FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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SAN JUAN BOSCO (Pinchar imagen)

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

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BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
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miércoles, 22 de mayo de 2019

Y VENDREMOS A ÉL Y HAREMOS MORADA EN ÉL


col cruz tome
Jn 14, 23-29
En el último domingo de Pascua seguimos leyendo el discurso de despedida de Jesús. En esta narración, la comunidad de Juan quiere resumir el testamento que Jesús deja a sus seguidores. En el fragmento de hoy hay dos promesas: “El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él… el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será el que os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.” ¡¡¡Genial!!! ¡Estas sí que son Palabra de Vida eterna! ¡Cuántas veces habré leído este texto sin enterarme de nada!
Mi idea de Dios, próxima a la que presenta el AT, que he mantenido larguísimos años de mi formación cristiana, me ponía las cosas muy difíciles para compaginarla con mi evolución intelectual y humana. El dios en que creía se me iba haciendo inverosímil e increíble.
No hace mucho oí, por primera vez, la expresión “Hacer experiencia de Dios”. Me pareció una afirmación contradictoria. Mis ideas de experimento y del dios en que creía eran incompatibles. De ese dios lejano (en los cielos), todopoderoso y juez de vivos y muertos no se puede tener experiencia. En cambio, hoy es para mí una evidencia que sólo si experimentas la presencia de Dios en tu vida cotidiana (si tienes la vivencia de su Presencia) puedes ser creyente en Él. Sin hacer equivalentes creencias y fe. La fe es un encuentro personal con un DiosAmor (sin guion) cercano e íntimo. Así es el Dios de Jesús de Nazaret. Hoy puedo vivir con alegría que Jesús es "La morada de Dios entre los hombres" y nosotros también. Así el lugar de la presencia del Dios de Jesús es el hombre. Por eso podemos experimentarlo (vivenciarlo) dentro de nosotros mismos mismo y descubrirlo dentro de cada uno de los demás seres humanos.
¿Qué ha pasado en mi vida para este cambio? Que buscando a dios me he encontrado al Jesús de los Evangelios. Al Jesús modelo de imagen de Dios. Modelo de la encarnación de Dios en todo. Y a partir de este encuentro he ido elaborando otra imagen de Dios, del hombre, de mí misma y del mundo. Y desde ahí veo las cosas “divinas” de otra manera.
El encuentro con el Dios de Jesús ha producido en mí una revolución de todo mi sistema creyente. Un Dios cercano, Fundamento de mi ser e identificado conmigo. El Dios Encarnación, Presencia, Fundamento y Padre. (Todo son metáforas porque nuestro vocabulario se queda pobre para nombrar al Innombrable). Igualmente, el cambio en la visión del hombre no ha sido menor. Del ser carente, incompleto, incapaz de bondad, a un ser en evolución y progreso, capaz de desarrollar sus potencialidades y llegar a su realización plena; un ser abierto y autónomo, responsable de sí mismo y de los otros. Un ser para los otros. En síntesis: el hombre como imagen y semejanza del Dios de Jesús.
Y como la idea de Dios y del hombre que tengas es fundamental en la espiritualidad que vives y en la religión que practicas, la transformación de ella acarrea necesariamente un cambio de la religiosidad y la espiritualidad. Y en consecuencia, modifica radicalmente tu identidad cristiana. Como veíamos el domingo pasado la señal del cristiano no es la cruz. La señal del cristiano es el amor a Dios en el hombre. Porque son una misma realidad. Porque Dios se ha encarnado, se ha identificado (“a mí me lo hicisteis”) con el hombre.
Si nos sentimos “morada de Dios”, si verdaderamente Dios está en nosotros, tenemos necesariamente que manifestarlo. Dios es amor y lo mejor de nosotros es nuestro ser amoroso; que es nuestro verdadero ser, nuestro ser profundo. Somos templos de Dios, presencia constante del Espíritu de Dios con nosotros. Somos seres habitados. No estamos solos. Somos presencia del amor de Dios en el mundo. Nuestra vida tiene que dar testimonio de esa Presencia. ¿Cómo? Siendo sus manos y sus pies. Trabajando con ilusión en la implantación del Reinado de Dios en el mundo. Tenemos que ayudar a Dios en esa tarea. Todo en nosotros es don y tarea. Los talentos recibidos son para emplearlos en los que necesitan de nosotros. Somos administradores fieles y sabios de nuestras cualidades para rentabilizarlas en el bien común de nuestros próximos. Dios los da para el bien de toda la comunidad. Los otros descubrirán la presencia de Dios en mi vida cuando manifieste a través de mis comportamientos lo que de Dios hay en mí. Bondad, honradez, disponibilidad, actitud de servicio a los demás. Cuando, de verdad sea un ser para otro. Desde nuestro ser amoroso. Esto es Vivir desde nuestro ser resucitado, desde nuestra nueva humanidad. Eso es nacer de nuevo, nacer a la Vida divina, eterna, definitiva. Y esto aquí y ahora. Sin dejarlo para más tarde.

DIOS NO ES MI HUÉSPED, SINO LA ESENCIA DE MI SER


col fraymarcos
Jn 14,23-29
Seguimos en el discurso de despedida. El tema del domingo pasado era el amor manifestado en la entrega a los demás. Terminábamos diciendo que ese amor era la consecuencia de una experiencia interior, relación con lo más profundo de mí mismo, que es Dios. Hoy nos habla el evangelio de lo que significa esa vivencia íntima. La Realidad que soy es mi verdadero ser. El verdadero Dios no es un ser separado, que está en alguna parte de la estratosfera, sino el fundamento de mi ser y de cada uno de los seres del universo.
Este discurso de despedida, que Juan pone en boca de Jesús, nos habla de cómo entendía y practicaba aquella comunidad el seguimiento de Jesús. No se trataba de seguir a un líder que desde fuera les marcaba el camino, sino de descubrir la experiencia más profunda de Jesús, y repetirla en cada uno de los cristianos.
En estos siete versículos podemos descubrir las dificultades que encontraron para expresar la experiencia interior. Por cada afirmación que hemos leído hoy, encontramos en el evangelio otra que dice exactamente lo contrario. Es la prueba de que las expresiones sobre Dios no se pueden entender al pie de la letra. Necesitan interpretación porque los conceptos no son adecuados para expresar las realidades trascendentes. En este orden puede ser verdad una afirmación y la contraria. El dedo y la flecha pueden apuntar los dos a la luna.
En Jn 15,9 dice: Como el Padre me ha amado así os he amado yo, permaneced en mi amor. Aquí dice: “si alguno me ama le amará mi Padre…” ¿Quién ama primero?
Jesús había dicho que iba a prepararles sitio en el hogar del Padre, para después llevarles con él (14.2). Ahora dice que el Padre y él mismo vendrán al interior de cada uno.
Les había advertido: “como me persiguieron a mí, os perseguirán a vosotros (Jn 16,2). Ahora nos dice: “la paz os dejo, mi paz os doy”.
Nos había dicho: yo y el Padre somos uno (10,30). Quien me ve a mí ve a mi Padre (14,9). Ahora nos dice: El Padre es más que yo.
No os dejaré huérfanos, volveré para estar con vosotros (14,18). Y en esta ocasión nos dice que el Padre mandará el Espíritu en su lugar.
Digerir estas aparentes contradicciones es una de las claves para entender la experiencia pascual.
Insisto, una cosa es el lenguaje y otra la realidad que queremos manifestar con él. Dios no tiene que venir de ninguna parte para estar en lo hondo de nuestro ser. Está ahí desde antes de existir nosotros. No existe "alguna parte" donde Dios pueda estar, fuera de mí y del resto de la creación. Dios es lo que hace posible mi existencia. Soy yo el que estoy fundamentado en Él desde el primer instante de ser. El descu­brirlo en mí, el tomar conciencia de esa presencia, es como si viniera. Esta verdad es la fuente de toda religiosidad.
El hecho de que no llegue a mí desde fuera, ni a través de los sentidos, hace imposible toda mediación. Todo intermediario, sea persona o institución, me alejan de Él más que acercarme. En el AT, la presencia de Dios se localizaba en la tienda del encuentro o el templo. La “total presencia” debía ser una característica de los tiempos mesiánicos. Desde Jesús, el lugar de la presencia de Dios es el hombre. Dentro de ti lo tienes que experimentar; pero también descubrirlo dentro de cada uno de los demás. La presencia es interna, pero se manifiesta.
El Espíritu es el garante de esa presencia dinámica: “os irá enseñando todo”. Por cinco veces, en este discurso de despedida, hace Jesús referencia al Espíritu. No se trata de la tercera persona de la Trinidad, sino de la divinidad como fuerza (ruaj). “Santo” significa separado; pero no separado de Dios, sino separado de las actitudes del mundo. Si esa Fuerza de Dios no nos separa del mundo (opresión), no podremos comprender el amor.
"Os conviene que yo me vaya, porque si no, el Espíritu no vendrá a vosotros." Ni el mismo Jesús con sus palabras y acciones fue capaz de llevar a los apóstoles hasta la experiencia de Dios, que les ayudaría a descubrir al mismo Jesús. Mientras estaba con ellos, estaban apegados a su físico, a sus palabras, a sus manifestaciones humanas. Todo muy bonito, pero que les impedía descubrir la verdadera identidad de Jesús. Al no ver a Dios en Jesús, tampoco descubrieron la realidad de Dios dentro de ellos. Cuando desapare­ció, se vieron obligados a buscar dentro de ellos, y allí encontraron lo que no podían descubrir fuera.
El Espíritu no añadirá nada nuevo. Solo aclarará lo que Jesús ya enseñó. Las enseñanzas de Jesús y las del Espíritu son las mismas, solo hay una diferencia. Con Jesús, la Verdad viene a ellos de fuera. El Espíritu las suscita dentro de cada uno como vivencia irrefutable. Esto explica tantas conclusiones equivocadas de los discípulos durante la vida de Jesús. Las palabras (aunque sean las de Jesús) y los razonamientos no pueden llevar a la comprensión. El Espíritu les llevará a experimentar dentro de ellos la misma realidad que Jesús quería explicar. Entonces no necesitarán argumentos, sino que lo verán claramente.
“Paz” era el saludo ordinario entre los semitas. No solo al despedirse, sino al encontrarse. Ya el “shalom” judío era mucho más rico que nuestro concepto de paz, pero es que el evangelio de Jn hace hincapié en un “plus” de significado sobre el ya rico significado judío. La paz de la que habla Jesús tiene su origen en el interior de cada uno. Es la armonía total, no solo dentro de cada persona, sino con los demás y con la creación entera. Sería el fruto primero de unas relaciones auténticas en todas direcciones. Sería la consecuencia del amor que es Dios en nosotros, descubierto y vivido. La paz no se puede buscar directamente. Es fruto del amor.
Deben alegrarse de que se vaya, porque ir al Padre, aunque sea a través de la muerte, no es ninguna tragedia. Será la manifestación suprema de amor, será la verdadera victoria sobre el mundo y la muerte. El Padre es mayor que él porque es el origen. Todo lo que posee Jesús procede de Él. No habla la 2ª persona de la Trinidad; sería una herejía. Para el evangelista, Jesús es un ser humano a pesar de su preexistencia: “Tomó la condición de esclavo, pasó por uno de tantos...” Dios se manifiesta en lo humano, pero Dios no es lo que se ve en Jesús.
Dios se revela y se vela en la humanidad de Jesús. La presencia de Dios en él no es demostrable. Está en el hombre sin añadir nada, Dios es siempre un Dios escondido. "Toda religión que no afirme que Dios está oculto no es verdadera" (Pascal). El sufí lo dejó bien claro: Calle mi labio carnal, / habla en mi interior la calma / voz sonora de mi alma / que es el alma de otra alma / eterna y universal. / ¿Dónde tu rostro reposa / alma que a mi alma das vida? / Nacen sin cesar las cosas, / mil y mil veces ansiosas /de ver tu faz escondida.
En la Biblia existe una tensión entre la trascendencia y la inmanencia de Dios. El hombre no puede ver a Dios sin morir. No puede ser represen­tado por ninguna imagen. No puede ser nombrado. Pero a la vez, se presenta como compasivo, como pastor de su pueblo, como esposo, como madre que no puede olvidarse del fruto de su vientre. En el NT, se acentúa el intento de acercar a Dios al hombre. Los conceptos de "Mesías", "Siervo", "Hijo de hombre", "Palabra", "Espíri­tu", "Sabiduría", incluso "Padre", son todos ejemplos de ese intento.

Meditación
Jesús descubrió la presencia absoluta de Dios.
Todo lo que vivió y enseñó fue consecuencia de esa experiencia.
Sabía que era la clave para que el hombre alcanzase plenitud.
Sin identificación con lo divino no puede haber verdadera humanidad.
Sin descubrir el tesoro que hay dentro de ti,
nunca estarás dispuesto a prescindir de todo lo demás.


¿SOMOS UN HOTEL DE CINCO ESTRELLAS?


col sicre

Domingo 6º de Pascua. Ciclo C.
Igual que el domingo anterior, la primera lectura (Hechos) habla de la iglesia primitiva; la segunda (Apocalipsis) de la iglesia futura; el evangelio (Juan) de nuestra situación presente.
1ª lectura: la iglesia pasada (Hechos de los Apóstoles 15, 1-2. 22-29)
Uno de los motivos del éxito de la misión de Pablo y Bernabé entre los paganos fue el de no obligarles a circuncidarse. Esta conducta provocó la indignación de los judíos y también de un grupo cristiano de Jerusalén educado en el judaísmo más estricto. Para ellos, renunciar a la circuncisión equivalía a oponerse a la voluntad de Dios, que se la había ordenado a Abrahán. Algo tan grave como si entre nosotros dijese alguno ahora que no es preciso el bautismo para salvarse.
Como ese grupo de Jerusalén se consideraba “la reserva espiritual de oriente”, al enterarse de lo que ocurre en Antioquía manda unos cuantos a convencerlos de que, si no se circuncidan, no pueden salvarse. Para Pablo y Bernabé esta afirmación es una blasfemia: si lo que nos salva es la circuncisión, Jesús fue un estúpido al morir por nosotros.
En el fondo, lo que está en juego no es la circuncisión sino otro tema: ¿nos salvamos nosotros a nosotros mismos cumpliendo las normas y leyes religiosas, o nos salva Jesús con su vida y muerte? Cuando uno piensa en tantos grupos eclesiales de hoy que insisten en la observancia de la ley, se comprende que entonces, como ahora, saltasen chispas en la discusión. Hasta que se decide acudir a los apóstoles de Jerusalén.
Tiene entonces lugar lo que se conoce como el “concilio de Jerusalén”, que es el tema de la primera lectura de hoy. Para no alargarla, se ha suprimido una parte esencial: los discursos de Pablo y Santiago (versículos 3-21).
En la versión que ofrece Lucas en el libro de los Hechos, el concilio llega a un pacto que contente a todos: en el tema capital de la circuncisión, se da la razón a Pablo y Bernabé, no hay que obligar a los paganos a circuncidarse; al grupo integrista se lo contenta mandando a los paganos que observen cuatro normal fundamentales para los judíos: abstenerse de comer carne sacrificada a los ídolos, de comer sangre, de animales estrangulados y de la fornicación.
Esta versión del libro de los Hechos difiere en algunos puntos de la que ofrece Pablo en su carta a los Gálatas. Coinciden en lo esencial: no hay que obligar a los paganos a circuncidarse. Pero Pablo no dice nada de las cuatro normas finales.
El tema es de enorme actualidad, y la iglesia primitiva da un ejemplo espléndido al debatir una cuestión muy espinosa y dar una respuesta revolucionaria. Hoy día, cuestiones mucho menos importantes ni siquiera pueden insinuarse. Pero no nos limitemos a quejarnos. Pidámosle a Dios que nos ayude a cambiar.
2ª lectura: la iglesia futura   (Apocalipsis 21,10-14. 22-23)
En la misma tónica de la semana pasada, con vistas a consolar y animar a los cristianos perseguidos, habla el autor de la Jerusalén futura, símbolo de la iglesia.
El autor se inspira en textos proféticos de varios siglos antes. El año 586 a.C. Jerusalén fue incendiada por los babilonios y la población deportada. Estuvo en una situación miserable durante más de ciento cincuenta años, con las murallas llenas de brechas y casi deshabitada. Pero algunos profetas hablaron de un futuro maravilloso de la ciudad. En el c.54 del libro de Isaías se dice:
11 ¡Oh afligida, venteada, desconsolada!Mira, yo mismo te coloco piedras de azabache, te cimento con zafiros12 te pongo almenas de rubí, y puertas de esmeralda,y muralla de piedras preciosas.
El libro de Zacarías contiene algunas visiones de este profeta tan surrealistas como los cuadros de Dalí. En una de ellas ve a un muchacho dispuesto a medir el perímetro de Jerusalén, pensando en reconstruir sus murallas. Un ángel le ordena que no lo haga, porque Por la multitud de hombres y ganados que habrá, Jerusalén será ciudad abierta; yo la rodearé como muralla de fuego y mi gloria estará en medio de ella oráculo del Señor (Zac 2,8-9).
Podríamos citar otros textos parecidos. Basándose en ellos dibuja su visión el autor del Apocalipsis. La novedad de su punto de vista es que esa Jerusalén futura, aunque baja del cielo, está totalmente ligada al pasado del pueblo de Israel (las doce puertas llevan los nombres de las doce tribus) y al pasado de la iglesia (los basamentos llevan los nombres de los doce apóstoles). Pero hay una diferencia esencial con la antigua Jerusalén: no hay templo, porque su santuario es el mismo Dios, y no necesita sol ni luna, porque la ilumina la gloria de Dios.
3ª lectura: la comunidad presente (Juan 14, 23-29)
El evangelio de hoy trata tres temas:
a) El cumplimiento de la palabra de Jesús y sus consecuencias.
Se contraponen dos actitudes: el que me ama ‒ el que no me ama. A la primera sigue una gran promesa: el Padre lo amará. A la segunda, un severo toque de atención: mis palabras no son mías, sino del Padre.
La primera parte es muy interesante cuando se compara con el libro del Deuteronomio, que insiste en el amor a Dios (“amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente, con todo tu ser”) y pone ese amor en el cumplimiento de sus leyes, decretos y mandatos. En el evangelio, Jesús parte del mismo supuesto: “el que me ama guardará mi palabra”. Pero añade algo que no está en el Deuteronomio: “mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él”.
Este último tema, Dios habitando en nosotros, se trata con poca frecuencia porque lo hemos relegado al mundo de los místicos: santa Teresa, san Juan de la Cruz, etc. Pero el evangelio nos recuerda que se trata de una realidad que no debemos pasar por alto. Generalmente no pensamos en el influjo enorme que siguen ejerciendo en nosotros personas que han muerto hace años: familiares, amigos, educadores, que siguen “vivos dentro de nosotros”. Una reflexión parecida deberíamos hacer sobre cómo Dios está presente dentro de nosotros e influye de manera decisiva en nuestra vida. Y todo eso lo deberíamos ver como una prueba del amor de Dios: “mi Padre lo amará y vendremos a él y haremos morada en él”.
Por otra parte, decir que Dios viene a nosotros y habita en nosotros supone una novedad capital con respecto al Antiguo Testamento, donde se advierten diversas posturas sobre el tema. 1) Dios no habita en nosotros, nos visita, como visita a Abrahán. 2) Dios se manifiesta en algún lugar especial, como el Sinaí, pero sin que el pueblo tenga acceso al monte. 3) Dios acompaña a su pueblo, haciéndose presente en el arca de la alianza, tan sagrada que, quien la toca sin tener derecho a ello, muere. 4) Salomón construye el templo para que habite en él la gloria del Señor, aunque reconoce que Dios sigue habitando en “su morada del cielo”. 5) Después del destierro de Babilonia, cuando el profeta Ageo anima a reconstruir el templo de Jerusalén, otro profeta muestra su desacuerdo en nombre del Señor: “El cielo es mi trono, y la tierra el estrado de mis pies; ¿Qué templo podréis construirme o qué lugar para mi descanso?” (Isaías 66,1).
Cuando Jesús promete que él y el Padre habitarán en quien cumpla su palabra, anuncia un cambio radical: Dios no es ya un ser lejano, que impone miedo y respeto, un Dios grandioso e inaccesible; tampoco viene a nosotros en una visita ocasional. Decide quedarse dentro de nosotros. ¿Qué le ofrecemos? ¿Un hotel de cinco estrellas o un hostal?
b) El don del Espíritu Santo
Dentro de poco celebraremos la fiesta de Pentecostés. Es bueno irse preparando para ella pensando en la acción del Espíritu Santo en nuestra vida. Este breve texto se fija en el mensaje: enseña y recuerda lo dicho por Jesús. Dicho de forma sencilla: cada vez que, ante una duda o una dificultad, recordamos lo que Jesús enseñó e intentamos vivir de acuerdo con ello, se está cumpliendo esta promesa de que el Padre enviará el Espíritu. 
Pero hay algo más: el Espíritu no solo recuerda, sino que aporta ideas nuevas, como añade Jesús en otro pasaje de este mismo discurso: “Me quedan por deciros muchas cosas, pero no podéis con ellas por ahora. Cuando venga él, el Espíritu de la verdad os guiará hasta la verdad plena.” Parece casi herético decir que Jesús no nos transmite la verdad plena. Pero así lo dice él. Y la historia de la Iglesia confirma que los avances y los cambios, imposibles de fundamentar a veces en las palabras de Jesús, se producen por la acción del Espíritu.
c) La vuelta de Jesús junto al Padre
Estas palabras anticipan la próxima fiesta de la Ascensión. Cuando se comparan con la famosa Oda de Fray Luis de León (“Y dejas, pastor santo…”) se advierte la gran diferencia. Las palabras de Jesús pretenden que no nos sintamos tristes y afligidos, pobres y ciegos, sino alegres por su triunfo.

TEMPLO DEL CREYENTE


comentario editorial
Amad a esta Iglesia, permaneced en la Iglesia, sed vosotros esta Iglesia (San Agustín) 
26 de mayo. DOMINGO VI DE PASCUA.
Jn 14, 23-29
Jesús le contestó (a Judas): Si alguien me ama cumplirá mi palabra Padre le amará, vendremos a él y habitaremos en él 
Somos un tejido social bien entramado donde notas y personas (el Padre, Jesús y nosotros mismos) suenan armónicamente bien a todos los sentidos. Y si ese tejido social se arruga, llamar urgentemente a Jesús y al Padre, pedirles agua y plancha, y alisarlos.
En otro capítulo del Evangelio de Juan, el IV, versículo 21, Jesús y la samaritana: “Créeme, mujer, llega la hora en que ni en este monte ni en Jerusalén se dará culto al Padre”, el maestro de Nazaret, -que le había pedido agua para beber, y él se la da de vida en abundancia- le anuncia al mismo tiempo que, en el futuro, la adoración no estará ligada a lugares, sino una persona, a Él mismo, el nuevo Templo de Dios, y será un culto en espíritu y de verdad, algo que proviene del corazón movido por Dios y que se revelará en acciones concretas de vida.
Un importante maestro espiritual hinduista indio, Ramana Maharashi (1879-1950), dice en La Filosofía de la existencia: “Un universo indefinible, en el que todas las cosas, seres y eventos están interrelacionados -un tejido social bien entramado- apenas tiene sentido a menos que sea consistente. Así las leyes de la naturaleza son inherentes a la naturaleza, y no han sido impuestas por un legislador divino. Es la ley a la que todas las partes de la totalidad se tienen que conformar por su propia existencia como partes o manifestaciones de una totalidad indivisible. La Ley surge de la manera de encajar de manera precisa las partes de la totalidad”.
L´État cést moi, dijo El Rey Sol, y todos los franceses le rindieron honor y pleitesía, aunque las leyes sensatas, humanas y divinas, no se imponen jamás a la totalidad de las partes. Posiblemente no lo hubiera dicho, si hubiera escuchado al Papa Francisco: “Cada cual, con su carisma y misión, somos iguales ante el Señor y somos necesarios en la Iglesia”. Y no digamos nada sí él, tan políticamente cristiano, hubiera leído en Mc 9, 35, lo de: “El que quiera ser el primero, debe hacerse el último de todos y el servidor de todos”.
Sin duda, el universo es un templo bien construido -Templo de todos los templos-, cuyos cimientos han sido sólidamente asentados. Es posible que siguiendo los planos del templo de Gerizim, donde se construyó el tabernáculo, de acuerdo con los planes de Yahvé transmitidos a Moisés, como se dice en el Antiguo Testamento.
Y si a pesar de todas estas prevenciones no funcionara convenientemente el sistema previsto, y el templo viniera al mundo con defecto de fábrica y sin sello de garantía que avale la marca de “Somos unos buenos cristianos”, es que el sistema elemental de emergencia no ha funcionado adecuadamente, y es necesario llevarlo al taller urgentemente y repararlo. Es conveniente que las olas del océano sean conscientes de la tarea programada para ellos, los robots bañen con su habitual pericia el producto. 
En la obra de Cervantes, El Ingenioso Don Quijote de la Mancha, , dijo el ilustre caballero a Sancho Panza su escudero: “Si a mí se me acordara de hacer una redoma del bálsamo de Fierabrás, que con sola una gota se ahorraran tiempo y medicinas” y te curaras. Es un bálsamo de quien tengo la receta en la memoria, con el cual no hay que tener temor a la muerte, ni hay pensar morir de ferida alguna”. 
Un buen baño del tal ungüento vendría bien al Rey, a Gerizim, a Ramana, al Templo de Jerusalén y a todos los nuestros, haciendo que los amáramos o más y por más tiempo.
San Agustín, obispo de Hipona, decía a sus feligreses: “Amad a esta Iglesia, permaneced en esta Iglesia, sed vosotros esta Iglesia. Y que jamás se cumpla en nosotros lo que decía Robert Burton (1567-1640), clérigo inglés y profesor de la Universidad de Oxford: “Allí donde Dios tiene un templo, el diablo suele levantar una capilla”. 
planeta azul
TIERRA LATIENTE
La Tierra está latiendo dentro y fuera
de mí. También debajo de mí late
en un feliz y amistoso debate
con ritmos de clarín y de bandera.
Rueda sin fin la rutilante esfera
por la senda de un celestial combate,
y sin que apenas nadie se percate
de su veloz y singular carrera.
Grácil es su rodar, y aventurera.
No existe campeón, héroe ni vate
que le prive de siempre primera.
Supera con laurel cualquier embate,
venga de la más mansa o feroz fiera,
sin que nadie la copa le arrebate.

jueves, 16 de mayo de 2019

Domingo 19 de mayo de 2019 5º de Pascua


María Bernarda Bütler (1924)
Pulse en cualquier punto del recuadro para ver los textos.
Hechos 14,21b-27:
Contaron lo que Dios había hecho
Salmo 144: Bendeciré tu nombre por siempre, Dios mío, mi Rey
Apocalipsis 21,1-5a: Dios enjugará sus lágrimas
Juan 13,31-33a.34-35: Ámense unos a otros

El libro de los Hechos nos sigue presentado el éxito misionero de Pablo y Bernabé entre los gentiles, pues “Dios les había abierto la puerta a los no judíos para que también ellos pudieran creer” (v.27). Sus desvelos misioneros serían fuente de esa propagación del Evangelio que, extendiéndose a lo ancho del mundo “gentil”, llegaría hasta nosotros.

5 Pascua – C (Jn 13,31-33.34-35) AMISTAD DENTRO DE LA IGLESIA

JOSÉ ANTONIO PAGOLA


Es la víspera de su ejecución. Jesús está celebrando la última cena con los suyos. Acaba de lavar los pies a sus discípulos. Judas ha tomado ya su trágica decisión, y después de tomar el último bocado de manos de Jesús, se ha marchado a hacer su trabajo. Jesús dice en voz alta lo que todos están sintiendo: «Hijos míos, ya no estaré con vosotros por mucho tiempo».
Les habla con ternura. Quiere que queden gravados en su corazón sus últimos gestos y palabras. «Os doy un mandamiento nuevo: que os améis unos a otros; como yo os he amado, amaos también entre vosotros. La señal por la que os conocerán todos que sois mis discípulos será que os amáis unos a otros». Este es el testamento de Jesús.
Jesús habla de un «mandamiento nuevo». ¿Dónde está la novedad? La consigna de amar al prójimo está ya presente en la tradición bíblica. También los filósofos griegos hablan de filantropía y de amor a todo ser humano. La novedad está en la forma de amar propia de Jesús: «amaos como yo os he amado». Así se irá difundiendo a través de sus seguidores su estilo de amar.
Lo primero que los discípulos han experimentado es que Jesús los ha amado como a amigos: «No os llamo siervos… a vosotros os he llamado amigos». En la Iglesia nos hemos de querer sencillamente como amigos y amigas. Y entre amigos se cuida la igualdad, la cercanía y el apoyo mutuo. Nadie está por encima de nadie. Ningún amigo es señor de sus amigos.
Por eso, Jesús corta de raíz las ambiciones de sus discípulos cuando los ve discutiendo por ser los primeros. La búsqueda de protagonismos interesados rompe la amistad y la comunión. Jesús les recuerda su estilo: «no he venido a ser servido sino a servir». Entre amigos nadie se ha de imponer. Todos han de estar dispuestos a servir y colaborar.
Esta amistad vivida por los seguidores de Jesús no genera una comunidad cerrada. Al contrario, el clima cordial y amable que se vive entre ellos los dispone a acoger a quienes necesitan acogida y amistad. Jesús les ha enseñado a comer con pecadores y con gentes excluidas y despreciadas. Les ha reñido por apartar a los niños. En la comunidad de Jesús no estorban los pequeños sino los grandes.

Un día, Jesús llamó a los doce, puso a un niño en medio de ellos, lo estrechó entre sus brazos y les dijo: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí». En la Iglesia querida por Jesús, los más pequeños, frágiles y vulnerables han de estar en el centro de la atención y los cuidados de todos.

LA MISA DEL DOMINGO Domingo V de Pascua 19 de mayo de 2019


Hechos 14, 21b – 27.  Salmo 144. Apocalipsis 21, 1 – 5a.  Juan 13, 31 – 33a. 34 – 35. 


En el evangelio que hemos escuchado hoy tenemos posiblemente la enseñanza más importante que nos deja Jesús, a través de sus discípulos, en la última cena: que os améis unos a otros, como yo os he amado.   IR A LA PÁGINA

MISA CON NIÑOS DOMINGO V DE PASCUA (C) “Amaos, como yo os he amado” 19 de mayo de 2019



(Sigue el ambiente festivo de Pascua y continúan los elementos ambientales que nos lo recuerdan. En las casas salesianas se está celebrando la Novena de María Auxiliadora. 

• Para mostrar cierta continuidad en la temática de las lecturas de estos domingos podemos hacer ver que el domingo pasado Jesús se nos mostraba como “un buen pastor”; hoy nos da un mandamiento nuevo: el amor. • Un signo para la celebración: un cartel con un gran corazón, o dos manos que se saludan. También puede ser un pan, como señal de compartir, de ayudar, o una bolsa de caramelos o chuches, que se pueden repartir al finalizar la misa como señal de amistad. Se trata de escoger un signo que sea cercano a ellos y que apoye el mensaje del evangelio. • Un canto para la celebración: “Si conocieras cómo te amo” (Hermana Glenda). 

EL CEREBRO ESTARÍA CONECTADO CON EL COSMOS A ESCALA CUÁNTICA


col yaiza

¿Cómo pueden los procesos cerebrales físicos dar lugar a la consciencia, que es inmaterial? En la relación entre la actividad neuronal y la escala cuántica del cosmos podría estar la respuesta, según algunos científicos. Es lo que proponen Dirk K F Meijer y Hans J.H. Geesink, de la Universidad de Groninga, en Holanda, en un artículo publicado en “NeuroQuantology”.
Era de esperar que los avances del último siglo en física cuántica y la cosmovisión derivada de ellos llevaran a una variación de la definición de “consciencia” y “mente”.
Quizá algún día estos avances ayuden a responder a la inquietante pregunta sobre cómo de los procesos cerebrales (es decir, físicos) puede emerger la consciencia, que es inmaterial.
La relación entre la actividad neuronal (la de las células del cerebro) y la escala cuántica (la de las partículas que conforman los átomos) ya fue abordada en los años 90 por los investigadores Roger Penrose y Stuart Hameroff con una sorprendente teoría que, hace poco y a raíz de nuevos hallazgos, ha sido revisada.
Se trataba de la hipótesis de la “Reducción Objetiva Orquestada u Orch OR”, que propone que la consciencia se deriva de la actividad de las neuronas a escala cuántica o subatómica, es decir, de procesos cuánticos biológicamente orquestados en los microtúbulos o minúsculas estructuras tubulares situadas dentro de las neuronas del cerebro.
Esa actividad cuántica entrañada a un nivel cerebral profundo, además de gobernar la función neuronal y sináptica, conectaría los procesos cerebrales a procesos de autoorganización presentes fuera del cerebro, en la estructura cuántica de la realidad, afirmaban Hameroff y Penrose. Es decir, que nuestro cerebro podría estar conectado a una estructura externa, que de alguna manera sería ‘protoconsciente’.
El cerebro habla con los campos
Hace unos meses, la revista NeuroQuantology publicaba un artículo sobre la consciencia desde una perpectiva cuántica, que va incluso más allá de la propuesta de Hameroff y Penrose.
Firmado por los científicos Dirk K F Meijer y Hans J.H. Geesink de la Universidad de Groninga, en Holanda, teoriza que nuestro cerebro, además de ser un órgano de procesamiento ligado a nuestro organismo, con el que intercambia información continuamente, está vinculado al resto del universo a nivel cuántico.
Según Meijer y Geesink, a dicho nivel, nuestro cerebro estaría conectado con campos cósmicos como el de la gravedad, el de la energía oscura, el de la energía punto cero o el de las energías de los campos magnéticos de la Tierra.
Esa conexión se daría a través de mecanismos bien establecidos por la teoría cuántica como el entrelazamiento cuántico (que vincula a partículas entrelazadas más allá del espacio-tiempo) o el efecto túnel cuántico (que se da cuando una partícula cuántica viola los principios de la mecánica clásica, al atravesar una barrera de potencial imposible de atravesar para una partícula clásica).
La idea nos recuerda a la propuesta en 2008 por un estudio, en el que se relacionaba la capacidad de orientación de las aves migratorias con una posible “conexión cuántica” de estas con el campo magnético terrestre; aunque en aquel caso el campo magnético no “conectaba” con el cerebro de las aves, sino con los electrones presentes en los iones más inestables de sus retinas.
El idioma es una geometría
Meijer y Geesink proponen que el cerebro podría “comunicarse” con esos tipos diversos de campos gracias a una geometría, la conocida como geometría de toro o toroidal, que básicamente está constituida por espirales circunscritas en una esfera (se puede entender imaginando una rosquilla).
Al parecer, el toroide es la forma que tienen los átomos, los fotones y toda unidad mínima constitutiva de la realidad. Pero no solo: Según los investigadores holandeses, nuestro  cerebro se organizaría también siguiendo esta estructura (aquí hemos hablado antes de las geometrías que forma el cerebro en su actividad).
Esa coincidencia geométrica es la que permitiría al cerebro acoplarse a los campos que nos rodean, para recibir de ellos información continuamente en forma de ondas. Gracias a esto, en nuestra mente se actualizaría, de manera continua, un espacio de memoria global simétrica al tiempo.
Además,  el acoplamiento y ajuste continuos del cerebro a los campos externos, afirman Meijer y Geesink, permitirían guiar la estructura cortical del cerebro hacia una mayor coordinación de la reflexión y de la acción, así como hacia una sincronía en red, que es la necesaria en los estados de consciencia.
La mente como campo
Pero los investigadores holandeses van más allá de todo esto en sus postulados. También señalan que la consciencia no es exclusiva del cerebro, sino que surgiría en todo el universo a escala invariante, de nuevo a través del acoplamiento anidado toroidal de varias energías de campos.
Quizá esto pudiera relacionarse con el concepto de “protoconsciencia” de Hameroff y Penrose del que hemos hablado antes; e incluso con la idea de la matriz de información universal del paradigma holográfico propuesto por el físico David Bohm en el siglo XX.
Meijer y Geesink llegan a describir la mente como un campo situado alrededor del cerebro (lo llaman campo estructurado holográfico), que recogería información externa al cerebro y la comunicaría a este órgano, a gran velocidad (no en vano hablamos de procesos cuánticos). Los investigadores aventuran que este hecho podría explicar la rapidez con la que el cerebro registra y procesa información del entorno, a nivel consciente e inconsciente.
Ese campo estructurado holográfico estaría, según ellos, en la cuarta dimensión o espacio-tiempo, aunque tenga efectos en nuestro cerebro tridimensional e incluso en la manera en que percibimos el mundo en tres dimensiones.
Curiosamente, una idea “parecida” proponía hace unos años el antropólogo Roger Bartran, en su obra Antropología del cerebro: la conciencia y los sistemas simbólicos, aunque en aquel caso la parte de consciencia humana “fuera del cerebro” se ubicaba en los sistemas culturales, con los que algunas regiones cerebrales están estrechamente ligadas.
Implicaciones
Para los científicos holandeses, su hipótesis tiene profundas implicaciones filosóficas: Sugiere que existe una “profunda  conexión de la humanidad con el cosmos” que nos obliga a tener “una gran responsabilidad sobre el futuro de nuestro planeta”, escriben en su artículo.
Asimismo, su teoría podría conllevar un atisbo de respuesta para la pregunta con la que iniciamos este artículo: ¿Cómo los procesos cerebrales (es decir, físicos) dan lugar a la consciencia, que es inmaterial?
Quizá sea que existe un campo mental situado en la cuarta dimensión, allí conectado a otros campos externos mientras, al mismo tiempo, forma parte física de nuestro cerebro. Pero habrá que esperar a que ese campo mental sea una certeza para poder lanzar conclusiones definitivas.

Yaiza Martínez

EL AMOR QUE DESARMA


col otalora

A veces nos empeñamos en que el evangelio no sea Buena Noticia. No creemos, como el Papa, que la misericordia es la actitud que define al evangelio, capaz de cambiar el corazón y la vida de cualquier persona. La importancia esencial de esto se experimenta con especial relevancia en algunos pasajes de la liturgia de la Cuaresma: el texto de Juan sobre la adúltera es un claro ejemplo que muestra la radicalidad del amor de Dios que no acabamos de asimilar.
Las leyes de aquél entonces solo protegían a los hombres, por eso resulta desconcertante el carácter radicalmente transformador del relato de la mujer sorprendida en adulterio. Tan es así, que costó muchos años que se incorporase a los textos canónicos. Algunos Padres de la Iglesia, como san Agustín, temieron que el relato podía alentar al adulterio o servir de excusa para no reconocer su gravedad. Calvino temió que el texto desacreditara las leyes mosaicas de la pena de muerte para el adulterio (Levítico y Deuteronomio).
Aquellos escribas y fariseos estaban obligando a Jesús a elegir entre la misericordia y la justicia legal. Siempre ha estado latente el miedo a la Verdad por muy liberadora que sea; en este caso, el tema no es tanto “la mujer adúltera” sino la doble vara de medir y la hipocresía de los varones frente a la audacia amorosa del Maestro que descoloca a todos, también a nosotros, ojo. La adúltera de este evangelio es culpable y, contra toda lógica religiosa de entonces, Jesús no la condena sino que la salva de morir y encima le devuelve la paz interior. Resulta muy revelador que el mandamiento de Jesús a la mujer para que se apartara del pecado vino después de que ya había sido absuelta de su pecado. Este fue el orden: justificación primero y luego santificación. De hecho, no puede ser de otra manera, porque aunque acudamos al Señor con un arrepentimiento genuino de nuestros pecados, nunca conseguiremos cambiar por nuestros propios medios. Este cambio sólo es posible después de haber sido regenerados por medio del Espíritu.
Es importante tener esto claro, porque lo hemos asumido justo al revés. Los propios fariseos lo hacían así. Para ellos, la persona se tenía que esforzar en merecer el perdón de Dios por una conducta intachable. Para más desconcierto, Jesús ni siquiera condena a los prestigiosos acusadores que se van retirando con pecados seguramente igual de graves o aun mayores. Ni tampoco condena al adúltero, sino que ofrece un camino de gracia a los varones desde su aceptación cómplice en el adulterio.   
Hay que recordar que el fundamento del matrimonio en la ley judía no era el amor ni el compromiso, pues la mujer sufría una apabullante desigualdad de consideración y derechos. Lo esencial era el deber de fidelidad pero entendido desde la propiedad que tenía el marido sobre la mujer. Al cometer adulterio, las mujeres cargaban con el pecado sexual (fuente de tentación y ocasión de pecado para el hombre) y vulneraban la propiedad de otro hombre al transgredir la pureza del linaje del marido engañado, lo cual socavaba el honor y cuestionaba a todo el clan familiar. El adulterio se equiparaba a un robo.
En este relato no caben espacios para que nadie se sienta superior a nadie -excepto Jesús- que ni siquiera se comporta como un juez sino que actúa en el plano superior del amor gratuito de Dios. El día en que todos nos consideremos pecadores podremos dialogar y perdonarnos mutuamente por la gracia de Dios. Con el episodio de la adúltera, la mujer es rescatada de la exclusión y presentada como persona equiparada al varón e igual de destinataria de la Buena Noticia.
Este pasaje nos obliga a preguntarnos cuando acusemos a alguien, da igual si somos hombre o mujer: ¿cómo quisiera ser tratado? Toda ley es un medio, y puede convertir a la religión en excluyente, entendida como un sistema judicial más, tan del gusto de algunos que pretenden arrinconar al Papa y a sus mensajes porque desinstala conciencias que no son mejores que las de aquellos escribas y fariseos expertos en Dios. O puede ser una oportunidad de esperanza, sobre todo para las mujeres peor consideradas y maltratadas. En todo caso, es una oportunidad para abrirnos al amor de Dios.

GRETA THUNBERG: "NO SE ESTÁ HACIENDO NADA PARA DETENER EL COLAPSO CLIMÁTICO Y ECOLÓGICO"


religion digital
Publicamos aquí el texto completo del discurso de la activista Greta Thunberg ante los representantes del Parlamento británico. El discurso fue publicado por The Guardian el 23-04-2019.
Mi nombre es Greta Thunberg. Tengo 16 años. Vengo de Suecia. Y hablo en nombre de las futuras generaciones. Sé que muchos de ustedes no quieren oírnos, dicen que somos sólo niños. Pero sólo estamos repitiendo el mensaje de la ciencia climática unida.
Muchos de ustedes parecen preocupados porque estamos desperdiciando un valioso tiempo de clase, pero les garantizamos que regresaremos a la escuela tan pronto como ustedes comiencen a escuchar a la ciencia y a darnos un futuro. ¿Es realmente pedir mucho?
En el año 2030 tendré 26 años. Mi hermanita Beata tendrá 23. Así como muchos de sus hijos o nietos. Esa es una gran edad, fue lo que nos dijeron. Cuando tienes toda tu vida por delante. Pero no estoy tan segura de que sea tan buena para nosotros.
Tuve la suerte de nacer en un tiempo y lugar donde todos nos hablaban de soñar alto. Yo podría ser lo que quisiera. Podría vivir donde quisiera. Las personas como yo tenían todo lo que necesitábamos y mucho más. Cosas con las que nuestros abuelos no podían soñar. Teníamos todo lo que podríamos desear y, sin embargo, ahora podemos no tener nada.
Ahora, probablemente, ni siquiera tendremos un futuro.
Porque ese futuro fue vendido para que un pequeño número de personas pudieran ganar cantidades inimaginables de dinero. Nos ha sido robado cada vez que ustedes dijeron que el cielo era el límite y que sólo se vive una vez.
Ustedes nos mintieron. Nos dieron falsas esperanzas. Nos dijeron que el futuro era algo para esperar. Y lo más triste es que la mayoría de los niños ni siquiera tienen conciencia del destino que nos espera. No vamos a entender esto hasta que sea demasiado tarde. Y, sin embargo, somos los afortunados. Aquellos que serán más afectados ya están sufriendo las consecuencias. Pero sus voces no serán escuchadas.
¿Está conectado mi micrófono? ¿Pueden oírme?
En el año 2030, dentro de 10 años, 252 días y 10 horas, estaremos en una posición en que se desencadenará una reacción en cadena irreversible más allá del control humano, que probablemente llevará al final de nuestra civilización tal como la conocemos. Es decir, a menos que, en este momento, ocurran cambios permanentes y sin precedentes en todos los aspectos de la sociedad, incluyendo una reducción de las emisiones de CO2 de al menos el 50%.
Noten, por favor, que esos cálculos dependen de invenciones que aún no se han inventado a escala, invenciones que deberían limpiar la atmósfera de cantidades astronómicas de dióxido de carbono.
Además, estos cálculos no incluyen puntos de inflexión imprevisibles y ciclos de realimentación, como el extremadamente poderoso gas metano que escapa del permafrost ártico en rápido derretimiento.
Estos cálculos científicos tampoco incluyen el calentamiento oculto atrapado ya por la contaminación atmosférica tóxica. Ni el aspecto de la equidad –o de la justicia climática– claramente expresado en el Acuerdo de París, que es absolutamente necesario para que esto funcione a escala global.
También debemos tener en cuenta que estos son sólo cálculos. Estimaciones. Esto significa que estos “puntos de no retorno” pueden ocurrir un poco más temprano o más tarde de 2030. Nadie puede estar seguro. Sin embargo, podemos estar seguros de que ocurrirán aproximadamente en esos plazos, porque estos cálculos no son opiniones o suposiciones salvajes.
Estas proyecciones están sostenidas por determinaciones científicas, llevadas a cabo en todas las naciones a través del IPCC. Casi todos los principales órganos científicos nacionales del mundo entero apoyan sin reservas el trabajo y las conclusiones del IPCC.
¿Han oído lo que acabo de decir? ¿Estoy hablando claro? ¿Está conectado el micrófono? Porque estoy empezando a cuestionarme sobre esto.
En los últimos seis meses he viajado por toda Europa durante cientos de horas en trenes, coches y autobuses eléctricos, repitiendo una y otra vez estas palabras que cambian la vida. Pero nadie parece estar hablando de eso, y nada ha cambiado.
Cuando viajo para hablar en diferentes países, siempre me ofrecen ayuda para escribir sobre las políticas climáticas específicas en países específicos. Pero eso no es realmente necesario, porque el problema básico es el mismo en todas partes. Y el problema básico es que básicamente no se está haciendo nada para detener –o incluso retrasar– el colapso climático y ecológico, a pesar de todas las bellas palabras y promesas.
El Reino Unido, sin embargo, es muy especial. No sólo por su impresionante deuda histórica de carbono, sino también por su actual y muy creativa contabilidad de carbono.
Desde 1990, el Reino Unido ha alcanzado una reducción del 37% en sus emisiones territoriales de CO2, según el Global Carbon Project. Y eso suena muy impresionante. Pero esas cifras no incluyen las emisiones de la aviación, las de la navegación ni las asociadas a las importaciones y exportaciones. Si se incluyen estos números, la reducción es alrededor del 10% desde 1990, o una media del 0,4% al año, según el Tyndall Manchester.
La principal razón para esta reducción no es una consecuencia de las políticas climáticas, sino una directriz de la Unión Europea de 2001 sobre la calidad del aire, que esencialmente obligó al Reino Unido a cerrar sus antiguas y extremadamente contaminantes centrales de carbón y sustituirlas por centrales de gas menos contaminantes. Y cambiar de una fuente de energía desastrosa a otra menos desastrosa, por supuesto resultará en una reducción de las emisiones.
Pero el equívoco más peligroso sobre la crisis climática tal vez sea que tenemos que “reducir” nuestras emisiones. Porque eso está lejos de ser suficiente. Nuestras emisiones deben detenerse si queremos no superar de 1,5-2 ºC de calentamiento. La “reducción de las emisiones” es obviamente necesaria, pero es sólo el comienzo de un proceso rápido que debe llevar a parar dentro de unas décadas, o menos. Y por “parar” me refiero a cero líquido y luego rápidamente pasar a números negativos. Esto excluye a la mayoría de las políticas de hoy.
El hecho de estar hablando de “reducir” en vez de “parar” las emisiones tal vez sea la mayor fuerza detrás del continuo “business as usual”. El actual apoyo activo del Reino Unido a la nueva explotación de combustibles fósiles –por ejemplo, la industria del fracking de gas de esquisto en el Reino Unido, la expansión de sus campos de gas y petróleo del Mar del Norte, la expansión de los aeropuertos, así como el permiso para planear una nueva mina de carbón– sobrepasa el absurdo.
Este comportamiento continuado irresponsable, sin duda será recordado en la historia como uno de los mayores fracasos de la humanidad.
La gente siempre me dice a mí y a otros millones de escolares en huelga que debemos estar orgullosos de nosotros mismos por lo que conseguimos. Pero lo único que necesitamos es mirar la curva de emisiones. Y, lo siento, pero esa curva todavía está subiendo. Esa curva es lo único a lo que debemos mirar.
Cada vez que tomamos una decisión deberíamos preguntarnos: ¿cómo afectará esta decisión a esa curva? No deberíamos medir nuestra riqueza y nuestro éxito en el gráfico que muestra el crecimiento económico, sino en la curva que muestra las emisiones de gases de efecto invernadero. No deberíamos simplemente preguntar: “¿Tenemos suficiente dinero para continuar con eso?”, sino también: ¿Ya hemos ahorrado lo suficiente del presupuesto de carbono para gastar en eso?”. Esto debería y debe convertirse en el centro de nuestra nueva moneda.
Muchas personas dicen que no tenemos soluciones a la crisis climática. Y tienen razón. ¿Cómo podríamos tenerlas? ¿Cómo “solucionan” ustedes la mayor crisis que ha enfrentado la humanidad? ¿Cómo “solucionan” ustedes una guerra? ¿Cómo “solucionan” una ida a la Luna por primera vez? ¿Cómo “solucionan” la invención de nuevas invenciones?
La crisis climática es tanto la cuestión más fácil como la más difícil que enfrentamos. La más fácil, porque sabemos lo que debemos hacer. Tenemos que parar las emisiones de gases de efecto invernadero. La más difícil, porque nuestra economía actual todavía depende totalmente de la quema de combustibles fósiles y, con ello, de la destrucción de los ecosistemas, a fin de crear un crecimiento económico duradero.
“Entonces, exactamente, ¿cómo solucionamos eso?” Nos preguntan ustedes a nosotros, los niños y niñas de escuelas que estamos en huelga por el clima.
Y nosotros decimos: “Nadie lo sabe con seguridad, pero tenemos que dejar de quemar combustibles fósiles y restaurar la naturaleza y muchas otras cosas que tal vez no hayamos descubierto.
Entonces, ustedes dicen: “¡Eso no es una respuesta!”
Y nosotros les decimos: “Tenemos que empezar a tratar la crisis como una crisis y a actuar aunque no tengamos todas las soluciones”.
“Eso todavía no es una respuesta”, dicen ustedes
Entonces empezamos a hablar sobre la economía circular y la recuperación de la naturaleza y la necesidad de una transición justa. Y ustedes no entienden de lo que estamos hablando.
Nosotros decimos que todas estas soluciones necesarias no las conoce nadie y por lo tanto debemos unirnos siguiendo a la ciencia y encontrarlas juntos a lo largo del camino. Pero ustedes no escuchan, porque estas respuestas sirven para resolver una crisis que la mayoría de ustedes no entiende completamente. O no quiere entender.
Ustedes no escuchan a la ciencia porque están interesados sólo en soluciones que les permitan seguir adelante como antes. Como ahora. Y esas respuestas ya no existen. Porque ustedes no actuaron a tiempo.
Evitar el colapso del clima exigirá un “pensamiento de catedral”. Debemos echar los cimientos aunque todavía no podamos saber exactamente cómo construir el techo.
A veces simplemente tenemos que encontrar un camino. En el momento en que decidimos realizar algo, podemos hacer cualquier cosa. Y estoy segura de que en el momento en que empecemos a comportarnos como si estuviéramos en una emergencia, podremos evitar la catástrofe climática y ecológica. Los humanos somos muy adaptables: todavía podemos arreglar eso. Pero la oportunidad de hacerlo no durará mucho tiempo. Debemos empezar hoy. No tenemos más excusas.
Nosotros, los niños y niñas, no estamos sacrificando nuestra educación y nuestra infancia para que ustedes nos digan lo que ustedes consideran como políticamente posible en la sociedad que ustedes crearon. Nosotros no hemos venido a las calles para que ustedes se hagan selfies con nosotros y nos digan que admiran verdaderamente lo que hacemos.
Nosotros estamos haciendo esto para despertar a los adultos. Nosotros, los niños y niñas, estamos haciendo esto para que ustedes pongan sus diferencias a un lado y comiencen a actuar como si estuvieran en una crisis. Nosotros estamos haciendo esto porque queremos que vuelvan nuestras esperanzas y nuestros sueños.
Espero que mi micrófono esté conectado. Espero que todos ustedes me hayan oído.

CONCERTAR LA CONCERTADA


col koldo

Afirma con poesía y acierto el inspirador de la popular terapia de las "constelaciones familiares", Bert Hellinger: “Nuestros antepasados siguen viviendo en nosotros, y por medio de nosotros quieren concluir algo que les dará a ellos y a nosotros paz”. Nuestros antepasados y sus creencias y sus sistemas de entender el mundo pueden merecer, más allá del respeto, también nuestra honra. Sin embargo, ese hueco en nuestro corazón no implica adhesión, hacer nuestro lo que ellos tan intensamente vivieron y fervientemente trasmitieron. Podemos honrar sin necesariamente adherirnos, podemos amar sin identificarnos. Nuestros grandes y pequeños conflictos sociales necesitan mucho de ese altruismo que salta y trasciende bandos, creencias y generaciones.
Euskadi reúne al mismo tiempo una importante fidelidad al pasado y a su vez una marcada cultura del rechazo. Nuestra reciente historia y lo mucho que nos ha tocado enfrentar ha fomentado el espíritu de la confrontación. Sin embargo, de su exceso también nos deberemos igualmente de liberar. A menudo no se le encuentra adecuado límite a esa cultura. Persuadir más allá de lo cabal, en el reproche, implica hipotecar en buena medida el futuro. Honramos a nuestros mayores tomando de ellos lo más atemporal, lo más valido. No conviene excluirles de la noche a la mañana del futuro que nos toca gestar. La adecuación de su legado a los nuevos tiempos facilitará el ejercicio. La enseñanza religiosa puede por ejemplo mutar, desprenderse de las formas que no tienen vigencia y actualizar en lo fundamental, el sentido sagrado de la vida y la condición trascendental del humano.
El pasado y su eco nos fracturan demasiado a menudo. ¿Cómo hacer que el ayer se prolongue en su aspecto más positivo y atemporal, sin ningún tipo de imposiciones? Vertebrar la sociedad no es sólo hacerlo entre sus diferentes clases y grupos sociales, sino también entre las diferentes formas de ver e interpretar el pasado y cuanto conlleva. Un importante sector de nuestra sociedad vasca abriga recelo con respecto a nuestro pasado fundamentalmente católico y sus instituciones. No tenemos por qué hacer enteramente nuestra la cosmovisión de nuestros mayores, sin embargo, podemos honrar ese legado extrayendo sus aspectos medulares que no han caducado. Hay valores universales sin fecha que ha vehiculado nuestra tradición religiosa. La no integración de la fe transmitida por nuestros mayores no debiera empujarnos al rechazo global, pues ello comportará, a más o menos largo plazo, algo a sanar.
Nuestra sociedad ha cambiado con excesiva rapidez y en medio de esta profunda y acelerada transformación conviene mantener vivo el hilo, el sentimiento de agradecimiento. Sin él, nuestro futuro carecerá de enraizamiento y solidez. La actitud de agradecimiento, no exenta de discernimiento, puede representar un buen uso de esa plena libertad por la que tanto hemos luchado y de la que hoy por fin gozamos. El conflicto de la enseñanza concertada vasca podrá tener su aspecto de reivindicación económica, pero hay quien se pregunta si contiene también algo de este aspecto de rechazo. No conviene que una nueva educación quede lastrada por el rechazo. Cuestionar por entero nuestra herencia cultural y religiosa auguraría una polarización poco recomendable en el ámbito educativo.
En medio de esta suerte de complicados equilibrios prevalezca el tino y la buena voluntad. Que cada parte en el conflicto halle su lugar y compromiso de acuerdo a la nota de estos tiempos. Las órdenes religiosas que regentan las instituciones de enseñanza tienen su particular cometido, su cita con un presente sin tutelas internas de ningún orden. Están llamadas a actualizarse, a abrirse, a adecuarse a una sociedad más diversa, a ser testimonio de una fe cada vez más emancipadora, con cada vez menos jerarquía, dogma y fronteras. Los profesionales de la enseñanza concertada en huelga intermitente reconsideren llevar calabazas a ningún portal. Seguramente nadie merece calabazas en este presente simiente en el que unos y otros son llamados a encontrar su sitio, su armónica ubicación en una aula cada vez más ancha y plural. Un lugar para todos es también la enseñanza que subyace en este conflicto. Intrincadas cuestiones laborales a un lado, puedan encontrar su lugar, tanto quienes defienden cierta vigencia del legado del pasado, como quienes ponen acento en la renovación. En medio, un sentido de respeto, de honra a lo que la alteridad representa y es portadora.
Hay que concertar el pasado con el futuro y viceversa y hay que hacerlo con habilidad, generosidad y mutua comprensión. Hay que concertar los altares y los encerados de ayer con los del mañana y en esta definitiva apuesta no sobra nadie. El hecho religioso pueda desbordarse a sí mismo, pueda abrir sus límites y tornar más espiritual, es decir más libre y menos categorizado, pueda encontrarse y fecundarse con una creciente laicidad más abierta por su parte al misterio que todo lo permea. Tanto en la escuela como en otros ámbitos de la vida ciudadana, éste constituye un desafío colectivo que no conviene eludir.