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martes, 29 de octubre de 2013

¡Estos colaboradores del Papa! Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara


Enviado a la página web de Redes Cristianas
(He escrito ayer y hoy esos dos artículos, que en el fondo son uno, que os mando. Os ruego lo publiquéis, o bien separados, o juntos, como mejor os parezca. Se trata de una reflexión sobre la grosera tentativa de corregir al Papa por parte del prefecto de la Congregación de la Fe, monseñor Müller, en lo referente a las separaciones matrimoniales, los divorcios, y el status posterior).
Manifiesta el prefecto de la “Sagrada Congregación de la doctrina de la Fe”, monseñor Müller, “que no es posible dar sacramentos a los divorciados vueltos a casar”. Y lo dice, y se queda tan ancho. No podía haber sido más inoportuno, cuando en todos los oídos de los católicos suena todavía la dulce y tranquilizadora voz del Papa afirmando que “hay que revisar todo el procedimiento de las separaciones matrimoniales, y de los divorcios”. Pero aun estando de acuerdo con lo de la falta de oportunidad, si es que mis lectores lo están, no me parece lo más grave del posicionamiento del prefecto del ex Santo Oficio.
Veo dos cosas más serias, de más largo y hondo alcance, y necesarias de más y mejor atención. Lo que voy a escribir tal vez pueda extrañar, de modo negativo, a alguno, pero me arriesgaré a intentar explicar muy claramente mi opinión. Lo haré con orden:
A. El prefecto de la Congregación de la fe es lo que dice el título, no menos, pero no más. No todo lo que afecta al vivir del cristiano afecta directamente a la fe. Por ejemplo, el color de los calcetines. El ejemplo puede parecer una banalidad, pero no lo es. La presencia de Jesús en la eucaristía concierne a la fe. Quienes pueden, o no, comulgar, no es asunto de fe. Es, simplemente, de praxis. Así que no concierne, para nada, a la autoridad del prefecto de esa Congregación. Y si concerniese, lo sería por un tema que ni sospecha monseñor Müller, y que, paradójicamente, aunque esto no lo entiendan, o así lo parezca, y si lo entienden no le hacen caso, es el principal motivo y fuente de la fe: la palabra de Jesús. El Señor, en la última Cena, no permitió, o tuvo la deferencia de invitar a unos “indignos” a su mesa, sino que los conminó, los mandó. Y para ello usó tres imperativos inequívocos: “tomad y comed”, “tomad y bebed”, y “haced esto en memoria mía”. Se trata, pues, de tres órdenes, reducibles a una: haced lo que os dejo como realidad de mi presencia, y, además, os mando hacer. Lo que mandó el Señor no lo prohíba el prefecto de la Congregación de la fe, que no de la praxis en la Iglesia. (¡Menos mal!).
B. La falta de sólida argumentación del prefecto de la Fe. Para el que quiera entender mejor la incomprensible actitud de monseñor Müller, recomiendo la lectura del artículo de Pablo Ordaz en el diario “El País” de hoy, con el título “El guardián de la Fe enmienda al Papa por su guiño a los divorciados”. Lo de enmienda no es exageración, a la luz de las siguientes expresiones: “Si el matrimonio precedente de unos fieles divorciados y vueltos a casar era válido, en ninguna circunstancia su nueva unión puede considerarse conforme al derecho; por tanto, por motivos intrínsecos, es imposible que reciban los Sacramentos”. Así que si el Papa quiere, de verdad, y parece que sí, abrir los desencuentros matrimoniales a la realidad actual de la altura de miras de la comprensión de la Iglesia, no lo va a tener fácil. Pero es que el cancerbero de la Fe, o bien, falso propietario de la misma por apropiación indebida, ofrece una serie de impropios, pobres e inconsistentes argumentos bíblicos, que nos permiten, a mí por lo menos me lo permite, deducir que para ser prefecto de la sacrosanta Congregación para la defensa de la Fe, no es necesaria, sino más bien perjudicial, una buena, aseada y cabal preparación bíblica. Porque las consideraciones sobre la Misericordia y la concesión de perdón del Señor en los Evangelios, que hace monseñor Müller, son tan baladís, que esas graves y fundamentales cuestiones quedan reducidas a una verdadera caricatura. En verdad, no puedo creer tal falta de consistencia y de categoría profesional en puesto tan elevado de la curia Vaticana. Además de que no se entiende tan burdo desliz en un colaborador del Papa que todavía no ha sido refrendado en su puesto. (¿O tal vez se trate de una refinada estrategia para que lo manden a otro lugar más apacible y deseado).
(Pero como el asunto es complejo y largo, prometo seguir con él mañana, o un día de éstos).
Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara


¡Estos colaboradores del Papa! (II)

Hay, todavía, otra cosa importantísima que decir. Yo lo repito mucho, pero es que durante siglos los fieles han ido percibiendo exactamente lo contrario de lo que voy a decir. Así que no me canso de repetirlo. El enunciado es simple, pero su desarrollo bastante complejo. Diría así: “El evangelio no es una moral particular de un grupo”. Así que, en mi opinión, expresiones como “moral cristiana”, o todavía peor “moral católica”, exigencias morales de la Iglesia, “ética cristiana”, etc., están fuera de lugar.
Pienso que se dicen, y se dejan correr, por una sencilla confusión: todo lo que hace referencia al comportamiento, o en el se encarna, llevaría el marchamo bastante evidente, y explícito, para los que padecen ¡esa confusión de la moral. Pero existe un buen número de asuntos que intervienen en el desarrollo del comportamiento humano y que no pertenecen, técnicamente hablando, al mundo de la moral o de la ética, sino de la sociología, de la psicología, de la religión de la Revelación. Con esto quiero afirmar, insistiendo en ello, que la Moral, o la Ética, es, o son, disciplinas del horizonte filosófico, por tanto que competen a todos los seres pensantes, a todos los humanos. Por eso me gustaría precisar cono mi reiterativo método escolástico:
1) La moral, en su etimología romana, que parece la más práctica y fácil, viene de la palabra-concepto “mores”, en plural, que significa costumbres. Eso quiere decir que no se nace con esa colección de normas y modelos de comportamientos, sino que se aprenden. Ya decía el viejo y sabio Aristóteles que la razón es, al nacer, “tanquam tabula rasa” (como una tabla lisa, vacía, pero él lo decía en griego, que supongo era más exacto todavía). Así que como todos los pueblos tienen costumbres, y éstas son diferentes en cada uno de ellos, y en diferentes tiempos, de esta constatación se deriva el segundo punto a precisar en nuestra reflexión.
2) Por lo que acabamos de afirmar, la moral es, necesariamente, relativa, porque depende de la cultura de cada pueblo, y de su desarrollo temporal. Siendo como es patrimonio de todo ser humano, tiene mecanismos que son comunes a todos ellos, independientes de las circunstancias de lugar y tiempo, pero cuyos contenidos son diferentes. Pongamos un sencillo ejemplo: para un yanomani andar desnudo no atenta contra la moral, porque ese comportamiento lo contempla el desarrollo ético de su pueblo hasta un cierto momento. Pero ese comportamiento en otro pueblo, lugar o tiempo, no es que sea inmoral, sino que puede ser, perfectamente, delictivo.
3) Nos vamos acercando al centro de nuestra reflexión: esto que estoy proponiendo sirve para todos los aspectos del comportamiento humano, también para el matrimonio, las separaciones matrimoniales, el status posterior a las mismas, etc. No pertenecen al acervo preceptivo de un grupo, católico, por ejemplo, sino que se diferenciarán por el relativismo que hemos concedido a la moral: dependerá del lugar, del pueblo y su cultura, de la época, etc.
4) Entonces, ¿por qué el prefecto de la Congregación de la Fe se atreve a afirmar apodícticamente que los divorciados, y vueltos a casar, pecan porque cometen adulterio, y, por lo tanto, no pueden comulgar? Pues porque equipara la invitación de Jesús a enfrentar el amor y el compromiso matrimonial de otro modo, voluntariamente en total libertad, y que se acepta o no como una Revelación del Señor, lo equipara, digo, a una normativa moral, cosa que, de ningún modo es. La moral se impone a la conciencia, con más o menos fuerza, (con toda la fuerza teutona para Kant), pero las palabras de la Escritura se aceptan libremente, y al modelo de Matrimonio aceptado y vivido en la Iglesia primitiva, se adhieren las personas que creen en el Señor Resucitado. Es así de sencillo y definitivo: todos los hombres estamos, o debemos estar, atentos a la moral manifestada en nuestra conciencia. Solo los creyentes en Cristo siguen, libremente, la Palabra de Jesús, no la moral del Maestro de Nazaret, que, como hemos visto, no tiene ningún sistema moral propio. No llamemos moral a las consecuencias de la aceptación de una Revelación concreta.

La educación clasista en España Vicenc Navarro

En España hay clases sociales. Y es imposible entender qué ocurre en España sin entender el enorme dominio que la burguesía, pequeña burguesía y clases medias profesionales de renta alta han tenido y continúan teniendo sobre los aparatos del Estado, influencia que está alcanzando su máxima expresión durante el gobierno Rajoy, el gobierno que España ha tenido durante el periodo democrático que ha sido más sensible a los intereses de estas clases sociales.
Esta enorme influencia explica muchas realidades, tales como la pobreza del Estado del Bienestar (España tiene uno de los gastos públicos sociales por habitante más bajos de la UE-15, el grupo de países, dentro de la Unión Europea, de semejante desarrollo económico), su escasa capacidad redistributiva (de nuevo, el Estado español es de los menos redistributivos en la UE-15), su escasa progresividad fiscal (mientras que los trabajadores de la manufactura pagan impuestos -en porcentaje sobre su sueldo-, en cantidades semejantes a sus homólogos en la UE-15, el 1% de la población que deriva sus ingresos de la propiedad de capital paga sólo un 10% de lo que pagan sus homólogos en el promedio de los países de la UE-15). Todo ello explica la gran pobreza de los servicios públicos del Estado del Bienestar, tales como la educación. El Estado español gastó en educación en 2010 solo un 4,2% de su PIB, mucho más bajo que el promedio de la UE-15 (5,2 %), y mucho, mucho más bajo que Suecia (7%), uno de los países de la UE donde la clase trabajadora y las clases medias de renta media y baja tienen mayor influencia sobre el Estado. El gasto educativo por alumno (en todas las categorías de estudios) en España es de los más bajos de la UE-15.
Las consecuencias de esta pobreza del gasto educativo son muchas. Y la más llamativa es la polarización, por clase social, del sistema educativo. Desde las escuelas de infancia (mal llamadas guarderías) hasta la enseñanza primaria y secundaria, las clases pudientes llevan a sus hijos a las escuelas privadas (cuyo gasto por alumno es más elevado que las públicas, con un subsidio público muy importante, llamado concierto), y las clases populares (las clases medias de renta media y baja y la clase trabajadora) envían a sus hijos a la escuela pública. Muchas de las privadas están gestionadas por la Iglesia católica, que institucionalmente ha sido siempre cercana a los intereses de las clases más pudientes.
Durante la mayoría del periodo democrático, el número de horas lectivas en la enseñanza era mayor en las escuelas europeas que las escuelas públicas españolas. Así, en las escuelas secundarias, las horas lectivas eran de 559 horas al año en las públicas españolas, comparado con 678 horas en el promedio de las escuelas de la UE-15. Sumando el déficit anual, el estudiante español iba a la escuela secundaria un año menos que el estudiante europeo. No por casualidad, el conocimiento en comprensión de lectura, de matemáticas y de lenguas de un graduado español de la escuela secundaria era semejante al de un estudiante europeo de un año menos (Datos de PISA, 2003). Tal diferencial de conocimientos no ha disminuido. En realidad, ha aumentado (PISA, 2012). Y lo que es también interesante subrayar es que los estudiantes de la privada tampoco están mejor que el promedio de los estudiantes de la escuela pública europea (de la UE-15). En realidad, están peor.
La evidencia empírica es clara y contundente para todo aquel que lo quiera ver. Los sistemas educativos polarizados por clase social, con una dicotomía pública-privada, son peores en su calidad educativa que los sistemas públicos mayoritarios. En España, el 34% de los estudiantes van a la privada, y el 66% a la pública. En comparación, en Suecia y Finlandia (esta última es considerada la mejor de Europa) la distribución de porcentajes es 7% versus 93% respectivamente. Esta es una de las mayores causas de la baja calidad educativa en España, resultado del enorme poder de las clases más pudientes (burguesía, pequeña burguesía y clase media profesional de renta alta) sobre el Estado a través de sus instrumentos políticos (los partidos conservadores y liberales) y mediáticos (la gran mayoría de medios de información, tanto públicos como privados), que en su egoísmo –defensa a ultranza de sus intereses inmediatos- están dañando al país, y también, paradójicamente, a la educación de sus hijos, aun cuando consiguen lo que más quieren, es decir, mantener la distancia social (creando ciudadanos de primera –sus hijos- y de segunda –todos los demás-) reproduciendo las desigualdades dentro de la ciudadanía, manteniendo sus privilegios.
Representa, por cierto, una gran incoherencia que esas fuerzas conservadoras y liberales, y sus partidos políticos, como el PP, que se presentan como las “fuerzas patrióticas”, que constantemente hablan de patria o nación enarbolando la bandera, apliquen a la vez políticas públicas, en educación, que descohesiona tal patria.
En realidad, la defensa de sus intereses a través de las políticas públicas del gobierno Rajoy daña a la mayoría de la ciudadanía, mostrando que pese a su discurso y narrativa, son profundamente anti-patriotas, pues el elemento clave de la patria –el término que utilizan ellos-, es su población. Y la mayoría queda dañada por esas políticas. De ahí que debiera ser una tarea a realizar por las fuerzas progresistas desenmascarar la utilización tan abusiva y oportunista de los “superpatriotas” de las banderas, pues en realidad están defendiendo sus intereses de clase. Su visión de España es una visión clasista que daña a la España real. Cada uno de los elementos de la reforma Wert favorece a su visión clasista, en contra de la España real, la España social y la España plurinacional. Es una reforma reaccionaria que dañará a las clases populares –la mayoría de la ciudadanía en España-.

Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas. Universidad Pompeu Fabra, y Profesor de Public Policy. The Johns Hopkins University

El PP modificará la LOMCE para que la Religión también sea de oferta obligatoria en Bachillerato e Infantil


Los obispos exigían esta modificación en virtud de los Acuerdos Iglesia-Estado
El Senado enmendará el “error técnico” de Educación para equipararla a Primaria y ESO
El Grupo Popular en el Senado estudia incluir en el proyecto de Ley Orgánica para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE) que la asignatura de Religión católica sea también de oferta obligatoria en Bachillerato e Infantil, como lo es en Primaria y ESO, respondiendo así a los Acuerdos Iglesia-Estado y a la opinión de la Conferencia Episcopal en esta materia.

Así lo han confirmado a Europa Press fuentes parlamentarias, que han señalado que se trata de una propuesta que será previsiblemente introducida a través de una enmienda parcial al texto normativo. El plazo de presentación de estas enmiendas finaliza el próximo jueves 31 de octubre.
De esta forma, los ‘populares’ de la Cámara alta pretenden enmendar el “error técnico” del Ministerio de Educación al no incluir esta materia como oferta obligatoria y de elección voluntaria en Bachillerato, un hecho que fue denunciado por la Conferencia Episcopal, y que el PP en el Congreso no solventó.
En el proyecto de la LOMCE, la enseñanza de Religión sólo es de obligada oferta y elección voluntaria en Primaria y en Bachillerato, de manera que la nota en esta asignatura para estudiantes que la cursen contará para la media del curso y, por tanto, para el acceso a becas. En la normativa vigente (LOE, 2006), la enseñanza de la Religión católica se incluye como área o materia de oferta obligatoria en el segundo ciclo de Educación Infantil, Primaria y ESO, pero no en Bachillerato.
El portavoz de la Iglesia española, Juan Antonio Martínez Camino, puso de manifiesto el pasado mes de septiembre la decepción de la Iglesia ante la ausencia en el proyecto de la LOMCE de la oferta preceptiva de Religión en estas etapas, alertando de que el Gobierno incumplía así el Acuerdo sobre Enseñanza y Asuntos Culturales suscrito entre la Santa Sede y el Estado español.
Este portavoz también dijo que los padres y los alumnos tienen derecho constitucional a elegir la educación en Religión y moral católica en el colegio y, si no se les permite elegir, se lesiona ese derecho fundamental que ejercen, según recordó, el 70 por ciento de los padres españoles.

Otra de las incorporaciones que estudian los ‘populares’ a la LOMCE es incluir en la evaluación del final de Primaria el examen de conocimientos en ciencias sociales –Geografía e Historia–, y no sólo de competencias en comunicación lingüística, matemática y ciencia y tecnología.

El PP atiende la última exigencia de los obispos sobre la Religión en clase Elisa Silió



La materia confesional compite con 13 asignaturas optativas y los obispos quieren que la asignatura sea de oferta obligatoria en esta etapa
Las enmiendas que el PP va a presentar a la reforma educativa a su paso por el Senado incluirán mejoras para la asignatura de Religión, que aún no han concretado, pero que los obispos habían reclamado días atrás. La pretensión de la Iglesia es que se refuerce la materia en el bachillerato, es decir, que sea una asignatura de oferta obligatoria en esta etapa, algo que la ley no aclara. Tampoco el PP ha querido desvelar en qué consistirá su enmienda.

Ambos, Iglesia y PP están en negociaciones para rematar lo que los obispos consideran “flecos importantísimos” de la reforma.
El catolicismo en las aulas ha salido ganando con la reforma Wert, porque ahora la materia tendrá una alternativa en la educación secundaria obligatoria y los alumnos deberán elegir entre una y otra, algo que siempre han reclamado los obispos. Será evaluable y computará para optar a una beca, según reconoció el Ministerio de Educación, aunque falta por desarrollar los detalles.
En la actualidad, la asignatura ya es de oferta obligada en el primer curso del bachillerato, en atención a los acuerdos de España con el Vaticano de 1979, pero la reforma de Wert no lo deja claro en el texto. “La Religión es una entre 14 optativas en bachillerato y los centros solo están obligados a elegir [impartir] dos o tres. Por lo tanto, muchos no la ofrecerán y esta redacción de la ley es insuficiente”, se lamentaba hace un mes el portavoz de los obispos, Juan Antonio Martínez Camino. El Gobierno no se pronuncia y el grupo popular tampoco quiere adelantar acontecimientos. “No hay ninguna decisión tomada”, aseguró este lunes Sandra Moneo, portavoz popular de Educación en el Congreso. “El Gobierno trabaja pero no hay nada cerrado. No hay una propuesta definitiva”. Su homólogo en el Senado, Luis Peral, reconoció que se está “estudiando” y que “casi seguro que seguirá perfeccionándose en el Senado”.
Peral cree que el hecho de que no se mencione la obligatoriedad de ofrecer la Religión en bachillerato, es “un error técnico, que lo razonable sería subsanar porque los acuerdos internacionales deben cumplirse”, señaló a la cadena SER. Esos acuerdos señalan que el catolicismo tendrá en el currículo un trato en condiciones “equiparables a las demás disciplinas fundamentales”.
“El Gobierno nos ha dicho que quiere cumplir los acuerdos. Que este es el mínimo. Y creemos que estamos a tiempo de que se perfeccionen algunos puntos que no cumplen los acuerdos”, decía confiado Martínez Camino.
La Religión es elegida en los centros públicos por el 66,62% de los alumnos de primaria, el 39% en secundaria y el 23,3% en bachillerato. Es decir, pierde peso cuando son los niños de más edad los que deciden. “No creemos que muchos alumnos de bachillerato decidan estudiar religión. En 18 institutos del País Vasco nadie pidió esa asignatura y desapareció. Durante un año dedicaron esa hora a reforzar otras materias pero se denunció que no se ofrecía y ahora no pueden usar esa hora para refuerzos”, cuenta Francisco Delgado, presidente de Europa Laica.
“Otra cosa es que hinchen la nota y los estudiantes se apunten para mejorar su expediente”, prosigue Delgado. Hasta que no se conozca el desarrollo de la norma no se sabe, pero si la Religión (y su optativa) tienen más peso en bachillerato, como ocurre en la ESO, y se tiene en cuenta para calcular la nota media, eso será determinante para entrar en la universidad y optar a una beca.
“Si la Religión es evaluable en bachillerato entra en competición directa con otras asignaturas importantes. Y es una dinámica complicada porque la carga lectiva es muy alta. ¿A quién quitas?”, se plantea Miguel Latorre, secretario de enseñanza pública de FETE-UGT. “Habría la tentación sana de optar por Religión si te va a garantizar una buena nota cuando la competencia en bachillerato es extrema”. Para el sindicalista esta enmienda supondría “devolver el toro al corral”, porque se trataría de un cambio de calado que llega en el Senado, que todos sabemos tiene una “tramitación más laxa”. Y reconoce que hubiese avivado la polémica de las protestas educativas.

domingo, 27 de octubre de 2013

Diez tesis para entender y reformar el Papado Xavier Pikaza Ibarrondo, teólogo


Adital

He escrito varias veces sobre el origen, historia y sentido del Papado, y voy a hacerlo una vez más, de un modo “crítico”, es decir, constructivo, porque admiro al Papado, porque me confieso “católico” (cristiano con Papa), y porque quiero que el Papado vuelva a la raíz del Evangelio, para ofrecer su servicio a los católicos (y también a otros hombres y mujeres que no son cristianos).

Algunos me han dicho que mis “postales” son largas, que son casi “tratado”, que resuma el argumento en algunas afirmaciones centrales. Así lo hago, como solía en mis tiempos de profesor, presentando diez tesis sobre el Papa, que pueden servir de base para una posible discusión o diálogo. Quien tenga tiempo lea todo… Quien quiere quedarse en lo esencial lea sólo lo que en negritas, al principio y fin de cada tesis.

Seguiré hablando del tema en los próximos días, desarrollando alguna de las diez tesis que ahora presento en esquema, si los lectores (muy numerosos, pero poco dados estos días a los comentarios) me siguen apoyando. Buen día a todos, sobre todo a los Cardenales de la Iglesia de Roma.

Diez tesis sobre el Papado

1. La Biblia no exige que haya Papa, pero abre un camino que lleva al Papa (especialmente desde Mt 16).

El Nuevo Testamento habla de Pedro, y le concede una función especial en el despliegue del evangelio, pero lo que dice sobre Pedro, el primero de los apóstoles de Jesús, no exige que su figura y función permanezca para siempre en la Iglesia, es decir, que haya siempre papas sucesores de Pedro, que sean obispos y “sumos sacerdotes” y primados. La mayoría de los protestantes dicen que la función de Pedro acabó en el tiempo del Nuevo Testamento, que no necesita sucesores. Los ortodoxos añaden que la función de Pedro puede continuar, pero no en la forma actual del Papa. Además, muchas funciones que después se han atribuido al Papa van en la línea del Sumo Sacerdote del judaísmo del Segundo Templo, al que Jesús se opuso, no en la línea de Pedro.

Por eso, si el Papa quiere ser Papa y la Iglesia y la Iglesia católica quiere mantenerlo deberá ir a las bases del mensaje de Jesús, recuperando no sólo a Pedro, sino a Pablo y a Juan, y a Santiago y a Magdalena… desde el Sermón de la Montaña. Sólo como “despertador” de Evangelio (en la línea del gallo de Pedro en la noche) tiene sentido el Papa. Sólo un estudio a fondo (histórico y ecuménico) del Nuevo testamento y del sentido de la Iglesia y una vuelta a los principios del mensaje y vida de Jesús dará sentido al Papa.

2. En los primeros tiempos (por lo menos hasta finales del siglo II d.C.) no hubo Papa en Roma, ni Roma fue centro de todas las iglesias, que formaban como un abanico de colores, un arco iris de brillos y tareas.

Ciertamente, muchos reconocieron la importancia de la iglesia romana, pero no la vincularon con la función especial de un Obispo (que apareció tarde, en la segunda mitad del siglo II d. C.), y que además no tenía poder sobre los otros obispos e iglesias del mundo. Las iglesias se consolidaron en forma presbiteral y episcopal, y eso fue bueno y necesario, en contra del riesgo de los grupúsculos gnósticos, pero no forma parte de su esencia.

Por eso, para situar al papado en su lugar habrá que rehacer los caminos del origen de la Iglesia, retomando quizá su estructura episcopal, pero en un sentido nuevo, dentro de comunidades autónomas y autosuficientes, que viven la fe encarnándose en el mundo. Sólo como signo y tarea de encarnación social, real, en el mundo tienen sentido los obispos (como supo y dijo Ireneo a finales del siglo II d. C.); actualmente, gran parte de ellos son todo lo contrario. Sin un estudio profundo y una actualización de la función episcopal en la Iglesia no podrá hablarse de actualización ni reforma del Papado

3. El Papa no forma parte de los principios de la fe, ni de la organización cristiana, tal como ha sido “definida” en los Credos y Concilio.

Pero a partir del siglo III d. C. hubo obispos en Roma, que se sintieron herederos de Pedro y Pablo, y realizaron una función muy importante en las iglesias, al servicio de su unidad, de su misión universal, a partir del evangelio, pero casi siempre como “instancia de diálogo”, no como impulsores de la fe y de la misión cristiana. Los obispos de Roma fueron importantes, y actuaron como árbitros de la cristiandad. Más que impulsores y guías de las iglesias fueron “moderadores”, garantes de continuidad y comunión.

En esa línea, el Primado actual, con la Suma Potestad del papado posterior, va en contra de la función primera de los obispos de Roma. Por eso, si los obispos de Roma quieren ser Papa (cosa que me parece buena) deberán retomar su función primera, para recrearla, desde el evangelio, en gesto ecuménico de comunión. Para ello, para ser signo de Jesús, ellos deben renunciar inmediatamente al tipo de primado actual (que aparece en el CIC núm. 331)… o explicar lo que significa el primado en términos de evangelio: “Quien quiera ser primero entre vosotros…”.

4. Papa poderoso, Estados Pontificios (siglos IV-VIII).

En este contexto, paulatinamente (a partir del siglo IV d.C.), el Obispo de Roma vino a presentarse como sucesor de Pedro y Pablo (especialmente de Pedro), realizando una función importante en comunión con otras iglesias, que también se sentían sucesoras de los apóstoles (sobre todo los patriarcados de Oriente). Más aún, como sucesor fáctico del Emperador Romano de Occidente (año 474), el Papado realizó una gran labor cultural y religiosa entre el siglo V y el IX d. C., viniendo a presentarse durante siglos como suprema autoridad moral e incluso política (en contra de lo que sucedió en Oriente, que siguió otros caminos), terminando por convertirse en Jefes de los Estados Pontificios, desde mediados del siglo VIII, año 754, con Pipino el Breve y después con el imperio Carolingio… Por eso debemos estarle agradecidos.

El Papa no era necesario, pero ha sido y puede ser importante en la actualidad, al servicio del evangelio y de la humanidad, sirviendo de contrapeso a la tendencia más cesaropapista de los bizantinos. Curiosamente, el papa fue durante siglos defensor de la libertad de las iglesias, en contra de los emperadores de Bizancio que quisieron controlarlas. En esa línea, el Papado ofreció y puede ofrecer un servicio en la línea del mensaje de Jesús y de la primera tradición de la iglesia. Pero tiene que renunciar totalmente, sin medias tintas, al poder político que aún conserva sobre el Vaticano. Un Papa “rey” (monarca de un estado que quiere ser espiritual, pero es muy material) va en contra del Evangelio.

5. Un Papa excluyente, poder sin comunión (siglo XI-XII).

A la gloria del papado “carolingio”, con los primeros Estados Pontificios, sucedió una larga crisis que llevó casi a la destrucción del Papado, en manos de la pequeña oligarquía romana y latina, ansiosa de poder (siglos IX y X). Sólo los nuevos emperadores Germanos (en principio los otones) restablecieron el Papado, a mediados del siglo XI, y convirtieron al Papa en Autoridad Suprema (al lado del propio emperador) y como Primado de la Iglesia universal, que fue de hecho sólo la iglesia latina, con la Reforma Gregoriana (que culminó con Gregorio VII: 1073-1085).

Esta “iglesia imperial” quiso imponer su autoridad sobre las iglesias de Oriente, rompiendo una tradición anterior de colegialidad y comunión entre las Iglesias. Surgió de esa forma el gran cisma (año 1054), con posibles culpas por ambas partes (tampoco el desarrollo de las iglesias bizantinas fue ejemplar, y llevo a las rupturas monofisitas y nestorianas). Los nuevos Papado de León IX a Gregorio VII (con grandes valores de organización) no supieron o quisieron asumir los principios de conciliaridad y diálogo de las iglesias orientales, abriendo así hasta hoy una herida en las iglesias. Sin una conversión radical en este campo, sin una vuelta creadora (no repetitiva) a la experiencia de los primeros concilios, el Papado carece de sentido.

6. Un Papa que ahoga la pluralidad, siglo XIII-XV.

Las iglesias anteriores vivían en constante Concilio (mejor o peor, pero Concilio). Tras la ruptura con Oriente (1085) ya no ha habido en la iglesia verdaderos Concilios Ecuménicos, sino Sínodos papales (que es otra cosa). Eso fueron los llamados “concilios de Letrán”… hasta Trento y el Vaticano I: Sínodos del Papa, sometidos a él, no concilios verdaderos. Por otra parte, el Papado se convirtió en “laboratorio” de las grandes disputas de poder de Europa. El Papa fue enemigo constante de los emperadores germanos y luego de los reyes de Francia, tanto en el tiempo de las Investiduras como en las largas crisis de los cismas de occidente (siglo XIV-XV: Aviñón, conciliarismo…).

El problema del cisma (y de la dependencia del Papa, sometido de hecho al Rey de Francia) se solucionó externamente, a lo largo de largos concilios, en la primera mitad del siglo XV (de Constanza a Florencia)…, pero se cerró en falso, en contra de todas las tendencias conciliares cristianas que estaban surgiendo también en occidente. El Oriente cayó en manos del Islam, ya separado de Occidente. El Occidente quedó en manos de un Papa envuelto en luchas de poder, sin diálogo real con los obispos, rechazando todos los intentos conciliares que había buscado el Concilio de Constanza (1414-1418). Perdieron las iglesias, ganó el Papado, que pudo así presentarse como signo de Unidad cristiana, pero de una Unidad Absoluta, sin verdadero diálogo entre las comunidades.

7. Un Papa sin libertad, siglo XVI.

En el momento clave del gran “estallido europeo” (comienzo de la modernidad, humanismo…) los papas se presentaron como dirigentes supremos de la Cristiandad occidental, queriendo imponer un tipo de orden sobre el conjunto de las iglesias, pero ya no fueron creadores, sino conservadores de lo que tenían, buscando más su poder que la expansión real del evangelio. En ese contexto surgió la escisión evangélica (protestante, reformada) del siglo XVI, con posibles errores por ambas partes.

Los acontecimientos pueden valorarse de diversas formas, pero el nuevo Papado no supo valorar y dirigir los deseos de libertad de la nueva conciencia europea, no supo aceptar lo que el “protestantismo” implicaba de evangelio, convirtiéndose en signo de imposición religiosa, abriendo así otra herida cristiana, que dura hasta el día de hoy. El Concilio de Trento (1546-1564) fue bueno (incluso muy bueno), pero no fue un concilio de todas las iglesias, sino un sínodo papal (sin los ortodoxos de Oriente, sin los protestantes). Ciertamente, las iglesias “católicas” vivieron un tiempo rico de contra-reforma, en un plano místico, misionero, vital… pero perdieron la libertad esencial de la comunión cristiana. La Iglesia occidental se hizo un poder fuerte, en torno al Papado, pero dejó fuera amplios espacios de evangelio (y de cristianismo).

8. Un Papa sin Ilustración, sin arraigo en el mundo (siglos XVII-XVIII).

Tras la inmensa crisis de las guerras de religión (especialmente la de los 30 años: 1618-1648), la Iglesia del Papado se convirtió en una potencia espiritual y social de tipo Absolutista (en la línea de los reinos de su tiempo), realizando una función intensa de expansión misionera y incluso de concordia entre los pueblos católicos, pero se fue desligando de los grandes retos de la nueva humanidad, que se expresaban en la Ilustración. Fue una Iglesia cerrada en sí misma, tras haber “perdido” la guerra de la religión, mientras avanzaba la ciencia y el poder se iba centrando sobre todo en manos de las potencias protestantes.

De esa forma, el Papado, lleno de valores y virtudes, se aisló del mundo, dejando de ser la conciencia viva de la libertad y conocimiento, de sanación y esperanza del evangelio, en una historia abierta al saqueo y a la imposición desde una perspectiva occidental. Sin duda, la Iglesia mantuvo y desarrolló elementos fuertes de evangelio, pero lo hizo a la defensiva, como instancia de poder, un Castillo Sitiado, imponiendo sobre el mundo católico un sistema religioso con rasgos de evangelio, pero poco evangélico en su fondo. Sin una vuelta a la creatividad evangélica, el Papado, centrado en los Estados Pontificios, pierde su sentido cristiano.

9. Sistema Vaticano: Un Papa que se llama infalible porque se siente y sabe muy falible (siglo XIX-XX).

El Papado no supo comprender la novedad de la revoluciones burguesas (en Gran Bretaña, USA, Francia…), replegándose hacia posturas absolutistas, que no eran cristianas. En esa línea, a partir de la Revolución Francesa y la restauración postnapoléonica (finales del XVIII y principios del XIX), el Papado se fue convirtiendo en una poderosa maquinaria administrativa con funciones de organización y unificación religiosa cada vez más refinadas sobre los cristianos católicos. Así se ha convertido en la primera gran potencia “globalizadora” del mundo. Pero su función ha chocado con los riesgos que implica una administración unificada desde arriba, con medios dictatoriales y con poca transparencia, de manera que son muchos los que piensan que en estos momentos (año 2013) tras la renuncia de Benedicto XVI, en vez de ser ayuda para la cristiandad el Papado se ha convertido en obstáculo para el evangelio.

En ese contexto, en un Sínodo Romano preparado para ello (el llamado Concilio Vaticano I: 1869-1870), el Papa se atrevió a presentarse como “potestad suprema y universal, llamándose “infalible” (como representante de la Iglesia universal), en declaración que objetivamente es impecable y responde a la dinámica del evangelio… Pero, entendida en clave de poder, la doctrina de la Potestad Suprema y la Infalibilidad papal vino a convertirse en una especie de gran rémora para el diálogo entre las iglesias, para la libertad creadora de los cristianos y para la expansión del evangelio. A no ser que precise de otra manera (en comunión, en libertad y en evangelio…) el sentido de su potestad y de su infalibilidad, el papado perderá pronto su sentido y función entre las iglesias. Son muchos los que aplican aquí a la iglesia aquel dicho popular: Dime de qué te glorías y te diré de qué careces.

10. El Papado ante los retos actuales del evangelio, un tema de evangelio (siglo XXI).

El problema no es elegir un nuevo Papa entre los “buenos papables” del momento actual, sino la reforma radical del Papado, para que pueda ser lo que quiso en su principio: Un servicio de evangelio, y no una potestad sobre el conjunto de las iglesias. Si quiere realizar un servicio cristiano (¡y mostrar que su función deriva del evangelio!) el papado tiene que demostrarlo en la práctica, dejando de presentarse como algo que no es, ni puede ser: Una potestad suprema, inmediata, universal sobre las iglesias (CIC 331).

El papado quiere ser signo de evangelio y de comunión universal cristiana, pero ha creado un tipo de unidad que se funda en su pretensión de potestad y de infalibilidad, lo cual no sólo es humanamente peligroso sino evangélicamente sospechoso… Sólo en el momento en que ella vuelva a ser signo de conciliaridad y libertad, de comunión y encarnación en el mundo, el Papa podrá cumplir la tarea de Pedro. Para ello, el Papa tiene que re-definir el sentido de la Infalibilidad y tiene que superar su visión de Potestad suprema. Es evidente que para ello no basta “reformar” el Estado Vaticano, sino suprimir el Vaticano como Estado (para que pueda convertirse quizá en signo cristiano)- Precisamente por amor a Pedro y al Evangelio (a la iglesia) queremos que el Papado cambie. Éste es tiempo de decisiones audaces. No es probable que las tomen los cardenales del Cónclave. Pero es bueno que se las recordemos, en un lugar humilde como es este, en RD.

(Seguiré presentando el tema, de manera más concretas).

sábado, 26 de octubre de 2013

Entrevista al académico y lingüista estadounidense Noam Chomsky: “EE.UU. se declara dueño del mundo, al margen del derecho internacional”

Enviado a la página web de Redes Cristianas

RT: El nuevo presidente de Irán, Hasán Ruhaní, ha resultado ser mucho más moderado que su predecesor. Su reciente viaje a EE.UU. fue visto como un gran avance y los presidentes de ambos países hablaron por primera vez en más de 30 años. ¿Ve algún cambio en la política de EE.UU. hacia Irán? 
Noam Chomsky: La verdadera cuestión es qué va a pasar en Estados Unidos. La forma en la que el problema se presenta en Estados Unidos y en la mayor parte de Occidente. El problema es la intransigencia de Irán y su rechazo a las demandas de la comunidad internacional. Hay mucho que criticar en Irán, pero el problema real es muy diferente.


Es el rechazo de Occidente, principalmente de EE.UU., a entablar una diplomacia seria con Irán. Y en cuanto a la violación de la voluntad de la comunidad internacional por parte de Irán, esto depende de la definición, bastante específica, de la comunidad internacional, que es estándar en Occidente, donde el término se refiere a Estados Unidos y a todo aquel que lo acompaña.
Si la comunidad internacional se refiere al mundo, entonces la historia es muy diferente. Por ejemplo, los Países no Alineados, que son la mayoría de la población mundial, han apoyado vigorosamente el derecho de Irán a enriquecer uranio y todavía lo hacen.


Nos declaramos los dueños del mundo: Lo que decidimos se aplica universalmente. No importa lo que el derecho internacional estipule EE.UU. viola el derecho internacional
También merece la pena recordar que todos los días Estados Unidos e Israel violan el derecho internacional. La Carta de la ONU, si le importa a alguien, prohíbe amenazar o usar la fuerza en los asuntos internacionales. Cada vez que un funcionario dice que “todas las opciones están abiertas” eso es un acto criminal. Aquí a nadie le importa. Se supone que debemos ser capaces de llevar a cabo actos criminales y, de hecho, ayer esto quedó ilustrado de forma dramática.

Si usted lee el The New York Times de ayer, en la portada verá un gran artículo sobre la captura de Abu Anas, objetivo yihadista en Libia, lea el artículo hasta el final y verá una cita del Secretario de Estado a quien le preguntan en una conferencia de prensa si esta captura fue legal y que dice así: “Sí, esto es legal porque está de acuerdo con la legislación estadounidense”. Eso significa que la ley estadounidense dice que podemos ir a cualquier país que nos guste y secuestrar a quien queramos y que eso es legal.
Supongamos que Al- Qaeda o algún otro país, Yemen o el que sea, llega a Estados Unidos y secuestra a John Kerry. ¿Es eso legal si es legal según sus leyes? Lo que esto significa es que nos declaramos los dueños del mundo: Lo que decidimos se aplica universalmente. No importa lo que el derecho internacional estipule, nadie más tiene estos derechos. Un reportaje honesto habría puesto esto como titular y hubiera explicado lo que significa, pero nadie va a comentar esto en EE.UU. o en Inglaterra o, probablemente, en la mayor parte del mundo, aunque estos son hechos muy importantes.
RT: Me gustaría preguntarle sobre Siria. Acaban de iniciar la destrucción de su arsenal químico. EE.UU. ahora aparentemente está de acuerdo con Rusia en que tal vez la intervención militar no es la mejor opción ¿Espera provocaciones de los rebeldes armados para tratar de obstaculizar este paso hacia el desarme?
Noam Chomsky: Hay muchos grupos rebeldes armados y son impredecibles. Muchos de ellos están luchando entre sí y muchos de ellos son locales. Algunos de ellos incluso están presionando por la autonomía, como en la zona kurda.
También hay elementos democráticos seculares que, personalmente, son la clase de gente a la que me gustaría ver hacerse cargo de la situación, pero la dinámica del conflicto armado es que los elementos más duros y más brutales tienden a pasar a primer plano.
En realidad, está muy bien deshacerse de las armas químicas sirias, eso es genial, pero no es lo que la política debe ser. Cuando el presidente Obama y la prensa hablan de la convención sobre armas químicas, tergiversan su mensaje a propósito. Indicar que la Convención sobre Armas Químicas prohíbe el uso de armas químicas es mencionar solo una parte de la historia.
Las armas químicas sirias no están ahí sólo por estar, estaban allí para contrarrestar las armas nucleares de Israel La Convención prohíbe la producción, el almacenamiento o el uso de armas químicas. Pero la producción y el almacenamiento no se pueden mencionar porque si usted lo menciona, tiene que desmantelar las armas químicas de Israel; por lo tanto, no se pueden mencionar. Pero esta es una oportunidad perfecta para pasar a eliminar las armas químicas de la región, no sólo de Siria, sin sacarlas de la región.

Las armas químicas sirias no están ahí sólo por estar, estaban allí para contrarrestar las armas nucleares de Israel.
Israel es el único país con capacidad nuclear masiva en la región. Así que hay una cuestión más amplia, que se remonta a la cuestión de una zona libre de armas de destrucción masiva en Oriente Medio, que EE.UU. ha estado bloqueando por la misma razón. Así que esta es una solución parcial, es buena en sí misma, pero muy parcial. Mayores posibilidades no se están llevando a cabo y ni siquiera se discuten fuera de áreas muy marginales.


Fuente: http://actualidad.rt.com/actualidad/view/108082-chomsky-rt-eeuu-dueno-mundo

viernes, 25 de octubre de 2013

De María Antonieta a Ana Botella Jaime Richart


Enviado a la página web de Redes Cristianas
En una biografía rigurosa, como todo lo escrito por Emil Ludwig, Maria Antonieta, favorita de Luis XVI, rey de Francia, es una mujer frívola y voluble, de gustos caros y rodeada de una camarilla intrigante. Pronto se gana la fama de reaccionaria y despilfarradora. Ignora la miseria del pueblo y con su conducta contribuye al descrédito de la monarquía que desembocó en la Revolución Francesa. Cuenta Ludwig que era tal su desverguenza que cuando sus “asesores” le trasladaban el clamor del pueblo exigiendo pan, ella contestaba: “que coman bollos”.
La revista alemana Der Spigel relata una historia que ilustra perfectamente lo escandaloso de la situación actual en España que recuerda épocas pasadas como la de esta mujer. Se refiere a la Alcaldesa de Madrid, cuyo único “mérito” es ser la señora de Aznar.
Según el semanario, “el Ayuntamiento es un palacio cuya remodelación ha costado 500 millones de euros; su despacho es mayor que el del Presidente de los Estados Unidos, tiene “un mayordomo cuya única función es servirla el café”, y 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 euros. El Ayuntamiento posee, además, 267 coches oficiales de uso personal: más que todas las capitales de la eurozona juntas.
La administración no tiene medida; la ostentación suntuaria más indecente tiene lugar en medio de una penuria extrema, donde Cáritas ha de atender a mas de un millón de personas, y un 26% de los niños vive por debajo del umbral de la pobreza. Y el país en situación de rescate. ¿Cómo se atreve a ir a misa y a salir a la calle? Pero no es la excepción, es la regla…”
No está confirmada la descripción de Der Spigel, pero llueve sobre mojado. La estela dejada por la burbuja inmobiliaria, los faraónicos templos a la necedad y al culto a la personalidad de muchos políticos, principalmente del partido en el poder ejercido de manera absoluta, no permiten la presuncia en contrario.
Ana Botella, esposa del ex presidente Aznar, (salvando las enormes distancias en glamour e inteligencia) recuerda a Maria Antonieta y sus dispendios mientras el pueblo moría de hambre… Si hacemos caso a Der Spigel, Botella gasta como un jeque árabe viajero acompañado por sus 260 mujeres conduciendo cada una con su respectivo coche.
Es cierto que ese derroche desafiante no es solo cosa suya, pues en prácticamente todos los ayuntamientos, Comunidades y el propio Estado los gastos suntuosos y personales en A o en B son de escándalo. Pero el hecho de estar situada esta mujer, Ana Botella, en el epicentro de la península, en el centro de la capital española, en el foco de la causa centralizadora del partido político en el poder y en el centro de lo que resulta un contubernio político con su egocéntrico marido, hace de ella y de sus prácticas un ser despreciable. Y doblemente despreciable si pensamos que, como ya sabe el mundo entero, millones de personas en este país, si no mueren de hambre como en los tiempos prerrevolucionarios en Francia, se desangran moralmente por no tener nada que llevar a la boca de sus hijos en espera de que la caridad o la filantropía, les libre de la enfermedad, de la inacción y de la miseria absoluta.
España está al borde del colapso social y de la quiebra. Si los dirigentes en todas las esferas no reaccionan a tiempo y siguen, como Maria Antonieta y Ana Botella, sin privarse de sus caprichos y sin gesto alguno que alivie la indignación que en regueros recorre por calles y redes sociales, España puede volver a ser un espacio socialmente incendiado. La represión nunca ha sido la mejor consejera para estabilizar a un país. Entren en razón y, como Bergoglio en Roma, limpien los poderes de basura, de codicia y de soberbia sus cuarteles de invierno. En caso contrario, no extrañe al mundo que la sociedad civil regrese al año 36.

XXXVIII Foro Encrucillada: “La cuestión de Dios”



26 de octubre en el Palacio de Congresos de Compostela
¿Cómo detectar esas formas de presencia de nuestro preguntar por lo Absoluto?
La pregunta por Dios no caduca. Sí lo hacen nuestras respuestas, siempre provisionales y precarias. Pero la cuestión de Dios acompaña irremediable y afortunadamente a la condición humana.

No siempre es igual su forma de emerger. Hay un variado y multiforme espectro en las formas en las que aparece. Pero la pregunta por Dios siempre está ahí. ¿Cómo detectar esas formas de presencia de nuestro preguntar por lo Absoluto que se insinúan, como de soslayo, en el latido mismo de nuestra cultura?
¿Cómo escuchar las cada vez más exóticas voces de Oriente, que preguntan también por Dios, pero de una manera bastante distinta a la nuestra?
¿Cómo intentar una reflexión teológica actual que pueda iluminar las formas de presencia según las cuales se logra entrever, en nosotros mismos y en el mundo, esa “inobjetiva” manifestación?

27 de octubre de 2013, 30 Tiempo ordinario (C): ¿Quién soy yo para juzgar? José Antonio Pagola


Enviado a la página web de Redes Cristianas

La parábola del fariseo y el publicano suele despertar en no pocos cristianos un rechazo grande hacia el fariseo que se presenta ante Dios arrogante y seguro de sí mismo, y una simpatía espontánea hacia el publicano que reconoce humildemente su pecado. Paradójicamente, el relato puede despertar en nosotros este sentimiento: “Te doy gracias, Dios mío, porque no soy como este fariseo”.
Para escuchar correctamente el mensaje de la parábola, hemos de tener en cuenta que Jesús no la cuenta para criticar a los sectores fariseos, sino para sacudir la conciencia de “algunos que, teniéndose por justos, se sentían seguros de sí mismos y despreciaban a los demás”. Entre estos nos encontramos, ciertamente, no pocos católicos de nuestros días.


La oración del fariseo nos revela su actitud interior: “¡Oh Dios! Te doy gracias porque no soy como los demás”. ¿Que clase de oración es esta de creerse mejor que los demás? Hasta un fariseo, fiel cumplidor de la Ley, puede vivir en una actitud pervertida. Este hombre se siente justo ante Dios y, precisamente por eso, se convierte en juez que desprecia y condena a los que no son como él.
El publicano, por el contrario, solo acierta a decir: “¡Oh Dios! Ten compasión de este pecador”. Este hombre reconoce humildemente su pecado. No se puede gloriar de su vida. Se encomienda a la compasión de Dios. No se compara con nadie. No juzga a los demás. Vive en verdad ante sí mismo y ante Dios.
La parábola es una penetrante crítica que desenmascara una actitud religiosa engañosa, que nos permite vivir ante Dios seguros de nuestra inocencia, mientras condenamos desde nuestra supuesta superioridad moral a todo el que no piensa o actúa como nosotros.


Circunstancias históricas y corrientes triunfalistas alejadas del evangelio nos han hecho a los católicos especialmente proclives a esa tentación. Por eso, hemos de leer la parábola cada uno en actitud autocrítica: ¿Por qué nos creemos mejores que los agnósticos? ¿Por qué nos sentimos más cerca de Dios que los no practicantes? ¿Qué hay en el fondo de ciertas oraciones por la conversión de los pecadores? ¿Qué es reparar los pecados de los demás sin vivir convirtiéndonos a Dios?
Recientemente, ante la pregunta de un periodista, el Papa Francisco hizo esta afirmación: “¿Quién soy yo para juzgar a un gay?”. Sus palabras han sorprendido a casi todos. Al parecer, nadie se esperaba una respuesta tan sencilla y evangélica de un Papa católico. Sin embargo, esa es la actitud de quien vive en verdad ante Dios

Red evangelizadora BUENAS NOTICIAS
Contribuye a nuestra conversión al Evangelio. Pásalo.
Lucas 18, 9-14

jueves, 24 de octubre de 2013

El papa aparta al obispo de Limburgo y abren una investigación



Los medios de comunicación y los fieles de su diócesis, en Alemania, denunciaron el lujoso estilo de vida del obispo y que las obras de su nueva residencia ascendían a 40 millones de euros.
El papa Francisco ha apartado momentáneamente al obispo de Limburgo (Alemania), Franz-Peter Tebartz-van Elst, de 53 años, mientras se ha abierto una investigación para esclarecer las críticas contra el prelado por gastar cerca de 40 millones de euros en la construcción de su residencia, inicialmente presupuestada en 5,5 millones.

En un comunicado difundido hoy por la oficina de prensa del Vaticano, se explica que el papa ha sido informado “ampliamente y objetivamente de la situación en la diócesis de Limburgo, en la que se ha creado una situación en la cual el obispo Franz-Peter Tebartz-van Elst en el momento actual no puede ejercitar su ministerio episcopal”.
La nota añade que se ha creado una comisión para realizar “un profundo examen sobre la construcción de la sede episcopal” y que “en espera de resultados sobre esta investigación y las posibles responsabilidades” el vicario general Wolfgang Rösch administrará la diócesis de Limburgo.
“La Santa Sede considera oportuno autorizar a Franz-Peter Tebartz-van Elst un periodo de permanencia fuera de la diócesis”, es la fórmula utilizada para apartar al obispo.
El pasado 21 de octubre, el papa Francisco recibió en el Vaticano al obispo de Limburg, quien llevaba varios días en Roma para poder hablar con el papa y explicarle su versión de los hechos.
El escándalo estalló después de que los medios de comunicación alemanes denunciaran el lujoso estilo de vida del prelado y que las obras de su nueva residencia episcopal ascendían a 40 millones de euros, frente a los 5,5 millones inicialmente anunciados.
Algunos días antes, el presidente saliente de la Conferencia Episcopal alemana, el arzobispo Robert Zollitsch, había informado personalmente a Francisco durante una audiencia de la situación en la diócesis 

Los estudiantes claman contra los recortes educativos y la ‘ley Wert’ Elisa Silió


Las protestas estudiantiles continúan el día antes de la huelga general de educación
La policía entra en la Universidad Autónoma de Madrid
A los cientos de alumnos que esta mañana se han manifestado en Madrid (y en muchos otros puntos de España), convocados por el Sindicato de Estudiantes, el fin de la recesión que pregona el Banco de España les deja atónitos. Argumentan los de secundaria que se han quedado sin becas de libros y los de Universidad -menos numerosos, aunque sí activos en sus facultades- que podrían perderla con los nuevos requisitos.

Ello, y la reforma educativa que entrará en vigor el próximo curso, les ha llevado a las calles. Otros compañeros lo han hecho en Barcelona y muchos más se sumarán mañana como colofón a la huelga general (de educación infantil a la Universidad) a la que han llamado todos los sindicatos, padres y estudiantes. En paralelo, la policía entraba en la Universidad Autónoma de Madrid para quitar una barricada, como ayer hizo en el campus de Somosaguas de la Complutense sin el conocimiento del rectorado. Los convocantes dicen haber convocado a 60.000 manifestantes mientras la policía reduce el número a 1.200.
Las pancartas y gritos de los manifestantes -previsiblemente los mismos que se escucharán mañana- se dirigían a la Iglesia, beneficiada con la reforma tras incluirse una asignatura alternativa a la Religión: “¿Catequesis? en su parroquia”, “Recortes a los banqueros y al clero”, “Mis impuestos solo a la escuela aconfesional”. Contra los efectos del derrumbe económico: “Educar es invertir, no gastar”, “Su botín es mi crisis”, “Sin buena educación siempre estaremos en crisis”. Contra el pensamiento único: “Pienso luego no sirvo”, “Educar no amaestrar. Esa es la cuestión”. Y contra el ministro José Ignacio Wert y la reforma: “Unos roban con pistolas y otros con leyes” o “Wert habla y el PP baja. ¡Sigue, sigue camarada!”.
Respecto al seguimiento de la huelga de alumnos -solo convocada por el Sindicato de Estudiantes-. en su segundo día el ministerio la habla de un 18,8%, tras recabar los datos de seis Comunidades Autónomas, que representan el 49,4 por ciento del total de estudiantes. Por contra, la Junta de Andalucía baraja la cifra del 71% en su región.
A la manifestación han acudido representantes de los sindicatos pese a que no convocaban. Y han aprovechado la ocasión para contestar a la secretaria de Estado de Educación, Monserrat Gomendio, que ayer en un vídeo acusó a las organizaciones sindicales de ir a la huelga no por “razones relacionadas con la reforma educativa” sino con las “mejoras salariales, reducción de carga lectiva y de número de alumnos por clase”. En un documento posterior el Ministerio de Educación puso en duda las cifras de afectados por la crisis que han dado las agrupaciones. “La señora Gomendio solo tiene que mirar el anuario de Hacienda que compara enero de 2012 y el de 2013. Se han perdido 24.000 docentes en la pública no universitaria, 4.600 en la Universidad y 1.600 de administración. Dicen esto porque no les quedan argumentos tras quedarse solos en el Parlamento. En esta ocasión hasta salen a la calle los sindicatos más conservadores, los que están más cerca de la órbita de su partido”.

Gomendio se dirigió en especial a las familias con dos ideas. La primera: “El colectivo de docentes tiene un puesto de trabajo asegurado y, sin embargo, los padres se están enfrentando a unas tasas de desempleo muy elevadas”. Y una segunda, referida a la preocupación por las ratios profesor-alumno que siguen estando “por debajo de los de la OCDE”. Miguel Latorre, de Enseñanza Pública de Fete-UGT, replica a la secretaria de Estado: “El mayor ere que se ha hecho en este país ha sido a la enseñanza pública. Miles de interinos se han quedado sin trabajo y otros se han visto desplazados de centro después de 20 años. Nos están intentando enfrentar a los padres cuando hay afectados entre nosotros. Que no nos hablen de ratios bajas. Hay trampa, porque se dividen los niños sobre el total cuando hay aulas rurales abiertas con cinco alumnos”.

El Sistema de Dependencia pierde 116 beneficiarios al día y 800 trabajadores en el último mes


El Sistema de Atención a la Dependencia (SAAD) pierde 116 beneficiarios al día y 800 trabajadores en el último mes, según denuncia la Asociación de Directoras y Gerentes de Servicios Sociales, en base a los últimos datos del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. En septiembre, se han reducido en 3.475 los dependientes y en 7.163 los que han perdido su derecho a ser atendidos.
Esta organización explica que la reducción de beneficiarios en espera de una prestación se ha conseguido “cercenando” el acceso al sistema y “abandonando” a los que ya son titulares del derecho y advierte de que los recortes se relacionan con el fallecimiento de los dependientes.
Asimismo, señalan que el retroceso en el sistema es “notorio” con respecto al mes anterior, pues todas las cifras son negativas: 3.475 beneficiarios, 3.899 dictámenes menos, 2.910 solicitudes menos, 3.504 grandes dependientes menos, 2.273 dependientes severos menos.
En cuanto a prestaciones y servicios, esta organización señala que hay 1.700 servicios de teleasistencia menos, 1.095 servicios de ayuda a domicilio menos, 158 plazas de centros de día menos, 717 plazas residenciales menos, 2.680 prestaciones de cuidadores familiares menos. La reducción de estos servicios, ha generado, según esta entidad, el despido de 800 trabajadores.
La Asociación de Directores y Gerentes asegura que se están forzando las valoraciones y revaloraciones para que den un menor grado de dependencia y por tanto reducir el coste. También duda de que se estén atendiendo a quienes más lo necesitan y asegura que “decenas de miles” de personas con derecho ya reconocido o que pudieran tenerlo “morirán sin ser atendidas”.
La reducción del “limbo” de la dependencia o lista de espera se ha obtenido, según esta organización, impidiendo que nuevos dependientes accedan al sistema, y, por otro lado, abandonando a su suerte a los cientos de miles de personas que tenían dependencia severa o gran dependencia y que están falleciendo sin ser atendidos o a los que se les revisa el grado para bajarlos al Grado I. Durante este último mes 7.163 personas con derecho menos figuran en el Sistema.

A Bartolomé, preso José Arregui, teólogo


Querido Bartolomé: Hace unos días recibí tu carta, un folio de hermosa letra en mayúsculas. Más hermoso es lo que escribes. Así de hermoso debe de ser tu corazón, a pesar de todo lo pasado. A pesar de esos 24 años que me dices que llevas en esa cárcel. ¡24 años en la cárcel, Dios mío! 24 años sin pasear por la playa tomados de la mano, sin jugar con los hijos, sin subir a Bellver, sin mirar las rocas, el mar y el pla desde la sierra de la Tramuntana. Pero el cielo sí que lo miras sobre el estrecho patio y hasta en el fondo de tu lúgubre celda de preso común. El cielo lo llevas dentro y eres libre en medio de los barrotes. Tener la mirada pura y el alma sana, y ninguna palabra de queja, después de 24 años de cárcel es tu Milagro, el milagro de la Vida. ¡Gracias, Bartolomé! ¡Gracias a la Vida!
¡Qué bueno sería que tu carta llegara a los diez millones de presos como tú que hay en la Tierra, la cuarta parte de ellos en EEUU! Diez millones de presos en la cárcel, y miles de millones de presos en la calle, que nos creemos libres y justos y condenamos a otros para limpiar nuestra conciencia. ¡Qué bueno sería que te conociéramos todos, para que entre todos pudiéramos romper las cadenas de dentro y de fuera! Déjame, pues, que evoque, cite y glose algunos de tus bellos párrafos.
Cuentas que el sacerdote Mariano, en una de sus visitas habituales a la prisión, puso en tus manos un libro, que “me ha marcado y ha originado un proceso de cambio personal y espiritual”. Pues bendito sea el libro, pero el libro fue lo de menos. Las manos de quien te lo llevaron hicieron el milagro. Las manos de Mariano en tus hombros, su bondadosa naturalidad, su risueña cordialidad, te devolvieron la confianza, el sentimiento de tu dignidad. Te devolvieron a Dios, te sentiste querido, pudiste quererte. ¡Gracias, Mariano! ¡Y gracias a ti, hermana Sagrario!
Y sigues: “Durante un largo tiempo aparté a Dios de mi vida, culpándole de mi situación. Estaba lleno de ira, dolor, vacío y un sinfín de emociones negativas. Creía que Dios me había abandonado. Lo culpaba de todo”. ¡Cómo no ibas a apartarlo, si te lo habían apartado, te habían robado a Dios! ¿Quién? No lo sé… todos un poco. Te habían puesto en su lugar a un Soberano omnipotente y arbitrario. ¡Cómo no ibas a culparlo de todo, si todos los jueces y justos del mundo te culpaban, y tú no podías cargar con tanto peso! Tu rebeldía era, en el fondo de tu corazón, la propia rebeldía del Dios de la Vida contra el “Dios” de la justicia y de la culpa, del perdón y del castigo. Dios es inmensos ojos dulces, llenos de misericordia, que nunca vieron en ti al culpable, sino al herido. Dios es inmensa Ternura sanadora que nunca te abandonó, nunca jamás nos abandona. Es Presencia buena, eterno Ángel Bueno que nos acompaña y restaura.
“Cuando comencé a leer (…), me llené de lágrimas. Entendí lo equivocado que estaba. Dios siempre estuvo a mi lado. Necesitaba reconciliarme con Él y así lo he hecho”. Lo más profundo de ti era el Espíritu de Dios o de la Vida y no estaba equivocado dentro de ti. Dios no necesitaba reconciliarse contigo; tú necesitabas reconciliarte contigo, o con el Misterio Bueno de la Vida en el fondo de ti. Te dejaste iluminar por su luz, por tu Luz, llena de consuelo. Luz que enjuga las lágrimas, llena de gozo.
“También pedí perdón a los que hice daño. He llorado de emoción y tengo un sentimiento de paz que no conocía”. ¡Oh, el daño! A ti también te hicieron daño, pero hoy no sabrías a quién culpar por ello. La culpa no es la cuestión, sino el daño y su alivio. No sé cuál fue tu delito, ni me importa. No conozco tu historia, pero sé de antemano que si tú hiciste daño es porque tú mismo estabas herido, que no eras en verdad tú mismo, y que yo en tu lugar hubiera hecho lo mismo que tú o incluso peor. Pero eso tampoco importa mucho. Aquel daño en tu ser que te llevó a hacer daño ya está curado en ti. Ése es el milagro de la Vida. La paz es su ungüento y su testigo. ¡Ojalá esté curado también, en cuanto sea posible, el daño que hiciste a otros, ojalá que el Milagro se haya dado también en ellos! Pero una cosa es cierta: su daño no se curará porque tú sigas en la cárcel. Que todas las heridas se curen: he ahí lo que importa. ¿Cómo es posible que no lo entendamos aún?
Es una casualidad que te esté escribiendo estas líneas hoy, el día en que muchas víctimas de terribles daños se manifiestan en las calles con inmensa ira porque decenas de presos vayan a salir a la calle, al haber sido derogada por el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo la doctrina Parot, que prolongaba injusta y retroactivamente la pena de los presos. Alguien ha llegado a decir que su único consuelo era ver a sus victimarios en la cárcel. Otros han gritado “Ni olvido ni perdón”.
Solo una herida todavía sangrante puede explicar que hablen así. Pero así no se curarán. Solo nos queda acompañarlos con gran pena. Y también, aunque no sé cómo, nos toca ayudarles a ver que una injusticia no se puede reparar con otra, que una herida no se puede curar con otra, y que su dolor solo se aliviará en la medida en que vayan abriendo su corazón al bálsamo de la Paz, la Paz que los habita a pesar de todo.
A todos ellos y a todos nosotros, y a ti, amigo Bartolomé, de todo corazón: Paz y Bien.

Educación, ¿derecho o privilegio? Esther Vivas

Mi abuelo casi no estudió. Empezó a trabajar a los 12 años de pastor. Siempre me dijo: “Los jóvenes tenéis que estudiar. Qué suerte que tu sí hayas podido”. Yo pude porque un sistema de becas me lo permitió. Hoy no todo el mundo tiene la misma suerte. El año pasado, 30 mil universitarios no pudieron pagar sus matrículas, y se quedaron fuera. Quieren que la educación vuelva a ser un privilegio, accesible sólo a los que se lo puedan pagar.
La Ley Wert, a pesar de su pomposa nomenclatura: Ley Orgánica para la Mejora Educativa (LOMCE), no va a mejorar nuestra educación, al contrario la va a convertir en una “educación low cost”, asistencial y de segunda. Deteriorar el sistema de educación público es la mejor garantía para asegurar el éxito de la educación privada. La LOMCE, asimismo, significa gestión piramidal y antidemocrática de los centros, criterios pedagógicos productivistas al servicio de las empresas, claudicación frente a las presiones de la jerarquía eclesiástica.
En Catalunya, la Ley Wert relega el catalán a lengua de “cuarta categoría”, por detrás del castellano y de la primera y segunda lengua extranjera. Será considerada “lengua de especialidad”. De este modo, se podrá obtener el título de ESO o Bachillerato sin acreditar su conocimiento, ya que no será necesario examinarse de todas estas asignaturas. El objetivo de Wert and co. es, ni más ni menos, que acabar con un modelo de inmersión lingüística y de cohesión social exitoso. Ya lo decía el ministro. Se trata de “españolizar a los niños catalanes”. Ni más ni menos.
Y frente a la escasez de recursos económicos, los centros educativos abren la puerta, de par en par, al mecenazgo privado. Algunas universidades incluso llaman a “apadrinar” a sus estudiantes. Pero la educación no puede ser ni un privilegio ni estar supeditada a un acto de beneficencia, con sus consiguientes contrapartidas. ¿Qué va a ser de nuestra educación en manos de Unión Fenosa, Repsol, Telefónica y BBVA? Todas ellas, por cierto, ya cuentan con sus correspondientes cátedras universitarias… y quieren más.
Ante la imposición de una educación privada, clasista, españolista, autoritaria y sexista, este jueves, 24, se convoca una huelga en todos los ciclos formativos. Defender un modelo educativo público y de calidad nos incumbe a todos. Nos quieren pobres e ignorantes. No lo podemos permitir. La ofensiva contra la educación pública se suma a los recortes en sanidad, prestaciones sociales… y es un nuevo ataque a derechos fundamentales.


Quieren que volvamos a la época de nuestras abuelas y abuelos, donde únicamente estudiaban quienes se lo podían permitir. Los otros al campo y a la fábrica. En nuestro mundo moderno, apuestan por una educación de primera (privada) y otra de segunda (pública). Segregando desde pequeños a la sociedad del futuro. Frente al dilema que nos imponen, educación ¿derecho o privilegio?, su apuesta es clara, pero la nuestra también.
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Se está reavivando el odio José M. Castillo, teólogo


Me da miedo. Se está reactivando el odio en nuestra sociedad, en España y entre españoles. Algunos – seguramente con bastante ingenuidad – nos imaginábamos que el paso del tiempo iba extinguiendo las ascuas acumuladas durante tantos años de violencia y víctimas que han marcado este país con heridas de resentimiento cruel. Heridas que, por lo que estamos viendo, no cicatrizan. Ahora bien, un país marcado así, y que sangra con tanto dolor, es un volcán que en cualquier momento puede entrar en erupción. Por eso me da tanto miedo lo que estamos viviendo en estos días.
El hecho es que, desde el momento en que la Corte de Derechos Humanos del Tribunal de Estrasburgo ha anulado la aplicación retroactiva de la “doctrina Parot”, desde ese momento han saltado todas las alarmas. Y las personas o grupos más directamente afectados por la decisión de Estrasburgo, están en estos días crispados hasta límites del más alto voltaje.
El peligro, ahora mismo, no está en que se vayan a reactivar los actos de violencia mortal. Eso no le interesa a nadie ahora mismo en este país. Por eso no es probable. Pero lo que sí es un hecho es que se ha reactivado el odio, el resentimiento y, por tanto, la consiguiente confrontación entre víctimas y verdugos. Y esto sí es peligroso. Porque alimenta el miedo. Como bien se ha dicho, “quien ha sido sometido a tortura, ya no puede hallar acomodo en el mundo. El ultraje de la anulación no puede borrarse” (Jean Valery). Esto tiene una consecuencia que estremece: “Quien ha sido martirizado vivirá indefenso en el miedo. El miedo, y no él, será quien lleve en adelante su vida”, aunque el sujeto no sea consciente de ello (W. Sofsky).
Todo esto es duro. Y entraña una buena dosis de barbarie. Pero hay que recordarlo, precisamente en este momento. Porque la consecuencia fundamental que todo esto genera es que reactiva el odio. Ahora bien, el odio es la fuente de una forma de vivir en la que el más perjudicado (y el que más sufre) no es el odiado, sino el que odia. El odio es el peor compañero de camino que podemos llevar con nosotros en la vida.
Pero debo hacer una aclaración importante. Cuando hablo de odio, no me refiero primordialmente a un sentimiento, ya que quien ha recibido el zarpazo canalla de la violencia, nunca podrá quitarse de encima ese sentimiento. Cuando hablamos de “odio”, nos referimos primordialmente a “actos concretos”. Odia, no el que “siente rechazo”, sino que “hace daño”. El daño que esté a su alcance hacer. Con lo cual no estoy haciendo un elogio barato del “buenismo”, que no lleva a ninguna parte. Estoy recordando, en este momento, las palabras exigentes del Evangelio: “Habéis oído que se dijo: amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y orad por vuestros perseguidores, para ser hijos de vuestro Padre del Cielo, que hace salir el sol sobre malos y buenos y hace llover sobre justos y pecadores” (Mt 5, 43-45).
Yo sé que este lenguaje “religioso” produce rechazo en algunas personas. Y en otras, indiferencia. Cuando el Evangelio se lee a través del filtro de la Religión, el Evangelio se nos hace incomprensible y hasta puede ocurrir que a algunas personas les cause repugnancia. No olvidemos que fue la Religión la que mató a Jesús. Hay en todo esto algo muy profundo, que se intuye y que no es fácil definir. Pero que, en todo caso, nos dificulta enormemente para ser capaces de perdonarnos unos a otros, de respetarnos mutuamente y, salvando por supuesto la justicia, acertar a convivir con humanidad.