FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

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lunes, 13 de marzo de 2017

Con un cuchillo entre los dientes

Pedro Serrano


El principal objetivo que nos impone la naturaleza es mantenernos vivos. Pero sobrevivir es una tarea ardua y, las más de las veces, una heroicidad. Nada más salir del vientre materno ya intuimos el ambiente hostil y difícil que nos aguarda. Por eso, lo primero que hacemos es lanzar un grito de guerra ante la batalla sin tregua que nos espera y que solo finalizará con el último hálito de nuestras vidas.
En la vida, todos somos héroes condenados a empujar cuesta arriba, día tras día, la roca del mito de Sísifo; aunque conviene recordar que no todos empujamos rocas del mismo tamaño ni jugamos nuestro papel con las mismas armas. Como quiera que sea, la vida y andanzas de cualquier hombre, ya sea este pobre o rico, desgraciado o afortunado, pecador o virtuoso, distinguido o vulgar, simple o inteligente, valiente o cobarde, contiene suficiente relato épico como para ser merecedor de un profundo respeto


Este mundo inmisericorde no es un buen lugar para débiles o pusilánimes. Este mundo solo es apto para aguerridos soldados capaces de luchar, día a día, con un cuchillo entre los dientes. En la jungla humana, al igual que en la de las bestias, pobre de aquellos que se nieguen a luchar o no tengan valor o fuerzas para hacerlo. En el maratón de la vida no hay lugar para los que pierden el ritmo o el aliento. 

Cristianismo y Marxismo

Alonso Salinas García

Existe un antagonismo histórico entre la fe cristiana y la ideología marxista, donde ambas se calificaban de antagónicas y posicionaban a la otra de ser un mal necesario de eliminar. Los cristianos se declaraban en contra del Socialismo como los Socialistas Científicos buscaban eliminar el Opio del Pueblo. Pero este antagonismo pertenece nada más que a los intereses particulares o la ridícula posición dogmática aristotélica, pertenece al miedo de los jerarcas de la Iglesia y los sectores conservadores por el cambio de la Sociedad Estamental –o lo que quedaba de ella- y el dogmatismo o mal interpretación sobre “la Cuarta Tesis de Feuerbach”.

Cabe destacar para cristianos y marxistas que la base del Socialismo se encuentra en el Cristianismo, es la Teología Cristiana con Erasmo de Rotterdam y Tomás Moro la base de la doctrina socialista, del último podemos mencionar el libro de su autoría: Utopía. Él cual describe una nación donde: el oro y el dinero no valen absolutamente nada, son otras rocas sin valor; no existen ni ricos ni pobres; se vive en comunidad; cada uno da lo que puede y recibe lo que necesita. Por la otra vereda es el mismo Marx quien afirma en sus “Manuscritos Económico-Filosóficos”: “La desvalorización del mundo humano crece en razón directa con el incremento de valor del mundo de las cosas” (pag. 63). Mientras en el ideal final del marxismo, la Sociedad Comunista, funciona exactamente como el paraíso terrenal de Tomás Moro, como señalaría el creador del Materialismo Histórico en su “Critica del Programa de Gotha”: “En la fase superior de la sociedad comunista (…) podrá escribir en su bandera: ¡De cada cual, según sus capacidades; a cada cual, según sus necesidades!” (pag. 17). El Reino de Dios –lo que Tomás Moro describe como la Sociedad de Utopía – es la Sociedad Comunista. El objetivo pareciese ser el mismo.

Pero muchos cristianos han reducido la fe a un mundo mundano abstraído de la vida terrenal, donde todo se contempla, donde se reza mucho y actúa poco, donde se castiga y condena lo mundano para llegar a un paraíso. Y es esa la cara del cristianismo a la que Marx llamó “Opio del Pueblo”, no a la fe en sí, sino a la ideología que abstraía al pueblo de su realidad a un sueño alienante. La Cuarta Tesis de Feuerbach dicta:
“Feuerbach parte del hecho del auto enajenación religiosa, del desdoblamiento del mundo en un mundo religioso y otro terrenal. Su labor consiste en reducir el mundo religioso a su fundamento terrenal. Pero el hecho de que el fundamento terrenal se separe de sí mismo para plasmarse como un reino independiente que flota en las nubes, es algo que solo puede explicarse por el propio desgarramiento y la contradicción de este fundamento terrenal consigo mismo. Por tanto, es necesario tanto comprenderlo en su propia contradicción como revolucionarlo prácticamente. Así, pues, por ejemplo, después de descubrir la familia terrenal como el secreto de la familia sagrada, hay que destruir teórica y prácticamente la primera”.

La abstracción de la realidad ocurre porque la fe es utilizada para distraer al pueblo, es la proyección del yo idealizado, de lo que queremos y merecemos en la vida terrenal, pero esperamos en resignación y esperanza en la otra vida, en la recompensa de Dios, en ese reino sobre las nubes. Pero es eso, una instrumentalización, la fe cristiana en sí misma no es reaccionaria, por ejemplo la Espiritualidad Ignaciana (de Ignacio de Loyola) es “Contemplativa en la Acción”, que promulga el título de la famosa película de los años setenta: “Ya no basta con rezar”. Los Jesuitas comprenden que es en la acción en la cual reivindicamos nuestra fe, y es ahí donde somos juzgados, no en cuanto se va a misa los domingos o cuanto se da al diezmo. Por ello desde la teología se entiende que tanto la salvación como la condenación, infierno y paraíso, no son lugares a los que se van, sino estados, y es deber de todos los cristianos –en especial tras la confirmación en los ritos católicos- ser abiertamente apóstoles de Jesucristo, sus discípulos, lo cual implica el valor Apostólico de la Iglesia, el cual se encuentra en la misión, y es esa misión la vida coherente y la acción por la realización del estado de la salvación/paraíso: el Reino de Dios, pues todos vivimos en él, pero no convivimos como si lo estuviéramos.
La construcción de aquel reino en la vida terrenal es la unión de lo divino y terrenal, es la superación del “desdoblamiento del mundo” y la alienante forma en que el Cristianismo calló una vez la rueda de la historia. Por ello el Cristianismo es por sí mismo tan revolucionario como el Marxismo, ambos buscan la misma Sociedad –como señale al comparar el ideal de Tomás Moro y Karl Marx-. Como el Marxismo fue malinterpretado y utilizado para edificar Estados Totalitarios (el modelo político de Stalin: el Socialismo Real), el Cristianismo fue malinterpretado y utilizado por las castas sacerdotales que se aliaron a las Clases Gobernantes, siendo su instrumento para mantener la Infraestructura Económica feudal y los valores medievales conservadores, ni uno de los dos en su naturaleza son malos o antagónicos.
Muchos marxistas seguirán oponiéndose a la idea de aceptar a los cristianos o comprender que no hay antagonismo entre aquella fe y su doctrina, pues dirán que Jesús era un predicador de esperanzas banas que el pueblo toma por desesperación y termina callándolos, o peor aún que aunque no sea la fe en sí el Opio del Pueblo, esta es inútil para los cambios estructurales que el mundo necesita para el Socialismo/Reino de Dios. “Bien aventurados aquellos que tenéis hambre ahora, porque seréis saciados. Bienaventurados los que lloráis ahora, porque reiréis” (Lucas 6:17, 21), ¿de qué sirve pedir más pan al patrón si al final la eternidad será mía?, ¿de qué sirve pedir igualdad de derechos o reconocimiento como iguales si al final la eternidad será mía?
Pero el discurso de Jesús, Bienaventurados, no es un acto de compasión ante los miserables sin esperanza como muchos señalan, es un acto del porvenir, un llamado a la solidaridad y unidad entre oprimidos para romper sus cadenas. Fue Jesús quien dijo en ese mismo discurso: “Pero ¡Ay de vosotros, los ricos!, porque habéis recibido vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estéis hartos!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que reis ahora!, porque tendréis aflicción y llanto” (Lucas 6:17, 24-25). Fue Jesús quien echo a los mercaderes del Templo y dijo que es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja que un rico al Reino de Dios, pues ese reino nace de una Sociedad donde es abolido todo el sistema que sustenta la riqueza y poder de pocos, de una Sociedad donde existe Democracia económica y política.
Y para aquellos que niegan la utilidad del cristianismo, cabe decir que este si tiene su praxis política transformadora, la síntesis es justamente el enfrentamiento del pobre, del miserable, del explotado –como un sujeto político y no objeto de lastima- al sistema que lo oprime y lo que lo sustenta, es que los mismos esclavos derroquen al amo. Es un advenimiento a la Teoría del Reconocimiento de Axel Honneth.

Clotario Blest, famoso cristiano, sindicalista y político chileno -quien es la muestra real e indiscutible del último punto mencionado-, fundó en 1928 el grupo Germen, en el cual a través de su revista del mismo nombre compartió ese otro espíritu, el revolucionario, del Cristianismo. Uno de los principios de este grupo era:
“Se ha desfigurado a Cristo ante las masas hasta el extremo de hacerlo odioso. Silencio alrededor del obrero que es Cristo: mucha palabrería alrededor del Dios que es rey. Se ha desfigurado a Jesús, mirándole sólo como Dios, y no como hombre y obrero, verdadero hermano nuestro según la carne, donde Él quiere y desea y pide ser imitado y amado”
La desfiguración de Cristo, la malinterpretación e instrumentalización del Cristianismo es el Opio del Pueblo, ahí el verdadero enemigo del Marxismo –como también de los cristianos practicantes-. Mientras los cristianos deben ver a los marxistas, y viceversa, como hermanos con el mismo objetivo, dos fuerzas humanistas en pos de la construcción de un mundo mejor. Se puede ser cristiano y marxista, como edificar el Socialismo sin eliminar la fe, los antagonismos no existen realmente y la cooperación es posible, en medida que los marxistas no sean dogmáticos ni aristotélicos, y los cristianos interpreten el verbo de cristiano que echo a los mercaderes del templo.
Alonso Ignacio Salinas Garcia (Chile). 

Y dirán que ya no hay lucha de clases…


Enviado a la página web de Redes Cristianas

Jaime Richart, Antropólogo y jurista


 
Como de puntillas respecto al resto de Europa, desde hace tiempo venimos asistiendo en España a una batalla campal entre dos cla­ses socia­les en los parlamentos, en la Justicia y demás instituciones, y en el espacio de los medios de comu­nicación. Entre la clase de los que predican, man­dan y orga­nizan la vida de todo bicho viviente, y la de quienes se re­sis­ten u obedecen a regañadientes representa­dos por otros que aban­deran el espíritu de la dignidad. Una prueba re­cién sa­lida del noticiero diario abrumador español es la de­cisión del ayun­tamiento de una ciu­dad importante de re­poner el nombre de calles de reso­nancia franquista que es­tu­vieron hasta hace unos años, contraviniendo así una ley vigente, la de Memoria Histórica. Decisión ésta que obliga a imaginar la tre­menda mentalidad involucionista del par­tido del go­bierno si con mayoría absoluta volviese a gober­nar y a le­gis­lar…
 


La lucha de clases, pues, no ha desaparecido, o ha resur­gido en España. La lucha de clases se refiere al conflicto en­tre las dos clases sociales existentes, entre los de arriba y los de abajo, entre los que producen y los que no produ­cen, en­tre los que sin trabajar se adueñan de la pro­ducción y exclu­yen a los que trabajan, entre explotadores y explotados; his­tó­ricamente entre amos y esclavos, entre patricios y plebe­yos, entre terratenientes y campesinos, entre burgue­ses y proletarios, entre ricos y pobres, entre depredadores y pre­sa, entre el 1% y el 99%. En la natura­leza las manadas o pre­sas desorganizadas, nunca domi­nan a sus depredado­res. En el gobierno de los amos, un es­clavo nunca será rey y de igual modo en el gobierno de la burguesía, un obrero ja­más llegará a gobernar a los bur­gueses.
 
A lo largo de la historia siempre ha sido así, siempre ha habido clases enfrentadas. Unas practican la opresión y otras luchan por la liberación. En el esclavismo los amos se apropiaron de la producción, lo tenían todo y domina­ban a los esclavos o productores. En el feudalismo, la mi­noría que se adueñó de la tierra y la producción domi­naba a la mayo­ría que fue expropiada. En el capitalismo dominan los que se han enriquecido con la tierra que es propiedad de todos, y con la acumulación originaria (sa­queo de riquezas a otros pueblos y al propio pueblo) se adueñaron además de todos los medios de producción, de la materia prima, del trabajo y del trabajador o esclavo de nuevo tipo a través de la escla­vitud asalariada…
 
Pero es que en la sociedad del capitalismo avanzado, el ca­pitalismo ne­oliberal, el proceso de incautación de toda la ri­queza a cargo de la clase dominante se está cronificando y la lu­cha de clases se ha agudizado. Desde luego en España. De un bando la burguesía, propietaria de los medios de pro­duc­ción (capital, transportes, medios de comunicación, etc.) y por otro el bando del trabajador convertido en lum­pen que, al disponer únicamente de su fuerza de tra­bajo, se ve obli­gado a venderse por un salario que apenas le sirve para su supervivencia.
 
¿Han variado en España las condiciones generales de la convivencia entre una clase y la otra u otras, siendo así que la clase media apenas se reduce a la de los pensionistas? ¿Ha des­aparecido acaso la lucha entre los que acumulan el dinero y las propiedades y los que carecen de todo? ¿No hay una distancia abismal entre los que hablan y los obliga­dos a escu­char, entre los que disponen de megafo­nía y tri­bu­nas y quienes se esfuerzan inútil o débilmente por hacer­se oír; en­tre la clase que masivamente piensa con am­plias miras, y la minoritaria que, lejos de ser excelente como se imagina, piensa y actúa con mezquindad, maquina y crea una realidad a su me­dida haciéndose apoyar de diver­sas maneras, todas tortice­ras, por millones de necios?
 
En España vivimos, en efecto, actualmente una lucha en­car­nizada entre los de arriba y los de abajo, entre los que han perdido la cabeza en la política, en la empresa, en la ju­di­catura y en los medios, y quienes mantenemos la ca­beza en su sitio y conservamos intacta la intemporal filoso­fía humanista y los valores plasmados en la Declara­ción de los Derechos del Hombre y del Ciuda­dano, de 1789 y en la De­claración Universal de los Dere­chos Humanos, de 1948; en­tre quienes, en fin, se empe­ñan en alejarse cada vez más, como las galaxias entre sí, del sentimiento de solidaridad, del sentido común de la justicia y de la igualdad dentro de las inevitables diferen­cias naturales, y la inmensa mayoría que se esfuerza por ejercerlos, desarrollarlos y divulgarlos… El antiguo, el feu­dal e incluso el postmoderno no tienen con­ciencia de la opresión como tal. Es ahora, hace muy po­co, cuando irrumpe esa conciencia. Pero hay un grave in­conveniente que se alza como barrera casi infranqueable: el consu­mismo como motor del neoliberalismo y de aliena­ción, que hace mucho más tiempo se instaló en la sociedad actuando como lo más antirrevolucionario y al tiempo co­mo trampa saducea. Y lo es, pues anula mecánicamente la re­ac­ción habida cuenta que la única manera de contestar con efi­cacia y sin violencia a los abusos del neolibera­lismo sería a través de la voluntad del “no consumo”; deci­sión és­ta que en sentido estricto no es posible activar masiva­mente, como no es posible activar la bondad o la solidari­dad, sólo posi­bles de uno en uno…
 
Pese a todo, o precisamente por la alienación de que va acompañado el consumismo, nadie quiere violencia, ni ma­te­rial ni moral. Pero los poderes actuales, esos que deten­tan la fuerza, esos que están en todas las instan­cias y en todos los estamentos, esos que configuran el esta­blish­ment, el sis­tema, están forzando las cosas lo bas­tante como para pro­vocar ese odio creciente que acabó siempre siendo germen de violencia.
 
Es más, creo que la sociedad bien nacida española no desea ni enfrentamientos sangrientos ni la mera sustitu­ción de unos propietarios por otros nuevos. Pienso que, a caba­llo del consumismo y de su dignidad como hija del milenio en que le ha tocado vivir, la sociedad española se conforma con que gobernantes, grandes empresarios, tri­bunales, cu­ras y periodistas -la clase dominante- reaccio­nen y se perca­ten de que necesitan ejercitarse en la cor­dura que tuvieron, ahora tan resquebrajada por el peso muerto de una extrema es­tupidez…
  

Otra vez el Papa y Müller


Maite Gibaud


“¿Por qué Francisco no exige un mayor alineamiento a su Prefecto?”
“¿Cree que Francisco es una pequeña flor que adorna la estructura de su Congregación?”
Católicos de todo el mundo exigen al Papa que aparte a Müller como Prefecto de Doctrina de la Fe
El cardenal Müller niega que Doctrina de la Fe entorpezca la lucha contra los curas pederastas
Parece que para el Cardenal Müller no interesa lo que piense el Papa, y tampoco importa que lo haya expresado en una carta donde dice cuál es la interpretación “única”
Se está produciendo una extraña apostasía en los sectores más conservadores de la Iglesia, que termina anulando todo lo que nos enseñaron en el Catecismo acerca del significado del Papa para la Iglesia Católica. ··· Ver noticia ···

domingo, 12 de marzo de 2017

El papa Francisco invita a una conversión pastoral

Antonio Duato

ANTONIO 5
Artículo publicado ayer en valenciano, en la revista del clero valenciano CRESOL.
Me preguntan cómo los actuales obispos y eclesiásticos deberían parecerse más al papa Francisco y ser más proféticos. Si se me permite, voy a hablar con sinceridad desde mi experiencia conjunta y complementaria de 35 años de presbítero valenciano y 25 de simple fiel laico.
En primer lugar, he de decir que lo de Francisco no se puede copiar desde fuera, como si consistiera solo en gestos pensados para construir una imagen más atractiva para los medios y la gente de hoy. Lo de Francisco representa un cambio profundo en la manera de ser autoridad en la Iglesia y de concebir la misma Iglesia en el mundo de hoy. Asistir a un cambio así en la misma cúspide de la Iglesia ha sido una gran sorpresa que nos tiene desconcertados a unos y otros desde hace cuatro años. Mayor de lo que representó su antecedente, la elección de Juan XXIII en 1958.

El cambio, en definitiva, es el cambio que propuso con fuerza el concilio Vaticano II antes de que fuera domesticado en las últimas sesiones y por los últimos dos pontífices que volvieron a poner el acento en los principios inmutables y en que todo estaba bien fijado en la Iglesia para siempre. Francisco manifiesta el cambio en gestos llenos de autenticidad y sencillez que son inimitables si no se participa de las convicciones de que brotan.
Como pasó tras el Concilio, hoy muchos obispos y eclesiásticos aceptan al nuevo pontífice y su reforma, pero con la íntima convicción de que a esta ola renovadora que dura ya cuatro años habrá que ponerle un prudente freno y que, tras Francisco, alguien vendrá que volverá a llevar las aguas al cauce bien establecido de la Iglesia católica: los concilios dogmáticos de Trento y Vaticano I que establecen la estructura jerárquica piramidal de la Iglesia. “Xiquet, tot això està molt be. Però a la postre l’Esglèsia Catòlica serà sempre la mateixa, definida pels grans concilis dogmàtics, no pel voluntariós Vaticà II”, me decía al final de los sesenta un profesor de eclesiología de València. “Jo ho tinc tot clar”, decía un canonizable obispo auxiliar en aquellos mismos años. Era su manera de “aceptar” el Concilio. Y parecía hasta hace poco que el tiempo les iba dando la razón a ellos, no a quienes empujábamos a una reforma mayor.
Esta manera de aceptar al papa con reservas, tiene excepciones en quienes ya se atreven a criticarlo abiertamente o le hacen preguntas saduceas para tentarlo, como tras el Vaticano II fue excepción la rebelión abierta de Lefebvre, con el que otros muchos sintonizaban sin manifestarlo abiertamente. Pero la actitud más generalizada en España es de sumisión sin entusiasmo, continuando los obispos y eclesiásticos en su rol de jefes por derecho divino de la comunidad cristiana, a la que intentan defender de los lobos.
Esta actitud de mero respeto sin adherencia vital a lo más profundo de la auténtica fe de Francisco, es incapaz de hacer brotar decisiones sinceras de cambio. Francisco empieza creyendo que la misión de la Iglesia hoy es llevar a todo un mundo plural y globalizado el Evangelio de Jesús, con la fuerza de la levadura o del grano de mostaza que desaparece en él, más que defender el nombre y la autoridad de Jesucristo que se continúa en una Iglesia poderosa en obras, instituciones y propiedades registradas. Quien se adhiera a una nueva actitud de fe en el aquí y ahora tendrá fácil imitar a Francisco pues le saldrán espontáneamente gestos y decisiones parecidas a las de él. A esta metanoia profunda creo que nos invita hoy el Espíritu a obispos, eclesiásticos y laicos, a todas y todos, que ya no podemos seguir considerándonos como simples ovejas seguidoras sumisas del pastor de turno.
La primera actitud que mostró Francisco tras ser elegido fue la de un profundo respeto hacia el pueblo de Dios que daba sentido a su misión. Evitando toda autorreferencialidad incluso en un momento de tanta exaltación como ese, Francisco se inclinó y pidió al pueblo congregado en la plaza de San Pedro que lo bendijera. En ese gesto hay mucho metido. Mucho, que Francisco ha ido desgranando en estos cuatro años y que manifiesta que respondía a una actitud interior muy auténtica. No mirar al mundo y a la gente desde la Iglesia y su rol de papa, que él desde el principio concretó en supervisor (epi-scopos) de la comunidad de Roma, sino mirar a la Iglesia y al papado desde los ojos del pueblo, creyente o no, que dan sentido a su misión. ¿Cómo son sus vidas concretas? ¿Qué esperan de nosotros? ¿Qué lamentos y gritos nos dirigen? De ahí, el mirar a los ojos a la gente, el escuchar a todos antes de hablar, el partir de la realidad individual y social antes que defender doctrinas generales o hacer enjuiciamientos autoritarios.
A veces se ha criticado a Francisco –y con él a quienes lo siguen más de cerca– de abdicar la propia autoridad por comodidad o populismo. Incluso el reducir tanto los signos externos tiende a reducir en la gente el respeto sagrado a su persona que necesitan para obedecerlo. No se dan cuenta de que, al simplificar su vestimenta, sus medios de locomoción o modo de vivir, no disminuye, sino que aumenta su verdadera auctoritas, al no fundarla en los títulos de su potestas. ¿Tendrá menos valor magisterial una homilía pronunciada sin mitra, que Francisco evita siempre para hablar al pueblo? ¡Todo lo contrario! ¿Es una traición a las definiciones de Trento y a la irreformable decisión de San Juan Pablo sobre las mujeres, el que Francisco reciba en el Vaticano y después abrace en la catedral de Lund a Antje Jackelen, la arzobispa luterana de Uppsala, o más bien un paso para que la Iglesia de Roma cumpla su misión de confirmar en la fe y reunir a todos los seguidores y seguidoras de Jesús?
No hay homilía o discurso de Francisco en que no parta de la realidad de las personas y de la sociedad en que viven. Después viene la visión desde la palabra de Dios y el sentido común. Y la propuesta de alguna acción concreta. Es impresionante y aleccionador seguir sus misas diarias en Santa Marta. Y sus audiencias y visitas pastorales. Los sufrimientos íntimos de las personas y las víctimas de nuestro pecaminoso sistema económico social están siempre presentes y son denunciados. No se trata de una aplicación de la doctrina. Tampoco de sociologismo o populismo mediático, como se le atribuye. Es el punto de partida de nuestra fe actual de ojos abiertos. Es mirar a Cristo en los ojos de las víctimas. Y dejarse conmover por ellas. Los pobres y excluidos están ahí para gritarnos y remover nuestras entrañas, no solo como un don de Dios para poder ejercer la caridad y ganarnos el cielo. Francisco vive de verdad la convicción de que la Iglesia es de los pobres y para los pobres.
A veces se le ha visto a Francisco separado u opuesto a su curia. Impresionantes aquellas caras de cardenales y monseñores en la primera felicitación navideña de 2013, que consistió en una denuncia de pecados clericales. Ha elegido él mismo (la responsabilidad en eligendo después de ejercer el miserendo) a sus íntimos colaboradores y a su grupo de los nueve, pasando frecuentemente por encima de las congregaciones para tomar decisiones. Pero creo que él tiene bien claro que la gobernanza de la Iglesia ha de ser progresivamente más colegial y corresponsable. Consiguiendo la unidad con respeto del pluralismo por el camino de la sinodalidad (sin-odos). Difícil deconstruir todo un sistema de autoridad eclesiástica romana construido, no sin empleo frecuente de violencia, desde la alta edad media. Y construir otro más adecuado a los seguidores de Jesús. Francisco no piensa por ahora en un nuevo Concilio. Sino en ir haciendo que todo vaya cambiando por parciales reformas del derecho canónico y por los Sínodos de obispos precedidos de una encuesta a toda la Iglesia, que debe ser cada vez más global y bien trabajada. Más fácil podría ser cambiar el modo de gobierno en una diócesis o una parroquia, si hay verdadera voluntad de no gobernar por ordeno y mando: revitalizar sin más y dar responsabilidad decisoria a los consejos previstos por el Vaticano II.
He ahí un reto y un camino de vida para líderes de la Iglesia y para todas y todos quienes creemos en Jesús de Nazareth.

viernes, 10 de marzo de 2017

El encuentro - 2º Domingo de Cuaresma, Ciclo A

SÉ TU MI RIQUEZA SALOMÉ ARRICIBITA Y TERESA NÉCEGA

salomenecega
  
SÉ TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZASE TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZA
Oh mi Dios yo te busqué
entre todo cuanto tengo
pero me salió al encuentro
lo que soy, sin miramientos

Y no soy nada si no estás,
y no estás por donde busco
pues ya no hay bien para mí
que me pueda hacer feliz fuera de Ti
SÉ TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZASE TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZA
Dame el abrir las manos
para no quedarme nada
dame entender que es de todos
lo que a todos nos regalan

Regálame mirada
de misericordia y ternura
para construir tu Reino
tu Reino de justicia y desmesura
SÉ TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZASE TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZA
Abre Señor mis oídos
dame, por tu Amor, tus ojos
pon una guardia en mi boca
y lleva mis pasos a otros

Líbrame de mis temores
sopla y borra mis prejuicios
que de compartir se trata,
de servir, creer, amar... y no de juicios
SÉ TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZASE TÚ, SEÑOR, MI RIQUEZAMI REFUGIO Y FORTALEZA

Teresa Nécega y Salomé Arricibita


Para descargar la canción pinche el siguiente enlace: Sé Tú mi riqueza.mp3 y dele al botón derecho del ratón y guardar como...

BIENVENIDA

col mesa

Bienvenida la mañana,
con la clara luz de cada nuevo amanecer,
que me invita a despertar
a la belleza que me rodea
y aceptar la fragilidad y la esplendidez humana,
a renacer bajo la transparencia del agua,
a mirar el mundo como recién nacido,
reavivando mi anhelo por vivir,
con pasión, agradecimiento y buen humor,
cada momento de la jornada.

Bienvenida la tarde, 
que me urge a acudir a la cita
para brindar solidaridad y ternura,
al descanso y el sosiego,
a la intimidad y al diálogo,
a contemplar el variado tornasol
y el sorprendente espectáculo
de cada crepúsculo,
a dejarme conmover
por la vulnerabilidad y la bondad
de tantos gestos, que me motiva
a seguir caminando, a ser más humano.

Bienvenida la noche,
que me mueve a contemplar las estrellas
que un día existieron y aún iluminan mi vida
y a las que, radiantes, me impulsan hoy
a recrear otro universo,
a descubrir la poesía que me habita,
a cuidar con delicadeza y entusiasmo,
a dejarme emocionar por el silencio.
A escuchar cómo palpitan
los latidos de tantos vivos recuerdos
y a dejarme abrazar por el Mar,
que me mece con sus olas revestidas
de espuma y de sueños.

VIVIR DESDE DENTRO…

col cardenas

Necesitamos vivir desde lo más profundo, desde nuestra interioridad habitada por la divinidad…
Porque vivimos como aletargados, anestesiada nuestra humanidad. Necesitamos despertar.
Porque vivimos como distraídos, saturados de estímulos. Necesitamos poner atención.
Porque vivimos como alterados, irritados e irascibles. Necesitamos volver al centro.
Vivir desde dentro… Desde la sincera necesidad de vivir plenamente. Cultivando vida de calidad.  
Vivir desde dentro… Dándome cuenta de la verdad... Liberarme de fantasías y tergiversaciones de la realidad. Observar sin juzgar, aceptar sin resistencia pero sin resignación.
Vivir desde dentro… Estando presentes en el presente. No dejar que nos arrastre la ansiedad de lo que vendrá, ni el sufrimiento de lo que ha sido. Estar aquí, siendo y haciendo con atención.
Vivir desde dentro… En silencio. Aquietar, serenar, pacificar, reconciliar… Volver al centro de nuestro ser y reconocer la presencia divina que habita en el corazón y en quien habitamos siempre.
Vivir desde dentro… Orando. Individual y colectivamente. Cultivando la relación natural con Dios; y las relaciones cotidianas desde Dios.
Vivir desde dentro… Liberándome de mis expectativas, de búsquedas compulsivas, y de muchas interpretaciones; aprender a desapegarme y recibir, agradecer, compartir y dar gratuitamente. 
Vivir desde dentro… Liberando  a los demás de juicios, etiquetas y sentencias estériles. Dejar de atacar y culpar infantilmente. Asumir la parte de responsabilidad que a cada quien nos corresponda.
Vivir desde dentro… Cuando haya buen clima, y cuando haya tempestad; por la noche o en el día. Sonriendo con buen humor y respirando hondo con esperanza y amor.
Vivir desde dentro, para relacionarme sanamente conmigo mismo(a), con las demás personas con la creación y con Dios. Que la vida, en mí y en cada criatura, me fascine y conmueva.
Vivir desde dentro, no es buscar simplemente relajación, sino realismo que pacifique.
Vivir desde dentro, no es buscar simplemente el confort, sino el Reinado de Dios.
Vivir desde dentro, no es aislarse ni ensimismarse, sino abrirse a la comunicación.
Vivir desde dentro, confiando en Dios…
Vivir desde dentro, comulgando con Cristo y en Cristo...
Vivir desde dentro, invocando y evocando al Espíritu Santificador…
Vivir desde dentro para ser quien soy, estar como estoy, y hacer lo que me corresponda hacer.
Vivir desde dentro, sin miedo a morir, pero disfrutando, en cada instante, vivir.

jueves, 9 de marzo de 2017

NUESTRA CASA ES EL MUNDO CON LETRA

“España quedará arruinada para los próximos 50 años”


Roberto Centeno, economista

España se dirige hacia la suspensión de pagos con la mayor burbuja de deuda de la historia. Esta es la principal conclusión del economista Roberto Centeno, quien ha enviado un informe a la Comisión Europea en el que pone en duda los cálculos económicos que presenta el Gobierno español a Bruselas. ··· Ver noticia 

¿Tiene el Papa un problema con la economía o lo tienen los liberales?


Juan Torres, catedrático de economía aplicada


Juan TorresSería vanidoso por mi parte que yo tratara de defender nada más y nada menos que al Papa de Roma frente a quienes le critican. Como se decía en el viejo catecismo del Padre Astete, Doctores tiene la Santa Madre Iglesia para contestarles.
Pero, dado que no he leído a ningún economista más versado que yo que comentara el asunto, me atrevo a entrar en el debate para romper una lanza en favor del jesuita argentino que ahora ocupa la silla de San Pedro. ··· Ver noticia ···

Daniel, víctima de los abusos del padre Román: “Denuncié para que otros no pasaran por lo que yo pasé”


Jesús Bastante


El denunciante del clan de los Romanones de Granada ha declarado en la tercera sesión del juicio contra el sacerdote acusado de abusos sexuales
Daniel, que hoy tiene 27 años, ha reiterado las acusaciones de abuso contra el padre Román, que había enmarcado la relación de ambos en el “amor cristiano”
“Denuncié porque no quería que otros pasaran por lo que yo pasé”. Daniel (nombre ficticio), la víctima del caso Romanones, ha puesto esta mañana cara y voz a los abusos a menores en el seno de la Iglesia. Por primera vez desde que en noviembre de 2014 el medio Religión Digital destapara el caso, el denunciante declaró en la vista oral. Detrás, observándole atentamente, el padre Román, que enmarcó en el “amor cristiano” su relación con la víctima y negó los abusos. ··· Ver noticia ···

ONU: 20 millones sufren hambre en 4 países



hambre3Associated Press
NACIONES UNIDAS (AP) — Un total de 20 millones de personas pasan hambre en Sudán del Sur, Nigeria, Somalia y Yemen, y la ONU necesita 4.400 millones de dólares antes del fin de marzo para prevenir “una catástrofe”, afirmó el miércoles el secretario general Antonio Guterres.
Apenas 90 millones han sido recaudados hasta ahora.
El mundo “enfrenta una tragedia” y “debe evitar que se convierta en una catástrofe”, enfatizó Guterres, que le dio mayor resonancia a los temores que ya habían sido expresados por otros funcionarios de la ONU.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF, por sus siglas en inglés) advirtió el martes que casi 1,4 millones de niños están en “riesgo inminente de muerte” a causa de desnutrición aguda este año en los cuatro países. La hambruna fue declarada ya el lunes en partes del estado Unidad de Sudán del Sur.
Guterres dijo que piensa que los gobiernos y otros donantes proveerán la ayuda financiera.

Jorge Costadoat: “La actual condición de la mujer en la Iglesia no es un descuido, es un pecado”

 


“Hoy muchas mujeres piensan que el estamento eclesiástico las sacraliza para sacrificarlas”
El Papa Francisco ha abierto un ciclo de sínodos para auscultar lo que ocurre en la Iglesia. Terminó el sínodo de la familia. Comienza dentro de poco el de los jóvenes… ¡Extraordinario! Me pregunto: ¿no podría convocar un sínodo de la mujer? ··· Ver noticia ···

Católicos de todo el mundo exigen al Papa que aparte a Müller como Prefecto de Doctrina de la Fe


Cameron Doody/ANSA


Por su falta de empatía con Marie Collins y su oposición a la “tolerancia cero” con los abusos
Abogan por que su sustituto sea alguien que introduzca en el dicasterio “transparencia, justicia y compasión”
El cardenal Müller niega que Doctrina de la Fe entorpezca la lucha contra los curas pederastas
Parolin sale en defensa del Papa: “Tiene la gran capacidad de mantener la calma y de no dramatizar”
Marie Collins abandona la Comisión Antipederastia ante las trabas a los cambios de “un pequeño grupo de la Curia”
Con Müller “la CDF se transformó en el símbolo de aquellos aspectos de nuestra Iglesia orientados a proteger y preservar el poder institucional, a menudo a expensas del pueblo de Dios”
Por su manifiesta oposición al proyecto del Papa Francisco. Por sus negativas a colaborar con la “tolerancia cero” con los abusadores y encubridores que defiende a ultranza el pontífice. Por su falta de empatía con las víctimas. Por todas estas razones, católicos en todo el mundo ya han empezado a pedir la dimisión del cardenal Gerhard Müller como Prefecto de Doctrina de la Fe. ··· Ver noticia ···

Domingo 12 de marzo, 2 Cuaresma – A (Mateo 17,1-9): Escuchar a Jesús

ESCUCHAR A JESÚS

Jose Antonio Pagola

El centro de ese relato complejo, llamado tradicionalmente la «transfiguración de Jesús», lo ocupa una voz que viene de una extraña «nube luminosa», símbolo que se emplea en la Biblia para hablar de la presencia siempre misteriosa de Dios, que se nos manifiesta y, al mismo tiempo, se nos oculta.
La voz dice estas palabras: «Este es mi Hijo, en quien me complazco. Escuchadlo». Los discípulos no han de confundir a Jesús con nadie, ni siquiera con Moisés o Elías, representantes y testigos del Antiguo Testamento. Solo Jesús es el Hijo querido de Dios, el que tiene su rostro «resplandeciente como el sol».
Pero la voz añade algo más: «Escuchadlo». En otros tiempos, Dios había revelado su voluntad por medio de los «diez mandamientos» de la Ley. Ahora la voluntad de Dios se resume y concreta en un solo mandato: «Escuchad a Jesús». La escucha establece la verdadera relación entre los seguidores y Jesús.
Al oír esto, los discípulos caen por los suelos «aterrados de miedo». Están sobrecogidos por aquella experiencia tan cercana de Dios, pero también asustados por lo que han oído: ¿podrán vivir escuchando solo a Jesús, reconociendo solo en él la presencia misteriosa de Dios?
Entonces Jesús «se acerca, los toca y les dice: “Levantaos. No tengáis miedo”». Sabe que necesitan experimentar su cercanía humana: el contacto de su mano, no solo el resplandor divino de su rostro. Siempre que escuchamos a Jesús en el silencio de nuestro ser, sus primeras palabras nos dicen: «Levántate, no tengas miedo».
Muchas personas solo conocen a Jesús de oídas. Su nombre les resulta tal vez familiar, pero lo que saben de él no va más allá de algunos recuerdos e impresiones de la infancia. Incluso, aunque se llamen cristianos, viven sin escuchar en su interior a Jesús. Y sin esa experiencia no es posible conocer su paz inconfundible ni su fuerza para alentar y sostener nuestra vida.
Cuando un creyente se detiene a escuchar en silencio a Jesús, en el interior de su conciencia escucha siempre algo como esto:
«No tengas miedo. Abandónate con toda sencillez en el misterio de Dios.

Tu poca fe basta. No te inquietes. Si me escuchas, descubrirás que el amor
de Dios consiste en estar siempre perdonándote. Y, si crees esto,
tu vida cambiará. Conocerás la paz del corazón».

En el libro del Apocalipsis se puede leer así: «Mira, estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa». Jesús llama a la puerta de cristianos y no cristianos. Podemos abrirle la puerta o rechazarlo. Pero no es lo mismo vivir con Jesús que sin él.

Domingo 12 de marzo de 2017, 2º de Cuaresma

koinonía


2 de CuaresmaALuis Orione, fundador (1940), Maximiliano de Tébessa (295)
Según la Biblia, Abraham y Sara pertenecían a un clan de pastores seminómadas, de los muchos que buscaban pastos para sus rebaños lejos de las ciudades-estado que, por los años 1800 a.C. se estaban organizando en Mesopotamia y a lo largo de las costas del Mediterráneo. Abraham tal vez fue uno de los muchos grupos que emigraban, lo mismo que hoy, «buscando la vida». En ese andar luchando por la vida descubrieron el llamado de Dios a dejarlo todo y fiarse de su promesa de vida. Dios promete a Abraham que será padre de un pueblo numeroso y que tendrá una tierra, la “tierra prometida”. Es lo que anhelan sus corazones, lo que necesitan para vivir una vida humana y digna. ··· Ver noticia ···