FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

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lunes, 15 de febrero de 2016

‘Francisco es un típico patriarca latinoamericano, pero abierto al aprendizaje’ Cristina Fontenele

 

Papa Francisco7
Decidida a ver el mundo a partir de una perspectiva desde fuera de Europa, la teóloga austriaca Martha Zechmeister estuvo por primera vez en América Latina en 1999, cuando relata haber pasado por un “shock” en relación con el contexto social de El Salvador. En lo que denomina un “año sabático”, Martha conoció la tradición latinoamericana, así como a Jon Sobrino [sacerdote y teólogo jesuita], la historia de monseñor Oscar Romero [recientemente beatificado por el Vaticano] y al teólogo y sacerdote jesuita Ignacio Ellacuría. En entrevista exclusiva con Adital, la teóloga explica las diferencias en comparación con el contexto europeo, revelando el conflicto entre la teoría y la práctica de ‘buscar y encontrar a Dios en todas las cosas’, lema de Ellacuría. ··· Ver noticia ···

Homilía de Francisco en Basílica de Guadalupe

 


Papa Francisco7Redacción de Atrio
SANTA MISA EN LA BASÍLICA DE GUADALUPE
HOMILÍA DEL SANTO PADRE
Ciudad de México
Sábado 13 de febrero de 2016
[En YouTube (13m)]
Escuchamos cómo María fue al encuentro de su prima Isabel. Sin demoras, sin dudas, sin lentitud va a acompañar a su pariente que estaba en los últimos meses de embarazo.
El encuentro con el ángel a María no la detuvo, porque no se sintió privilegiada, ni que tenía que apartarse de la vida de los suyos. Al contrario, reavivó y puso en movimiento una actitud por la que María es y será reconocida siempre como la mujer del «sí», un sí de entrega a Dios y, en el mismo momento, un sí de entrega a sus hermanos. Es el sí que la puso en movimiento para dar lo mejor de ella yendo en camino al encuentro con los demás. ··· Ver noticia ···

jueves, 11 de febrero de 2016

La Cuaresma de la Palabra Gabriel Mª Otalora


CuaresmaLa Palabra tiene que ocupar un lugar central en la vida de la comunidad cristiana como fuente directa de nuestra conversión personal y transformación evangélica. Según un estudio de opinión, el porcentaje de familias españolas que tienen una Biblia en casa apenas llega al 50%, pero el dato preocupante es que apenas un 2% la utilizan para una lectura asidua. La Palabra vino al mundo, y los suyos no la recibieron…

La primera reflexión para este tiempo que llega de Cuaresma es que no somos lo suficientemente conscientes de, hasta qué punto, estamos abducidos por la cultura del consumismo y laminados por su consecuencia más letal: la crisis espiritual junto a la indiferencia hacia todo lo solidario y lo que suene a religioso. El ser humano está en una nube de soberbia por los logros increíbles que la ciencia le otorga cada vez con mayor tendencia al consumo y la comodidad. Por tanto, cualquier mensaje de salvación y conversión, al menos en esta cultura hedonista, tiene muchas papeletas de no tener respuesta.
Nos decía el cardenal Martini: “Una espiritualidad cristiana no basada en la Escritura, difícilmente podrá sobrevivir en un mundo complejo, difícil fragmentado y desorientado como el moderno”. Curiosamente, en otras latitudes como la India, América latina o el Extremo Oriente crece el interés de la Palabra bíblica, atraídos por su mensaje de amor, fraternidad y liberación gestado en el rabioso día a día aunque se trate de un Reino que no es de este mundo.
La lectura de la Biblia apunta directamente a cada persona y a cada comunidad eclesial para entender los signos de los tiempos: qué nos dice Dios a cada uno, aquí y ahora, para escucharle y orientar la vida desde la voluntad del Padre. No se trata de una lectura plana de la Palabra, rutinaria e individualista, como hemos socializado en muchas de nuestras celebraciones eucarísticas. Se trata, de acceder al texto sagrado desde la vida y para vida, desde la escucha. Una lectura y relectura del texto elegido, una sencilla meditación en escucha activa para discernir qué me dice Dios. Con esta actitud propiciamos el descanso en Dios y nos fortalecemos en Él sacando conclusiones en forma de compromiso práctico para nuestra vida entre hermanos.
Por tanto, la Palabra nos lleva a la acción como bellamente lo resumió la madre Teresa de Calcuta mostrando un sencillo y profundo camino de conversión liberadora de manera admirable: “El fruto del silencio es la oración; el fruto de la oración es la fe; el fruto de la fe es el amor; el fruto del amor es el servicio; el fruto del servicio es la paz”.
Necesitamos con urgencia, la Iglesia toda, especialmente la de los países más ricos y poderosos, proclamar la Palabra con nuestras obras. Primero, recuperando su lectura y escucha; y en segundo lugar, llenos del Espíritu, dar ejemplo con nuestras obras. A la visa de nuestro entorno, quizá lo veamos imposible, pero no lo es para Dios. Depende de nuestra voluntad de conversión. Y la Cuaresma ya nos interpela.

Adictos al sexo Carlos Miguélez Monroy,Periodista y editor en el Centro de Colaboraciones Solidarias


La adicción a la pornografía supone sólo una forma de adicción sexual que acompaña otro tipo de comportamientos sociales de mayor gravedad para la salud y para la vida social y familiar.
La adicción al sexo de figuras públicas como Dominique Strauss-Khan, Charlie Sheen, Tiger Woods y Michael Douglas ha dado visibilidad a un tema ocultado por la vergüenza y por la ignorancia. Sólo en Estados Unidos, se calcula que más de 9 millones de personas están atrapadas en comportamientos que conforman este tipo de adicción, considerada una “epidemia nacional”, con la apertura de centenares de clínicas de tratamiento en los últimos cinco años.
Este tipo de adicción está provocada por la necesidad de un pico emocional similar a la que tienen los drogodependientes o alcohólicos y que satisfacen de diferentes maneras: pornografía, recurso a la prostitución o experiencias sexuales con personas desconocidas. Luego llega el bajón, como ocurre con el alcohol y con las drogas. De esta manera, el estado emocional puede convertirse en una montaña rusa.


Cuarenta millones de estadounidenses acceden cada día a las más de 4 millones de páginas pornográficas que existen, según Newsweek. La cifra produce vértigo pero no ilustra las consecuencias para quien padece este tipo de adicciones en su vida social y familiar. La poca actividad sexual con la pareja suele ir a menos cuando existe este tipo de adicciones, y una persona puede sufrir un exilio en su propia casa, cargado de incomprensión, de rechazo y de vergüenza. En lugar de ayudar, reproches como ¿por qué pasas tantas horas en la computadora?, ¿qué haces solo? agrandan la grieta. La adicción a la pornografía puede producir escenas vergonzantes con consecuencias para la pareja y para la familia. También interfiere con la vida laboral por los problemas de concentración, por el declive en la productividad, por el cansancio físico y mental.

Newsweek señalaba a la pornografía por Internet como la causa de esta adicción, de la misma manera que señalaron al alcohol como la causa del alcoholismo durante años y las drogas de la drogadicción. La Ley Seca que impusieron no sólo no acabó con el alcoholismo, sino que el problema incrementó y fue acompañado por otros graves problemas de salud como la cirrosis por el contrabando de alcohol sin ningún control de calidad.
Las páginas pornográficas alimentan la dependencia, pero también se realizan estudios sobre el papel que juegan la insatisfacción sexual de muchas personas, la frustración, la ansiedad, los problemas sociales y la soledad, una de las epidemias psicosociales de la vida moderna.


La adicción a la pornografía supone sólo una forma de adicción sexual que acompaña otro tipo de comportamientos sociales de mayor gravedad para la salud y para la vida social y familiar cuando se producen contactos sexuales con desconocidos o que recurren a la prostitución.
Los contactos compulsivos con desconocidos disparan el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como el VIH, la sífilis, la gonorrea y otras. Muchas veces van acompañados de consumo de alcohol y de otras drogas. Esta montaña rusa acarrea endeudamientos, problemas financieros, la pérdida del trabajo y el distanciamiento de la familia.


Resulta llamativo que se han reportado muchos más casos de adictos varones al sexo que de mujeres. La página de ayuda Psychguides identifica causas genéticas, psicológicas y sociales para las adicciones al sexo. Hay personas con una “predisposición genética” a la inestabilidad emocional, a actitudes impulsivas o a comportamientos que buscan de forma constante sensaciones fuertes. También están la ansiedad y la depresión, algunos desequilibrios hormonales, sobre todo los relacionados con la testosterona y el estrógeno.
Se ha observado que muchas personas adictas al sexo han sufrido abusos sexuales en la infancia. Las adicciones van de la mano con experiencias traumáticas que no recibieron el tratamiento adecuado. En los casos de abusos sexuales, que se producen en su mayoría en el seno familiar, esto ocurre muchas veces por la vergüenza de las víctimas o por lealtades.

También influyen factores como el rechazo constante, las dificultades a la hora de crear y mantener vínculos sociales y afectivos, el aislamiento y la soledad no elegida. La sexualización que se observa en la publicidad, en los contenidos televisivos, en Internet y en las redes sociales coincide con una pérdida del erotismo, con una sensación extendida de soledad y con un aumento en la insatisfacción sexual. Quizá esta paradoja nos dé la llave que necesitamos para abordar y para resolver el problema. 

Misericordia (II) Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

He leído un artículo en Religión Digital (RD), de Fausto Franco, titulado “La Misericordia, ¿una revolución”, en el que pregunta, mucho y bien, a sí mismo, y a sus lectores, si esto del año de la Misericordia es más de lo mismo, -abrir puestas, viajar, (¡perdón!, peregrinar) a Roma o a otros lugares jubilares, confesar, ganar la indulgencia plenaria, etc. Él piensa, como yo, que si es eso, sirve para bien poco. Tal vez mucha gente aprovecharía para hacer una especie de borrón y cuenta nueva, quedarse sosegado por haber dejado atrás un pasado más o menos comprometedor, y enfrentar el inmediato futuro con alegría renovada. Pero me doy cuenta de queme estoy traicionando, porque ese resultado sería ya muy aceptable, si bien fallaría probablemente lo fundamental y esencial.

Me refiero a los siguientes puntos, que paso a enumerar con una breve explicación:
No es suficiente que los fieles, individualmente, queden tranquilos descargando su conciencia. Este es un serio handicab que tenemos en la Iglesia desde los siglo IV-V hasta hoy: el sentido del pecado. Os invito a leer el artículo del “Catecismo de la Iglesia Católica” sobre el pecado, y entenderéis lo que quiero decir. En el Antiguo Testamento, como en la Iglesia de los tres primeros siglos, el pecado revestía, para ser así considerado, una dimensión comunitaria, social, de tal manera que los judíos antiguos, como los primeros cristianos, sabían vivir muy bien con su conciencia, pidiendo a Dios el perdón de lo que en su vida consideraban pecado, pero no tenía entidad suficiente, por su privacidad, o por su exclusiva individualidad, para que la comunidad se involucrara en el asunto. Por eso, ni unos ni otros tenían confesión auricular, es decir, a la oreja del confesor, sino que dependía, en su estricta intimidad, de la propia conciencia, de la experiencia de un Dios perdonador y misericordioso, y de un concepto de pecado nada enfermizo, y, mucho menos, torturador.
Hacia el siglo VI los monjes inventan la confesión auricular, como ayuda a los miembros más pobres, sencillos e ignorantes de la comunidad cristiana, que eran incapaces de saber ni la lista ni la naturaleza de cada pecado. Porque gradualmente se fue introduciendo, por desgracia, un sentido moralista y perturbador del pecado, hasta que llegó el momento culminante del concilio de Trento, que exigió informar al confesor, con detalle quirúrgico, de cada pecado, de todos ellos, en número, género y especie. Lo que este mandato, que ni siquiera se puede decir que tanga rango de definición conciliar dogmática al ser una norma de la praxis, lo que esta determinación conciliar ha provocado de dramas, intensificación de senimientos de culpas, y de neurosis compulsivas enfermizas constituye un capítulo negro y aterrador de la historia pastoral de los siglos XVII-XX, y para algunos se ha adentrado en el XXI.
Por eso no me parece bien que el “año de la Misericordia” se reduzca, fundamentalmente, a un programa penitencial, que se presenta de modo muy ambicioso, como una realización del sacramento de la Reconciliación, renovado en las actitudes de penitentes y confesores. No quiero parecer opuesto a los beneficios que una buena charla curativa, de tipo psicológico y humano-ético puede deparar a los que se presenten a nuestros cuidados. Pero tampoco puedo olvidar, ni nadie puede ni debe, la tremenda carga de negatividad, rechazo, y neurosis, que esa práctica produjo en la Iglesia. Recuerdo la clarividencia de Lutero que, en polémica con colegas católicos en el momento crucial de la Reforma, decía: “No tengo nada contra la practica de la confesión, y me parece muy útil y beneficiosa, ¡con tal de que no la consideréis un sacramento”.
El Concilio Vaticano II, sabedor de estos problemas, quiso provocar un cambio radical en la praxis sacramental de la Penitencia, por lo que restauró, haciendo un guiño a la praxis primitiva, la celebración comunitaria de la Penitencio a, que muchos tradicionales en la Iglesia, con el papa Juan Pablo II a la cabeza, ni entendieron, ni la aceptaron de buen grado, considerándola una especie de traición a la práctica “secular” de la confesión auricular, y uno de los tantos, y tan propalados, abusos en la aplicación del Concilio.
Como resumen de esta entrega, que otro día, o en más de una vez, tendré que precisar y matizar bien, diría lo siguiente: la Iglesia institucional y jerárquica puede colaborar, mucho y bien, en que aparezca en sus actitudes pastorales, la cara dulce, maravillosa y fuerte de la misericordia de Dios: antes que ofreciendo una oportunidad de confesión con confesores que “no improvisen”, sino que sean profesionales bien preparados, algo muy difícil de evaluar, mejor cortando de raíz tanta enseñanza desviada, terrorífica y profundamente contagiosa, sobre el pecado y su remedio, la confesión auricular. Mientras continuemos con estas ideas, muchas veces aberrantes, indefensibles, y peligrosas, el acceso a una actitud misericordiosa de la Iglesia y sus ministros solo será una especie de remedio compasivo para un hermano enfermo, que para muchos confesores ilustres y especialistas, es casi un desahuciado.

Centenares de manifestantes denuncian en el centro de Madrid el “montaje” contra los titiriteros Lorena Calle Escribano

 


Los asistentes han coreados lemas como ‘Titiriteros absolución’, ‘Basta ya de Estado policial’ y ‘Los artistas no son terroristas’.
MADRID.- Centenares de personas se han concentrado esta miércoles en la puerta del Ayuntamiento de Madrid a favor de la causa de los titiriteros que fueron arrestados por presunto enaltecimiento del terrorismo tras una representación el pasado miércoles en el barrio madrileño de Tetuán donde se mostró una pancarta de pequeñas dimensiones que decía ‘Gora Alka-Eta’ frente a un público infantil. [VER FOTOGALERÍA] ··· Ver noticia 

El MDeE25 (DiEM25) ya está en el aire: preguntas y respuestas preliminares Yanis Varoufakis

 

El Movimiento Democracia en Europa 25 (MDeE25, DiEM25, Democracy in Europe Movement 25) ya está, desde luego, en el aire. Nuestra página digital (www.diem25.org) ha hecho su primera aparición en las ondas, lo mismo que nuestras páginas de Facebook y Twitter (@diem_25). ··· Ver noticia 

Cuaresma, tiempo de misericordia Carlos Ayala Ramírez

 


Este miércoles inicia la Cuaresma, un tiempo litúrgico en el que el pecado (tanto personal como histórico), el perdón y la conversión se hacen centrales.
La Constitución sobre la Sagrada Liturgia del Concilio Vaticano II señala enfáticamente que la penitencia del tiempo cuaresmal no debe ser solo interna e individual, sino también externa y social. En su mensaje para la Cuaresma 2016, el papa Francisco expresa que es un tiempo favorable para salir de la indolencia existencial gracias a la escucha de la Palabra y a la acción misericordiosa. La misericordia de Dios, dice el papa, transforma el corazón del hombre haciéndole experimentar un amor fiel, y además lo hace capaz de llevar a la práctica las obras de misericordia corporales y espirituales. ··· Ver noticia 

•Domingo 14 de febrero, 1 Cuaresma – C (Lucas 4,1-13): Identificar las tentaciones José Antonio Pagola


IDENTIFICAR LAS TENTACIONES

Según los evangelios, las tentaciones experimentadas por Jesús no son propiamente de orden moral. Son planteamientos en los que se le proponen maneras falsas de entender y vivir su misión. Por eso, su reacción nos sirve de modelo para nuestro comportamiento moral, pero, sobre todo, nos alerta para no desviarnos de la misión que Jesús ha confiado a sus seguidores.
Antes que nada, sus tentaciones nos ayudan a identificar con más lucidez y responsabilidad las que puede experimentar hoy su Iglesia y quienes la formamos. ¿Cómo seremos una Iglesia fiel a Jesús si no somos conscientes de las tentaciones más peligrosas que nos pueden desviar hoy de su proyecto y estilo de vida?
En la primera tentación, Jesús renuncia a utilizar a Dios para «convertir» las piedras en panes y saciar así su hambre. No seguirá ese camino. No vivirá buscando su propio interés. No utilizará al Padre de manera egoísta. Se alimentará de la Palabra viva de Dios, solo «multiplicará» los panes para alimentar el hambre de la gente.
Esta es probablemente la tentación más grave de los cristianos de los países ricos: utilizar la religión para completar nuestro bienestar material, tranquilizar nuestras conciencias y vaciar nuestro cristianismo de compasión, viviendo sordos a la voz de Dios que nos sigue gritando ¿dónde están vuestros hermanos?
En la segunda tentación, Jesús renuncia a obtener «poder y gloria» a condición de someterse como todos los poderosos a los abusos, mentiras e injusticias en que se apoya el poder inspirado por el «diablo». El reino de Dios no se impone, se ofrece con amor, solo adorará al Dios de los pobres, débiles e indefensos.
En estos tiempos de pérdida de poder social es tentador para la Iglesia tratar de recuperar el «poder y la gloria» de otros tiempos pretendiendo incluso un poder absoluto sobre la sociedad. Estamos perdiendo una oportunidad histórica para entrar por un camino nuevo de servicio humilde y de acompañamiento fraterno al hombre y a la mujer de hoy, tan necesitados de amor y de esperanza.
En la tercera tentación, Jesús renuncia a cumplir su misión recurriendo al éxito fácil y la ostentación. No será un Mesías triunfalista. Nunca pondrá a Dios al servicio de su vanagloria. Estará entre los suyos como el que sirve.
Siempre será tentador para algunos utilizar el espacio religioso para buscar reputación, renombre y prestigio. Pocas cosas son más ridículas en el seguimiento a Jesús que la ostentación y la búsqueda de honores. Hacen daño a la Iglesia y la vacían de verdad.

Domingo 14 de febrero, 1º de Cuaresma

 

1 Cuaresma C
Cirilo, monje (869), Metodio, obispo (885)
Análisis
El texto “mi padre era un arameo errante”, fue motivo de arduas discusiones entre los estudiosos hace muchos años. Hoy parece que las aguas se han aquietado. Se afirmó —el gran biblista alemán G. von Rad— que estamos ante un “credo primitivo”, pronunciado en el santuario de Guilgal en la liturgia, y que representa el corazón histórico de Israel. Todo el Hexateuco, sigue diciendo, se formula a partir de este texto. Hoy tenemos muchos elementos para cuestionar su antigüedad, y podemos pensar que otros “credos” (como quizás el de Núm 20,14b-16) son más antiguos. Por otra parte, el esquema opresión-clamor-liberación es muy característico del autor deuteronomista (particularmente del libro de los Jueces) como para pensar en una pura originalidad. ··· Ver noticia

miércoles, 10 de febrero de 2016

La misericordia Rodolfo Cardenal

 

Voces.[Noticias UCA] Hay quienes invocan la misericordia como subterfugio para justificar la impunidad. Pero esos tales tienen un concepto equivocado de la misericordia. La misericordia no es permisiva. Eso sería banalizarla. Y eso es, precisamente, lo que hacen los oficiales militares salvadoreños señalados por crímenes de lesa humanidad al reclamar el perdón cristiano. Quizás porque sospechan que la ley de amnistía que los protege puede desaparecer por una sentencia judicial. El perdón que reclaman es un perdón sin la verdad que aporta la justicia. Pero el perdón sin verdad no sana. Tampoco la amnistía reconcilia. Por eso, El Salvador aún tiene abiertas aquellas antiguas heridas que, en la actualidad, sangran literalmente. ··· Ver noticia ···

Varoufakis: “La UE ya no sirve al pueblo, la democracia exige un nuevo comienzo”

 


A continuación se muestra un extracto del artículo “La UE ya no sirve al pueblo – la democracia exige un nuevo comienzo”, de Yanis Varoufakis publicado en The Guardian. Varoufakis aboga por una Europa al servicio de las personas frente a esa otra vigente al servicio de los grandes intereses económicos.
Varoufakis principalmente promueve un nuevo movimiento paneuropeo. Sin embargo, en el hilo de sus argumentos, da también un buen resumen al desarrollo de la UE en las últimas décadas y los cambios que la institución en Bruselas necesita desesperadamente, ya que ha estado a la deriva cada vez más lejos de formar sus objetivos. ··· Ver noticia ···

Misericordia (I) Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Pienso escribir bastante sobre este tema, pero sin plan preconcebido. Lo pienso hacer según me vayan viniendo los asuntos, y, después, los matices. Este artículo de hoy se debe a que ayer, 3 de febrero, tuvimos reunión de arciprestazgo, donde hablamos largo y tendido sobre este tema, planteado, como es lógico, desde una perspectiva pastoral, es decir, viniendo de los que venía, con una impronta indudable de profesionalidad, o de carácter administrativo. Se trataba, sobre todo, de organizar los encuentros, los turnos de confesores, y los diferentes medios para animar, informar, y realizar este año del jubileo de la Misericordia.

Mi primera observación es que no es éste el mejor camino para implantar en la Iglesia una práctica “oficial” de la Misericordia, cuando venimos de unos usos y una praxis más bien de signo y de dirección contrarios: jurisdiccionales, canónicos, más moralistas que morales y éticos, y una dirección autoritaria, distante y poco evangélica. Por todo ello, poco misericordiosa, aunque sea quedándonos en la corteza y en la casca de esa actitud tan propia de Dios y de su poder creador, y recreador.
A favor tenemos que sumar, sobre todo y principalmente, el cambio copernicano que la Iglesia ha dado en su cúpula, es decir, en su máximo y primer jerarca: el Papa. Desgraciadamente, como escribió un teólogo que cité en uno de mis artículos de esta blog, “el problema no es el papa, sino el Papado”. Es decir, la solución no vendrá por la voluntad, el empeño, el empuje y la energía desprendidos en la tarea por un papa, sino cuando podamos decir que esas nuevas actitudes y esa voluntad esperanzadora ha cuajado, y se ha solidificado en el Papado, después de haber resuelto, y sobrepasado satisfactoriamente, la inercia, y hasta la positiva disposición de enfrentamiento y obstaculización, de las instancias inmediatamente más cercanas, pero por debajo del papa, cuya máxima concreción es la Curia Vaticana, y el colegio de cardenales. Y ni una ni otro dan especiales signos misericordiosos.
En el mismo concepto de misericordia se encuentra también el germen de debilitamiento del mismo, sobre todo si se considera como una especie de compasión sensiblera, una mirada tierna y benévola sobre el necesitado de esa especial consideración, por su estado transitorio o permanente de pobreza y necesidad. El diccionario de la RAE la define así: 1.Inclinación a sentir compasión por los que sufren y ofrecerles ayuda. Y en una segunda acepción, 2. Cualidad de Dios, en cuanto ser perfecto, por la cual perdona los pecados de las personas. El término hebreo está estrechamente relacionado con la raíz de la palabra “matriz”, útero, y en este sentido se emparenta con las “entrañas”, las cuales se ven afectadas cuando se siente de manera afectuosa y tierna la compasión o piedad , como cuando se afirma tantas veces en la Biblia que “Dios tiene entrañas de misericordia”. Este sentido se ve corroborado en dos textos proféticos emblemáticos: Is 63, 15-16; Jer 31, 20).
Son pocas las veces que, en la Biblia, se invoca o se cita este sentimiento del hombre hacia Dios, solo tres veces. En la dirección contraria, de Dios hacia los hombres, son innumerables los textos que la resaltan e invocan. De ahí que en ciertos comentarios del Talmud, que es una sabrosa colección de comentarios a la ley, elaborados en la Historia por célebres rabinos, se aproveche este parentesco filológico de “Misericordia” con matriz o útero para explicar que, aplicado a la inclinación misericordiosa de Dios hacia los hombres, significa que ÉL tiene poder de recriar, de volver a poner a un ser en su seno, y “hacerle nacer de nuevo”, en el sentido que usa Jesús en el diálogo con Nicodemo, en el bello texto de Jo 3, 3-10. En un cierto momento, dice Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de lo alto no puede ver el Reino de Dios.» Dícele Nicodemo: «¿Cómo puede uno nacer siendo ya viejo? ¿Puede acaso entrar otra vez en el seno de su madre y nacer?» Respondió Jesús: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo nacido de la carne, es carne; lo nacido del Espíritu, es espíritu. No te asombres de que te haya dicho: Tenéis que nacer de lo alto. … Respondió Nicodemo: «¿Cómo puede ser eso?» Jesús le respondió: «Tú eres maestro en Israel y ¿no sabes estas cosas?
Muy probablemente, la alusión del Maestro a nacer de nuevo era un recuerdo del sentido bíblico más profundo de Misericordia, por el que Dios puede volver a poner alguien en el seno y hacerle nacer de nuevo. Por eso la extrañeza de Jesús, Tú eres maestro en Israel y ¿no sabes estas cosas?

¡Libertad a los tirititeros! Juan Cejudo


  • tirititeros
    No entiendo que el juez haya mandado a prisión sin fianza los dos tirititeros que, en fiestas de Carnaval, montaban un teatrillo con fuerte crítica a los poderes establecidos y a la represión contra los movimientos sociales, concretamente al movimiento libertario en España. ··· Ver noticia ···
  • Corrupción y deshumanización José M. Castillo, teólogo



    Castillo1Fuente: Teología sin censura
    Como es bien sabido, la corrupción es uno de los problemas que más preocupan ahora mismo a los españoles. ¿Por qué hay tantos corruptos? ¿Qué podemos y debemos hacer para resolver este problema? Sea cual sea la respuesta que cada cual les dé a estas preguntas, en una cosa – al menos – deberíamos ponernos de acuerdo. La corrupción nos deshumaniza. Quiero decir, por tanto, que antes que los problemas legales, jurídicos, políticos, sociales, económicos, éticos y religiosos, que plantea la corrupción, hay algo previo a todo eso. Algo que tendría que ser lo primero en que nos debemos poner de acuerdo: hay una relación “causa – efecto”, que es inevitable y directa, entre la corrupción y la deshumanización.


    La corrupción es una regresión a lo inhumano. Y el corrupto es un ser que se comporta como un “pre-humano”, por más listo, culto, digno, poderoso o importante que pueda aparecer ante la opinión pública. Daremos un paso decisivo, para remediar la corrupción, el día que en el tejido social se imponga el convencimiento de que el corrupto no es un humano, sino un ser que se quedó anclado en un estado previo a lo que caracteriza lo propiamente humano. Una cosa es “el ser humano”. Y otra muy distinta es “ser humano”. El corrupto se comporta como un animal, en el sentido más peyorativo de esa expresión.
    Porque ¿qué es lo que nos hace propiamente humanos? Los descubrimientos que se han hecho en paleontología demuestran que la evolución humana estuvo determinada por el crecimiento del cerebro, que pasó de 800 cms. cúbicos en el “homo ergaster” a 1.200 cms. cúbicos en el “homo heidelbergensis”. Pero, sobre todo, se ha demostrado que este enorme crecimiento del cerebro se produjo cuando aquellas personas, con sus grades cerebros, cuidaban de las personas discapacitadas y eran capaces de comunicarse mediante el lenguaje. La comunicación y la ayuda mutua en las relaciones personales fomentó la “simpatía”, que, como ya opinaba Darwin, distingue a los actuales seres humanos del resto de los primates.
    Los derechos, las leyes, la libertad, las creencias religiosas, la dignidad de las personas, todo esto es fundamental, por supuesto. Pero hay algo previo a todo lo dicho: que nos comportemos como seres humanos los unos con los otros. Cuando no hacemos eso, por más que lo hagamos motivados por la ideología más sublime, cuando actuamos de forma que no somos humanos para nuestros semejantes, sino auténticas fieras que buscan su propio provecho o interés, por más cargos o títulos que tengan, por más sublimes que sean sus creencias o su ideología, en realidad son seres inhumanos disfrazados de mera apariencia humana. A esto hemos llegado. Y lo peor es que, además de eso, a quien se comporta así, le ponemos una medalla o le hacemos un monumento. Estamos destrozando nuestra propia humanidad. Esto es lo más grave que está ocurriendo ahora mismo. 

    10 de febrero de 2016, Miércoles de ceniza

     

    Ceniza
    Escolástica, virgen (547)
    Hoy, miércoles de ceniza, se inaugura la práctica cuaresmal. La liturgia invita a hacer un “alto” en el camino para mirar por el espejo retrovisor y repasar el camino recorrido. Se trata de examinar la praxis cotidiana a la luz de la Palabra revelada: el Evangelio. Es tiempo de penitencia y conversión de corazón. Pero la penitencia no puede ser solo una cuestión de ritos exteriores. Tiene que ser, como dice el profeta Joel, una “transformación radical” de corazón, sincera, verás, convincente. De nada nos sirve realizar tantas acciones penitenciales externas como ayunos, vigilias, romerías si la mentalidad, los sentimientos, pensamientos, gestos y actitudes no los revisamos y transformamos desde dentro, desde las convicciones del corazón. No se trata de hacer una cantidad de gestos externos, aparentes para que todo el mundo nos vea y nos felicite sino de sentir a fondo el profundo deseo de conversión. Iniciamos este itinerario con la alegría de quien está seguro que Jesús acompaña el caminar para vivirlo con el gozo de quien experimenta el amor misericordioso de Dios ¿cómo te preparas para vivir esta cuaresma con autenticidad? 

    martes, 9 de febrero de 2016

    Por una Iglesia sin curas Juan Luis Herrero del Pozo

     Redacción de Atrio

    Redes
    Juan Luis Herrero del Pozo inició su etapa de reflexión teológica madura –que continúa hoy en soledad, por las limitaciones impuestas por la enfermedad– con un artículo provocativo: ¿Por qué son aburridas las eucaristías?. Pareció un artículo escandaloso, que ocasionó entre los salesianos la destitución del equipo de la revista que lo publicó. Pero sus posteriores libros y artículos fueron desarrollando y fundamentando lo que que allí se decía. Parecido es el artículo de José Ramón Pérez Perea, más historiador y sociólogo que teólogo técnico, que tomamos de Redes Cristianas y que mañana comentará otro artículo de José Mª Urío Ruiz que publicó también hace unos días dicho portal. AD.

    Por una Iglesia sin curas

    José Ramón Pérez Perea

    ¿Es posible una Iglesia sin clérigos (curas obispos papas)?. Jesús no fue sacerdote, ni consta que instituyera el sacramento del Orden. Más bien criticó a la “casta sacerdotal”, que fueron los que le condenaron. Jesús crea la Comunidad de iguales, en la que se encuentran personas con distintas cualidades (karismas).

    Históricamente los cristianos multiplican su número. Aparecen distintos modos de actuar, de pensar, se producen disensiones y van a sentir la necesidad de proteger su unidad, de gobernar la diferente y dispersa Comunidad. Se comienza a establecer poderes de gobierno: unos van a mandar y otros a obedecer, unos a enseñar y otros a aprender.

    Los elegidos para el Gobierno tienen que justificar su autoridad recibiendo un “Plus”, que los legitime y diferencie de los demás. Se crea la sacramentalidad: el poder viene de Dios, a través de un Ritual y se traspasa de generación en generación, y se instituye un orden de menos a más (diáconos, sacerdotes, obispos, papas). Con ello, se obliga a la Comunidad a obedecer y bajo la amenaza de la excomunión al disidente: no hay salvación fuera de la Iglesia (de los curas). “Nula salus extra eclesiam” . Se llega a construir, pasados los primeros años, lo que Jesús nunca quiso, la casta Sacerdotal, que tanto había criticado en su tiempo, y en la que se desecha a las mujeres.
    Si analizamos de dónde proceden lo poderes sobrenaturales de los clérigos, descubriremos que el Bautismo no es privativo suyo. Cualquier persona – si realiza diversas formalidades – tendrá capacidad de bautizar.
    El perdón de los pecados, mediante la confesión individual, tampoco consta en ningún texto de la Escritura. Las recientes investigaciones determinan que el texto de S. Mateo (16,21) no fue pronunciado por Jesús, sino creado posteriormente, para poder justificar el “atar y desatar” de los clérigos. Es la Comunidad la que se reúne, oye y perdona a quien lo pide. La confesión individual se establecerá muchos siglos después.

    La Unción de los enfermos, si bien aparece en la Carta de Santiago, no consta que lo fuera por mandato de Jesús. Más bien va en la línea del uso de ungüentos caseros contra las enfermedades y heridas, en un tiempo carente de procedimientos clínicos; a modo de lo que aparece en la parábola del samaritano (Lc. 10,34), no seguidor de Jesús, que cura con aceite y vino (desinfectante) al herido por salteadores.
    El Sacramento del matrimonio ni fue instituido por Jesús ni es privilegio de los clérigos. Según la propia doctrina eclesiástica, son los mismos esposos, cuando se aceptan mutuamente, como marido y mujer, los que se constituyen como tales. La tarea del cura se reduce a ser mero testigo, de un contrato creado, en siglos posteriores, para asegurar la propiedad y su transmisión de padres a hijos.

    La Eucaristía, como presencia física, de Jesús en las hostias consagradas por los sacerdotes por el mero hecho de la pronunciación de unas palabras míticas, que transforman “milagrosamente” el pan y vino en la persona de Jesús, tantas veces como se quiera y que se guardan por centenares en miles de sagrarios por todo el mundo, no resiste – hoy día – a un mínimo análisis racional.
    La presencia eucarística de Jesús ha de entenderse como su presencia cuando sus discípulos se reúnen en Asamblea de iguales, movidos por el amor, en actitud de servicio a los otros (lavatorio de pies). Festejando el acontecimiento del amor sin límites, con un banquete, en el que se ofrece Pan y Vino, como señal de total entrega a los demás. Sólo el Amor hace presente a Jesús.
    Desvanecido el carácter sobrenatural, de las acciones clericales, su poder exclusivo de Gobernar cae por su propio peso. La gobernabilidad de las Comunidades ha de recaer en personas, democráticamente elegidas por la propia comunidad, sin Plus alguno de sobrenaturalidad. Basta que sean buenos gestores, honrados, transparentes y sometidos a las decisiones de las Asambleas.
    En conclusión:
    Es el Pueblo de Dios (Concilio Vaticano II) el que recoge el testigo que Jesús nos pasó. Ya no hay clérigos-laicos, hombres-mujeres, libres-esclavos, que decía s. Pablo (Gal. 3,28). Es el Pueblo de Dios el que es sacerdotal, sin diferencias entre un@s y otr@s.

    Superar el clericalismo Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

    Superar el clericalismo

    Con fecha de 8 de Enero ha salido en el portal Redes un artículo que me ha parecido muy interesante, sobre el que quiero hacer un comentario, dejando bien claro desde ya que mi opinión sobre el escrito es muy favorable, y que pienso de manera muy parecida. El artículo se titula “Por una iglesia sin curas”, y su autor es José Ramón Pérez Perea, quien tiene una extensa lista de publicaciones de contenido histórico, sobre la Iglesia española, así como teológico-social.

    La tesis central del artículo es bien razonable, y de no difícil argumentación: si durante muchos años, por lo menos hasta la mitad del siglo segundo, la organización de la Iglesia no era clerical, ni poseía la liturgia sacramental que hoy la caracteriza, no es descabellado imaginar la posibilidad de la vuelta a esa situación de mayor desclerización. Como he escrito muchas veces en este blog, (“El Guardián del Areópago”, en la revista 21rs), este fue uno de los principales objetivos del Vaticano II, si bien no lo pretendiera con la fuerza con la que respondió a ese supuesto una buena parte del clero.
    No fueron coincidencias algunos de los fenómenos que vivieron, o vivimos, los curas del inmediato pos-concilio, como las salidas de la vida clerical, el abandono de los signos externos clericales, como ropa talar, sotanas, hábitos, o la tendencia a dejar los sobrios y austeros muros monacales, o simplemente religiosos, a la busca vivir entre la gente, en medio del mundo, en pisos, de modo más laical, etc. Estos fenómenos pueden parecer a algunos inconsistentes, de poca entidad y significación. Para mí la Historia de trazos gruesos es el resultado de esas pequeñas cosas de la vida cotidiana. Como aprendimos de historiadores como Johan Huizinga, en obras como “El ocaso de la Edad Media”, y otros historiadores que limpiaron la Historiografía de los oropeles y ropajes de los personajes, hechos, situaciones y anecdotario imponentes y solemnes de reyes, papas, gobernantes y grandes batallas, para describir cómo la gente compraba o comía, o se lavaba, o se divertía.
    Insisto: no quitemos importancia a los pequeños gestos anticlericales, que mucha gente interpretaba como suicidas, ya que los curas que vivimos esa época la veíamos como una aurora luminosa, anunciadora de tiempos de libertad y creatividad. Me tocó estudiar Teología en los años gloriosos, contemporáneos, o inmediatamente posteriores, a la gran Asamblea conciliar. Y fue con la luz que rápidamente comenzó a irradiar el Concilio cuando descubrí lo que he llamado, en este blog, “la gran traición”, y la gran tragedia, de cómo, cuando el autor del artículo que comento, en los mismos años, la Iglesia comienza a olvidar el Evangelio y se “religiosiza”, hasta llegar a imitar uno de los elementos más característicos de las religiones paganas: la necesidad de un estamento burocrático clerical.
    Y la organización jerárquica de la Iglesia, más dedicada al poder que al servicio, comete, como ya he escrito varias veces, la suprema traición: aceptar, contra toda la enseñanza del Nuevo Testamento, (NT), la denominación de sacerdotes para los diferentes ministerios, más entendidos en la Iglesia de los dos primeros siglos como carismas para el servicio que como sacerdotes, o intermediarios, como en las religiones paganas, entre Dios, y los hombres. Y nunca lo podía entender así la Iglesia por una razón poderosa, que después ha sido relegada al olvido y al desprecio: porque el único que en la comunidad de los seguidores de Jesús, Éste es el único que puede ejercer ese ministerio eterno y único.
    Ni Jesús, ni Pedro, ni Pablo, ni Lucas, ni Timoteo, ni Tito, ni Mateo, ni Juan, ni ninguno de los “servidores” de la comunidad como epíscopos o presbíteros, denominados y en la forma latina, fueron nunca curas, ni se sintieron parte de una casta clerical y sacerdotal, al modo de la tribu hebrea dedicada a ese ministerio, o de las organizaciones de las religiones paganas. Y si en la época más auténtica y evangélica de la Iglesia ésta se pudo mantener sin curas, -¡y cómo!, hasta admirar y convertir a las gentes del Imperio-, la Iglesia actual podrá prevalecer también, del mismo modo. Cambiando, eso sí, todo el sentido de la eclesiología, y, sobre todo, del espíritu Canónico actual. Y este último es el verdadero problema, más que las trabas teológicas o bíblicas, que son, o inexistentes, o actuarían a favor de ese cambio.

    Cuaresma hoy día: ¿qué sentido? José Luís Remirez- Bayona

    Tantas y tantas cuaresmas en nuestro haber vividas como una obligación inexplicada e incomprendida: no comer carne o, simplemente, no comer, mortificación, sacrificio, privación. Visto así, no era una perspectiva que nos exaltase ni el cuerpo ni el alma. Y dejemos de lado aquellas indulgencias que, mediante pago, permitían aligerar esa carga impuesta al fiel. Y, sin embargo, el mensaje de la cuaresma es muy profundo y, por favor, no seamos críticos con una Iglesia, hija de su historia, que, en su momento, no ha sabido trasmitirlo en toda su pureza y su belleza interior. Pero ha intentado, e intenta, transmitirlo. La cuaresma es la preparación a vivir los misterios esenciales de la Pascua, la Pasión y la Resurrección. Es esa preparación interior, que se puede manifestar exteriormente de maneras muy diversas., pero eso no es lo esencial.

    La cuaresma es, en la vida de cada día, ir, humildemente, tratando de vivir esos misterios de la pasión y de la resurrección : ¿qué acontecimiento, pequeño, puede cada uno transformar yendo un poquito más allá de sí mismo, muriendo un poco al ego y resucitar en ese mundo pascual del DON, de la sana relación consigo mismo y con el otro, sin nada esperar a cambio? Nada de hazañas, sino esa misericordia cotidiana en lo más ordinario de la vida. Si con Él morimos, viviremos con Él.

    Ante la detención de los dos integrantes de Títeres desde Abajo CNT-AIT

     

    CNT-1 de Mayo
    El viernes 5 de Febrero dos integrantes de la compañía Títeres desde Abajo fueron detenidos en el transcurso de su última obra, “La Bruja y Don Cristóbal”, bajo la acusación de enaltecimiento del terrorismo. En la actuación del 5 de Febrero en Madrid parte del público asistente se sintió molesta con la obra, y lejos de limitarse a una cuestión estética o de criterios, llamaron a la policía que acudió y procedió a detener a los integrantes de Títeres desde Abajo, que habían tenido que interrumpir la obra por la acción de los descontentos. Inmediatamente se disparan las alarmas del poder: no solo eran artistas críticos, también eran anarquistas. En un auto judicial que podía pasar a los anales del despropósito legal, la Audiencia Nacional decide encarcelar a las personas detenidas “por enaltecimiento del terrorismo”. El partido de la señora Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, no tarda en anunciar a los medios. ··· Ver noticia ···

    Comunidades Cristianas de Base de México al Papa Francisco

     

    Comunidad de base3
    Hermano Francisco:
    Esperamos con gozo tu visita a nuestro Pueblo Mexicano. Te esperamos como el Mensajero de la MISERICORDIA Y DE LA PAZ. Estaremos atentos a tus mensajes que siempre nos inspiran a vivir el compromiso de trabajar para que el Reino de Dios acontezca en el mundo en el que vivimos.
    Son muchas las heridas que como pueblo mexicano tenemos. Las que más nos duelen son la pobreza de la mayoría, el 75%, y la violencia que ha sumido en el dolor a tantos hogares, que han perdido a uno o varios miembros de su familia. Tenemos la esperanza de que con nuestras pequeñas acciones vayamos construyendo una sociedad en la que vivamos la fraternidad y la justicia. En eso estamos comprometidos. ··· Ver noticia ···

    Muerte feliz José Arregui, teólogo




    José Arregui1Estos días he releído el último libro de H. Küng, aún no traducido al español, un texto breve del año 2014 con el que a sus 86 años, aquejado por un Párkinson progresivo, quiso coronar su vida y toda su obra. El título constituye más que un mero testamento vital, es un programa de vida: “Muerte feliz”.
    ¿Contradicción? Más bien, paradoja de la vida, que solo puede ser feliz dándose. Paradoja de la muerte que se hace donación y se vuelve decisión, expresión, culminación de la vida. La muerte puede ser feliz, pues la vida que se da no muere. ¿Te parece un juego de palabras vacío? Para H. Küng es el horizonte que ilumina su vida entera incluida la muerte. Sabe de lo que habla, pues a ello ha consagrado sus inagotables energías físicas, emocionales, intelectuales, espirituales.


    Muerte feliz: eso significa “eutanasia” en su origen y etimología, aunque los nazis degradaron su sentido al utilizarlo para designar sus prácticas de exterminio, de muerte infeliz. Muerte feliz o eutanasia significa morir sin tristeza y sin dolor, o con el mínimo de tristeza y de dolor inevitable. Morir en plena conciencia. Despedirse serenamente de los seres queridos. Asumir sin angustia la pena de la separación; en la pena hay consuelo, en la angustia no; la pena no impide la felicidad, la angustia sí.
    Morir en profundo asentimiento a toda la vida, aceptándolo todo, diciendo sí a todo, también a las heridas sufridas y, lo que es mucho más difícil, a las heridas infligidas: no he sido perfecto, lo siento, pero a esto he llegado, y así está bien; me gustaría que muchas cosas hubieran sido mejores, pero está bien como está; digo sí a todo, sin justificar nada. Decir: “Mi obra está acabada: ahí os la dejo”. Y no hace falta que sea una “gran obra”, como la de Hans Küng, ni nadie puede medir la grandeza de la obra por el tamaño o el número o la calidad de los libros escritos, ni por el éxito logrado, o el influjo ejercido. Coronar la vida humildemente. Morir en paz.
    Pues bien, como creyente pensador y humanista, afirma Küng: en el momento en que mi vida ya no posee para mí calidad humana suficiente, puedo y debo elegir esa “muerte feliz”, digna, bella, buena. Muerte hermana, no enemiga. Hay un tiempo para vivir y un tiempo para morir. Y yo puedo, debo decidirlo responsablemente. “El ser humano tiene el derecho a morir cuando no tiene ninguna esperanza de seguir llevando lo que según su entender es una existencia humana”. Rehusar prolongar indefinidamente la vida temporal forma parte del arte de vivir y de la fe en la vida eterna. Ya se había pronunciado en el mismo sentido hace 20 años, en 1995, en otro libro (Morir dignamente, Trotta 1997) escrito en colaboración con su amigo y colega Walter Jens.
    Asistimos a un cambio radical de paradigma. La legislación social de los diversos países –con contadas excepciones como Holanda o Suiza– adolece todavía de un gran retraso respecto de la opinión social. Y el retraso es más grande en el caso de la jerarquía eclesial. Sostener, como sostiene, que solo es lícita la “ayuda pasiva” (desconectar un aparato de alimentación o de respiración, por ejemplo) no deja de ser una ficción. ¿Hay tanta diferencia entre desconectar un aparato y proporcionar una dosis mayor de morfina que me llevará a la muerte o al descanso final? La jerarquía eclesiástica corre el riesgo de volver a equivocarse, como se equivocó a propósito de los métodos de contracepción o de fecundación llamados “artificiales”.
    Elegir la muerte de manera humana es la forma final de elegir la vida de manera humana. Y la humanidad no está definida ni dictada por una divinidad exterior ni representada por ninguna religión. El creyente debiera una muerte feliz como definitiva donación confiada de sí a la Realidad primera y última, como tránsito a la Realidad profunda, a la Realidad Fontal, a la Vida sin origen ni fin. Decir que no podemos elegir la muerte porque no somos dueños de la vida es una máxima tramposa. No somos dueños de la vida ni de la muerte, pero somos responsables de la vida y, por lo tanto, también de la muerte, y aquí no es decisiva la distinción entre creyente e increyente. No solo podemos, sino que debemos elegir responsablemente –digo responsablemente– cuándo y cómo morir, sin otro límite que nuestro bienestar y el bienestar común, empezando por el de las personas más allegadas. Y los médicos y las personas más próximas debieran poder atender la demanda de quien libremente les pide –o de quien libremente hubiera dejado expresada esa demanda– una ayuda para bien morir.
    Es una exigencia del cuidado de la vida, y no hay otro mandato divino ni otra divinidad que la Vida, el Cuidado, la Bondad y el Buen Vivir.
    (Publicado en DEIA y los Diarios del Grupo Noticias el 7 de febrero de 2016)

    lunes, 8 de febrero de 2016

    Gustavo Gutiérrez evalúa actualidad de la Teología de la Liberación y el papado de Francisco Cristina Fontenele

     

    Gustavo GutiérrezConsiderado el padre de la Teología de la Liberación (TdL), Gustavo Gutiérrez sigue siendo admirado por varias generaciones de teólogos. El sacerdote dominico, con estilo simple y franco, concedió una entrevista exclusiva a Adital para hablar sobre la actualidad de la TdL, quiénes son los pobres de América Latina y cómo evalúa el contexto político en el continente. Sobre el encuentro con el Papa Francisco,en la Asamblea de Cáritas, en 2015, el teólogo dice reconocer en el pontífice a un hombre valiente, que conduce la Iglesia en un momento de Kairós,que, en griego, significa momento cierto, oportuno. ··· Ver noticia ···

    •Arrestados 17 militares retirados por la masacre de jesuitas en El Salvador

     


    Un juez español reiteró en enero las ordenes de captura contra los uniformados

    La Policía salvadoreña arrestó este viernes a 17 militares retirados implicados en la masacre de seis padres jesuitas en 1989 y requeridos por la justicia española, confirmó un portavoz del cuerpo a Efe. ··· Ver noticia ···

    Monseñor Ramazzini: “Ser obispo es compartir los sueños de los más vulnerables y excluidos” Luis M. Modino

     


    “Me siento en una corriente de mucha afinidad con el Papa Francisco”
    “Muchos sectores eclesiales mantienen la actitud de conservar sin contaminarse, de sentirse seguros”
    En los últimos años hemos venido perdiendo mucho de esa dimensión profética y creo que es necesario revitalizarla
    Monseñor Álvaro Ramazzini es una de las figuras más destacadas de la Iglesia Guatemalteca. A sus 68 años, desde 2012, es obispo de la diócesis de Huehuetenango, situada en la frontera con México, a donde fue enviadado desde la diócesis de San Marcos, que pastoreaba desde 1988. ··· Ver noticia 

    domingo, 7 de febrero de 2016

    UN OBISPO LLAMADO DESEO PEPE MALLO

    Escribe Pepe Mallo:
    Es muy cierto que si alguien aspira a ser obispo, aspira a un cargo muy noble. Es necesario, pues, que no se le pueda reprochar nada. Que sea marido de una sola mujer, hombre prudente, juicioso, de buenos modales, acogedor y hospitalario y que sea capaz de enseñar... , que sepa dirigir su propia casa, y cuyos hijos le obedezcan y respeten; pues quien no sabe presidir su propia casa, ¿cómo cuidará de la Iglesia de Dios?” (Tim. 3,1-5)


    ¡¡¡Si san Pablo levantara la cabeza!!!
    Esta exquisita semblanza paulina de quien aspire a dedicarse al cuidado de la Iglesia contrasta claramente con el modelo de obispo que hoy tenemos. Al menos en tres características básicas: la elección, la jurisdicción y el celibato. Bien sabemos que en estos comienzos de la Iglesia el cargo del “episcopo” no estaba aún definido como lo entendemos actualmente. Parece que con este nombre se designaba a los “elegidos por la comunidad” para “coordinar” los diversos servicios. Quiero recalcar que el “episcopo” no era impuesto desde “arriba” (entonces no existían “arribas” ni “abajos”), sino designado por cada una de las iglesias; y, como miembro de la comunidad, no gozaba de supremacía ni hacía alarde de autoridad, pues su autoridad consistía en el servicio, en la “diakonía”. Asimismo, en esta relevante exhortación, san Pablo no hace ascos al matrimonio del obispo; al contrario, establece que, como ministro responsable, sepa dirigir convenientemente su casa y que sea ejemplo de esposo y padre. De todas formas, yo me sospecho que el paradigma de obispo que Pablo propone en este delicioso texto, visto desde nuestra perspectiva actual, podemos considerarlo como “idílico”.


    Trasladándonos al presente, los obispos españoles, a todas luces, hoy son noticia
    Por una parte, las recientes investiduras: Hace un tiempo, la designación de Carlos Osoro como arzobispo de Madrid en sustitución del eximio Rouco Varela. Recientemente, el nombramiento del sacerdote navarro Juan Carlos Elizalde como obispo de Vitoria. Algunas semanas antes, el que era obispo de Calahorra y de la Rioja, Juan José Omella, era promovido a la relevante diócesis de Barcelona. Y las nominaciones que están aún por venir, dadas las sedes vacantes... Según los analistas, estas designaciones marcan la línea ideológica y pastoral que el papa Francisco ha diseñado para España. Ellos mismos declaran sus intenciones. Osoro afirma “estoy a muerte con el Papa. Estoy entusiasmado”; Elizalde –al que alguien ha definido como “un obispo para confirmar en la fe y en la esperanza”-: “Seguir saliendo hacia las periferias que señala el Papa Francisco”. Omella en Barcelona ha apuntado que “evangelizar en la actualidad requiere una conversión y no anclarse en viejos métodos o en ideologías mundanas". Y se les preconiza como fautores de la “primavera de Francisco” en nuestro país.
    Por otra parte, no faltan quienes, de una forma o de otra, describen a ciertos jerarcas como “cazadores despechados que están al acecho y no consienten que el Papa les deje en evidencia.” Y sin cortarse un pelo, aportan nombres y apellidos, cargos, destinos y profesiones. No es para menos. El dogmatismo religioso imperante en España ha configurado y caracterizado nuestra manera de pensar y proceder seguramente más de lo que sospechamos. Y es que la sombra inquisitorial y nacionalcatólica de Rouco es alargada. La raíz del problema no está en la institución. Está en el dogmatismo. No se puede negar que un significativo sector de la jerarquía eclesiástica y de asociaciones católicas se han atrincherado en posiciones conservadoras, intentando perpetuar los privilegios, algunos otorgados y otros adquiridos, de los que ha disfrutado y sigue disfrutando un amplio sector de la Iglesia. De vez en cuando se producen rotundas manifestaciones de una doctrina y praxis religiosa con rancio sabor medieval, de una moral sexual intransigente y ultramontana, protagonizadas por obispos como el de Alcalá de Henares, lanzando soflamas incendiarias contra los homosexuales, o el de Córdoba que tilda la fecundación artificial de "aquelarre químico de laboratorio", o Munilla, de San Sebastián, que osa dogmatizar que los resultados del 20-D "son el retrato de una sociedad enferma", o Cañizares sembrando sospechas acerca del peligro que los refugiados podrían traer a Europa…


    “Burocratización del espíritu”: mera teoría, puro barniz
    En no pocos obispos españoles se ha puesto de moda la “burocratización del espíritu”. Está sucediendo en este “Jubileo de la Misericordia”. Se lanzan a proclamar privada y públicamente, en homilías, foros y pastorales, las maravillas de las innovaciones y mensajes de Francisco, pero todo se queda en mera teoría, puro barniz. (Todavía oigo el eco de aquellas palabras del obispo de la diócesis de Getafe: "Hay que abrir las ventanas para que entre el aire fresco”, y tengo la impresión de que se le han debido encasquillar las manijas... ¡¡Puede empezar por levantar las persianas del seminario!!) Estos creídos “auténticos creyentes” están bajo el influjo de una concepción enferma de la autoridad, que nada tiene que ver, aunque la confundan, con la autoridad del servicio (diakonía). ¿De qué son referentes estos obispos?, ¿de qué son ejemplo para la sociedad, para la gentes de los barrios, para los desempleados, para tantos sencillos creyentes que esperan una palabra de ánimo ante su situación? Me cuestiono si su "episcopado" refleja lo que Jesús vivió, si su "sucesión apostólica" es realmente la de los Apóstoles del Maestro de Galilea. Desde luego, desde su "erótica del dogmatismo" en nada se parecen a la imagen de obispo que nos propone san Pablo.


    La mayoría proviene de curias o seminarios
    Hay todavía un problema candente. El nombramiento de los obispos se hace desde Roma, prescindiendo de los intereses y voluntad de los cristianos de la diócesis que han de gobernar. Y desde Roma no son promovidos precisamente los cristianos o sacerdotes más predispuestos al servicio. Más bien son encumbrados al episcopado sacerdotes que ostentan teológicos títulos académicos y que se han distinguido en promover más el moralismo, el ritualismo y la práctica religiosa cultual que el ministerio pastoral. Nuestra Conferencia Episcopal en más de un 60% la componen gentes trasnochadas. Nombrados según el dictamen de unas camarillas que se mueven aquí y en Roma. La mayoría proviene de curias o seminarios. Son personajes sin brillo, sin resortes pastorales. El obispado es para ellos honor, poder, mando y lucimiento. En la actual estructura de la Iglesia hay algo que impide a los obispos actuar pastoralmente, como enviados, y les fuerza a actuar como funcionarios. Y siempre con el uniforme, el imprescindible traje clerical.


    Hombres creadores de comunidad
    El obispo de una comunidad diocesana ha de ser elegido desde la Iglesia Misterio de Comunión, en la sinodalidad y colegialidad presbiteral. Cualquier sacerdote, cura de barrio o rural puede ser perfectamente un candidato válido. Los obispos del s. XXI deberían de tener la obsesión por "crear verdaderas comunidades". Estos hombres creadores de comunidad habrían de salir de las iglesias que presiden; así no estarían en sus diócesis "de paso" y percibiéndolas sólo como meros peldaños de ascenso en su carrera. De esta manera, tendríamos el obispo deseable para las iglesias de estos tiempos. El relevo de Benedicto XVI por Francisco ha insuflado a la iglesia a escala mundial un nuevo estilo. Pero, ¿hasta qué punto el papa Francisco ha presionado sobre la Iglesia española para que aquí se apliquen esas recetas que él mismo proyecta para toda la Iglesia?

    Posdata. Tradicionalmente se ha catalogado a los obispos en progresistas y conservadores. Yo añadiría que hay obispos de centro..., de “centro de salud”.

    Pepe Mallo 

    viernes, 5 de febrero de 2016

    Lo que no se conoce sobre el dirigente que lidera la campaña de la austeridad contra Grecia y España

    La política entra en España en España en un momento normalísimo de negociación para hacer un gobierno. Me recuerda lo trabajoso que fueron los partos de gobiernos de centro izquierda en Italia cuando la Democracia Cristiana perdió la tranquila mayoría. Yo lo vivía al detalle de cada día, en los años 50 y sesenta del siglo pasado. Y aprendí lo que era esa práctica normal del buscar pactos siempre. Entonces estaba el cordón sanitario para defenderse del Partido Comunista, vetado por EEUU. Hoy hay otros cordones y vetos, pero ¿promovidos por quien? Este artículo ayuda a esclarecer el panorama más que cualquier otro. AD

    NavarroLo que no se conoce sobre el dirigente que lidera la campaña de la austeridad contra Grecia y España

    Por Vicenç Navarro
    Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y ex Catedrático de Economía. Universidad de Barcelona
    Cualquier lector que haya seguido de cerca las noticias sobre Grecia recordará que una figura clave de la imposición de las políticas de austeridad al pueblo griego, que han tenido un impacto devastador para aquel país, fue el Presidente del Eurogrupo, el Ministro de Finanzas de Holanda, el Sr. Jeroen Dijsselbloem, que lideró el ataque (y no hay otra manera de decirlo) a Grecia, forzándola a que aplicara las recetas neoliberales que han causado tanto daño, no solo a las clases populares griegas, sino a las de todos los países -incluyendo España- cuyos gobiernos han aplicado dichas recetas.
    Tal personaje fue especialmente duro en las exigencias fiscales, acusando al gobierno Syriza de no hacer el trabajo que tenía que hacer, a saber, recoger fondos públicos para pagar las deudas que el gobierno griego había heredado del gobierno conservador liberal anterior. Y este mismo señor ha estado presionando con particular insistencia y mano dura al gobierno español para que haga más recortes y ajustes del gasto público, aplicando las mismas políticas públicas que causaron un enorme daño al pueblo griego, liderando el sector más duro del Eurogrupo, el cual forman los Ministros de Economía y Finanzas de los países de la Eurozona, que él preside. Después de Grecia, Dijsselbloem ha escogido España como su punto de mira, exigiéndole unos recortes de nada menos que de 9.000 millones de euros, que desmantelarían todavía más el ya muy subfinanciado Estado del Bienestar español.
    España es uno de los países con un gasto público social por habitante en sanidad, en educación, en escuelas de infancia, en servicios domiciliarios, en vivienda social, en servicios sociales y un largo etcétera, más bajos de la UE-15. Pero tal personaje ha puesto como prioridad de su labor el que se gaste incluso menos, pues según él, el déficit público de España es hoy el problema mayor que tiene este país, punto de vista que, por cierto, es ampliamente sostenido por la mayoría de economistas neoliberales que tienen gran proyección mediática en los medios de información y persuasión españoles (incluyendo los catalanes).
    ¿Quién es este personaje, el Sr. Dijsselbloem?
    Lo que no se conoce –porque no se ha publicado en ninguno de los mayores medios de información- es quién es este señor. Dicho personaje ha jugado un papel clave en convertir Holanda en un paraíso fiscal en el que las mayores empresas europeas (incluyendo españolas) y norteamericanas evitan pagar sus impuestos en los países donde se realiza la producción, la distribución o el consumo de sus productos. La política impositiva de tal país está diseñada para atraer a compañías multinacionales que establecen su sede en Holanda. Las ventajas fiscales y subsidios públicos, así como su tratamiento sumamente favorable a las rentas del capital, son bien conocidos en el mundo financiero y empresarial.
    Ello explica que haya muchas compañías que establezcan su sede en Holanda (desde la compañía minera canadiense Gold Eldorado a la estadounidenseStarbucks, la lista es enorme). En realidad, algunas de estas compañías solo tienen en Holanda una dirección postal, sin edificio siquiera, como es el caso de los grupos musicales Rolling Stones o U2, del Sr. Bono, que se ha hecho famoso y rico a base de supuestamente defender a los pobres del mundo (ver el artículo de David Hollanders What Europe Needs to Know About The Dutch Tax Haven, Social Europe Journal, 05.01.16). En realidad, muchos de los beneficios fiscales y subsidios, así como las transacciones financieras no son públicos, e incluso miembros del Parlamento holandés no tienen acceso a esa información.
    Es sorprendente que Holanda, sin embargo, no aparezca en la lista de paraísos fiscales. Y ello se debe a la activa movilización de la coalición gobernante en Holanda, formada por el partido socialdemócrata, al cual pertenece el Ministro de Finanzas, el Sr. Dijsselbloem, dirigiendo la política económica y financiera del país, y el partido radical de derechas, que aprobaron una ley en el año 2013 en la que se indicaba que Holanda no era un paraíso fiscal, por mucho que se le pareciera.
    El gobierno prácticamente prohibió el uso de tal término, lo cual no fue un obstáculo para que el gobierno holandés haya apoyado la realización de seminarios para empresarios extranjeros (realizados en el extranjero, el último en Ucrania) para enseñarles cómo evitar pagar impuestos en Holanda.
    Como bien indica David Hollanders, Holanda es un ejemplo de libro de texto de lo que es un paraíso fiscal. Como muestra tal autor, hay 12.000 empresas (que manejan un total de 4 billones de euros) que tienen una sede postal en Holanda, que incluyen el 80% de las cien empresas más grandes del mundo y el 48% de las mayores compañías que aparecen en la revista Fortune.
    Entre tales empresas con sede postal en Holanda hay empresas portuguesas, españolas (como la empresa que se benefició de la privatización de la empresa pública Aigües Ter Llobregat por la Generalitat de Catalunya —ver Tots els camins porten a Holanda, El Triangle, 23.12.15), griegas y otras, lo cual implica que Grecia, España, Portugal y otros países dejan de ingresar impuestos (millones y millones de euros) a las arcas del Estado debido a las políticas aprobadas por el gobierno holandés, del cual el Sr. Dijsselbloem es uno de los mayores responsables y arquitectos, el mismo personaje que acusa a Grecia y a España de tener excesivos déficits públicos, déficits públicos que no existirían si las grandes empresas pagaran los impuestos que tendrían que pagar si no tuvieran sus sedes fuera del país, incluyendo Holanda, situación favorecida y facilitada por tal señor.
    Se sabe que el Sr. Jean-Claude Juncker, hoy Presidente de la Comisión Europea, es otro personaje que hacía lo mismo cuando era Presidente y Ministro de Finanzas de Luxemburgo, otro paraíso fiscal donde un gran número de empresas internacionales, incluyendo españolas, tienen su sede. El Sr. Jean-Claude Juncker es también de los que presiona por todos los medios para que se apliquen las políticas de austeridad en Grecia y en España. Pero no se sabía tanto de este otro personaje, el Sr. Dijsselbloem. El cinismo y la indecencia, por no decir falta de ética, de tales personajes alcanzan ya niveles sin precedentes. Y esta es la Europa a la que se nos pide que pertenezcamos.

    Entre lo malo y lo peor José Igancio González Faus, teólogo

     

    González Faus
    No es improbable que acabemos repitiendo elecciones, salvo por el miedo que todos los políticos tienen a lo que les podría pasar. Quizá se evitarían si políticos y ciudadanos comprendemos que la única opción que nos queda tras el 20D, es elegir entre lo malo y lo peor. Ojalá más adelante podamos un día optar ya entre lo malo y lo regular…··· Ver noticia ···

    Sobre la doctrina Botín Jesús Urío Ruiz de Vergara

    Como dice la propia expresión, no se trata de una ley, aunque algunos profesionales (¿profesionales?) de la información la han denominado, a veces, ley Botín. Es una simple doctrina jurídica aplicada, o no, -depende del delito, o de la simpatía, o antipatía, o del interés mayor o menor del Gobierno-, por los tribunales, y que si es el Supremo el que la avala, provoca jurisdicción, y se puede aplicar, en todos los ámbitos, en casos similares. Al depender de la tendencia de los jueces, y de su mayor o menor permeabilidad a los deseos del Gobierno, este tipo de doctrinas jurídicas producen una clara ambigüedad, que puede derivar en una peligrosa indefensión, por grave defecto, para los juristas, del sacrosanto principio de legalidad.

    La doctrina Botín surgió cuando el Tribunal Supremo confirmó una decisión de la Audiencia Nacional que limitaba sustancialmente la fuerza jurídica de las acusaciones particulares, hasta hacerlas inocuas, declarándolas insuficientes, a falta de la acusación de la fiscalía, para abrir juicio oral. Se llama “doctrina Botín” porque favoreció a este banquero, al liberarlo de juicio oral, en el que la acusación particular, la (ADIC) Asociación para la Defensa de Inversores y Clientes pedía, ¡nada menos!, 180 años de prisión, porque la decisión judicial exoneraba al banco de pagar las retenciones de hacienda, propiciando la posibilidad de captar 2.500 millones de euros. Estupendo negocio para la entidad bancaria, pero fatal para muchos clientes, que se vieron, al contrario, perseguidos por presunto delito fiscal.
    Por lo que vemos, la doctrina Botín nació con mal pie. El pueblo la vio como una manera descarada de favorecer a una entidad que ya tenía una porrada de dinero y posibilidades financieras, y de perseguir a simples ciudadanos, atrapados por las tretas de un banco, siempre poderoso, y el Santander, más. Un parroquiano me llegó a decir que sospechaba hubiera habido un buen unte a los jueces para aplicar tamaña doctrina indecente. Intenté disuadirlo de ese pensamiento, y tengo serias dudas de que lo lograse. Porque, como defensa de que un particular, individuo o grupo, o persona jurídica, denuncie sin ton ni son a otra persona, física o jurídica, esa doctrina es razonable. Pero no en el caso en el que se aplicó por primera vez, y para el que surgió.
    Lo que habría que preguntarse es por qué la fiscalía, y hacienda, y la abogacía del Estado no pleitearon contra el banco Santander. Y también por qué el Consejo General del Poder Judicial no salió a la palestra con un informe alusivo a las razones, o a su falta, por las que esos organismos jurídicos no actuaron. O por qué, en el caso del ex lehendakari Juan María Atutxa, sí lo hicieron, en una demostración bastante diáfana, al común sentir de gran parte de la ciudadanía, de intereses e interferencias políticas en la administración de la justicia, que, así tratada, no merece nombrarse como Justicia. Y lo mismo hay que decir de la inhibición, vergonzosa e injustificable, a todas luces, de Hacienda, de la Fiscalía, y de los abogados del Estado, en el caso “Noos”, con la implicación de la infanta Cristina.
    ¿Es que el Estado tiene como objetivo defender a un individuo, o miembro de la comunidad, que, según palabras del jefe de ese mismo Estado, S.M. Juan Carlos I, y padre de una de las imputadas, es igual para la ley a todos los demás? Porque hemos asistido, sorprendidos y ciertamente alarmados, a la grave e inadmisible irresponsabilidad de cargos tan obligados a procurar el bien común, objetivo de todos los gobernantes, como la Fiscalía del Estado, la abogacía del mismo, el Fiscal Anticorrupción, y la Agencia Tributaria. A no ser que no fuese irresponsabilidad, sino todo lo contrario: una manera de preparar la respuesta ante posibles futuros interrogadores, algo que dañaría seriamente la credibilidad de estas instituciones.
    Esta inseguridad jurídica de esta doctrina es la que ha debido llevar al abogado de la infanta, Miquel Roca i Junyent, tanto a aceptar el caso, como a demostrar total seguridad de que se aplicaría la doctrina Botín. Y este padre de la Patria, tan sensato y equilibrado, ha quedado con el pie cambiado ante la valentía, honestidad y sentido jurídico que han demostrado las tres juezas del caso. Hasta el fiscal del caso, Pedro Horrach Arrom, ha admitido que la argumentación jurídica del tribunal ha sido impecable. Esto le honra, pero nos hubiera gustado más que nos dijera las verdaderas razones de su inhibición en la denuncia de un caso tan grave y, suficientemente probado, de delito fiscal.

    Doce países firman el Tratado Comercial Transpacífico en medio de protestas callejeras

     


    La firma del TPP, criticado por el fuerte secretismo que rodea las negociaciones, abre un proceso de dos años para que cada miembro lo ratifique individualmente y se necesita para que entre en vigor que lo ratifiquen al menos seis de los firmantes originales
    SIDNEY.- Doce países han firmado este jueves en Nueva Zelanda el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP, en inglés), que aseguran que servirá para crear el mayor área de libre comercio del mundo, en medio de protestas callejeras y un mensaje conciliador hacia China. Estados Unidos, Japón, Australia, Brunéi, Canadá, Chile, Perú, Malasia, México, Nueva Zelanda, Singapur y Vietnam son los firmantes del acuerdo, que tienen además una importante intención geoestratégica. ··· Ver noticia ···