fecundación asistida a través de la sanidad pública, eliminado el aborto e impuestos límites legales a los derechos de la mujer, la Iglesia reivindica oportunamente su modelo de familia, compartido por el Gobierno del Partido Popular
“Una familia es la formada por un padre, una madre y los hijos”
(EFE) El presidente del Consejo Pontificio para la Familia del Vaticano, arzobispo Vincenzo Paglia, ha defendido este domingo que una familia es la formada por un padre, una madre y los hijos, y que cualquier otra opción constituye un diferente modo de convivencia, pero no una unidad familiar. Paglia ha presidido hoy la misa que se ha celebrado en la basílica de la Sagrada Familia de Barcelona con motivo de la fiesta de la Sagrada Familia, una celebración que ha tenido lugar también en la plaza Colón de Madrid. En declaraciones a TV3, el representante del Vaticano ha defendido el modelo de familia tradicional, integrada por el padre, la madre y los hijos, y ha añadido que “es verdad que hay otras formas de convivencia”, aunque “no son familia”, sino “otro modo de convivir”.
El máximo responsable del Consejo Pontificio de la Familia ha presidido la misa junto al cardenal arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, y al final de la misma ha dedicado un buen rato a saludar personalmente a los feligreses que han acudido al templo. Al mediodía, los asistentes a la ceremonia en el templo proyectado por Antoni Gaudí han podido escuchar, en retransmisión vía satélite desde el Vaticano, el rezo del Ángelus del Papa Francisco desde la plaza de San Pedro.

FACUA llama a la movilizacion contra la subida de la luz y convoca un apagón para el 30D a las 19h



Las políticas liberalizadoras desarrolladas por los gobiernos del PP y el PSOE han provocado un encarecimiento del recibo para el usuario medio del 78 por ciento en los últimos diez años.
El próximo lunes 30 de diciembre a las 19.00 horas, todos debemos apagar nuestras luces durante 60 minutos en señal de protesta.

El próximo lunes 30 de diciembre a las 19.00 horas, debemos apagar las luces de nuestra casa (todas) durante 60 minutos en señal de protesta.
FACUA-Consumidores en Acción llama a la movilización social contra las subidas de la luz y convoca un apagón de una hora el próximo lunes 30 de diciembre a las 19.00 horas. La iniciativa ya corre como la pólvora en Twitter bajo el hashtag #apagón30D.
FACUA reclama al Gobierno una nueva regulación tarifaria que deje de basarse en la subasta del mercado de la generación, una auditoría sobre el déficit de tarifa y que prohíba a la eléctricas cortar la luz por impago a las familias durante el invierno (a esto último el gobierno ya ha dicho NO). Para informar sobre las iniciativas enmarcadas en la movilización, la asociación ha habilitado la web FACUA.org/apagon30D. FACUA anima a todos los usuarios a que se sumen a la iniciativa cambiando su avatar en las redes sociales por uno singular y diferenciado para esta campaña (puedes descárgartelo de este enlace).
Un análisis realizado por FACUA sobre la evolución de las tarifas eléctricas pone de manifiesto que las políticas liberalizadoras desarrolladas por los gobiernos del PP y el PSOE han provocado un encarecimiento del recibo para el usuario medio del 78 por ciento en los últimos diez año (descárgate el documento).
Con la tarifa vigente desde octubre de 2013, el usuario medio (4,4 kW y 366 kWh) paga 77,37 euros mensuales (60,83 euros más el 27,19 por ciento de impuestos). Es un 78 por ciento más de lo que abonaba en el año 2003, cuando la cifra era de 43,47 euros (35,65 euros más el 21,93 por ciento de impuestos).
En los últimos diez años el precio del kW de potencia contratada ha subido un 119 por ciento. En cuanto al kWh, el importe de la energía consumida ha aumentado un 69 por ciento.

martes, 24 de diciembre de 2013

Papa Francisco: “Haced todo lo posible para que todas las familias del mundo puedan tener una casa digna” Jesús Bastante



“Los pobres no pueden esperar”. El Papa se suma al clamor de San Pedro
Francisco vuelve a reivindicar la figura de San José, el “custodio” de la familia de Nazaret
Sucedió al final del multitudinario Angelus, el último antes de Navidad. Francisco advirtió la presencia de una gran pancarta, que rezaba: “Los pobres no pueden esperar”. “Leo escrito grande: ‘Los pobres no pueden esperar’, y es verdad. Esto me hace pensar que Jesús nació en un pesebre. No nació en una casa”. Y, ni corto ni perezoso, lanzó una petición: “Invito a todos, personas, entidades, autoridades, a hacer todo lo posible para que todas las familias del mundo puedan tener una casa digna”.

Y todos nos sentimos un poco más Navidad, recordando cómo el niño Dios, que nació en un pesebre, “tuvo que huir a Egipto para salvar la vida. Al final, volvió a su casa, a Nazaret”. Y todos los que seguíamos la audiencia papal pensamos, como Francisco, que “familia y casa, ahora y siempre, van unidas. Es muy difícil seguir adelante sin que la familia pueda habitar en una casa”.
Todo ello al término de una audiencia en la que el Papa volvió a colocar a San José, el “custodio” de la gran familia de Nazaret, en el centro del Misterio de la Navidad. “El sí de José muestra toda su grandeza de ánimo. Él tenía un proyecto de vida, pero Dios estaba preparando para él una misión muy grande”.
José fue “un hombre atento al mensaje de Dios. No se obstinó en seguir su propio proyecto, no permitió que nadie le envenenase el corazón”. José, el gran olvidado, que “era un hombre bueno, no odiaba, no permitió que nada le robase el ánimo. Hoy, el odio, la antipatía, el rencor se nos mete en el alma. No lo permitáis”
Por esta razón, dijo Francisco, San José se volvió “más libre y grande aún”. Libertad que, como afirmó el Papa Bergolio, “nos interpela” a todos y nos muestra el camino. De ahí que el Pontífice afirmara que nos disponemos entonces a celebrar la Navidad contemplando a María y a José: María, la mujer llena de gracia que tuvo el valor de encomendarse totalmente a la Palabra de Dios, y José, “el hombre fiel y justo”, que prefirió “creer al Señor en lugar de escuchar las voces de la duda y del orgullo humano”.

Feliz nacimiento José Arregi, teólogo



Amiga, amigo, en la claridad de tus días o en medio de tu noche, vuelve a escuchar la voz del ángel de la Navidad: “No temas. Te anuncio una gran alegría”.
Y basta la señal más simple: “Os ha nacido un niño”. ¿Cuándo no nacen niños, a pesar de la penuria general? En el portal en que vivo, en Arroa Behea, este año han nacido dos: Marena en el segundo, Josu en el cuarto. ¡Y cómo sonríen! ¡Cómo sonríe también Izaro con solo mes y medio, plácida como una isla, luminosa como una estrella!

Cada nacimiento es una señal, un inmenso milagro, una bella promesa, una honda llamada. Vivir es milagro. Solo ser ya es milagro. Y el mayor milagro es la ternura que cuida, nutre, consuela. Eso es “Dios”, y no importa que le pongas nombre o que no se lo pongas. Es Lo Que Es. Y es muy distinto de aquello que insinuamos cuando decimos: “Hay lo que hay”. No. Lo Que Es, es infinitamente más y mejor que lo que hay. Así lo anuncia el ángel a unos pobres pastores de Belén, al raso en medio de la noche: “No temáis. Os ha nacido un niño. Se llama Jesús: ‘Dios salva’. Es Enmanuel: ‘Dios con nosotros’ ”.
Es un lenguaje cristiano y metafórico, dirás. Sí, y se merece una enorme estima, una profunda consideración, ya solo por haber inspirado tantos bellos poemas y melodías, por haber consolado tantas penas de gente pobre, por haber alentado tanta bondad y tanta lucha justa a pesar de todos los fracasos. Yo no quiero prescindir de ese lenguaje de ángeles y pastores, de glorias y pesebres. Yo no quiero prescindir de Jesús, carne humana de Dios, del Misterio del mundo.
Pero tampoco quiero encerrar a Jesús en un pensamiento confesional y exclusivista, como si fuera la única encarnación de Dios. Ni quiero definir a Dios en un esquema dualista, como si fuera un Ente o un Alguien. Es mucho más, es el Misterio Infinito. Cuando el cristiano confiesa que Dios se hizo carne en Jesús, confiesa en el fondo lo mismo que han expresado todos los creyentes de todas las tradiciones y los poetas no creyentes de todos los tiempos: que cuanto es está habitado por el Infinito indecible, la Belleza que arrebata, la Bondad que abraza, y que siempre podemos confiar a pesar de todo, y recrear el mundo cada día como rehacemos el Belén cada año.
Yo no sé si pones un Belén en tu casa: el ángel, la gruta y los pastores, el burro y el buey, y María y José y el niño Jesús. ¡Todo es tan entrañable! Ponlo a tu manera. Pon bondad y ternura. La vida es dura, el año ha sido difícil, y el futuro… ¿quién sabe qué del futuro? Pero no temas. Cuida tu vida, cuida tu ánimo, cuida a los tuyos, cuida a todos los seres.
Y míralo todo con ojos nuevos. Todo es milagro y promesa de una Presencia. Nada es lo que parece. Todo está sin cesar siendo y renaciendo en Otra Realidad, hacia Otra Realidad presente y posible. Celebra en tu casa el Nacimiento de la vida. Mira los ojos de un niño. Los ojos de un niño bastan para iluminar todas las tinieblas del mundo, de Lampedusa o de Melilla, del África negra o de la Latinoamérica olvidada.
Y todos los seres. Todos los seres anuncian lo mismo que el ángel bueno y alegre de Belén: “No temas, criatura bendita. Tú vienes de la Belleza, vienes de la Bondad. Tu ser es más precioso que todas las piedras preciosas, mucho más que todos los oros, inciensos y mirras. Cree en tu bendición, criatura bendita. Sé bendición, lleva bendición en tus pequeñas manos heridas, en tu pequeño corazón latiente”.
Mira: el árgoma y las prímulas o flores de San José ya están floreciendo en el corazón del invierno, alegrando el monte despejado y los caminos sombríos. ¿Lo ves? Mira cada ser como una humilde señal de aquella “Bondad que es la fuente de todas las cosas y que un día será enteramente en todos los seres”, como dice el biógrafo que miraba todas las cosas Francisco de Asís, inventor del belén.
Si miras así, nacerás de nuevo, nacerá otro mundo. ¡Feliz Navidad!
Publicado en Deia

El materialismo de Papá Noel y la espiritualidad del Niño Jesús Leonardo Boff, teólogo


Enviado a la página web de Redes Cristianas

Un buen día, el Hijo de Dios quiso saber cómo andaban los niños y las niñas, a los que en otro tiempo, cuando estuvo entre nosotros, “tocaba y bendecía”, y de los había dicho: “dejad que los niños vengan a mí porque de ellos es el Reino de Dios” (Lucas 18, 15-16).
Como en los mitos antiguos, montó en un rayo celeste y llegó a la Tierra unas semanas antes de Navidad. Asumió la forma de un barrendero que limpiaba las calles. Así podía ver mejor a la gente que pasaba, las tiendas todas iluminadas y llenas de cosas envueltas para regalo y especialmente a sus hermanas y hermanos más pequeños que andaban por ahí, mal vestidos y muchos con hambre, pidiendo limosna.

Se entristeció sobremanera porque se dio cuenta de que casi nadie seguía estas palabras que él había dicho: “quien recibe a uno de estos niños en mi nombre a mí me recibe” (Marcos 9,37).
Vio también que ya nadie hablaba del Niño Jesús que venía, escondido, en la noche de Navidad a traer regalos a todos los niños. Su lugar había sido ocupado por un vejete bonachón, vestido de rojo, con largas barbas y un saco a la espalda, que gritaba tontamente a todas horas: “Oh, Oh, Oh, Papá Noel está aquí”. Sí, en las calles y dentro de los grandes almacenes estaba él, abrazando a los niños y sacando de su saco regalos que los padres habían comprado y puesto dentro. Se dice que vino de lejos, de Finlandia, montado en un trineo tirado por renos. La gente había ido olvidando a otro viejito, este sí realmente bueno: San Nicolás. De familia rica, por Navidad hacía regalos a los niños pobres diciendo que era el Niño Jesús quien se los enviaba. De todo esto nadie hablaba. Sólo se hablaba de Papá Noel, inventado hace poco más de cien años.
Tan triste como ver a niños abandonados en las calles, era ver como se embobaban, seducidos por las luces y por el brillo de los regalos, de los juguetes y por mil cosas que los padres y madres suelen comprar para regalar con ocasión de la cena de Nochebuena.
Los reclamos publicitarios, muchos de ellos engañosos, se gritan en voz alta, suscitando el deseo de los pequeños que luego corren hacia sus padres pidiéndoles que les compren lo que han visto. El Niño Jesús, travestido de barrendero, se dio cuenta de que aquello que los ángeles cantaron de noche por los campos de Belén “os anuncio una alegría, que lo será también para todo el pueblo porque hoy os ha nacido un Salvador… Gloria a Dios en las alturas y paz en la tierra a la gente de buena voluntad” (Lucas 2, 10-14) ya no significaba nada. El amor había sido sustituido por los objetos y la jovialidad de Dios, que se hizo niño, había desaparecido en nombre del placer de consumir.
Triste, montó en otro rayo celeste, pero antes de volver al cielo, dejó escrita una cartita para los niños y las niñas. La encontraron debajo de las puertas de las casas y, especialmente, de las chabolas de los montes de la ciudad, llamadas favelas. La carta decía así:
Queridos hermanitos y hermanitas:
Si al mirar el portal y ver allí al Niño Jesús, junto a José y María, os llenáis de fe en que Dios se hizo niño, un niño como cualquiera de vosotros, y que es el Dios-hermano que está siempre con nosotros.
Si conseguís ver en los demás niños y niñas, especialmente en los más pobres, la presencia escondida del niño Jesús naciendo dentro de ellos.
Si sois capaces de hacer renacer el niño escondido en vuestros padres y en las otras personas mayores que conocéis, para que surja en ellas el amor, la ternura, el cuidado y la amistad en lugar de muchos regalos.
Si al mirar el pesebre y ver a Jesús pobremente vestido, casi desnudo, os acordáis de tantos niños igualmente mal vestidos, y os duele en el fondo del corazón esta situación inhumana, y quisierais compartir lo que tenéis, y deseáis desde ahora cambiar estas cosas cuando seáis mayores para que no haya nunca más niños y niñas que lloran de hambre y de frío.
Si al descubrir a los tres Reyes Magos que llevan regalos al Niño Jesús pensáis que hasta los reyes, los jefes de estado y otras personas importantes de la humanidad vienen de todas partes del mundo para contemplar la grandeza escondida de ese pequeño Niño que llora sobre unas pajas.
Si al ver en el nacimiento la vaca, el burrito, las ovejas, las cabritinas, los perros, los camellos y el elefante, pensáis que todo el universo está también iluminado por el divino Niño y que todos, estrellas, soles, galaxias, piedras, árboles, peces, animales y nosotros, los seres humanos, formamos la Gran Casa de Dios.
Si miráis al cielo y veis la estrella con su cola luminosa y recordáis que siempre hay una Estrella como la de Belén sobre vosotros, que os acompaña, os ilumina, y os muestra los mejores caminos.
Si aguzáis bien los oídos y escucháis a través de los sentidos interiores una música suave y celestial como la de los ángeles en los campos de Belén, que anunciaban paz en la Tierra.
Sabed entonces que yo, el Niño Jesús, estoy naciendo de nuevo y renovando la Navidad. Estaré siempre cerca, caminando con vosotros, llorando con vosotros y jugando con vosotros, hasta el día en que todos, humanidad y universo, lleguemos a la Casa de Dios, que es Padre y Madre de infinita bondad, para ser juntos eternamente felices como una gran familia reunida.

Firmado: Niño Jesús
Belén, 25 de diciembre del año 1