FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA
SAN JUAN BOSCO (Pinchar imagen)

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA
ESTAMOS EN LARREA,4 - 48901 BARAKALDO

BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
ESTE BLOG TE INVITA A LEER TEMAS DE ACTUALIDAD Y DE DIFERENTES PUNTOS DE VISTA Y OPINIONES.




jueves, 15 de noviembre de 2012

QUÉ VERGÜENZA

Los que visteis SALVADOS, el programa de Jordi Évole del domingo, lo entenderéis mejor: el Congreso rechaza una Iniciativa Legislativa Popular según la cual al menos 500.000 ciudadanos españoles han solicitado la eliminación de las prebendas que tienen los políticos que pierden su cargo.

NO SE ADMITE A TRAMITE (desvergüenza nacional)
No se podía esperar menos de nuestros políticos
La comisión del Congreso NO ADMITE A TRÁMITE UNA PROPOSICIÓN POR LA CUAL LOS POLÍTICOS DEJARÍAN DE COBRAR DEL ESTADO TERMINADO SU MANDATO.
Así se aprietan el cinturón y son solidarios con las personas que los han elegido.
Me han pedido que difunda esta iniciativa popular rechazada por los políticos de este país, donde se solicita que los políticos no tengan privilegios y que sean considerados ciudadanos como todo el mundo.
Por favor darle la máxima difusión ¿¿ para que??.... para que se les caiga la cara de vergüenza (si eso es posible)

Desahuciados

¡Por fin!
Cuando el clamor ha desbordado las calles, cuando el Movimiento 15 M ha extendido su indignación imparable, cuando la Plataforma Stop Desahucios se ha expandido a todas las ciudades, cuando la gran mayoría de los partidos políticos minoritarios ya han pedido cambiar la ley, cuando hasta la Conferencia Episcopal Española ha reclamado “que se dé un signo de esperanza a las familias que no pueden hacer frente al pago de sus viviendas y son desahuciadas”, cuando el Sindicato Unificado de la Policía y la Ertzaintza y los Mossos han decidido respaldar a los agentes compañeros que fueren penalizados por negarse a colaborar en casos de desahucio, cuando hasta los jueces han protestado contra la actual ley de la hipoteca, cuando Juan Luis Ibarra, presidente del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, refiriéndose a los desahucios, ha asegurado que los jueces “intentan sacar chispas de Justicia” de un derecho “que, a veces, se revela injusto” y ha apelado a “una obediencia pensante” de la legislación (!!!), cuando la propia Banca ha paralizado los desahucios para dos años (eso sí, solamente “en casos extremos”, y dicen sin pudor que “por motivos humanitarios”…), cuando tres personas se han quitado la vida antes de que les quitaran una casa donde vivir, cuando Amaia Egaña se ha arrojado por la ventana para no ser arrojada por la puerta (¿llamaremos a eso suicidio o lo llamaremos homicidio?), cuando los desahuciados ya van por las 400.000 personas, …también el PP y el PSOE, a última hora y de prisa, parecen haberse decidido a buscar alguna solución conjunta al drama creciente de los desahucios.
¡Faltaría que no lo hubieran hecho! Pero más vale tarde que nunca, y se lo reconocemos. Por cierto, no se entiende muy bien por qué no han querido sumar a ese acuerdo a todos los demás partidos que se les han adelantado en el empeño. Tal vez sea porque se les han adelantado, y para recuperar el crédito social perdido.
La cuestión, como tantas otras cuestiones, es compleja y la solución no es fácil. Supongo que si nadie pagara las hipotecas, el abuso se generalizaría. Supongo que si los bancos renunciaran a cobrar todas las hipotecas quedándose con la propiedad de las casas, se colapsaría el sistema bancario (aunque, visto lo visto, no sé si eso sería de lamentar o de celebrar).
La solución no será fácil, porque el problema no son solamente las hipotecas de las casas. El problema es toda la economía, el modelo y el sistema que, sin embargo, parecen empeñados en seguir sosteniendo. Un sistema que puede llevar, como ha llevado, a que la quinta parte de la población no tenga trabajo ni salario (y ¿cómo tendrán casa si no tienen trabajo ni salario?); o a que, solo en el estado español y en pocos meses, se haya echado de sus casas a 400.000 personas, cuando en el estado español hay más viviendas que habitantes y los bancos poseen tantas casas que no saben qué hacer con ellas; o a que el estado vaya a tener que pagar el próximo año 40.000 millones de euros en intereses, muchos de ellos a bancos privados rescatados con dinero público, nuestro dinero…
¿Qué pasa, pues, con esta economía? Que nos digan la verdad, porque no nos harán creer que la causa primera de esta crisis y de todos sus dramas sean los salarios de los trabajadores, seamos los contribuyentes de a pie, la ciudadanía en general. Que reconozcan el mal en su raíz, que salta a la vista: la desregulación del mercado financiero, la especulación incontrolada, la corrupción que afecta a las grandes fortunas (¿cómo es posible que todavía no se haya puesto coto ni tomado medidas para perseguir e impedir los paraísos fiscales, siendo así que circulan en Internet listas con nombres concretos que todos conocemos –empresarios, políticos, políticos empresarios, presidentes y ex-presidentes de gobiernos– que han puesto sus millones a buen recaudo en bancos suizos?).
No habrá solución para los desahucios mientras no haya solución –otra solución muy distinta que la que se está aplicando– para esta economía y sus crisis.
Una moratoria de dos años, que parece ser a lo que llegarán a acordar el PP y el PSOE, no es ciertamente la solución. Ni ahora ni dentro de dos años debe quedar nadie sin casa. NADIE SIN CASA. No un palacio, no una mansión, sino una casa sencilla. Pero una casa. Todos deben tener siempre una casa, y que cambien para ello las leyes que deban cambiar. Somos seres de acogida, seres necesitados de acogida: de ser acogidos y de acoger. Somos seres necesitados de una casa donde sentirnos acogidos y donde poder acoger, igual que necesitamos un pecho donde reclinar la cabeza cada noche.
El salmo bíblico lo dice con inmensa sencillez y belleza: “El gorrión ha encontrado una casa y la golondrina un nido donde colocar sus polluelos” (Sal 84). Hasta los patos, cuya casa es un río, necesitan un nido, muy rudimentario pero nido, un lugar seguro para ocultar e incubar sus huevos hasta que todos los pollitos rompan la cáscara y salgan al mundo y correteen y naden; entonces viene la madre con su nidada nadando alegremente y se instalan en la represa del Narrondo junto al puente, sin hipotecas ni plazos ni miedo a que nadie les desahucie.
A Jesús sí que le desahuciaron, pues ya entonces existían desahucios, porque existían abusos. Jesús tenía casa, una casita muy pobre de madera y adobe, pero se puso del lado de los desahuciados, los hambrientos, los endeudados. Y quiso compartir su suerte y su desgracia. Y se fue, y le echaron. Se desahució, y le desahuciaron. Un día, a alguien que se le acercó diciéndole: “Quiero quedarme contigo, quiero ser como tú”, Jesús le advirtió:“Las zorras tienen madrigueras y los pájaros nidos, pero yo no tengo dónde reclinar la cabeza. Soy itinerante, vivo a la intemperie y así viviré, sin patria ni hogar, para que todos y hasta que todos tengan casa, mesa y pan. ¿Quieres venir conmigo?” (Lc 9,58).

Derechos adquiridos Juan de Dios Regordán Domínguez

Enviado a la página web de Redes Cristianas
Retiros blindados millonarios, jubilaciones pactadas con cantidades excesivas, tarjetas bancarias a libre discreción, derecho a viajar gratis en preferente, potestad para fijarse los sueldos, complementos y dietas, despachos con las últimas comodidades – aunque poco usados- , derecho a utilizar móviles sin control, exigencia de que se les reponga el Notebook a quién lo perdió, etc. … se podría decir que estos son algunos derechos adquiridos para una parte dirigente de nuestra sociedad.
No podré olvidar lo que hace aproximadamente quince años me dijo un ciudadano. Decía, con resignación, que se podría tolerar el abuso de ciertos políticos siempre que, al menos, dejaran caer algunas migajas para el pueblo. Entonces mi mente dio un brusco vuelco. Ahora veo migajas en el “cheque bebé” indiscriminado, entrega de ordenadores a alumnos andaluces, subida del uno por ciento de las pensiones, sorteo de algunas viviendas sociales.
Tal vez la Ley de Dependencia haya sido un alivio para bastantes familias, tanto en la parte humana como de ayuda económica. No obstante, hay que reconocer que estos avances se quedan cortos. Citemos las pensiones no contributivas (PNC), que oscilan entre doscientos a cuatrocientos Euros. Entre las prestaciones sociales encontramos el salario social, RAL ( Renta Activa de Inserción) para quiénes salen de prisión, mujeres maltratadas o discapacitados con un 33% y menos del 75% del Salario mínimo interprofesional (SMI)
Cerca de cumplirse treinta y cuatro años de Democracia, en que el Pueblo Español en uso de su soberanía se haya constituido en Estado Social y Democrático de Derecho, después de que haya habido Gobiernos de diferentes apoyos parlamentarios, nos encontramos con alrededor de cinco millones de parados, desahucios y cada vez más desigualdades. Por tanto, estamos todavía en el Preámbulo de la Constitución que habla de: “establecer la justicia, garantizar la convivencia, promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida”
Inmersos en una sociedad en la que hay opiniones diversas y muchas veces encontradas, es difícil definir y concretar pautas serias para seguir avanzando con claridad de ideas y buscando lo mejor que habría que hacer para que el Estado Social y Democrático no se tambalee en ninguno de sus pilares básicos. Para ello hay que convencerse de la exigencia de que los poderes públicos, como prescribe el artículo noveno de la Constitución, deben “promover las condiciones para que la libertad y la igualdad del individuo y de los grupos en que se integran sean reales y efectivos”.
Es verdad que se ha producido, durante el tiempo democrático de España, un notable desarrollo legal del Estado de Derecho, aunque quedan aún artículos vírgenes, como la participación ciudadana. Pero, no se ha avanzado hacia un Estado de Bienestar. De poco sirven las leyes si después no se cuenta con la realidad de los que quedan marginados y cada vez se ven más imposibilitados para cumplirlas. El Derecho Natural obliga a unos padres a poderles dar de comer a sus hijos todos los días y los gobernantes deben ponerse en el “lugar de todos aquellos” que hoy lloran porque no tiene trabajo ni cómo alimentar a sus familias.
A pesar de las dificultades actuales es necesario y urgente desarrollar unas líneas básicas de un proyecto que ofrezca a los españoles la esperanza de caminar hacia democrática avanzada. El proyecto de futuro y esperanza debe responder a un análisis riguroso de los graves problemas de la convivencia nacional; a la elaboración de soluciones imaginativas y una decidida voluntad de llevarlo a cabo. Se conseguirá bienestar social cuando los derechos “adquiridos” sean para todos los españoles.
juandediosrd@hotmail.com

VALORES A LA BAJA, DERECHOS AL HOYO

ecleSALia 15 de noviembrede 2012
"PREMIO ALANDAR 20
MARI PAZ LÓPEZ SANTOS, pazsantos@pazsantos.com
MADRID.

ECLESALIA, 15/11/12.- Atrapados en la “anti-cultura” que sólo considera importante el dinero, los valores no monetarios han bajado de rango: unos, empobreciéndose; otros, desapareciendo; y algunos más, tan prostituidos, que miedo da quitarles la máscara. Aunque suene muy duro esta es la realidad y tiene dramáticas consecuencias.
La crisis económica es el fruto podrido de una pérdida de valores en todos los campos: político, económico, social y religioso. La ética ha brillado por su ausencia y los resultados los estamos viviendo hace tiempo, sin tapadera que los camufle.
No está sucediendo nada que no se supiera que iba a ocurrir pero que nadie quería enfrentar. La sociedad de consumo y del crecimiento implacable está dañada, dolorida, herida… haciendo aguas. Y no olvidemos que esa sociedad de consumo se ha sustentado, y pretende seguir en ello, en las riquezas de países que, no hace mucho, se denominaban Tercer Mundo. ¿Cómo se les llama ahora?
Es muy lamentable que los avances del último siglo en ciencia, tecnología y comunicación; los logros a nivel social y laboral; el reconocimiento de los Derechos Humanos y de la Infancia; la incorporación de la mujer en campos que ni se podían imaginar anteriormente; y tantos otros beneficios que han constituido un impresionante adelanto del ser humano en tan poco espacio de tiempo, se vean ensombrecidos por una caída en picado de valores que son los que deben mantener no sólo a flote esos logros sino en continuo y fértil crecimiento.
El exceso vivido durante años ha producido hastío provocando un estado de desinterés y de apatía que deteriora actitudes del ser humano como la capacidad de sorpresa, el disfrute, la ilusión, el trabajo bien hecho, utilizar el tiempo con cosas sencillas, valorar lo que no tiene precio, saber esperar en el amor, cuidar la educación de los hijos, respetar y agradecer la vida de nuestros mayores, cuidar la salud de todos, atender a los amigos, ayudar al que no tiene y tantas otras cosas que podríamos citar.
Cuando los valores caen, los derechos van detrás. Cuando la dignidad del ser humano no se contempla como algo a respetar y proteger, y la ética más elemental desaparece de la vida diaria, empiezan a suceder cosas muy injustas que generan mucho sufrimiento y puede aparecer la violencia.
Los sistemas democráticos se vuelven descafeinados: da igual quien gane en las urnas porque en realidad no gobierna, son los grupos económicos y financieros los que marcan tendencia; un gran peligro, al dinero no le interesa nada la gente vote lo que vote.
Se cuida la fachada de unas democracias que van perdiendo la esencia de lo que significa esa palabra. La burocracia se vuelve densa, los sueldos y prebendas de los representantes contrastan escandalosamente con la aprobación de leyes que deterioran o hacen desaparecer derechos laborales y ayudas sociales. Desaparecen logros conseguidos tras una dura lucha de muchos que nos antecedieron y fueron consiguiendo un cambio de mentalidad, y volvemos a situaciones sociales y laborales injustas y discriminatorias. Por otro lado el “Estado-nodriza” ha funcionado mientras había dinero, inculcando un estilo de dependencia de las estructuras políticas nada saludable, pero consentido.
Así la democracia es para quienes tienen dinero, pueden pagar hipotecas, fondos de jubilación, sanidad y educación privada, etc. En tiempo de elecciones, el ritual se repite una y otra vez: salen con la máscara puesta a reclamar la atención y el voto utilizando la libertad de información, que tiene poco de libertad pues está amordazada por los grupos de poder que controlan los medios de comunicación. Menos mal que hay un competidor que les vuelve locos: Internet, “refugio informativo democrático” de fácil acceso y gran difusión.
En el campo religioso tampoco las cosas están para tirar cohetes. La denuncia profética desde la cúpula en defensa de los más débiles y perjudicados se evita por que compromete. El miedo al cambio hace girar la cabeza hacia tiempos pasados con deseo de involución y ese giro no permite ver los signos de los tiempos en el momento presente, dejando de lado los sufrimientos concretos de nuestro mundo hoy. Ese miedo se instaura en las conciencias dando al traste con la confianza y la esperanza que se trasmite desde el Evangelio.
Mientras, como en todas las épocas, desde abajo la gente sigue organizándose en el día a día, con la pesada carga del deterioro de valores y la caída en picado de los derechos. En las sociedades donde la familia sigue teniendo un valor como grupo humano, estas soportan el peso de recortes e injusticias; acogiendo y sosteniendo a los miembros más desprotegidos ante la situación económica y social, los que son dependientes por enfermedad o vejez y los niños que necesitan tiempo y atención.
Además de la solidaridad familiar hay otra que también se mueve desde abajo, a través de miles de voluntarios laicos, cooperantes, misioneros y religiosos; mujeres y hombres que, desde su vida y su opción intentan paliar necesidades primarias como alimentación, educación, sanidad, techo y calor humano. Esto es Evangelio, es Ética, es recuperación de Valores y su testimonio se convierte en Denuncia de injusticia por la pérdida de Derechos Humanos. Creyentes y no creyentes se unen, la mayoría de las veces de forma silenciosa, para salir en ayuda de los más desfavorecidos.
Pero como dice Jesús (Mt 1,4):“No sólo de pan vive el hombre…” ni la mujer, ni el niño, ni la niña, tampoco las familias, ni los pueblos, “sino de la palabra que sale de la boca de Dios” Permanezcamos atentos a esa palabra para recuperar el pande valores y derechos que alimente y hagan más digna la vida del ser humano.
Y sigamos pidiendo a nuestros pastores de la Iglesia que abran la Casa para que entre el viento del Espíritu, como dijo el papa Juan XXIII cuando convocó el Concilio Vaticano II hace ahora 50 años, y amagando el miedo con fe y confianza , seanpalabra viva y profética en la denuncia contra los poderes del mundo, arriesgando desde el Amor y el Evangelio; sean esapalabra traducida que sale de la boca de Dios para acoger, ayudar, consolar, sanar y abrazar a tanta gente necesitada del Pan y la Palabra.
El Papa Benedicto XVI ha convocado, en Carta Apostólica, el Año de la Fe, coincidiendo con la celebración del 50 aniversario del Concilio Vaticano II, en el apartado 14, remite a presentar una fe con obras. ¡Adelante, como cristianos, como Iglesia caminante y sencilla… todos a una! (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

miércoles, 14 de noviembre de 2012

3ª Campaña solidaria Sonrisas Dulces

ANTE LA JORNADA EUROPEA DEL 14-N Obreros cristianos de Portugal y España

ecleSALia

LIGA OBRERA CATÓLICA/MOVIMIENTO DE TRABAJADORES CRISTIANOS y JUVENTUD OBRERA CATÓLICA, de Portugal; HERMANDAD OBRERA DE ACCIÓN CATÓLICA, ACCIÓN CATÓLICA OBRERA y JUVENTUD OBRERA CRISTIANA, de España; MOVIMIENTO DE TRABAJADORES CRISTIANOS DE EUROPA.
MADRID, LISBOA, BRUSELAS.

ECLESALIA, 12/11/12.- La Confederación Europea de Sindicatos (CES) ha convocado una jornada de acción y solidaridad para el próximo 14 de noviembre. Esta Jornada europea adoptará diversas formas: huelgas, manifestaciones, concentraciones y otras acciones.
Ante este acontecimiento importante e histórico para la vida de los trabajadores y trabajadoras de Europa y para quienes sufren la lacra del desempleo, nosotros como Movimientos Cristianos en el mundo obrero de España y Portugal, nos alegramos por esta jornada europea y hacemos pública nuestra posición.
Las tasas de pobreza y exclusión de nuestros países del sur de Europa están aumentando a un ritmo vertiginoso. Hay un ataque en toda regla a los derechos sociales y a la protección de las personas y familias trabajadoras con el argumento de priorizar el pago de la deuda. Una deuda que es ilegítima al proceder de préstamos que fueron concedidos y gestionados de manera dudosa, que atentan contra la dignidad de la vida de la ciudadanía, y ponen en peligro la convivencia pacífica entre los pueblos. La política europea, que tomó medidas desastrosas en algunos de los estados miembros, ha declarado como prioridad la salvación del sistema financiero y de los bancos, en lugar de rescatar a las personas. La deuda pública se está convirtiendo en un mecanismo de trasvase de riqueza de pobres a ricos. Por eso, cada vez hay más personas con empleos precarios o que no encuentran trabajo y con un futuro incierto, especialmente los jóvenes.
Entendemos que pese a la situación que estamos sufriendo, no podemos ni debemos olvidar a nuestros hermanos y hermanas de los países más empobrecidos de Europa del Este y de nuestro planeta. Lo que aquí empezamos a sufrir es lo que está sucediendo, sobre todo en el Sur, desde hace décadas, donde la deuda externa se ha cobrado millones de vidas, abocando al hambre y la esclavitud a miles de personas, familias y países enteros.
Las consecuencias de estas decisiones afectan al conjunto de la sociedad pero, de manera más dura, a los sectores del mundo del trabajo más débiles y empobrecidos. Estas consecuencias llevan al empobrecimiento generalizado y a la pérdida de cohesión social y de horizonte vital. Los grupos más castigados son los inmigrantes, los jóvenes, las mujeres y parados de larga duración…
Este año en la Iglesia celebramos “el Año de la fe”. Como parte de ella, se nos invita a profundizar en el Catecismo de la Iglesia, en donde leemos: “La regulación de la economía únicamente por la ley de mercado quebranta la justicia social, porque «existen numerosas necesidades humanas que no pueden ser satisfechas por el mercado». Es preciso promover una regulación razonable del mercado y de las iniciativas económicas, según una justa jerarquía de valores y con vistas al bien común” (CIC, 2425).
Nosotras y nosotros, que formamos parte de estos movimientos, entendemos que quien debe promover esta regulación razonable del mercado, son los gobiernos. Pero en la situación actual, nuestros gobiernos son súbditos de la situación financiera y la única salida que nos están ofreciendo son políticas de recortes, que rebajan claramente los derechos de los trabajadores respecto a situaciones anteriores. Lo peor es que en los últimos años de nuestras democracias siempre pierden en el concierto social los mismos, y siempre los más débiles.
Por eso, la primera vía para intentar revertir esta situación de conflicto es el diálogo. Cuando éste no es posible, la propia Iglesia reconoce la legitimidad del recurso a “la huelga no violenta, cuando se presenta como el instrumento necesario, en vistas a unas mejoras proporcionadas y teniendo en cuenta el bien común” (CIC, 517). La política que se está desarrollando ha olvidado el sentido de la justicia y un trabajo en defensa de la fraternidad y el bien común.
Precisamente por esta razón, entendemos que esta convocatoria de huelga general y las movilizaciones en toda Europa están justificadas. Las políticas al servicio de las personas y de sus necesidades básicas deberían ser prioridad, por encima de los intereses de los mercados.
Una de las terribles consecuencias que ha provocado esta involución y regresión social, es la aparición de un sentimiento generalizado de miedo. Un estado de miedo e incertidumbre que se ha instalado para condicionar las expectativas y proyectos personales y familiares de las personas: miedo a perder el empleo, asumiendo así todo tipo de precariedad, miedo a las represalias por cualquier acción de protesta, miedo igualmente a secundar una convocatoria de huelga…
Mientras esto sea así, entendemos que hay legitimidad para actuar en defensa de los derechos de las personas y familias trabajadoras. A su vez reivindicamos, en el marco de esta Jornada europea de acción y solidaridad, el papel de la política y, en especial, de los sindicatos, que son la principal defensa organizada de los trabajadores.
Por todo ello, pedimos a los políticos, sindicatos, empresarios, entidades financieras y a los distintos expertos, que actúen con responsabilidad ante la gravedad de la situación actual, que puede empeorarse en el caso de que olviden este principio básico de humanidad: “las necesidades de los pobres deben tener preferencia sobre los deseos de los ricos; los derechos de los trabajadores, sobre el incremento de los beneficios” (Juan Pablo II, Toronto 1984).
Queremos acabar invitando a vivir las palabras de nuestros obispos, al finalizar el reciente Sínodo sobre la Nueva Evangelización, celebrado en octubre:
“Al mundo de la economía y del trabajo queremos recordar como de la luz del Evangelio surgen algunas llamadas urgentes: liberar el trabajo de aquellas condiciones que no pocas veces lo transforman en un peso insoportable con una perspectiva incierta, amenazada por el desempleo, especialmente entre los jóvenes, poner a la persona humana en el centro del desarrollo económico y pensar este mismo desarrollo como una ocasión de crecimiento de la humanidad en justicia y unidad”. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).
Madrid, Lisboa, Bruselas, 7 de noviembre de 2012

El foro de curas de Bizkaia reclama al obispo Iceta que ceda viviendas de la diócesis a familias desahuciadas A. del Campo

Estos sacerdotes ya hace tiempo que prescindieron de un 10 por ciento de su sueldo para dárselo a los necesitados
El foro de curas de Bilbao ha entregado un escrito al obispo de la diócesis, Mario Iceta, reclamando que el patrimonio de viviendas de la Iglesia que se encuentren vacías se pongan al servicio de las familias desahuciadas; que inviten a otras instituciones de la Iglesia a seguir ese ejemplo y también a la sociedad en general a hacer lo mismo con su inmuebles sin alquilar. Txema Cortazar, integrante de este Foro, ha manifestado a E PLURAL.COM que “es importante poner a disposición de estas familias las viviendas que sean posible con la fórmula de interés social. Se puede poner el patrimonio de inmuebles de la iglesia para resolver problemas, no como negocio”.
Desde el mes de mayo, el foro de curas de Bilbao anda buscando fórmulas para afrontar la crisis. Ya hace tiempo recortaron un diezmo de su propio salario de 900 euros para entregarlo a Cáritas. Ahora buscan nuevas vías. El suicidio de la exconcejala socialista de Baracaldo ha caído como un jarro de agua fría y viene a reforzar las actuaciones que llevan tiempo planteando y realizando estos sacerdotes.
Alquiler social, no para negocio
“Dentro de la reflexión que llevamos sobre la crisis un compañero planteó que hay parroquias que tienen viviendas alquiladas con la fórmula de interés social. Pedimos por tanto un censo al obispo porque si son dos viviendas pues son dos, si son veinte, mejor aún, y si se pueden ofrecer en términos de préstamo social, no como alquiler para hacer negocio se puede ayudar a salir del apuro a una familia desahuciada”, dice el cura.
Pedir justicia y techo
Aparte de las parroquias, en la diócesis hay casas rurales, pueblos en los que vive el cura en la casa y pueblos en los que no, viviendas que están arrendadas pero otras que están vacías. Dicen los integrantes del Foro que es importante que la Iglesia se implique con su patrimonio para atender estas necesidades terribles que tanto están haciendo sufrir a los ciudadanos. “Decían de no hacer más desahucios- comentaba Jose Mari Kortazar- ¡ojalá lleguen a un acuerdo! Porque lo cierto es que la ley parece que favorece más a los bancos que a los vecinos” Y añade: Estamos viendo muchos gestos de esperanza, de solidaridad, pero también vemos un montón de viviendas vacías que la gente no alquila; además de pedir justicia, que es lo primero, la Iglesia puede empezar por ahí”.
El escrito
Reproducimos por su interés el escrito del Foro de Curas Vasco al obispo de Bilbao Mario Iceta:
D. MARIO ICETA
Obispo de Bilbao
Bilbao, 11 Noviembre de 2012.
D. Mario:
En varias ocasiones, el Foro de Curas de Bizkaia ha venido reflexionando sobre la crisis que vivimos, sus causas, sus graves consecuencias y los retos que esto plantea a nuestra condición de cristianos, de miembros de la comunidad eclesial y de presbíteros. La dureza de las situaciones sociales es tal que ni es posible atisbar una fecha de solución de esta lamentable crisis. Los “negros cráteres” sustituyen cada día con más fuerza a los llamados “brotes verdes”.
Una de las consecuencias más inhumanas de esta crisis viene siendo el tema de los desahucios, con la terrible secuela de 350.000 familias “echadas a la calle” de sus viviendas en los últimos años. Consecuencia, que se encuentra agravada por los últimos casos de suicidio de todos conocidos.
Los miembros del Foro, aparte de reflexionar, están poniendo en práctica unos gestos concretos de solidaridad que les comprometen a todos ellos. Y, además, en esta línea de actuación, han decidido en su última asamblea del pasado lunes, 5 de noviembre, hacerle llegar una propuesta operativa con la esperanza de que Vd. la lidere como Obispo de la Diócesis.
En la propuesta aprobada (y que ahora le trasladamos) se sostiene lo siguiente:
“En continuidad con acciones significativas en favor de los sin techo que nuestras comunidades eclesiales vienen llevando a cabo desde hace tiempo (como es la cesión de casas curales para “rentas sociales” y para otros usos en favor de la comunidad…), pedimos que la Iglesia de Bizkaia dé un paso más ante la urgencia de los desahucios, adoptando las siguientes medidas:
1.- Hacer, con la mayor brevedad posible, un listado de casas curales o vacías o fácilmente vaciables, o concedidas como segunda vivienda a diversas personas.
2.- Ofrecerlas para ser ocupadas de inmediato por algunas familias que se hallan en situaciones de desahucio.
3.- Iniciada la puesta en marcha de esta acción, ofertar esta iniciativa a todas las instituciones de Iglesia (de religiosos o laicos), invitándoles a sumarse a la misma.
4.- En un momento posterior, en cuanto se pueda verificar que se han comenzado a ocupar de ese modo un número determinado de viviendas, extender la invitación a cuantas personas tengan una segunda vivienda o viviendas desocupadas a hacer lo mismo.
Entendemos que la Diócesis de Bilbao, al abordar el problema de los desahucios de esta manera, colabora directamente en la búsqueda de una solución (al menos de emergencia), sin, por ello, renunciar a la siempre necesaria denuncia de las causas (también estructurales y no sólo morales o culturales) que están en el origen de la presente crisis económica.
El Foro de Curas de Bizkaia/Bizkaiko Abadeen Foroa

Desafíos de las nuevas formas de cohabitación Leonardo Boff

Enviado a la página web de Redes Cristianas
La movilidad de la sociedad moderna ha abierto espacio a varias formas de cohabitación. Al lado de las familias-matrimonio que se constituyen dentro de un marco jurídico-social y sacramental, surgen cada vez más las familias-pareja (cohabitación y uniones libres) que se forman consensuadamente fuera del marco institucional y duran mientras haya pareja, y dan origen a la familia consensual no conyugal.
La introducción del divorcio ha dado lugar a familias uniparentales (la madre o el padre con los hijos/as) o multiparentales (con hijos/as provenientes de matrimonios anteriores) y también a uniones entre homoafectivos (hombres o mujeres), que en varios países han alcanzado un marco jurídico que les garantiza estabilidad y reconocimiento social.
Tratemos de entender un poco mejor estas formas de cohabitación. Un especialista brasileño, Marco Antônio Fetter, creador de la primera Universidad de la Familia en Brasil (en Rio Grande do Sul) con todos sus grados académicos, define así la familia: «un conjunto de personas con objetivos comunes y con lazos y vínculos afectivos fuertes, cada una de ellas con un papel definido, donde aparecen naturalmente los roles de padre, de madre, de hijos y de hermanos» (cf. www.unifan.com.br).
La familia ha conocido una gran transformación con la introducción de los preservativos y de los anticonceptivos, hoy incorporados a la cultura como algo normal a pesar de la oposición de varias Iglesias.
La sexualidad conyugal gana más intimidad y espontaneidad, pues, con tales medios y mediante la planeación familiar queda liberada del imprevisto de un embarazo no deseado. Los hijos/hijas dejan de ser consecuencia fatal de una relación sexual y son queridos de común acuerdo.
El énfasis en la sexualidad como realización personal ha propiciado la aparición de formas de cohabitación que no son propiamente matrimonio. Expresión de esto son las uniones consensuales y libres sin otro compromiso que la mutua realización de la pareja o la cohabitación de homoafetivos.
Tales prácticas, por nuevas que sean, deben incluir también una perspectiva ética y espiritual. Es importante cuidar que sean expresión de amor y de confianza mutua. Cuando hay amor, desde una lectura cristiana del fenómeno, ocurre algo que tiene que ver con Dios, pues Dios es amor (1Jn 4,12.16). Entonces, no caben prejuicios y discriminaciones. Antes bien, es necesario tener respeto y apertura para entender tales hechos y ponerlos también delante de Dios. Si las personas asumen su relación con responsabilidad no se les puede negar relevancia espiritual. Se crea una atmósfera que ayuda a superar la tentación de la promiscuidad y se refuerza la fidelidad y la estabilidad que son bienes de toda relación entre personas. El núcleo inmutable de la familia es el afecto, el cuidado del uno al otro y el deseo de estar juntos, estando también abiertos, cuando es posible, a la procreación de nuevas vidas.
Si es así, además del carácter institucional de la familia hay que considerar entonces especialmente su carácter relacional. Importa ver el complejo juego de relaciones que se realiza entre los miembros de la pareja. En esas relaciones está la vida, surgen la expresiones de amor, de fidelidad, de encuentro y de felicidad, en una palabra, aparece el lado permanente. El lado institucional es socialmente legítimo y asume las más distintas formas según las culturas, romana, céltica, china, india etc.
Análisis transculturales han demostrado que cuando el capital social familiar es alto y sano da origen a una mayor confianza en el prójimo, hay menos violencia y más participación social. Cuando este capital social se va diluyendo, poco a poco aparecen las crisis y se deshace la relación afectiva.
La cuestión es superar cierto moralismo que no ayuda a nadie, prejuzga las distintas formas de familia o de cohabitación a partir de una específica y nos hace perder los valores, por cierto ahí presentes, vividos con sinceridad delante de Dios.
El significado mayor de la doctrina de la Iglesia sobre la familia es recalcar los valores humanos y morales que se deben vivir en ella. Así lo hace, por ejemplo, la Carta Apostólica Familiaris Consortio (1981) y la Carta a las Familias (1994) de Juan Pablo II. En ambos documentos se afirma enfáticamente que «la familia es una comunidad de personas fundada sobre el amor y animada por el amor, cuyo origen y meta es el Nosotros divino”.
En la Familiaris Consortio (1981) predomina curiosamente la dimensión relacional sobre la institucional. Define a la familia como «un conjunto de relaciones interpersonales -relación conyugal, paternidad/maternidad, filiación, fraternidad- mediante las cuales cada persona humana es introducida en la familia humana».
¿Qué sería de la familia y de sus miembros si no ardiesen en ellos las relaciones intersubjetivas de afecto y cuidado, el lenguaje del encantamiento y del sueño? Sin ese motor, que anima continuamente nuestro caminar, sin ese nicho de sentido, nadie soportaría las dificultades inherentes a toda relación intersubjetiva, ni las limitaciones de la condición humana.
Estos valores abren la familia más allá de sí misma. El sueño es justamente que a partir de los valores de la familia, en sus diferentes formas, surja la familia-escuela, la familia-trabajo la familia-comunidad, la familia-nación y la familia-humanidad, para llegar finalmente a la familia-Tierra, trampolín último para la familia-Dios.
Leonardo Boff es autor de San José: padre de Jesús en una sociedad sin padre, Sal Terrae 2007.

España se despide de la reliquia de Don Bosco

En el Tibidabo, el cardenal de Barcelona presidirá la misa de despedida de la reliquia de Don Bosco, tras su recorrido por las casas salesianas de España. También estarán presentes el regional para Europa Oeste, José Miguel Núñez, y los provinciales salesianos de España.
Javier Valiente 
La peregrinación de la reliquia de Don Bosco por la España salesiana toca a su fin. A las 11 de la mañana del 11 de noviembre, el cardenal Martínez Sistach presidirá la eucaristía en el templo del Tibidabo, en uno de los últimos actos con la reliquia del santo en España. A continuación, y en la casa salesiana de Martí Codolar, en Barcelona, se celebrará el acto final de despedida y el camión con la urna que contiene la reliquia partirá para Francia.
También estarán presentes los seis provinciales salesianos de España, como signo para expresar la despedida de toda la Familia Salesiana en nuestro país a la reliquia de Don Bosco. Los actos de mañana domingo son también de despedida de la Inspectoría de Barcelona, la última etapa de su recorrido por las provincias salesianas españolas, a donde llegó el pasado día 5.
Se pone así punto final a un recorrido, por las presencias salesianas de España, que comenzó el 1 de mayo en Bilbao. Se da la circunstancia que la reliquia será despedida en Martí Codolar, la casa que visitó el santo en vida, en 1886.
La llegada de la reliquia ha sido, en todas partes, un verdadero acontecimiento que se ha preparado con estilo salesiano, mezclando el tono festivo y los momentos de reflexión, la celebración de la eucaristía, vigilias con los jóvenes, educadores y miembros de la familia salesiana.
Como se señalaba en la revista Misión Joven, esta peregrinación ha supuesto, también para los salesianos y agentes de pastoral, una ocasión para “reflexionar una vez más sobre los jóvenes y, en particular, sobre la pastoral juvenil”, y “proponer, suscitar y acompañar la experiencia de la fe a aquellos jóvenes que se hagan presentes” alrededor de la reliquia de Don Bosco. A través de los momentos de oración,  -los “Buenos días” o “buenas noches”, de la tradición salesiana-, celebraciones, concursos, conferencias, actividades culturales y festivas, se ha invitado, a quienes se acercaban a venerar la reliquia, a fijarse en Don Bosco como modelo de vida cristiana, modelo de educador, hombre de fe que puede ser modelo en el seguimiento de Jesucristo.
Han sido días de alegría alrededor de un Santo que propone la santidad a todos, especialmente a los jóvenes, como algo sencillo que se puede conseguir en la vida de cada día. La visita de la reliquia ha sido un momento fuerte, significativo, en el trabajo que se realiza en las obras salesianas para la educación y evangelización de los jóvenes. Un acontecimiento para expresar, como familia salesiana, el agradecimiento al Señor por el regalo de San Juan Bosco a su Iglesia. Una iniciativa para afianzar el compromiso de toda la familia salesiana y continuar la misión iniciada por él, de ser signos y portadores del amor de Dios a los jóvenes.

martes, 13 de noviembre de 2012

Enhorabuena, Enrique

Enrique Martínez Lozano, este sacerdote turolense (¡Teruel existe, vaya que sí!), es un gran maestro espiritual. Posee el carisma de la luz, la gracia del consuelo, el don de la palabra hablada y escrita. Es un maestro espiritual para este siglo XXI con su nuevo paradigma cultural y su renovada búsqueda espiritual. Con su gracia y su riesgo.
Enrique conoce en primera persona la gracia y el riesgo de nuestro tiempo, que es el tiempo de Dios, como todos los tiempos. Hace pocos días difundió entre sus amigas y amigos una carta, dando una noticia importante para él y para todos nosotros: “Quiero compartiros que he tomado la decisión de dejar el ministerio sacerdotal, por lo que he pedido la secularización”.
Leí la carta (breve, sobria, rotunda) muy de prisa y con enorme sorpresa. ¿Había leído bien? La volví a leer reposadamente. Era verdad. ¿Pero de qué me extrañaba? Todo era tan límpido y franco, todo era tan lógico y coherente con su pensamiento y trayectoria, y todo me era tan familiar. Me alegré profundamente por él y por muchos. Hace tiempo que había encontrado su lugar en el mundo en la anchura del Espíritu, y ahora lo habita plenamente. ¡Enhorabuena, Enrique!
No ha sido “una decisión nada fácil”, nos asegura, y cuesta poco entenderlo. La institución clerical es una maraña que lo ata todo, hasta las entrañas de uno mismo; la demanda ajena interfiere confusión con lo propio y la historia personal tiene su ritmo, necesita su tiempo. Y cuando, a través de innumerables censuras, chantajes y presiones sufridas durante años, los nudos se desanudan y los hilos de la vida se unen uno a uno, es un milagro que hay que celebrar como un nuevo nacimiento.
Como todo nacimiento, también éste conlleva ruptura, dolorosa como toda ruptura. Y sucede con frecuencia que se apela a la “comunión eclesial” para encubrir mejor indecisiones y temores. Pero Martínez Lozano lo dice sin tapujos: “No me siento ya dentro de esa estructura”. Punto. Él vive una comunión más honda. He aquí un creyente, uno más, que necesita salir “del marco institucional” de la Iglesia para ser fiel al espíritu de la Vida. Es muy fuerte para el que debe hacerlo y es muy fuerte para la institución eclesial que un maestro espiritual como Enrique deba abandonarla para poder seguir siéndolo. También lo hizo Jesús de Nazaret: fiel al corazón de la Vida y dispuesto a lo que viniera, rompió con su familia, con su profesión y su digno salario de albañil-bricolador, con sus relaciones sociales, y también en el fondo –lo más duro de todo– con el sistema religioso del Templo y de la Ley.
Muchos –entre ellos no pocos teólogos considerados como abiertos y críticos, pero en el fondo anclados todavía en el viejo paradigma dogmático– acusan precisamente a Enrique Martínez Lozano de haberse cargado el dogma cristológico y la fe de la Iglesia. ¿Qué dogma, qué fe, de qué Iglesia? Identifican la Iglesia con una institución dogmática y jerárquica, que nunca jamás le pasó por la cabeza a Jesús. Identifican la fe en él con unas categorías mentales tan metafísicas y dualistas (dos naturalezas, divina y humana, una persona divina, segunda persona de la Trinidad…) que pasmarían o divertirían al profeta de Nazaret. Identifican a Dios con un personaje separado del mundo y dotado de psicología humana, que toda las tradiciones místicas, también la cristiana, siempre han superado (¿No han leído en San Juan de la Cruz que “el centro del alma es Dios” o que “Dios habita sustancialmente el alma”?). Son libres de pensar como piensan, si así les parece mejor. ¿Pero por qué ese empeño en condenar a todos los que hablan otro lenguaje? ¿Por qué confunden el lenguaje con la fe en lo  esencial que es indecible? ¿De dónde les viene sino de su ego estrecho esa obsesión de poseer la verdad y de identificarla con unas ideas y además las suyas?
¡Enhorabuena, Enrique! Seguro que tu teología no es la única, ni tú lo pretendes. Pero es necesaria, para liberarnos a tanta gente de las angustias y angosturas de las pobres ideas de nuestro yo más ilusorio. Sigue siendo libre y enseñando a tanta gente a ser libre, feliz y más generosa. Sigue iniciando a hombres y mujeres de hoy en una espiritualidad unificada, integradora, dialogal, samaritana. Una espiritualidad cada vez más necesaria. Sigue enseñando que Lo Que es Es Amor, y que todos nosotros también, a pesar de todo, y más allá de toda dualidad, somos Lo Que Es, y cómo llegar a serlo y respirar por fin.

Desierto: realidad y metáfora


El desierto es una realidad misteriosa y una metáfora fecunda del discurrir contradictorio de la vida humana.
Actualmente el 40% de la superficie terrestre está en proceso avanzado de desertificación. Los desiertos crecen a razón de 60 mil km2 por año, lo que equivale a 12 hectáreas por minuto. En Brasil hay un millón de km2 en proceso de desertificación. Sólo en el Nordeste y en Minas son 180 mil km2. Este fenómeno amenazador para las cosechas, para el hambre y la emigración de poblaciones enteras se debe a la deforestación, al mal uso de los suelos, a los cambios climáticos y a los vientos.
Recordemos que el mayor desierto del mundo, el Sahara, con una superficie mayor que la de Brasil (9.065000 km2), hace diez mil años estaba cubierto de densas selvas tropicales, contiene fósiles de dinosaurios y restos arqueológicos de antiguas civilizaciones, pues antiguamente el río Nilo desembocaba en el Atlántico. En esa época, sin embargo, ocurrió un drástico cambio climático que lo transformó en una inmensa sabana y después en un desierto árido y extremadamente seco. ¿No es una señal para la Amazonia?
Pero la vida siempre es más fuerte.  Resiste, se adapta y acaba triunfando. Todavía hoy en los desiertos brota la vida: más de 800 especies de vegetales y minúsculos insectos y animales. Basta que sople un viento más húmedo o que caigan unas gotas de agua y la vida invisible irrumpe espléndidamente.
En ocho días, la semilla germina, florece, madura, da fruto que cae al suelo. La semilla se recoge. Espera más de un año, bajo la canícula del sol y el azote del viento hasta poder germinar de nuevo y continuar el ciclo ininterrumpido y triunfante de la vida. Otros arbustos se enrrollan sobre sí mismos, se retuercen para escapar de los vientos y sobrevivir.
De la misma manera, pequeños animales se alimentan de insectos, mariposas, libélulas y semillas traídas por el viento.
Pero cuando hay un oasis, la naturaleza parece desquitarse: el verde es más verde, la atmosfera más sonriente y los frutos tienen más color. Todo proclama la victoria de la vida.
Con su tecnología, el ser humano abre los desiertos, traza carreteras brillantes, devuelve el desierto a la civilización como ocurre en Estados Unidos, en China y en Chile. Esta es la realidad de la ecología exterior del desierto.
Pero hay desiertos interiores, de ecología profunda. Cada persona humana tiene su desierto a atravesar en busca de una «tierra prometida». Es un recorrido penoso y lleno de espejismos. Pero le espera siempre un oasis para rehacerse.
Hay desiertos y desiertos: desierto de los sentidos, del espírito, de la fe. El desierto de los sentidos ocurre especialmente en las relaciones interpersonales. Después de algunos años, la relación de un pareja conoce el desierto de la monotonía del día a día y la disminución del encantamiento mutuo. Si no hay creatividad y aceptación de los límites de cada uno, la relación puede acabar. Si la travesía no se hace, permanece el desierto desalentador.
Hay también el desierto del espíritu. En el siglo IV cuando el cristianismo empezó a aburguesarse, algunos laicos cristianos se propusieron mantener vivo el sueño de Jesús. Fueron al desierto para hallar la tierra prometida en sua propia alma y encontrar a Dios desnudo y vivo. Y lo encontraron. Se trata de una peligrosa travesía del desierto. San Juan de la Cruz habla de la noche del espíritu “terrible y temible”. Pero el resultado es una integración radical. Entonces, de la aridez nace el paraíso perdido. El desierto es metáfora de esta búsqueda y de este encuentro.
Finalmente está el desierto de la fe. Hoy se vive en la Iglesia Católica un árido desierto pues la primavera que significó el Concilio Vaticano II se transformó en invierno severo por obra de las medidas tomadas por el organismo central del Vaticano en su esfuerzo por mantener tradiciones y estilos de piedad que tienen que ver con el modelo medieval de Iglesia de poder. La Iglesia se comporta como una fortaleza sitiada y cerrada a los llamamientos que vienen de los pueblos, a sus lamentos y esperanzas. Es un modelo de Iglesia del miedo, de la sospecha y de la pobreza en creatividad, lo que revela insuficiencia de fe y de confianza en el Espíritu de Jesús. Lo que se opone a la fe no es el ateísmo, sino el miedo. Una Iglesia llena de miedos pierde su principal sustancia que es la fe viva. Los crímenes de la pedofilia de muchos religiosos y los escándalos financieros del Banco del Vaticano han llevado a muchos fieles a conocer el desierto, a emigrar de la institución, aunque manteniendo el sueño de Jesús y la fidelidad a los evangelios. Vivimos en un desierto eclesial sin vislumbrar un oasis por delante. Será nuestro desafío el de hacer así y todo su travesía con la certeza de que el Espíritu irrumpa y haga surgir flores en el desierto. ¡Pero cómo duele!

Expresiones habituales: Kaixo

Expresiones habituales: Kaixo!

Iniciamos una sección nueva en la web de Salesianos Bilbao. Ofreceremos semanalmente material de aprendizaje de Euskera.
El objetivo a la hora de publicar este material de consulta y aprendizaje es que los Salesianos y miembros de la Familia Salesiana que no tengan conocimientos del idioma puedan llegar a conocer la expresiones habituales. Teniendo en cuenta que en breve las Inspectorías de los Salesianos de Bilbao, Madrid y León serán una.
Cada semana ofreceremos un material que recoge las formas de saludos, de pedir la hora, de darla, de hablar del tiempo, de dar las gracias, etc…
El material ha sido seleccionado por Koldo Vergara, salesiano de la Inspectoría de Bilbao y con quien además se puede aprender euskera a través del Blog que hace un tiempo ya publicitamos: “Euskararen bidean Laguntzeko programa”.
Es un material que forma parte del programa LanHitz del Gobierno Vasco: una iniciativa destinada a incrementar el uso y la presencia del euskera también en el mundo del trabajo. Para el objetivo propuesto se ha realizado una selección de los materiales creados para este programa
Comenzamos esta semana con la primera lección: Saludar.