FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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sábado, 24 de mayo de 2014

24 de Mayo, La Auxiliadora Ángel Moreno


  • Angel Moreno


MES DE MAYO, MES DE LAS FLORES

VIVAMOS LA PASCUA JUNTO A LA MADRE DE JESÚS


QUINTO SÁBADO DE PASCUA

El siervo no es más que su señor. Si a mí me han perseguido, también os perseguirán a vosotros; si han guardado mi Palabra, también guardarán la vuestra. (Juan 15, 20)
24 DE MAYO, MARÍA AUXILIADORA
«Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción - ¡y a ti misma una espada te atravesará el alma! - a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos corazones». (Lc 2, 34-35)

Este día, los cristianos de China te invocan de manera especial, y la familia salesiana te lleva siempre en su invocación bajo el nombre de Auxiliadora. En la letanía del rosario, te llamamos Auxiliadora.

Creo que el secreto de tu fuerza compasiva está en que fuiste iniciada en el sufrimiento, en la prueba del dolor, y por ello se te constituyó en refugio, puerto franco de tantos que se sienten a la deriva.

En ti se cumple también la profecía: “El Señor me ha dado una lengua de iniciado, para decir una palabra de aliento al abatido” (Is 50, 4) ¡Cómo se agradece la palabra de quien sabes que no se la inventa, sino que la dice desde el corazón, desde la experiencia de la prueba superada!


Tu Hijo nos ha adelantado en el sufrimiento, y su ejemplo de amor nos permite asociarnos a Él en el momento de la prueba. Es muy distinto el dolor cuando cuando se rechaza, de cuando se ofrece de manera solidaria.

Si de Jesús se puede decir: “Sus heridas nos han curado”, en ti, igualmente podemos percibir la compasión, la acogida entrañable. Tu espada de dolor se multiplicó por siete, para que nadie se sienta fuera de tu mirada compañera.

Me duele, sin embargo, lo que dice el profeta, sobre todo porque lleva razón: “Y si alguien dice: « ¿Y esas heridas que hay en tus manos?», responderá: «Las he recibido en casa de mis amigos».” (Zac 13, 6). Resulta my fuerte contemplar tu dolor y el de Jesús, y saberme causa de ellos.
Hay sufrimiento moral que duele más que el físico. Tú eres experta en comprender y acompañar el dolor del alma, el que sin que se perciba, se lleva por dentro, por el sentimiento de soledad, rechazo, incomprensión, despojo, injusticia.
María, ¡sigue siendo nuestra auxiliadora!

viernes, 23 de mayo de 2014

El tiempo de las utopías mínimas Leonardo Boff

Leonardo Boff


BoffNo es verdad que vivamos tiempos pos-utópicos. Aceptar esa afirmación es mostrar una representación reduccionista del ser humano. Este no es solamente un dato que está ahí cerrado, vivo y consciente, al lado de otros seres. También es un ser virtual. Esconde dentro de sí virtualidades ilimitadas que pueden irrumpir y concretarse. Es un ser de deseo, portador del principio esperanza (Bloch), permanentemente insatisfecho y buscando siempre cosas nuevas. En el fondo es un proyecto infinito, en busca de un oscuro objeto que le sea adecuado.

De ese trasfondo virtual es de donde nacen los sueños, los pequeños y grandes proyectos y las utopías mínimas y máximas. Sin ellas el ser humano no vería sentido a su vida y todo sería gris. Una sociedad sin una utopía dejaría de ser sociedad, no tendría un rumbo pues se hundiría en los pantanos de los intereses individuales o corporativos. Lo que ha entrado en crisis no son las utopías, sino cierto tipo de utopía, las utopías maximalistas venidas del pasado.
Los últimos siglos han estado dominados por utopías maximalistas. La utopía iluminista que universalizaría el imperio de la razón contra todos los tradicionalismos y autoritarismos. La utopía industrialista de transformar las sociedades con productos sacados de la naturaleza y de las invenciones técnicas. La utopía capitalista de llevar progreso y riqueza a todo el mundo. La utopía socialista de generar sociedades igualitarias y sin clases. Las utopías nacionalistas bajo la forma de nazifascismo que, a partir de una nación poderosa, con “raza pura”, rediseñaría la humanidad, imponiéndose a todo el mundo. Actualmente la utopía de la salud total, gestando las condiciones higiénicas y medicinales, que busca la inmortalidad biológica o la prolongación de la vida hasta la edad de las células (cerca de 130 años). La utopía de un único mundo globalizado bajo la égida de la economía de mercado y de la democracia liberal. La utopía de los ambientalistas radicales que sueñan con una Tierra virgen y con el ser humano totalmente integrado en ella, y otras.
Estas son las utopías maximalistas. Proponían lo máximo. Muchas de ellas fueron impuestas con violencia o generaron violencia contra sus opositores. Tenemos hoy suficiente distancia en el tiempo para confirmar que estas utopías maximalistas frustraron al ser humano. Entraron en crisis y perdieron su fascinación De ahí que hablemos de tiempos pos-utópicos. Pero pos se refiere a este tipo de utopía maximalista. Ellas dejaron un rastro de decepción y de depresión, especialmente, la utopía de la revolución absoluta de los años 60-70 del siglo pasado, como la cultura hippy y sus derivados.
Pero la utopía permanece porque pertenece al espíritu humano. Hoy la búsqueda se orienta hacia las utopías minimalistas, aquellas que, al decir de Paulo Freire, realizan lo “posible viable”, hacen a la sociedad “menos malvada y menos difícil el amor”. Se nota por todas partes la urgencia latente de utopías de simple mejora del mundo. Todo lo que nos entra por las muchas ventanas de la información nos lleva a sentir que el mundo no puede continuar así como está. Cambiar, y si no se puede cambiar, por lo menos mejorar.
No puede continuar la absurda acumulación de riqueza como jamás la hubo en la historia (85 más ricos tienen ingresos equivalentes a los de 3.570 millones de personas, como denunciaba la ONG Oxfam Intermón en enero de este año en Davos). Para ellos, el sistema económico-financiero no está en crisis; al contrario, ofrece oportunidades de acumulación como nunca antes en la historia devastadora del capitalismo. Hay que poner un freno a la voracidad productivista que asalta los bienes y servicios de la naturaleza con vistas a la acumulación y produce gases de efecto invernadero que alimentan el calentamiento global, que si no se detiene, puede producir un armagedón ecológico.
Las utopías minimalistas, a decir verdad, son aquellas que vienen siendo implementadas por el gobierno actual del PT y sus aliados con base popular: garantizar que el pueblo coma dos o tres veces al día, pues el primer deber de un Estado es garantizar la vida de sus ciudadanos. Esto no es asistencialismo sino humanitarismo en grado cero. Son los proyectos “mi casa-mi vida”, “luz para todos”, el aumento significativo del salario mínimo, el “Prouni” que permite el acceso a los estudios superiores a estudiantes socialmente menos favorecidos, los “puntos de cultura” y otros proyectos populares que no cabe aquí enumerar.
A nivel de las grandes mayorías son verdaderas utopías mínimas viables: recibir un salario que cubra las necesidades de la familia, tener acceso a la salud, mandar los hijos a la escuela, conseguir un transporte colectivo que nos les robe tanto tiempo de vida, contar con servicios sanitarios básicos, disponer de lugares de ocio y de cultura y una pensión digna para enfrentarse a los achaques de la vejez.
La consecución de estas utopías minimalistas crea la base para utopías más altas: aspirar a que los pueblos se abracen en la fraternidad, que no guerreen entre sí, que se unan todos para preservar este pequeño y bello planeta Tierra, sin el cual ninguna utopía maximalista o minimalista puede ser proyectada. El primer oficio del ser humano es vivir libre de necesidades y gozando un poco del reino de la libertad. Y al final poder decir: “valió la pena”.
Leonardo Boff escribió: Virtudes para otro mundo posible, 3 vol., Sal Terrae 2005.
Traducción de MJ Gavito Milano

Las multinacionales de la alimentación Oscar Varela

CUANDO SE ENTERE SERÁ DEMASIADO TARDE
PARA USTED Y SU FAMILIA

(destilado de un Artículo de Olga Larrazabal S. – Mayo 2014)
[El lector puede elegir empezar por el esquema-resumen destilado por Oscar o por el texto extenso escrito por Olga. Lo importante es reflexionar sobre los peligros que nos acechan si aprueba el secreto Pacto de Libre Comercio con EEUU. Ojalá consigamos introducir el domingo voces lúcidas y libres en el Parlamento Europeo. ATRIO]

Trigo, maíz, poroto soja, algodón, tomates, berenjenas y papas y un largo etcétera de  vegetales y animales con que nos alimentamos y vestimos fueron intervenidos en los laboratorios.

Hasta en la leche Silvia Ribeiro


En abril de 2014 se encontraron por primera vez residuos de glifosato –el agrotóxico más usado del mundo– en la leche materna de madres en Estados Unidos.
Se suma a otros impactos comprobados, causados por los grandes volúmenes de agrotóxicos que conllevan los cultivos transgénicos, entre ellos: mayores niveles de residuos en alimentos y en agua potable, aumento de cáncer y otras dolencias en poblaciones aledañas al cultivo, residuos de agrotóxicos en leche materna, orina y sangre en Argentina y Brasil, residuos de glifosato en agua potable y orina de habitantes de varias ciudades en Europa SEGUIR LEYENDO

•No creo en el Estado del Vaticano Oscar Fortin


No creo en el Estado del Vaticano tampoco en todas sus dependencias. La Iglesia en la cual yo creo no esta presente en este Estado, pantalla oscura que tapa a la Iglesia que vive del Espíritu y da testimonio de Jesús en el mundo. El Estado del Vaticano es mas bien la casa de Mammon o si se quiere del Imperio, que la casa de Dios o si se quiere de Jesús, el Resucitado. Me lastima decirlo así, pero es lo que resalta de su actuar.
En las últimas décadas vimos con mas claridad la utilización por el Estado del Vaticano de la Iglesia para servir mejor los intereses del Imperio que lo domina de completo. Basta ver la acogida que supo reservar, recientemente, al personaje que lo simboliza políticamente. Ningún otro presidente ha sido recibido con tontos honores, ni Putin, ni los presidentes de América latina que pasaron por la oficina del Papa. El Vaticano recibía su verdadero Jefe.
El Vaticano es la antecámara de Washington que sabe utilizar la popularidad, la voz y también los silencios del papa de manera a apoyar sus intervenciones y intereses en el mundo.
Me permito darles unos ejemplos.
Por ejemplo en el conflicto en Siria, todos sabemos de las intervenciones directas y indirectas de Estados Unidos a través mercenarios, armamentos y dinero. ¿Qué hace el Vaticano? Ante todo, se guarda bien de condenar estas acciones directas y indirectas del gobierno de Estados Unidos en un país dirigido por un gobierno legitimo y reconocido por las Naciones Unidas. Un gobierno que tiene la responsabilidad de asegurar la paz de su pueblo. El Papa, al intervenir, llama a un cese de fuego y al dialogo sin decir nada de las intervenciones de Estados Unidos y de sus aliados en el conflicto. En su llamado no hace diferencia entre un gobierno que tiene la responsabilidad de asegurar la paz y la tranquilidad de su pueblo y la violencia utilizada por una oposición armada y los mercenarios. Al confundir los unos con los otros se evita dar demasiados detalles relacionados a las cosas de esta violencia. En cuanto al dialogo sugerido por el Papa, el Vaticano se compromete a unirse con la estrategia de Washington. Parece que la carta del presidente Al Assad al papa no tuvo mucha influencia sobre las decisiones del Vaticano.
Los silencios del Vaticano son aun mas numerosos que los dichos. El Vaticano no hablara nunca del apoyo mayoritario del pueblo sirio al presidente Al Assad, no recordara el referéndum realizado en febrero 2012 para el cambio de la constitución, tampoco no hablara de las elecciones a la presidencia previstas por el 3 de junio de este ano. No hablara tampoco de las voces católicas que denuncian las intervenciones extranjeras y las mentiras que atribuyen al gobierno todos los masacres. Silencios que sirven bien los intereses de Washington y la estrategia fijada para tomar el control del poder del Estado.
En el caso de Ucrania, encontramos la misma solidaridad con las políticas de Washington. A ningún momento, el Vaticano condeno las intervenciones exteriores en Ucrania para deshacerse del presidente legitimo que se oponía a la integración de Ucrania a la CEE. Este ultimo, al actuar así, contaba con el apoyo importante de su pueblo.
Cuando se refugio a Rusia para salvar su vida, Washington impuso su candidato para reemplazarlo sin tomar en cuenta la voluntad del pueblo ucranio. Una parte importante de este pueblo no reconoció la legitimidad de este nuevo presidente. Igual fue el caso de Rusia y de varios otros países. El Estado del Vaticano, lejos de no reconocerlo, le arreglo una audiencia privada con el papa Francisco, el jefe del mismo Estado del Vaticano. Al regreso a Ucrania paso al acción, masacrando centenares de ucranios opositores. El Vaticano se mantuvo silencioso sobre esos masacres y sus autores.
En cuanto a Columbia donde predomina la corrupción, los paramilitares y los falsos positivos, nos encontramos con un episcopado silencioso y un Vaticano discreto. Las negociaciones de paz que debiera normalmente movilizarlos para que las partes hagan todo lo posible para lograr un acuerdo de paz, les deja mas bien indiferentes. Mas de una vez las FARC-EP ofrecieron un cese de fuego completo entre las partes en conflicto sin tener respuesta positiva de parte del Gobierno. No vimos a la cúpula episcopal, ni oímos la vox del Vaticano para presionar al gobierno a aceptar el cese de fuego. Una presencia y un silencio mas bien de complicidad. Yo había escrito una carta abierta al Secretario general del Estado del Vaticano.
En Venezuela, la cosa es otra. Allí si que vemos la cúpula episcopal y que entendemos la voz del Vaticano. ?De donde viene este cambio de tono por un país que es el mas democrático de toda América latina, que tiene todas las puertas abiertas para que el pueblo y sus organizaciones participen en la construcción de una sociedad mas justa, mas participativa, mas independiente y autónoma? Su régimen es socialista, del socialismo del siglo XXI, es decir que se construye a base de los imperativos del bien común en que el Estado tiene la primera responsabilidad para que se cumplen. En él, se reconoce la expresión ya utilizada por Juan XXIII y Hugo Chávez: el Estado tanto que necesario, el privado tanto que posible. Es anticapitalista como lo pide el papa Francisco.
A base de la realidad de este nuevo regimen y, al no olvidar, una riqueza petrolera que hace el envío del imperio, no hay que sorprenderse que Washington quiera volver a tener el control de este Estado y de su riqueza. Mas sorprendente es la tenacidad de la cúpula episcopal y del Vaticano a sostener todas las acciones que pueden conducir al desalojo del actual gobierno para entregarlo a las oligarquías nacionales sometidas a Washington. Lo que sucedió con el golpe de Estado en abril 2002, se reproduce en febrero 2014.
Se ve, en la caso de Venezuela, toda esa dependencia del Vaticano y de los episcopados de las políticas y voluntades de Washington. Basta que Washington dé un orden a un episcopado o a otro para que salgan con una declaración episcopal poniendo el acento sobre el tema que mas le conviene. Es lo que recién sucedió en Argentina con la deceleración episcopal poniendo de relieve la inseguridad y las fallas de un sistema de justicia politizado. No suceden declaraciones así en Honduras, en Guatemala, en Panamá o Costa rica. De Paraguay no entendemos hablar mas de los problemas de los trabajadores et de los campesinos. En México hay, de vez en cuando, unas declaraciones sobre la violencia de las mafias pero nada de substancial en contra las políticas del Gobierno. Se trata como de un terreno protegido.
Dejo a cada uno proseguir este análisis sobre las orientaciones políticas y ideológicas del Vaticano y de los Episcopados latino-americanos. No basta condenar oficialmente el capitalismo y el neoliberalismo como lo hizo el papa Francisco en su Exhortación apostólica Evangelii Gaudium, es preciso ajustar sus acciones y sus alianzas con los que luchan contra estos sistemas que generan pobreza y miseria. Va igual con la pobreza y los pobres. No basta decir que andamos con los pobres sino estar de verdad con ellos.
En el caso presente, el Vaticano y la mayoría de los episcopados siguen obrando mano en la mano con los que aseguran este capitalismo, rechazado por el papa y muchos gobiernos en el mundo. Si saben hablar de la pobreza y de los pobres no saben meterse de verdad con ellos. El papa Francisco se da por este camino con los pobres, pero su alojamiento en el Estado del Vaticano, el cual no tiene nada de pobre, no lo ayuda en su testimonio. Yo admiro sinceramente al papa Francisco y creo en su sinceridad mas profunda. En una carta abierta que recién le mandé le exprimo mi solidaridad y en el mismo tiempo mi dolor de verlo utilizado y manipulado por sus mas cercanos colaboradores.
No creo en el Estado Vaticano, cara religiosa del Imperio que trata de imponerse al mundo como un salvador. En este juego, la Iglesia, comunidad reunida por Jesus y los evangelios, no puede estar de este juego.
Ojala que más pronto que tarde, el sucesor de Pedro, el papa Francisco, se aleje de completo de este Estado que no tiene nada que ver con el Reino de Dios inaugurado en Jesús.
La catolicidad de la Iglesia no es lo mismo que la globalización de las economias y del poder del imperio.

El represor que se inspiraba en su fe cristiana Sergio Ferrari


De Guatemala a Suiza, juicio contra Erwin Sperisen, exjefe la policia
La fase final del proceso se abre hoy en Ginebra
La sentencia el 6 de junio. Podría oscilar en los 10 años de prisión
Un precedente importante contra la impunidad
Es un personaje particular que fundaba en su creencia evangélica todo el exceso de poder y represión, el que se sienta a partir de este jueves 15 de mayo en el banquillo de los acusados. Erwin Sperisen, el “Vikingo”, comparece en el Tribunal Criminal de Ginebra, acusado de haber organizado diez ejecuciones extrajudiciales entre 2005 y 2006 en Guatemala.
Doble ciudadano suizo – guatemalteco, ocupó durante tres años la jefatura de la Policía Nacional Civil (PCN) de aquel país centroamericano y es acusado por diversas instancias –incluida una Comisión de la ONU- por actos ilegales de extrema gravedad durante su mandato. SEGUIR LEYENDO

miércoles, 21 de mayo de 2014

Soy de los pobres Pedro Serrano.

Enviado a la página web de Redes Cristianas
Es reconfortante saber que entre tantos golfos, corruptos y sinvergüenzas que pueblan este desgraciado país todavía haya personas integras y decentes capaces de no dejarse comprar por más de tres millones y medio de euros. Este es el caso de Pascual Carrión, un pastor del municipio rural de Jumilla (Murcia), donde una constructora quería edificar 15.000 viviendas y un enorme campo de golf.
Al parecer, según la entrevista de Jordi Evole a este ciudadano ejemplar, falto de estudios pero sobrado de dignidad y sabiduría, no le importa el dinero más allá del necesario para vivir dignamente cuidando de sus trescientas ovejas. Pero la valentía de este honrado ciudadano no solo consistió en rechazar semejante suma de dinero por treinta hectáreas de su propiedad, que son un autentico secarral, sino que gracias a su denuncia no se llegaron a edificar esos miles de viviendas y su correspondiente campo de golf previstos por especuladores sin escrúpulos.
“Señor Carrión, ¿es usted de izquierdas o derechas?”, le preguntó Jordi Evole. “Soy de los pobres, siempre a favor de los más débiles”, contestó con rotundidad. Sin duda, cuando alguien rechaza casi cuatro millones de euros por un erial improductivo, uno no solo está obligado a creerle, sino a admirarle y respetarle profundamente.
Valladolid

No creo en el Estado del Vaticano Óscar Fortin, Québec-Canadá

No creo en el Estado del Vaticano tampoco en todas sus dependencias. La Iglesia en la cual yo creo no esta presente en este Estado, pantalla oscura que tapa a la Iglesia que vive del Espíritu y da testimonio de Jesús en el mundo. El Estado del Vaticano es mas bien la casa de Mammon o si se quiere del Imperio, que la casa de Dios o si se quiere de Jesús, el Resucitado. Me lastima decirlo así, pero es lo que resalta de su actuar. SEGUIR LEYENDO

No entendemos el silencio de la UE ante el incremento de asesinatos de defensores de Derechos Humanos Red Oidhaco

Enviado a la página web de Redes Cristianas

Asamblea general de Oidhaco en Bruselas
“No entendemos el silencio de la UE ante el incremento de asesinatos de defensores de Derechos Humanos y la altísima impunidad en Colombia”
Bruselas, 15 de mayo de 2014. Miembros de las 35 organizaciones europeas que integran la red de Oidhaco se reunieron este mes en Bruselas para su asamblea general. Representantes de ocho países de la Unión Europea, Suiza y Noruega, evaluaron el trabajo de la red, analizaron la situación de los Derechos Humanos en Colombia. La asamblea manifestó su desconcierto frente al silencio de la Unión Europea sobre la grave situación de Derechos Humanos y de impunidad en Colombia. Al parecer las relaciones comerciales
son más importantes que los derechos humanos, concluyó la Asamblea de la red europea Oidhaco.

Para esta asamblea fueron invitadas dos defensoras de derechos humanos representantes de plataformas de organizaciones colombianas, Diana Sánchez de la Asociación Minga representando a la Coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos y Jomary Ortegón Osorio del Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo, representando a la Plataforma Colombia de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo. Expusieron ante los miembros de Oidhaco su análisis de la situación actual en Colombia.

Desde la red de Oidhaco se comparte la gran preocupación que existe en Colombia por el incremento de las agresiones en contra de defensores y defensoras de Derechos Humanos en particular el aumento continuo de los asesinatos desde el 2010. “Es intolerable que no se tomen medidas eficaces en Colombia para proteger a las personas que defienden los Derechos Humanos, 78 asesinatos en el 2013 es una cifra abrumadora” comenta Vincent Vallies, portavoz de Oidhaco. Estos ataques están cubiertos por un manto
de impunidad que permite la repetición de los crímenes.


Igualmente Oidhaco se junta a las la voces de alerta por los grandes conflictos sociales y ambientales que se dan en la actualidad y que se incrementarán, alrededor de la extracción a gran escala de los recursos naturales.
Numerosas poblaciones indígenas, afrodescendientes y campesinas están sufriendo una grave crisis humanitaria por la ausencia de garantías para el respeto de sus derechos en las zonas de explotación. Con la entrada en vigor del TLC entre la UE y Colombia, este drama crecerá aún más. Por ello la asamblea de Oidhaco decidió sumarse a la campaña “La gran minería envenena, eres tú quien la
frena”, emprendida por La Plataforma Colombiana de Derechos Humanos, Democracia y Desarrollo, que se presenta hoy en Bogotá.


Frente al proceso de Paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y la guerrilla de las Farc, la asamblea de Oidhaco reafirmó su respaldo al proceso de paz, llamando a los actores involucrados buscar lo antes posible un cese de hostilidades así como el inicio de negociaciones con la guerrilla del ELN. Desde las organizaciones colombianas y la asamblea de Oidhaco se exige que las víctimas sean
escuchadas en La Habana y que sus reclamos de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición queden contemplados en los acuerdos finales.

La asamblea de Oidhaco de forma repetida se mostró sorprendida del silencio de la Unión Europea. “No entendemos el silencio de la UE ante el incremento de asesinatos de defensores de DDHH y la altísima impunidad en Colombia” comenta su portavoz, Vincent Vallies. “No nos parece normal que la UE no reaccione al informe de Naciones Unidas cuando alertan sobre el traslado de la justicia ordinaria a la justicia penal militar de 48 casos de homicidios atribuidos al ejército nacional ‘a pesar de que el Gobierno había asegurado que ello no ocurriría’” finaliza Vallies.
Estas conclusiones fueron compartidas con miembros de las instituciones europeas en distintas reuniones sostenidas por las representantes colombianas y la Oidhaco.
Para más información contactar con Vincent Vallies al (0032) 2 536 1913.

Los curas republicanos que Franco asesinó y que la Iglesia quiere condenar al olvido MANUEL ÁNGEL MENéNDEZ


Eran ‘curas sociales’. Luego, en los sesenta y setenta, sus sucesores serían llamados ‘curas obreros’, o ‘curas rojos’, pero en 1936 ellos eran sólo ‘curas sociales’. Pensaban que era compatible la religión católica con la justicia y con la democracia, con el trabajo digno y con un salario justo. Y por eso fueron liquidados por Franco y condenados al olvido por los jerarcas católicos que bendijeron  a los rebeldes y les llamaron ‘santos cruzados’.
El número de estos sacerdotes republicanos exiliados, encarcelados o asesinados por el franquismo no es aún conocido, pero un grupo de historiadores coordinado por el catedrático Feliciano Montero ha rasgado el velo del olvido y ha publicado un libro que demuestra que no todos los sacerdotes españoles estaban ni con Pío XII ni con el cardenal Gomá, y mucho menos con Franco. Pero, eso sí: estos curas republicanos y mártires jamás subirán a los altares.
En definitiva, los “curas republicanos”, los “curas rojos”, aquellos sacerdotes que tuvieron la osadía de apoyar la Segunda República y colaborar con ella, lo pagaron muy caro: han sido doblemente olvidados, doblemente represaliados. Como el resto de los vencidos, sufrieron la represión política del régimen de Franco; es decir, muerte, cárcel y exilio; pero, también, la represión eclesiástica: desarraigo, ostracismo, sanciones canónicas y excomuniones… y, sobre todo, el silencio ominoso y el olvido.
Su pecado fue mortal, porque constituían la prueba viviente de que era posible ser católico y republicano, sacerdote y demócrata, de que la guerra civil no era una ‘cruzada’… y mucho menos ‘santa’, como sostenía el cardenal Gomá, arzobispo de Toledo y primado de España, quien escribiera: “¿La guerra de España es una guerra civil? No; una lucha de los sin Dios [...] contra la verdadera España, contra la religión católica”, calificando a Franco como un “instrumento de los planes de Dios sobre la Tierra”. ¿Eran ateos los sacerdotes asesinados por los franquistas? No, y nunca serán beatificados… pero han roto el mito de que sólo el bando republicano represaliaba a las sotanas.
A los altares nunca subirá, por ejemplo, Francisco González Fernández, el maestro y cura de Mijas (Málaga) asesinado en enero de 1938, con tan sólo 41 años, por las hordas franquistas después de un juicio sumarísimo. Su gran pecado fue el haber sido y ser republicano. Antes, esas mismas hordas habían asesinado, por ejemplo también, a Matías Usero, por el mismo delito, y esos mismos rebeldes asesinaron a un número incontable de sacerdotes republicanos o nacionalistas vascos y catalanes por el gran pecado de no condenar una sublevación deshonrosa y traidora.
Las biografías de González y Usero, mártires republicanos asesinados por el fascio esdpañol, son sólo dos de las diez que recoge el libro Otra Iglesia. Clero disidente durante la Segunda República y la guerra civil, coordinado por el catedrático emérito de la Universidad de Alcalá Feliciano Montero y los historiadores Antonio César Moreno y Marisa Tezanos y publicado por la editorial Trea. Este libro esclarecedor realiza recorridos vitales muy distintos, aunque todos ellos trágicos: desde el asesinato ya comentado de Usero y González hasta el exilio de Luis López-Dóriga, Juan García Morales, Joan Vilar i Costa y Leocadio Lobo, o el encarcelamiento y posterior ostracismo de Cándido Nogueras y Régulo Martínez.
Hasta ahora, los ‘mártires por la Santa Cruzada’ española lo eran por haber sido represaliados por el bando republicano. La propia Iglesia y el franquismo silenciaron las matanzas que en nombre de Dios cometieron los sublevados contra combatientes, civiles y sacerdotes republicanos. Hasta ahora, los curas asesinados durante la Guerra Civil lo habían sido por un bando, por los ‘rojos’. Pero el grupo de historiadores coordinado por Montero se ha propuesto recuperar la memoria histórica y rescatar una verdad incómoda para la Iglesia oficial.
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Feliciano Montero, coordinador del libro sobre los curas republicanos. / CP
De momento, han recuperado sólo la memoria de diez de estos sacerdotes, sus avatares y el marco socio-político en el que se desarrollaron. Pero según ha confirmado a cuartopoder.es el propio Montero, “eran un grupo minoritario [los curas republicanos], pero no era algo tan excepcional como nos han querido hacer ver”. Porque poco a poco se tienen constancia de nuevos caso. Por ejemplo, de otros dos sacerdotes que merecen ser investigados y que estos historiadores piensan incluir en su próximo libro: Bernardo Blanco Gaztambide y Teodoro Santos Vicente, ambos asesinados por el ejército faccioso.
Estos historiadores tienen la intención de proseguir con una investigación en la que, sin embargo, las puertas de los archivos eclesiásticos permanecen cerradas. Claro, que ahora soplan nuevos vientos en la Iglesia con el Papa Francisco y cabe una última posibilidad.
La otra historia: la de los curas vascos
En el libro coordinado por Montero han quedado al margen los sacerdotes nacionalistas -especialmente los vascos- represaliados o simplemente asesinados por el franquismo, o en este caso por el carlismo reaccionario. Pero seguramente se abordará en un volumen posterior, porque ahora empiezan a rescatarse del olvido casos que podrían explicar con una nueva luz la historia reciente de España.
Por ejemplo, el de José Sagarna Uriarte, fusilado por los franquistas el 20 de octubre de 1936. Su ‘pecado’ fue grave: llevaba un año ordenado sacerdote cuando un asunto privado le granjeó la inquina de un prócer de Berriatúa (Vizcaya), en cuya parroquia era auxiliar: “Al parecer, un señor importante tenía relaciones extramatrimoniales y mi tío denunció esa conducta como impropia en el sermón, sin nombrarlo. El hombre le delató a las tropas franquistas”, llegó a revelar su sobrina Izaskun, que fue alcaldesa del PNV de Zeanuri.
El cura Sagarna es uno de los 16 religiosos vascos asesinados en los primeros meses de la Guerra Civil, otra más de las víctimas silenciadas, como también lo fue Celestino Onaindía, ejecutado el 28 de octubre de 1936 en Hernani. Tenía 38 años y volvía de oficiar un entierro. Le esposaron y llevaron a la cárcel de Ondarreta, donde estuvo ocho días. Le fusilaron sin juicio, sólo por ser un sacerdote vasco. La orden de ejecución apareció después en un archivo de Galicia. Murió entonando un Tedeum bajo las balas. Como triste paradoja, ese mismo día, en 2007, 71 años después, la jerarquía celebró la beatificación de otros muertos como él… pero ejecutados por el bando republicano.
Hay otros ejemplos dentro de la iglesia vasca, como el de Aita Patxi, un cura al que en Euskadi se recuerda gritando “¡Desertar es pecado!”, mientras la aviación franquista batía una y otra vez las posiciones de republicanos y nacionalistas vascos en el monte Gorbea.
Con su altar móvil y con el ayuno a cuestas, Victoriano Gondra Muruaga, religioso pasionista, capellán del batallón Rebelión de la Sal, recorría los frentes en los que las tropas leales a la República combatían a los sublevados. Hecho prisionero a punta de pistola por un cura carlista pasó de campo de concentración a campo de concentración. Una víctima más del régimen oprobioso. Pero, siete décadas después de todo aquello, los sucesores en la silla de San Pedro sólo ven mártires a un lado de la historia.

El gobierno español refuerza vigilancia sobre las redes sociales

Argenpress

PL

El gobierno español informó hoy que estudia reforzar el código penal para perseguir delitos en las redes sociales, proyecto que opositores advierten se puede convertir en una caza de brujas en Internet.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz, afirmó que aunque hay mecanismos para enfrentar conductas tipificadas como delitos independientemente del medio utilizado, si es pertinente se estudiará la posibilidad de reforzar el marco legal correspondiente.

En rueda de prensa Sáenz respondió así a una pregunta sobre la imputación a dos jóvenes por colocar en Internet frases insultantes relacionadas con el asesinato de una dirigente del Partido Popular (PP) y otras figuras políticas.

El pasado miércoles el ministro del Interior, Jorge Fernández, dijo que su departamento y el Ministerio de Justicia estudiarán como poner coto a expresiones que incitan al odio o hacen apología del delito en las redes sociales.

Interrogado por reporteros en el Congreso de Diputados, Díaz aclaró que si los instrumentos legales actuales no son suficientes, se analizará la manera de aprobar otros adicionales.

Recordó que ya la Guardia Civil había detenido a 21 personas que en las redes sociales hicieron apología de la organización independentista vasca ETA y humillaron a las víctimas de sus acciones armadas.

En tanto,el diputado y portavoz de Izquierda Unida Gaspar Llamazares alertó sobre la necesidad de investigar casos de calumnia o injuria, sin abrir una caza de brujas para buscar un autor intelectual inexistente en el asesinato de la dirigente del PP.

Según las primeras indagaciones la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, fue asesinada a tiros por razones personales.

Llamazares opinó que la persecución en las redes sociales se enmarca en una estrategia para intentar politizar ese crimen, presuntamente realizado por dos mujeres relacionadas con su mismo partido.

Según su criterio, las acciones contra cibernautas son otro intento por desviar la atención de otros temas de la vida nacional.

martes, 20 de mayo de 2014

Lo importante no es el bien, es la bondad José M. Castillo, teólogo


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Es un hecho que el actual obispo de Roma, el papa Francisco, con las cosas que hace y con las que no hace, está desconcertando a mucha gente. Y, por supuesto, no faltan los que pasan del desconcierto al desengaño, a la desilusión o incluso a la indignación. ¿A qué viene, por ejemplo, canonizar el mismo día a Juan Pablo II y a Juan XXIII? Si no estaba de acuerdo con subir a los altares a uno de ellos, ¿ha equilibrado la cosas subiendo también al otro? ¡Estos “apaños”!, piensa la gente, se notan mucho. Y terminan por no contentar a nadie. Con una consecuencia ulterior, que nos deja más inquietos. Porque es fatal. Ya que, con estos vaivenes – de pronto una cosa y a renglón seguido casi la contraria – son muchos los que se preguntan: “pero este hombre, ¿a dónde nos lleva?” Más aún, ¿sabe siquiera, a ciencia cierta, a dónde tenemos que ir? Si, no hace mucho, recibió a Gustavo Gutiérrez y aplaudió su Teología de la Liberación, ¿cómo se explica que ahora reciba a Quico Argüello y apruebe con todas sus bendiciones el Camino Neocatecumenal?

Jaque a las redes sociales Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara


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A raíz del asesinato de la presidenta de la Diputación de León, Isabel Carrasco, se ha levantado un revuelo alrededor de ciertos comentarios desafortunados, llegado de tres frentes: de los que de alguna manera relacionaban el crimen con la “crispación política” que vivimos; por otro lado, de los que parecían entender, aun sin defender ni justificar, el asesinato, por la personalidad arrolladora e impulsiva de la asesinada; y luego, los de una minoría violenta, descerebrada en sus ideas, y tosca y bruta en sus modos, que parecían alegrarse con el resultado sangriento del evento.
Con motivo de este sobresalto, mucho se ha hablado y escrito sobre la relación éntrela libertad de expresión, sus límites, y sus controles. Sobre todo en un medio tan escurridizo como los medios que internet ha puesto a disposición de los usuarios en las así llamadas redes sociales, que se han visto acusadas y denigradas, tanto por el modo y estilo de sus comentarios, como por el contenido mismo de sus opiniones, algo que me parece mucho más grave que el estilo desgarrado de muchos tuiteros. Hasta el ministro del interior se ha pronunciado severamente contra el peligro de estas redes. Así que quiero, en estas líneas, expresar brevemente mi opinión al respecto.
Lo he afirmado muchas veces, y lo reitero: no adelanta tanto gritar contra el mas uso de las redes, y no poner nada, en el campo legal y de control, para resolverlo. Por ejemplo, es bien sencillo exigir que el usuario, para ver su comentario editado, que sea firmado, con el nombre verdadero, y con el número del DNI. Las grandes corporaciones informáticas tienen medios suficientes para cumplir este requisito. Con el añadido de que, no siendo capaz la autoridad de identificar fácilmente al autor del comentario, la plataforma informática en cuestión, facebook, tuiter, linkedín, etc., fuera, automáticamente responsable de los posibles delitos cometidos por el usuario desconocido, así como responder a las demandas judiciales provenientes de ese proceder.
Alguno pensará que la idea que propongo va en contra de la libertad de expresión. Lo niego rotundamente. Ésta, la libertad de expresión, es un derecho fundamental del ciudadano, no en teoría, sino en concreto: de este ciudadano, Pepito González Martínez, o de la ciudadana Nuria Izaguirre Echeverría, quienes solo podrán hacer uso de ese derecho si son capaces de responder de sus consecuencias, es decir, siendo siempre responsables de sus palabras. Los anónimos no son ciudadanos, porque les falta un elemento sustancial hoy día para ello: la identificación, el DNI. Además de que es una cobardía opinar, y, lo que es peor, insultar y calumniar desde el anonimato, solo cuando lo haga a pecho descubierto, y sin usar una mediación técnica, informática o no, su arrebato verbal será objeto de derecho. Nadie puede negar a un ciudadano gritar en medio de la calle, o en un bar, o en un campo de fútbol, un grito denigrante para quien sea, porque, por definición, al hacerlo ante testigos, y sin intermediarios, se hace responsable de las posibles quejas contra su ex abrupto. Pero todo ello lo deshace el anonimato, que es, para mí, la pura negación de la libertad de expresión.
Dicho todo lo anterior, quedamos de acuerdo, pienso, en que las redes sociales, como casi todos los seres del universo, son, por lo menos, bivalentes, es decir, pueden ser usadas para bien o para mal. Como un cuchillo, magníficamente usado para cortar jamón o un chuletón, y tétricamente convertido en instrumento de muerte y destrucción al clavarlo en el corazón de un ser humano. Pero, como he insistido más arriba, solo cuando usado ese instrumento de las redes sociales con responsabilidad ciudadana, es decir, desde la libre y valiente identificación, podrá y deberá ser considerado en su lado positivo. O, eventualmente, negativo, no desde el inicio, como plataforma encubridora de cobardías, sino a posteriori, por la aceptación responsable de las consecuencias provocadas por el uso abusivo del mismo.
Me quedan dos temas relacionados con el asunto de las rede sociales: el abuso, en número y falta de calidad, de tantas y tantas tertulias carentes de verdaderas personas cualificadas para los asuntos a tratar; y la relación que hay, o puede haber, entre la política y los orígenes del odio, incluso personal, y visceral, entre ciudadanos. (Este tema nos llevará muy lejos, y así como el de las tertulias pienso abordarlo mañana mismo, el segundo me parece más delicado y exigente de más prudencia y precisión. Así que tardaré en enfrentarlo).

•Pisarello: “Una ruptura democrática sería algo sano 35 años después de una Transición poco ejemplar”


Patricia Rafael
Gerardo Pisarello, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona y vicepresidente del Observatori DESC. / Marta Jara
Gerardo Pisarello, profesor de Derecho Constitucional de la Universidad de Barcelona y vicepresidente del Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, acaba de publicar Procesos Constituyentes. Caminos para la ruptura democrática (Editorial Trotta), donde afirma que España asiste a un “proceso deconstituyente” donde se están atacando los derechos sociales y limitando las libertades civiles. SEGUIR LEYENDO

El crepúsculo de la imaginación Jaime Richart


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¿Cómo es posible que una civilización, la occidental, sea in­ca­paz de organizar a las sociedades que forman parte de ella sin que el consumo y el lanzamiento de billones de arte­factos y enseres hasta sofocar la biosfera y aplastar a la co­muni­dad humana, se conviertan en la columna vertebral del bienestar basado en la po­sesión de bienes y constantes sensa­ciones nuevas? Pues eso su­cede porque la imaginación y sus fuentes se han se­cado.
Todo, y cuando digo todo quiero decir los gustos y la aten­ción, es plano, monótono, redundante, uniforme y tópico. El pensa­miento único en materia económica, que hace mucho que ha contaminado a la po­lítica, a la moral y a la cultura (la prueba es que no se cita ya a los clásicos sino frases de películas… america­nas), es el culpable. Las diferencias entre los que se supo­nen opuestos son inapreciables. Ambos admiten y gestio­nan con las mismas ideas en esencia cau­santes de la debacle: Deuda y cré­dito como motores de la Econo­mía. Y mientras tanto, el sacrificio y la humillación a que se so­mete a millones de seres humanos re­em­plaza a la resignación es­toica que en épocas pasa­das constituía una parte importante del con­trol social manejado por el poder ci­vil reforzado por el reli­gioso.
El caso es que en España es tema principal de los círculos políti­cos y mediáticos el de los emprendedores y la iniciativa privada. Pues cada vez se excluye más al Estado y a las institu­ciones como generadoras de empleo… salvo para co­locar a los amigos. Unos lo dicen así sin más y otros sostienen que no es posible sin crédito. Sin embargo la pregunta a la que corres­ponde la respuesta del mi­llón es: ¿qué sectores de la pro­duc­ción no están saturados, lami­nados, sobreexplotados? Ni uno sólo. Así, difícilmente se puede crear empresas y puestos de trabajo, dentro de los criterios sus­tentados en el propio sistema. Porque si la imaginación fuese en ayuda de este asunto, lo mismo que se crean tantos superfluos en multitud de compe­tencias, por ejemplo, se podrían crear también en relación a lo unicelular de la familia asignando una digna retri­bución a cada uno de los componentes de la pareja que convive, sola o con prole, por el mero hecho de atender al quehacer do­méstico. Esto puede pa­recer disparatado, y lo es desde el punto de vista de lo que se piensa dentro del sistema, es decir, el pensa­miento único. Pero no lo es si se le liberase del lastre.
Lo que ordinariamente se llama por estos pagos “bienestar”, es decir, gasto y consumo salvajes que empaparon esos pasados veinte años, estuvo mantenido por la construcción, pública y pri­vada, del Estado, de las Comuni­dades y de las empresas pri­vadas y mixtas (y por las activida­des auxiliares relacionadas con ella) propiciada por las ayudas envenenadas de la Unión Europea. Es­fumado ese periodo, como la carroza de Cinderella y su príncipe a media noche, este país descubre que no sólo se ha acabado el bienestar material, sino que también se han que­mado de modo irreversible todos los intereses, todo el capital y gran parte del pa­trimonio de la agricultura, la ganadería y la industria nacio­nales.
Y ahora los dirigentes reclaman, o esperan, la redención de país por los “emprendedores”; esto es, los obligados a generar las con­diciones precisas para la creación de empleo. Y resulta que no aparecen. Y no aparecen, porque no quedan espacios vacíos a ocupar con actividades novedosas; con actividades que no sean las que pugnan entre sí hasta destrozarse y porque la imaginación colec­tiva está secuestrada por la tiranía del con­sumo que la blo­quea, pues no puede haber imaginación allá donde reinan la codi­cia, el miedo, la opresión y en tantos otros casos el delirio…
15 Mayo 2014

ANÁLISIS Un fósil dentro del catolicismo JUAN ARIAS

EL PAÍS

Hoy, la Iglesia, aun con sus retrasos y contradicciones, ya no considera a la mujer como la gran tentadora


Si hay algo que el papa Francisco podría abolir de un plumazo es la obligatoriedad del celibato, obligatorio desde el Concilio de Trento (1545-1563). No lo hará sin consultar con el episcopado mundial porque sabe respetar la colegialidad. Pero no podrá esperar mucho porque se trata de un anacronismo dentro de una Iglesia que pretende dialogar con el mundo moderno.
El celibato obligatorio es un fósil dentro del catolicismo. No tiene fundamento teológico alguno y menos bíblico. Nació tarde en la Iglesia y por motivos no ciertamente religiosos, como bien saben los historiadores del cristianismo, por lo que tuvo que ser sublimado con revestimientos religiosos. El celibato solo tiene sentido si es aceptado voluntariamente, como ocurre en las órdenes y congregaciones religiosas, no en el clero secular.
Si se observa desde un punto de vista bíblico, los argumentos resultan de una total inconsistencia. Aparte del hecho de que lo más probable es que Jesús estuviera casado, como todos los jóvenes judíos de su tiempo, lo estaban todos los apóstoles. Lo estuvo Pedro, el primer papa de Roma, y sus primeros sucesores.
Uno de los motivos por los que nació y fue sublimado el celibato en la Iglesia, en cuyos orígenes las mujeres tuvieron un papel preponderante y podían ser sacerdotisas y obispas, fue el pánico a la sexualidad. La mujer acabó siendo considerada como la gran tentación para el clero, lo que derivó en que no podía ni acercarse al altar.
Hoy, la Iglesia, aun con sus retrasos y contradicciones, ya no considera a la mujer como la gran tentadora o el pecado encarnado, al menos teóricamente. Aunque sigue discriminándola al impedirle ejercer el sacerdocio, ya no es vista como siglos atrás, cuando fue impuesto el celibato, como la enemiga de la pureza y de la castidad.
Si muchas iglesias protestantes han acabado aceptando que la mujer puede ser sacerdotisa u obispa, en la Iglesia católica también el tabú del celibato obligatorio ha perdido fuerza. Más aún, ya hace varios decenios que no pocos cristianos y miembros del clero más abierto sostienen que es muy probable que la Iglesia, de no apresurarse a acabar con ese tabú, acabará llegando tarde. Existe, en efecto, la posibilidad de que puede llegar un momento en que el Vaticano no encuentre candidatos para el sacerdocio ni célibes ni casados.
En nuestro mundo de hoy resulta del todo anacrónico y antimoderno, por no decir medieval, que se siga negando a los casados ejercer el sacerdocio o casarse a los jóvenes que deseen tomar los hábitos sacerdotales en el seno de una familia, como ocurría en los primeros siglos de la Iglesia. A esos orígenes podría volver la Iglesia, con un papa Francisco, quizás el más proclive a abolir un tabú que suena más a objeto de museo que a una exigencia de una institución nacida de las raíces de la libertad, y que ha acabado atrapada en cadenas eclesiásticas castradoras de la esencia cristiana, que es la fidelidad a la propia conciencia y la entrega generosa a los más desvalidos. El resto, como se dice en política —la gran tentación de Roma—, son sobreestructuras anquilosadas, a mil leguas del mensaje libertador del Evangelio.

26 mujeres enamoradas de sacerdotes escriben al Papa para que quite el celibato Pablo Ordaz



Las firmantes afirman que su situación es “un continuo tira y afloja que despedaza el alma”
El papa Francisco ha recibido una carta firmada por 26 mujeres que han vivido, viven o desearían vivir una relación con un sacerdote y querrían hacerlo sin tener que esconderse ni sentirse culpables, sin que la Iglesia siga obligando a sus parejas a elegir entre ellas, Dios o la doble moral de un amor escondido: “Nosotras amamos a estos hombres y ellos nos aman a nosotras. No se puede romper un vínculo tan fuerte y hermoso”. Se trata de la vieja discusión sobre el celibato sacerdotal, que ahora resurge ante la esperanza de que Jorge Mario Bergoglio reconsidere una tradición eclesiástica que ha apartado a unos 100.000 curas de la Iglesia católica desde la década de los 70.


Durante años se las llamó “las rivales de Dios”. Ahora, un grupo de ellas ha decidido escribir al Papa para contarle la angustia de un amor prohibido. De las 26, solo una firma con su apellido y adjunta un número de teléfono para dar autenticidad a la iniciativa. El resto solo deja constancia de su nombre de pila. “Querido papa Francisco”, empieza la carta difundida por el diario La Stampa, “somos un grupo de mujeres de todas las partes de Italia. Cada una de nosotras tiene o ha tenido una relación de amor con un sacerdote. Se sabe muy poco del devastador sufrimiento al que está sometida una mujer que vive junto a un sacerdote la fuerte experiencia del enamoramiento. Queremos, con humildad, depositar a sus pies nuestro sufrimiento con el fin de que algo pueda cambiar, no solo para nosotras, sino para el bien de toda la Iglesia”.
más información


Clelia Luro, escritora, viuda del obispo Jerónimo Podestá
GRÁFICO Las declaraciones del Papa
“En el Vaticano algo muy bueno está sucediendo”
El nuevo ‘número dos’ del Vaticano abre la puerta a revisar el celibato

Ellas llaman a su situación “un continuo tira y afloja que despedaza el alma”. Pero no es solo su alma la que se resiente. En una época ya larga de crisis vocacionales, el amor mundano está causando más bajas en la Iglesia que la falta de fe. No hay estadísticas actualizadas ni los cálculos son fáciles, pero según Mauro Del Nevo, presidente de la asociación de presbíteros con familia Vocatio, “solamente en Italia los sacerdotes casados son 8.000 o 10.000 y en todo el mundo la cifra supera los 100.000”. Hasta l’Osservatore Romano intentó un cálculo de los sacerdotes que habían pedido dispensa entre 1970 y 1995 y la cifra rondó los 46.000. Los años en que se solicitaron más dispensas fueron 1976 y 1977, entre 2.500 y 3.000, y en la actualidad el Vaticano concede unas 700 al año. La carta de las 26 mujeres no habla, en cualquier caso, de números, sino de sufrimiento.
“Cuando, destrozados por tanto dolor, nos decidimos a un alejamiento definitivo, las consecuencias no son menos devastadoras y a menudo queda una cicatriz de por vida tanto en ellos como en nosotras. Las únicas alternativas son el abandono del sacerdocio o la condena perpetua a una relación secreta. En el primero de los casos, la grave situación con la que la pareja tiene que chocar se vive con gran sufrimiento por parte de los dos: porque también nosotras deseamos que la vocación sacerdotal de nuestros compañeros pueda ser vivida plenamente, que puedan seguir sirviendo a la comunidad. La segunda opción, el mantenimiento de una relación secreta, conlleva una vida escondiéndose continuamente, con la frustración de un amor incompleto que ni siquiera puede soñar con un hijo, que no puede existir a la luz del sol. Puede parecer una situación hipócrita, permanecer célibes teniendo una mujer al lado, en silencio, pero desgraciadamente no pocas veces nos vemos obligadas a esta dolorosa elección”.
El celibato se puede discutir porque no es un dogma, sino una tradición eclesiástica”
Pietro Parolin
secretario de Estado del Vaticano
Las 26 firmantes piden una reunión con el Papa, tal vez alentadas por unas declaraciones de Pietro Parolin, el nuevo secretario de Estado del Vaticano, quien admitió que “el celibato se puede discutir porque no es un dogma, sino una tradición eclesiástica”. No obstante, Jorge Mario Bergoglio siempre se mostró a favor del celibato, si bien siguió manteniendo amistad con algunos de sus colaboradores que optaron por colgar los hábitos por amor. En Sobre el cielo y la tierra, un libro de conversaciones publicado junto al rabino Abraham Skorka –con el que viajará a Tierra Santa el próximo fin de semana–, el entonces arzobispo de Buenos Aires dejaba claro que lo prefería incluso “con todos los pros y los contras que conlleva, porque en diez siglos de experiencias hay más puntos positivos que errores; la tradición tiene un peso y una validez”.
El anterior obispo de Buenos Aires incluso ponía el ejemplo de cómo actuar ante un caso real: “Si uno viene a verme y me dice que ha dejado embarazada a una mujer, yo lo escucho, intento tranquilizarlo y poco a poco le hago entender que el derecho natural está antes que su derecho como sacerdote. Y, como consecuencia, debe dejar el ministerio y hacerse cargo del hijo, incluso en el caso de que decida no casarse con la mujer. Porque de la misma forma que aquel niño tiene derecho a tener una madre, también tiene derecho a tener un padre con una cara. Ahora”, continuaba Bergoglio, “si un cura me dice que se ha dejado llevar por la pasión, que ha cometido un error, lo ayudo a corregirse… La doble vida no nos hace bien, no me gusta, significa dar sustancia a la falsedad”.

jueves, 15 de mayo de 2014

La crisis y los valores de la familia

PUBLICADO EN DEIA

POR IGNACIO TORO - Jueves, 15 de Mayo
HOY, 15 de mayo, la ONU celebra el XX aniversario del Día internacional de la Familia, en reconocimiento a su esencial función en nuestras sociedades modernas.
La crisis nos está enseñado, entre otras cosas, que es la solidaridad de las familias la que está soportando en gran parte la atención de millones de personas en situación crítica. Abuelos, padres, hermanos, y otros miembros familiares ayudan y acogen a los parados y a los que la crisis ha empobrecido.
Sin embargo, el cambio general producido en las últimas décadas ha sido muy acusado en lo que se refiere a los valores familiares. Nuestros mayores, recién salidos de una terrible guerra, afrontaban la vida con unos principios sólidos: trabajar mucho, gastar poco y divertirse lo justo. La austeridad era la norma. La cultura que observamos hoy en nuestra juventud es, salvando numerosas excepciones, la contraria. Se aspira a trabajar poco, a ganar mucho dinero, y se valora tener mucho tiempo para el ocio.
Como en todo, hay que buscar un término medio, pero me parece que hemos basculado excesivamente hacia los valores del consumismo, olvidando los de la austeridad.
La familia es la primera escuela de los jóvenes. Los padres son los que han de transmitir la cultura del esfuerzo, la austeridad y la solidaridad. Junto a eso, deberíamos dar a los hijos menos cosas materiales y más bienes intangibles, como el tiempo, la dedicación, el afecto, la educación.
Pero estamos en una sociedad consumista, se nos incita a consumir cuanto más mejor y conviene inmunizar a nuestros hijos frente a sus atractivos. Muchos niños y adolescentes están sufriendo una nueva forma de acoso (bullying) que consiste en el temor a ser rechazados por el grupo porque no van a la última, porque no visten ciertas marcas o no tienen el teléfono móvil de ultimísima generación.
El fenómeno ha sido revelado por un estudio llevado a cabo por Unicef sobre la vida familiar en Reino Unido. Allí, se hace "una radiografía de unos padres que sucumben a las demandas de tecnología, ropa o zapatillas deportivas de las marcas con más estatus, en un esfuerzo por proteger a sus retoños de un entorno hiperconsumista".
Pero muchos padres caen también en la trampa consumista. Como si estuviera astutamente planeado, entran en un remolino vertiginoso, de manera que es necesario trabajar más para poder consumir más y hay que consumir más porque el exceso de trabajo quita tiempo, y la falta de tiempo genera, como efecto de compensación, el consumo.
Es una realidad que la están viviendo muchos niños y adolescentes: necesitan tener para ser aceptados; para ellos, las marcas marcan, y carecer de lo que todos disponen les convierte en extraños al grupo. Ciertamente, los padres han de fomentar la personalidad de los hijos en este escenario de grupo agresivo. Una vez inmersos en la rueda consumista, les va a resultar muy difícil salir, porque les hemos dado gato por liebre: juguetes por tiempo y cosas por afecto. Hemos querido suplir con alta tecnología nuestra baja cuota de dedicación familiar.
Pero los padres también somos víctimas del consumismo y los hijos sufren directamente las consecuencias. Podríamos decir que ellos están en la calle y deben enfrentarse a un mundo en el que prima el principio del vales lo que tienes, la regla del iceberg: si no despuntas te quedas sumergido, es decir, que simplemente no puedes respirar.
Ernst Schumacher decía, en los años 70, que la virtud que más necesita nuestra sociedad es la sobriedad. En efecto, en un ambiente hiperconsumista como el que nos envuelve, mucho más extremo que hace cuarenta años, la sobriedad es la mejor vacuna. Quizá de lo que más necesidad tenemos hoy día es de carecer. Por eso, no estaría de más que diéramos menos a nuestros hijos, menos cosas materiales y más bienes intangibles, esos que no pesan pero que dan peso personal, como el tiempo, la dedicación, el afecto, la presencia, la educación, etc. El error de muchos padres es que atienden a los deseos y caprichos de sus hijos cuando lo que deben hacer es atender a sus necesidades, materiales y afectivas. Si hacemos lo primero, los convertimos en déspotas caprichosos; si lo segundo, invertimos en oportunidades para crecer y madurar.
Para prevenir a nuestros hijos del nuevo bullying podemos comenzar predicando con el ejemplo. Si nosotros estamos atrapados en la rueda del consumismo, si la excursión familiar del fin de semana consiste en visitar unos grandes almacenes, si solo hablamos de qué coche me gustaría tener, del próximo teléfono móvil o de "mira fulanito qué casa tiene", estaremos metiendo a nuestros hijos en un remolino que los absorbe hacia un agujero sin fondo. Consumamos cariño, sentido del humor, ganas de hacer bien las cosas, exigencia, alegría… y evitaremos que ellos queden consumidos por el consumismo.

Los vecinos fuerzan a irse a un cura que llamó “adúlteras” a las mujeres Pablo Taboada

El País

Los vecinos del pueblo de Punxín llevaban días impidiendo los oficios religiosos
En menos de 48 horas, el municipio ourensano de Punxín (800 vecinos) ha desterrado al cura que faltó al respeto a los vecinos. Acostumbrados a luchar contra su propio alcalde por el agua tóxica a precio de oro que sale de sus grifos, acaban de echar al sacerdote que nada más desembarcar allí les llamó “viciosos” a ellos y “adúlteras” a ellas por dedicar más tiempo de sus vidas a los bares que a los oficios religiosos. Tras dos meses escandalizados por la actitud del párroco, en Punxín prefieren sotanas caídas antes que sermones molestos. “Ni las mujeres somos adúlteras ni los hombres unos viciosos, así que preferimos estar un tiempo sin cura que seguir con él dentro de nuestra iglesia”, afirma una vecina, todavía indignada, que optó por mudar su fe a otra parroquia desde que Jesús Conde ocupó el púlpito punxinés. ··· Ver noticia ···

Domingo 18 de Mayo, 5º de Pascua: El Camino José Antonio Pagola



Al final de la última cena, los discípulos comienzan a intuir que Jesús ya no estará mucho tiempo con ellos. La salida precipitada de Judas, el anuncio de que Pedro lo negará muy pronto, las palabras de Jesús hablando de su próxima partida, han dejado a todos desconcertado y abatidos. ¿Qué va ser de ellos?
Jesús capta su tristeza y su turbación. Su corazón se conmueve. Olvidándose de sí mismo y de lo que le espera, Jesús trata de animarlos:”Que no se turbe vuestro corazón; creed en Dios y creed también en mí”. Más tarde, en el curso de la conversación, Jesús les hace esta confesión: “Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí”. No lo han de olvidar nunca.

“Yo soy el camino”. El problema de no pocos no es que viven extraviados o descaminados. Sencillamente, viven sin camino, perdidos en una especie de laberinto: andando y desandando los mil caminos que, desde fuera, les van indicando las consignas y modas del momento.
Y, ¿qué puede hacer un hombre o una mujer cuando se encuentra sin camino? ¿A quién se puede dirigir? ¿Adónde puede acudir? Si se acerca a Jesús, lo que encontrará no es una religión, sino un camino. A veces, avanzará con fe; otras veces, encontrará dificultades; incluso podrá retroceder, pero está en el camino acertado que conduce al Padre. Esta es la promesa de Jesús.

“Yo soy la verdad”. Estas palabras encierran una invitación escandalosa a los oídos modernos. No todo se reduce a la razón. La teoría científica no contiene toda la verdad. El misterio último de la realidad no se deja atrapar por los análisis más sofisticados. El ser humano ha de vivir ante el misterio último de la realidad
Jesús se presenta como camino que conduce y acerca a ese Misterio último. Dios no se impone. No fuerza a nadie con pruebas ni evidencias. El Misterio último es silencio y atracción respetuosa. Jesús es el camino que nos puede abrir a su Bondad.
“Yo soy la vida”. Jesús puede ir transformando nuestra vida. No como el maestro lejano que ha dejado un legado de sabiduría admirable a la humanidad, sino como alguien vivo que, desde el mismo fondo de nuestro ser, nos infunde un germen de vida nueva.
Esta acción de Jesús en nosotros se produce casi siempre de forma discreta y callada. El mismo creyente solo intuye una presencia imperceptible. A veces, sin embargo, nos invade la certeza, la alegría incontenible, la confianza total: Dios existe, nos ama, todo es posible, incluso la vida eterna. Nunca entenderemos la fe cristiana si no acogemos a Jesús como el camino, la verdad y la vida.

Carta al papa Francisco para que se cuide de la manipulación Óscar Fortin

Querido papa Francisco, le escribo esta carta, ante todo, como apoyo al extraordinario testimonio que da usted del Evangelio en medio de un Vaticano lleno de contradicciones. Su forma de lucha la encontramos en su manera de ser evangelio y buen pastor con olor de oveja. El mundo sabe reconocerse en ella y se lo manifiesta de miles maneras con sus sonrisas, sus niños, sus enfermos y muchas veces con sus lágrimas de alegría y de reconocimiento. El mundo tiene sed de la verdad, de la sensibilidad, de la ternura, de la justicia, de la humildad y de mucha misericordia. En su persona, los cristianos y cristianas de buena fe reconocen el elegido del Resucitado. Usted lo hace presente a través la alegría de su fe, de su amor y de su esperanza. SEGUIR LEYENDO

El tiempo de las utopías mínimas Leonardo Boff, teólogo y escritor


No es verdad que vivamos tiempos pos-utópicos. Aceptar esa afirmación es mostrar una representación reduccionista del ser humano. Este no es solamente un dato que está ahí cerrado, vivo y consciente, al lado de otros seres. También es un ser virtual. Esconde dentro de sí virtualidades ilimitadas que pueden irrumpir y concretarse. Es un ser de deseo, portador del principio esperanza (Bloch), permanentemente insatisfecho y buscando siempre cosas nuevas. En el fondo es un proyecto infinito, en busca de un oscuro objeto que le sea adecuado.
De ese trasfondo virtual es de donde nacen los sueños, los pequeños y grandes proyectos y las utopías mínimas y máximas. Sin ellas el ser humano no vería sentido a su vida y todo sería gris. Una sociedad sin una utopía dejaría de ser sociedad, no tendría un rumbo pues se hundiría en los pantanos de los intereses individuales o corporativos. Lo que ha entrado en crisis no son las utopías, sino cierto tipo de utopía, las utopías maximalistas venidas del pasado.
Los últimos siglos han estado dominados por utopías maximalistas. La utopía iluminista que universalizaría el imperio de la razón contra todos los tradicionalismos y autoritarismos. La utopía industrialista de transformar las sociedades con productos sacados de la naturaleza y de las invenciones técnicas. La utopía capitalista de llevar progreso y riqueza a todo el mundo. La utopía socialista de generar sociedades igualitarias y sin clases. Las utopías nacionalistas bajo la forma de nazifascismo que, a partir de una nación poderosa, con “raza pura”, rediseñaría la humanidad, imponiéndose a todo el mundo. Actualmente la utopía de la salud total, gestando las condiciones higiénicas y medicinales, que busca la inmortalidad biológica o la prolongación de la vida hasta la edad de las células (cerca de 130 años). La utopía de un único mundo globalizado bajo la égida de la economía de mercado y de la democracia liberal. La utopía de los ambientalistas radicales que sueñan con una Tierra virgen y con el ser humano totalmente integrado en ella, y otras.
Estas son las utopías maximalistas. Proponían lo máximo. Muchas de ellas fueron impuestas con violencia o generaron violencia contra sus opositores. Tenemos hoy suficiente distancia en el tiempo para confirmar que estas utopías maximalistas frustraron al ser humano. Entraron en crisis y perdieron su fascinación De ahí que hablemos de tiempos pos-utópicos. Pero pos se refiere a este tipo de utopía maximalista. Ellas dejaron un rastro de decepción y de depresión, especialmente, la utopía de la revolución absoluta de los años 60-70 del siglo pasado, como la cultura hippy y sus derivados.
Pero la utopía permanece porque pertenece al espíritu humano. Hoy la búsqueda se orienta hacia las utopías minimalistas, aquellas que, al decir de Paulo Freire, realizan lo “posible viable”, hacen a la sociedad “menos malvada y menos difícil el amor”. Se nota por todas partes la urgencia latente de utopías de simple mejora del mundo. Todo lo que nos entra por las muchas ventanas de la información nos lleva a sentir que el mundo no puede continuar así como está. Cambiar, y si no se puede cambiar, por lo menos mejorar.
No puede continuar la absurda acumulación de riqueza como jamás la hubo en la historia (85 más ricos tienen ingresos equivalentes a los de 3.570 millones de personas, como denunciaba la ONG Oxfam Intermón en enero de este año en Davos). Para ellos, el sistema económico-financiero no está en crisis; al contrario, ofrece oportunidades de acumulación como nunca antes en la historia devastadora del capitalismo. Hay que poner un freno a la voracidad productivista que asalta los bienes y servicios de la naturaleza con vistas a la acumulación y produce gases de efecto invernadero que alimentan el calentamiento global, que si no se detiene, puede producir un armagedón ecológico.
Las utopías minimalistas, a decir verdad, son aquellas que vienen siendo implementadas por el gobierno actual del PT y sus aliados con base popular: garantizar que el pueblo coma dos o tres veces al día, pues el primer deber de un Estado es garantizar la vida de sus ciudadanos. Esto no es asistencialismo sino humanitarismo en grado cero. Son los proyectos “mi casa-mi vida”, “luz para todos”, el aumento significativo del salario mínimo, el “Prouni” que permite el acceso a los estudios superiores a estudiantes socialmente menos favorecidos, los “puntos de cultura” y otros proyectos populares que no cabe aquí enumerar.
A nivel de las grandes mayorías son verdaderas utopías mínimas viables: recibir un salario que cubra las necesidades de la familia, tener acceso a la salud, mandar los hijos a la escuela, conseguir un transporte colectivo que nos les robe tanto tiempo de vida, contar con servicios sanitarios básicos, disponer de lugares de ocio y de cultura y una pensión digna para enfrentarse a los achaques de la vejez.
La consecución de estas utopías minimalistas crea la base para utopías más altas: aspirar a que los pueblos se abracen en la fraternidad, que no guerreen entre sí, que se unan todos para preservar este pequeño y bello planeta Tierra, sin el cual ninguna utopía maximalista o minimalista puede ser proyectada. El primer oficio del ser humano es vivir libre de necesidades y gozando un poco del reino de la libertad. Y al final poder decir: “valió la pena”.
Leonardo Boff escribió: Virtudes para otro mundo posible, 3 vol., Sal Terrae 2005.

Traducción de MJ Gavito Milano