FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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martes, 18 de marzo de 2014

PARIR: UNA EXPERIENCIA MÍSTICA


ecleSALia 17 de marzo de 2014
"PREMIO ALANDAR 2011"
 
SILKE APEL, silkeapel@gmail.com
GUATEMALA.

ECLESALIA, 17/03/14.- Si iniciara diciendo que cada mesa servida con amor en un hogar es una Eucaristía, despertaría algo más que murmullos. Sin embargo cuando se nos dice que todos los célibes también son padres y madres, no dudamos siquiera en discutir, no digamos cuestionar, esta analogía. Pensando en esta contrariedad, no puedo dejar de preguntarme sobre otra igual: la razón que subyace a la negación del sentido trascendente del parto real. La experiencia vital y humana que viven día a día, minuto a minuto, miles de mujeres en el mundo. Las estadísticas (indexmundi, consultado el 28/01/14) nos informan que nacen 252 bebés por minuto en el mundo (4.2 por segundo).
Sin embargo difícilmente se profundiza más allá de estadísticas, fríos números, índices de natalidad, morbilidad, mortalidad, pobreza… Es innegable que urge la asistencia sanitaria y el acceso a métodos de planificación de la natalidad, especialmente entre las mujeres más pobres. A pesar de eso, actualmente se enarbolan banderas limitando a las mujeres a ser medios para la procreación, justificándolo con una manipulada teoría de “ley natural” o “querido por Dios”. Como si la razón de la vida de más de la mitad de los seres humanos no fuera más allá de los 15 a 20 años que en promedio una mujer, fisiológicamente hablando, está capacitada para la procreación.
¿Será que no hemos superado el trasfondo mítico del parto como “castigo divino” por la “desobediencia de la mujer”? En este caso, si las mujeres nos hubiéramos “arrepentido” (por no decir “regenerado”) para no sufrir “el castigo divino del parto”, ¿cómo habrían llegado al mundo San Francisco de Asís (algo de moda ahora), Santa Teresa de Ávila, o nuestro actual aclamado Francisco I? En fin, cualquier ser humano y, superando las teologías, elementos simbólicos y mitos propios de su tiempo: Jesús. En lo personal me cuesta admitir que María, la madre de Jesús, no haya sido mujer, real y verdadera: humana. Contrario a lo que sostienen algunas interpretaciones populares no dogmáticas acerca de la forma de su parto “misterioso”, la concibo muy cercana, como mujer que ha parido con su cuerpo, con todo lo que ello implica, a su hijo.
¿En qué momento marginamos el misterio más elemental y grande de la gracia divina que se manifiesta en cada mujer cuando es capaz de llegar al umbral extremo del dolor que la lleva al pleno y total abandono de sí misma? Un conocimiento que difícilmente se puede adquirir por analogía y absolutamente imposible de aprehender académica o discursivamente. Esta experiencia es una entrega de sí misma llegando a la oblación total y plena de su persona a todos los niveles: corporal, emocional, sensible, espiritual…, adecuadamente llamada “alumbramiento”, como plenificación para una mujer, pudiendo incluso llevar a otro nivel de conciencia.
Cuando ésta se vive en el contexto de la fe, llega a ser una incomparable manifestación de la presencia divina en la vida de una mujer. ¿Cómo una mujer durante los dolores, que han sido calificados usualmente como “imposibles de soportar por un varón”, no desea más que poder tener entre sus brazos a la criatura que ha alimentado con su cuerpo para besarla por el resto de su vida? ¿Cómo un ser humano, con todas las limitaciones de su “filosófica inmanencia”, es capaz de sentirse tan anonadado por el misterio de la vida al apreciar la maravillosa criatura que habitó en sus propias entrañas? ¿Cómo puede negarse que la gestación y el parto sean actos co-creadores, unión del ser humano y Dios?
El parto, puede ser experiencia mística, cuando se vive desde la fe. Es el encuentro esencial con lo más profundo del ser personal a la vez que vincula con la plenitud de la trascendencia. Es el abrirse absoluto, pudiendo llegar a ser la más grande participación de la vida y la creación. ¿A qué más si no a esto es a lo que le llama contemplación y arrobamiento la tradición mística?
Desde el momento en que intuye su embarazo, a una mujer le cambia la forma de situarse en la vida. Difícilmente puede hacerse presente el don de la vida dentro del cuerpo de una mujer sin que el espíritu atento lo intuya. Ella es capaz de desplegar totalmente su persona ofreciéndose para cuidar, animar, acompañar la vida por el resto de su propia existencia. El embarazo es una experiencia maravillosa, un sentirse amada y amante plena y total todo el tiempo. La amada y el amante no se pueden separar: son una sola y a la vez dos. La vida que habita el vientre de la mujer y late por sí misma, es la experiencia más radical del actuar divino en la creación.
La grandiosidad de la manifestación de la Vida en cada madre es una inexplicable, inabarcable, innombrable experiencia de encuentro con la Divinidad, siempre y cuando exista la libre aceptación por parte de cada mujer. Basta recordar la anunciación lucana, en la cual el ángel Gabriel entabla un diálogo con María posibilitándole el discernimiento para responder a las preguntas del caso. Lo contrario hubiera sido un atropello, una aberración, una humillación, una violencia inconmensurable, indigna de humanidad, no digamos de divinidad. Si Dios respeta la libertad, la autonomía y dignidad de sus hijas, ¿qué es el hombre para no hacerlo?

El amor, la entrega, el servicio dentro de la enseñanza cristiana bajo ninguna circunstancia se puede imponer. Jamás se puede obligar a otra persona a llevar una carga que uno mismo no elegiría, menos aún amar. No se puede obligar a nadie, por muy profunda justificación deontológica que le demos, a entregar toda su vida, su ser, al servicio de otra persona. Dios no lo hizo con María. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

•Los obispos quieren vender 13 TV: consideran que a la Iglesia no le beneficia tener su propia televisión José Mª Garrido


La hipotética venta podría producirse antes del próximo mes de mayo
Según han reconocido fuentes de la Conferencia Episcopal a ELPLURAL.COM, la Conferencia Episcopal ha decidido desvincularse de 13 TV. La Iglesia, que posee el 60,38% de las acciones del canal, estaría dispuesta a vender su paquete accionarial y desvincularse de un proyecto que ha levantado enormes suspicacias desde su puesta en marcha y les ha generado “muchos quebraderos de cabeza”.
Los obispos decididos a vender
La decisión está prácticamente tomada. Los nuevos líderes de la Conferencia Episcopal, Ricardo Blázquez y Carlos Osoro consideran que a la Iglesia católica no le beneficia en el actual contexto económico y político sea propietaria de 13 TV, un medio de comunicación que cada vez tiene más influencia social y que buena parte de su parrilla está compuesta por programas de debate político en el que se discute de temas espinosos para la jerarquía católica como pueden ser la inmigración, el matrimonio homosexual, el aborto o la unidad de España. LEER EN EL PLURAL

EL DEMÓCRATA

J. I. González Faus. [La Vanguardia]


 Acabamos de cumplir 600 años de la obra clásica de Maquiavelo. Si la escribiese hoy ya no la titularía El Príncipe, sino El Demócrata. Al príncipe se le recomendaba que no busque ser amado sino ser temido por sus súbditos: porque los humanos son tan cretinos que devoran aquello que aman, pero respetan aquello que temen. También El Demócrata debe saber eso, pues la raza humana no ha cambiado mucho. Pero, como las apariencias sí han mejorado, al Demócrata habría que hoy darle otros consejos.
1.- El Demócrata ha de procurar tener bien controlados todos los órganos decisivos del poder judicial (Tribunal Supremo, Constitucional etc.) de modo que haya siempre una mayoría a su favor en esas instancias. Así podrá después hacer sonoras declaraciones de respeto a la independencia de la justicia.
2.- El Demócrata debe tener bien controlados al menos una buena parte de los medios de comunicación. De modo que puedan destilar el mensaje fundamental de un buen demócrata hodierno, que no es “hacer las cosas bien”, sino decir y repetir que estamos haciendo bien las cosas. Porque, en definitiva, aquello que se repite sin parar (sea falso o verdadero) acaba por convertirse en verdad. (Recordemos si no: “España va bien”, en los momentos en que se iba inflando la burbuja que luego nos estalló. O “estamos girando al centro”, en los  días en que se afianzaba la extrema derecha y el renacer de las dos Españas)…
3.- El Demócrata ha de tener de su parte a todos los poderes económicos del país. De este modo, entre otras cosas, dispondrá de pingües ayudas en las campañas electorales y podrá competir en situación ventajosa. Luego a esos poderes económicos se les reducirán los impuestos: que bastante gastaron ya financiando las campañas.
4.- Y muy importante: El Demócrata debe procurar que la educación buena sea privada y accesible a pocos; y que la educación pública esté mal pagada y sea más bien regular. Pues unas multitudes bien educadas son siempre un peligro para la democracia, como ya avisó Ortega y Gasset con aquello de la rebelión de las masas. Mientras que unas masas con poca formación son perfectamente manejables a la hora de votar. Porque entre una derecha podrida y una izquierda perdida, ese votante preferirá siempre la primera en la que se reconoce más, como bien sabía Berlusconi.
5.- Algo de eso diría hoy Maquiavelo reencarnado. Me preguntarán si todo ello no llevará a la oposición a una especie de parálisis mental, peligrosa para nuestras apariencias democráticas. En el fondo se pretende eso. Pero el Demócrata sabe también que debe salvar las  formas y cómo hacerlo. Para la oposición se dejan las que antaño llamé “izquierdas de plástico”, aparentes e inauténticas como las flores plastificadas.
Ahí caben el campo sexual y el anticlericalismo. Por el primero las izquierdas parecen tener tanta obsesión como nuestros obispos, aunque en dirección contraria. El Demócrata, según nuestro Maquiavelo reencarnado, deja a la oposición esas reivindicaciones. Ello le permitirá presumir de moralidad y ganarse apoyos episcopales, mientras sabe que si un día gobierna él, tampoco cambiará demasiado lo que había hecho la  oposición en este campo (y si lo intenta puede costarle muy caro). En el segundo campo entraría denunciar los acuerdos del 79 con el Vaticano.
Y no es que tenga yo nada contra esas reivindicaciones. Incluso, por muy constitucional que sea, me parece inmoral que las confesiones religiosas no paguen el IBI por edificios no destinados al culto. Y quisiera recordar que la Iglesia católica se declaró en el Vaticano II dispuesta a “renunciar a ciertos derechos legítimos cuando su uso pueda empañar la pureza de su testimonio”. Pero ¿es esa denuncia lo urgente hoy? ¿O se busca sólo que las Cortes la rechacen, tranquilizando la propia conciencia izquierdosa?
El Demócrata sabe que esas reivindicaciones son como el Sintrom que permite que la oposición vuelva a sentir la sangre circulando por sus venas. Pero que la izquierda ponga en ellas lo más visible de la propia identidad, como si fueran anteriores al pan para todos, vivienda para todos, salud y educación para todos o la máxima igualdad posible entre todos, en momentos en que el estado de bienestar va siendo desmantelando sigilosamente, descorazona. Así se transigió con una monstruosa reforma de la Constitución de modo que “el pago de los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública gozarán de prioridad absoluta”. ¡Por delante de derechos personales primarios! ¡Sin que les temblase la mano y sin consultar al pueblo! Aceptando que el dinero no existe para servir a los hombres sino que la mayoría de los hombres deben vivir para servicio del dinero. Anti-izquierda, anticristiano, inhumano, inmoral… Más importante y más urgente era no transigir en que los poderes judiciales sean nombrados por el poder político. O reformar la ley electoral… Pero la oposición se parece a aquellos serenos de La verbena de la Paloma que, sin saber qué hacer, se decían “vamos a dar otra vuelta a la manzana”.
El balance es que el gobierno puede bajar sin que la oposición logre subir. Lo que buscaba Maquiavelo.

•El Papa y Fernández conversaron durante casi tres horas en Roma Francisco Peregil


La presidenta de Argentina fue invitada a almorzar en la residencia vaticana de Santa Marta
La política argentina depara extrañas alianzas, traiciones, reconciliaciones, borrones y cuentas nuevas. Pero pocas veces se verá un giro más rotundo que el que imprimió la presidenta, Cristina Fernández, a su relación con Jorge Bergoglio después de que este se convirtiera en el papa Francisco. Allá donde solo se respiraba distanciamiento y frialdad hoy campea una relación de afecto. Fernández telefoneó la semana pasada a Francisco para felicitarle por su primer aniversario en el Vaticano y el Papa la invitó a un almuerzo en la residencia de Santa Marta, aprovechando que Fernández debía viajar el miércoles a París, donde se entrevistará con el presidente François Hollande.

Ni galgos ni podencos Jaime Richart


Enviado a la página web de Redes Cristianas

Hoy hace diez años que se celebraron elecciones generales en España, y hace tres días se rememoró el atentado en la estación de Atocha de su capital que causó 192 muertos y 1858 heridos.
Pues bien, acerca de la autoría del mismo hay dos teorías “ofi­ciales” y mediáticas: una es la de la llamada “conspiración”, que atribuye a ETA la autoría. La otra es la “yihadista” que es la que atribuye la autoría a una célula terrorista musulmana. Ésta es la dictaminada por la justicia.

La teoría de la conspiración afirma que el propósito de los que perpetraron el atentado fue influir en el resultado de las elecciones a favor del PSOE tres días después. Los que se atie­nen a lo re­suelto por la sentencia que excluye la teoría conspi­ratoria, relacio­nan el atentado con la intención de la Yihad de atemorizar a Eu­ropa sin tener en cuenta las políticas domésticas ni sus avata­res.
El galimatías nos lleva a una tercera teoría: la del “tiro por cu­lata”. Alguien del partido del gobierno de entonces, para asegu­rarse el triunfo o la mayoría absoluta en las elecciones, encarga a unos inmigrantes musulmanes, de los muchos que hay lampando en el país, colocar mochilas con sus explosivos en los trenes de la estación de Atocha los que las portaban -in­cluso podían ignorar el contenido de las mismas- a cambio de un poco de dinero y mu­chas promesas. ¿El objetivo? decantar las elecciones a su favor. Por eso, sabiendo que él es autor in­telectual difunde inmediata­mente a periódicos y legaciones que es ETA. El plan le sale mal, pierde las elecciones, y el embro­llo posterior, al haber por medio tanto musulmán, es fácil “comprobar” por la justicia que el aten­tado es yihadista. Ese al­guien es la X como la X fue otro alguien en el asunto de los GAL, una serie de asesinatos cometidos por si­carios alojados en las “cloacas del Estado”..
Téngase presente que los gobernantes tienen una moral y unos escrúpulos diferentes y lejos de los que tiene el común de los mortales. La “razón de Estado”, que casi siempre es “razón de partido” en asuntos interiores, todo lo justifica…
El Derecho reconoce una realidad formal y una realidad mate­rial. La realidad formal está en cada sentencia. La realidad mate­rial a menudo es otra. Y en la inmensa mayoría de los ca­sos cri­minales escandalosos de la historia está fabricada por el propio poder establecido con la suficiente minuciosidad como para que nadie sea capaz, nunca, de aportar prueba alguna de que el in­ductor pertenece precisamente a la cúpula del poder. La historia no es más que una sucesión de este tipo de “verda­des”. Ese es el motivo por el que ni siquiera, décadas después de haberse produ­cido los hechos, las desclasificaciones de do­cumentos oficiales revelen algo sustancioso que permita cono­cer toda la verdad.
Es normal que de esta tercera teoría no se hable abiertamente y menos que se airee. No hay posibilidad alguna de encontrar prue­bas. Sencillamente no existen. Ni materiales ni documen­tales. Véase qué sucede con las numerosas habidas en los casos de co­rrupción que salpican a la cúpula del partido del gobierno que, sin embargo, apenas están teniendo consecuencias. Por eso no vale la pena insistir en algo imposible de demostrar. Lo que no obsta que a menudo en la vida pública exista una verdad formal, una verdad material oficial y una verdad oficiosa que, como ésta del “tiro por la culata”¡ rara vez no no es la verda­dera…

lunes, 17 de marzo de 2014

BURGOS: Honorato Alonso. La esperanza en la ciudad del fin del mundo


Honorato
Dentro de cien días el mundo se detendrá por el Mundial de Brasil. Desde 1981, en la ciudad de Goma, en el Congo, un misionero burgalés organiza un campeonato de fútbol en el que participan más de 1.500 niños.

R. Pérez Barredo / Burgos – domingo, 16 de marzo de 2014 

DIARIO DE BURGOS

Cuando, dentro de menos de cien días, el mundo se convierta en un balón de fútbol que tendrá su centro de gravedad en Brasil, los nombres de Iniesta, Ronaldo o Messi sonarán tantas veces que no será necesario recurrir al eco para sentir que se repiten una y otra vez, como una letanía, en todos los sitios y a todas las horas. Puede que, entonces, en un rincón maldito de África, en uno de los corazones de la tinieblas por los que se desangra desde hace décadas ese continente, un hombre humilde sonría y piense para así que no hay nada más puro y hermoso, más verdadero y redentor, que el deporte que salva a quienes lo practican de males tan alejados de los árbitros y los contratos supermillonarios, las televisiones y los periódicos, como la guerra, el hambre o la pobreza.
Ese hombre se llama Honorato Alonso y es un misionero burgalés de 64 años que desde hace más de 30 organiza un mundial a pequeña escala entre jóvenes en Goma, en el este del Congo, la que llaman ciudad del fin del mundo, posiblemente uno de los lugares del globo en el que palabras como violencia y genocidio cobran la dimensión más terrenal y escalofriante, que sobrevive en una permanente crisis humanitaria. Según la ONU, la República Democrática del Congo es el país más pobre del mundo. Honoré, como conocen todos allí a este líder que jamás saldrá en portadas de periódicos deportivos, no se da ninguna importancia. Es feliz. Esta es su vida y sabe que es útil. Que aunque a muchos de esos niños se les pueda quebrar el futuro porque su presente es la nada y están expuestos a todos los peligros imaginables, esa liga deportiva, ese mundial de la esperanza, les hace sonreír, les hace olvidarse del lugar en el que viven y les permite soñar, todo un regalo en un lugar tan hostil, hecho de sangre y de llanto. El corazón de las tinieblas.

Honorato Alonso es profesor de electricidad en el Instituto Técnico Industrial de Goma, adonde acude todas las mañanas en una destartalada bicicleta. Ha formado allí a miles de muchachos que hoy pueden ganarse la vida de forma digna. Pero es por las tardes cuando este misionero burgalés hace lo que más le gusta, lo que le apasiona. Entrena al fútbol y al baloncesto a chavales de entre nueve y catorce años sin oportunidades, a niños de la calle, niños soldado, huérfanos o de familias pobres, en su mayoría refugiados que huyeron de la guerra y del hambre.

•La iglesia sin vergüenza Luís García Montero

El cardenal Rouco Varela perdió la vergüenza en el funeral de Estado en recuerdo de las víctimas de Atocha. Después de repasar en un galope largo todos los caballos de batalla de la Iglesia contra las libertades democráticas, acabó por soltar las riendas y por alentar las interpretaciones falsas que hemos padecido sobre aquel crimen. Se refirió a los que “mataron inocentes por oscuros objetivos de poder”, ole ahí, como si la muerte no la hubiese desencadenado el irracionalismo religioso, sino una trama política interna.
Me parece grave, pero no me parece muy grave. Una persona, en nombre de una asociación privada, puede perder la vergüenza sin afectar a las raíces de la vida democrática. Mucho más grave resulta que las instituciones y las leyes de un Estado pierdan la vergüenza. Lo verdaderamente grave es que las palabras de un cardenal tengan aún en España un significado político de carácter estatal. ¿Qué hace un Estado democrático, que debe respetar la libertad de conciencia de todos sus ciudadanos, organizando funerales en una catedral y poniendo la representación pública en manos de un fundamentalista católico?
Lo malo para la democracia española no es que Rouco y sus hermanos pierdan la vergüenza y mientan a conciencia, sino que sigan formando parte de los poderes y la hacienda pública gracias a los acuerdos con el Vaticano de 1976-1979 y a la Ley Hipotecaria de 1946. En realidad es la democracia española la que no tiene vergüenza.
España es un país de mentira. Se miente sobre la historia, sobre los atentados terroristas, sobre la gestión política… y no pasa nada. Nos gobierna hoy un presidente que se atrevió a mentir sobre los autores de un crimen masivo, con los cadáveres de las víctimas todavía calientes, y no pasa nada. Se trata del mismo presidente que ha mentido después sobre las cuentas y el tesorero de su partido. Y no pasa nada. Somos así, vivimos de la mentira, con una política y una democracia de mentira.
El papel de la iglesia católica resume en nuestra historia contemporánea esta gran celebración de la mentira. Cuando uno quiere explicar y explicarse la gran mentira democrática que significó la Restauración borbónica del siglo XIX, nada más fácil que acudir al artículo 11 de la Constitución de 1876. Lean ustedes esto: “La religión católica, apostólica y romana es la del Estado. La nación se obliga a mantener el culto y sus ministros. Nadie será molestado en el territorio español por sus opiniones religiosas, ni por el ejercicio de sus respectivos cultos, salvo el debido respeto a la moral cristiana. No se permitirán, sin embargo, otras ceremonias ni manifestaciones públicas que las de la religión del Estado”. Un misterio más a cuenta de la naturaleza divina: de una sola vez se prohibían todas las ceremonias que no fueran católicas y se afirmaba que nadie sería molestado por sus ideas religiosas. La mentira y la hipocresía circulan con voz de obispo por las venas de este país.
Quien lea los concordatos, por ejemplo, el “Acuerdo entre el Estado y la Santa Sede sobre asuntos económicos”, comprobará hasta qué punto, después de muchos años de democracia y de varios gobiernos socialistas, seguimos de rodillas ante la Conferencia Episcopal. Supongo que los cristianos que trabajan por amor en las chabolas, entre los pobres, socorriendo a personas desamparadas (tengan papeles o no), sentirán al escuchar a Rouco la misma vergüenza que mi corazón laico siente al ver la palabra socialismo arrodillada una y otra vez ante la Conferencia Episcopal.
Otro ejemplo. La ley hipotecaria que soportamos desde 1946, con algunos maquillajes posteriores, no sólo sirve para que los bancos mantengan la prepotencia salvaje de una dictadura a la hora de desahuciar a las familias. Sirve también para que la Iglesia sea equiparada con el Estado en el derecho a inscribir inmuebles y fijar las propiedades. O sea que la Iglesia Católica puede poner a su nombre en el registro de la propiedad cualquier bien que no esté inscrito antes.  Cosa sin importancia…  Con ese procedimiento nos roba a los ciudadanos, sin ir más lejos, la propiedad de un edificio histórico como la Mezquita de Córdoba.
Lo grave, repito, no es la desvergüenza del sermón de Rouco, sino la gran mentira en la que vive la democracia española. Sin respeto a la libertad religiosa de las conciencias individuales, es decir, sin un Estado laico, no existe verdadera democracia. Es un gran disparate que la sustitución de Rouco por Blázquez en los mandos de Iglesia sea todavía una noticia de alcance en la política española. ¿Vivimos aún en la Restauración de Alfonso XII? ¿Vivimos en la España de Franco? No, vivimos en otra farsa, la de la España actual, heredera de una Transición política llena de mentiras al servicio de un poder político y económico de carácter injusto. Amén.

•Aradillas: “¿No estamos ya en vísperas de que el celibato llegue a ser opcional, al menos por ecumenismo?”



(Antonio Aradillas)- En mis tiempos "coadjutoriales" no se jubilaban los curas. Las parroquias lo eran canónicamente "en propiedad". No sé si esto era bueno, malo o peor para los feligreses y para el mismo cura. La "propiedad" era conquistada previa la superación de los ejercicios de oposición y recuento de "méritos".
El concepto de "fábrica" aparecía en los expedientes con números parcos, reservados y sin que ni al coadjutor, y menos a los "fieles", les fuera permitido su conocimiento y administración. En el concepto de "fábrica" no había cabida alguna para la "Seguridad social" parroquial o diocesanamente concebida. Los curas estaban al frente de las parroquias hasta la muerte, a no ser que, con aquiescencia curial, decidieran opositar a alguna canonjía o capellanía, preferentemente castrense. La titulitis, el carrerismo "ilustrísimo", los emolumentos y el ribeteado rojo de las sotanas y la borla del bonete, eran - y siguen siendo-, atractivos convincentes para el ascenso de los curas, y aún para sus familiares.
Párrocos, y más en los ya felizmente fenecidos tiempos del Nacional-catolicismo, ejercimos intra y hasta extra eclesiásticamente, nuestro ministerio, con toda, o casi toda, clase de poderes en esta vida y con proyección para la otra. Nuestras palabras eran interpretadas como "palabras de Dios", se tratara de cualquier clase de temas. Era mucha, y muy "santa", nuestra osadía, y el nivel cultural de nuestros compatriotas, escaso y subordinado. La educación sempiterna en el "amén" y en "lo que usted diga o quiera", eran norma de vida y de convivencia.
De vez en cuando recordamos los curas jubilados estas situaciones, cuando nos reunimos, y unos nos echamos a llorar y otros a reír, admirados piadosamente todos de la infinita capacidad misericordiosa de Dios que se valió de nosotros como instrumentos sacramentales de redención, con aspiraciones dogmáticas ultraterrenales.
Por cierto que en la penúltima coincidencia que mantuvimos los colegas jubilados, con inocente pizca de picardía clerical, a uno se le ocurrió lanzar la pregunta de qué les parecería, y cómo reaccionarían hoy feligreses y obispos, si se propusiera la idea de que en la situación de la jubilación sacerdotal, cupiera la opción de establecer una relación canónica, y aún sacramental, de pareja, con una mujer, y así, con consentimiento y ayuda mutuas, en paz y en gracia de Dios, disponernos a recorrer el último tranco de la vida, a la espera de ser convocados por el Padre Dios, mediante la "hermana muerte franciscana", eternizando así nuestra común unión eclesial sin distinciones jerárquicas de ninguna clase, en conformidad con el libro de texto de los evangelios, sin glosas ni exégesis transidas de ciertos intereses, no solo escuetamente religiosos, sino también canónico- terrenales...
¿Acaso una clemente, indulgente y piadosa solución contra la soledad como la aquí sugerida, podría ser, a nuestra edad, merecedora de descalificaciones de herejía, egoístas y contracelibatarias? ¿Es que, al menos por aquello del ecumenismo, no estamos ya en vísperas, aunque algunos no lo conozcamos, de que el celibato llegue a ser opcional, mañana o pasado mañana?
No todos los componentes del grupo de los jubilados estuvimos de acuerdo con el planteamiento del tema, que fue suscitado con respeto, con consideración y con la gracia de Dios. Advierto, no obstante, que entre nosotros se registró "quórum" suficiente para proseguir la reflexión otro día, porque "hablando se entiende la gente" y porque presentimos que el tema no es ajeno en el organigrama del Papa Francisco.
Eso sí, y con ciertas añoranzas, destacamos que nuestros hermanos los monjes, frailes o religiosos tenían convenientemente resuelto el problema de la soledad y de la atención requerida en sus residencias, sin depender en exclusiva de sus ex familiares o de las benevolencias episcopales, que en su día decidieron apostar por las benditas "casas sacerdotales".
Ni sería justo ni religioso dejar de reseñar que entre nosotros se destacó la idea de que la solución sacerdotal no tiene por qué diferir de la que les es común al resto de los jubilados del régimen general de la Seguridad Social, todavía insuficientes, pero muy dignamente dotadas. Privilegios, y menos "en el nombre de Dios", y "por ser vos quien sois- o fuisteis", nada de nada. La asignatura de la jubilación apenas si fue todavía afrontada por la pastoral, por la ascética y aún por la mística, con sacrosanta mención para los niveles jerárquicos. LEER EN RELIGION DIGITAL

•Destino Madrid: las Marchas de la Dignidad ya recorren todo el mapa Carmen Reina


La columna andaluza de las Marchas de la Dignidad parte este domingo desde Santa Elena (Jaén) y es la última en iniciar el camino para confluir en Madrid el 22 de marzo con el resto de grupos provenientes de todo el país.
Todas las columnas que llegarán a Madrid a pie se unirán en una manifestación en la capital el próximo sábado contra el pago de la deuda y por el empleo, una renta básica y el mantenimiento de los servicios públicos.
La organización de las Marchas de la Dignidad, integrada por colectivos sociales, sindicales y políticos, espera una concentración masiva a la que se unan personas a título individual para hacer escuchar las reivindicaciones de la “mayoría social”. LEER EN ELDIARIO

•El Papa Francisco. A un año Adolfo Pérez Esquivel

A un año de la designación Del Papa Francisco, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, compartió algunas reflexiones: “En las últimas décadas los principales conductores de la Iglesia, habían desandado el camino iniciado en el Vaticano II. (…) Hoy vuelve a cobrar relieve, en numerosos gestos del Papa Francisco, el anhelo de una Iglesia pobre, el compromiso con los más pobres, con los excluidos y este no es un dato menor. De la Roma que perseguía y aplicaba la Teología de la sospecha a los teólogos de la liberación, se abrió paso al diálogo y encuentros. Seguramente quedan numerosas reformas pendientes (…) Pero este Papado que vuelve a plantear un liderazgo ético, cultural y religioso, que interpela al mundo entero, que asum e una perspectiva ecuménica, profundiza el diálogo con otras Iglesias de Igual a Igual, no puede ser más promisorio y alentador”. LEER EN ADITAL

El pueblo brasilero: un pueblo místico y religioso Leonardo Boff, teólogo y escritor




El pueblo brasilero es espiritual y místico, le guste o no a la intelectualidad secularizada, en general con poca o ninguna organicidad con los movimientos populares y sociales.
El pueblo no ha pasado por la escuela de los maestros modernos de la sospecha que, en vano, han intentado deslegitimar la religión. Para el pueblo, Dios no es un problema sino la solución de sus problemas y el sentido último de su vivir y de su morir. Siente a Dios acompañando sus pasos, lo celebra en las expresiones de lo cotidiano, como “mi Dios”, “gracias a Dios”, “Dios le pague”, “Dios lo acompañe”, “Dios lo quiera” y “Dios lo bendiga”. Habitualmente mucha gente se despide por teléfono diciendo “queda con Dios”. Si no tuviese a Dios en su vida, ciertamente no habría resistido con tanta fortaleza, humor y sentido de lucha a tantos siglos de ostracismo social.

El cristianismo ayudó a formar la identidad de los brasileros. En el tiempo de la Colonia y del Imperio entró por la vía de la misión (iglesia institucional) y de la devoción a los santos y santas (cristianismo popular). Modernamente está entrando por la vía de la liberación (círculos bíblicos, comunidades de base y pastorales sociales) y por el carismatismo (encuentros de oración y de curación, grandes celebraciones-espectáculo de curas mediáticos). Fundamentalmente el cristianismo colonial e imperial educó a las clases señoriales sin cuestionarles su proyecto de dominación y domesticó a las clases populares para que se ajustasen al lugar que les cabía en la marginalidad. Por eso la función del cristianismo fue extremadamente ambigua pero siempre funcional al statu quo desigual e injusto. Raramente fue profético. En el caso de la esclavitud fue claramente legitimador de un orden inicuo.
Solamente a partir de los años 50 del siglo pasado, sectores importantes de la institucionalidad (obispos, curas, religiosos y religiosas, laicos y laicas) comenzaron un proceso de desplazamiento de su lugar social desde el centro hacia la periferia donde vivía el pueblo. Surgió el discurso de la promoción humana integral y de la liberación socio-histórica cuya centralidad es ocupada por los oprimidos que ya no aceptan su condición de oprimidos. Por el hecho de ser simultáneamente pobres y religiosos, sacaron de su religión las inspiraciones para la resistencia y para la liberación rumbo a una sociedad con más participación popular y más justicia. Y surgió un cristianismo nuevo, profético, liberador y comprometido con los cambios necesarios.
Pero la mayor creación cultural hecha en Brasil está representada por el cristianismo popular. Puestos al margen del sistema político y religioso, los pobres, indígenas y negros dieron cuerpo a su experiencia espiritual en el código de la cultura popular, que se rige más por la lógica del inconsciente y de lo emocional que por lo racional y lo doctrinario. Elaboraron así una rica simbología, en las fiestas de sus santos y santa importantes, un arte lleno de colorido y una música cargada de sentimiento asociada a la noble tristesse. Este cristianismo popular no es decadencia del cristianismo oficial, sino una forma diferente, popular y sincrética de expresar lo esencial del mensaje cristiano.
Las religiones afrobrasileñas, el sincretismo urdido de elementos cristianos, afrobrasileros e indígenas, representan otra creación relevante de la cultura popular. Con excepción de algún fundamentalismo evangélico, el pueblo en general no es dogmatico ni obcecado en sus creencias. Es tolerante, pues cree que Dios está en todos los caminos y todos los caminos terminan en Él. Por eso es multiconfesional y no se avergüenza de tener varias pertenencias religiosas. La síntesis se hace dentro de su corazón, en su espiritualidad profunda. A partir de ahí compone el rico tejido religioso. El antropólogo Roberto da Matta lo expresó acertadamente: «En el camino hacia Dios puedo juntar muchas cosas. Puedo ser católico y umbandista, devoto de Ogum y de San Jorge. El lenguaje religioso de nuestro país es, pues, un lenguaje de relación y de religación. Un idioma que busca el término medio, el camino medio, la posibilidad de salvar a todo el mundo y de encontrar en todos los lugares alguna cosa buena y digna» (O que faz o brasil Brasil, Rocco, Rio de Janeiro 1984,117).
Especialmente importante es la contribución civilizatoria traída por las religiones afro (nagô, camdonblé, macumba, umbanda y otras) que a partir de sus propias matrices africanas elaboraron aquí un rico sincretismo. Cada ser humano puede ser un incorporador eventual de la divinidad en beneficio de los otros. Negada socialmente, despreciada políticamente, perseguida religiosamente, las religiones afrobrasileñas devolvieron autoestima a la población negra, al afirmar que los orixás africanos los enviaron a estas tierras para ayudar a los necesitados y para impregnar de axé (energía cósmica y sagrada) los aires de Brasil. A pesar de ser esclavos cumplían una misión transcendente y de gran significado histórico.
Fueron los negros y los indígenas quienes confirieron y confieren una marca mística al alma brasilera. Todos se saben acompañados por los santos y santas importantes, por los orixás por el Preto Velho (umbanda) y por la mano providente de Dios que no deja que todo se pierda y se frustre definitivamente. Para todo existe solución y una salida buena. Por eso hay levedad, humor, sentido de fiesta en todas las manifestaciones populares.
El futuro religioso de Brasil no será probablemente su pasado católico. Será, posiblemente, la creación sincrética original de una nueva espiritualidad ecuménica que convivirá con las diferencias (la tradición evangélica en ascenso, el pentecostalismo, el kardecismo, las religiones orientales) pero en la unidad de la misma percepción de lo Divino y de lo Sagrado que impregna el cosmos, la historia humana y la vida de cada persona.
Traducción de Mª José Gavito Milano 

viernes, 14 de marzo de 2014

Inspectoría: Ha fallecido D. Rosendo Hernando


resucitado
Ha fallecido en Arauzo de Miel, Burgos, a los 93 años de edad, D. ROSENDO HERNANDO, padre del salesiano Emilio Hernando Benito.

La misa funeral se celebrará esta tarde, jueves, día 13 de marzo a las 17,30h., en la Iglesia Parroquial de Arauzo de Miel (Burgos).
Pedimos por su eterno descanso y por su familia.
El Señor le acoja en sus brazos.
¡Descanse en paz!

•Ricardo Blázquez, nuevo presidente de la Conferencia Episcopal Española


Carlos Osoro, el arzobispo de Valencia, será el nuevo vicepresidente. Ha sido presidente de la comisión episcopal del clero durante dos trienios, de 1999 a 2005 y, actualmente es miembro del Comité Ejecutivo.
Ricardo Blázquez ha sido elegido hoy presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE) en la primera votación con 60 de los 79 votos emitidos por los obispos españoles.LEER EN PUBLICO

•Un año con Francisco como obispo de Roma Antonio Duato


Sabéis la simpatía y la esperanza con que desde el principio seguí en ATRIO la elección y trayectoria del nuevo papa. Él ha ocupado la mayor parte de los post de este último año, hasta recibir quejar por la excesiva atención. Habiendo vivido la elección y primer año de Juan XIII parecía que se repetía la historia, sobre todo por esa sintonía del nuevo papa con el pueblo sencillo.
Un papa argentino y más joven que yo hizo también que lo siguiera con más simpatía. ¿A dónde irá este pibe? Y me parecieron de maravilla los signos que iba dejando de sencillez y libertad.LEER EN ATRIO

•A rey muerto, ¿rey puesto? Mª Ángeles López Romero

eldiario
Muchos creyentes se han sentido avergonzados porque sus obispos, liderados por Rouco, no han estado a la altura de la gravedad de la crisis económica y política que vivimos
El cardenal Antonio María Rouco Varela se sentaba este martes por última vez a presidir la Asamblea Plenaria de obispos españoles, que ha gobernado, con una intermitencia de tres años, desde 1999. Y no fueron pocos los creyentes que han celebrado el momento. ¿Tan malo es el balance de su paso por la Conferencia Episcopal? LEER EN ELDIARIO

•Leonardo Boff: “Francisco es la revolución de la humanidad y del papado”

Religión Digital
“No necesita seguridad, puede tocar al pueblo y dejarse tocar”
Su perfil, que combina “fuerza y ternura, ayudará a que las cosas cambien”
El teólogo brasileño Leonardo Boff se refirió al primer aniversario de pontificado del papa y destacó que “Francisco es un proyecto de iglesia y de mundo” y que está haciendo “una revolución de humanidad, la revolución del papado”. “Francisco es más que un nombre, es un proyecto de iglesia y de mundo: una iglesia pobre, sin aparato de poder, una iglesia del encuentro, de la misericordia. Como él dice, una iglesia que hace la revolución de la ternura”, sostuvo Boff en entrevista con Radio del Plata.LEER EN RELIGION DIGITAS

jueves, 13 de marzo de 2014

Han salvado a la banca a costa de empobrecernos 15M Ronda



Enviado a la página web de Redes Cristianas

Desde el mes de mayo de 2010 venimos sufriendo un continuo recorte de gasto público, iniciado por el PSOE y profundizado por el PP, con la finalidad de reducir la cifra de déficit originada, principalmente, por la estafa de los bancos y las grandes empresas. Tal recorte comenzó afectando de manera específica a determinados colectivos como el de los empleados públicos, pensionistas y personas dependientes, y finalmente ha acabado incidiendo en la mayor parte de la ciudadanía, sobre todo en las capas más desfavorecidas de la sociedad. Estos ajustes se han centrado en educación, sanidad, dependencia, bajada de los sueldos y otros gastos sociales, que constituyen los pilares básicos de nuestro estado de bienestar, que tanto esfuerzo nos ha costado levantar. ¡Y todo por salvar la banca!
Al comenzar la estafa (crisis), en 2008, apenas el 32% de las personas trabajado-ras tenían un contrato inferior a un mes, pero desde entonces el proceso de dete-rioro del mercado de trabajo no ha dejado de crecer de forma imparable. Lo que supone para la mayoría de la población española que vive de su salario, acercarse cada vez más a la precariedad, al empobrecimiento.
Los datos de los servicios públicos de empleo muestran que la duración media de los contratos temporales se sitúa en 59 días. La situación es todavía peor si se tiene en cuenta que no todos los contratos de trabajo son de jornada completa. Práctica-mente la tercera parte son parciales, lo que pone de relieve el grado de inestabilidad laboral.
Cabe destacar, igualmente, otro factor que está emergiendo con la estafa (crisis). La precariedad, que durante los años de expansión económica se cebaba en em-pleos no cualificados u ocupados por jóve-nes, afecta ya a todos los segmentos de edad. Hasta el punto de que más de la mitad de los contratos que duran menos de siete días (el 52%) los han firmado personas trabajadoras con 35 años o más.
Hay que tener en cuenta que de los 1,5 millones de contratos que se firmaron en octubre de 2013, apenas 119.000 fueron de naturaleza indefinida. Es decir, casi el 92% de los contratos que se firman en España son temporales.
La clase política española, esa amalgama de 80.000 representantes sufragada con dinero público, ha dejado su papel como protector de los más débiles para garantizar el enriquecimiento de aquellas personas que, cada vez, son más ricas.

Según los Técnicos de Hacienda del Estado, la crisis (estafa) ha disparado en
España la brecha entre ricos y pobres.
El 20% de los contribuyentes más ricos acapara el 44% de todos los ingresos
declarados. En el otro extremo, el 20% de los más pobres recibe solo el 6,6% del
dinero que se mueve en el país. Según la misma fuente, desde 2007, más de dos
millones de personas en España han pasado a vivir por debajo del umbral de la
pobreza mientras los millonarios españoles han crecido un 13%.

Mientras, la pobreza infantil en nuestro país afecta ya al 26,7% de personas
menores de 16 años y la pobreza severa, esto es, los que ingresan menos de 307 € al
mes, se ha duplicado en pocos años, alcanzando ya a 3 millones de españolas/es.
Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, dijo que las cifras más
recientes muestran que el 27,2% de la infancia tenía madres y padres con
ingresos anuales combinados inferiores a los 15.820 euro al año, el nivel de pobreza
de la UE para España.”

La aplicación de política fiscales restrictivas han contribuido a deprimir aun más la
actividad económica y el empleo en las familias de menor renta, además de
reducir prestaciones sociales básicas que han deteriorado los niveles de bienestar de
las familias de menor renta de forma alarmante.

Según un informe encargado en 2010 por la OCDE a la consultora Merrill Lyinch, los españoles esconden 175.000 millones de euros en paraísos fiscales. Más del presupuesto completo del Estado para todo un año.
La estafa (crisis) económica, financiera, política y social que padece España hoy tiene buena parte de su origen precisamente en esas dinámicas perversas donde el interés público y los procesos democráticos han sido secuestrados por los intereses de una minoría, mientras la ciudadanía permanecía mayoritariamente al margen de la situación, renunciando a vigilar la acción del poder frente a sus derechos.
Una encuesta realizada en seis países (entre ellos, el nuestro) pone de manifiesto que la mayor parte de la gente considera que las leyes y las instituciones están diseñadas para favorecer a las personas ricas. Mal augurio para la democracia. En España, ocho de cada 10 personas están de acuerdo con esta afirmación. La desigualdad importa cada vez más a la ciudadanía. Más igualdad es más justicia, más democracia.
Además, la clase política nacional ha antepuesto en incontables ocasiones los intereses de los más poderosos por encima del interés general. Algunos ejemplos: tanto PP como PSOE, han rechazado en varias ocasiones la dación en pago de las personas que no pueden pagar sus hipotecas a causa de la crisis frente a la banca. Según la asociación Ecoserveis, cuatro millones de personas en España carecen de fondos para encender la calefacción en invierno.
La prensa internacional denuncia la aparición del hambre infantil en España

•Blázquez: “La Iglesia tiene que ser una casa de puertas abiertas” Jesús Bastante


Carlos Osoro será el vicepresidente de la Conferencia Episcopal
“Yo no tengo programa. Entre todos lo diseñaremos para entre todos recorrerlo”
“La Iglesia tiene que ser una casa de puertas abiertas”. Ricardo Blázquez compareció minutos después de su elección como presidente de la Conferencia Episcopal. Una elección abrumadora (60 votos), que refleja un cambio de estilo, una intención de “testificar con amabilidad el amor de Dios”. Pocos minutos después, otra grata noticia: Carlos Osoro, arzobispo de valencia será vicepresidente, elegido en primera votación con 46 votos.LEER EN RELIGION DIGITAL

LA MANIPULACION DE LOS MEDIOS

)

•Entrevista con el Papa Francisco. Mi primer año como papa.


Ha pasado un año desde que aquel humilde “buenas noches” que conmovió al mundo. El arco de 12 meses, así entendidos – no sólo para la vida de la iglesia – con dificultad puede contener la gran cantidad de novedades y los muchos signos de profunda innovación pastoral de Francisco.
Estamos en una salita de Santa Marta. Una sola ventana da a un pequeño patio interior que muestra un munúsculo rincón del cielo azul. El día es hermosísimo, primaveral, cálido. El Papa aparece de repente, casi sorpresivamente, por una puerta, tiene el rostro relajado, sonriente. Observa sonriente las muchas grabadoras que mi ansiedad senil de periodista puso sobre una mesa.LEER EN ADITAL

miércoles, 12 de marzo de 2014

¿Existe ‘Dios’? ¿Qué ‘Dios’?

PUBLICADO EN DEIA


Arregi¿Tiene sentido hablar de Dios a la vista de tanto dolor, de tanto drama en la Tierra, del Congo a Mali, de Sudán a Ceuta y Melilla, de Siria a Afganistán y Pakistán, de Venezuela a Méjico, de la especulación al hambre, de la corrupción al paro, de la angustia al suicidio? Todo depende de lo que entendamos por “Dios”.
Me asombra que, hoy todavía, sesudos teólogos, filósofos y científicos sigan discutiendo acaloradamente sobre si existe o no existe “Dios” –unos lo defienden, otros lo refutan– sin antes decirnos qué entienden por “Dios”. Pero, a decir verdad, comprendo mejor a los ateos que niegan al “dios” que imaginan que a muchos teólogos que parecen sostener al “dios” que niegan los ateos.

Los ateos niegan la existencia de un dios separado del universo y necesario para explicarlo, un dios que existiría “desde antes” del universo y “fuera” de él, un dios que poseyera o que fuera la explicación –misteriosa, incognoscible– de que el mundo sea como es, con sus enigmas y dolores, un dios causa y motor primero de la realidad existente, fundamento y garante exterior del orden físico y del orden ético, un dios sin el que la bondad y la justicia carecerían de sentido, un dios omnipotente que pudiendo intervenir no interviene o que no interviene porque no puede, que actúa en el mundo cuando quiere o que no actúa para “respetar la autonomía del mundo”, un dios que habla cuando lo desea o que calla por alguna razón que ignoramos, un dios que no pudo crear sino este mundo tal como es con su inmenso dolor o bien porque no pudo crear sino un mundo finito y por lo tanto sufriente o bien porque quiso respetar la libertad humana, capaz de hacer tanto bien pero también tanto daño… Un dios ente, el Ente Supremo, Algo o Alguien anterior y exterior al mundo.
Tal es el dios que niegan los ateos. Y hacen bien en negarlo, pues no existe. Tiene razón R. Dawkins al negar a un dios diseñador y creador que habría determinado de antemano toda la evolución del cosmos y de la vida, con el ser humano como centro y cima; efectivamente, un dios así es un constructo humano, un “espejismo”. Tiene razón D. Dennet al negar a un dios causa necesaria del espíritu o de la conciencia o de la “libertad” humana, un dios causa distinta y separable de la realidad que llamamos materia; Dios y la realidad infinitamente abierta e infinitamente fecunda que es la materia-energía no son dos realidades que se puedan contraponer o añadir la una a la otra; la “materia” es siempre (¿“eternamente”?) más que lo que entendemos por “solo materia”, y Dios no puede ser concebido como algo o alguien separable de ella. Tiene C. Hitchens al negar a un dios fundamento externo del mundo, necesario para explicar su existencia, o al negar a un dios que interviniera en el mundo desde fuera de él. Tiene razón S. Harris al negar a un dios garantía o justificación de la ética o del humanismo, como si para ser buenos necesitáramos una razón, un por qué; no hay atrocidad que no se haya cometido en nombre de dios; es decir, la fe en dios nunca ha sido garantía de bondad; todo depende, pues, de lo que se entienda por fe y de lo que se entienda por “dios”.
Sin embargo, ¿no es demasiado burda la crítica de Dios de los autores mencionados? Ciertamente lo es. Pero debemos preguntarnos por qué gente tan inteligente sigue teniendo una imagen tan burda de Dios. Ciertamente, los ateos no dicen todo lo que se puede decir acerca del misterio indecible que llamamos Dios, pero los creyentes y los teólogos no deben empeñarse en afirmar al dios que niegan los ateos, sino al Dios del que no hablan. La afirmación de Dios ha de empezar allí donde termina la negación de los ateos.
Así lo han hecho los místicos de todas las religiones. También ellos, en virtud de su propia fe, se han visto conducidos a negar, desde dentro de la fe, al dios que niegan los ateos. Harían bien los teólogos en hacer como los místicos. Harían bien en partir del punto al que llegan los ateos y tratar de ir más allá, buscando y arriesgando nuevas palabras, imágines y horizontes. Más allá del ateísmo que niega al dios que no existe, pero más allá también del teísmo que afirma a un dios Ente Supremo, un ser consciente y libre otro o distinto del mundo.
Aventuremos palabras. “Dios” ni existe ni no-existe: es la Existencia. No está cerca ni lejos, ni presente ni ausente, ni está ni no-esta: es la Presencia. No es ni uno ni muchos. No es ni lo mismo ni distinto del mundo. No es menos que algo (nada), ni menos que persona (impersonal), pero no es Alguien, no es “otro” de nada y de nadie. Es el no otro de todos los seres. Es el Corazón latiente del mundo, de cada ser, de cada átomo, partícula y partículas de partícula si las hay.
Dios es el fondo de la realidad (Tillich), el poder de lo real (Zubiri), el silencio revelado como tal (Panikkar). Es Nada de cuanto es y decimos, es el Todo en todas las cosas, es el Vacío Pleno en todo lo que se manifiesta, más allá de inmanencia y trascendencia. Es la Presencia eterna en el instante.
Hoy se echan de menos teólogos a la altura de Nietzsche, antiteísta místico, profeta de los nuevos tiempos religiosos. Teólogos que aúnen la mirada mística con la visión científica de un universo o de un multiverso interrelacionado y dinámico, inacabado y evolutivo. Creyentes y teólogos que, más allá de creencia e increencia, pronuncien a Dios con su palabra y su vida como el misterio más hondo y real, como el Espíritu divino, como el aliento vital en el corazón de cuanto es. Que, al pronunciar a Dios lo hagan ser y recreen el mundo: “Hágase”. Dios es el Aliento que nos habita y nos hace ser y que hacemos ser cuando somos.
En este mundo con tantos enigmas, con tantos dolores, no es inútil tratar de decir palabras creadoras sobre la Compasión que nos habita y nos une, sobre la Gracia que nos mueve en lo más profundo a cambiar las lágrimas en consuelo, a poner paz donde hay odio, a llenar de pan las mesas vacías, a seguir a creando este mundo inacabado.
(Publicado en DEIA y en los periódicos del Grupo Noticias)

La gestación del pueblo brasilero, la universidad y el saber popular Leonardo Bo

ATRIO

Leonardo Boff, 07-Marzo-2014


BoffEl pueblo brasilero no ha terminado de nacer todavía. Procedentes de 60 países diferentes, aquí se están mezclando representantes de todos estos pueblos en un proceso abierto, contribuyendo a la gestación del nuevo pueblo que acabará de nacer un día.
Lo que heredamos de la Colonia fue un estado altamente selectivo, una élite excluyente y una masa inmensa de desposeídos y descendientes de esclavos. El analista político Luiz Gonzaga de Souza Lima en su original interpretación de Brasil nos dice que nacimos como una Empresa Transnacionalizada, condenada hasta hoy a ser abastecedora de productos in natura para el mercado mundial (cf. A refundação do Brasil, 2011).

Pero a pesar de esta limitación histórico-social, en medio de esta masa enorme fueron madurando lentamente líderes y movimientos que propiciaron el surgimiento de todo tipo de comunidades, asociaciones, grupos de acción y de reflexión que van desde las asociaciones de rompedoras de coco de Marañón a los pueblos de la selva de Acre, a los sin-tierra del sur y del nordeste, a las comunidades de base y los sindicatos del ABC paulista.
Del ejercicio democrático en el interior de estos movimientos nacieron ciudadanos activos; de la articulación entre ellos, manteniendo cada uno su autonomía, está naciendo una energía generadora del pueblo brasilero, que lentamente va tomando conciencia de su historia y proyecta un futuro diferente y mejor para todos.
Ningún proceso de esta magnitud se hace sin aliados, sin una ligazón orgánica con quienes manejan un saber especializado con los movimientos sociales comprometidos. Y aquí la universidad es desafiada a ampliar su horizonte. Es importante que maestros y alumnos frecuenten la escuela viva del pueblo, como practicaba Paulo Freire, y que permitan que la gente del pueblo pueda entrar en las aulas y escuchen a los profesores en materias relevantes para ellos, como yo mismo hacía en mis cursos de la Universidad del Estado de Río de Janeiro.
Esta visión supone la creación de una alianza de la inteligencia académica con la miseria popular. Todas las universidades, especialmente después de la reforma de su estatuto por Humboldt en 1809 en Berlín, que permitió a las ciencias modernas conseguir ciudadanía académica al lado de la reflexión humanística que creó la universidad de antaño, se volvieron el lugar clásico de cuestionamiento de la cultura, de la vida, del hombre, de su destino y de Dios. Las dos culturas –la humanística y la científica– se intercomunican más y más en el sentido de pensar el todo, el destino del propio proyecto científico-técnico frente a las intervenciones que el ser humano hace en la naturaleza y su responsabilidad por el futuro común de la nación y de la Tierra. Tal desafío exige un nuevo modo de pensar que no sigue la lógica de lo simple y lineal sino la de lo complejo y lo dialógico.
Las universidades están siendo impulsadas a buscar un enraizamiento orgánico en las periferias, en las bases populares y en los sectores ligados directamente a la producción. Aquí puede establecerse un intercambio fecundo de saberes entre el saber popular, hecho de experiencias, y el saber académico, fundamentado en el espíritu crítico. De esta alianza surgirán seguramente nuevas temáticas teóricas nacidas de la confrontación con la anti-realidad popular y de la valoración de la riqueza inconmensurable del pueblo en su capacidad de encontrar, por sí solo, salidas para sus problemas. Aquí se da un intercambio de saberes, unos completando a los otros, en el estilo propuesto por el premio Nobel de Química (1977) Ilya Prigogine (cf. A nova aliança, UNB 1984).
Esta unión acelera la génesis de un pueblo; permite un nuevo tipo de ciudadanía, basada en la con-ciudadanía de los representantes de la sociedad civil y académica y de las bases populares, que toman iniciativas por sí mismos y someten a control democrático al Estado, exigiéndole los servicios básicos especialmente para las grandes poblaciones periféricas.
En estas iniciativas populares, con sus distintos frentes (casa, salud, educación, derechos humanos, transporte público etc.), los movimientos sociales sienten la necesidad de un saber profesional. Es donde puede y debe entrar la universidad, socializando el saber, ofreciendo orientaciones para soluciones originales y abriendo perspectivas a veces insospechadas por quien está condenado a luchar solo para sobrevivir.
De este ir-y-venir fecundo entre pensamiento universitario y saber popular puede surgir el biorregionalismo con un desarrollo adecuado al ecosistema y a la cultura local. A partir de esta práctica, la universidad pública recuperará su carácter público, será realmente la servidora de la sociedad. Y la universidad privada realizará su función social, ya que es en gran parte rehén de los intereses privados de las clases e incubadora de su reproducción social.
Este proceso dinámico y contradictorio sólo prosperará si está imbuido de un gran sueño: ser un pueblo nuevo, autónomo libre y orgulloso de su tierra. El antropólogo Roberto da Matta bien enfatizó que el pueblo brasileño ha creado un patrimonio realmente envidiable: «toda nuestra capacidad de sintetizar, relacionar, reconciliar, creando con ello zonas y valores ligados a la alegría, al futuro y a la esperanza» (Porque o brasil é Brasil, 1986,121).
A pesar de todas las tribulaciones históricas, a pesar de haber sido considerado, tantas veces, un don nadie y bueno para nada, el pueblo brasilero nunca perdió su autoestima ni su visión encantada del mundo. Es un pueblo de grandes sueños, de esperanzas invencibles y utopías generosas, un pueblo que se siente tan impregnado de las energías divinas que estima que Dios es brasilero.
Tal vez sea esta visión encantada del mundo una de las mayores contribuciones que nosotros, los brasileiros, podemos dar a la cultura mundial emergente, tan poco mágica y tan poco sensible al juego, al humor y a la convivencia de los contrarios.
Traducción de MJ Gavito Milano

•Anguita llama a la desobediencia y critica a la izquierda por antigua Danilo Albin



El ex líder de IU y promotor de Frente Cívico llama a “echarse a la calle” durante la presentación del libro ‘Contra la ceguera’ en Bilbao
“Antes la izquierda era la encarnación del mal, pero al menos era respetada. Ahora ni siquiera eso”. Así de tajante se mostró el ex secretario general del Partido Comunista y promotor del Frente Cívico, Julio Anguita, en el inicio de una breve gira por Euskadi, donde ha llamado a “lanzar otra guerra, pero no con el mismo discurso, porque perdemos”. El ex coordinador de IU acudió este martes a Bilbao para presentar el libro Contra la ceguera, una obra que ya va por su quinta edición y en la que ha trabajado junto al periodista vasco Julio Flor. LEER EN PUBLICO

•Rouco Varela: “Hubo personas dispuestas a matar inocentes a fin de conseguir oscuros objetivos de poder”


El arzobispo de Madrid aprovecha su último discurso como presidente de la Conferencia Episcopal para defender la familia tradicional, la unidad de España y el derecho a la vida

El arzobispo de Madrid, Rouco Varela, ha aprovechado el funeral por el aniversario de las víctimas del 11-M, que él ha oficiado, para señalar que hubo personas en el trágico atento “dispuestas a matar inocentes a fin de conseguir oscuros objetivos de poder” , y ha alertado contra aquellos a quienes no les importa hacer del terrorismo “un medio para fines de la naturaleza que sean”. LEER EN PUBLICO

•Rouco lamenta en su despedida que Dios quede “excluido de lo público” Juan G. Bedoya


El presidente de la Conferencia Episcopal critica el “pobre discurso político” y los “problemas de identidad de la nación”
Rouco desprecia el nivel de los políticos
El presidente de la Conferencia Episcopal Española será sustituido este miércoles
El cardenal critica los “graves problemas de identidad de la nación”
Ricardo Blázquez, de 72 años, se perfila como posible sucesor LEER EN EL PAIS

Domingo 16 de marzo, 2º de Cuaresma: Escuchar a Jesús José Antonio Pagola


El centro de ese relato complejo, llamado tradicionalmente “La transfiguración de Jesús”, lo ocupa una Voz que viene de una extraña “nube luminosa”, símbolo que se emplea en la Biblia para hablar de la presencia siempre misteriosa de Dios que se nos manifiesta y, al mismo tiempo, se nos oculta.
La Voz dice estas palabras: “Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo”. Los discípulos no han de confundir a Jesús con nadie, ni siquiera con Moisés y Elías, representantes y testigos del Antiguo Testamento. Solo Jesús es el Hijo querido de Dios, el que tiene su rostro “resplandeciente como el sol”.

Pero la Voz añade algo más: “Escuchadlo”. En otros tiempos, Dios había revelado su voluntad por medio de los “diez mandatos” de la Ley. Ahora la voluntad de Dios se resume y concreta en un solo mandato: escuchad a Jesús. La escucha establece la verdadera relación entre los seguidores y Jesús.
Al oír esto, los discípulos caen por los suelos “llenos de espanto”. Están sobrecogidos por aquella experiencia tan cercana de Dios, pero también asustados por lo que han oído: ¿podrán vivir escuchando solo a Jesús, reconociendo solo en él la presencia misteriosa de Dios?
Entonces, Jesús “se acerca y, tocándolos, les dice: Levantaos. No tengáis miedo”. Sabe que necesitan experimentar su cercanía humana: el contacto de su mano, no solo el resplandor divino de su rostro. Siempre que escuchamos a Jesús en el silencio de nuestro ser, sus primeras palabras nos dicen: Levántate, no tengas miedo
Muchas personas solo conocen a Jesús de oídas. Su nombre les resulta, tal vez, familiar, pero lo que saben de él no va más allá de algunos recuerdos e impresiones de la infancia. Incluso, aunque se llamen cristianos, viven sin escuchar en su interior a Jesús. Y, sin esa experiencia, no es posible conocer su paz inconfundible ni su fuerza para alentar y sostener nuestra vida.
Cuando un creyente se detiene a escuchar en silencio a Jesús, en el interior de su conciencia, escucha siempre algo como esto: “No tengas miedo. Abandónate con toda sencillez en el misterio de Dios. Tu poca fe basta. No te inquietes. Si me escuchas, descubrirás que el amor de Dios consiste en estar siempre perdonándote. Y, si crees esto, tu vida cambiará. Conocerás la paz del corazón”.
En el libro del Apocalipsis se puede leer así: “Mira, estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa”. Jesús llama a la puerta de cristianos y no cristianos. Le podemos abrir la puerta o lo podemos rechazar. Pero no es lo mismo vivir con Jesús que sin él.