FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA
SAN JUAN BOSCO (Pinchar imagen)

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA
ESTAMOS EN LARREA,4 - 48901 BARAKALDO

BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
ESTE BLOG TE INVITA A LEER TEMAS DE ACTUALIDAD Y DE DIFERENTES PUNTOS DE VISTA Y OPINIONES.




ATALAYA

ATALAYA
ATALAYA ENERO 2025

domingo, 12 de febrero de 2017

TODO ESTÁ CONECTADO Y NADA DESAPARECE

col ima

Entrevista de Ima Sanchís a Ervin László, doctor en filosofía de la ciencia, en La Contra, de La Vanguardia, 20 agosto 2016.
Tengo 79 años. Nací en Budapest y vivo en la Toscana. Casado, tengo dos hijos y un nieto. La política de partidos está obsoleta, en el futuro las personas se autoorganizarán en grupos. Creo en una realidad superior que puede incorporarse dentro del conocimiento científico.
Concertista de piano, filósofo, físico…
Mi interés es transdisciplinar. Si la evolución es cierta, de lo físico surgió lo biológico y más tarde lo social, psicológico, político… Es todo un continuo y yo siempre he querido entender qué proceso hay detrás de todo ello y cuál es nuestro lugar dentro de ese proceso.
Y fundó el Grupo de Investigación sobre la Evolución General.
Quería saber más y era consciente de que solo no lo iba a conseguir, así que reuní a un grupo de científicos, investigadores y pensadores para desarrollar una nueva teoría general de la evolución que iluminara el camino de un mundo mejor en respuesta a la rápida proliferación de armas nucleares.
Y el Club de Budapest (1993).
De nuevo se trataba de unir fuerzas para cambiar el rumbo de nuestro mundo (insostenible, polarizado e injusto) y encaminarlo hacia la ética y el humanismo.
Visionario.
Los líderes no estaban dispuestos a hacer nada. Nosotros, científicos de distintas áreas, defendíamos otro tipo de crecimiento, que hoy llaman sostenible, y teníamos claro que necesitábamos líderes de opinión para difundirlo. Entre los primeros miembros estaban el Dalái Lama, Milos Forman, Mijaíl Gorbachov, Yehudi Menuhin, Rostropóvich, Arthur Clarke, Desmond Tutu… Ahora ya somos sesenta.
Y ha encontrado una teoría científica que sustenta esa lucha.
Creo que hay un campo de información como sustancia del cosmos del que participamos todos. Esa dimensión que no se puede observar pero que es real hace que todas las cosas se conecten entre sí y es también una memoria: cuando algo tiene lugar la información permanece en esa dimensión.
Le ha llamado campo akásico.
Hace 5.000 años los sabios hindúes, aparte de los cuatro elementos (aire, fuego, tierra y agua), definieron un quinto que los contiene a todos: akasa, matriz de toda materia y fuerza del universo. Me di cuenta de que esa idea era la que yo intentaba definir como campo psíquico profundo y le cambié el nombre. Hoy muchos científicos trabajan con ella.
¿Tiene bases científicas?
Sí, tengo varios libros publicados que ahondan en ello. El campo akásico crea coherencia entre los distintos campos (electromagnético, gravitatorio, nuclear, cuántico y el de Higgs) y explica los misterios que las diversas ciencias compartimentadas no son capaces de explicar; por ejemplo: no se entendía cómo organismos complejos se transformaban en otra especie, capacidad sin la cual todavía seríamos algas marinas.
Las llaman mutaciones espontáneas.
Sir Fred Hoyle, reconocido cosmólogo y físico, calculó la posibilidad de ese azar: “Equivale a que un huracán entre en un desguace y que su paso deje un avión montado”.
¿Entonces?
Todo está autoorganizado. Yo y otros científicos creemos que el campo akásico está implicado en la evolución de los universos.
¿Cómo evolucionan los universos?
Nacen unos de otros. Al big bang se le llama ahora el big bounce (el gran rebote). Un universo como el nuestro va expandiéndose hasta que se colapsa y empieza a contraerse hasta una dimensión cuántica, toda la materia del universo acaba en la cabeza de un alfiler, y entonces la fuerza de expansión es tan fuerte que ocurre una explosión que crea nuevos universos.
¿Y vuelta a empezar?
La información que se ha generado en este primer universo es heredada por el segundo, de la misma manera que un cigoto tiene la información de los padres. El campo akásico es holográfico, la información de toda la imagen está en cualquier punto. Todo está conectado y nada desaparece.
Entonces, usted o yo, ¿contenemos toda la información del universo?
En un estado alterado de conciencia podemos acceder a esa información que no está en el cerebro pero que este es capaz de capturar. El gran error del mundo moderno ha sido considerar que todo lo que no se puede oír, tocar o ver es una ilusión. La realidad fundamental no es observable directamente, y le voy a dar un ejemplo.
Adelante.
Si tiro el bolígrafo observo cómo opera la gravedad, pero no puedo ver el campo gravitatorio, solo el efecto. Todas las fuerzas de la naturaleza están en esa dimensión más profunda y solo observamos los efectos. Yo baso mi teoría en la física cuántica, en las observaciones biofísicas de los seres vivos, en la psicología transpersonal y en la cosmología que estudia los multiversos.
¿Cómo explica la convulsión actual?
Es parte de la dinámica de la evolución, cuando se alcanza un punto crítico, que es el punto de bifurcación, el sistema o bien se desmorona o bien se reorganiza de otra manera para estabilizarse.
Y estamos en ese punto crítico.
La Tierra es como una nave espacial con una tripulación de 7.000 millones de personas, recibe energía del Sol pero no materia, por tanto la regla es sencilla: hay que reciclar, vivir en armonía entre nosotros y con el planeta, crear una cultura más ética.
¿Cuál es el primer paso?
Alcanzar una masa crítica, bastará un 1% del 1%. Por eso hemos creado la Universidad del Cambio Global a través de internet.

Ima Sanchís
La Vanguardia

sábado, 11 de febrero de 2017

¿QUÉ ‘VALOR’ SE PUEDE RECONOCER AL SUFRIMIENTO?

col porta

El sufrimiento es esencialmente absurdo e innecesario, imposible de medir o comparar y, no obstante, es real e imposible de erradicar. Racionalizarlo con el Principio de Doble Efecto de Tomás de Aquino me parece amañado e irrespetuoso.
Esta argumentación situada en el plano metafísico, estableciendo la premisa de Dios, es incompatible con la creación ex nihilo por amor. Si nada existía antes, para qué introducir un elemento que el propio Creador no experimentaba (no había nada que le fuera imposible) y creaba solo por amor y para bien. Esto dicho asumiendo que podemos conocer “lo divino” y comprenderlo, que no podemos.
La lectura sacrificial del asesinato de Jesús que a Pablo le pareció tan necesaria en su mentalidad de Templo, Sacerdocio Sumo y sacrificio expiatorio; que Anselmo de Canterbury trató de explicar sin lograrlo unos diez siglos más tarde, ha causado demasiado mal antes y después de que una tal “doctrina” se convirtiera como en el corazón de la teología cristiana, católica y no católica. La última explicación de Ratzinger (Introducción al cristianismo, Herder, 1968) tampoco la justifica. Consecuente con la Carta a los Hebreos y la argumentación anselmiana, los sacerdotes oferentes del Cordero fueran los asesinos de Jesús.
La idea de que la divinidad probara la lealtad de Abraham sacrificando a su hijo Isaac no puede dejar de ser horriblemente salvaje (por eso en el propio relato el ángel la impide) para que el sacrificio voluntario de Isaac ahora representado en Jesús la legitime. Este no hubiese sido, además el primer filicidio de Abraham a quien Sara convenció para que expulsara al desierto, a una muerte segura, a Ismael y a su madre (Génesis 21, 12-13) y también entonces la divinidad intervino para evitar que Abraham fuera el asesino de su propio hijo. La misma predilección por los hijos segundos es algo que los exégetas estudian de cerca porque también fue el segundo reino el que perduró tras del segundo exilio, pero eso es tema para otro momento.
La creencia de que el sacrificio de una víctima inocente lave el pecado de muchos, quienes después del sacrificio reincidirán en sus pecados, es pagana. La Biblia no explica el misterio del mal y malamente explica el del Amor, como la mayoría de los demás libros sagrados. Quizás tantas naciones tuvieron en su diversidad una intuición común. ¡Hum!
Con todo hay un cierto valor en el sufrimiento y en la experiencia del mal, razonable pero injustificable.
El optimismo de Leibniz tampoco me parece suficiente porque es como utilizar un resultado fallido para explicar que se haya llegado a él.
Puede que el Mundo que existe y el ordenamiento que parece regirlo sean los mejores posibles, pero entonces, quién creó ese Mundo y su ordenamiento creó el desorden, sin necesidad. La falta de una explicación suficiente no valida la mejor posible, sino deja a la pregunta sin respuesta. ¿Por qué los demás animales no parecen vulnerables a reincidir en el error culpablemente?
Yo prefiero que la necesidad engendre la libertad. El amor siempre puede ponerle riendas al exceso. Así se me justifica que un hambriento pueda con todo derecho robar un pedazo de pan que a otro injustamente le sobre y por eso no censuro la conspiración de Bonhöeffer contra Hitler para detener la Solución Final.
Por lo tanto, ¿cuál me parece que pudiera ser el único valor atribuible al sufrimiento?
Leo la respuesta en mi deuda mayor con las personas que me han solicitado ayuda profesional y al hacerlo me mostraron, con confianza inmerecida, sus rostros más feos, sus heridas más infestadas, sus deformidades más impredecibles.
Al hacerlo, me fueron entrenando poco a poco en la compasión, como necesidad para mi propio crecimiento, como expresión de mi libertad personal y en la necesidad de respetar, en cada uno/a su sujetualidad, como expresión de su autonomía. Su dolor me sacaba de mi ensimismamiento invitándome candorosamente a encontrarme con ellos de manera análoga a como el dolor y la perplejidad de los discípulos camino a Emaús invitaron a Jesús a encontrarles, acompañando su andadura y, de un modo, que les persuadió a salir de su perplejidad egocéntrica (Lucas, 24-31).
Me enseñaron a respetar su sujetualidad aprendiendo que solo reduciendo mi preocupación conmigo mismo y el peso de mi propia historia, podía andar ligero para encontrarles en su Dasein, en su propio lugar y en sus propios términos para acompañarles en sus andaduras quizás iluminándoselas en alguna medida, sin confundirles conmigo mismo y agradeciéndoles la oportunidad de serles útil.
Afortunadamente, me alegro de haberme adaptado siempre a sus posibilidades de pagarme y, en alguna ocasión, haber servido de gratis. Me parece que en realidad era yo quien estuviese en deuda.

George R. Porta
Atrio

viernes, 10 de febrero de 2017

Trumponomía

Trumponomía

Manfred Nolte
No serán precisos los cien días de cortesía otorgados tradicionalmente por la ciudadanía y los grupos de interés antes de formular su juicio sobre un político recién incorporado a las tareas de Gobierno. No lo serán en el caso del Presidente de la primera potencia económica y militar del planeta, Donald Trump. Sus modales autoritarios han perfilado el cliché de un personaje insolidario e intolerante del que mucho costará al magnate neoyorquino despojarse. No es fácil descifrar intenciones tolerantes tras las sucesivas humillaciones a México, Gran Bretaña, Alemania, o Irak, o tras las diatribas con China, Irán o Australia, o tras el desdén mostrado hacia la Unión Europea. Tampoco en su desprecio a los emigrantes, refugiados o asilados políticos.
Del sentimiento de desánimo y sorpresa general que los primeros días de mandato del Presidente Trump han producido, hay que excluir, sin embargo, a un colectivo crítico, como es, nada más y nada menos, el de sus propios electores. (más…)

MONSEÑOR SERGIO CASTRIANI Y LOS MISIONEROS COMBONIANOS, ANTE LA MASACRE DEL PRESIDIO DE MANAOS, ABOGAN POR UNA CULTURA DE PAZ Y MISERICORDIA

col modino

El primer día de 2017 quedará marcado en la historia de Manaos como una fecha trágica. Los datos oficiales hablan de 55 presos asesinados dentro del Complejo Penitenciario Anisio Jobim (Compaj) de la capital del Estado de Amazonas, algunos de ellos brutalmente.
La versión de las autoridades hablan de enfrentamiento entre bandas rivales del tráfico de droga, pero sin duda hacer esa lectura sería olvidar las causas profundas que están detrás de la cruel realidad dentro de los presidios brasileños, siempre con una población carcelaria muy superior a los límites establecidos y donde los detenidos reciben un trato que no es propio de seres humanos.
La reacción de la Iglesia de Manaos no se ha hecho esperar. Tanto el Arzobispo, Monseñor Sergio Eduardo Castriani, que firma una nota de la Pastoral Carcelaria de la Archidiócesis, como los Combonianos de la Amazonia han publicado sendos escritos en los que pretenden denunciar una situación con causas profundas y consecuencias funestas.
La Pastoral Carcelaria realiza un trabajo de acompañamiento religioso y social en éste y otros centros penitenciarios desde hace cuarenta años y no duda, en calificar lo sucedido como una tragedia humana, ya que para los miembros de esta pastoral “son vidas humanas y eso nos hiere profundamente, pues conocemos a esas personas”. La nota, firmada por el arzobispo, critica al sistema penitenciario que “no recupera al ciudadano, sino que le da oportunidad de entrar en la escuela del crimen”, insistiendo en que la raíz del problema carcelario está en la falta de políticas públicas, a lo que se une la privatización de los presidios, que provoca la busca del lucro.
Así mismo, se repudia “la mentalidad de aquellos que banalizan la vida, pensando que ésta es descartable” y abogan por una cultura de paz en la que la violencia no sea respondida con violencia. Encierra la nota invitando a una eucaristía en memoria de los fallecidos, confiando en la misericordia divina, que será celebrada el próximo sábado, día 7, en la catedral archidiocesana.
En la misma dirección que la Archidiócesis se han pronunciado los misioneros combonianos, señalando, en una nota enviada desde “nuestras periferias”, que “algunos de nosotros trabajan directamente al lado de los encarcelados, de sus familias y de las familias de sus víctimas, intentando conjugar el Evangelio con la defensa de los Derechos Humanos y propuestas de esperanza para personas que la sociedad ya está encaminando para el descarte”.
Los combonianos condenan “la barbarie de las facciones que encomendaron la matanza”, pero al mismo tiempo repudian “la hipocresía del Estado que descarga sus responsabilidades sobre la guerra entre clanes rivales”. Al mismo tiempo recuerdan las denuncias realizadas contra el país por las condiciones dentro del sistema penitenciario.
En un país con la cuarta mayor población carcelaria del planeta, la nota apela “a la sociedad entera y a los cristianos en particular por su misión de ser testigos de la misericordia: no vamos a caer también nosotros en la banalidad de la violencia, en la espiral de la venganza inyectada por el miedo”.
Al fin y al cabo, “nos cabe a nosotros una palabra nueva, valiente, capaz de reconciliar esta sociedad a partir de estructuras más justas e inclusivas”. Sin duda, este es el camino a seguir, pues si queremos realmente ser cristianos no podemos continuar de brazos cruzados y todavía menos dejándonos llevar por una sociedad que, en nombre del bien y de los buenos principios, se alegra ante la muerte de quienes considera criminales, gente que no vale la pena que estén vivos.

Luis Miguel Modino
Periodista Digital

jueves, 9 de febrero de 2017

POR LEY, EL AMOR

col salome




DICHOSO EL QUE EN SU VIDA
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR (bis)

Dichoso el que vive caminando sin temor
haciendo suya la voluntad de Dios
dichoso el que buscando su presencia
comprende que su Ley es el Amor

DICHOSO EL QUE EN SU VIDA
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR

Tú, Señor, nos muestras el sendero
nos invitas a seguirte dejando atrás el miedo
nos tiendes tu mano, pues siempre vas primero
enseñando que el Amor es el único decreto

DICHOSO EL QUE EN SU VIDA
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR

Abrenos los ojos y los oídos
enséñanos a abrazar para estar vivos
que tu Palabra en nuestro corazón, sea latido
que aprender a amar sea nuestro camino

DICHOSO EL QUE EN SU VIDA
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR
TIENE POR LEY EL AMOR


Salomé Arricibita


Para descargar la canción pinche el siguiente enlace: Por Ley, el Amor.mp3 y dele al botón derecho del ratón y guardar como...

DEBAJO DEL ÁRBOL - Bello Cortometraje Animado

Gustavo Gutiérrez: “El compromiso con el pobre no puede evitar la denuncia de las causas de la pobreza”


José Manuel Vidal


El Boston College acoge a los dos “inspiradores teóricos” de las reformas de Bergoglio
Scannone: “Francisco quiere que los pobres sean “no sólo protagonistas, sino también artesanos y hacedores de historia”
Carlos María Galli: “La oposición organizada contra el Papa es mínima, aunque haga mucho ruido”
Cardenal Porras: “Acompañad al Papa, que quiere ofrecer al mundo la especificidad del cristianismo de su tierra”
Carlos Schikendantz: “La reforma clave de la reforma de la Iglesia es la reforma del papado, teniendo en cuenta que sólo el papa puede reformarse a sí mismo”
Juan Carlos Scannone (Buenos Aires, 1931) y Gustavo Gutiérrez (Lima, 1928) son los dos grandes patriarcas de los más de 50 teólogos reunidos en el I Encuentro Iberoamericano, que se está celebrando en el Boston College. El primero, es el líder de la Teología del Pueblo, la que dicen que sigue el Papa Francisco. El segundo, es el reconocido ‘padre’ de la Teología de la Liberación. Los dos son los inspiradores teóricos de las reformas de Bergoglio. ··· Ver noticia ··

La Casa Blanca y el cardenal Burke conspiran contra el Papa Francisco


C.D./Notimex

Trump
El “New York Times” revela la sintonía y contacto constante Steve Bannon y el purpurado
Los ultraconservadores quieren ampliar su alianza con sectores vaticanos críticos con Bergoglio
Festing tilda de “enemigo” a Francisco, y amenaza: “La crisis en la Orden de Malta no está terminada”
El cardenal Burke, ¿el Donald Trump de la Iglesia católica?
Muchos comparten la sospecha de Bannon de que el Papa Francisco es un pontífice peligrosamente equivocado, y probablemente un socialista
La Casa Blanca de Donald Trump y el cardenal Raymond Burke están conspirando contra el Papa, según el New York Times. En un reportaje publicado este martes, el periódico revela no solo que el jefe de estrategia de Trump, Steve Bannon, y el purpurado ultra se sienten “almas gemelas”, sino que mantienen un contacto constante en aras de descarrilar el papado de Francisco. ··· Ver noticia ··

Lo más importante, ¿los ritos o las personas?

José M. Castillo, teólogo


Castillo2Fuente: Teología sin censura
No obstante la crisis religiosa, que estamos viviendo, son bastantes los cristianos que se ponen nerviosas si se les habla de innovaciones o cambios en la liturgia de la misa y demás sacramentos.
Esta postura es comprensible. Lo que seguramente no saben quienes defienden esta posición – y la defienden no sólo con energía sino incluso con indignación – es que, sin darse cuenta, quienes adoptan tal postura de forma intolerante, en el fondo, lo que hacen es aceptar y – sin saberlo – reafirmar una de las ideas típicas de Sigmund Freud. Así lo explica un autor tan documentado como es Gerd Theissen, comentando un texto importante del volumen 7º de las “Gesammelte Werke” (p. 129-131) de Freud. El rito se constituye en un fin en sí, que se contrapone al caos, que es lo más opuesto al orden. Por eso los ritos sirven para defenderse del caos. O, en otras palabras, los ritos sirven para defenderse del miedo, que precipita al individuo en un caos psíquico. Estas ideas han sido desarrolladas por Víctor Turner y Rolf Gehelen.



De ahí que, para no pocas personas, cambiarles los ritos y, sobre todo, quitar el ritual o su lenguaje (por ejemplo, el latín) es quitarles un factor fundamental de su seguridad en la vida o en su relación con Dios.
Pero, es claro, las personas que se meten de lleno en este proceso y, por eso, se aferran a la exacta observancia de los ritos, aparte del miedo inconsciente que eso entraña, tiene una consecuencia religiosa y social que nos aleja del Evangelio más de lo que imaginamos. ¿Por qué Jesús tuvo tantos conflictos con los maestros de la Ley, con los fariseos y con los sacerdotes? Siempre la misma historia: porque no observaba el sábado, no ayunaba, no cumplía los rituales de pureza cultual, andaba con malas compañías (pecadores, publicanos), tenía amistades peligrosas…

Y todo esto, ¿por qué? La respuesta más clara y más directa la dio Jesús cuando explicó lo que será verdaderamente decisivo en el juicio final. No será la observancia de los “ritos” religiosos, sino la relación que cada cual tiene con la felicidad o el sufrimiento de las “personas” (Mt 25, 31-46). Cuando el Señor de la Gloria venga a pedir cuentas a cada cual, a nadie le va a preguntar si dijo la misa en latín o en otra lengua, si cumplió con las normas litúrgicas al pie de la letra, si ayunó o dejó de ayunar, etc. O el Evangelio es mentira o la liturgia le preocupa a Dios bastante menos que al clero y sus más fieles adeptos. Lo que al Dios de Jesús le interesa no es la fiel observancia de los ritos, sino que tengamos sensibilidad para dar de comer al que pasa hambre, para estar con el enfermo, para acoger al extranjero, para interesarse por los que están en la cárcel.


Muchas veces me pregunto por qué en el Vaticano hay una Sagrada Congregación que vigila la observancia de los ritos. Y por qué no hay otra Congregación Sagrada que se preocupe por los millones de criaturas que sufren más de lo que humanamente se puede soportar.
Comprendo que todo esto ponga nerviosos y hasta indigne a algunos cristianos. Pero quienes se ponen nerviosos, al leer esto, ¿no se preguntan por qué hay tantas personas en la Iglesia que no tolerarían ver las parroquias y los templos sucios, descuidados, desordenados, abandonados, misas que no las dice el cura, sino el sacristán; o misas que el cura dice en mangas de camisa…, pero resulta que esas mismas personas no pierden el sueño sabiendo que cada día se mueren de hambre más de 30.000 personas? ¿No será verdad que nuestra exactitud en la observancia y en el cumplimiento de los ritos sagrados nos sirve de “calmante espiritual” que tranquiliza nuestra conciencia?     

Domingo 12 de febrero, 6 Tiempo ordinario – A (Mateo 5,17-37): No a la guerra entre nosotros

José Antonio Pagola

NO A LA GUERRA ENTRE NOSOTROS

Los judíos hablaban con orgullo de la Ley de Moisés. Según la tradición, Dios mismo la había regalado a su pueblo. Era lo mejor que habían recibido de él. En esa Ley se encierra la voluntad del único Dios verdadero. Ahí pueden encontrar todo lo que necesitan para ser fieles a Dios.
También para Jesús la Ley es importante, pero ya no ocupa el lugar central. Él vive y comunica otra experiencia: está llegando el reino de Dios; el Padre está buscando abrirse camino entre nosotros para hacer un mundo más humano. No basta quedarnos con cumplir la Ley de Moisés. Es necesario abrirnos al Padre y colaborar con él para hacer la vida más justa y fraterna.
Por eso, según Jesús, no basta cumplir la Ley, que ordena «no matarás». Es necesario, además, arrancar de nuestra vida la agresividad, el desprecio al otro, los insultos o las venganzas. Aquel que no mata cumple la Ley, pero, si no se libera de la violencia, en su corazón no reina todavía ese Dios que busca construir con nosotros una vida más humana.
Según algunos observadores, se está extendiendo en la sociedad actual un lenguaje que refleja el crecimiento de la agresividad. Cada vez son más frecuentes los insultos ofensivos, proferidos solo para humillar, despreciar y herir. Palabras nacidas del rechazo, el resentimiento, el odio o la venganza.
Por otra parte, las conversaciones están a menudo tejidas de palabras injustas que reparten condenas y siembran sospechas. Palabras dichas sin amor y sin respeto que envenenan la convivencia y hacen daño. Palabras nacidas casi siempre de la irritación, la mezquindad o la bajeza.
No es este un hecho que se dé solo en la convivencia social. Es también un grave problema en el interior de la Iglesia. El papa Francisco sufre al ver divisiones, conflictos y enfrentamientos de «cristianos en guerra contra otros cristianos». Es un estado de cosas tan contrario al Evangelio que ha sentido la necesidad de dirigirnos una llamada urgente: «No a la guerra entre nosotros».

Así habla el papa: «Me duele comprobar cómo en algunas comunidades cristianas, y aun entre personas consagradas, consentimos diversas formas de odios, calumnias, difamaciones, venganzas, celos, deseos de imponer las propias ideas a costa de cualquier cosa, y hasta persecuciones que parecen una implacable caza de brujas. ¿A quién vamos a evangelizar con esos comportamientos?». El papa quiere trabajar por una Iglesia en la que «todos puedan admirar cómo os cuidáis unos a otros, cómo os dais aliento mutuamente y cómo os acompañáis».

Doña Marisa respondió al odio donando sus órganos

Leonardo Boff


Doña Marisa Leticia, esposa del expresidente Lula, murió en un contexto político perturbado. En palabras del propio Lula, “ella murió triste” y también traumatizada.
Se dice que todas las instituciones funcionan, pero no se califica su funcionamiento. Funcionan mal. En otras palabras, no funcionan. Si tomamos como referencia la más alta corte de la nación, el Supremo Tribunal Federal (STF), ahí queda claro que las instituciones están corrompidas, incluyendo la Policía Federal (PF) y el Ministerio Público (MP). Especialmente el STF está atravesado por intereses políticos y uno de sus ministros, de forma descarada, rompe directamente la ética de todo magistrado, criticando al hablar, atacando fuera de los autos y tomando claramente posición por un partido; nada sucede en nuestro vale todo jurídico, cuando debería sentir el rigor de la ley y sufrir la destitución. Esta situación es una señal inequívoca de que estamos en una decadencia política, ética e institucional. Brasil va de mal en peor pues todos los días los asuntos sociales y políticos se deterioran. Y eso que había senadores y diputados de pocas luces que propalaban que con el derrumbe del PT Brasil entraría en una nueva primavera de progreso.


Lo más grave a nuestro parecer es que se ha que instaurado un real estado de sitio judicial. La operación Lava-Jato mostró jueces justicieros que usan el derecho como instrumento de persecución, en el caso del PT y directamente del expresidente Lula. La Policía Federal, muy al estilo de la SS nazi, entró dentro de la casa de la familia Lula, revisaron cada rincón, voltearon el colchón, esculcaron el tocador de doña Marisa, revolvieron la nevera, cargaron lo que pudieron y llevaron coercitivamente, esta es la expresión correcta, al ex presidente Lula para interrogarle en una delegación del aeropuerto.
Tal acto de violencia física y simbólica traumatizó a la ex-primera dama. Mayor fue el trauma cuando fue imputada como criminal en la operación Lava Jato junto con su marido. Eso la llenó de miedo y alteró su estado de salud.
Como si no bastase lo que escribió valerosamente la periodista Hildegard Angel en su blog de internet: «los ocho años de bombardeo intenso, tiroteo de burlas, ofensas de todo tipo, ridiculizaciones, referencias mordaces, críticas crueles, muchas calumnias. Y sin el consuelo de las contrapartidas». Hago mías estas palabras de Hildegard Angel, pues representan lo que puedo testimoniar en más de 30 años de amistad entrañable con doña Marisa y Lula: «Fue compañera, fue amiga y leal al marido todo el tiempo. Fue amable y cordial con todos los que se acercaron a ella. No hay un solo relato de episodio de arrogancia o desprecio hecho por ella a alguien como primera-dama del país. El ama de casa que cuida el jardín, planta la huerta, se preocupa de la dieta del marido y protege a la familia, formó con Lula un verdadero matrimonio».
La critican porque como primera dama no asumió funciones públicas. Pero pocos saben que fue ella quien restituyó la forma original del palacio de Planalto, rescatando los muebles y tapetes que habían sido donados a ministros y a otros departamentos. Tenía un elevado sentido estético. Fue fundamental en la reforma de la Catedral, que acompañó paso a paso.
Finalmente, fue ella quien introdujo en la Residencia Oficial de la Granja del Torto las fiestas de la cultura popular, la celebración de sus santos de devoción, que lo son de la mayoría del pueblo brasilero, san Antonio y san Juan. Allí organizó el carnaval al estilo del pueblo, con las banderitas y la cucaña. Escándalo para la burguesía despegada de nuestras raíces y avergonzada de nuestras tradiciones.
Sufrió un AVC que fue fatal. La visité en la UTI, le dije al oído (dicen que incluso en coma el oído todavía funciona) palabras de confianza y de entrega a Dios Padre y Madre en quien ella creía con fe profunda. Dios la estaba esperando para entrar en su seno materno y paterno para ser eternamente feliz. Abracé al expresidente que no escondía las lágrimas. Cuando se constató la muerte cerebral, el corazón todavía latía. Él dijo unas palabras muy ciertas: “Su corazón late porque nuestro amor es más fuerte que la muerte”.
Junto a tanto dolor, se vieron en internet palabras de odio y de maledicencia. Felices porque moría y merecía morir de aquella manera. Ahí me di cuenta de que no solo tenemos pedófilos sino también necrófilos, aquellos que aman y celebran la muerte de los otros. Es pertinente la frase atribuida al Papa Francisco: «Cuando celebras muerte de alguien, el primero que murió eres tú mismo».
Ante la muerte, el momento último para cada ser humano, pues va a encontrarse con la Suprema Realidad que es Dios, debemos callar reverentes. O decimos palabras de consuelo y solidaridad o mejor callamos respetuosamente. ¿Cómo podemos ser crueles y sin piedad ante la muerte dolorosa de una persona conocida como extremamente bondadosa, arraigada en los más pobres, luchadora por los derechos de los trabajadores y de las mujeres y con gran amor a Brasil? Al odio ella respondió generosamente donando sus órganos para que otros puedan vivir.
Lamentablemente, el golpe perpetrado contra el pueblo, impuso una agenda radical, que según el periodista Elio Gaspari «es una gran máscara, detrás de la cual se esconden los viejos y buenos oligarcas» (O Globo 5/02/17 p.8). Esos odian a los pobres como odian al PT y a Lula y odiaron a doña Marisa Leticia.

Pero la verdad y la justicia poseen una fuerza intrínseca. Ellas arrancarán las máscaras de los pérfidos. La luz brillará. Mientras tanto, contemplaremos una estrella en el cielo de la política brasilera: Doña Marisa Leticia Lula da Silva.

*Leonardo Boff es amigo de la familia Lula da Silva y articulista del JB online.

Traducción de Mª José Gavito Milano

Domingo 12 de febrero de 2017, 6º Ordinario


6 del tiempo ordinarioA
Eulalia, mártir (304)
Las lecturas de este domingo nos dejan ver cómo Dios actúa en medio de la humanidad, nos permiten comprender la lógica de Dios, nos revelan la manera en que Dios salva al ser humano del pecado, entendiendo el pecado como esa tendencia presente en el interior de la persona que la lleva a encerrarse en sí misma, en sus propios límites humanos, sin abrirse al amor. ··· Ver noticia 

miércoles, 8 de febrero de 2017

Vive el Momento Presente - Historias Positivas

NICOLÁS CASTELLANOS: "LLEGUÉ A BOLIVIA CON 32.000 DÓLARES Y SALVÉ 5.000 VIDAS"

col jmvidal

En un gesto inédito, renunció a la mitra el mismo año que el también obispo de Málaga, Ramón Buxarrais. Éste se fue a Melilla y Nicolás Castellanos, hasta entonces, titular de Palencia, se fue a Bolivia. Con los pobres de los pobres. A ellos entregó su vida entera, apostando por la educación de niños y jóvenes. Hoy puede presumir del complejo 'Hombres Nuevos' en Santa Cruz de la Sierra, que acoge a más de 14.000 chavales.
Y, a sus 82 años, el obispo sin obispado sigue al pié del cañón, con su gente de Bolivia y repasa, para la agencia Efe, su recorrido con los desheredados. A los que ha rescatado del descarte y a los que sigue defendiendo con uñas y dientes. Es su abogado defensor.
El obispo emérito español Nicolás Castellanos llegó a Bolivia hace 25 años con una suma igual a 32.000 dólares que le dieron en su homenaje de despedida y comenzó la fundación Hombres Nuevos con la que asegura haber salvado al menos 5.000 vidas.
"Trajimos 5 millones de pesetas (32.000 dólares) y al mes de estar aquí ya montamos el centro de niños desnutridos con el que hemos salvado más de 5.000 vidas", dijo Castellanos en una entrevista con Efe, al recordar que llegó a Bolivia el 16 de enero de 1992.
Desde entonces, el religioso (Mansilla del Páramo, León, España, 1935) vive en la ciudad de Santa Cruz de la Sierra (este) en uno de los barrios más humildes y pobres, Plan 3.000, pero no ha perdido su acento leonés ni se olvida de sus orígenes.
En Bolivia ha conseguido, junto a Hombres Nuevos, la integración social de niños y adolescentes, la construcción de escuelas, internados, centros médicos y también de templos.
"Yo no venía con la idea de hacer iglesias", asegura, pero no había ninguna en el Plan 3.000 y la gente "quería un templo". En total, el obispo Castellanos ha construido ya quince.
Castellanos renunció al obispado de Palencia (Castilla y León) en 1991 porque quería poner en práctica sus prédicas, yendo a "vivir a un barrio pobre".
"¿Por qué un obispo no va a recibir la llamada para ser misionero?", se preguntó.
Y mientras preparaba su renuncia, se "enamoró" de Bolivia en unas conferencias que le invitaron a dar en el país andino.
"Por otra parte, después de Haití, Bolivia es el país más pobre de América Latina", explica al citar una cifra dramática: "al año mueren 14.000 niños y niñas" por causas evitables, como la diarrea.
Su intención, dice, era "escuchar y conocer las necesidades reales y sentidas de la gente" y después de este cuarto siglo "todo este esfuerzo y trabajo han levantado esperanza en la gente".
En este tiempo ha visto como Santa Cruz pasó de ser una ciudad pequeña a la más grande, poblada y pujante de Bolivia.
El religioso cree que su contribución al crecimiento de la población cruceña ha llegado con la educación: "hemos hecho más de cien escuelas y eso implica también un cambio generacional. Un país para que salga de la pobreza necesita escuela para todos, de cierta calidad y que eduque en valores".
Su posicionamiento en el lado de los desfavorecidos le valió en 1998 para ser galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia, y aún no pierde las relaciones con España.
De hecho, hace unos meses el gobierno de su comunidad autónoma, Castilla y León, autorizó un gasto de 118.000 euros para la construcción de internados en el altiplano boliviano, lo que cual supondrá una expansión de su trabajo hacia la zona andina.
Asegura que hoy, sin ese internado, los jóvenes del campo tienen que andar hasta seis horas al día a 4.000 metros de altitud para llegar a una escuela, así que quiere darle "bienestar a esos hijos".
Para celebrar los 25 años de Hombre Nuevos Bolivia, los jóvenes cruceños de la orquesta de la fundación fueron invitados hace unos días dar un concierto en el Vaticano.
"Fue algo excepcional, maravilloso. Imagínate jóvenes que jamás habían salido de Bolivia, encontrarse en un espectáculo tan maravilloso como un concierto delante del Papa ante 8.000 personas", exclama el misionero.
Estos jóvenes comenzaron hace muchos años en la orquesta impulsada por el religioso y han conseguido interpretar obras musicales bolivianas en frente de un público internacional.
"La portavoz del Vaticano, Paloma García, que participó en un concierto vino emocionada y me dijo que pensaba que harían algo folclórico, exótico, bonito, pero nada más, pero que se había dado cuenta de que es una orquesta que está a la altura de cualquier orquesta de Europa", afirma orgulloso el obispo.
Y a pesar de toda su obra humanitaria, Castellanos cree que aún "queda mucho por hacer" y se compromete a seguir trabajando "ilusionados para reducir las fronteras de la pobreza que es la ignominia de la humanidad

PERO YO OS DIGO

col inma eibe
(Mt 5,17-37)
"Pero yo os digo"... Seguramente algunos de los que escuchaban a Jesús en el monte se escandalizaron al oírle. La Ley, para el pueblo judío, era algo intocable. Es verdad que Jesús predica que no ha venido a abolirla ("¡menos mal!", pensarían muchos...), pero sí expresa con claridad que desea darle "cumplimiento", mayor plenitud, mayor significado.
Quienes seguían a Jesús se encontraban ante el dilema de cómo armonizar sus palabras y obras con la Ley. En Jesús hallaban un modo diferente de actuar. Sus acciones y su predicación eran muy distintas a las que, hasta ahora, habían visto y escuchado. En su modo de hablar y de proceder no encontraban la rigidez de la norma, sino la libertad del amor. Eso les atraía. Pero a ellos se les había enseñado una forma concreta de interpretar una Ley que había sido sellada en piedra y que tenía un peso en sus vidas nada fácil de aligerar.
No es algo tan lejano. Hoy podemos sentirnos igualmente identificados con quienes habían perdido el sentido, la capacidad de interpretar la Ley de Dios, es decir, su voluntad. La búsqueda de la voluntad de Dios debe llevarnos no al cumplimiento a rajatabla de unas normas o preceptos, sino a lo más hondo de nuestro ser, a la esencia de lo que somos, a vivir lo que estamos llamado a vivir, a nuestra vocación como seres humanos.
La voluntad de Dios no es nada que se añada a lo que somos, no nos viene de fuera. Está en lo más profundo de nuestro ser. Y ojalá se nos educara siempre para poder atender a ella, escucharla, conocerla... Lo que sucede es que es más fácil dictar unas normas y relajar nuestra conciencia pensando que así "cumplimos con Dios" porque, cuando vamos a lo más hondo, a nuestra llamada más íntima, nos damos cuenta que Dios nos quiere como a hijas e hijos y, por tanto, nos hace hermanos, nos lleva a salir de nosotros mismos, nos pone al servicio de la paz y de la justicia, del cuidado de la Creación, de la atención a quienes más lo necesitan... Nos conduce a buscar la igualdad, a denunciar la exclusión, a alimentar nuestra humanidad... Y todo esto, en lo grande y en lo pequeño, comenzando por el día a día, por las relaciones cotidianas, por aquello que está en nuestra mano y que a veces, por dejación, no realizamos.
Jesús nos dice: "si no sois mejores que los letrados y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos". Estos hombres eran cumplidores y responsables y, por eso, se creían modelos referenciales ante los demás. Cumplían la ley con escrúpulo pero superficialmente. Sin embargo, la relación con Dios nunca nos deja en la superficie de la realidad, tranquilos y cómodos. La relación con Dios nos lleva siempre más allá, más adentro, más abajo. Por eso dice Jesús: "si cuando vas a presentar tu ofrenda, te acuerdas de que tu hermano tiene queja contra ti, deja allí tu ofrenda y vete a reconciliarte con tu hermano". Para un Dios Padre-Madre, el mayor signo de amor hacia él, es que nosotros nos amemos como hermanos. Si ignoramos a quien está a nuestro lado (no importa los kilómetros de distancia que nos separen) nuestra relación con Dios no está funcionando... aunque queramos pensar que sí.
"Pero yo os digo"... Jesús explica y ayudar a comprender, nos ayuda a ir más a fondo. "No es cuestión de cambiar la Ley", nos dice, "es cuestión de poner adecuadamente el foco en su sitio. La ley no está por encima del ser humano. La ley se hace para que le sirva en la vida, para que ayude a crecer, para fomentar unas relaciones interpersonales enriquecedoras, para el bien común... Esta es la voluntad de Dios, de mi Padre: que el ser humano viva y viva en plenitud".
El evangelio de hoy es de una actualidad escandalosa. Estamos construyendo un mundo en el que imperan leyes deshumanizadoras, leyes que no buscan dar plenitud a la vida de las personas, leyes que fomentan la desigualdad, los muros y las fronteras.
Pero somos muchos las y los cristianos a los que hoy se nos da la oportunidad de profundizar en estas palabras de Jesús. Si de verdad nos tomamos el pulso sobre cómo buscamos y vivimos la voluntad de Dios, algo cambiará en nuestro mundo. Ante nosotros está la muerte y la vida, ¿qué escogeremos? (cf. Eclo 15,17) Que el Espíritu, la Ruah Santa, que todo lo penetra (1Cor 2,10), nos ilumine en la elección.

LA LETRA MATA, EL ESPÍRITU DA VIDA

col sicre

Las bienaventuranzas y las parábolas de la sal y la luz, leídas en los domingos anteriores, forman la Introducción al Sermón del Monte. Hablan de quiénes pueden entender el mensaje del Reino de Dios y de dos peligros que les acechan. A partir de este momento es cuando Mateo entra propiamente en materia. Va a presentar la oferta religiosa de Jesús, contraponiéndola a la de los escribas, los fariseos y los paganos. Y esto puede suscitar en el público o el lector la sospecha de una doctrina revolucionaria, en desa­cuerdo con la tradición de Israel. Mateo lo tranquiliza. No ocurre nada de eso. Jesús no ha venido a abolir la Ley y los Profetas.
La Ley y los Profetas representan para un judío el mensaje de Dios, sus promesas, la alianza con él, la salvación. Jesús no viene a suprimir nada de esto, sino a darle plenitud. No hay que tener miedo a su doctrina. Más aún. Su enseñanza es tan importante que quien se salte uno de sus preceptos mínimos será mínimo en el Reino de Dios; quien los cumpla será grande en ese Reino. Estas palabras desconciertan a muchos lectores y comentaristas porque Jesús parece defender hasta las normas más pequeñas del AT, en contra de lo que ocurre a lo largo del Evangelio. Creo que esto se debe a un error de interpretación. Cuando Jesús condena «al que se salte uno de estos preceptos mínimos» no se refiere a los preceptos del AT sino a los que él va a indicar a continuación. Jesús no está defendiendo la letra del AT, sino su espíritu.
Ese espíritu del AT también intentaban vivirlo otros grupos de la época, como los escribas y fariseos. Pero Jesús está en desacuerdo con ellos y lo advierte claramente desde el principio:Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos.” Es un desafío durísimo, que exige aclaración. A eso dedica el evangelista las secciones siguientes, donde habla de la actitud cristiana ante la ley (contra los escribas) y de la actitud cristiana ante las obras de piedad (contra los fariseos). En la liturgia de este domingo y del siguiente sólo se recoge el tema de la ley.
1. Los escribas
Sociológicamente, los escribas constituyen un grupo muy heterogé­neo, al que pertenecen sacerdotes de elevado rango, simples sacerdotes, miembros del clero bajo, de familias importantes y de todos los estratos del pueblo (comerciantes, carpinteros, constructores de tiendas, jornaleros). Incluso encontramos gente que no eran de ascendencia israelita pura, sino hijos de madre o padre convertidos al judaísmo. El poder de los escribas radica exclusivamente en su ciencia. Quien deseaba ser admitido en la corporación debía hacer un ciclo de estudios de varios años. Generalmente, desde los 14 años de edad dominaba la exégesis de la Ley (Pentateuco). Pero la edad canónica para la ordenación eran los 40 años. A partir de entonces estaba capacitado para zanjar por sí mismo las cuestiones de legislación religiosa y ritual, para ser juez en procesos criminales y tomar decisiones en los civiles, bien como miembro de una corte de justicia, bien indivi­dualmente. Tenía derecho a ser llamado rabí. Y se les abrían los puestos claves del derecho, de la administración y de la enseñan­za.
2. El peligro del legalismo
A pesar de la gran estima de que gozan entre la gente, a Jesús no le resultan simpáticos. No quiere que sus seguidores se parezcan a los escribas, ni que los puedan confundir con ellos. Porque en su postura existe un peligro gravísimo de legalismo, es decir, de exaltación de la ley y de la norma por encima de todas las cosas. Al legalismo, se puede llegar por dos caminos muy parecidos:
a) Buscando seguridad humana. Una persona inmadura, con miedo a correr riesgos, prefiere que le indiquen en cada momento lo que debe hacer. Cuantas más normas, mejor, porque así no se siente insegura.
b) Buscando seguridad religiosa. Estas personas conciben la salvación como algo que se gana a pulso, a base de esfuerzo, cumpliendo en todo momento la voluntad de Dios. Esta voluntad de Dios no la conciben como una actitud global en la vida, sino concretada en una serie de actos. Cuantas más normas me dicten, mejor conoceré lo que Dios quiere y me resultará más fácil salvarme.
En lo anterior hay cosas buenas y malas. Pero lo más grave es que la persona amante de las normas corre el peligro de quedarse en la letra de la ley, sin profundizar en su espíritu, que es más exigente. Por ejemplo, la ley manda no comer carne los viernes de cuaresma. Y se queda tranquila con cumplir la letra de la ley, pero no le preocupa comer langosta o gambas. La ley manda ir a misa los domingos y días de fiesta, y la cumple a rajatabla; pero quizá no dedica ni un minuto a Dios durante el resto de la semana.
Otro grave riesgo de la mentalidad legalista es que, con la ley en la mano, se puede machacar al prójimo y amargarle la existen­cia. Se critica al que no vive como uno considera conveniente, se lo condena, incluso se lo persigue.
3. La crítica de Jesús al legalismo
Para combatir esta postura legalista y enseñar a sus discípulos a actuar cristianamente, Mateo pone en labios de Jesús seis casos concretos, referentes al asesinato, adulterio, divorcio, juramen­to, venganza y amor al prójimo (Mateo 5,21‑48). Este domingo se leen los cuatro primeros; los dos últimos, el domingo próximo.
En el primer caso, asesinato, Jesús lleva la ley a sus consecuencias más radicales. El quinto mandamiento prohíbe matar. La mentalidad legalista, ateniéndose a la letra, se contenta con no hincarle un puñal al prójimo. Jesús dice que el espíritu del mandamiento va mucho más lejos. Lo importante no es sólo respetar la vida física del prójimo, sino también toda su persona. El mandamiento hay que interpretarlo en un sentido muy amplio, que prohíbe también el trato airado, el insulto y la calumnia. Este tema es para Jesús tan importante, que añade una consecuencia práctica: «Si yendo a presentar tu ofrenda al altar…»
En el segundo caso, adulterio, Jesús también interpreta el mandamiento de forma radical. La letra de la ley sólo se fija en el hecho físico. Pero Jesús va a su espíritu profundo, teniendo en cuenta incluso el peligro remoto de caer. Por eso añade una de las frases más duras del evangelio: «Si tu ojo derecho te pone en peligro…» Estas palabras no hay que entenderlas literalmente, pero reflejan la importancia que tiene el tema para Jesús.
En el tercer caso, divorcio, Jesús anula la ley en vigor. El texto exigiría un comentario muy detenido y técnico. Conviene recordar que, en tiempos de Jesús, el divorcio era algo reservado casi exclusivamente al hombre. Por otra parte, la cuestión se había convertido en tema de disputa entre distintas escuelas rabínicas, unas de mentalidad muy amplia; otras, muy estricta. Para Jesús, el matrimonio es demasiado sagrado, y la situación de la mujer repudiada demasiado trágica, para que se convierta en tema de discusión. Y suprime de un plumazo la ley del divorcio, excep­tuando el caso de porneia (término que se presta a diversas traducciones: «impureza», «unión ilegal», «adulterio»).
En el cuarto caso, juramento, también anula la ley. Jesús se mueve en una sociedad que usa y abusa del juramento. Continuamente, en la plaza, en la calle, en la casa, se jura invocando el nombre de Dios, el cielo, la tierra, Jerusalén... Jesús considera esto una falta de respeto y una estupidez. Porque el hombre, al jurar, está invocando algo que no le pertenece, de lo que no puede disponer. Y, al mismo tiempo, puede encubrir con el juramento una mentira. El discípulo de Jesús tiene que moverse en una honradez y sinceridad tan absolutas que le baste decir sí y no. (Es curioso que, actualmente, los que se presentan como cristianos juran; y los que se presentan como laicos, prometen).
En resumen, Jesús combate la postura legalista llevando el mandamiento a sus últimas conse­cuencias o anulando la ley en vigor. El próximo domingo veremos otro recurso: cambiar la ley por una norma más exigente.
* * *
La primera lectura, del Eclesiástico, corrobora lo que dice el comienzo del evangelio sobre la alternativa de cumplir o no cumplir la voluntad de Dios. Todos tenemos la posibilidad de elegir entre el fuego y el agua, la muerte y la vida, ser pequeño o grande en el Reino de Dios. La última frase, Dios «no deja impunes a los mentirosos» puede aplicarse muy bien a lo que dice Jesús de los legalistas.

Paliar el hambre y la indignidad no es “una ocurrencia”

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Ha sido una afirmación del partido Ciudadanos con motivo de la propuesta de una renta mínima de 426 euros para personas sin recursos, de los restantes partido de la oposición. Se alineó con el PP con el peregrino argumento de “no hacer políticas públicas basadas en ocurrencias”. Si lo que quieren asegurar es que no hay que improvisar soluciones urgentes, sino que es preferible ir hasta el fondo de la cuestión, y atacar los problemas en profundidad, podían haber escogido otro tema y otra ocasión. En casos de máxima urgencia, cuando la vida depende de la inmediatez de una intervención quirúrgica, no pueden los médicos esperar unos meses a estudiar el caso y conseguir soluciones duraderas y estables para el problema. El hambre, la falta de recursos, la situación de postración psicológica, y el sentimiento de indignidad y de falta de la más mínima autoestima, derivado de la total falta de recursos económicos, exige una cirugía inmediata, urgente y resolutiva. Después, intentaremos entre toda la sociedad, políticos, economistas y ciudadanos honrados, resolver definitivamente el problema, o enfocarlo de manera positiva y sostenible.

Entre los políticos de Ciudadanos, que apoyan el argumento de falta de dinero del PP, y entre los miembros de este partido y su familiares más cercanos, no debe de haber nadie que se encuentre en la situación de carencia de todo tipo de recurso económico. Si no, sería muy improbable que usaran ambos argumentos: la falta de dinero, o la descalificación de que esa solución de urgencia es una “ocurrencia”. Dejar sin recursos, así, ¡a ver qué pasa!, a más de dos millones y cuatrocientos mil ciudadanos, (2.400.000) debería ser declarado un acto de exterminio. Y si no lo llega a ser es porque la gente se espabila, y recurre a la propia inventiva, y a la ayuda solidaria de amigos y parientes. Y aquí entraría la economía sumergida, que sería incentivada y obligada por la propia injusticia del trato del Estado. Es decir, éste dejaría en manos de la ciudadanía una sagrada y primera obligación que le corresponde por su propia esencia y constitución: el defender la integridad física, anímica y psicológica de sus conciudadanos.
No se puede mentir tan descaradamente. Claro que hay dinero, otra cosa es que, despiadada y cínicamente, no se quiera repartir, no ya en igualdad, sino de manera proporcionada, aunque esta ordenación sea leve, de tal manera que no destruya la pirámide social sino en términos asumibles para los privilegiados. ¿No hay dinero, cuando alguien, como un consejero de las compañías eléctricas, recién elevado a ese cargo, sin muchos trienios ni antigüedad que exhibir, gana 170.000 euros anuales? Dejando ese macro sueldo, escandaloso e injusto, en ¡solo 100.000!, ya daría para pagar 164 meses, es decir, más de 11 años a 14 pagas mensuales. Hagan el mismo cálculo entre aquellos que ganan más de 70.000 euros al años, que significa una paga de 5.000 euros mensuales, ¡que ya está bien!, dejando lo que sobre para incrementar las retribuciones más bajas, como el sueldo mínimo del que hablamos, y así con tantos y tantos que ganan más que eso, y el resultado será un buen ejercicio de justicia distributiva.
Porque esto debe de quedar bien claro: la riqueza de un país no se puede repartir con desigualdades astronómicas, como las que, cada vez más, se dan en España. Solo repartiendo equitativamente, pero no con tan injusta, escandalosa y desproporcionada desigualdad, es como llegará el dinero para que nadie, nadie, ni mil, ni cien mil, ni un millón, ni varios millones, -si ahora son 2.4000.000, y seguimos con parecida desproporción, en poco tiempo habrá una masa incontable de miserables-, se quede sin recibir, por lo menos, lo necesario para una vida digna y respetable. Lo contrario será un caldo de cultivo para grandes males, que no demorarán mucho en llegar.
Y, a todo esto, ¿Dónde están nuestros obispos, dónde la Conferencia Episcopal Española (CEE), dónde la Comisión Permanente, que puede reunirse y pronunciarse con más celeridad? Si la Iglesia española de hoy no hace como Jesús, que se preocupaba de las necesidades humanas, todas, del cuerpo y del espíritu, que defendía a los más pobres y excluidos, que daba la cara por publicanos, samaritanos, prostitutas, gente impura, etc.,y no denuncia, con la autoridad que todavía le concede la sociedad, la terrible injusticia contra los más pobres, desvalidos y excluidos, como hacen Francisco, o monseñor Santiago Agrelo, o Pedro Casaldáliga, y tantos obispos, curas, misioneros y catequistas de todo el mundo, nuestra Iglesia irá perdiendo credibilidad, y la brecha que hay hoy día entre los jóvenes, los universitarios, la gente de la cultura y del arte, y las clases populares, y la Iglesia, se agravará, hasta hacer muy difícil su restauración.

Los sueños marchitos de Brenda

Miguel Ángel Mesa Bouzas


Brenda dejó a su hijo con los ojos arrasados, esperando volver algún día, y ojalá que fuera pronto, para llevarle a otra tierra más amable que la suya. Las puertas cerradas al futuro la empujaron a embarcarse en una frágil balsa, dejando que las ansias surcaran la noche y sus corrientes.
Atrás quedaba la guerra interminable, sus millones de muertos reducidos al olvido, las miles de violaciones a mujeres como arma de guerra, el patrimonio expoliado a su gente para mantener el nivel de vida de los países “civilizados”. Pues cuantas mayores riquezas naturales posee un país empobrecido, menos oportunidades tiene su pueblo de vivir con dignidad.
En la ciudad de la República Democrática de Congo donde vivía Brenda, todo el mundo la quería. Pero no había trabajo y la vida era cada día más dura para quien se despierta cada día al alba con un destello de esperanza en el corazón.



Brenda Kwata se decidió al fin a abandonar su tierra natal para emprender la aventura de su vida, para llegar a ser feliz lejos del sufrimiento y la infamia, abrazando a su hijo y enseñándole a ser una persona justa, alegre, agradecida y digna.
No pudo contener su gozo cuando Ornela, su amiga íntima, su confidente desde la más tierna infancia, decidió acompañarla en su travesía, sin poder intuir que sería el último viaje que realizarían juntas, el último capítulo de su historia compartida.
Brenda, en la embarcación, se abrazaba a Ornela deseando atrapar su calor, en aquella noche gélida, de hielo en los huesos, tan adentro. Deseaba sujetar la cálida brisa de su amistad parta mantenerse ardiente, viva. Pero el frío infernal, terrible, despiadado, heló sus anhelos, el brillo de su mirada, el último recuerdo hacia su hijo. Nada consiguió paralizarla, salvo la hipotermia final. Sobre ella se cernió la oscuridad.


Y el frío de las masacres.
El frío de la violencia contra la mujer.
El frío del hambre y la desesperanza.
El frío de la indiferencia y del abandono.
El frío del egoísmo inmisericorde…
Una vez más Ornela y los familiares de Brenda comprendieron que las fronteras son inhumanas, que asesinan, dividen y excluyen. Las fronteras con vallas electrificadas y sus altos muros, con sus cuchillas criminales. Las desalmadas fronteras en el Sur, para defender los privilegios del Norte.


Al fin el cuerpo de Brenda descansa en el nicho 120 de la galería de san Jorge, en el cementerio de Santa Cecilia en Ceuta. Hasta allí se desplazaron sus familiares desde Francia, para llorar sobre sus restos, para orar con el grito de la angustia y el desgarro. Incontenibles brotan a raudales, como olas muriendo en la playa, las amargas lágrimas de la impotencia.
“Es un camino que tenemos que hacer todos, pero ha sido demasiado pronto…”, gemía su hermana, mientras Ornela sentía cómo se le abrían las entrañas, sufriendo ella también, el frío, el inmenso y despiadado frío de la ausencia, de lo injustificable. 

Papa: “El problema ético del capitalismo es que crea pobres a los que luego quiere esconder”


José M. Vidal

Papa Francisco7
Francisco interviene en el Congreso Internacional sobre ‘Economía de Comunión’
“La mayoría de las multinacionales tienen como objetivo ganar cuanto más mejor”
Cuando la industria del armamento pague hospitales para cuidar niños mutilados por sus bombas el sistema habrá alcanzado la cima
Francisco charla con unos asistentes Chiara Lubich, fundadora del Movimiento de los Focolares
Es uno de sus caballos de batalla. El Papa Francisco clama continuamente contra el actual sistema economico porque arroja a las aceras de la vida a millones de personas, a las que primero descarta y, después, torna invisibles. Por eso, una vez más, ha pedido, ante los Focolares, un “cambio de las reglas de juego del sistema socioeconómico” vigente. ··· Ver noticia ···

El destino de Eike Batista nos hace pensar

Leonardo Boff


Leonardo Boff2No podemos juzgar a las personas, pues el juicio le corresponde solo a Dios, pero podemos juzgar sus comportamientos porque son realidades objetivas que pueden encontrarse en otras personas y en otras culturas.
Parece evidente que el comportamiento de Eike Batista se revestía de no poca arrogancia hasta el punto de pretender convertirse en la persona más rica del mundo. Llegó a estar entre los diez más opulentos del planeta. Para eso abrió innumerables frentes de enriquecimiento, colocando en ellos la sigla de su nombre con una X, que significaba la multiplicación: EBX. Pero el comportamiento arrogante hizo fracasar gran parte de sus empresas y lo arruinó como empresario. Finalmente, acabó preso acusado de corrupción, fraudes y lavado de dinero.



Para ilustrar este tipo de comportamiento y las consecuencias sombrías que puede traer me viene a la memoria una fábula de la cultura alemana (Eike tenía también nacionalidad alemana), transmitida por Philipp Otto Runge, un modesto pintor del siglo XIX.
Trata de lo que le sucedió a un matrimonio pobre de pescadores que perdió el sentido de la medida y de los límites. Traduzco del alemán gótico:
Cierto matrimonio vivía en una choza miserable junto a un lago. Todos los días la mujer iba a pescar para comer con su marido. Un día sacó con su anzuelo un pez muy raro que no supo identificar. El pez le dijo: «no me mates, que no soy un pez cualquiera; soy un príncipe encantado, condenado a vivir en este lago; déjame vivir». Y ella lo dejó vivir.

Al llegar a casa, le contó lo ocurrido a su marido. Éste, muy astuto, le sugirió: si realmente es un príncipe encantado puede ayudarnos y mucho. Corre, vuelve allí y prueba a pedirle que transforme nuestra choza en un castillo. La mujer, rezongando, fue. Llamó a voces al pez. El pez vino y le dijo: «¿qué quieres de mí?» Ella le respondió: «tú debes ser poderoso, ¿podrías transformar mi choza en un castillo?». «Tu deseo será cumplido», respondió el pez.
Cuando volvió a casa, se encontró con un imponente castillo, con torres y jardines, y al marido vestido de príncipe. Al cabo de unos días, señalando hacia los campos verdes y las montañas, el marido dijo a la mujer: «Todo esto puede ser nuestro reino; vete al príncipe encantado y pídele que nos dé un reino». La mujer se enojó por el deseo exagerado del marido, pero acabó yendo. Llamó al pez encantado y éste vino. «¿Qué quieres de mí ahora?», le preguntó el pez. A lo que la pescadora respondió: «me gustaría tener un reino con tierras y montañas hasta donde se pierde la vista. «Tu deseo será cumplido», respondió el pez.
Y, al volver a su casa, encontró un castillo todavía mayor. Y dentro de él a su marido vestido de rey, con una corona en la cabeza, y rodeado de príncipes y princesas… Y los dos disfrutaron durante un buen tiempo de todos los bienes que los reyes suelen disfrutar.
Pero un día el marido soñó con algo más alto, y dijo: «Mujer mía, podrías pedir al príncipe encantado que me haga papa con todo su esplendor». La mujer se indignó. «Eso es absolutamente imposible. Papa solamente existe uno en el mundo». Pero él la presionó tanto que finalmente la mujer fue a pedir al príncipe: «quiero que hagas papa a mi marido». «Pues que se cumpla tu deseo», respondió el pez.
Cuando regresó vio a su marido vestido de papa, rodeado de cardenales con sus trajes rojos, obispos con sus cruces de oro, y multitudes arrodilladas delante de ellos. Ambos quedaron deslumbrados. Pero pasados unos días, el marido dijo: «sólo me falta una cosa y quiero que el príncipe me la conceda, quiero hacer nacer el sol y la luna, quiero ser Dios».
«Eso, el príncipe encantado seguramente no lo podrá hacer», dijo la mujer pescadora. Pero, aturdida después de una grandísima insistencia, fue al lago. Llamó al pez. Y éste le preguntó: «¿qué más quieres de mí?». Ella, temblando, le pidió: «quiero que mi marido sea Dios».
El pez se estremeció, y le dijo: «vuelve a casa y tendrás una sorpresa». Al regresar, encontró a su marido sentado delante de la choza, pobre y todo desfigurado. Creo que ambos todavía deben seguir allí…
Mutatis mutandis ¿no tiene un parecido con el caso de Eike Batista?
Los griegos llamaban a este comportamiento hybris, es decir, excesiva pretensión y arrogancia. Y decían que los dioses inexorablemente castigaban tal actitud. Más humilde fue San Francisco que decía: “deseo poco y eso poco lo deseo poco”.
*Leonardo Boff es columnista del JB online y escribió Comensalidad: comer y beber juntos y vivir en paz, Sal Terrae 2006.

Traducción de Mª José Gavito Milano