FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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viernes, 25 de noviembre de 2011

A Arantzazu por la paz


Jose Arregi, 24-Noviembre-2011

Eutsi berrituz, un grupo de cristianas y cristianos de Gipuzkoa, convoca un encuentro por la paz en Arantzazu para el próximo sábado 26 de NoviembreEutsi berrituz es un buen nombre y lema: “Perseverar renovando”, o “Resistir reformando”. Perseverar y resistir renovando ¿qué? Esta sociedad resignada, este mundo atemorizado, esta Iglesia paralizada en el pasado. Y esta paz insegura que volvemos a soñar. Les felicito por la iniciativa y os animo a sumaros el día 26, por el sitio que es –Arantzazu, lugar de espinas, lugar de perdón, lugar de paz– y por la causa que les lleva –la paz de la memoria, la paz de la justicia, la paz de la bondad–.
Creo en la paz, fruto de nuestra tarea, regalo de Dios. “Que los montes traigan paz y los collados justicia”, rezaba el salmista bíblico, no porque esperase que la paz llegaría por sí misma de los montes y de los collados, o del cielo, desde fuera y desde lejos, como llega una caravana extranjera. Bien sabía el salmista que la paz y la justicia han de germinar en nuestros valles, que todos los dones del cielo han de brotar en nuestra tierra, que Dios nace y viene de esta frágil arcilla que somos, de este barro que Él/Ella misma anima pacientemente.
Creo en todos los peregrinos que, desde hace más de 500 años, por calzadas de piedra o caminos de barro, por senderos de ovejas o carreteras de asfalto, han subido a Arantzazu orando por la paz. No creo en el dios que imaginaban los peregrinos mientras oraban, pero creo en los peregrinos y en su oración. No creo en un dios que habita fuera de nosotros y que solo cuando quiere atiende nuestras pobres oraciones, pero creo en el Dios –¡perdón por el masculino!– que ora y gime y goza en nosotros y en el corazón de todas las criaturas. No creo en un dios soberano con acceso restringido al que solo llegamos por medio de intercesores –Jesús, la Virgen o los santos–, pero creo en el Dios que es pura accesibilidad y plena intercesión y absoluto “inter-ser” de todos los seres, santos y heridos como Jesús, María y José. A ese Dios han orado en el fondo todos los peregrinos de todas las religiones, también en Arantzazu, a pesar y más allá de todas las imágenes.
No creo en la oración que grita para que Dios escuche y conceda, pero creo en la oración de quien clama desde el dolor y la alegría de la vida, en el corazón que agradece y se lamenta. Creo en la oración que nos abre a la confianza y nos dispone a recibir lo que agradecemos y a dar lo que pedimos. Creo en la oración que hace ser a Dios en nosotros y nos hace ser Dios. Creo que cuando oramos a Dios por la paz, Dios ora en nosotros, Dios nos reza: “¡Oh mis sufrientes criaturas, acoged la paz, vivid en paz, haced la paz!”. Creo que debemos orar de tal manera que, al orar, nuestros montes traigan paz y nuestros collados justicia, la paz y la justicia germinadas en los valles. De tal manera que, al orar, nos hacemos creadores como Dios y anticipamos, aunque sea por un instante, el sábado del descanso.
Como Eutsi berrituz, yo también creo en “la defensa eficaz de los derechos individuales y colectivos, y la promoción de las vías pacíficas para la solución de los conflictos”. Creo en “el respeto al derecho a la vida, el cultivo de la tolerancia y del diálogo, la reconciliación, el perdón y el acercamiento sensible a quienes han sufrido violencia, el respeto a la identidad y a la voluntad plural del Pueblo Vasco”. Creo en todos los esfuerzos que “puedan seguir contribuyendo al logro de la paz definitiva en la justicia”.
Creo en la paz, aunque nunca haya sido y nunca llegue a ser plena hasta que amanezca del todo el séptimo día de la creación. Creo en cada instante de paz que hace que el tiempo se expanda hasta el fin de los tiempos, cuando el lobo y el cordero habitarán juntos. Creo en cada gesto y actitud que promueven la paz. No creo en la paz del poder. Creo en el poder de la paz. No creo en la paz de unos contra otros, en la que el odio, la venganza y el resentimiento no quedan vencidos en todos, pues reaparecerán en la próxima guerra. Creo en la paz hecha por todos, como si no hubiera elecciones a la vuelta de la esquina. Creo en la paz para todos, en la que todos ganan.
Creo en la paz fundada en la memoria. Todos estamos muertos mientras no podamos contar a alguien nuestra historia, con todas sus sombras, y no sea recogida por alguien como en un vaso precioso para ser restaurada e iluminada poco a poco, suavemente. Creo poco en la contabilidad de las víctimas; tal vez habrá que hacerla también, aunque la lista nunca sea completa. Creo sobre todo en cada historia personal concreta. Creo que todos los relatos de dolor han de ser escuchados, uno a uno, cada uno como si fuera único, con compasión, con calma, sin prisa. Y no creo en la memoria que se empeña en seguir aferrada al pasado y a todas sus heridas. Perdón, también creo en esa memoria herida, mientras no sea posible otra cosa, pero creo en la sanación de la memoria capaz de resistir y de esperar, de renovar y de crear. Creo en la memoria del futuro, en la fe compartida de otro porvenir común y posible. Creo en la memoria sanada que nos hace revivir.
Creo en la paz de la justicia. La paz es el fruto de la justicia. Pero no creo en la justicia del castigo y de la venganza, sino en la justicia que busca dar a cada uno –primero a la víctima, pero también al victimario– aquello que necesita para vivir y ser mejor, en paz. Creo en la justicia empeñada no en que el delincuente expíe, sino en que se humanice. Creo en la justicia interesada no por dictaminar acerca de la culpa, sino por promover la responsabilidad que transforma. Creo en la justicia inspirada por este sencillo y elemental criterio, la regla de oro de toda conducta justa: “Trata a tu prójimo como querrías ser tratado por él”. Ponte en el lugar de la víctima. Ponte también en el lugar del encarcelado. Esa regla no falla nunca, y la entiende cualquier niño. ¿Será mucho pedir que la entiendan los partidos políticos y aquellas/os que pasado mañana serán elegidos para representarnos? Claro que es muy difícil atenerse a esa regla. Por eso es tan difícil vivir en paz. Pero mucho más difícil aun es vivir sin paz.
Creo en la paz, como todos los peregrinos de Arantzazu y de todos los lugares. Creo en la paz que brota de nuestra oscura, sagrada tierra. Creo en la paz que baja del cielo, como baja la luz al amanecer desde la cumbre del Aloña hasta el valle de Beilotza.y que sube como sube al atardecer la sombra tranquila de Iturrigorri hacia la peña de Zabalaitz a la entrada de Urbía. Desde Dios hasta Dios, de paz en paz.
(Publicado en el Diario DEIA)

jueves, 24 de noviembre de 2011

Maria cumple años. Bilbao. 2011.11.19

La crisis y Rouco


José María García Diago

Se queda uno más tranquilo sabiendo que, ahora sí, Dios está de nuestro lado en la crisis. Eso al menos se deduce de las palabras del obispo Rouco Varela y del portavoz Martínez Camino. Qué más se puede pedir si tenemos a un presidente “como Dios manda” y además la Conferencia Episcopal nos brinda su oración y apoyo espiritual para salir de esta crisis que, contrariamente a lo que la mayoría cree, no es económica sino moral.
Han pasado dos días desde que Rajoy ganó las elecciones y ya anda Rouco preguntando ¿qué hay de lo mío? Es decir, del aborto, del divorcio, de la religión en la escuela, de los matrimonios homosexuales… No vaya a ser que se olvide de que esto es una crisis moral y se centre en la economía.

La iglesia católica de hoy día está configurada como una dictadura



Juan José Tamayo. Teólogo

El prestigioso autor presentó ayer su nueva obra, 'Otra teología es posible' y confesó que su gran sueño sería ver el final "del Papado y el Estado de la Ciudad del Vaticano" que no tienen un origen divino
PEDRO M. ESPINOSA / CÁDIZ | ACTUALIZADO 24.11.2011DIARIO DE CADIZ.ESEl prestigioso teólogo Juan José Tamayo (Palencia, 1946) presentó ayer en la Asociación de la Prensa de Cádiz su último libro, Otra teología es posible en un acto convocado por Comunidades Cristianas Populares en la provincia y el Comité Óscar Romero de la capital. Antes concedió una entrevista a Diario de Cádiz en el hotel Puertatierra en la que no eludió ninguna pregunta comprometida. (SIGUE ENTREVISTA) LEER MÁS

miércoles, 23 de noviembre de 2011

El 'San Marcos' de Pagola sale a las librerías tras un año de bloqueo


Portada del 'Camino abierto por Jesús' de Pagola

La editorial Desclée distribuye 8.000 ejemplares de la obra

El libro ha sido editado en catalán por el sello Claret

Religión digital - Redacción, 23 de noviembre de 2011
El camino abierto por Jesús Marcos', el libro de José Antonio Pagola rechazado por la censura eclesiástica, se encuentra ya en las librerías. Un año después de su neutralización, el segundo volumen de la serie sobre los cuatro evangelistas sale al mercado de la mano de la editorial vasca Desclée de Brouwer, que funciona sin la necesidad de pedir la licencia a la jerarquía de la Iglesia católica. La obra había estado retenida porque no contaba con el 'nihil obstat' (nada que objetar), un marchamo de pureza doctrinal que algunos obispos niegan al teólogo guipuzcoano tras la polémica por su libro 'Jesús. Aproximación histórica'. Lo cuenta Pedro Ontoso en Diario Vasco.LEER MÁS

Rouco achaca la crisis y la corrupción al olvido de Dios


Juan G. Bedoya


Los obispos ofrecen a Rajoy “humilde colaboración y apoyo espiritual”
Los obispos iniciaron ayer su asamblea de otoño ofreciendo a Mariano Rajoy “humilde colaboración y apoyo espiritual”. Lo hizo el cardenal Antonio María Rouco, arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal Española (CEE), al final de un discurso dedicado muy especialmente a regodearse una vez más en los éxitos de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), el pasado mes de agosto.
“Con nuestra asamblea plenaria ha coincidido el comienzo de un nuevo periodo político. Desde nuestro ministerio de pastores del Pueblo de Dios, deseamos a quienes han sido elegidos para gobernar, en tiempos tan difíciles, acierto, serenidad y espíritu de servicio en su noble y decisiva tarea”, dijo el líder eclesiástico.
Una hora más tarde, la oficina de comunicación de la CEE publicó sendas cartas de felicitación al futuro presidente del Gobierno, firmadas por el cardenal Rouco y por el portavoz de organismo episcopal, Juan Antonio Martínez Camino. “Le aseguramos nuestra oración para que el Señor le conceda su luz y su fuerza en el desempeño de las altas responsabilidades que le encomienda el pueblo, al servicio de la paz, la justicia, la libertad y el bien común de todos los ciudadanos”, escribe el cardenal.
La asamblea episcopal estudiará esta semana un plan pastoral juvenil, el principal motivo de preocupación de la jerarquía sobre el futuro de su confesión. Pese a que la JMJ en Madrid le ha parecido a Rouco “una estupenda manifestación de fe”, los obispos siguen aferrados a una visión muy sombría de la salud moral de España. También están preocupados por la crisis y sus causas. Según Rouco, “se trata, en el fondo, de la pérdida de valores morales, que va de la mano del relativismo y del olvido de Dios y de su santa ley, cuyas consecuencias son la corrupción política y económica, la codicia, la búsqueda del propio interés a toda costa, el menosprecio de la vida humana mediante políticas y conductas abortistas y antinatalistas, la desprotección y la disolución institucional del matrimonio y de la familia, la instrumentalización y el deterioro de la educación”.
Matrimonio y familia
El líder del catolicismo español afirma que son los jóvenes “los más afectados por ese trasfondo de relativismo moral, de escepticismo espiritual y religioso y de concepción egocéntrica e individualista del ser humano y de la vida”. Pese a asumir que son los jóvenes los protagonistas “de su propio presente y futuro”, Rouco cree que es necesario que se les ofrezcan los medios adecuados, empezando por una “educación integral, que no se reduzca a una pobre y a veces inmoral transmisión de conocimientos, sino que les capacite para el desarrollo de todas sus posibilidades humanas”.
Los obispos también estudian esta semana una “pastoral del matrimonio y de la familia” que ofrecer a los jóvenes. Afirma Rouco: “Entre los escenarios más importantes de la nueva evangelización tiene especial relevancia la realidad de una cultura matrimonial y familiar gravemente herida por el individualismo hedonista y el positivismo jurídico”. El arzobispo Renzo Fratini, el nuncio del Papa en Madrid, se refirió a este tema en su discurso de salutación a los prelados. “La pastoral juvenil impulsa la nueva evangelización, cuyo punto crucial debe dirigirse a resolver lo que el Papa ha llamado emergencia educativa”, les dijo.

TALLERES FORMATIVO-CULTURALES PARA ADULTOS Salesianos Deusto


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DICIEMBRE  2011 GRATUITOS



Día  Lunes  Martes  – miércoles y jueves ( diferentes horarios :::::Taller de Dibujo y Pintura impartido por Ángel Roy .

Día Jueves -1  -horas  18,15 h                        Taller de Riso terapia impartido por  Zuentzat ( no te olvides los calcetines)

Día Lunes  5--12 hora 17.30 h                          Taller de Manualidades a cargo de Mª Carmen Cacho, Begoña García y Angelines
Días   Martes --13 - Hora: 19’30h?                      Ensayo del coro “Miren Laguntzaile AbetsBatza” .Ven a conocernos!! Necesitamos nuevas voces!

Día - Martes- 13 hora 16h                                Taller de Cocina impartido por  José ( en el txoko de María auxiliadora ( entrada libre)
Día-Miércoles -14-21- hora 17,15 h                 Taller de Euskera impartido por José Ángel Romo
Día Miércoles 14--21-- hora -18.30  h              Taller de Ingles impartido por AMY
Día Jueves-  15- horas 17-h  ?                          Taller de Informática impartido por Víctor
Día viernes 16-  hora 16h                                  Taller de bolas navideñas y jabones para regalos impartido por eztizen  ( entrada libre)
Día  sábado 17-horas 17,30 h                           Festival de Villancicos ( teatro salesianos Deusto) ( entrada libre)
Día Martes 20-horas 17,30h                             Reunión mensual de Marixilis
Día  Miércoles 21- hora 8,30 h                         Salida( metro sarriko)  para pasear   por el tradicional mercado de Santo Tomas.

Día Domingo 25- Hora 13 horas                           Misa  celebraremos la navidad ( con el coro Miren Laguntzaile Abet Batza


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martes, 22 de noviembre de 2011

Benedicto XVI recomienda combatir el SIDA con abstinencia sexual


El Papa vuelve a lanzar polémicas declaraciones en África
ELPLURAL.COM/EFE | 20/noviembre/2011

Nota personal a Monseñor Iceta


Juan V. Fernández de la Gala

Estimado Monseñor Iceta:
El Evangelio de Jesús de Nazaret nos obliga a ser fraternalmente claros. Y a mí, créame, me gustaría ser ambas cosas: explícito y fraterno.
Así que, desde la fraternidad más firme en la que nos une Jesucristo, le hago llegar mi más indignada protesta porque desde la propia iglesia institucional que usted representa, se silencie a los teólogos y se apague la voz de los profetas. Sé que es el destino ineludible de quienes reflexionan con valentía sufrir el descrédito de sus pastores. Sé que es el sino ineludible de los pastores sentir mucho temor por cualquier tipo de novedad que cimbree los cuatro pilares teológicos, supuestamente eternos, que les colocaron a ustedes en el seminario o en ciertas facultades de Teología como si fuesen verdades absolutas, cuando no pasan de ser, principalmente, paradigmas temporales de interpretación. ¿Cuándo saldremos de la iglesia temerosa previa a Pentecostés y nos dejaremos arrastrar por el Espíritu?
Vetar la conferencia de Torres Queiruga, en contra de la opinión de los profesores responsables nos parece un golpe de mano propio de… [la fraternidad me invita a prescindir de esta parte del texto]. Y hacerlo, además, con el argumento peregrino de que los cristianos laicos de a pie no estamos preparados para oír las reflexiones de este prestigioso teólogo, me parece una falta de educación inaceptable por su parte. Es mi obligación como simple laico de a pie (probablemente ignorante e inmaduro), recordárselo a mi pastor.
Muy cordialmente en el Señor
Juan V. Fernández de la Gala
El Puerto de Santa María (Cádiz)
Simple creyente en Jesús de Nazaret

lunes, 21 de noviembre de 2011

Papa: Escuchen el clamor del pobre y del marginado

Benedicto XVI: "Dios no es sólo importante, es todo

El Papa se despide de África, tierra de esperanza y de valores auténticos




"Querida África, volveré pronto", dice un emocionado Benedicto

"Quise volver a visitar de nuevo el continente africano, por el que tengo una especial estima y afecto"

El papa Benedicto XVI dijo hoy en Cotonú, cuando se disponía a regresar a Roma, que África es una tierra de "esperanza", ya que en ese continente se encuentran valores "auténticos, capaces de aleccionar a todo el mundo y que reclaman ser extendidos" por el planeta.
"Quise volver a visitar de nuevo el continente africano, por el que tengo una especial estima y afecto, pues estoy íntimamente convencido de que es una tierra de esperanza", afirmó el Pontífice ante el presidente de Benin, Thomas Boni Yayi, en la ceremonia de despedida en el aeropuerto de la ciudad más importante de Benin.
Benedicto XVI agregó que ha dicho en numerosas ocasiones que en África se encuentran valores "auténticos, capaces de aleccionar a todo el mundo y que reclaman ser extendidos por el planeta con la ayuda de Dios y la determinación de los africanos".
El Obispo de Roma señaló que la exhortación apostólica "Africae Munus", texto con el que se da por cerrado el II Sínodo de Obispos para África, celebrado en 2009 en el Vaticano, y que él entregó ayer a los prelados del continente en la localidad de Ouidadh "puede ayudar mucho" a la difusión de esos valores.
Benedicto XVI destacó las buenas relaciones entre la Iglesia y el estado de Benin y señaló que la buena voluntad y el respeto mutuo no solo ayudan al diálogo, sino que son esenciales para construir la unidad entre las personas, los grupos étnicos y los pueblos.
También destacó la convivencia armoniosa entre religiones en Benin, donde conviven las doctrinas tradicionales, el cristianismo y el islamismo.
"Que los africanos vivan reconciliados en la paz y la justicia. Estos son los deseos que expreso con confianza y esperanza antes de salir de Benin y del continente africano", manifestó.LEER MÁS

COMENTARIO DE FERABT AL ARTÍCULO DE J.M. VIDAL



POR SU INTERÉS PUBLICAMOS EL COMENTARIO QUE NOS ENVÍAN EL 19 DE NOVIEMBRE
DIGO POR SU INTERÉS PORQUE HAY QUE LEER DE TODO

Frente al artículo de J.M. Vidal en “Religión Digital” conviene leer este otro publicado en “Germinans Germinabit”
http://www.germinansgerminabit.org/splendor2011/splendor2011.htm


para poder ponderar bien la situación y alcance de la controversia.


Desgraciadamente el autor de este artículo titulado “La diferente actitud de Rouco y Sistach ante Tamayo” se refugia en el anonimato ante la presión ejercida por la diócesis de Sistach. Como se sabe este arzobispo no se caracteriza por la equidistancia, de lo cual ya hemos tenido experiencia en nuestras diócesis vascas, y más que celo apostólico lo que tiene es una verdadera propensión a la molicie espiritual.
PINCHAR AQUÍ PARA LEER


19 de noviembre de 2011 20:04

domingo, 20 de noviembre de 2011

Carta abierta a José Antonio Pagola:Epataste al cerril agnóstico que me acompañaba, mi marido


Feli Alonso Curiel

“Te viví como una estampa evangélica”
Agur Jauna: Es el saludo que tú te mereces, un saludo que sólo se da a los grandes hombres en esta tierra donde naciste. Bien quisiera dirigirme a ti en tu idioma materno para que cada palabra escrita por mí, con sencillez, cariño y respeto retumbase con más fuerza en todo tu corazón, en todo tu ser, en toda tu mente. También pedirte perdón por tutearte, pero me resulta imposible comunicarme a corazón abierto con un mayestático usted.
Tú, presbítero, ex vicario, profesor y mayor en edad; yo, una laica, madre, y según dicen las “buenas lenguas” que me quieren, hasta algo teóloga. Lo que nos separa es una minucia comparado con la urdimbre que nos une: una fe en el Dios de Jesús, un anhelo empecinado en vivir según el Jesús de Dios, una alegría al contemplar el aleteo nervioso de la paloma de Paz en esta bendita tierra que tanto se la merece y, por último, un amor dolorido a esta iglesia a la que todos tratamos de apuntalar desde fachadas distintas, aun corriendo el riesgo de que, en nuestro celo de obreros de la mies, arpemos hasta su mismísima piedra angular, Jesús el Cristo.
Pasan los días y mi memoria deja escurrir el recuerdo exacto de tus palabras en el Foro de Encrucillada. Tú eres más que tus ipsissima verba de aquella mañana santiaguesa; como también lo fue Jesús. De mi carencia hago virtud y libertad. Libertad empática para hablar de ti desde ese encuentro que se dio, y que desconoces: tú, desde la palestra del Foro; yo, desde una cómoda butaca. Nos unía el cordón umbilical de nuestra fe, aunque también es verdad que epataste al cerril agnóstico que me acompañaba, mi marido.
El mar bate con fuerza la roca hasta transformarla en arena. El mar de tu persona me batió por completo. Escucharte, provocó en mí una catarsis de pensamientos, imágenes y preguntas que, ahora, al igual que muchas de tus palabras no logro rescatar. Mis ojos y oídos eran creyentes, y sin remisión hice mía la frase de los vecinos de la samaritana que, exultantes le dijeron a ésta cuando proclamaron su fe en Jesús: “Ahora ya lo hemos escuchado nosotros” . No era necesario que ella hablase.
Ya no necesitaba que otros me hablasen de ti en sus escritos, lo veía con mis propios ojos de la fe. Andrés te presentó como un profeta, como un Siervo de Yahvé. Yo te viví como una estampa evangélica.
Cada mañana, al levantarse, nos decía tu compañero y amigo Andrés, se pregunta por qué te tildan de socavar el Jesús de los Evangelios. Otros, al anochecer, recreamos en nuestra oración a ese Jesús al que has dejado hablar en tu libro. Solo has hecho eso, José Antonio, dejar que Él nos hable. Tú has sido un sencillo instrumento en sus manos. Lo demás queda en las “manos mentales” de quien se acerque a tu obra. Unos verán en tu libro el “dedo de Dios”, como aquellos que creyeron en Él; otros verán entre sus páginas el “dedo de Belzebú”, como los que te condenan inmisericordiamente.
Los porqués de ese acoso y derribo solo se encuentran en sus razones aviesas. “La razón de la sinrazón que a su razón se hace, de tal manera su razón enflaquece, que con razón se quejan de la hermosura de tu libro”. La cita del Quijote, adaptada para tu situación me sirve para decir con elegancia lo que pienso sobre ellos. Razones güeras, vacías, barnizadas de fe inmaculada y responsabilidad del depósito de la fe ante la historia.
En un futuro próximo de la iglesia, el Angelus Novus del pintor Klee, echará su mirada hacia el pasado eclesial, el que vivimos tú y yo, contemplando los desastres, los escombros amontonados, las víctimas causadas por su huracanado celo eclesial. Uso esta imagen pictórica no sólo pensando en ti y en otros teólogos defenestrados cuyos nombres salen en la prensa. Otros nombres cristianos nunca saldrán en los medios de comunicación. Sólo saben de su desgarro sus próximos. Haberlos, hailos entre el clero, religiosos y religiosas, laicos y laicas, silentes desasosegados, gente que no concilia comunión eclesial con obediencia ciega. Este huracanado celo arrambla con todo porque es de la misma naturaleza de quien lo engendró.
Al escucharte contemplaba tu rostro sereno, pero incapaz de sonreír. Fue algo que me impactó. Nada que ver con aquel rostro risueño de hace años cuando te escuché en la parroquia del Carmen de Bilbao. Estudiaba primero de teología. Tu nombre lo relacionaba con noticias sobre el sempiterno problema vasco. Me habían hablado muy bien de ti como teólogo y hasta allí fueron mis pasos. Me gustó tu ponencia. Eras un hombre de Dios, un hombre bueno. Fuiste crítico con la jerarquía, pero una crítica ejercida con cautela de quien sabe que hay que nadar y guardar la ropa. Una idea fue constante en tu charla: la necesidad de estar cerca y escuchar al que sufre y al que tiene dudas de fe. El rostro del otro, decías.
Después, supe quién fue Lévinas y lo que quiso decir con esta expresión. Me la apropié mientras te escuchaba en el Foro. Tu rostro estoico, virilmente serio, delataba las huellas de tu dolor. Un dolor que te permite hablar con la libertad que da la autoridad del sufrimiento. Alguien te preguntó en el Foro qué experiencia tenías en estos momentos de Dios. Con una humildad que desgarró el velo del “templo del Foro”, dijiste: la del silencio de Dios. Creo que se nos cortó la respiración a todos. Sí. Te escuchaba y, al tiempo, trataba de meterme en tu psicología de hombre baqueteado por la iglesia en la que crees y a la que amas y pensaba cuántas veces habrás identificado a personas concretas con personajes del propio evangelio. Muy ignaciano, según creo.
Cuántos Pedros habrá habido en estos años, cuántos Nicodemos que te apoyan a escondidas, cuántos “discípulos amados” que no lo fueron tanto con el correr de los años y de su carrera eclesial. Con cada zarpazo contra tu libro, te habrás preguntado que quién ha pecado si tú o tu libro. En cada girón de tu alma cristiana te aferrarías, buscando sentido a tu dolor a esa frase misericordiosa de Jesús ante la sinrazón de su sufrimiento y que tantos cristianos han tenido que llorar alguna vez: “Parde, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lc,23,34).
La carta de Feli Alonso, con las ponencias del Foro, será publicada en el próximo número de la revista Encrucillada.

sábado, 19 de noviembre de 2011

La Iglesia se organizó antes de conocer el Evangelio


José María Castillo, teólogo

¡Tranquilos! Que nadie se ponga nervioso. Porque, como decían los antiguos, “contra facta non valent argumenta”. Es decir, contra los hechos (tal como se produjeron en los primeros años de la Iglesia) no tienen peso ni valor demostrativo nuestras disquisiciones o argumentos.
Ya he dicho que el Evangelio de Jesús llegó tarde. Porque, cuando se conocieron los evangelios (en su redacción definitiva), la Iglesia ya estaba organizada y llevaba varios años funcionando. Los datos están ahí: entre los años 50 al 56, san Pablo informa, en sus cartas, de lo que era y cómo se organizaba cada “ekklesía”. Y, poco después, ausente ya Pablo, la carta a los Efesios habla de la “ekklesía” en sentido universal.
Esto supuesto, y sea cual sea el momento en que se redactó Efesios, lo que hoy no admite dudas, entre los estudiosos mejor documentados, es que la redacción que conocemos de los evangelios, se conoció y se divulgó después del año 70. Lo cual quiere decir que los criterios y las convicciones determinantes que tuvo y mantuvo Jesús, “el Nazareno”, se conocieron y se divulgaron cuando las “asambleas” o “iglesias” de los cristianos llevaban ya unos veinte años organizadas y funcionando.
Por supuesto, el centro y el eje de las “iglesias” de Pablo fue siempre Jesucristo. El Cristo resucitado y glorioso del cielo. En tanto que el centro y el eje de los evangelios es el Jesús histórico de la tierra. Esto supuesto, la cuestión capital está en que Pablo no conoció al Jesús terreno. Porque, cuando Pablo conoció a los cristianos, Jesús ya había muerto. Es más, “el alcance del conocimiento pasivo de la tradición de Jesús que poseyera Pablo es, en el fondo, irrelevante para comprender la teología paulina” (Jürgen Becker).
Así las cosas, lo decisivo es saber que Pablo organizó sus “iglesias” o “asambleas” desde el convencimiento de su autoridad. Una autoridad y un poder derivados del hecho de que Pablo era “apóstol” (1 Tes 2, 6; Gal 1, 1; 1 Cor 1, 1; 9, 1-2; Rom 1, 1; 11, 13), lo que le situaba “al nivel de las más altas autoridades de la Iglesia (1 Cor 12, 28; 15, 9-11; 2 Cor 11, 5)” (M. Y. Macdonald). Una autoridad tal, que le permitía a Pablo añadir sus propias directrices al mandato del Señor, basado en que él poseía el Espíritu de Dios (1 Cor 7, 40; cf. 1 Cor 7, 12 ss).
Sin duda, el problema del poder fue determinante en el comportamiento de Pablo al fundar y gobernar las primeras “iglesias” o “asambleas” (B. Holmberg). Por tanto, el tema del poder y la importancia apostólica fue decisivo en la Iglesia desde su mismo nacimiento. Sin embargo, por los evangelios sabemos que Jesús no toleró las disputas de sus apóstoles sobre quién de ellos era el primero, el más importante (Mc 9, 33-37 par; 10, 35-45 par). El ideal de Jesús es que fueran como niños, que buscaran ponerse siempre “los últimos” (Mc 9, 35; 10, 31; Mt 19, 30; 20, 16; Lc 13, 30), que tenían que renunciar a todo título relacionado con el poder y la importancia (Mt 23, 8-12).
El contraste es evidente: para Jesús, fue decisiva la ejemplaridad de los apóstoles, mientras que, para Pablo, lo decisivo fue tener poder y autoridad para gestionar la organización de las “asambleas”, las primeras “iglesias”, que se extendían por todo el Mediterráneo, desde Antioquía hasta España.
¿Cómo se ha resuelto en la Iglesia el problema que todo esto plantea? Las estructuras de poder se han potenciado, como es sabido. El ideal de Jesús se ha predicado como ejemplo de espiritualidad. ¿Qué es más determinante en la Iglesia? Es la pregunta que los cristianos tenemos que afrontar.

El cardenal Martínez Sistach veta la conferencia de un teólogo progresista


Camilo S. Baquero

El prelado prohíbe la charla de Juan José Tamayo en la parroquia de Sant Medir
Juan José Tamayo, teólogo y director de la cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones de la Universidad Carlos III, presentó anoche su libro Otra teología es posible (Herder) en un local a 50 metros de la parroquia de Sant Medir, en el barrio barcelonés de La Bordeta. La charla, que abordó temas como la necesidad de un nuevo papel de la mujer dentro de la Iglesia y la apuesta por una teología intercultural, estaba programada en un salón del templo.
Sin embargo, el acto tuvo que cambiar de sitio después de que, según Tamayo y fuentes de la parroquia, el mismo cardenal Lluís Martínez Sistach llamara para prohibirla. El Arzobispado de Barcelona ni confirmó ni desmintió la información.
Este es el tercer veto en dos meses con el que se topa Tamayo, que también es autor de una cincuentena de libros y secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII. Los dos primeros fueron en Madrid y vinieron por orden del cardenal Antonio María Rouco Varela, que hace una semana prohibió la conferencia ¿Ha muerto la Teología de la Liberación? La opción por los pobres hoy, que se iba a dictar en la parroquia de San Félix. El acto se realizó finalmente en una biblioteca pública cercana. Desde el templo, regido por los clérigos de San Viator, se argumentó que el cambio de sitio se debía a “razones eclesiástico-institucionales ajenas a la parroquia”.
“Esto es resultado de la bunkerización e integrismo de la cúpula de la jerarquía eclesiástica española, que hacen piña a la hora de impedir el pensamiento teológico libre y progresista”, aseguró ayer Tamayo. En octubre, Rouco Varela también solicitó a los sacerdotes de la parroquia de San Carlos Borromeo -conocida como la iglesia roja- que cancelaran la cátedra quincenal del teólogo, llamada La teología de la liberación en el nuevo escenario político y religioso. Según el Arzobispado de Madrid, Tamayo no contaba con su venia docendi (la autorización para dar clase). Sin embargo, la prohibición nunca llegó por escrito y el teólogo continuó impartiendo la clase a los alumnos, en su mayoría jóvenes e inmigrantes del barrio de Entrevías.
Tamayo cree que la persecución de la que está siendo víctima es una demostración de que “los obispos están rendidos a los pies de Rouco Varela” y que “su poder va más allá de cualquier límite eclesiástico”. Sin embargo, prefiere no personalizar sus críticas. “Hemos pasado del neoconservadurismo de Juan Pablo II al integrismo de Benedicto XVI”, se quejó el teólogo.
Otra teología es posible postula, entre otras cosas, que “hay más verdades en todas las religiones que en una sola”, critica el “imperialismo teológico occidental” que ha impedido un verdadero diálogo intercultural y reivindica el papel de la mujer en el mundo religioso. “La mujer es un sujeto social, pero nunca ha sido un objeto eclesial. Se le ha marginado de responsabilidades no por su incompetencia sino por ser mujer”, explicó Tamayo.
Para el profesor, los purpurados españoles creen que “no hay más teología que la dogmática, la que mira al pasado. Insisten en responder las preguntas actuales con respuestas del pasado”. “Tienen que cambiar de paradigma, pero les gusta mucho la teología perenne”, remacha Tamayo, que hoy presentará su libro en la librería Claret.


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JOSÉ ANTONIO PAGOLA:Me lo hacéis a mí


Me lo hacéis a mí 
Todo parece indicar que cada vez es mayor el número de personas que sufren crisis depresivas y luchan por recuperar de nuevo el gusto por la vida
Sin duda, es muy importante la sicológica y la terapia de apoyo que les pueden prestar los expertos. Pero, en definitiva, es la misma persona la que tiene que dar pasos acertados.
Por lo general, quien padece una depresión se siente arrastrado a cavilar, una y otra vez, sobre sus angustias, sus miedos e impotencia.
Pero mientras sigue girando alrededor de sí mismo sin acabar nunca en sus reflexiones, el cerco se estrecha cada vez más y la persona se va hundiendo en una especie de remolino sin salida.
Mientras uno sólo piensa en sus problemas y se atormenta a sí mismo preguntándose: "¿dónde encontraré yo mi paz?, "¿dónde encontraré yo quien me comprenda?", no está abriendo la puerta que le puede llevar a la paz y la salud.
Un prestigioso doctor llega a decir que "el estar plenamente a disposición del prójimo es el único medicamento eficaz para la neurosis y la depresión".

Jesús invita a todo el que quiera encaminarse.Con frecuencia, no nos damos cuenta hasta qué punto somos nosotros mismos quienes ahogamos en nosotros la vida y generamos nuestras crisis depresivas dedicándonos exclusivamente a nuestras cosas y olvidando totalmente a los demás. hacia la vida verdadera a vivir siempre abierto a todo hombre que encontremos en nuestro camino y pueda necesitar nuestra ayuda.
Si le ofrecemos nuestro apoyo somos nosotros mismos quienes más recibiremos. Porque al encontrarnos con esas personas hambrientas, enfermas, desnudas, encarceladas o desvalidas, nos ponemos en contacto con Aquel que es el fundamento, la fuente y la meta de la vida.
Esta es la promesa de Jesús: "Os aseguro que lo que hagáis a uno de estos hermanos míos pequeños, me lo hacéis a mí". Quien está con el hermano necesitado está en contacto con Aquel que es la Vida.
Esta promesa no es algo lejano e inverificable, sino una experiencia real para quien sabe acercarse con fe a los que sufren.
El que libera a los demás de problemas y preocupaciones se ve liberado de los suyos. El que ayuda a otros a vivir se ayuda a sí mismo. El que da amistad y apoyo recibe fuerza y aliento para vivir.
No es la misericordia uno de esos «valores progresistas» que hayamos de cultivar para estar al día. Basta con defender la democracia, el ejercicio de las  libertades y la racionalidad ética.
Lo deplorable es que, detrás de palabras tan hermosas, se esconde con frecuencia un hombre cargado de cinismo, avidez y mediocridad, incapaz de reaccionar ante el sufrimiento ajeno.
Lo importante es situarse lo mejor posible dentro del «estado de bienestar», de espaldas a ese otro «estado de malestar» y al que vamos marginando a los más débiles y desgraciados.
Hay que luchar, competir y ganar siempre más. Eso es todo. ¿Quién tiene tiempo para pensar en «las víctimas»? ¿Quién puede tener el mal gusto de recordar la misericordia en una sociedad in­misericorde y despiadada?
Sin embargo, es precisamente la misericordia lo que, según Jesús, define radicalmente al hombre. Sin misericordia, la persona queda viciada de raíz y deja de ser humana.
Por eso, en la parábola (LEER PARÁBOLA) del «juicio de las naciones» se nos dice que la suerte de toda persona se decide en virtud de su capacidad de reaccionar con misericordia ante los que sufren hambre, sed, desamparo, enfermedad o cárcel.
Pero hay que entender esto bien. Vivir «con entrañas de misericordia» no es tener un corazón sensiblero ni tampoco practicar, de vez en cuando, alguna «obra de misericordia» que aquiete nuestra conciencia y nos permita seguir tranquilos nuestro camino egoísta de siempre.
Para evitar malentendidos, sería mejor hablar del «Principio-Misericordia», es decir, de un principio interno, siempre presente y activo en la persona, que da una determinada dirección y estilo a toda su conducta.
Quien vive movido por el «Principio-Misericordia», reacciona ante el sufrimiento ajeno interiorizándolo, dejándolo entrar en sus entrañas y en su corazón, con todas sus consecuencias. Y es precisamente el sufrimiento de los demás, captado cordialmente, el que se convierte en principio conductor de toda su actuación.
Es esta misericordia la que da «categoría humana» a la persona. No hay escapatoria posible. Podemos triunfar profesionalmente, ocupar cargos relevantes, movernos con éxito en las relaciones sociales. Si no sé reaccionar con misericordia ante el sufrimiento de los demás, no soy humano.
Resulta fácil, por ello, conocer mi calidad humana. Basta responder a estas preguntas:
¿Sé ver el sufrimiento de las gentes?
¿Cómo reacciono ante ese sufrimiento?
¿Qué hago por erradicarlo?