FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA
SAN JUAN BOSCO (Pinchar imagen)

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA
ESTAMOS EN LARREA,4 - 48901 BARAKALDO

BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
ESTE BLOG TE INVITA A LEER TEMAS DE ACTUALIDAD Y DE DIFERENTES PUNTOS DE VISTA Y OPINIONES.




jueves, 27 de febrero de 2020

EN VÍSPERAS DE LA REVUELTA DE LAS MUJERES EN LA IGLESIA… I HAVE A DREAM


col pepa torres
En la víspera de las convocatorias de la Revuelta de las mujeres en la Iglesia… Hasta que la dignidad se haga costumbre, en numerosos lugares del estado español, he tenido un sueño…  
Soñé que estaba en una mezquita y que cuando iba a acceder al espacio separado que se nos designa a las mujeres en ella, una mujer mayor con hijab, nos animaba a levantarnos y a colocarnos en la parte central, mientras los hombres nos abrían amablemente el paso. Otra mujer, joven y negra, con la cabeza descubierta cogía el micrófono y animaba a hombres y mujeres a no consentir ningún tipo de discriminación ni violencia contra mujeres y niñas, y lo hacía en nombre de Allah y Muhammad, su profeta, quien por su trato y relación con las mujeres había siempre reivindicado su dignidad e integridad. Su discurso continuaba argumentando que un buen musulmán o una buena musulmana no podían ser indiferentes ni naturalizar, y mucho menos provocar, el sufrimiento y la violencia contra mujeres y niñas, ni en el interior de los hogares y las instituciones religiosas, ni en los espacios sociales o públicos. Pero mi sueño no terminó aquí, sino que fue poblándose de nuevas imágenes que me iban impregnando de una sensación de alegría y perplejidad.
El segundo escenario era una iglesia de mi barrio en la que los sacerdotes aparecían sentados entre las gentes, sin más distinción que una estela morada con unas letras escritas en blanco en las que se podía leer: en nombre de Jesús ni una muerta más. En el templo reinaba un gran silencio que se rompió cuando desde el púlpito unas voces de mujeres, con distintos acentos, empezaron a proclamar la homilía comentando los textos del crimen de Guibea (Ju 19, 1-29), el Evangelio de la hija de Jairo y la hemorroisa (Mt 9, 18-29), conectando las lecturas con las más de 900 mujeres asesinadas en España en la última década, el feminicidio de Ciudad Juárez, las violaciones de mujeres en la India, el negocio multimillonario de la trata de mujeres en el mundo y los informes presentados al Vaticano recientemente sobre sobre los abusos y la explotación de las religiosas al   interior de la iglesia.
Las mujeres predicaban con convicción y fuerza, pero lo que más me llamaba la atención en mi sueño no eran ellas, sino la escucha interesada y convencida de la mayoría de los hombres que asentían con entusiasmo a sus palabras. La homilía terminaba urgiendo a los poderes públicos, a las iglesias y a todas las autoridades religiosas a no consentir prácticas ni lenguajes violentos ni discriminatorios hacia las mujeres y a implantar en los proyectos pastorales de todos los centros religiosos un programa específico para erradicar la violencia de género y la discriminación.
El tercer y último escenario de mi sueño era la plaza de la catedral de Madrid, donde el papa Francisco, en visita sorpresa, rompiendo todo protocolo, había convocado a una rabina, una imán, una mujer sacerdote, una monja budista y una líder feminista para hacer un declaración conjunta universal de todas las religiones contra la violencia machista, la discriminación y los feminicidios. Cuando la líder feminista iba a coger el micrófono el despertador me hizo volver a la realidad. Los sueños son eso, sueños, pero tienen también el valor de anticipar deseos e imaginarlos y hacer de brújulas para el camino. Quizás esto sea lo que esté en el trasfondo de mi sueño de anoche: iniciativas como la de los obispos estadounidenses  When I Call for Help: A Pastoral Response to Domestic Violencia Against Women, condenando la violencia de género la discriminación de las mujeres y el uso de la religión y la Biblia como forma de legitimación de las mismas.
En el contexto de la revuelta de las mujeres en la Iglesia el próximo 1 de marzo frente a las catedrales de nuestras ciudades las mujeres cristianas tenemos sueños inaplazables que exigen una urgente reforma estructural de la iglesia, de modo que las mujeres estemos presentes, con voz y voto, en los lugares donde se toman las decisiones y ninguna mujer por el hecho de serlo sea excluida de ningún ministerio ni objeto de explotación o violencia.  
Del mismo modo que muchas mujeres del mundo hoy estamos convencidas que el cambio del sistema será feminista o no será, los cambios en la iglesia para ser creíbles han de incluir los sueños impostergables de las mujeres, las eternas ignoradas e instrumentalizadas por los intereses patriarcales de la institución, que olvida que la gloria de Dios es que las mujeres vivamos y lo hagamos con plenitud y en abundancia.  Por eso
Estamos y estaremos en revuelta… Hasta que la igualdad se haga costumbre.
Súmate a la revuelta el 1 de marzo, a las 12 h, frente a la catedral y únete de este modo a la movilización mundial convocada por el movimiento intencional de mujeres  católicas Voices of faith (https://voicesoffaith.org/es-home)...

JESÚS DE NAZARET VOCERO DEL REINO Y DIGNO DE CONFIANZA


col Carme Soto

Mt 4,1-11
El evangelio de Mateo después de informar sobre el bautismo de Jesús en el Jordán introduce el relato de las tentaciones. Un relato que no busca recordar una experiencia ocurrida en un momento y lugar determinado de la vida del Maestro, sino que quiere ofrecer respuestas a algunas preguntas clave que tiene la comunidad receptora del evangelio.
Mateo pertenece a una comunidad cristiana procedente del judaísmo (judeocristianos), pero que han sido expulsados de la sinagoga por defender, ante sus hermanos judíos, que en Jesús se habían cumplido las promesas que Dios había dado a Israel y era el Mesías.  Esta situación les produce dolor y desarraigo y necesitan ahondar y afianzar su fe, por eso para Mateo es tan importante recordarles con frecuencia que Jesús desde su nacimiento está cumpliendo las Escrituras y que en su vida las cosas no ocurren por casualidad, sino que en todo está guiado por el Espíritu de Dios.
Mateo señala con fuerza que Jesús es el hijo de Dios, el mesías y, a pesar de la cruz, el Dios de Israel lo resucitó y confirmó toda su vida, sus palabras y sus obras. La comunidad ha de construir su nueva identidad en Cristo fuera de la sinagoga, pero sabe que el Dios que acompañó a Israel por el desierto hacia la tierra prometida os acompaña ahora también a ellos en su camino de seguimiento de Jesús el Cristo.
El relato de las tentaciones pone de manifiesto de qué manera Jesús es Mesías e Hijo de Dios. Este episodio presenta a Jesús afrontando la experiencia de ser tentado pero la intención primera de la narración no es exhortar a la excelencia moral, ni alertar sobre el carácter engañoso de muchos reclamos sociales que enfrentan y empequeñecen a las personas porque las hacen egoístas soberbias e incluso tiranas.
El relato muestra que Jesús es digno de confianza como lo había afirmado Dios, su padre/madre, en el bautismo. Jesús, al afrontar la misión recibida de proclamar que el Reino de Dios está llegando, no va a utilizar a Dios en su propio beneficio (4,3-4), ni va a vincular su mensaje a la espectacularidad o el éxito (4,5-7), ni va a reunir adeptos por su poder (4,8-10).
La escena se centra en Jesús afrontando el espejismo de las seguridades religiosas.  Las tentaciones lo llevan desde el desierto al Templo.  Dos espacios que, en la fe de Israel, evocan encuentros significativos con Dios.
El desierto es memoria del Dios liberador que acompaña y alimenta a su pueblo, pero también lugar de tentación, de cansancio y búsqueda de seguridades. El templo, lugar sagrado por excelencia para Israel se convirtió muchas veces en terreno donde crecía el orgullo y se levantaban muros de desigualdad y elitismo.  Jesús citando la Escritura rechaza entrar en ellos asumiendo sus tentaciones y los resignifica para convertirlos en espacios de la acción salvífica de Dios.
 Jesús afrontando la tentación deja fuera de su camino la manipulación de lo sagrado, la tranquilidad de las seguridades, el miedo a perder. Afrontando la tentación se hace digno de confianza, inaugurando un modo nuevo de escuchar a Dios, de creer en él. Afrontando la tentación se hace palabra encarnada del Dios del Reino, hogar de quienes tienen hambre y sed, de quienes no tienen poder ni político ni religioso.
Para Mateo y su comunidad contemplar a Jesús en este relato fortalece su fe en él, sostiene su esperanza, los invita a transitar una nueva sacralidad fuera ya de la sinagoga. Las palabras del Deuteronomio pronunciadas por Jesús suenan ahora de forma nueva:
No son los milagros los que hacen mesías a Jesús sino la liberación y sanación que sus signos ofrecen en nombre de Dios (Mt 4,4; Dt 8,3)
No es la construcción de un Reino poderoso lo que orienta la vida de Jesús, sino el hacer visible el amor gratuito de Dios que reconstruye lo que estaba perdido (Mt 4, 7; Dt 6,16)
No todo vale cuando se habla de Dios, no toda forma de creer es digna de Dios, solo la Palabra de la cruz (1 Cor 1, 17-31) balbucea la fe en el Abba de Jesús, locura y necedad para quienes esperan milagros o sabiduría donde solo puede haber amor y perdón (Mt 4,10; Dt 6, 13).

Carme Soto Varela, ssj

CUIDAR LA BIOLOGÍA NO ES MALO. LA TRAMPA ESTÁ EN QUEDARSE SOLO EN ESO


col fraymarcos
Mt 4,1-11
Debe cambiar radicalmente nuestra manera de afrontar el tiempo de cuaresma. Se nos ha insistido hasta la saciedad que la cuaresma era un tiempo de examen de conciencia para descubrir nuestros fallos, para concienciarnos de que habíamos ofendido a Dios, para sentirnos pecadores. Una vez que descubrimos que estábamos enfangados en la mierda, pedir a Dios que nos sacara de ella y si Dios era reacio a perdonarnos, ahí estaba la muerte de Jesús que nos daba derecho a ese perdón. Pasada la alegría de sentirnos perdonados, llegaba la angustia de volver a fallar.
La cuaresma es un tiempo privilegiado para analizar la trayectoria de nuestra vida y descubrir que, con demasiada frecuencia, nos equivocamos, dando pasos que nos alejan de la plenitud de humanidad que es nuestra meta. No tiene mucho sentido que nos paremos a analizar la piedra en la que hemos tropezado. Tampoco tiene sentido hacer penitencia pensando que es el requisito indispensable para que Dios nos perdone. Se trata de tomar conciencia de que alcanzar la meta supone esfuerzo y decisión para no caer en la trampa del hedonismo.
De lo dicho se desprende, que más importante que mirar hacia atrás mortificándonos por los pasos mal dados, es descubrir donde está la meta y comenzar a andar en esa dirección. Lo importante es tomar conciencia clara de donde está la meta. Pero resulta que no puedo saber donde está porque nunca estuve allí. Aquí puede venir en nuestro auxilio la experiencia de otros seres humanos que sí se aproximaron a ella. Para nosotros los cristianos, el hombre que más cerca estuvo de ella es Jesús, por eso debemos fijarnos en él y tomarlo como guía en nuestra vida.
Las tentaciones de Jesús, y las nuestras, nos advierten de la necesidad de esfuerzo para no ser engañados por el placer inmediato que puede proporcionarnos poner nuestra mente al servicio de los sentidos, las pasiones y los apetitos. Los animales disponen de un piloto automático que les conduce en todo momento a su propia meta. Al ser humano se le han entregado los mandos de la nave y no tiene más remedio que dirigirla él. No podemos conducir un vehículo manteniendo fijo el volante. Tampoco nadie puede conducirlo por nosotros, ni siquiera Dios.
La primera tentación pretende convertir a Jesús en oprimido y le ofrece liberarse a cambio de pan. La segunda le ofrece honor y gloria a cambio de servidumbre. Tanto oprimir a otro como dejarse oprimir son ofertas satánicas. La tercera es una oferta de poder desmedido sobre todo y sobre todos los hombres. La opresión es el único pecado, porque es lo único que nos impide ser humanos. Vamos a analizar las tentaciones de Jesús en lo que tienen de común con las trampas que el placer, con apariencia de bien, tiende a todos los hombres.
A nadie se le ocurrirá hoy tomar el relato del Génesis como un hecho histórico. El pecado de Adán es un mito ancestral que encontramos en muchas culturas. Esto no quiere decir que sea simplemente mentira. El mito, en sentido estricto, es un intento de explicar conflictos vitales del ser humano que no se puede entender de una manera racional. El relato de Adán y Eva intenta explicar el problema del mal, y lo hace partiendo de las categorías de aquel tiempo.
Tampoco el relato de las tentaciones es una crónica de sucesos. Jesús se retiró muchísimas veces al “desierto”. Se trata de resumir todas las pruebas que tuvo que superar a lo largo de su vida. En Jesús la tentación tiene una connotación especial, porque se plantea conforme a su situación personal. La talla de su humanidad tiene que darla en relación con la tarea que se le ha encomendado: cómo desarrollar su auténtico mesianismo.
Los posibles tropiezos, al recorrer su camino mesiánico, se relatan condensados en un episodio al comienzo de su vida pública, pero resumen la lucha que tuvo que mantener durante toda su vida. A Jesús no le tentó ningún demonio. La tentación es algo inherente a todo ser humano. Por eso es el mejor argumento a favor de su humanidad. Quien no se haya enterado de que la vida es lucha, tiene asegurado el más estrepitoso fracaso. A todos se nos dan unas posibilidades infinitas de plenitud, pero alcanzarlas supone poner toda la carne en el asador para conseguirlas.
A ver si soy capaz de haceros ver que no se trata de una elección entre el bien y el mal. El ser humano no es el lugar de lucha de dos fuerzas contrarias: el Espíritu y el diablo, el Bien y el Mal. Esa alternativa no es real porque el mal no puede mover la voluntad. Se trata de discernir lo bueno y lo malo, siendo capaces de ir más allá de las apariencias. La lucha se plantea entre el bien auténtico y el aparente. El plantear una lucha contra el mal no tiene ni pies ni cabeza. Una vez que descubro que algo es malo para mí, no tengo que hacer ningún esfuerzo para vencerlo.
Las tres tentaciones de Jesús no son zancadillas puntuales que el diablo le pone. Se trata de contrarrestar una inercia que, como todo ser humano, tiene que superar. Ni el placer sensible, ni la vanagloria, ni el poder, pueden ser el objetivo último de un ser humano. El poder y las seguridades, como fundamento de una relación con Dios, quedan excluidos. El poder podía haber dado eficacia a su mesianismo, pero no llevaría la libertad al hombre. La salvación tiene que llegar al hombre desde dentro de sí mismo, por lo que tiene de específicamente humano.
No necesitamos ningún enemigo que nos tiente. Somos lo bastante complicados para meternos solitos en esos berenjenales. La tentación es inherente al ser humano, porque en cuanto surge la inteligencia y tiene capacidad de conocer dos metas a la vez, no tiene más remedio que elegir. Como el conocimiento es limitado, la posibilidad de equivocarse está siempre ahí. Y suele suceder que adhiriéndose a lo que creía bueno, se encuentra con lo que es malo para él. Si esto no lo tenemos claro, pondremos el fallo en la voluntad que elige el mal, lo cual es imposible.
Si el problema no está en la voluntad, no se podrá resolver con voluntarismo. Aquí está una de las causas de nuestro fracaso en la lucha contra el pecado. Nos han insistido en la fuerza de voluntad para superar la tentación pero todos sabemos que esa estrategia es ineficaz. Si el problema es de entendimiento, solo se podrá resolver por el conocimiento. Mi tarea será descubrir lo que es auténticamente bueno o malo para mí. Ese “para mí”, se refiere a mi verdadero ser, no al yo egoísta e individualista. Ni siquiera podemos esperar de Dios que me saque del dilema.
Un peligro añadido es que en nuestra sociedad tendemos a considerar como bueno lo que la mayoría acepta como tal. El esfuerzo por alcanzar una verdadera humanidad es todavía una actitud de minorías. A través de la historia humana, han sido muy pocos los que han manifestado con su vida una plenitud humana. La mejor prueba es que los consideramos seres extraordinarios. La mayoría de los mortales nos contentamos con vivir cómodamente sin valorar el esfuerzo por llegar a ser algo más. Aquí el valor de la democracia queda muy relativizado.
El “está escrito”, repetido por tres veces, tiene un profundo significado. Adán y Eva pretendieron ser ellos los dueños del bien y del mal, es decir, que sea bueno lo que yo determine como tal y que sea malo lo que yo quiero que lo sea. Es la constante tentación de todo ser humano. Cuando Jesús repite por tres veces: “está escrito”, reconoce que no depende de él lo que está bien o lo que está mal, está determinado, no por una voluntad externa de Dios, sino por la misma naturaleza del ser. Sin descubrir esa naturaleza nunca podremos acertar.

Meditación
La verdadera conquista de lo humano se consigue en el interior.
Solo lejos del bullicio, del ruido y de la vorágine de los sentidos
te puedes encontrar contigo mismo y dilucidar tu futuro.
No te dejes engañar por los cantos de sirena.
Son cada vez más y con más poder de seducción.
Pero la fuerza del Espíritu, siempre será mayor.

ADÁN, EVA Y JESÚS FRENTE A LA TENTACIÓN


col sicre

Domingo 1º de Cuaresma. Ciclo A
Al comenzar la Cuaresma, tiempo de conversión y preparación para celebrar la Pascua, la Iglesia nos recuerda dos actitudes muy distintas frente a la tentación: la de Adán y Eva, en la que podemos vernos reflejados todos nosotros, y la de Jesús. En el primer caso triunfa la debilidad, la caída inmediata; en el segundo, la fuerza, la capacidad de resistir en la prueba. Pero esta contraposición no pretende desanimarnos ni denunciar lo débiles y malos que somos. Al contrario, como afirma Pablo en la segunda lectura, «si por la culpa de uno murieron todos, mucho más, gracias a un solo hombre, Jesucristo, la benevolencia y el don de Dios desbordaron sobre todos».
La debilidad de Eva y Adán (1ª lectura: Génesis 2,7-9; 3,1-7)
El relato describe el proceso que lleva al pecado. No lo hace con un lenguaje intelectual, sino mediante un dialogo vivo. Para ello introduce a la serpiente, que ya en el poema mesopotámico de Gilgamesh, desempeñaba un papel capital como enemiga del hombre, al que roba la planta de la vida y la inmortalidad. Pero el autor de nuestro relato enfoque el tema de manera distinta, más profunda. La serpiente no roba la planta de la vida, sino que destruye al ser humano por dentro.
La tentación comienza con una mentira, exagerando y falseando la prohibición de Dios (comparar sus palabras con 2,16‑17). Presenta al Señor como alguien inhumano y cruel, que impone al hombre algo terrible. Sus palabras son tan burdas que al principio es fácil rechazarlas. Pero la tentación insiste. Niega la existencia de peligro. Y entonces surge la atracción por lo prohibido y la apetencia. Hasta entonces, parece como si Eva y Adán no se hubiesen fijado en el árbol. El simple miedo a morir los retrae de su contemplación. Ahora, «la mujer vio que el árbol tentaba el apetito, era una delicia para los ojos y apetecible para adquirir conocimiento» (3,6). A partir de ese momento, está perdida, y también su marido.
Al punto, el pecado produce sus frutos. La serpiente había prometido que se les abrirían los ojos (3,5). Efectivamente, se les abren y adquieren un conocimiento nuevo (3,7). Pero lo que aprenden es que están desnudos, y esto provoca vergüenza mutua y vergüenza y miedo ante Dios. También surge el sentimiento de culpa, y el ansia de descargar en otro la propia responsabilidad. En su deseo de justificarse, el hombre culpa a la mujer, rompiendo con ello la solidaridad entre la pareja. La mujer, sin otra alternativa, culpa a la serpiente. [Esta última parte no se lee en la liturgia.]
La serpiente ha sido identificada: 1) con Satanás; 2) con una figura simbólica: el apetito humano, la curiosidad intelectual; 3) con una figura mitológica. Es fundamental la idea de que ha sido creada por Yahvé. Sugiere el carácter misterioso del mal.
  1. La fortaleza de Jesús (evangelio: Mateo 4,1-11)
El contraste más fuerte con Eva y Adán lo representa Jesús en el momento de las tentaciones. El relato más antiguo, el de Marcos, es muy breve y misterioso. Mateo y Lucas lo completaron con las tres famosas tentaciones que todos conocemos, y que empalman con el episodio del bautismo, en el que la voz del cielo proclama: «Tú eres mi hijo amado, en quien me complazco». ¿Cómo entiende Jesús su filiación divina? ¿Cómo un salvoconducto para pasarlo bien y triunfar? Todo lo contrario. Inmediatamente después marcha al desierto, y allí va a quedar claro cómo entiende su filiación. 
Primera tentación: solucionar las necesidades primarias
Partiendo del hecho normal del hambre después de cuarenta días de ayuno, la primera tentación es la de utilizar el poder en benefi­cio propio. Es la tentación de las necesidades imperiosas, la que sufrió el pueblo de Israel repetidas veces durante los cuarenta años por el desierto. Al final, cuando Moisés recuerda al pueblo todas las penalidades sufridas, le explica por qué tomó el Señor esa actitud: «(Dios) te afligió, haciéndote pasar hambre, y después te alimentó con el maná, para enseñarte que no sólo de pan vive el hombre, sino de todo lo que sale de la boca de Dios» (Dt 8,3).
En la experiencia del pueblo se han dado situacio­nes contrarias de necesidad (hambre) y superación de la necesidad (maná). De ello debería haber aprendido dos cosas. La primera, a confiar en la providencia. La segunda, que vivir es algo mucho más amplio y profundo que el simple hecho de satisfacer las necesidades primarias. En este concepto más rico de la vida es donde cumple un papel la palabra de Dios como alimento vivifica­dor. En realidad, el pueblo no aprendió la lección. Su concepto de la vida siguió siendo estrecho y limitado. Mientras no estu­viesen satisfechas las necesidades primarias, carecía de sentido la palabra de Dios. 
En el caso de Jesús, el tentador se deja de sutilezas y va a lo concreto: «Si eres Hijo de Dios, di que las piedras éstas se conviertan en panes». Jesús no necesita quejar­se de pasar hambre, ni murmurar como el pueblo, ni acudir a Moisés. Es el Hijo de Dios. Puede resolver el problema fácilmente, por sí mismo. Pero Jesús tiene aprendida desde el comienzo esa lección que el pueblo no asimiló durante años: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino también de todo lo que diga Dios por su boca». 
La enseñanza de Jesús en esta primera tentación es tan rica que resulta imposible reducirla a una sola idea. Está el aspecto evidente de no utilizar su poder en beneficio propio. Está la idea de la confianza en Dios. Pero quizá la idea más importante, expresada de forma casi subliminar, es la visión amplia y profunda de la vida como algo que va mucho más allá de la necesidad primaria y se alimenta de la palabra de Dios. 
Segunda tentación: pedir pruebas a Dios
La segunda tentación (tirarse desde el alero del templo) también se presta a interpretaciones muy distintas. Podríamos considerar­la la tentación del sensacionalismo, de recurrir a procedi­mientos extravagantes para tener éxito en la actividad apostóli­ca. La multitud congregada en el templo contempla el milagro y acepta a Jesús como Hijo de Dios. Pero esta interpretación olvida un detalle importante. El tentador nunca hace referencia a esa hipotética muchedumbre. Lo que propone ocurre a solas entre Jesús y los ángeles de Dios. Por eso parece más exacto decir que la tentación consiste en pedir a Dios pruebas que corroboren la misión encomendada. Nosotros no estamos acostumbrados a esto, pero es algo típico del Antiguo Testamento, como recuerdan los ejemplos de Moisés (Ex 4,1-7), Gedeón (Jue 6,36-40), Saúl (1 Sam 10,2-5) y Acaz (Is 7,10-14). Como respuesta al miedo y a la incertidumbre espontá­neos ante una tarea difícil, Dios concede al elegido un signo milagroso que corrobore su misión. Da lo mismo que se trate de un bastón mágico (Moisés), de dos portentos con el rocío nocturno (Gedeón), de una serie de señales diversas (Saúl), o de un gran milagro en lo alto del cielo o en lo profundo de la tierra (Acaz). Lo importante es el derecho a pedir una señal que tran­quilice y anime a cumplir la tarea. 
Jesús, a punto de comenzar su misión, tiene derecho a un signo parecido. Basándose en la promesa del Salmo 91,11-12 («a sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos; te llevarán en volandas para que tu pie no tropiece en la piedra»), el tentador le propone una prueba espectacular y concreta: tirarse del alero del templo. Así quedará claro si es o no el Hijo de Dios. Sin embargo, Jesús no acepta esta postura, y la rechaza citando de nuevo un texto del Deuteronomio: «No tentarás al Señor tu Dios» (Dt 6,16). La frase del Dt es más explícita: «No tentaréis al Señor, vuestro Dios, poniéndolo a prueba, como lo tentasteis en Masá (Tentación)». Contiene una referencia al episodio de Números 17,1-7.  Aparentemente, el problema que allí se debate es el de la sed; pero al final queda claro que la auténtica tentación consiste en dudar de la presencia y la protección de Dios: «¿Está o no está con nosotros el Señor?» (v.7). En el fondo, cualquier petición de signos y prodigios encubre una duda en la protección divina. Jesús no es así. Su postura supera con mucho incluso a la de Moisés. 
Tercera tentación: el deseo de triunfar
La tercera tentación, a tumba abierta por parte del tentador, consiste en la búsqueda del poder y la gloria, aunque suponga un acto de idolatría. No es la tentación provocada por la necesidad urgente o el miedo, sino por el deseo de triunfar. Jesús rechaza la condición que le impone Satanás citando Dt 6,13. 
* * *
Para Mt, Jesús en el desierto es lo contrario de Israel en el desierto. En aquella época, el pueblo sucumbió fácilmente a las pruebas inevitables de la marcha: hambre, sed, ataques enemigos. Dudaba de la ayuda de Dios, se quejaba de las dificultades. Jesús, nuevo Israel, sometido a tentaciones más fuertes, las supera. Y las supera, no remontándo­se a teorías nuevas ni experiencias personales, sino a las afirmaciones básica de la fe de Israel, tal como fueron propues­tas por Moisés en el Deuteronomio. Los judíos contemporáneos de Mateo y de su comunidad no tienen derecho a acusar a su fundador de no atenerse al espíritu más auténtico. Jesús es el verdadero hijo de Dios, el único que se mantiene fiel a Él en todo momento. 
El problema de la historicidad
El relato de Mt nos obliga a preguntarnos si se trata de hechos históricos o ficticios. Porque el diálogo con el tentador, el viaje a la ciudad santa y el otro a una montaña altísima no parecen tener nada de histórico.
Es interesante recordar que el cuarto evangelio no contiene un episodio de las tentaciones, pero habla de ellas a lo largo de la vida de Jesús. La más fuerte es la del poder, en el momento en que los galileos quieren nombrar a Jesús rey. Y tentaciones muy parecidas en su contenido, no en la forma, se repiten al final de la vida de Jesús, en la cruz: «Si eres Hijo de Dios, sálvate y baja de la cruz» (Mt 27,40). Estas tentaciones reflejan otro dato de gran interés: los tentadores son los hombres, no Satanás. 
Reflexión final
La tentación es un hecho real en la vida de Jesús, a la que se vio sometida por ser verdadero hombre. 
Mt ha recogido este tema para dejarnos claro desde el princi­pio cómo entiende Jesús su filiación divina: no como un privile­gio, sino como un servicio. 
En el fondo, las tres tentaciones se reducen a una sola: colocarse por delante de Dios, poner las propias necesidades, temores y gustos por encima del servicio incondicional al Señor, desconfiando de su ayuda o queriendo suplantarlo. 
Las tentaciones tienen también un valor para cada uno de nosotros y para toda la comunidad cristiana. Sirven para analizar nuestra actitud ante las necesidades, miedos y apetencias, y nuestro grado de interés por Dios.

SERVIR A JESÚS


comentario editorial
“El obispo, como todo cristiano, “servidor de todos” (San Agustín, obispo de Hipona)
1 de marzo. DOMINGO I DE CUARESMA
Mt 4, 1-11
Al punto lo dejó el diablo y unos ángeles vinieron a servirle
El relato de las tres tentaciones en el desierto que trae a nuestra consideración este primer domingo de cuaresma, relatando cómo el diablo intenta provocar la rebelión de Jesús contra los designios del Padre, nos trae a la memoria las triples relaciones opresoras -que también han tentado a la humanidad a lo largo de la historia- en el triple orden de lo económico (pan), lo político (reinos de la tierra), y lo religioso (milagro), como señala Schökel en La Biblia de nuestro tiempo.
Pero lo que no explica el evangelio es qué fue lo que los ángeles le sirvieron, y si por respeto a estos seres celestiales aceptó sus servicios quien en cierta ocasión dijo que él “no había venido a ser servido, sino a servir” (Mt, 20, 28).
“El obispo, como todo cristiano, “servidor de todos”, lo dijo una destacada autoridad de la Iglesia: San Agustín, obispo de Hipona, que conocía muy bien el Evangelio.
Y servir a los otros es redimir cautivos, como hacían y siguen haciendo los Mercedarios, fieles al lema de su Orden: “De cautivos a redimidos”, y en cuyas Constituciones, hoy vigentes todavía, que donde haya una necesidad social, allí estarán ellos presentes para liberar a los demás de sumisiones, pues como dice Sancho Panza en El Quijote: “el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres”.
Cuando escuché todo lo aquí mencionado, me quedé estupefacto, apoyé mis manos sobre la faz de ello, y me tembló todo el cuerpo poblándomelo de energía, por cuya causa dejé volar mis pensamientos, que habían despegado de la pista de mi mente, y recogido el tren de aterrizaje se fueron de nuevo a un aeropuerto evangélico con el nombre de María Magdalena en el frontispicio.
Lo había construido una arquitecta argentina que había estudiado Bellas Artes, y por eso era tan “lindo”, como ella misma hubiera dicho.
Entré en aquel museo que Marisa Ventura, la arquitecta argentina que había estudiado Bellas Artes, y pasé la mañana disfrutando de su ciencia: “Un viaje de descubrimiento espiritual al corazón de María Magdalena”.
He aquí dos joyas, Marisa y María Magdalena, sonora una otra en silencio, a las que yo trataré de poner música emocionado, porque cuando nos conocimos en Parquelagos aquella tarde, tu cabello enjugó mi rostro, como un día enjugaron los pies del Nazareno, dejando sus pies y mi rostro florecidos.
“Ella fue la mujer y complemento divino de Jesús, la custodia de su mensaje original, de su descendencia y linaje, Mujer de inmensa fe, sabiduría y coraje”, cuya imagen sonora aparece en el Autorretrato con laúd: imagen de sonido, de Jan Havicksz Steen.
“Habitualmente se la describe como la líder del grupo de mujeres seguidoras de Jesús, como una mujer fuerte e independiente, leal seguidora de Cristo”.
Maria Magdalena
La primera en verle resucitado, Magdalena, y te dijo: Nolli me tángere, con su brazo levantado señalando el cielo, aunque seguro estoy, hubiera sido su deseo haberte dado con él un tierno abrazo: “Quiero morir en tus brazos, Magdalena, como Alfredo murió en los de Violetta”.

LLÉVAME DE LA MANO
Llévame de la mano a tus banquetes carnales 
y convídame a la fiesta de tu cuerpo, 
hecho de trágicos amores.
Te enseñaré las flores, Violetta, 
y pediré a los pájaros que te canten canciones matinales, 
y que las cítaras se bajen de los árboles, 
donde los judíos deportados por Nabucodonosor a Babilonia las habían colgado,
y entonen de nuevo el coro, añorando su regreso a Judea:
Va, pensiero sull'ali dorate
va, ti posa sui clivi, sui colli,
ove olezzano trepide e molli
l'aure dolci del suolo natal!

Y tú dirás a Alfredo:
di questo cuore non puoi comprenderé tutto l'amore,
porque tan grande es el amor que le tienes, que no te cabe en el pecho.
Hasta que un día el doctor Grenvil le pronostica 
que no vivirá mucho tiempo, y 
Alfredo muere en los brazos de Violetta.

lunes, 24 de febrero de 2020

“Queremos igualdad”… A las mujeres de la Iglesia se les acaba la paciencia


IMG Revuelta de MujeresConcentración para el próximo 1 de marzo en Madrid y otras ciudades españolas
Distintos colectivos de teólogas y de mujeres cristianas se han unido en la “Revuelta de mujeres en la Iglesia. Hasta que la igualdad se haga costumbre”
Han convocado concentraciones en 90 ciudades europeas a lo largo del mes de marzo, coincidiendo con el Día Internacional de la Mujer
Marifé Ramos (Madrid): “Existe una desproporción entre lo que las mujeres damos a la Iglesia desde hace muchísimos años, con cariño y gratuidad y la respuesta que estamos obteniendo”··· Ver noticia ··

CURAS CASADOS: ITE MISSA EST

Enviado a la página web de Redes Cristianas
PEPE MALLO
curas casados
“Curas casados: podéis ir (y dejarme) en paz”
Frustración amarga, ilusionada euforia y defraudada decepción esperanzada, tres evidentes consecuencias ante la exhortación “Querida Amazonía” de Francisco en lo referente a la ordenación de casados. Reacciones manifestadas desde quienes se sienten defraudados y chasqueados, hasta quienes exhalan celestiales suspiros de alivio por no verse traicionados ni vendidos. En todo caso, destacan la estupefacción y el desconcierto.

En siete años de pontificado Francisco ha dado pasos sorprendentes, insólitos, que ninguno de sus predecesores se había atrevido a dar. Por poner un ejemplo, la admisión de los divorciados a la comunión. Sin embargo, en esta exhortación Francisco se ha enrocado. Como sus antecesores, se ha mostrado extremadamente refractario; no ha querido enfrentarse a un problema tan candente como ineludible cual es el planteamiento del celibato opcional. Con su inflexible actitud, ha defraudado a no pocos adeptos, incluidos obispos y cardenales, y ha frustrado muchas expectativas reales.
Estas expectativas alentadoras surgieron ya en enero de 2018 con sugerentes noticias en RD: “La Santa Sede planea ordenar sacerdotes a “ancianos casados”. Más tarde, el cardenal Kasper afirmaba que “si los obispos pidieran curas casados, el Papa lo aceptaría.” Y posteriormente se puntualizaba más por el cercano Sínodo: “Francisco ordenará hombres casados si se lo pide el Sínodo de la Amazonia.” Y hay quien aseguraba que la propuesta tendría en Francisco una valoración positiva y constituiría un giro histórico, un primer paso oficial hacia una flexibilización indudable respecto al celibato. Y ya, en 2019 (17 de junio) se confirmó que “el Sínodo de la Amazonia discutirá abrir el sacerdocio a hombres casados y mujeres”, como efectivamente se ha presentado la propuesta en el documento final.
Ante estas altas expectativas yo manifesté mi escepticismo en este mismo blog, en mi artículo “Curas casados, viri suspensi” (26 junio 2019). En él hacía mención de otro post anterior, “Celibato opcional. Nanai del…Vaticano” (15 febrero 2019) en el que comentaba cómo, a su regreso de Panamá, en el avión, Francisco descartó definitivamente cualquier perspectiva dirigida a modificar la norma del celibato obligatorio de la Iglesia. Todavía flotan sus palabras “en el aire”: “Yo no estoy de acuerdo con permitir el celibato opcional. Yo no lo haré. Esto queda claro. No me siento para ponerme frente a Dios con esta decisión.” Y el día anterior a la publicación de la Exhortación (11-02 -20), confesó a los obispos norteamericanos: “No creo que sea un tema en que nos vamos a mover en este momento porque no he sentido que el Espíritu Santo esté trabajando en eso justo ahora.” Francisco se guardó entonces las espaldas y ha terminado por blindárselas. Y hoy tenemos ya el desenlace: Ni curas casados, ni diaconisas, ni ritos propios.
Desde esta perspectiva quiero exteriorizar mi punto de vista. En primer lugar, expresar mi convencimiento de que Francisco no se ha dejado sugestionar por nadie. ¿Temor a ciertas resistencias retrógradas y coacciones hostiles? Francisco no es un aprensivo que se intimida y cede a chantajes. La tan cacareada presión de Sarah-Ratzinger no ha supuesto más que un lamentable evento eclesial sin consecuencias personales para Francisco; más bien ha servido para que se les vea el plumero a Benedicto XVI, a su secretario y a sus corifeos. Francisco ha obrado por propio convencimiento, si bien personalmente opino que se ha mostrado un tanto pusilánime al no querer, por tranquilidad de conciencia, enfrentarse a un problema enquistado en la Iglesia desde hace muchos años. ¿Y quién le pone el cascabel al gato?
En la propuesta final del Sínodo de la Amazonia, no se habla de “celibato sí o celibato no”, sino de la apremiante necesidad de ministros de la Eucaristía, de los sacramentos y de la acción pastoral, casados o célibes, en tantos lugares amazónicos. Creo que todos estamos de acuerdo que el celibato opcional no debe ni va a desaparecer. El celibato voluntario es un don de Dios, sí; pero el celibato impuesto no es voluntad de Dios, sino una norma eclesial que coarta la libertad de las personas, y contraría esa voluntad divina.
Francisco ha decidido desentenderse. El problema no es teológico, como lo enfoca el Papa en la exhortación (“sacerdocio como sacramento del orden sagrado” (87), sino pastoral. La iglesia viene sufriendo a nivel general una deplorable hemorragia de abandonos y no menos una penosa escasez de vocaciones al ministerio. El documento final del Sínodo pedía la ordenación de casados para paliar esta falta de sacerdotes en lugares y comunidades donde no pueden beneficiarse de la eucaristía. El reto estaba precisamente en la solución evangelizadora de los pueblos amazónicos. Por tanto, en la posibilidad de ordenar nuevos ministros “con o sin celibato”. Francisco ha decidido desentenderse. Sin embargo, lo tenía muy fácil. En la Iglesia de rito latino ya existen curas casados, los refrendados y los “desacreditados”. ¿Qué ley se habría conculcado ordenando a los tan ponderados “viri probati”? o ¿qué desdoro habría supuesto acreditar y confirmar a tantos curas casados estigmatizados?
La primavera de Francisco mantiene en hibernación a un colectivo olvidado, excluido y silenciado. Durante más de cuarenta años, organizaciones pro celibato opcional de todo el mundo han venido denunciando las múltiples formas de profunda discriminación a que se han visto sometidos. La legislación sobre la secularización de los sacerdotes no se fundamenta en el Código de Derecho sino el Código Penal. El sistema punitivo ha sido muy riguroso con los curas casados. Últimamente se ha modificado el rescripto de secularización. Se han eliminado las prohibiciones que los rebajaba respecto a los seglares, pero siguen marginados como sacerdotes. Continúan agraviados, silenciados, ignorados.
En noviembre de 2016, Francisco visitó a familias de sacerdotes que habían optado en conciencia por el matrimonio. “Francisco escuchó sus historias y siguió con atención las consideraciones que hacían sobre las implicaciones jurídicas de cada uno de los casos. Y «su palabra paterna les aseguró la amistad y la certeza de interesarse personalmente» por ellos.” ¿Acaso ha existido diálogo? Lo lamentable no es solo la falta de diálogo, sino que la incapacidad para escuchar sea el principal defecto de las jerarquías. En el documento de trabajo del Sínodo se afirmaba que en su confección se había recogido la voz de los excluidos aborígenes. Sí, pero se había silenciado la voz de los excluidos curas casados. La sacralización del celibato se ha alzado como el más implacable muro de control clerical, condenándolos al confinamiento y al descarte. “Curas casados: podéis ir (y dejarme) en paz”.
Se han visto repudiados por la Iglesia, pero ellos no la han abandonado. Al contrario, son Iglesia y manifiestan otra forma de vivir la Iglesia. Viven con pasión el seguimiento de Jesús de Nazaret en muchos grupos, parroquias, organizaciones, movimientos eclesiales. Están comprometidos con la causa de Jesús y luchan por la renovación de la Iglesia. Trabajan en la Iglesia, porque es su comunidad de referencia para vivir el Evangelio. Y seguirán trabajando con responsabilidad en ella para recuperar la comunidad de iguales que trajo Jesús y para que la Iglesia dialogue con estos movimientos. Esperamos que el Espíritu Santo esté también comprometido en esta tarea

sábado, 22 de febrero de 2020

SOS: Los mismos buitres que devoran vivienda y salud exprimen al límite el campo de la aceituna

Redes Cristianas
(FemeninoPlural,El Salto)
SOS: Los mismos fondos buitre que devoran la vivienda y la salud son los que están exprimiendo el campo de la aceituna hasta la última gota y llevando al límite a los pequeños productores. Uno de ellos es el británico CVC Capital Partners. Uno del puñado de buitres que son los que estresan la tierra, dopándola para extraer de ella una producción intensiva y superintensiva. Ellos son los que revientan el mercado, obligando a los olivareros a vender a pérdidas. Conchabados con empresas como Blackstone, Capio, Burger King o Dia, son ellos los que no trasladan ese abaratamiento al consumidor y si lo hacen, es para expulsar del mercado a los pequeños competidores para después imponer su ley. Ellos son los responsables de la uberización del campo, mientras las Administraciones Públicas europeas, estatales, autonómicas y locales miran hacia otro lado. ¿Hasta cuándo?

En 2017, en ‘Los fondos buitre carroñean con lo más básico: Techo, pan y luz’1, ya nos hacíamos eco de cómo el buitre británico CVC Capital Partners se zampaba en 2014 la mayor productora de aceite de oliva Deoleo, heredera de Hojiblanca, embotelladora de Koipe y Carbonell, entre otras marcas, ante las mismísimas narices del entonces ministro de Agricultura, el popular Miguel Arias Cañete (después, hasta 2019, comisario europeo de Energía y Acción por el Clima). Vendieron sus porciones al buitre las rescatadas con dinero público Bankia o Banco Mare Nostrum (BMN), entre otros 2.
De bandera británica y con sedes en Londres y el paraíso fiscal de Luxemburgo, los campos de operaciones del buitre CVC Capital Partners se extienden como una mancha de aceite: Van de la oliva en Deoleo al sector inmobiliario, -en Merlin junto con Blackstone, el mayor casero privado y también el capo del juego en el Estado español3-, o a la sanidad. En este sector mercadeó con Capio, la mayor entidad sanitaria del país, con más de una veintena dede centros entre hospitales, clínicas y residencias repartidas entre Madrid, Catalunya, Castilla La Mancha y Extremadura4 y especuló con Quirón Salud, otro gigante sanitario, con una cincuentena de hospitales bajo gestión, entre ellos la fundación Jiménez Díaz, que después vendió a la alemana Fresenius.
De hecho, CVC habría participado en la adquisición de hasta ocho grupos sanitarios, según los cálculos de ‘elEconomista': Las dos clínicas Ruber en Madrid (150 millones), las clínicas Rotger en Mallorca (alianza), la Policlínica Gipuzkoa en San Sebastián (40 millones) y el Hospital Infanta Luisa en Sevilla (100 millones); además de cuatro sociedades de prevención: las de Muprespa (30 millones), MC Mutual (22 millones); Mutua Universal (25 millones), y Fremap (100 millones)5.
En el negocio geriátrico se hizo con Vitalia cuando contaba con 5.500 camas y cerca de mil estancias al día entre Andalucía, Catalunya y Aragón. En su cartera de empresas se incluye i-Med Network, la compañía australiana más grande en radiología y DCA Group, el centro de diagnóstico por imagen más grande del mismo país.
El buitre también ha picoteado en sectores estratégicos como el energético en CLH y Naturgy (antigua Gas Natural Fenosa), de la que posee un 20% que le vendió Repsol; o el de las infraestructuras, como la cobradora de peajes de autopistas Abertis 6. Además ha metido cabeza en Zena Group, propietario de Burger King, Foster’s Holliwood, Domino’s Pizza o La Vaca Argentina; Bpost, el operador de servicios postales belga; en Univar, la distribuidora química más grande en EEUU y Europa; en la textil Cortefiel; o en GS Paper and Packing, la papelera más grande de Malasia, uno de los países más deforestados del mundo.
Otro dato interesante para los agricultores: Sin importarle los posibles conflictos de interés, CVC mantiene maridajes con cadenas de supermercados como la holandesa C1000; Matahari, la cadena de almacenes comerciales más grande de Indonesia; o Dia. Su relación con este grupo, uno de los seis que se guisan y se comen el sector de la alimentación en el Estado español7, es ni más ni menos que la presidencia de Deoleo, ostentada durante un tiempo por Rosalía Portela, que para asumirla tuvo que renunciar como vocal del grupo Dia8, Por aquel entonces, en 2016, durante los meses en que la nueva presidenta Portela simultaneaba presencia en los consejos de Deoleo y Dia, levantó suspicacias como consecuencia del aumento en el Estado español en casi un 70%, de la marca blanca del aceite de oliva9.
En aquel movimiento corporativo, Deoleo se italianizó, con el nombramiento como consejero delegado de Pierluigi Tosato, exdirectivo de varias multinacionales de la alimentación en Italia como Bolton Alimentari o Acqua Mineral San Benedetto. El nuevo CEO desbancaba así a Manuel Arroyo, que desembarcó en Deoleo tras más de dos décadas en Coca Cola. En 2019, el italiano fue sustituido por Miguel Ibarrola, con experiencia en Navidul, Campofrío y Grupo Zena10. En la actualidad, el consejero delegado de Deoleo es Ignacio Silva, que venía de Frigo, Panrico y Schweppes.
A día de hoy, seis años después del abordaje de CVC en la líder mundial del aceite de oliva, Deoleo, destilado de lo que fuera SOS Cuétara, entonces imperio del arroz y las galletas pringadas en aceite de oliva de los hermanos Jesús y Jaime Salazar, el balance del buitre es el siguiente: A través de operaciones de ‘trilería’ financiera han llevado a la aceitera varias veces a la quiebra técnica, han laminado a los accionistas minoritarios que no pudieron acudir a su rescate11, han llevado el capital social a 0 euros y los acreedores se han quedado con el 49%. Estos acreedores son un puñado de buitres y banqueros, tanto monta, monta tanto. Sus nombres: Barings, Avenue Capital, Angelo Gordon, Alchemy, Cheyne Capital o Mao Holdings, pero también BBVA, CaixaBanka, Kutxabank y Fundación Unicaja. La compañía contrató a Rothschild como asesor de la reestructuración. Mientras, los fondos oportunistas ficharon a Houlihan Lokey12.
Es como si el objetivo de CVC, que en este viaje aún encabeza a los accionistas dueños del 51% del capital, hubiera sido desde el principio hundir la empresa y quedarse con la gallina de los huevos de oro líquido a precio de saldo. Extendiendo esta filosofía carroñera al resto del campo, ya se está expulsando a los pequeños productores tradicionales, ya al límite a fuerza de producir a pérdidas. Cuando los buitres acaparen la mayoría de los olivares, podrán imponer su ley, ya sin competencia.
Los aceiteros extremeños comenzaron esta ola de protestas el pasado 29 de enero13. En este tiempo, los buitres de Deoleo también se han movilizado. El pasado 14 de febrero, mientras los tractores salían a la calle a protestar por unos precios justos en distintos territorios del Estado, como Valencia, Lleida, Oviedo, Cádiz o Córdoba, Deoleo evitaba el juicio de SOS al llegar a un acuerdo previo con los hermanos Salazar, acusados de desviar 230 millones de euros a escondidas del consejo de administración. Al conocerse la noticia, la aceitera se disparó el 73% en Bolsa.
“No sobra aceite de oliva, sobran especuladores. Y las administraciones públicas, desde Europa, pasando por el Ministerio y llegando a las comunidades autónomas, tienen competencias que pueden revertir esta situación”, clamó Cristóbal Cano, responsable sectorial de olivar de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) y secretario general de UPA Jaén, tras la reunión de la Mesa del Aceite con el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, celebrada el pasado 6 de febrero en Madrid14. Sobre aquella mesa, UPA puso la necesidad de “medidas valientes para conseguir la estabilidad de los precios en origen del aceite de oliva (…) para defender un modelo de agricultura familiar sostenible, económica, social y medioambientalmente”.

Y prosiguió: “¿Queremos una agricultura con agricultores?, ¿queremos una agricultura sostenible económica, social y medioambientalmente, llena de agricultores que gestionen nuestro territorio, que ocupen nuestros pueblos y que, en definitiva, vertebren nuestro país? ¿O queremos una agricultura solo de olivares intensivos y superintensivos a los que a 2 euros le salen las cuentas, que están en manos de fondos de inversión que esquilman nuestros recursos y cuyos beneficios económicos no los revierten en las comarcas ni en los pueblos de nuestro país?. El olivar tradicional es perfectamente competitivo, pero con precios razonables. Y debemos apostar por él“

Los cardenales Hollerich, Czerny y Krajewski piden a los obispos de la UE que acojan a todos los refugiados de Lesbos


Francisco, ‘chaleco-salvavidas’ de los refugiados: “Nuestra injusticia es la que los rechaza y los hace morir en el mar”
“Damos gracias al Señor ‘por todos aquellos que han decidido no permanecer indiferentes’ y que abrirán con coraje una nueva vía para devolver la dignidad y el futuro a muchos de nuestros hermanos y hermanas”
En una carta, piden la reubicación de los refugiados presentes en la Isla de Lesbos en otros países europeos ··· Ver noticia ···

Juventud, divino fracaso

Redes Cristianas
Jaime a Richart, Antropólogo y jurista
En aquella Edad de Oro, cuando la vida material no era incierta porque las necesidades básicas estaban aseguradas y la infancia, la juventud, la madu­rez y la vejez transcurrían de acuerdo a lo esperado; cuando todo el mundo podía labrarse el “porvenir”; cuando todo eso así era en aquella dorada Edad, la obediencia era una virtud en la infancia, la rebeldía era una obligación de la juventud, la sobriedad era apreciada por la madurez, y la adaptación un consejo para la vejez…
Pero estamos en la Segunda Edad de Hierro. En estos tiempos, en España, las generaciones actuales viven en precario. Pero también son inestables cualquiera de esas fases; cuando niño, recibe una educación irregular y desigual en muchos casos acompañada de la ruptura de sus padres; cuando joven, su futuro es tan inseguro que muchos desearían se­guir en la niñez; cuando maduro, tiembla ante la vejez, y cuando ha llegado a viejo se empeña en no querer serlo. No se acostumbra, pues no tarda en sentir aguijón de lo absurdo de la vida y la soledad que a todo trance quiere evitar, pues en la soledad sólo hay tedio y a menudo de­sespera­ción. En todo caso, qué diferentes somos. Yo, como Cicerón, nunca me encuentro menos solo que cuando estoy solo, pues en la necesidad permanente de “el otro” hay menos libertad que en el presidio…
No es el Dios de los cristianos, ni tampoco el dios de los mahometa­nos, ni los dioses del Olimpo ni el Destino los causan­tes del fracaso de nuestra juventud fracasada. Es la estupidez, unas veces y la mala fe siempre de los gobernantes españo­les y europeos, los ingentes intereses de los bancos, la rapiña de mafias y especuladores lo que con la inesperada complicidad del cambio climático, en cadena a los países y a la humanidad, les está precipitando en el abismo.

A la juventud incumbe aggiornamento: reciclarse, actuali­zarse. Su esperanza, que hacemos nuestra, está en mantener su vigor y en asumir la austeridad forzosa de la que puede sacar mucho provecho. Pues esa austeridad, pese a ser consecuencia de la violentación del poder instituido, si es aceptada y aprovechada además de sa­lud es también poder. Lo dice la sabiduría de to­dos los tiempos y de to­das las culturas. Hágase fuerte, pues, la juventud frustrada. Ejercítese en la austeridad espartana sin atribuirse a sí misma su frustración, pues la culpa absoluta es del sistema. Cultive esa austeridad , aprovéchese de esa fuerza, como en las artes marciales se aprovecha la fuerza del contrario, expulse a los mercaderes españoles y europeos del tem­plo del abuso y, por Dios, apodérese cuanto antes del Poder verdadero que no es el poder político, su siervo…

Morir en la patera: el último paso desesperado hacia el infinito azul


José María Rodríguez (EFE)

inmigrantes6Este fue el trágico destino de cinco de los 27 jóvenes africanos que iban a bordo de la barquilla perdida durante dos semanas a 800 kilómetros de El Hierro, rumbo a ninguna parte
En la ruta migratoria hacia Canarias hay historias más terribles que cualquier imagen, relatos que remueven los peores miedos de cualquier marinero. DA
En la ruta migratoria hacia Canarias hay historias más terribles que cualquier imagen, relatos que remueven los peores miedos de cualquier marinero. DA
Mientras un avión de Salvamento Marítimo rastrea desde la tarde de ayer las aguas al sur de Canarias en busca de cinco pateras, que habrían salido hacia las Islas entre el viernes y el sábado desde la costa del Sahara con 143 personas a bordo, aún sobrecoge el recuerdo de la última tragedia humana de la inmigración en el Archipiélago, recogida en este reportaje que cuenta la odisea de una barquilla con 27 inmigrantes a bordo.··· Ver noticia 

Los obispos recaudaron 284 millones de euros a través de la renta, el máximo histórico


Ricardo BlazquezLos datos son tumbativos: 8,5 millones de contribuyentes marcaron la ‘X’ de la Iglesia en un “ejercicio de democracia fiscal anual”, como la definió un exultante portavoz de la CEE, Luis Argüello
Todas las comunidades autónomas recaudan más en favor de la Iglesia. El ascenso se da sobre todo en Madrid, Andalucía, Murcia y Canarias ··· Ver noticia ···

La realidad desmiente al TEDH: los migrantes no pueden cruzar legalmente la frontera de Melilla


Rosa Soto

El racismo institucional, la brutalidad de la gendarmería marroquí y la ubicación de la Oficina de Asilo y Refugio tras la frontera española contradicen al Tribunal Europeo de Derechos Humanos: los migrantes subsaharianos no pueden acceder de forma regular a territorio nacional y pedir protección internacional.
La Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) hizo pública la semana pasada la sentencia en la que considera que los dos migrantes subsaharianos que saltaron la valla de Melilla en el 2014 y fueron devueltos automáticamente a través de la verja “se pusieron ellos mismos en una situación de ilegalidad” porque “decidieron no utilizar las entradas legales existentes que les permitieran acceder de modo regular al territorio español”.··· Ver noticia ···