Baja Sajonia estrena la primera asignatura del país asumida conjuntamente por ambas Iglesias, un modelo que busca enseñar a convivir con las diferencias sin borrarlas.
A partir del curso 2026-2027, el estado alemán de Baja Sajonia sustituirá progresivamente las clases separadas de Religión católica y evangélica por una única asignatura denominada Religión cristiana según principios evangélicos y católicos. La implantación comienza en los cursos primero y quinto y se extenderá después al resto de niveles de Primaria y Secundaria.
Es la primera vez en Alemania que las Iglesias católica y evangélica asumen conjuntamente la responsabilidad de una asignatura de Religión en todo un estado. La iniciativa reúne a cinco Iglesias evangélicas regionales y cuatro diócesis católicas, que compartirán contenidos, currículo, materiales y formación del profesorado, en colaboración con las autoridades educativas de Baja Sajonia.
La novedad no consiste simplemente en sentar en una misma aula al alumnado católico y protestante. Esa cooperación ya existía en algunos centros desde 1998. El paso decisivo es que ahora ambas Iglesias elaboran y sostienen juntas un único proyecto educativo. No se trata de una experiencia provisional, sino de una asignatura ordinaria que irá sustituyendo de manera estable a las dos materias anteriores.
El nuevo modelo tampoco pretende crear una confesión mezclada ni convertir la clase en una exposición neutral sobre las religiones. El currículo mantiene como fundamento la Biblia, las tradiciones cristianas y las convicciones compartidas por católicos y protestantes. Al mismo tiempo, las diferencias sobre la Iglesia, los ministerios, la Eucaristía o el papel del Papa no se ocultan, sino que se presentan y se reflexionan abiertamente.
La asignatura también incorpora el diálogo con otras confesiones cristianas, el judaísmo, el islam y diferentes filosofías y visiones del mundo. Aunque está dirigida principalmente al alumnado católico y evangélico, podrán participar voluntariamente estudiantes de otras religiones o sin vinculación religiosa. Además, continuarán ofreciéndose las clases de religión judía, islámica y aleví, así como la materia alternativa Valores y Normas.
El cambio responde a una sociedad cada vez más plural, al descenso de la pertenencia a las grandes Iglesias y a las dificultades que encuentran algunos centros para mantener grupos separados. Sin embargo, sus promotores no lo presentan únicamente como una solución organizativa. Aspiran a que la enseñanza religiosa conecte con las preguntas de niños y adolescentes sobre el sentido de la vida, la libertad, la justicia, la responsabilidad o la dignidad humana.
El obispo evangélico Thomas Adomeit ha resumido el espíritu del proyecto afirmando que la nueva asignatura «acerca a las Iglesias sin difuminar lo propio de cada confesión». La unidad no exige uniformidad: también se puede aprender a convivir descubriendo lo que nos une y hablando con naturalidad de aquello que todavía nos separa.
La experiencia de Baja Sajonia lleva así el ecumenismo desde los documentos y los encuentros institucionales hasta la vida cotidiana de las aulas. Quizá el futuro de la enseñanza religiosa dependa menos de preservar dogmas y siferencias y más de crear espacios en los que la fe ayude a dialogar, pensar y convivir en una sociedad diversa.
Fuentes:
Ministerio de Educación de Baja Sajonia
Confederación de Iglesias Evangélicas de Baja Sajonia
Diócesis de Osnabrück
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