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jueves, 15 de agosto de 2013

El Papa Francisco ante el reto de algunos temas de la moral sexual y de la bioética Benjamín Forcano, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas
VIAJE A BRASIL //14 de agosto de 2013
1.Preámbulo histórico y metodológico
Este es el tercero de mis artículos sobre el Papa Francisco tras su viaje a Brasil. Y va a versar sobre temas que él por propia iniciativa ni mencionó ni hubiera tratado. Con ello, se apartó de la práctica de los Papas anteriores que daban realce a estos temas y con frecuencia recurrían a ellos.
El Papa Francisco llevaba en su cabeza otras preocupaciones, poco tratadas o muy olvidadas, acaso más importantes y en ellas se iba a centrar. Por otra parte, a estos temas tan manidos, pensaba que poco o nada tenía que añadir, además de que la gente se los sabía de memoria o poco menos :
-¿ Por qué no hablado de ellos?, le preguntó un periodista en el avión ya de retrono en el viaje.
–“No era necesario hablar de eso, sino de las cosas positivas que abren camino a los chicos. Además, los jóvenes saben perfectamente cuál es la postura de la Iglesia.
– Pero, ¿Cuál es su postura en esos temas?
- La de la Iglesia, soy hijo de la Iglesia.
Menuda respuesta, “La de la Iglesia”. Cualquiera puede intuir que en ella hay un dar largas de momento, considerando que la Iglesia no se identifica con la Jerarquía. Y que, en las cuestiones doctrinales, el papel docente corresponde más bien a los que han sido autorizados por su formación, dedicación, estudios y títulos reconocidos, no precisamente a la autoridad. Dice el Vaticano II: “Las recientes adquisiciones científicas , históricas o filosóficas plantean nuevos problemas que arrastran consecuencias para la vida y reclaman investigaciones nuevas por parte de los téologos” (Gs, 62).
Tarea que incumbe también a los obispos: “En el cuidado pastoral deben conocerse suficientemente las conquistas de las ciencias profanas de modo que también los fieles sean conducidos a una vida de fe más genuina y más madura” (GS 62) .
Está claro que , al hablar de esta tarea, el concilio la encomienda sobre todo a los obispos, pero sabedores de que “cuando definen una doctrina lo hacen siempre de acuerdo con la Revelación, a la cual deben sujetarse y conformarse todos. Por otra parte, y según lo requiere su cargo y la importancia del asunto, celosamente trabajan con los medios adecuados a fin de que se estudie como debe esta Revelación y se la proponga apropiadamente” (LG, 25).
Traería aquí las palabras del obispo Pedro Casaldáliga, un obispo pobre, poeta y profeta, libre y ejemplar si los hay: “Con mucha frecuencia los obispos creemos que tenemos la razón, normalmente creemos que la tenemos siempre, lo que pasa es que no siempre tenemos la verdad, sobre todo la verdad teológica, de modo que pido a los teólogos que no nos dejen en una especie de dogmática ignorancia. Y hablando de los teólogos en España, creo que es de justicia subrayar que hoy en España hay teólogos y teólogas (las teólogas son más recientes) a la altura de aquel siglo de oro, de las letras y del pensamiento españoles, y ni Italia, ni Francia, ni Alemania, por citar los países más vecinos, dejan atrás ni en número ni en calidad la galería de teólogos que tenemos en España” (En el XVI Congreso de Teología, Los pobres, interpelación a la Iglesia, Madrid, 1996)
No pocos obispos, sin tiempo para estudiar y lo que es peor sin disponibilidad para ponerse al día con las nuevas investigaciones exegéticas y teológicas, y así promover una vida entre los fieles más genuina y más madura, se han dedicado, con infantil y roma ignorancia, a repetir doctrinas caducas y a hacer imposible la vida a los téologos, a quienes enardecidos señalaban (a casi todos los que tuvieron parte activa y relevante en los documentos conciliares) como extraviados y peligrosos.
Parece que el Papa Francisco dejaba entender todo lo que había ocurrido y no quería precipitarse, como lo haría cualquiera de nosotros que, sin tener en cuenta el bimilenario entramado histórico y las compejidades que le toca abordar, daríamos respuesta puntual e inmediata. A sus espaldas, y para quien quisiera oir, resonaban las palabras del Vaticano II, magisterio de primera línea:
- “Los teólogos podrán empeño en colaborar con los hombres versados en otras disciplinas; poniendo en común sus energías y sus puntos de vista y respetando el método y exigencias propias de la ciencia teológica, deben buscar siempre el modo más adecuado para comunicar la doctrina con los hombres de su tiempo” (GS, 62). Y aún mas: “La cultura requiere constantemente una justa libertad para desarrollarse, y una legítima facultad de obrar, según sus derechos y sus propios principios; exige respeto y goza de una específica inviolabilidad” GS, 57).
“Empeño en colaborar, en poner en común energías y puntos de vista, en adecuar la doctrina a hoy, en respetar la específica inviolabilidad de la cultura”. ¿Nuestros dirigentes han tomado en serio estos principios del Vaticano II y los han aplicado? ¿Los conocían? Creo que el Papa Francisco, si miramos a lo hecho y dicho hasta ahora, se mueve en este ambiente y actitud de respeto, de colaboración e integración. No ha sido ese, desgraciadamente, el clima posconciliar, decididamente contrario y que tanto anquilosó a la Iglesia. Ciertamente no lo tiene fácil. Los 40 años de involución posconciliar han calado profundamente en la cristiandad, con una estrategia de nombramientos y contenidos doctrinales que, además de uniformes y con merma de la libertad y pluralidad, daba empuje a los movimientos más conservadores y desactivaban insistentemente el programa y espíritu renovador del Vaticano II.
Los propósitos y el estilo del papa Francisco difieren enormemente de los anteriores, pero recibe acumulados todos los temas y problemas y, aparte de su interior visión y fortaleza, va a necesitar de unos apoyos y recursos, de todas partes, para llevar a cabo las reformas paralizadas del Vaticano II y las que últimamente le vienen más urgidas. No le servirán ni la ligereza ni la impaciencia, sí la clarividencia, la corresponsabilidad de todos, y la firmeza sentida en torno suyo. Muchos, no todos, queremos las reformas, por ellas hemos luchado fieles al Evangelio y al espíritu y pautas del Vaticano II, pero las resistencias pertinaces a nadie como a él le va a tocar verlas, sufrirlas y resolverlas.
El Papa Francisco no quiere enseñar, gobernar, actuar ni gestionar solo. Nos lo ha demostrado. Cuenta con todos los que han visto que su proyecto es volver a Jesús, recuperarlo y anunciar con gran fuerza su gran novedad para hoy y buscar entre todos soluciones, dando la vuelta a esta sociedad neoliberal desigual y fratricida.
Sobre los temas que voy a exponer, la exégesis y teología modernas aportan luces y principios que difícilmente puede ignorar o descuidar un cristiano de hoy. Yo espero que el Papa Francisco, con la libertad y coherencia que le caracterizan, sabrá abordarlos distinguiendo lo que es y pertenece al Evangelio y lo que es y pertenece al bagaje cultural de la humanidad. Ambas cosas -Evangelio y Culturas- se han necesitado y relacionado siempre y en cada momento se han implicado para dar respuesta a la búsqueda y problemas del hombre. Hoy, sin desestimar la herencia del pasado, la cribamos y la enriquecemos con los nuevos conocimientos, que nos alumbran espacios o aspectos inéditos de la realidad.
1.El tema de la Homosexualidad
“Cuando uno se encuentra con una persona gay, debe distinguir entre el hecho de ser gay del hecho de hacer l lobby, porque ningún lobby es bueno. Si una persona es gay y busca al Señor, y tiene buenq voluntad, ¿quién soy yo para criticarlo? (Papa Francisco, a los periodistas en el avión).
En Occidente la homosexualidad ha recibido una valoración muy variada. El Dr. John Boswell en su libro “Las bodas de la semejanza” ( 640 páginas) documenta cómo en la Iglesia católica del siglo VI al XII existía como normal la celebración litúrgica de parejas homosexuales, según ritos y oraciones propias, presididas por un sacerdote. Es, a partir del siglo XIII, que la homosexualidad va revistiendo un carácter de vicio horrible (pecado nefandum= innombrable), tan horrible que lo de innombrable no se aplica a otros hechos más graves: “Asesinato, matricidio, abuso de menores, incesto, canibalismo, genocidio e incluso deicidio son mencionables”. ¿Por qué este horror que convierte la homosexualidad en el peor de los pecados?
Es también muy común la opinión de que se elaboró una construcción bíblico- teológica moral justificatoria de la gravedad de este pecado, hoy demostrada como precientífica y opuesta al contexto y sentido de los textos bíblicos y que la dejan desprovista de este tipo de argumentos para condenarla.
Son de consenso generalizado las conclusiones científicas de que: “Ni desde la medicina, la psicología, la pedagogía, ni con medidas sociales o legales, ha sido posible cambiar la orientación sexual, aunque intentos no han faltado” (Juan L. T. Herreros, Aproximación a la realidad homosexual” pp. 133-134). Los estudios más diversos confluyen en la tesis de no poder calificar la homosexualidad como enfermedad, desviación psicosopática o perversión sexual. La orientación homosexual no afecta a la sanidad mental ni al recto comportamiento en el grupo social.
En razón de ello, la OMS ha suprimido la homosexualidad de la relación de enfermedades. Y el Consejo de Europa insta a los gobiernos a suprimir cualquier tipo de discriminación en razón de la tendencia sexual.
Y, desde la perspectiva teológica, es bien fundada la posición de quienes sostienen que la sexualidad humana no tiene como modelo natural exclusivo la heterosexualidad -ese es un presupuesto no probado- sino que se da también la homosexualidad como una variante natural legítima, minoritaria.
3. El tema del aborto
El tema del aborto requiere una mirada atenta a todos sus aspectos. No obstante, considero posible un acuerdo común en puntos éticos de valor universal. El primero: considerar básico el derecho de todo ser humano a la vida.
Pero defender el derecho a la vida no se identifica con la defensa del proceso embrionario desde su comienzo ni siquiera en pasos posteriores de su ciclo intrauterino. Es una cuestión abierta, científicamente hablando, en el sentido de que unos ponen un ser humano constituido desde el comienzo y otros no lo ponen hasta las ocho semanas, justo cuando el embrión pasa a ser feto.
Muchos estamos convencidos de que, en este punto, puede haber un acuerdo racional, científico y ético prepolíticos, porque la puerta de que disponemos para entrar en esa “realidad” es común a todos, y no es otra que la de la ciencia, de la filosofía y de la ética.
Puerta que vale también para los que se profesan creyentes. La fe, del tipo que sea, no sirve aquí para aclarar el problema del aborto. “No está en el ámbito del Magisterio de la Iglesia el resolver el problema del momento preciso después del cual nos encontramos frente a un ser humano en el pleno sentido de la palabra” (Bernhard Häring, autor de la famosa obra “La ley de Cristo”, y acaso el más reconocido moralista de la Iglesia católica).
“Todo individuo tiene derecho a la vida”, proclama la Declaración Universal de los Derechos Humanos (Art. 3). Y todo individuo tiene el deber de respetar ese derecho. Sin embargo, ¿se puede afirmar con seguridad que el proceso embrionario es desde el inicio un individuo humano? Resulta, por tanto, crucial averiguar si el proceso del embrión varía en su desarrollo, admite establecer dentro de él un antes y un después, un antes en que no es individuo y un después en que lo es. Teoría discutida y discutible, no dogma.
De hecho, siempre existieron en la tradición cristiana teorías diferentes (teoría de la animación sucesiva defendida por Sto. Tomás y teoría de la animación simultánea, defendida por San Alberto Magno) sobre el momento de constitución de la vida humana. Pero, la teología postridentina a la hora de resolver los problemas de la moral práctica ha partido siempre de la animación inmediata.
Las teorías más modernas afirman que el embrión no es propiamente individuo humano hasta después de algunas semanas.
Como escribe el catedrático Diego Gracia:”La mentalidad clásica , que sobrevalora el genoma como esencia del ser vivo, de tal manera que todo lo demás sería mero despliegue de las virtualidades allí contenidas, es la responsable de que la investigación biológica se haya concentrado de modo casi obsesivo en la genética, y haya postergado de modo característico el estudio del desarrollo, es decir, la embriología. Este estado de cosas no ha venido a resolverlo más que la biología molecular. La biología molecular ha llevado a su máximo esplendor el desarrollo de la genética, en forma de genética molecular. Pero, a la vez, ha permitido comprender que el desarrollo de las moléculas vivas no depende sólo de los genes”. (Diego Gracia, Etica de los confines de la vida, III, p.106).
El aserto clásico de que “todo está en los genes” es verdad sólo en parte y se hizo en detrimento de los factores morfológicos y espaciales, tan importantes en el desarrollo del embrión. Sin estos factores, los genes quedarían sin efecto. Los genes tienen capacidad para formar determinados órganos pero no si no hay inducción, lo cual viene a demostrar que el embrión actúa como un gran campo de fuerzas, en el que cada parte es un momento que está codeterminado por otros y a la vez los codetermina.
Se entiende por tanto que, desde este enfoque, el embrión requiera tiempo y espacio para la maduración de su sistema neuroendocrino y que no se halle constituido desde el primer momento como realidad sustantiva. Los genes no son una miniatura de persona. La biología molecular deja bien claro que, para el desarrollo y la ética del embrión, la información extragenética es tan importante como la información genética, que ella es también constitutiva de la sustantividad humana y que la constitución de esa sustantividad no se da antes de la organización (organogénesis) primaria e incluso secundaria del embrión, es decir, hasta la octava semana.
Queda claro de esta manera que quien siga esta teoría puede sostener razonablemente que la interrupción del embrión antes de la octava semana no puede ser considerada como atentado contra la vida humana, ni pueden considerarse abortivos aquellos métodos anticonceptivos que impiden el desarrollo embrionario antes de esa fecha. Esto es lo que, por lo menos, defienden no pocos científicos de primer orden (Diego Gracia, A. García-Bellido, Alonso Bedate , J.M. Genis-Gálvez, etc).
Esta hipótesis, suficientemente demostrada permite, a quien se apoya en ella, defender como no atentatorias contra la vida y como respetuosas de la vida aquellas acciones que se producen en el proceso constituyente del embrión antes de constituirse en feto, es decir, en estructura clausurada.
La teoría expuesta modifica notablemente muchos puntos de vista y establece un punto de partida común para entendemos, para orientar la conciencia de los ciudadanos, para fijar el momento del derecho a la vida del prenacido y para legislar con un mínimo de inteligencia, consenso y obligatoriedad para todos ante el conflicto de situaciones concretas.
Y en un Estado democrático, ninguna instancia civil o religiosa puede atribuirse el poder legislativo, como si dimanase de sí misma al margen de la realidad personal de los ciudadanos. La ética debe determinarse en cada tiempo mediando la racional y responsable participación de los ciudadanos, pues la razón con todo el abanico de sus recursos investigativos es la que, por tratarse de la dignidad humana y de sus derechos, nos habilita para llegar a ellos, explorarlos, entenderlos, valorarlos y acordarlos democráticamente.
Por lo mismo, aunque en el tema del aborto intervengan instancias civiles y religiosas, en este caso desde instancias científico-éticas se recorre un camino común, compartible por todos. Sin negar validez a los credos religiosos, podemos de esta manera convivir acordando entre todos lo mejor y lo más ético para cualquiera de los problemas que se planteen a toda Comunidad civil.

4. El tema de la ordenación sacerdotal de la mujer
“Creo que aún no hemos hecho una teología profunda de la mujer en la Iglesia. En cuanto a la ordenación de las mujeres la Iglesia ha hablaCiertametntedo y dice no. Lo ha dicho Juan Pablo II, pero con unaformulación definitiva. Esa puerta está cerrada. Pero quiero decirles algo: la mujer en la Iglesia es más importante que los obispos y los curas. ¿Cómo? Esto es lo que debemos tratar de explicar mejor. Creo que falta una explicación teológica sobre esto”. (En el encuentro con los periodistas en el avión).
¡Esa es muna puerta cerrada! Ciertamente lo es desde hace más de 20 siglos y lo sigue siendo. Pero, en el hoy del siglo XXI, es momento de preguntarse por qué está cerrada y si hay motivos para que siga cerrada.
Todos entendemos que haya podido ser así por razones de una situación histórico-cultural muy distinta a la nuestra. Situación que ha perdurado hasta hoy, pero no porque fuera una tradición “divino-apostólica” sino por ser una praxis introducida desde el principio por motivos hoy bien conocidos y explicables, pero que en modo alguno permitan elevar esta praxis a categoría divina y deducir que la no ordenación de la mujer “forma parte de la constitución divina de la Iglesia”. Las diferencias entre varón y mujer no son razón para someter la mujer al dominio del varón y excluirla de algunas tareas eclesiales.
La Carta Apostólica del Papa Juan Pablo II (30 de mayo de 1994), no aporta nada nuevo, su enseñanza estaba incluida en documentos anteriores, sobre todo en la Declaración del Papa Pablo VI Inter insigniores de 1976. Ni cuestiona para nada las investigaciones históricas o bíblicas. Juan Pablo II tuvo, es cierto, la voluntad de zanjar definitivamente la cuestión entre los fieles de la Iglesia católica. Pero, de inmediato, muchos comentaristas católicos le replicaron que esta es una cuestión abierta, una doctrina ajena a la Escritura y una verdad no revelada. Por todo ello, no ha podido ser propuesta como una verdad de fe, ni definida como una verdad de magisterio infalible o ex – cathedra.
Los argumentos aducidos por la Carta son más que débiles: el hecho de que Jesús eligiera entonces únicamente a varones, no quiere decir que lo hiciera exclusivamente y para siempre. Esa exclusión a perpetuidad no va incluida en la acción de Jesús. Muchos teólogos y teólogas han probado que no existen objeciones dogmáticas para la admisión de la mujer a la ordenación sacerdotal. Y los obispos alemanes advirtieron al Papa de la “no oportunidad” de la publicación de esa Carta.
No es objeto de este mi artículo entrar a describir la enorme literatura teológica que siguió a la publicación de la Carta. Pero quiero destacar algunos aspectos fundamentales.
El sacerdocio más que un derecho personal es una vocación y un servicio a Dios y a la Iglesia. Y queda fuera de toda duda que excluir a la mujer por razón de su sexo del ministerio sacerdotal supone de hecho una grave discriminación dentro de la Iglesia. Cristo no excluyó a la mujer del sacerdocio. Dios no hace distinción de personas.
Como muy bien ha escrito el teólogo Domiciano Fernández: “En la Iglesia católica se ha decidido desde arriba, entre las Congregaciones romanas y el Papa. No se ha tenido suficientemente en cuenta las opiniones de las diferentes Conferencias Episcopales y de los sínodos de los obispos celebrados en Roma. Con los documentos pontificios por delante, se ha limitado la libertad de reflexión y de expresión de las Iglesias locales y de los teólogos” (Ministerios de la mujer en la Iglesia, Nueva Utopía, 2002, pg. 235).
Es precisamente este teólogo, que murió sin que le dejaran publicar su libro, a quien me atrevo a recomendar. En opinión de teólogos que lo han leído, es un libro espléndido para conocer a fondo esta cuestión, por su rigurosa documentación histórica y por su mesura e imparcialidad en valorar las razones de una y otra parte.
Cito como conclusión estas sus palabras: “Mi actitud fue desde el principio la de estudiar e investigar estas cuestiones sin prejuicios y sin tomar partido de antemano por ninguna opción concreta, sobre todo en el problema de la posible o no posible ordenación de la mujer. Sin prisas y sin intereses personales de de ninguna clase, comencé a estudiar la cuestión de la Sagrada Escritura y en la tradición de la Iglesia, valiéndome las monografías y amplios estudios que han hecho otros autores sobre estos temas y confrontando las fuentes siempre que me fue posible.
Pronto me convencí de que no existía una dificultad dogmática seria que impida la ordenación sacerdotal de la mujer. No existen argumentos serios sacados de la Sagrada Escritura, donde no se plantea esta cuestión. Los argumentos teológicos deducidos de que el sacerdote representa a Cristo varón y el de alianza nupcial entre Cristo y su Iglesia (de los que me ocupo en el capítulo VII) no me parecen convincentes. Los argumentos que con tanta frecuencia han dado los Santos Padres y los teólogos, fundados en la inferioridad, en la incapacidad y en la impureza de la mujer, son inadmisibles y nos debieran llenar de vergüenza y sonrojo a los crsitianos” (Idem, pp. 11 y 12).
“ Muchos años de estudio no han podido convencer ni a los teólogos ni a los biblistas de que sea expresa voluntad de Cristo excluir a las mujeres del ministerio ordenado. Los ministerios los ha creado la Iglesia según las necesidades de los tiempos y según la cultura de la época. Han cambiado y siguen cambiando.
Lo que los biblistas y teólogos rechazan y no ven oportuno ni conveniente es que se quiera zanjar de un modo definitivo la cuestión de principio, cuando no hay argumentos válidos que fundamenten esta decisión. Una decisión del Papa no puede convertir en palabra revelada lo que realmente no lo es. Es un anacronismo invocar el ejemplo de Cristo o de los apóstoles para deducir que se trata de una verdad que pertenece al “depositum fidei”. Y si no se trata de una verdad revelada el Papa no tiene autoridad para proclamarla como infalible o como verdad de fe. Me parece esencial que haya más diálogo, más libertad, más espíritu de comunión. Que Roma no se limite a proclamar verdades y dar órdenes. Es necesario es cuchar lo que otros dicen. Escuchar para reflexionar y aprender , y no sólo para enseñar. Es importante descubrir lo que Dios nos habla a través de los signos de los tiempos” (Idem, pp. 271-272).
5. El tema de los divorciados en la Iglesia
“La misericordia es más grande para el caso de los divorciados. El cambio de época, unido a otros problemas de la Iglesia, ha dejado muchos heridos. Si el Señor no se cansa de perdonar, nosotros no tenemos más elección que ésta.Y la Iglesia es madre , debe encontrar misericordia para todos. Los divorciados sí pueden hacer la comunión, esto hay que mirarlo en la totalidad de la pastoral matrimonial. Será uno de los temas a consultar con los ocho cardenales. Es además un tema antropológico y también lo es el problema judicial de la nulidad de los matrimonios. Todo esto habremos de revisar” (En el encuentro con los periodistas en el avión).
Viejo tema éste que debiera haber recibido ya solución, de haber atendido las enseñanzas de Jesús. El matrimonio, como realidad humana, existencial, puede presentar dificultades, crisis, incompatibilidades , hasta rupturas. Para estos casos, es donde Jesús habla de nos ser crueles e hipócritas ensalzando hasta el absoluto una ley con detrimernto de otras leyes. El propone el proyecto del matrimonio indisoluble, como un proyecto ideal, una meta a conseguir, la mejor. Pero, sin perder de vista la condición humana que, por su debilidad e incorregibilidad, puede en ocasiones hacer imposible el logro de ese ideal.
En tal caso, no se puede seguir afirmando que la indisolubilidad es una norma siempre iderogable. La situación de millare y millres de católicos, divorciados y recasados civilmente, es un grito contra ciertas normas que los condena a vivir fuera de la Iglesia. La connatural libertad y riesgo que acompaña a todo matrimonio hace que no se lo pueda considerar como absolutamente indisoluble y que, llegado el caso de un fracaso serio, se lo pueda enmendar iniciando un nuevo camino. Es un derecho obvio, aunque relativo y condicionado. Y, en este caso,la Iglesia no puede limitarse a dar una solución excepcional para seres excepcionales.
“Todo católico tiene el derecho y la necesidad de recibir la Sagrada Comunión. Todos tienen necesidad de participar activamente en la celebración eucarística, el acto central de la Iglesia católica y a la vez el signo de unidad con Cristo. Tienen derecho a ser recibido con los brazos abiertos y sinceras muestras de bienvenida, en el seno de la comunidad católica y a tomar parte activa plenamente en las tarea s de la comunidad” (S. Keller, ¿Divorcio y nuevo matrimonio entre católicos?, Sal Tarrae, Santander, 1976, 7-8).
En el año 1980, nueve teólogos españoles (José Alonso Díaz, José María Díez Alegría, Casiano Floristan, Benjamín Forcano, Jos I.González Faus, Gregorio Ruiz, Fernando Urbina, Rufino Velasco, Marciano Vidal) hiceron público un documento “Preguntas de unos teólogos a sus obispos”, con ocasión de su publicación “Instrucción “ civil sobre el divorcio. Dichos teólogos destavacaban que losmobispos:
-No haber tenido en cuenta el sentir real de su comunidad católica,
-Haber preocupado únicamente del divorcio como si se tratara de una ley meramente civil y política.
- Haber dado a entender que para los católicos no hay ninguna posibilidad de divorcio y ésta era doctrina que debía permancer inmutable.
Y decían los teólogos:
” Por supuesto que nosotros no ponemos en duda la doctrina de la Iglesia sobre la indisolubilidad del matrimonio tal como aparece en la revelación de Jesús. Está claro que el modelo de matrimonio que Jesús anuncia y exige, como conforme a la voluntad divina, es el matrimonio monogámico, indisoluble y que, fundado en un verdadero amor, tiende a hacerse realmente exclusivo, total e incondicional para t seoda la vida.
Pero esta doctrina de Jesús debe proponer como un ideal y una meta hacia la que debe aproximarse toda pareja, sin excluir riesgos, equivocaciones y fracasos y no como una ley absoluta, con la cual toda pareja, por el hecho mismo de casarse,se identifica automáticamente, sin posibilidad de conocer rupturas o incompatibilidades o, por lo menos, incompatibilidades que hagan inviable esa ley.
Como catolicos deseamos que, en el interior der la Iglesia, se robustezca el derecho a proponer públicamente lo que se piensa, cuando tal pensamiento es no sólo sincero sino objetivamenete fundado., serio, y contribuye a esclarecer la verdacera doctrina de Cristo y a replantear ciertos presupuestos y normas de la Iglesia. ¿Vds. Creen personalmente, cada uno, que la actual disciplina de la Iglesia sobre este punto es la propia del Evangelio, la que responde a la vida y enseñanza de Jesús? No les parece que la Iglesia debería enfrentarse ahí, radicalmente consigo misma”? Tenemos que mirar a lo que pasa en nuestra propia Iglesia, con la realidad de tantos matrimonios fracasados, acaso sin esperanza de recuperación, y por eso ya práctiacamrne divorciados, pero canónicamente condenados”.
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martes, 13 de agosto de 2013

El Papa Francisco, portador de una vieja y moderna novedad Benjamín Forcano, teólogo

Enviado a la página web de Redes Cristianas
No sé si los lectores la compartirán, pero es posible que muchos de ellos abrigaran la certeza de que el Papa Francisco, en su viaje a Brasil, -a la cristiandad, a la humanidad- iba a repetir lo de siempre, lo que otros Papas anteriores: doctrinas y normas, preceptos y leyes , dogmas y , a la par, reproches y anatemas contra el abandono e infidelidades de los cristianos.
Llevábamos mucho tiempo escuchando en tono casi obsesivo la voz de muchos dirigentes eclesiásticos, que no cesaban de repetir: no a la ausencia de la práctica religiosa, no a la secularización, no al Estado aconfesional, no al relativismo moral, no a la politización izquierdosa de la fe, no a la autonomía de la ciencia y de la libertad, no al aborto, no a la homosexualidad, no a la igualdad de la mujer, no a la aceptación intraeclesial de los divorciados, no…
De repente, y confirmando los gestos y palabras que en su breve recorrido de Obispo de Roma había ido proyectando, el Papa Francisco se muestra con una frescura y libertad, con una cercanía y comprensión del pueblo, con un enseñar nuevo, limpio y simple que penetra y cautiva , y asombra a muchos doctos y fariseos de nuestro tiempo. Dice:
“La barca de la Iglesia no tiene la potencia de los grandes transatlánticos que surcan los océanos. Y, sin embargo, Dios quiere manifestarse precisamente a través de nuestros medios, medios pobres, porque siempre es él el quien actúa. -La Iglesia no puede alejarse de la sencillez. Sin la garantía de la simplicidad la Iglesia se ve privada de las condiciones que hacen posible “pescar” a Dios en las aguas profundas de su misterio.-Tal vez la Iglesia se ha mostrado demasiado débil, demasiado lejana de las necesidades de los que la han abandonado, demasiado pobre para responder a sus inquietudes, demasiado fría para con ellos, demasiado autorreferencial, prisionera de su propio lenguaje rígido; tal vez el mundo parece haber convertido a la Iglesia en una reliquia del pasado, insuficiente para las nuevas cuestiones; quizás la Iglesia tenía repuesta para la infancia del hombre, pero no para su edad adulta”.
El Papa Francisco no parece hablar muy preocupado por la doctrina de la Iglesia ni se afana por defenderla, sino que sus palabras mencionan una y otra vez, ante todos los públicos, una realidad nueva, frente a la cual, como ocurriera en otro tiempo, la gente queda encandilada y se llena de gozo y entusiasmo. Parecía que ya no era un obispo mal encarado, sino un descubridor de la sublime figura de Jesús de Nazaret. Dice:
“Como Pablo y Bernabé anunciamos el Evangelio a nuestros jóvenes para que encuentren a Cristo, luz para el camino y se conviertan en constructores de un mundo más fraterno. En realidad, nuestro vivir en Cristo marca todo los que somos y lo que hacemos. La eficacia y fecundidad de nuestro servicio apostólico quedan garantizadas por nuestro ser fieles a Jesús. Permanecer con Cristo no es aislarse, sino permanecer para ir al encuentro de los otros. Es en las favelas, en los cantegriles, en las villas miseria, donde hay que buscar y servir a Cristo. Debemos ir a ellos como el sacerdote se acerca al altar: con alegría. Jesús, el buen Pastor, es nuestro verdadero tesoro, tratemos de fijar cada vez más nuestro corazón en él (Cf. Lc 12,34)”. (Catedral de San Sebastián, Río de Janeiro, 27 de julio de 2013)
Ya no era el superconocido y prohibido por nuestros obispos, teólogo José Antonio Pagola (por su libro JESUS, Una aproximación histórica, en poco tiempo vendidos más de 140.000 ejemplares) quien despertaba admiración y aplausos, sino él, un Papa directo, popular, no controlado, que venía poseído por la misma pasión: anunciar la gran novedad de Jesús de Nazaret, -descuidada, dejada en la penumbra y hasta secuestrada-.
Novedad la de este hombre Jesús de Nazaret que, según José Antonio Pagola: “Ha marcado decisivamente la religión, la cultura y el arte de Occidente hasta imponer incluso calendario, que ha tenido como nadie un poder grande sobre los corazones, que ha expresado como nadie las inquietudes e interrogantes del ser humano, que ha despertado ingentes esperanzas y que todavía hoy, frente a la crisis de ideologías y religiones, sigue alimentando la fe de millones y millones de hombres y mujeres”.
Y el Papa Francisco proseguía en su principal empeño:
“Quisiera que hoy nos preguntáramos todos: ¿Somos una Iglesia que vuelva a nuestras fuentes de modo que ellas despierten la fascinación por su belleza? Se requiere una Iglesia con una pastoral que no es otra cosa que el ejercicio de la maternidad de la Iglesia. Sin la misericordia , poco se puede hacer hoy para insertarse en un mundo de “heridos” que necesitan comprensión, perdón y amor. – En el ámbito social, la Iglesia sostiene el derecho de servir al hombre en su totalidad, diciéndole lo que Dios ha revelado sobre el hombre y su realización y ella quiere hacer presente ese patrimonio inmaterial sin el cual la sociedad se desmorona, las ciudades se verían arrasadas por sus propios muros, barrancos y barreras. La Iglesia tiene el derecho de mantener encendida la llama de la libertad y de la unidad del hombre” (A los obispos del Brasil, 27 de julio de 2013).
Yo he quedado sorprendido: el papa no ha hablado de prohibiciones eclesiales, no ha reclamado el absolutismo de la verdad católica, no ha hablado ni una sola vez del aborto, ha mirado a todos, a todos les ha invitado a compartir y convivir en respeto y fraternidad, desde la defensa de los grandes valores, que nos enriquecen mutuamente. Y ha hablado con fuerza, eso sí, de los ídolos y falsas ilusiones sembradas por doquier por el depredador y homicida neoliberalismo.
No Occidente, sino ciertas ideologías devastan la conciencia y los hábitos éticos que más profundamente tejen nuestra humanidad. Y el Nazareno, recuperado de nuevo, sin tantas cosas que lo oscurecen y lo han traicionado, ha sido el anuncio central, la enseñanza atractiva y más conmovedora que ha estado en los labios del Papa Francisco:
“Ayudemos a los jóvenes a darse cuenta de que ser discípulos misioneros es parte esencial del ser cristiano, y que el primer lugar que se ha de evangelizar es la propia casa, el ambiente de estudio o de trabajo, la familia y los amigos. No podemos quedarnos enclaustrados en la parroquia, en nuestra comunidad, cuando tantas personas están esperando el Evangelio. No es un simple abrir la puerta para acoger, sino salir por ella para buscar y encontrar. Pensemos con decisión en la pastoral desde la periferia, comenzando por los que están más alejados… Tengan el valor de ir contra corriente, en sus manos tienen los elementos para que nuestra civilización sea verdaderamente humana: el encuentro , la acogida de todos, la solidaridad y la fraternidad”(En la catedral de San Sebasttián, Rio de Janeiro, en la Misa con obispos, sacerdotes, religiosos y seminaristas, 27 de julio de 2013).“
Me he acordado que algo nuevo estaba aconteciendo, que se estaban cumpliendo las palabras de otro gran teólogo mal visto en nuestra larga restauración:
“Siempre que la Iglesia ha pasado por momentos de crisis , relajación o desorientación, los cristianos más lúcidos (…) han vuelto al seguimiento de Jesús para encontrar orientación, identidad, relevancia y gozo en la vida cristiana”.(Jon Sobrino, Seguimiento, en Conceptos Fundamentales de Pastoral, Madrid, 1983, p. 936).
Me he acordado también, de por qu é los grandes de nuestro tiempo, civiles o religiosos, no han podido o querido comprender las palabras del gran exegeta Joachim Jeremías:
“Jesús invita a su mesa a los publicanos, a los pecadores, a los marginados, a los reprobados; él llama al gran banquete a las gentes “de los caminos y las lindes” (Lc 14,16-24). Cada página del Evangelio nos habla de escándalo, de la agitación , de la inversión de valores que Jesús provoca llamando precisamente a los pecadores. Continuamente se le pidieron las razones de esta actitud incomprensible y, continuamente, sobre todo por medio de sus parábolas, Jesús dio la misma respuesta: Dios es así. Dios es el Padre que abre la puerta de la casa al hijo pródigo ; Dios es el pastor que se llena de alegría cuando encuentra la oveja perdida; es el rey que invita a la mesa a los pobres y mendigos”.
Y he seguido acordándome, cómo no, de tantos exegetas y teólogos –censurados y proscritos- que con rigor y gran amor a la Iglesia, han tratado de presentar y recuperar la imagen histórica y liberadora del Nazareno:
-“Si la Iglesia predica la cruz, pero no sufre ella misma, si se entrega al orden del poder y no se opone a él en nombre de la justicia y en su apuesta por los marginados, no sigue a Jesús” (E. Käsemann).
“Jesús estaba situado en ese lugar social que son los pobres y, desde ese lugar, que purificaba e iluminaba su corazón, es desde donde estaba con Dios y con las cosas de su Padre. Y su estar con Dios no era ajeno a su estar con los pobres, entre quienes quiso poner su morada” — “Por más escandaloso que resulte en una situación como la de América Latina, gran parte de los cristianos, incluidos religiosos, sacerdotes, obispos y cardenales, no sólo no cuentan con el carisma del profetismo, sino que lo contradicen y lo constituyen en antisigno como perseguidores de profetismo y favorecedores de las estructuras y fuerzas de dominación “ (Ignacio Ellacuría).
“Lo nuevo y lo importante del momento presente estriba en el papel que la fe en el Dios liberador está jugando en este proceso de percibir y sacudir las causas de la injusticia” (Gustavo Gutiérrez).
-“Para el Papa Juan Pablo II la reevangelización de Europa requiere superar la modernidad y todos los valores modernos y regresar al primer milenio. Yo critico este retorno porque los valores modernos de la libertad de conciencia, de la religión, de la tolerancia no son, desde luego, los valores del primer milenio”. (E. Schillebeeckx).
- “Del caracter absoluto del cristianismo hemos pasado a otorgar carácter absoluto a la Iglesia, a los dogmas, a la moral y, durante siglos, hasta a las formas litúrgicas” (Manuel Fraijó).
– “Muertos los ídolos y fantasmas, creo firmemente en El, creo únicamente en El, el Dios Hombre que ha asumido y revolucionado y solucionado la historia humana, y es el Rostro verdadero del Dios vivo y el Rostro primogénito del Hombre Nuevo. (Obispo Pedro Casaldáliga).
No sé si Francisco, el nuevo obispo de Roma, ha vuelto con toda su fuerza a Jesús, consciente de que la crisis de la Iglesia y de la la llamada sociedad cristiana está en que se han apilado normas y normas, fardos enteros, para regular y oprimir la vida de los cristianos dejando en la trastienda el anuncio que el apóstol Pedro hizo ante los jefes y senadores de su pueblo:
”Quede bien claro para vosotros y para todo Israel que ha sido por obra de Jesús Mesías, el Nazareno, a quien vosotros crucificasteis y a quien Dios resucitó de la muerte, por quien hemos sanado a este enfermo. Jesús es la piedra que desechastéis vosotros los constructores y que se ha convertido en pìedra angular. La salvación no está en ningún otro, es decir, que bajo el cielo no tenemos los hombres otro diferente al que debamos invocar para salvarnos”.
Me resulta normal poder concluir con estas palabras del Papa Francisco:
- Si la Iglesia como Institución se funcionaliza, “Entonces pretende tener luz propia -la gran tentación de la Iglesia es tener luz propia- y deja de ser ese “mysterium lunae” del que nos hablan los Santos Padre. El misterio de la luna. Se vuelve cada vez más autrorreferencial y se debilita su necesidad de ser misionera. De “Institución” fundada por Jesucrsito,se transforma en “Obra”. Deja de ser Esposa para terminar siendo Administradora: de Servidora se transforma en Controladora”. Aparecida quiere una Iglesia Esposa, Madre,Servidora, facilitadora de la fe y no tan to controladora de la fe” ( Al Comité de Consejo Episcopal Latinoamericano y del Caribe –CELAM- (Río de Janeiro, 28 de julio de 2013) .
- “El mandato de anunciar el evangelio para toda la Iglesia no nace de la voluntad de dominio o de poder, sino de la fuerza del amor, del hecho que Jesús ha venido a nosotros y nos ha dado, no algo de sí, sino todo él, ha dado su vida para salvarnos y mostrarnos el amor y la miseri- cordia de Dios. Jesús no nos trata como a esclavos, sino como a hombres libres, amigos, hermanos; y no sólo nos envía , sino que nos acompaña, está siempre a nuestro lado en esta misión de amor” ( Vigilia de Oración con los jóvenes en el Paseo Marítimo de Copacabana 27 de julio de 2013).
Este artículo sale hoy, (11 de agosto) en CUARTO PODER.

Nueva norma de la UE: los ahorradores con depósitos menores de 100.000 euros deben preocuparse.

En este periódico alemán de economía vemos esta noticia que está pasando desapercibida en los medios de comunicación españoles. Rogamos su difusión.
En el caso de quiebra del banco también los clientes tendrán enormes problemas para obtener el dinero que debe garantizarse por el seguro de depósito oficial. La actual propuesta de la UE establece que los clientes pueden retirar un máximo de sólo 100 a 200 euros en caso de un colapso de su banca diaria. Este estado puede durar hasta tres semanas. Cualquiera que esté planeando grandes compras debe pensarlo con tiempo para obtener su dinero.
En gran parte desapercibido para el público, la UE está impulsando las medidas concretas para el caso de un colapso bancario. Hace unas semanas se decidió llevar a cabo ataques sorpresa para rescates de bancos en fin de semana en los que los ahorradores más de 100.000 euros y los accionistas y titulares de obligaciones tendrían una participación obligatoria en el plan de rescate bancario.
Ahora la Presidencia lituana presentó los primeros detalles de cómo se verá en realidad un rescate bancario.
Es muy desagradable para aquellos ahorradores que ahora predominan debido a la falsa confianza en el seguro de depósito y la creencia de que sólo afectará a “los ricos”, es decir, a aquellos inversores que tienen más de 100.000 euros.
La propuesta de Lituania demuestra que si un banco quiebra, los pequeños depositantes no obtendrán su dinero inmediatamente. Durante más de cuatro semanas – 20 días hábiles – los ahorradores tendrán que arreglárselas solamente con las necesidades básicas: usted puede retirar entre 100 y 200 euros por día, nada más. El Consejo de la UE bajo la dirección del -no escogido por nadie- Presidente Europeo Herman Van Rompuy había propuesto inicialmente que el ahorrador esperase cuatro semanas para ver su dinero.
El Parlamento fue por esta vez un poco más generoso, exigiendo que los depósitos de hasta 100.000 euros fuesen pagados en el plazo de cinco días.
Sin embargo, debido a que técnicamente no es posible – ningún banco tiene tanto dinero real – el compromiso ahora tiene este aspecto: usted debe esperar 20 días, mientras puede acceder a un máximo de 200 euros diarios del cajero automático.
De hecho, todo esto significa que incluso aquellos ahorradores que hoy confían ciegamente en el compromiso de Angela Merkel y Wolfgang Schäuble de que los depósitos de hasta 100.000 euros están seguros deberían comenzar a temblar o a proteger sus ahorros. Si realmente quieren mantener su dinero en sus manos porque lo necesita para compras importantes o dirige una empresa, deben tener en cuenta en primer lugar cómo quieren recuperar su dinero en caso de un accidente de su banco.
El plan actual muestra que en el caso de un colapso bancario, nadie va a ser capaz de confiar en los compromisos del gobierno. En realidad siempre estaremos bajo “circunstancias excepcionales” que pueden llevar a los ahorradores a una sanción fiscal si tienen menos de 100.000 € en el banco.
El gobernador del Banco Central de Lituania, Vitas Vasiliauskas, dijo a la agencia de noticias Reuters que era consciente de que las elecciones parlamentarias en Alemania podrían retrasar el proceso un poco. Pero “la unidad bancaria de la UE es una prioridad absoluta”.
Los planes de la UE para las primeras quiebras de bancos europeos en la era de los derivados y la turbo-especulación son especialmente para los pequeños inversores y los ahorradores una prueba de estrés existencial. Porque de hecho, hay tres semanas de vacilaciones, y sobre todo para los ciudadanos más mayores que tienen sus ahorros en el banco, se trata de un desastre. La quiebra de un banco siempre es un proceso muy agotador para los ahorradores. De acuerdo con la propuesta de la UE, los ahorradores tendrán ahora que esperar varias semanas hasta que puedan estar seguros de si alguna vez volverán a ver su dinero.
La UE tiene la intención de adoptar la Unión Bancaria a finales de este año en los detalles más importantes.
Será difícil para los ahorradores.
Y, como sabemos ahora, no sólo para los ricos.

Carta al Presidente del Gobierno González Faus

Mi querido Sr. Rajoy: Sin más derecho que el de cualquier ciudadano y sin más razón que la de la verdad que contengan mis argumentos, quisiera dirigirme a Ud para comentar su comparecencia en el Parlamento del pasado 1 de agosto. Sacrifiqué gustoso uno de mis 11 días de vacaciones para no perderme casi nada de aquella sesión. Ahora, al regreso, me permito escribirle, quizá para enjuagar el mal sabor de boca que la sesión me dejó.
Un célebre político del siglo XIX acuñó la frase del “homenaje del vicio a la virtud”, que me atrevo a tomar como hilo conductor de las cuatro cosas que quisiera comentar.
1.- En primer lugar no contestó Ud ni una sola de las 20 preguntas bien concretas y precisas que le puso Rosa Díez. Dice el refrán que el mayor desprecio es no hacer aprecio; y Ud las ignoró olímpicamente en un acto de desprecio al parlamento, representante del pueblo. Porque el parlamento no es sólo su grupo, ni aunque tenga mayoría absoluta. El parlamento y la representación popular son todos y cada uno de los parlamentarios. Y la mayoría absoluta sólo debería servir para votar, añadiendo que los parlamentarios deberían tener libertad para ello y no estar coaccionados por la disciplina del partido. Porque de lo contrario no votan ellos, ni el pueblo a través de ellos, sino que vota su jefe mediante ellos. Apelar retóricamente a la representación popular para luego no hacerle ningún caso, no pasa de ser un “homenaje del vicio a la virtud”
2.- En segundo lugar, cuando Rubalcaba sacó a colación los SMS que Ud. envió a Bárcenas, los justificó con preciosas normas éticas de trato a los subordinados, que comparto plenamente. Pero ignoró el detalle de que algunos de esos SMS eran ya posteriores a la evidencia de que Bárcenas ha sido un delincuente, y Ud. ya sabía eso cuando se los envió. Otro homenaje del vicio a la virtud.
3.- En tercer lugar se limitó Vd. a proclamar que había cometido un error. Parece un acto de virtud. Pero, tal como se le recordó en aquella sesión, si ese error lo hubiese cometido la Sra. Merkel en Alemania o Cameron en Inglaterra… a estas hora ya habrían dimitido (al menos como jefe del partido que Ud. dirige y al que su error ha causado un daño enorme). Pero Ud dejó bien claro: “no pienso dimitir”. Otro homenaje del vicio a la virtud.
4.- Además recurrió al juego sucio de responder a Rubalcaba con el “usted más”. No tengo ningún interés en defender a ese señor, a cuyo partido sólo voté una vez en 1982. Y me parecerá bien que se le pidan cuentas cuando haga falta. Pero olvidó que en ese momento era Ud (no Rubalcaba) el que estaba dando cuentas, y que así lo había proclamado, como ejercicio de democracia, cuando anunció su ida al Parlamento (supuestamente voluntaria y libre; pero este punto vamos a dejarlo…). Total: otro homenaje del vicio a la virtud.
Por estas cuatro razones, yo no puedo menos que poner un suspenso muy bajo a su comparecencia del día 1. Sin que obste, como he dicho otras veces, el que Ud es el mejor orador y el mejor declamador de todos los hablantes. Pero aquello no era un examen de retórica sino de gestión política. Y es ahí donde creo que merece el suspenso.
Sé que puedo equivocarme como todo ser humano. Por eso he intentado dar mis argumentos, abriéndolos a la posibilidad de que sean respondidos, corregidos o matizados por otros argumentos. Pero me temo mucho que, si Ud tuviera que responderme no haría caso de ninguno de estos argumentos, y se largaría un discurso perfecto de ética política. Pero me pregunto si eso no sería un nuevo homenaje del vicio a la virtud

Entrevista a G. Almeyra: La política del gran capital excluye la democracia


Mario Hernandez (MH): Ya está con nosotros Guillermo Almeyra. En la última comunicación que tuvimos hace un par de semanas habíamos introducido al tema del fortalecimiento de la extrema derecha en Europa con una serie de situaciones que se habían presentado, particularmente en Francia con los gitanos, pero que se replican en la República Checa donde en menos de un año son tres los gitanos muertos como consecuencia de agresiones violentas.
También he estado leyendo las declaraciones del vicepremier y ministro de Finanzas japonés, Taro Aso, quien pidió respecto de la reforma de la Constitución japonesa, que se busque inspiración incluso en la Alemania nazi.
En Estonia se reunieron veteranos de la división estonia de la Waffen SS y el ministro de Defensa, les dirigió un mensaje de respaldo a los miembros de la “Alianza de combatientes por la libertad de Estonia” que lucharon por “preservar Estonia del comunismo”.
¿Qué opinás de estos hechos?
Guillermo Almeyra (GA): Hace rato que se viene dando una campaña, incluso oficial, de revisionismo histórico que pretende blanquear al fascismo y al nazismo. En Italia, por ejemplo, llegaron a desfilar juntos los partisanos que lucharon contra Mussolini con los ex combatientes fascistas, bajo el lema somos todos italianos, nacionalistas, etc. La reconstitución nacional, la idea de la unidad nacional.
Por otro lado, la política del gran capital de concentración brutal del poder y la riqueza, excluye cada vez más la posibilidad de conquistas y espacios democráticos. El electorado no cuenta para nada. El pueblo griego puede decidir lo que quiera pero se le impone el diktat del gran capital europeo y así sucesivamente.
EE. UU. llega a anular el derecho a la privacidad de la correspondencia que formaba parte de la libertad de expresión.
Hay una campaña brutal contra los derechos, por consiguiente, ante el derrumbe del orden oficial, surgen dos polos que piden otro orden. Por un lado, los que piden un orden no capitalista, un orden justo, por otro, los que piden el orden del cementerio, del dominio militar, el orden nazi, del racismo. Se fomenta de nuevo el racismo, el militarismo y las ideas totalitarias como en los años ’30 por razones similares. Es un ocaso de la democracia oficial ante el hecho que cada uno tiene que imponer su propio margen de acción. Entonces, está el racismo brutal, parlamentarios que osan decirle a una ministra italiana que nació en el Congo que es un orangután. Los fascistas lo dicen abiertamente y no les pasa nada aunque sean miembros del Parlamento.
Aparecen los fascismos de todo tipo, las tendencias totalitarias, una expresión larvada de guerra civil. Esta es una evolución del capitalismo.

MH: A la guerra civil ha convocado un partido de la derecha italiana si encarcelan a Berlusconi.
GA: Nada menos que en defensa de un tipo que prostituye menores y defrauda al fisco. Guerra civil para defender eso. Es un fin de régimen donde el Estado se pone cada vez más como un instrumento de opresión y se restringen las libertades democráticas, donde cada uno asegura su margen de maniobra con la fuerza. Se parece al Medioevo cuando los grandes señores se amurallaban dentro de su castillo y tenían ejércitos privados. Ahora, los sectores vulnerados de las clases medias y de los burgueses nacionales débiles de determinados países, largan sus perros fascistas y nazis contra la idea de solidaridad, de sindicato, incluso de reformar el capitalismo porque a los que lo plantean los consideran peligrosos, como pasó en Noruega, donde un tipo fue a matar a jóvenes socialdemócratas en un campamento de verano.
El Islam ha unido lo que en Europa se separó durante el Renacimiento
MH: Me quedó dando vueltas en la cabeza el tema de los musulmanes que también abordamos hace dos semanas. En EE. UU., el pastor Terry Jones ha estado organizando quemas públicas de El Corán acusándolo de “asesinato, violación y de ser responsable de actividades terroristas en todo el mundo”. Para este año, ha anunciado que el 11 de setiembre volverá a destruir ejemplares, ahora en número de 2998, el mismo de las víctimas que, según él, murieron en el atentado a las Torres Gemelas “a manos de islamistas radicales”.
GA: Es un provocador, pero en este caso aparece de nuevo el miedo y el temor hacia el Islam porque al igual que todas las religiones semíticas no diferencia entre la religión y la ley. La ley es religiosa. Israel, por ejemplo, no tiene Constitución, se rige por las leyes religiosas. Se es ciudadano porque se es hijo de madre judía, no por otras razones.
El Islam ha unido lo que en Europa se separó durante el Renacimiento. Al mismo tiempo que habla de comunidad religiosa, también lo hace de nación. La Nación es religiosa, lo que hace que aparezca como un monolito frente a un mundo que se está resquebrajando. Por eso hay un miedo muy grande al Islam desde siempre, porque fue la base de nuestra cultura. Si se conocen los griegos fue por los árabes, si avanzó la ciencia fue por los científicos árabes del 1100, 1200, 1300. Sobre todo, es el temor al otro, al otro que resiste y no quiere tener el modo de vida occidental. El temor a los salafistas, a los grupos más exasperados, más ultras del Islam, es un pretexto, en realidad, le tienen miedo a la comunidad musulmana.
Le tienen mucho más miedo a la “primavera árabe”, a la movilización de los árabes, aunque la mayoría que lo hacen sean laicos y no planteen un Estado teocrático. Son terroristas, aunque en su momento los hayan utilizado. Bin Laden era un hombre organizado por la CIA, los talibanes estaban pagados por la CIA. A esos los pueden manejar, lo que no pueden manejar es un sentimiento nacional que rechaza un concepto entero de civilización.
(especial para ARGENPRESS.info)

Paramilitares amenazan a defensores de indígenas

Amnistía Internacional
Los paramilitares planean matar a miembros de una ONG de derechos humanos, la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, y a líderes comunitarios de la cuenca de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó. Un ataque ha fracasado, pero se están preparando más.
La ONG Comisión Intereclesial de Justicia y Paz tuvo noticia de la existencia de un plan para matar al defensor de los derechos humanos Faiver Chimonja el 2-3 de agosto, mientras viajaba a Apartadocito y Llano Rico, en la cuenca del río Curvaradó. La noticia de ese plan le llegó a través de una persona que presenció unas conversaciones entre empresarios y paramilitares. Faiver Chimonja cambió sus planes de viaje, y no fue asesinado. Este defensor lleva al menos dos años viviendo con las comunidades que han regresado a la cuenca del río Curvaradó, en el departamento noroccidental del Chocó.
Manuel Garzón, abogado de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, se percató de que lo seguían cuando abandonó, en bicicleta, su oficina en Bogotá el 1 de agosto. Un hombre lo siguió en bicicleta y le dijo: “quédense quietos con lo que están haciendo”. Se cree que los paramilitares están sometiendo a vigilancia a los miembros de la ONG, que trabaja con las comunidades de la cuenca de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó. En ocasiones anteriores, los paramilitares han sometido a defensores a vigilancia antes de intentar matarlos.
El 30 de julio, un juez dictaminó que dos empresarios vinculados al sector de la palma africana eran responsables del desplazamiento forzoso de las comunidades de la cuenca de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, y los condenó a 125 meses de prisión. Los empresarios habían actuado junto con paramilitares. Manuel Garzón había representado a las comunidades. Un testigo había dicho a la ONG el 25 de junio que los empresarios no estaban dispuestos ni a ir a prisión ni a devolver las tierras, y que, si los condenaban, habría una masacre. Matarían no sólo a los líderes de las comunidades de la cuenca de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, sino también a los miembros de la ONG.
Escriban inmediatamente, en español o en su propio idioma:
expresando preocupación por la seguridad de Faiver Chimonja, Manuel Garzón y otros miembros de la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, así como la de los líderes de las comunidades de la cuenca de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó, e instando a las autoridades a brindar protección efectiva a quienes lo soliciten, de acuerdo con los deseos de los propios afectados;
pidiéndoles que ordenen una investigación exhaustiva e imparcial sobre el intento de matar a Faiver Chimonja y sobre la amenaza contra Manuel Garzón y otras personas, que hagan públicos sus resultados y que lleven a todos los responsables de esos actos ante la justicia;
instándolas a desmantelar los grupos paramilitares y romper sus vínculos con las fuerzas de seguridad, de acuerdo con las reiteradas recomendaciones de la ONU en materia de derechos humanos;
recordándoles que deben cumplir con su obligación de garantizar que los defensores y defensoras de los derechos humanos pueden llevar a cabo su trabajo sin temor, tal y como establece la Declaración sobre los Defensores de los Derechos Humanos adoptada por la ONU en 1998.
ENVÍEN LOS LLAMAMIENTOS ANTES DEL 18 DE SEPTIEMBRE DE 2013 A:
Presidente Juan Manuel Santos
Presidente de la República, Palacio de Nariño, Carrera 8 No.7-26
Bogotá, Colombia
Fax: +57 1 596 0631
Tratamiento: Excmo. Sr. Presidente Santos
Juan Carlos Pinzón
Ministro de Defensa
Ministerio de Defensa
Carrera 54, no.26-29
Centro Administrativo Nacional (CAN)
Bogotá, Colombia
Fax: + 57 1 266 1003
Tratamiento: Estimado Sr. Ministro
Y copia a:
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz
Calle 61A, No. 17-26
Bogotá
Colombia
Envíen también copia a la representación diplomática de Colombia acreditada en su país. Incluyan las direcciones de las sedes diplomáticas locales a continuación:
Nombre Dirección 1 Dirección 2 Dirección 3 Fax Número fax Correo-e. Dirección correo-e. Tratamiento Tratamiento
Consulten con la oficina de su Sección si van a enviar los llamamientos después de la fecha antes indicada.
INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA
La Comisión Intereclesial de Justicia y Paz ha estado respaldando los intentos de las comunidades afrodescendientes e indígenas que viven en la zona de las cuencas de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó por reclamar sus tierras. En esas zonas, los paramilitares han ocupado las tierras de algunas comunidades afrodescendientes y han intentado obligarlas a cultivar palma africana, cultivo comercial utilizado en productos que van desde el aceite de cocina hasta el jabón. También hay poderosos intereses mineros que intentan llevar a cabo operaciones en esas zonas.
En los últimos años, muchas de las personas que huyeron de sus tierras tras ser expulsadas violentamente por los paramilitares y las fuerzas de seguridad a finales de la década de 1990 han regresado a las comunidades afrodescendientes de la cuenca de los ríos Jiguamiandó y Curvaradó. Las comunidades han tratado de defender su derecho a la tierra y de impedir la expansión de plantaciones ilegales de palma africana y otras actividades económicas en su territorio. A consecuencia de ello, muchos de sus miembros han sido amenazados y asesinados. Pese a las reiteradas órdenes de la Corte Constitucional, la tierra no se ha devuelto a las comunidades.
En los últimos años, varias personas que vivían en la región del Jiguamiandó y Curvaradó y que habían protestado por la ocupación de sus tierras por parte de cultivadores de palma africana y otros intereses económicos han sido asesinadas por paramilitares, que siguen manteniendo una fuerte presencia en la región pese a la numerosa presencia del ejército. La Brigada XVII ha construido recientemente una nueva base militar en la zona. Se ha visto a miembros del Batallón 54 de esta brigada hablando con un conocido líder paramilitar en la zona.
En abril de 2006 se creó la primera de las diversas “Zonas Humanitarias”: zonas delimitadas cuyos habitantes piden que las partes del conflicto respeten su decisión de no participar en las hostilidades Estas zonas son un medio de protección, y también transmiten a las partes enfrentadas el mensaje de que sus derechos como civiles deben respetarse.
La labor que la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz realiza defendiendo los derechos humanos de estas comunidades, especialmente sobre casos importantes de impunidad de altos mandos de las fuerzas de seguridad, ha convertido a la organización en blanco de amenazas y ataques.
Nombre: Faiver Chimonja (hombre), Manuel Garzón (hombre), otros miembros de la ONG Comisión Intereclesial de Justicia y Paz y los líderes de las comunidades de la cuenca de los ríos Curvaradó y Jiguamiandó
Sexo: Hombres y mujeres
AU: 215/13 Índice: AMR 23/036/2013 Fecha de emisión: 7 de agosto de 2013

domingo, 11 de agosto de 2013

¿Un concilio de toda la cristiandad? Leonardo Boff

Hemos celebrado los 50 años de la muerte del Papa Juan XXIII (1881-1963), seguramente el Papa más importante del siglo XX. A él se debe la renovación de la Iglesia católica que intentó definir su lugar dentro del mundo moderno. El 25 de enero de 1959, sin avisar a nadie, declaró ante los cardenales estupefactos reunidos en la abadía benedictina de San Pablo Extramuros que iba a convocar un concilio ecuménico.
Había hecho por su cuenta un juicio crítico sobre la situación del mundo y de la Iglesia y había percibido que estábamos ante una nueva fase histórica: la del mundo moderno, con su ciencia, su técnica, sus libertades y derechos. La Iglesia tenía que ubicarse positivamente dentro de esta realidad que surgía. La actitud que había hasta entonces era de desconfianza y condena. El Papa entendía que este comportamiento llevaba a la Iglesia al aislamiento y a un estancamiento que le hacía daño.
Repitió el viejo dicho: vox temporis vox Dei (“la voz del tiempo es la voz de Dios”). Esto no significa, dijo, “que todo en el mundo tal como está sea la voz de Dios. Significa que todo porta un mensaje de Dios, bueno para que lo sigamos, malo para que lo cambiemos”.
En efecto, el Concilio Vaticano II se realizó en Roma (1962-1965), el Papa lo abrió, pero murió antes de su finalización (1963). Su espíritu, sin embargo, marcó todo el evento, con consecuencias hasta nuestros días.
Dos fueron sus lemas principales: aggiornamento y concilio pastoral. Aggiornamento es decir sí a lo nuevo, sí a la actualización de la Iglesia en su lenguaje, en su estructura y en su forma de presentarse al mundo. Concilio pastoral quería expresar una relación de apertura con la gente y con el mundo, de diálogo, de aceptación y de fraternidad. Así que nada de condena al modernismo y a la “Nouvelle Théologie” como se había hecho furiosamente antes. En lugar de doctrinas, diálogo, aprendizaje mutuo e intercambio.
Tal vez esta afirmación de Juan XXIII resuma todo su espíritu: “La vida del cristiano no es una colección de antigüedades. No se trata de visitar un museo o una academia del pasado. Esto, sin duda puede ser útil —como lo es la visita a los monumentos antiguos— pero no es suficiente. Se vive para progresar, si bien sacando provecho de las prácticas y de las experiencias del pasado, para ir siempre más lejos en el camino que Nuestro Señor nos va mostrando”.
De hecho, el Concilio puso a la Iglesia en el mundo moderno, participando de sus avatares y sus logros. La Iglesia en América Latina pronto se dio cuenta de que no solo existía el mundo moderno, sino el submundo del cual poco se había hablado en el Concilio. En Medellín (1969) y en Puebla (1979) se vio que la misión de la Iglesia en este submundo hecho de pobreza y opresión debía ser de promoción de la justicia social y de liberación.
Han pasado ya 50 años desde el Concilio. El mundo y el submundo cambiaron mucho. Han surgido nuevos desafíos: la globalización económico-financiera y la consecuente conciencia planetaria, la disolución del imperio soviético, las nuevas formas de comunicación social (internet, redes sociales y otras) que han unificado el mundo, la erosión de la biodiversidad, la percepción de los límites de la Tierra y la posibilidad de exterminio de la especie humana y con ella del proyecto planetario humano.
Con las categorías del Concilio Vaticano II no podemos atender esta nueva realidad amenazante. Todo apunta a la necesidad de un nuevo Concilio ecuménico. Ahora no se trata de convocar solamente a los obispos de la Iglesia Católica. Ante los peligros que tenemos que enfrentar, todo el Cristianismo, con sus Iglesias, está siendo desafiado. Precisamos tomar en serio la alianza que el gran biólogo E. Wilson proponía entre las Iglesias y las religiones y la tecnociencia, si es que queremos salvar la vida del planeta. (cf. La creación, Salvemos la vida en la Tierra, 2006). ¿Cómo pueden contribuir estas fuerzas religiosas a que todavía tengamos futuro? La supervivencia de la vida en la Tierra es el supuesto de todo. Sin ella, se desvanecen todos los proyectos y todo pierde sentido. Los cristianos deberán olvidar sus diferencias y polémicas y unirse para esta misión salvadora.
El Papa Francisco tiene la capacidad de convocar a la totalidad de las expresiones cristianas, a los hombres y a las mujeres, asesorados por personas de reconocido saber, incluso no religiosas, para identificar el tipo de colaboración que podemos ofrecer en la línea de una nueva conciencia de respeto, de veneración, de cuidado de todos los ecosistemas, de compasión, de solidaridad, de sobriedad compartida y de responsabilidad sin restricciones, pues todos somos interdependientes.
Con su forma de ser y de pensar el Papa Francisco despierta en todos nosotros la razón cordial, sensible y espiritual. Unida a la razón intelectual, protegeremos y cuidaremos, cuidaremos y amaremos esta única Casa Común que el universo y Dios nos han legado. Sólo así garantizaremos nuestra continuidad sobre la Tierra

Que Bergoglio nos coja confesados Jaime P

Enviado a la página web de Redes Cristianas
…cuando los sospechosos gobiernos españoles acaben con nuestra paciencia…
Es frecuente entre los políticos y periodistas afines a los dos partidos de este país que configuran el bipartidismo casi institucional, leerles y oírles hablar de populistas y de neopopulistas cuando quieren denigrar a los dirigentes del mundo que, según ellos, se hacen notar más de la cuenta.
Dirigentes que, localizados en los últimos tiempos principalmente en América Latina, intentan superar las barreras y hacer saltar los resortes que someten a la ciudadanía a la tiranía de los mercados y en especial de los mercados financieros; mercados tenidos por libres pero que están controlados férreamente por clanes y familias enteras del mundo apoyados por otros clanes y familias políticos siempre del mismo signo y la misma falta de sensibilidad social. Y cuando los dirigentes no se hacen notar, entonces políticos y periodistas de tal ralea les acusan de siniestros, de amenazantes y de totalitarios.
Por cierto, hay un gran paralelismo entre esos llamados “populistas” y su filosofía y praxis política a favor de los más desfavorecidos, y los creyentes en la teología de la liberación que trabajan cada uno en su sitio para la causa de los pobres. Populistas y profesos de la “liberación” que llevan a la práctica los argumentos evangélicos, mientras que la jerarquía católica se limita, por un lado, a hacer llamamientos inútiles a la rectitud de conciencia de los gobernantes, y a reforzar, por otro, el poder de quienes carecen de conciencia.
En efecto, en España no hay oficialmente populismo. Lo que hay son títeres locales manejados indefectiblemente por el dios mercado y por los titiriteros mundiales al servicio de éste: mucho peor que el populismo aun mal entendido. Títeres que en los asuntos domésticos más allá del mercado (aunque todo hoy es mercancía) ejercen un gobierno autoritario con acentuados ribetes de fascismo. Por eso, es reseñable que al descargar su poder absoluto su técnica no sea sofisticada. Es burda, agresiva, mendaz y cínica, como burdos, agresivos, mentirosos y cínicos lo son sus miembros por separado; como lo es todo fascista en las condiciones favorables para ellos de los ríos revueltos: obsecuente con quien considera superior (gobiernos europeos) e implacable con quien considera inferior (ciudadanía).
Deben saber esto todos los países del mundo. Debe saberlo asimismo Bergoglio. Le interesa. Pues, sí desea recuperar la autoridad moral del papado y de su Iglesia, perdida a manos llenas en este país o no alcanzada nunca, debe ayudarnos. Y la única manera de ayudarnos es, disuadiendo a la jerarquía arzobispal española de su proverbial tendencia a manejar, desde la sombra o desde las tinieblas, es decir, sin responsabilidad, buena parte del poder político sea cual fuere el momento histórico. Las ciudadanas y los ciudadanos españoles rogamos a Bergoglio, aprovechando que ahora va por el mundo dicharachero, comprensivo y rastreador de lacras, que ya que el bipartidismo institucional se viene negando tozudamente a cumplir lo establecido en la Constitución, exija a la Conferencia Episcopal española que se ciña al ministerio espiritual en los templos y deje para siempre de entrometerse en la gobernación. En definitiva le rogamos que, conforme al mandato evangélico no por manoseado menos recomendable: dar al César lo que es del César y a Dios los que es de Dios, sea él, Bergoglio, quien separe de una vez a su Iglesia del Estado

La tragedia de Santiago y los medios

 Enviado a la página web de Redes Cristianas
Esta sociedad española, dirigida, manejada, orquestada, manipulada por unos pocos en comparación con todos, es un desastre observada con los ojos de un fino escrutador. La sociedad en sí misma no tiene la culpa. Como no la tienen los menores de edad de las fechorías de sus progenitores. No extrañe que compare yo aquí a la sociedad española con menores, pues unas generaciones trasteadas por una dictadura durante cuarenta años como incapaces para gobernarse por sí mismas como sí fueran chiquillos indóciles, han dejado una estela de minusvalías en la idiosincrasia de todo el país. A la lícita ambición ha sucedido una estúpida codicia; al retraimiento, la insolencia; al pudor, la desverguenza; a la armonía, la disonancia; a la concentración mental, la dispersión; a la voluntad como eje de la personalidad, el capricho; a la existencia heiddegeriana de la plena consciencia del vivir, la existencia sartriana de la vida pasiva en la que en lugar de vivir nosotros nuestra propia vida, la vida vive por nosotros…
En estas condiciones psicosomáticas reforzadas por la tecnología y el manejo que hacen de ellas las élites políticas, comerciales, publicitarias e informativas, no extraña en absoluto que un accidente ferroviario tan terrible como el de Santiago esté siendo estrujado por los medios (publicidad siempre como efecto y causa) hasta la náusea. Ante un hecho luctuoso que por sus características no tiene precedentes y en el que no dudo que los familiares de las víctimas no estén haciendo todo lo humanamente posible para olvidarlo sin dejar de experimentar un inmenso dolor por la ausencia súbita de sus seres queridos, los medios no pierden ocasión de insistir y reiterar hasta los más mínimos detalles la disección de la tragedia. Es imposible que los familiares presten atención a ellos sin estragarse, pues a quienes no lo somos y no estamos enfermos del espíritu esta práctica periodística reiterada bajo la manida excusa de un deber de información que en este asunto se pone también a la altura de la corrupción que contamina a todo el país, nos resulta absolutamente abominable…

Basta de violencia en las fronteras

¡Basta de violencia en las fronteras! (Vídeo de 17´35´´)

La Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía (APDHA) ha solicitado su adhesión a la campaña “Nº9 –Basta de Violencia en las Fronteras” iniciada por cuatro asociaciones marroquíes con el objetivo de denunciar la violación de los derechos humanos en el norte de Marruecos y exigir el fin de la represión sistemática que sufren los migrantes por parte de las autoridades marroquíes y españolas
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