El Papa expresa su profundo dolor por las víctimas colombianas y pide «fortaleza espiritual y esperanza cristiana» mientras continúan las labores de rescate.
El terremoto de magnitud 7,4 que golpeó Colombia el lunes 10 de agosto ha dejado más de doscientas personas fallecidas y centenares de heridas, según los últimos datos disponibles. El balance continúa siendo provisional mientras los equipos de emergencia buscan supervivientes y tratan de llegar a las poblaciones más afectadas. El epicentro se situó cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó, aunque el seísmo causó graves daños en otras zonas del país, especialmente en Manizales, Pereira y Cali.
León XIV ha expresado su profundo dolor mediante un telegrama dirigido a monseñor Francisco Javier Múnera Correa, presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana. En él ofrece sus oraciones por las personas fallecidas y por la recuperación de quienes han resultado heridos, transmite su pésame a las familias y agradece la entrega de quienes trabajan en las labores de búsqueda, socorro y asistencia.
El Papa pide para el pueblo colombiano los dones de la «fortaleza espiritual y la esperanza cristiana». Son palabras breves que no pretenden explicar el sufrimiento, sino acompañar a quienes deben afrontar ahora el duelo, la pérdida de sus hogares y una reconstrucción que será larga.
La Iglesia colombiana ha llamado a responder como «una sola familia» y ha comenzado a movilizar su red de ayuda. En Manizales, donde numerosas viviendas y edificios religiosos han sufrido daños, la Iglesia activó inmediatamente su Banco de Alimentos. También la catedral ha quedado seriamente afectada por la caída de una de sus torres auxiliares. Las necesidades más urgentes son alojamiento, alimentos y enseres para quienes lo han perdido todo o todavía no saben si podrán regresar a sus casas.
Hablar hoy de terremotos en América Latina conduce inevitablemente a Venezuela. Está todavía muy reciente el sufrimiento provocado por los dos grandes seísmos del 24 de junio, que dejaron miles de muertos, decenas de miles de heridos y una destrucción cuyas consecuencias siguen presentes. Aunque la emergencia haya desaparecido de las portadas, para muchas familias la tragedia no ha terminado.
Los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5 que sacudieron el centro y el norte de Venezuela han causado, según el último balance oficial, más de 6.100 fallecidos. Cerca de 61.000 personas han recibido atención hospitalaria y decenas de miles de viviendas han sufrido daños. Muchas familias continúan alojadas en refugios o no pueden regresar a edificios que siguen considerados inseguros.
Cáritas Venezuela ha atendido ya a más de 26.000 familias, entre 104.000 y 130.000 personas. Sin embargo, advierte de que la emergencia ha entrado en una fase «menos visible, pero no menos dolorosa». A la pérdida de las viviendas se suma en muchos casos la del trabajo y los medios de subsistencia, además de enfermedades agravadas y duelos vividos en silencio.
Por eso, la organización ha resumido su último llamamiento en una frase sencilla: «No apartemos la mirada». La ayuda sigue siendo necesaria para garantizar alimentos y agua, pero también para recuperar viviendas, reactivar los medios de vida y atender la salud física y mental de las personas afectadas.
Un terremoto dura unos segundos, pero la reconstrucción puede prolongarse durante años. Y no consiste solo en retirar escombros o levantar edificios: significa recuperar hogares, trabajos, escuelas, hospitales y vidas heridas. Si la ayuda no se sostiene en el tiempo, son siempre los más débiles quienes vuelven a cargar con el mayor peso y quienes corren el riesgo de terminar de hundirse cuando la atención se desplaza. La «fortaleza espiritual y la esperanza cristiana» invocadas por León XIV no pueden ser una invitación a la resignación. La esperanza no consiste en pedir a las víctimas que sean fuertes, sino en impedir que tengan que levantarse solas.
Fuentes consultadas
Telegrama de León XIV por las víctimas del terremoto en Colombia
Conferencia Episcopal de Colombia: mensaje del Papa
Vatican News: daños y respuesta de la Iglesia en Manizales
OCHA: balance de los terremotos de Venezuela
Cáritas Venezuela: «No apartemos la mirada»
Vatican News: los obispos venezolanos ante la reconstrucción
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