FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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domingo, 16 de abril de 2017

El presente franquista de la Semana Santa


María Serrano

Muchas de las cofradías que salen en procesión en pleno siglo XXI por la Semana Santa de ciudades y pueblos de España siguen guardando estrechos vínculos con la dictadura, el franquismo y sus personajes. La increíble admiración del clero con el régimen se puede confirmar que no acabó con la muerte del dictador el 20 de noviembre de 1975.
Una clara muestra del binomio franquismo-religión se observa con la Virgen de la Macarena en Sevilla, donde descansan los restos del general franquista Gonzalo Queipo de Llano, cuyo fajín ha salido durante décadas con la Virgen hasta el año 2011. La actual basílica fue construida en los años 40, en plena posguerra española, con los favores del general del Ejército del Sur, responsable de la muerte de más de 14.000 civiles, solo en la provincia de Sevilla.··· Ver noticia ·

El Dios crucificado y el pueblo crucificado

 Juan José Tamayo
Tamayo3En fechas tan señaladas para las iglesias cristianas como las de “Semana Santa” y coincidiendo con el Quinto Centenario de la Reforma Protestante me viene a la memoria la expresión “teología de la cruz” que el joven teólogo Martin Lutero utilizó en 1518 durante la disputa de Heidelberg. Lo hizo en polémica con la “teología de la gloria” del cristianismo eclesiástico medieval, representada en la figura triunfante del Pantocrator de las iglesia románicas. Llevaba razón. La cruz de Cristo, como Jürgen Moltmann ha demostrado en su libro El Dios crucificado, constituye la base y la crítica de toda teología cristiana. Lástima que pronto la teología de la cruz se tornara conformista con el orden burgués y que, apoyándose en ella, Lutero justificase la violencia de los príncipes contra la Guerra de los Campesinos y el asesinato de la figura más representativa del ala izquierda del protestantismo naciente, Thomas Müntzer, a quien Ernst Bloch llama “teólogo de la revolución” (Thomas Müntzer, teólogo de la revolución, traducción de Jorge Deiker Robles, Ciencia Nueva, Madrid, 1968)1.
Inspirándose en la práctica revolucionaria de Müntzer, Bloch defiende la necesidad de unificar “el marxismo y la ilusión de lo absoluto en una misma singladura y un mismo plan de operaciones, y lo hacen en cuanto energía de ese viaje y conclusión de todo universo en el que el ser humano fuera un ser oprimido, despreciable y acabado, en cuanto reorganización del planeta Tierra y vocación creación e imposición del Reino” (E. Bloch, Thomas Muntzer, teólogo de la revolución, Antonio Machado Libros, 2002, 255).
El tema del Dios crucificado está presente en la primera de las novelas de la Trilogía de la noche titulada La noche, del escritor judío Elie Wiesel, Premio Nóbel de la Paz en 1986 y superviviente de los campos de concentración de Auschwitz y Buchenwald, donde fueron asesinados su padre, su madre y su hermana menor. En dicha novela hace un relato patético y estremecedor del que fue testigo: “La SS colgó a dos hombres judíos y a un joven delante de todos los internados en el campo [de concentración]. Los hombres murieron rápidamente, la agonía del joven duró media hora. “¿Dónde está Dios? ¿Dónde está Dios?”, preguntó uno detrás de mí. Cuando después de largo tiempo el joven continuaba sufriendo, colgado del lazo, oí otra vez al hombre decir: “¿Dónde está Dios ahora?”. Y en mí mismo escuché la respuesta: “¿Dónde está? Aquí. Colgado del patíbulo”.
En una de sus cartas desde el cautiverio, la dirigida el 16 de abril de 1944 a su amigo y posterior editor Eberhard Begthe, Dietrich Bonhoeffer, teólogo mártir del nazismo, vuelve sobre el tema ofreciendo otra imagen de Dios muy alejada de aquella que lo sitúa en el cielo disfrutando de una pacífica y eterna vejez. “Dios clavado en la cruz, -afirma- permite que lo echen del mundo […]. Dios es impotente y débil en el mundo, y solo así Dios está con nosotros y nos ayuda” […]. Cristo no nos ayuda por su omnipotencia, sino por su debilidad y sus sufrimientos.”
En un texto de 1978 de gran profundidad teológica, el teólogo Ignacio Ellacuría, asesinado el 16 de noviembre de 1989 en San Salvador junto con cinco compañeros jesuitas y dos mujeres salvadoreñas colaboradoras en el servicio doméstico, historifica la idea del “Dios crucificado” y la traduce en la experiencia sufriente del “pueblo crucificado”, que define como “aquella colectividad que, siendo la mayoría de la humanidad. Debe su situación de crucifixión a un ordenamiento social promovido y sostenido por una minoría, que ejerce su dominio”. Desde entonces, el “pueblo crucificado” se convirtió en categoría mayor de su teo-política de la liberación y en el principal signo de los tiempos. Se refiere a todos los pueblos a quienes los poderosos siguen despojando de su dignidad y arrebatándolos la vida prematura e impunemente.
Albert Camus afirmaba no conocer a ninguna persona que hubiera dado la vida por defender el argumento ontológico de Anselmo de Canterbury. Quizá tampoco por creer en el Dios motor inmóvil de Aristóteles, idea utilizada por Tomás de Aquino para demostrar filosóficamente la existencia de Dios, ni en el Dios sustancia infinita, eterna y dotada de los atributos de la independencia, la omnisciencia y omnipresencia –todos terminados en CIA-, de Descartes. Yo tampoco la daría. Como diagnosticara Nietzsche en Así hablaba Zaratustra y La gaya ciencia, ese Dios está muerto y bien muerto. El propio Camus reformula el principio cartesiano “pienso, luego existo” como “me indigno, luego existimos”, existimos en cuanto seres humanos sufrientes e indignados por la injusticia.
Hay otras imágenes más creíbles de Dios y más acordes con los acontecimientos que celebra el cristianismo estos días. Una es la propuesta metafóricamente por el intelectual portugués Boaventura de Sousa Santos: el Dios activista de los derechos humanos, que es un Dios subalterno y se enfrenta con el Dios invocado por los opresores. Otra es la imagen de José Saramago: “Dios es el silencio del universo y el ser humano la voz que ha sentido a ese silencio”. En esas imágenes sí se puede creer. De las otras me declaro ateo.

Juan José Tamayo es director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría”, de la Universidad Carlos III de Madrid y autor de Invitación a la utopía. Estudio histórico para tiempos de crisis (Trotta Editorial, Madrid)
Diario EL PAÍS, 14 DE ABRIL 2017

El Papa advierte en la Vigilia Pascual del riesgo de “acostumbrarnos a convivir con el sepulcro”


Jesús Bastante

Resurrección3Papa Francisco6“¡El Señor está vivo, y queriendo resucitar en tantos rostros que han sepultado la esperanza!”
Francisco reivindica el papel de las mujeres, “capaces de no evadirse, capaces de aguantar”
En la oscuridad de la noche, una luz se abre paso. Es Jesús, que vive, que ha resucitado. La fe cristiana cobra todo su sentido en esta noche, en que se pasa de la aparente derrota a la victoria definitiva, de la muerte a la vida, de la cruz al sepulcro vacío. Y los cristianos tienen la obligación de anunciarlo. “Si no somos capaces, entonces no somos cristianos”, clamó Francisco
durante la Vigilia Pascual.··· Ver noticia

sábado, 15 de abril de 2017

alvaro fraile - contigo me la juego - SOL. FE. ANDO

Las diversas perspectivas de los cuatro relatos evangélicos de la pasión


Albert Vanhoye

En estos últimos años, la exégesis de los evangelios ha venido cumpliendo una evolución de notable importancia. Hasta hace poco, estaba dominada por el método de la Formgeschichte (Historia de las formas), que no se interesaba más por cada perícopa en particular que por la obra en conjunto. Había varias formas distintas: sentencias sueltas, apotegmas, parábolas, narraciones de milagros, relatos biográficos, y se trataba de determinar su ambiente de formación y su historia en la tradición de la Iglesia primitiva. Los evangelios eran así, despedazados en pequeños fragmentos y no parecían verdaderos libros, sino más bien colecciones de material para la predicación, compilaciones de recuerdos diversos. Este estudio tenía su utilidad, pero también sus límites. Hoy, los exégetas se percatan de tales límites y reconocen la necesidad de considerar cada uno de los evangelios en su conjunto, ya que cada uno tiene sus propias perspectivas y su propio mensaje. Advierten que el sentido de los distintos elementos particulares no puede ser bien entendido sin un estudio de la orientación general que ha determinado la elección del autor; por eso se manifiestan atentos a la composición de la obra y a su unidad interna. ··· Ver noticia ···

CIENCIA Y AMABILIDAD

col ima

Entrevista de Ima Sanchís a Richard Davidson, doctor en Neuropsicología, investigador en neurociencia afectiva, en La Contra, de La Vanguardia, 27 de marzo de 2017.
“Nací en Nueva York y vivo en Madison (Wisconsin), donde soy profesor de Psicología y Psiquiatría en la universidad. La política debe basarse en lo que nos une, solo así podremos reducir el sufrimiento en el mundo. Creo en la amabilidad, en la ternura y en la bondad, pero debemos entrenarnos en ello”.
Su investigación se centra en las bases neuronales de la emoción y los métodos para promover desde la ciencia el florecimiento humano, incluyendo la meditación y las prácticas contemplativas. Fundó y preside el Centro de Investigación de Mentes Saludables en la Universidad de Wisconsin-Madison, donde se llevan a cabo investigaciones interdisciplinarias con rigurosidad científica sobre las cualidades positivas de la mente, como la amabilidad y la compasión. Ha cosechado importantes premios y está considerado una de las cien personas más influyentes del mundo según la revista Time. Tiene multitud de investigaciones y varios libros publicados. Ha ofrecido un seminario para Estudios Contemplativos en Barcelona.
Yo investigaba los mecanismos cerebrales implicados en la depresión y en la ansiedad.
…Y acabó fundando el Centro de Investigación de Mentes Saludables.
Cuando estaba en mi segundo año en Harvard se cruzó en mi camino la meditación y me fui a la India a investigar cómo entrenar mi mente. Obviamente mis profesores me dijeron que estaba loco, pero aquel viaje marcó mi futuro.
…Así empiezan las grandes historias.
Descubrí que una mente en calma puede producir bienestar en cualquier tipo de situación. Y cuando desde la neurociencia me dediqué a investigar las bases de las emociones, me sorprendió ver cómo las estructuras del cerebro pueden cambiar en tan solo dos horas.
¡En dos horas!
Hoy podemos medirlo con precisión. Llevamos a meditadores al laboratorio; y antes y después de meditar les tomamos una muestra de sangre para analizar la expresión de los genes.
¿Y la expresión de los genes cambia?
Sí, y vemos como en las zonas en las que había inflamación o tendencia a ella, esta desciende abruptamente. Fueron descubrimientos muy útiles para tratar la depresión. Pero en 1992 conocí al Dalái Lama y mi vida cambió.
Un hombre muy nutridor.
“Admiro vuestro trabajo, me dijo, pero considero que estáis muy centrados en el estrés, la ansiedad y la depresión; ¿no te has planteado enfocar tus estudios neurocientíficos en la amabilidad, la ternura y la compasión?”.
Un enfoque sutil y radicalmente distinto.
Le hice la promesa al Dalái Lama de que haría todo lo posible para que la amabilidad, la ternura y la compasión estuvieran en el centro de la investigación. Palabras jamás nombradas en ningún estudio científico.
¿Qué ha descubierto?
Que hay una diferencia sustancial entre empatía y compasión. La empatía es la capacidad de sentir lo que sienten los demás. La compasión es un estadio superior, es tener el compromiso y las herramientas para aliviar el sufrimiento.
¿Y qué tiene que ver eso con el cerebro?
Los circuitos neurológicos que llevan a la empatía o a la compasión son diferentes.
¿Y la ternura?
Forma parte del circuito de la compasión. Una de las cosas más importantes que he descubierto sobre la amabilidad y la ternura es que se pueden entrenar a cualquier edad. Los estudios nos dicen que estimulando la ternura en niños y adolescentes mejoran sus resultados académicos, su bienestar emocional y su salud.
¿Y cómo se entrena?
Les hacemos llevar a su mente a una persona próxima a la que aman, revivir una época en la que esta sufrió y cultivar la aspiración de librarla de ese sufrimiento. Luego ampliamos el foco a personas que no les importan y finalmente a aquellas que les irritan. Estos ejercicios reducen sustancialmente el bullying en las escuelas.
De meditar a actuar hay un trecho.
Una de las cosas más interesantes que he visto en los circuitos neuronales de la compasión es que la zona motora del cerebro se activa: la compasión te capacita para moverte, para aliviar el sufrimiento.
Ahora quiere implementar en el mundo el programa Healthy minds (mentes sanas).
Fue otro de los retos que me lanzó el Dalái Lama, y hemos diseñado una plataforma mundial para diseminarlo. El programa tiene varios pilares: la atención; el cuidado y la conexión con los otros; la apreciación de ser una persona saludable (encerrarse en los propios sentimientos y pensamientos es causa de depresión)…
…Hay que estar abierto y expuesto.
Sí. Y por último tener un propósito en la vida, algo que está intrínsecamente relacionado con el bienestar. He visto que la base de un cerebro sano es la bondad, y la entrenamos en un entorno científico, algo que no se había hecho nunca.
¿Cómo se puede aplicar a nivel global?
A través de distintos sectores: educación, sanidad, gobiernos, empresas internacionales…
¿A través de los que han potenciado este mundo oprimido en el que vivimos?
Tiene razón, por eso soy miembro del consejo del Foro Económico Mundial de Davos, para convencer a los líderes de que hay que hacer accesible lo que sabe la ciencia sobre el bienestar.
¿Y cómo les convence?
Mediante pruebas científicas. Les expongo, por ejemplo, una investigación que hemos realizado en distintas culturas: si interactúas con un bebé de seis meses a través de dos marionetas, una que se comporta de forma egoísta y otra amable y generosa, el 99% de los niños prefieren el muñeco cooperativo.
Cooperación y amabilidad son innatas.
Sí, pero frágiles; si no se cultivan se pierden. Por eso yo, que viajo muchísimo (una fuente de estrés), aprovecho los aeropuertos para enviar mentalmente a la gente con la que me cruzo buenos deseos, y eso cambia la calidad de la experiencia. El cerebro del otro lo percibe.
Apenas un segundo para seguir en lo suyo.
La vida son solo secuencias de momentos. Si encadenas esas secuencias, la vida cambia.
El mindfulness es hoy un negocio.
Cultivar la amabilidad es mucho más efectivo que centrarse en uno mismo. Son circuitos cerebrales distintos. A mí no me interesa la meditación en sí misma sino cómo acceder a los circuitos neuronales para cambiar tu día a día, y sabemos cómo hacerlo.

Ima Sanchís

viernes, 14 de abril de 2017

Cómo anunciar hoy la Cruz de nuestro Señor Jesucristo


Leonardo Boff


Cristo Campesino 1Cambian los clavos, otros son los verdugos; la víctima sigue siendo la misma: Cristo que es crucificado y agoniza en los pobres, oprimidos y pequeños. ¿Cómo denunciar hoy los verdugos? ¿Cómo alertar a la “turbamulta” que es, en su inconsciencia, seducida y manipulada por la destreza de las raposas de este mundo? ¿Cómo traducir, en la predicación, la primacía paulina de la sabiduría de la cruz?
Inicialmente es preciso ampliar nuestra comprensión de cruz y de muerte. Muerte no es solamente el último momento de la vida. Es la vida toda que va muriendo, limitándose, hasta sucumbir en un límite último. Por esto preguntar: ¿Cómo murió Cristo? equivale a preguntar: ¿Cómo vivió? ¿Cómo asumió los conflictos de la vida? ¿Cómo acogió el caminar de la vida que va hasta terminar de morir? Él asumió la muerte en el sentido de haber asumido todo lo que trae la vida: alegrías y tristezas, conflictos y enfrentamientos, por causa de su mensaje y de su vida. ··· Ver noticia ···

"TE VAN A CRUCIFICAR": LA SOLEDAD DE LAS VÍCTIMAS DE ABUSOS SEXUALES

col cris sanchez

«Te van a crucificar», vaticinó un juez ante la propuesta de una víctima de abusos sexuales de denunciar por la vía penal. Dar el paso supone exponerse ante la opinión pública y adentrarse en un calvario de interrogatorios, informes físicos, psíquicos y cuestionamientos que, lejos de ayudar en su proceso de sanación, provoca «que te tomen por mentirosa, que te sientas doblemente víctima», admite una de ellas.
«No denuncié por lo penal porque no me merecía que me hicieran más daño. Tenía claro que tenía que hacer justicia pero, por mi situación psicológica en aquel momento, no podía exponerme a ser revictimizada. Yo era una víctima abusada ya de adulta y sabía que la sospecha iba a pesar sobre mí». Llamémosla Ana. Sufrió abusos sexuales por parte de un sacerdote siendo mayor de edad y ha necesitado años de terapia, de altos y de bajos, para caminar hacia un proceso de sanación en el que todavía está inmersa.
«Un juez me advirtió abiertamente que dar el paso es "como si te crucificaran". El motivo es que la propia víctima es la única que puede desmontar con su relato la presunción de inocencia del autor del delito, ya que este tipo de abusos se cometen en la intimidad, sin testigos ni pruebas», explica. Es la palabra de uno contra la del otro, con el agravante de que «suelen pasar muchos años entre el abuso y el momento en que la víctima está preparada para contarlo, con lo que eso conlleva de posibles contradicciones a la hora de elaborar el relato». Ahí viene la segunda parte: «Que te traten como si fueras un mentiroso».
Su caso en la justicia civil ha prescrito. Lo que sí hizo en su día fue denunciar por la vía canónica, «fundamentalmente por razones terapéuticas, porque en el camino que estaba recorriendo era muy importante contar la verdad. Una de las cosas que más me pesaba era tener que vivir con ese secreto encima». Ella, reconoce, tuvo la suerte de «estar bien acompañada, con profesionales que conocían cada paso que dar». Pero, con la perspectiva de la experiencia, denuncia que en España «es necesario que se desarrollen los protocolos de actuación para las víctimas de abuso sexual por parte de la justicia civil, porque las víctimas no saben qué pasos dar ni cómo hacerlo».
En el caso de la Iglesia, «sí que existe un protocolo de actuación en la web de la Conferencia Episcopal Española, aunque es difícil de encontrar y alienta cierta desconfianza hacia las víctimas». Esto provoca que quienes se arman de valor para denunciar «actúen un poco por tanteo, algo que luego se puede volver en su contra si se cometen errores».
«Tiene 20 años, pero no ha superado 2º de Bachillerato»
Llamémoslo Adrián. Era un adolescente cuando se armó de valor para denunciar a su supuesto agresor, un profesor del colegio en el que empezaba 1º de la ESO. Para él y su familia parte de la sanación pasaba por lograr que se hiciera justicia: «Si no lo hubiéramos denunciado no podríamos dormir por la noche», dice su padre. Pero en medio del proceso tuvieron que parar «porque mi hijo estaba muy mal». Cuando cumplió los 18 años retomó la denuncia.
Ahora el joven tiene 20 años. Desde hace tres no es capaz de entrar en un aula, por lo que todavía no ha logrado aprobar 2º de Bachillerato. «Es totalmente incapaz de ir a clase, tiene fobia al colegio, sufre episodios de ansiedad y de estrés, tiene pocos amigos y no se fía de nadie... Desde hace años no duerme bien por la noche y tiene pesadillas recurrentes». Juan Cuatrecasas habla con dolor por ver sufrir a su hijo, pero también con mucha claridad, porque su objetivo es «ayudar a otros para que no pasen por lo mismo que hemos pasado nosotros». De hecho, desde hace poco decidió, tras preguntar al psiquiatra de Adrián, «dejar de ocultar mi rostro. No quería seguir tapándome como si mi hijo y yo fuéramos los malos».
Todo comenzó en 2008 en un colegio de Lejona, en Vizcaya. Presuntamente, el menor de 12 años sufrió «un abuso sexual continuado» -tal y como especifica la acusación- por parte de un profesor y el acoso de sus compañeros de colegio. Adrián dio el paso de denunciarlo por la vía penal en 2011, «con todo lo que eso conlleva». El maestro se declaró inocente y nueve años después el juicio está a la espera de fecha, por lo que, verdugo y víctima, jurídicamente, todavía no pueden definirse como tales.
Un proceso «muy desagradable»
Cuatrecasas recuerda especialmente la última sesión pericial a la que acudió su hijo al juzgado. «La anterior ya había sido desagradable, pero esta fue el colmo. Le hicieron preguntas en las que cuestionaron su tendencia sexual, le hicieron preguntas vejatorias sobre su intimidad... y hasta quisieron hacerle una exploración, pero por indicación del psiquiatra se negó. Habían pasado más de cinco años desde los abusos.... ¡qué iban a encontrar!», exclama el padre. «Este es un ejemplo claro del proceso de doble victimización que sufren los denunciantes».
Lo corrobora José Miguel Garrido, abogado del caso Vallmont, en el que 13 menores denunciaron a un profesor por abusos sexuales. «Siempre se pone en duda al denunciante. En nuestro caso, los padres se quejaban porque se trataba a los niños como si mintieran». Esto provoca «que la gente no quiera someterse a un proceso penal». Aunque finalmente ganaron el caso, «al final los niños no querían ni declarar porque estaban cansados de interrogatorios, de valoraciones... Para las víctimas es muy sacrificado».
«A mi hijo le han hecho una cantidad inmisericorde de análisis periciales, psiquiátricos, psicológicos... y al profesor nada o, al menos, oficialmente no hay constancia», añade Cuatrecasas. «Uno de los días que fue a declarar a la Fiscalía de menores tuvimos que sacarlo en brazos por la crisis de ansiedad que le causó contarlo todo de nuevo».
Para el padre de Adrián, algo falla en el tratamiento de estos casos y pide a los poderes públicos que articulen medidas, como por ejemplo, que se establezcan protocolos de acompañamiento para atender a las víctimas de abusos sexuales. «Lo peor de todo es lo solos que nos hemos sentido en todo este calvario». Otra de sus peticiones es que este tipo de delitos «no prescriban, porque un menor de edad, como mi hijo, con 12 años por ejemplo, muchas veces no sabe qué le está ocurriendo. Pero cuando crece y rebobina, se da cuenta, pero ya es tarde, porque el delito ya ha prescrito».

jueves, 13 de abril de 2017

JUEVES SANTO / VIERNES SANTO / DOMINGO DE RESURRECCIÓN

col quierover

Jueves Santo: La autoridad del Amor al servicio. Hay muchas formas de autoridad, pero la de Jesús, el verdadero Señor, se basa en el amor y el servicio.

Viernes Santo: La crisis más grande. Todos los años debemos leer la Pasión como si fuera la primera vez. No vale pensar que ya la conocemos. Nosotros cambiamos; nuestras circunstancias, nuestras expectativas. Debemos volver a la única verdad: el amor y el perdón han sido crucificados por la violencia del mundo.

Domingo de resurrección: Hoy se cumple. Hoy se cumple lo que estaba escrito. La resurrección del Señor, nuestra esperanza.

Jueves Santo: Comer juntos es Reino de Dios

Rufo González


Introducción: “Yo he recibido una tradición que procede del Señor” (1Cor 11, 23-26)
El Jueves Santo está centrado en la Cena del Señor, “el sacramento de la iglesia como tal” (Karl Rahner), al que “los otros sacramentos ( … ) están unidos y ordenados”, el que “contiene todo el bien espiritual de la Iglesia”, “fuente y cima de toda la predicación evangélica” (PO 5); el que es “raíz y quicio de la comunidad cristiana” (PO 6). Pablo cita esta “tradición” sobre el año 56, como “procedente del Señor, que él ha recibido y transmitido”. Se usaría en Antioquía de Siria sobre los años 40; es la más cercana a Jesús junto con Lc 22,14-20.



Pablo recuerda la institución de la cena al criticar el modo insolidario de celebrarla
– “tal como os reunís vosotros en común, no es posible comer la cena del Señor” (v. 21).
Parece que antes de la eucaristía hacían una comida fraterna. Pero esa comida es poco fraterna: no se esperaban para compartirla; cuando llegan los más pobres, ya no había comida para ellos y se ven obligados a pasar hambre. Basta recordar en qué consiste la Cena del Señor para que perciban la contradicción entre lo que celebran y lo que viven.

– “Haced esto en memoria mía” se dice respecto del pan y del vino. Sólo “en su recuerdo”, en su amor, está bien celebrarla. Si no se hace “en su amor”, no “recuerda al Señor”. Entonces la comida previa “no recordaba al Señor” porque no compartían amorosamente: no se esperan para comer juntos, hacen pasar hambre a los que no tienen, mientras otros exhiben hartura y ebriedad…

Sin “mesa compartida” no hay “memoria del Señor”
La estructura eclesial actual y la normativa litúrgica vigente hacen casi imposible el “recuerdo del Señor”. Es la consecuencia de la marginación secular del pueblo cristiano en la confección de la eucaristía y en la marcha de la Iglesia.
– ¿Puede ser signo del amor de Dios la lengua desconocida, la mesa-altar lejos y el ministro de espalda, los ropajes de farándula, el escalafón señorial y menestral, el hieratismo teatral, la falta de diálogo libre y la carencia de signos de igualdad, de sencillez, de amor mutuo, de verdad…?


– Para desgracia nuestra. lo más perceptible es hoy: la escala jerárquica del poder residente sólo en varones célibes, distinción de personas -no por su servicio, sino por lo rico de sus atuendos, el relieve político o social, etc.-, la inexpresividad ritual, la palabra clerical en exclusiva, no exigencia de ser justo y fraternal, la costumbre cultural, la carencia de espontaneidad y de vida, etc.
– una comunidad que celebra la eucaristía como una devoción religiosa, por imperativo legal, que entiende a Dios como Padre-patriarca-patrono, sometiéndose a Él para que le ayude en la vida.
– una comunidad que no es “pobre de espíritu”, ni los pobres pueden tener como suya, que exhibe lujo y diferencias innecesarias, que sólo varones célibes pueden decidir y ocupar ministerios, que impone leyes no evangélicas como indiscutibles, que margina a sectores eclesiales, etc.
– una comunidad que no sabe “reunirse, unirse, escucharse, discutir, rezar y decidir” juntos en el Espíritu de Jesús…


La eucaristía la hace la Iglesia y hace Iglesia
Hay que trabajar por que haya comunidades que puedan “reunirse, unirse, escucharse, discutir, rezar y decidir” juntos con el Espíritu de Jesús. Estas comunidades adultas volverán más significativa la “Cena del Señor”. La presencia de Jesús resucitado está en el pan y el vino compartidos en mesa de hermanos. Comerlos y beberlos es aceptar la entrega sacramental de Jesús por todos, actualizando su muerte y resurrección “hasta que vuelva” y nos incorpore a su reino definitivo. Pablo, al narrar la Cena en un clima “indigno”, nos está recordando la Cena que Jesús quiere: la celebrada en común amor y servicio mutuo, la que puede considerarse “el sacramento de la iglesia como tal” (Karl Rahner), el signo por el que se llega a conocer a la comunidad de Jesús y que la realiza. “En esto conocerán todos que sois discípulos míos: en que os tenéis amor entre vosotros” (Jn 14, 35). Una comunidad verdadera hace una verdadera eucaristía, que a su vez la hace más comunidad.

Oración: “Yo he recibido una tradición que procede del Señor” (1Cor 11,23-26)

Jesús de la eucaristía:
¿Puede decirnos hoy Pablo con razón:
“tal como os reunís vosotros en común, no es posible comer la cena del Señor”?


Los corintios habían pervertido tu Cena:
no respetaban tu amor, especialmente a los más débiles;
“cada cual se adelantaba a comer su propia cena”;
no se esperaban ni compartían los bienes;
los pobres pasan hambre y los ricos comen y beben demasiado;
“unos pasan hambre y otros están ebrios”;
“despreciaban así a la Iglesia de Dios y avergonzaban a los que no tienen”.


Ante esta situación, Pablo les recuerda el memorial de tu entrega:
es la catequesis que Pablo “recibió” tras su conversión;
tu vida se hace presente al comer y beber fraternalmente el pan y el vino;
en ese pan y vino bendecidos, está tu vida resucitada;
cada vez que lo comemos y bebemos, “anunciamos tu muerte”:
– “tu muerte”, resumen de tu vida a favor del Reino;
– “tu muerte” violenta, injusta, procurada por quienes no querían el Reino;
– “tu muerte” reveladora del amor del Padre que no abandona y llena de gloria.


Hoy, Jueves Santo, celebramos tu “última cena” con los discípulos:
todo sucedió en clima de fraternidad;
te arrodillaste ante cada uno, les lavaste los pies;
les inculcaste tu amor: “amaos como yo os amo”;
creaste cena nueva, la que realizaba simbólicamente tu muerte y resurrección;
será tu memorial comprometido con el Reino de Dios;
el pan y el vino compartidos es tu vida compartida con todos;
nuestra vida, si quiere “estar en ti”, ha de ser compartida como la tuya.


Aquí está la tragedia de nuestras “eucaristías”:
las celebramos al margen de la fraternidad y el compromiso con los pobres;
sigue siendo verdad que “unos pasan hambre y otros están ebrios”;
hemos convertido tu Cena en una ceremonia alienante:
– cargada de hieratismo inexpresivo;
– con signos ininteligibles y palabras inusuales y vacías;
– protagonizada por varones solteros, ricamente adornados;
– la comunidad apenas interviene;
– la fraternidad no se vive, pero da igual;
– lo importante es “cumplir”, estar presente, asistir, oír;
– creemos que así Dios nos protegerá y nos dará su premio…


A pesar de todo, Jesús del amor gratuito, te haces presente de muchos modos,
alentando a tu pueblo con tu presencia resucitada:
– “donde dos o más se reúnen en tu nombre, tú estás en medio” (Mt 18, 20);
– cuando nos acogemos, nos escuchamos, nos aceptamos como hermanos;
– cuando leemos tus palabras y recordamos tu vida;
– cuando trabajamos por un mundo mejor;
– cuando fomentamos la igualdad, la libertad, la fraternidad, el trabajo…;
– cuando recordamos tu vida entregada y nos atrevemos:
– a llamar Padre-Madre al Misterio inabarcable de la vida;
– a pedir y dar perdón y paz a todos;
– a comer y beber el pan y vino, signos de tu presencia entregada.


Ayúdanos, Jesús del Jueves Santo, a valorar la comunidad cristiana:
a sentirnos miembros vivos de tu Cuerpo, animado por tu mismo Espíritu;
a encontrarnos sinceramente fraternales, iguales en dignidad;
a eliminar todo aquello que no transparenta tu presencia;
a respetar y fomentar los diversos ministerios de la comunidad;
a poner alegría, libertad, participación, sencillez, pobreza.
Rufo González

Los cardenales Burke y Robert Sarah, ¿merecen ocupar los altos puestos que ostentan? O, mejor, ¿están preparados para esa tarea?

Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Me he enterado, otra vez, ¡y van…!, de que los cardenales Raymond Leo Burke, y Robert Sarah han hecho unas declaraciones no solo anti-Francisco, sino esperpénticas, irresponsables, y que ponen gravemente en sospecha su preparación intelectual par los cargos que ocupan. Ambos han demostrado, según informaciones transmitidas por portales cristianos, la poca prudencia y discreción con la que se oponen abiertamente al Papa. Éste, que aguanta con paciencia infinita los impresentables desplantes de algunos de sus teóricos y próximos asesores, ha reaccionado, mandando al cardenal Burke a la isla de Guam, para solventar un asunto jurídico, en lo que todos han visto un aviso a navegantes. Y una actuación que, sin dejar de lado la fraternidad pone, a cada uno de los protagonistas, en su puesto.

El cardenal Burke, hace unos días, justificó su veto a los sacramentos para los matrimonios en situaciones “irregulares” con un escueto “la vida es así”, en referencia divorciados y separados que anhelaban una aclaración de la dura postura del cardenal sobre la posibilidad de comunión de los separados y divorciados vueltos a vivir en pareja, pero con la fe viva en la Eucaristía. Y es fue, según alguno de esos hermanos nuestros afligidos, y todavía más, injustamente incordiados por algunos jerarcas, la repuesta displicente del cardenal ¿De qué vida habla, cardenal, de la que Vd. imagina ordenada y moral según su criterio? Me escandaliza, señor cardenal, porque da la impresión, a mí, y a muchos, de que antepone su idea, su criterio, su ideología, en suma, al Evangelio, a las palabras de Jesús, y a la fraterna, valiente y respetuosa obediencia del papa Francisco al Jesús de la Última Cena, y a su propia conciencia. No ha sido Vd., señor Burke, ni ninguno de los cardenales, si siquiera el Colegio Cardenalicio, ni la Curia Vaticana, ni ningún Papa, ni ningún Concilio, sino el Señor Jesús quien dio estas órdenes: “tomad y comed, tomad y bebed, haced esto en memoria mía” .
¿Le suenan estas palabras? Y Vd., culto y estudioso, conocedor del griego, y casi seguro del hebreo y el arameo, admitirá sin ninguna duda ni reserva, que las palabras del Maestro no son, ni significan, un consejo, o una invitación, sino algo mucho más fuerte: unos mandatos litúrgicos de Jesús, casi únicos, a no ser por aquel otro de “cuando vayas a ofrecer tu oferta, si te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja al momento tu oferta, y ve a reconciliarte con tu hermano”. Esta recomendación raras veces la cumplimos, señor cardenal, pero no impidamos que las referente a comer y a beber el Cuerpo y la Sangre del señor no la puedan obedecer, y cumplir, fieles bautizados que no han perdido su Fe en la maravilla de la Eucaristía. Y no permita, ni mucho menos haga que con su autoridad y prestigio, se interpongan, ante el mandato del Señor, unas disposiciones administrativas, dudosamente éticas, y, seguramente, nada evangélicas.
Y en referencia al Cardenal Robert Sarah, tengo la impresión de que el caso es todavía más grave y peligroso. Según él, y como publicaba Religión Digital (RD), en un escrito enviado a la XVIII Conferencia Litúrgica Internacional de Colonia en Alemania, y en una edición que recuerda el 10 aniversario de la liberalización (¡en mala hora!), de la misa en latín, por Benedicto XVI, el cardenal Sarah, Prefecto de Culto Divino advirtió contra la “devastación, destrucción y guerras” que ha provocado en la Iglesia, a nivel doctrinal, moral y disciplinario. la misa en lengua vernácula, permitida, y hasta promovida por el Concilio Vaticano II. ¿Se puede proferir mayor sarta de sin sentidos, y barbaridades? Sí, el cardenal guineano puede hacerlo, como de muestra este párrafo: “No podemos cerrar los ojos al desastre, la devastación y el cisma que los promotores modernos de una liturgia viviente causaron al remodelar la liturgia de la Iglesia de acuerdo con sus ideas”. No fueron con las ideas de unos cuantos, sr cardenal, sino con la opinión de una inmensa mayoría de los más de tres mil obispos reunidos en Concilio, en el Vaticano II. ¿No recuerda su Eminencia?
Pero las que me hacen dudar, de verdad, de la preparación bíblica, teológica, y litúrgica, del prefecto de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos, regañado, por cierto, por el Papa por animar a sus subalternos a celebrar la Eucaristía de espaldas a la asamblea litúrgica, son la ideas verdaderamente pre tridentinas, sobre la esencia y el carácter bíblico y teológico de la Eucaristía, o “Santa Misa”, como él, y muchos que reniegan del Vaticano II, prefieren decir: reprocha a los que llevamos abusando de la reforma litúrgica conciliar desde que acabó el concilio, que hemos convertido la Eucaristía de una oración, en un banquete. E insiste en que, con muchos de los celebrantes actuales del “Santo Sacrificio de la Misa”, fórmula preferida por algunos rancios y dudosos liturgistas, éste parece mucho más una fiesta y un banquete que una oración. O nuestros profesores de Biblia y de Liturgia, entre ellos el padre Manuel Garrido Bolaño, osb., del que hablé y cité como perito conciliar, nos engañaron, o nos enseñaron que dentro de la celebración de la Eucaristía hay alguna oración, como la colecta, la pos Comunión, y el padre nuestra, pero como celebración no es, específicamente, una celebración, sino, al estilo de la Pascua de los judíos, una celebración festiva, una cena, en la que hacíamos presente la muerte y Resurrección de Jesucristo. Incluso su aspecto sacrificial es temperado por el recuerdo del “sacrificio de Melquisedec, eterno e incruento”. Hay más aspectos verdaderamente chuscos en la crítica del cardenal Sarah que, si me animo algún día, y veo que pueden ser interesantes, los comentaré.

VOLVER A GALILEA


Escrito por 


Jn 20, 1-9
Los evangelios han recogido el recuerdo de unas mujeres admirables que, al amanecer del sábado, se han acercado al sepulcro donde ha sido enterrado Jesús. No lo pueden olvidar. Le siguen amando más que a nadie. Mientras tanto, los varones han huido y permanecen tal vez  escondidos.
El mensaje que escuchan al llegar es de una importancia excepcional. El evangelio de Mateo dice así: «Sé que buscáis a Jesús, el crucificado. No está aquí. Ha resucitado, como dijo. Venid a ver el sitio donde yacía». Es un error buscar a Jesús en el mundo de la muerte. Está vivo para siempre. Nunca lo podremos encontrar donde la vida está muerta.
No lo hemos de olvidar. Si queremos encontrar a Cristo resucitado, lleno de vida y fuerza creadora, no hemos de buscarlo en una religión muerta, reducida al cumplimiento externo de preceptos y ritos rutinarios, en una fe apagada que se sostiene en tópicos y fórmulas gastadas, vacías de amor vivo a Jesús.
Entonces, ¿dónde lo podemos encontrar? Las mujeres reciben este encargo: «Id enseguida a decir a los discípulos: "Ha resucitado de entre los muertos y va delante de vosotros a Galilea. Allí lo veréis"». ¿Por qué hay que volver a Galilea para ver al Resucitado? ¿Qué sentido profundo se encierra en esta invitación? ¿Qué se nos está diciendo a los cristianos de hoy?
En Galilea se escuchó, por vez primera y en toda su pureza, la Buena Noticia de Dios y el proyecto humanizador del Padre. Si no volvemos a escucharlos hoy con corazón sencillo y abierto, nos alimentaremos de doctrinas venerables, pero no conoceremos la alegría del Evangelio de Jesús, capaz de «resucitar» nuestra fe.
Además, a orillas del lago de Galilea se fue gestando la primera comunidad de Jesús. Sus seguidores viven junto a él una experiencia única. Su presencia lo llena todo. Él es el centro. Con él aprenden a vivir acogiendo, perdonando, curando la vida y despertando la confianza en el amor insondable de Dios. Si no ponemos cuanto antes a Jesús en el centro de nuestras comunidades, nunca experimentaremos su presencia en medio de nosotros.
Si volvemos a Galilea, la «presencia invisible» de Jesús resucitado adquirirá rasgos humanos al leer los relatos evangélicos, y su «presencia silenciosa» recobrará voz concreta al escuchar sus palabras de aliento.

miércoles, 12 de abril de 2017

JUEVES SANTO / VIERNES SANTO / VIGILIA PASCIAL / DOMINGO DE RESURRECCIÓN

col salome

Jueves Santo: Pan de vida. Eran los días de la Pascua y después de tres años de vida pública, María, era muy consciente de los sentimientos encontrados que las palabras de Jesús, provocaban en unos y en otros.

Viernes Santo: Es el momento, de dejarse amar y de amar, aún con el alma rota en pedazos.

Vigilia Pascual: ¡Hágase! Mujer de pocas palabras y gran silencio sonoro. María, no dijo simplemente “sí”. Dijo ¡hágase!

Domingo de Resurrección: Hay luz de mañana nueva. Esta mañana es diferente, la luz es distinta, el corazón late con más alegría, María sabe que el plan de Dios está cumplido.

Negado al teólogo Pagola el “Doctorado Honoris Causa”

Benjamín Forcano, teólogo


Benjamín Forcano1LA VERDAD DENUNCIA AL PODER
Hay obispos que creen tener la verdad por tener el poder.
Es un hecho: hay en nuestra España obispos que todavía olvidan que su misión es de SERVICIO y no PODER. Y, como el poder cobra , en la pirámide eclesiástica actual, su punto más alto en la diócesis, nadie ni nada puede cuestionárselo si se empeñan. Es lo que le ha pasado a Juan Carlos Elizalde Espinal, de 57 años, navarro, nombrado obispo de Vitoria en marzo de 2016.
En cualquier institución democrática de nuestro tiempo, los sujetos pertenecientes a cualquiera de ellas, suelen contar con un supervisor, coordinador o “jefe” que, ante cualquier problema importante, escucha, dialoga, respeta y asume en general la decisión de la mayoría. Porque la mayoría son personas con derecho a pensar, exponer y pronunciarse sobre temas que les conciernen.


En La Iglesia católica, institución no precisamente democrática, no siempre es así. Los miembros de la Facultad de Teología de Vitoria, decidieron otorgar a José Antonio Pagola, el “Doctorado Honoris Causa” en atención a su eminente labor teológico-pastoral como investigador, profesor y escritor. Pagola ha sido en nuestra sociedad uno de los teólogos más conocidos y leidos por decenas de miles de cristianos y no cristianos. Reconocimiento que , en años anteriores algunos jerarcas pretendieron negarle e intentaron impugnarle sometiendo a censura su libro JESUS, una aproximación histórica. No lo lograron y hubieron de aceptar, deslegitimados, el dictamen de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la fe, que sentenció no tener dicho libro doctrina alguna errónea o peligrosa para los lectores.
Sería vano hacer recuento ahora de los méritos de Pagola y de la adhesión otorgada por numerosos teólogos. El problema, y es lo que merece subrayar, no es doctrinal, sino de poder, de colisión del poder con la verdad. Una colisión que, a quien la haya seguido, es fácil descifrar , a la luz de la renovación emprendida por el concilio Vaticano II y de quienes de una u otra manera decidieron ignorarla y aun enterrarla. Colisión que no ha cesado y que en el momento actual se ha reavivado con el Papa Francisco, por su compromiso de asumir, completar y difundir la verdad del del magisterio del Vaticano II.

Digo que el problema no es doctrinal, sino de poder. Para consternación de muchos, la sombra oculta de este poder ha aparecido ahora en la decisión del obispo Elizalde contra Pagola. Pagola representaba una línea disconforme con la teología oficial que, más que crear y ser libre, se ciñe a repetir y justificar la posición de la Jerarquía y que, en otro plano, mostraba probablemente otra línea política. En el fondo , al obispo Juan Carlos Elizalde, le correspondía escuchar, dialogar y , si no había razón en contra, respaldar la decisión de la Corporación Académica de la Facultad de Teología.
No lo hizo, porque él pertenece a un estamento donde el cargo se recibe y mantiene obedeciendo a quien está por encima y no con un tratamiento de igualdad, inspiradora del respeto a quienes decidieron otorgarle el Doctorado a Pagola.


Consultó, dice el obispo Elizalde, al obispo de Bilbao, al de San Sebastián y a alguna otra jerarquía. Sin embargo, la orden de la designación para el Doctorado a Pagola le llegaba directamente de la comunidad –profesorado e indirectamente de la comunidad -pueblo de Dios. El obispo Elizalde escuchó a los por él consultados y, ante su disgusto y desaprobación , optó por esquivar tensiones. Obedeció al dictamen del poder, no de la verdad. La voz de la Comunidad y del dictamen de Roma, no contaban para nada.
Conviene desentrañar lo que, por dentro, se cuece en todo este modo de proceder. Se trata nada menos que de verificar la fuente de ese proceder, que lleva a decretar decisiones o normas a una comunidad. Las normas son necesarias y las admitimos todos, pero no porque procedan de una ciega voluntad sino de una inteligente decisión que fundamente el contenido y bien de las mismas.


La persona humana, con las diversas comunidades a que puede pertenecer, es una realidad de significado propio: dignidad, propiedades, derechos y responsabilidades que pre- existen ante cualquiera que haya de relacionarse y tratar con ella.
Tarea indispensable para todo aquel que actúe en un mundo de personas es atender a este significado y contar con la experiencia y saber de cuantos pueden aportar luz antes de tomar una decisión o establecerla como norma.
Todo el mundo comprende que la realidad de la persona no está a merced del capricho o voluntad del que tiene “autoridad”, sino a merced del conocimiento y respeto de todos. Sirve en este caso recordar algo que es clásico para un buen enfoque del proceder moral:
Nadie puede decir: – ESTO es bueno o malo porque lo mando o lo prohíbo yo.
No. La realidad preexiste a la voluntad del que manda y es la comprensión de la realidad la que funda, inspira y configura el valor de cualquier mandato.


Entonces, la formulación correcta es otra: -ESTO porque es bueno o malo, lo mando o lo prohíbo yo. Es decir, lo bueno o malo no depende de mi voluntad sino que hay que estudiarlo y determinarlo en cada realidad que enfrentamos.
La fuente, por tanto, que da obligatoriedad a un mandato no depende de la voluntad de nadie, -DESPOTISMO- , sino que nos religa a la realidad misma, que nos impone deslindar lo que de apropiado o inapropiado, bueno o malo, justo o injusto, verdadero o falso, es de ella y se lo atribuimos o denegamos.


Y esta atribución pertenece a la inteligencia, no a la voluntad.
Nada hay que corroa tanto la arbitrariedad del poder como el pensar y el razonamiento, que le exigen fundamentar las normas que intenta promulgar. Y nada hay que teman tanto los dictadores o autoritarios como un saber y un discernir que limitan su arbitrariedad.
En todo caso, la “autoridad” -la que sea- no detenta el saber, y por tanto debe dialogarlo y compartirlo con quienes en cada caso pueden y tienen derecho a hacerlo. Y con las razones de unos y otros, surgen las decisiones o normas que mejor sirven para el bien y armónica convivencia de todos.


Hágase, pues, la consulta a quien corresponde, valórese y determínese la decisión más acertada, seguros de que en ese proceso de búsqueda se extingue todo despotismo, que en definitiva lo que pretende es regular la convivencia por vias irracionales.
Los obispos, si proceden y sirven a la comunidad, no pueden obrar sin ella o contra ella. Científica, racional y evangélicamente hay que dar luz a esas normas que la comunidad necesita y deben guiarla. Pero, la verdad está en todos, por todos puede ser buscada y determinada.¿ Por qué entonces, a un obispo dentro de la comunidad eclesial en el nivel y grado que le corresponda, hay que suponerle que tiene toda la sabiduría necesaria y no necesita de la aportación de la comunidad? Ciertamente, el saber no lo recibe por el mero cargo de ser obispo, sino en la medida en que lo cultive y adquiera con el esfuerzo e investigación, la dedicación y el estudio que se requiere, al igual que los demás. Y resulta normal que en la comunidad pueda haber otros que acumulen más saber que él, y no puede desperdiciar o anular ese saber porque no provenga de él.

Su misión es presidir, coordinar, potenciar los dones de todos, atenderlos y someterlos a un acuerdo mayor entre todos. Una decisión unilateral, excluyente, como ha hecho el obispo Juan Carlo Elizalde, se sale del cauce marcado por la dignidad y derechos de la comunidad.

Es ésta, a mi modo de ver, la cuestión radical que hay que revisar: ¿por qué un obispo por sí y ante sí, sin razones incluso, se cree autorizado para que la comunidad cumpla una decisión o norma que ella desconoce o rechaza? ¿Qué es lo que le lleva a autoposeerse de esa certeza y no apearse de ella? ¿No es el hecho de partir de un supuesto gratutito: creerse superior por haber sido investido por Dios de un poder excepcional para proceder así?
Nada ocurre al azar, y es preciso bajar al fondo para alumbrar el sostén ficticio de todo autoritarismo. Todos tenemos el único poder de nuestra dignidad, derechos y responsabilidades otorgados por Dios, y nadie puede erigirse en representante o mediador de gracias divinas a él únicamente concedidas.


Denuncia y propuestas de Jesús de Nazaret
Rara vez nos detenemos a contrastar nuestra postura con la postura de Jesús ante el poder. Y no creo haya en los evangelios tema que tan clara y radicalmente sea abordado por Jesús. Lo trata públicamente en confrontación directa con las autoridades religiosas de entonces.


Habla a la multitud, convencido del impacto de sus palabras y de las consecuenciasds que le pueden acarrear:
-INCOHERENCIA: Haced lo que os dicen los fariseos y letrados pero no imitéis sus obras, porque ellos dicen y no hacen; lian pesadas cargas sobre los demás y ellos ni las tocan con un dedo.
-VANIDAD: están llenos de vanidad y pompa y les gusta exhibirlas con cintas anchas en la frente y borlas grandes en el manto. Les encantan los primeros puestos, los asientos de honor y la reverencias en las calles y que les llamen con nombres de grandeza.
-HIPOCRESIA : cierran las puertas a los que desean entrar en el Reino de Dios, pero ellos no entran ni dejan entrar a los demás.
-Exigen el cumplimiento de cosas nimias y descuidan el cumplimiento de la justicia y lealtad que son las más importantes, filtran el mosquito y se tragan el camello, son implacables legalistas y olvida la ley principal que es la justicia.
-APARIENCIA: Hacia fuera presumen de honradez y por dentro están repletos de hipocresía y de crímenes.
COMPLICIDAD: reiteran que ellos no matarían a los profetas como sus padres y sin embargo lo rubrican lo contrario con la sangre de nuevos perseguidos y crucificados.


La cara opuesta a la ocultada y aquí dibujada por Jesús, es la que deben mostrar sus discípulos: cara limpia, sin dobleces, con disponibilidad y ternura, con alejamiento de todo tipo de grandeza , de títulos , de atuendos, de tratatamientos vacuos y excéntricos.
A los seguidores de Jesús les espera ser coherentes, humildes, sinceros, sencillos,
Lejos de toda discriminación, firmes en la igualdad como hermanos y universales en la acogida, el amor y la integración. 

martes, 11 de abril de 2017

A solas contigo

¿MÍSTICA? ¿POR QUÉ NO? TODO QUEDA EN CASA

col poudereux

Asun, con este artículo, muestra cómo se ha dejado impregnar por los muchos comentarios suscitados por Mística, artículo de Carlos Barberá muy comentado desde hace una semana. Es su manera se integrase en este tema, dándole un nuevo impulso hacia una mística que pisa tierra real, donde lo humano y lo divino no se distinguen. AD.
No parece sea un concepto más, entre cientos de otros, dadas las tendencias sobre usos y generalidades interesadas que acompañan a la moda cada vez más vigente de lo inaudito por excelencia.
¿Qué os parece simplemente el ser conscientes de nuestras limitaciones, necesidades y carencias, es decir, vulnerabilidad que, al mismo tiempo y sin separación, se asienta con humildad y gratitud en la otra cara que no vemos, aun cuando nos va dando sacudidas, de lo que realmente somos: plenitud en la unidad de lo humano y de lo que llamamos “divino”?
Apuesto por conjugar ambas en la vida práctica y cotidiana, que va adentrando más y más a lo Real, a lo vivido inseparablemente, por ejemplo en la persona de Jesús, lo humano y “divino”, lo humilde y compasivo brotando de la una única Fuente, Fondo que va empapando y dejando su huella hasta no llegar a conocer diferencias insalvables y menos a levantar barreras excluyentes, sencillamente, al verse la persona que se es reflejada en cualquier otra, rompiendo esquemas, leyes y normas asfixiantes de la Vida que, sin embargo, anhela vivirse y desplegarse en y desde lo Real que es y somos.
¿Por qué ese deseo reiterativo, entonces –y de dónde viene y quién lo origina– de aplazar a otra supuesta vida, el amor y la gratuidad de lo Real en el aquí y en el ahora, si la percepción de la Vida es Unidad en la que todo se entrelaza y manifiesta? El cascarón del mito nos impide mirar lo nuclear que lleva en su adentro.
¿Será que las creencias dualistas y los miedos inoculados pueden en nosotros mucho más que el ver y conocer a través de la experiencia interior por uno/a mismo/a? Sinceramente, no lo creo, a pesar de que esos discursos, esas proclamas laicas y religiosas, esos constructos mentales, bien “manufacturados” y camuflados sus intereses, han aportado y siguen aportando a la humanidad “pesos y cargas” con enfrentamientos de todo tipo, que se tornan más y más violentos e irreparables de la mano de la locura compulsiva e insaciable.
Siendo como es punto de referencia histórica, Jesús, con un antes y un después, seguimos con un retraso de 2000 años en todo lo que entraña lo humano y lo que nos hemos empeñado en separar y llamar “divino”, por muchos grandes avances y conocimiento en ciencia y tecnología. Y sigo con mis preguntas: ¿A quién interesa este desfase galopante y confusión en bucle, si es que hay alguien humano en su doble vertiente ahí?
No hay mucho más que decir, por eso me gustaría continuar lo que os voy exponiendo y compartiendo, agradeciendo, dando gracias a todos/as por este nuestro empeño en transmitir aquello, que de alguna manera sentimos e intuimos como auténtico y que nos mueve a manifestarlo. Seguramente hay en cada persona ramificaciones intermitentes, a modo de trocitos de Luz y de Verdad que surgen y se alimentan de lo Real, por lo que me adelanto a decir, que sentirlo así es casi ya vivir la gratitud y la humildad en el misterio del amor gratuito, que sentimos a veces muy próximo y cercano envolviéndonos y sosteniéndonos allá donde estemos. Lo intento:
Ya sea en la plenitud humana en todos los ámbitos, que, de modo anhelante y a veces contagioso, Isidoro sugiere y apunta insistentemente hacia un futuro. Ya sea Mª Luisa en su inteligente y continuo permanecer de pleno en el estar en la Realidad ya mismo, antes de poner nombre a pensamientos e ideas. O bien en la vida que nos arrastra y tira de nosotros en circunstancias siempre nuevas e inesperadas, para “espabilarnos” e introducirnos en su juego, como por activa y pasiva, nos recuerda sin parar Oscar. Ya en las dudas permanentes que nos transparenta George con un buen lenguaje y dominio de idioma, bien en contra de su pesar, y que a veces nos sacuden en su vaivén. Ya en las convicciones y creencias transmitidas, de generación en generación, no dejando infiltrarse las dudas de sus lectores, quitando toda salpicadura, no dejando a sus comentarios lugar para ellas, y por supuesto, es del nuestro amigo atriero Santiago, de quien hablo, tan cercano y nuestro y a la vez tan lejano. Y de tantos otras personas de Atrio que nos invitan a romper moldes y esquemas de una u otra forma, más o menos radical, como Iñaki, Honorio, Pepe B., Luis T. y nuestra querida M Pilar, llena de experiencia y sabiduría al toparse de lleno con respuestas y actitudes, siempre reales, en lo que nos ha llegado de Jesús y su proyecto de vida. Como también toda aquella persona que plasma su sentir anhelante de mujer en toda su potencialidad y riqueza, y que sabe ver entre marañas de ausencias y olvidos como lo hacen Ana R. y Olga L…. y …tantas, tantas, personas calladas, conocidas y desconocidas que observan y acompañan en silencio…este caminar en lo profundo de la cotidianeidad.
Con todo y con nada, es por ello, que podría decirse que la mística es apostar por la vida en todo su despliegue de apertura transformante y juego imparable que regala felicidad y plenitud humanas, sosiego, dicen algunas personas, paz que retorna, conoce la senda, asentándose su constante resurgir en lo que es y somos. Y ese sentir no se queda replegado, encerrado en uno/a mismo/a, sino especialmente abierto a todo, a toda la humanidad al verse en y con todos desde el Fondo de lo Real, que une y no excluye en su Nada. No conociendo imposición ni temor a lo diferente, al contrario, pues la libertad de uno y de todo otro, nace y se aposenta en el sentir con el otro, en el amor sincero e incondicional.
Siempre hay algo que se esconde en el tintero. ¿Me ayudáis?
……………
¿Y POR QUÉ NO? TODO SE QUE DA EN CASA.

DESEOS

Puedo pedir y no quiero,
Dejémoslo como está.
Puedo plasmar mis deseos,
Sabiendo su realidad:
¿Serán y/o no serán?,
Depende cómo los vea
Y cuánta hipnosis me dan,
Si los sueño y entretejo,
Cambiándolos de lugar,
Levantando un escenario,
Carente de realidad.


Y en el juego me doy cuenta,
Igual que el rayo al pasar,
Que hacen ruido y me distraen
Que “viven”, si yo los miro.
Moviéndose muy inquietos,
Con frenesí y desespero
En su buscar y ajetreo,
Hormigas, de acá para allá,
Temiendo un aluvión al azar.


Los deseos, al detenerlos,
Y observar con atención,
Ya no arrastran, ya no acosan.
Se muere su realidad,
Dejándolos solo estar.
Merodean, sin cesar,
Y si olvido su morar,
Al descuido ya me acechan,
Deseando ahí quedarse
Y al ego bien empapar.


¿Me hace falta tal cosa?,
Tal razón que me sostenga,
Tal deseo, Tal “verdad”,
Tal “quiniela de la suerte”,
Tal comparación frustrante,
Tal sufrimiento banal,
Que el pensamiento me ofrece,
Tejido en su irrealidad.
¿Es eso felicidad?
Cuando apenas lo vislumbro,
Me doy cuenta de mi errar,
De esa huida hacia adelante,
De hacer vuelos en el aire
Sin detenerme jamás,
Ni hacer pie, ni mucho menos,
En un Fondo de Verdad,
Realidad de la que emerjo,
Lo que yo soy y no más.


Lo que siempre va conmigo,
Se descubre en un pispás.
Me alinea a la vida.
No la apreso ni retengo,
Ello tiene su compás.
Y sin dejar que se esconda,
No me olvido que ahí está.


La dejo mecerme, a veces,
En turbulencias de paz,
Porque aquello que respiro,
Respira conmigo, me acuna sin más:
Un reflejo en su reflejo,
Un silencio en su cantar
Que me sostiene, me abraza
Y se amplía en solo estar.
Disipándose al instante,
La danza de su acunar,
Al ubicarme en la mente,
Que no para su tic-tac,
Su deseo de apropiarse,
Y en querer acaparar,
Esa Ausencia que escudriña,
Un atisbo de esa Nada,
En la que Todo… se da.

Asun (MAP)

LA MATERNIDAD RELIGIOSA Y PERSONAL DE FRANCISCA

col velasquez

Desde hace algunos años se viene escuchando, casi en forma majadera, que la Iglesia chilena pasa por una grave crisis institucional. Se trata de hechos escandalosos que contradicen el Evangelio. Así, se suceden calamidades, acompañadas de la más absoluta indolencia e inacción de la jerarquía.
Esta vez, la conmoción surge al conocerse la historia del abandono de una religiosa clarisa de claustro, que en octubre de 2012 fue violada al interior de su convento, mientras se hacían trabajos de reparación al inmueble. A raíz del abuso, la hermana quedó encinta, condición que le acarreó el rechazo, el descrédito, la calumnia y el abandono de su comunidad.
Gracias al acompañamiento humanitario de una fundación, la criatura inocente nació y fue entregada en adopción.
La religiosa -denigrada y en la más absoluta indefensión- guardó un largo silencio, hasta que se atrevió a denunciar los hechos. Así, la justicia chilena acreditó el delito de violación y, en noviembre de 2015, sentenció al culpable a 5 años de prisión.
Recién ahora, después de cuatro años, en respuesta a una demanda judicial de la religiosa, la nueva superiora de la congregación y los abogados del Arzobispado de Santiago se han acercado a ofrecer la acogida que antes le negaron.
Siendo ésta una historia desconcertante, es evidente que en algunos ámbitos de la Iglesia chilena han confluido tal cantidad de hechos, de enorme gravedad, que contrastan con la indiferencia de la jerarquía. Una larga seguidilla de escándalos denunciados han sido desoídos sistemáticamente, así como tantas veces fueron desatendidas las víctimas inocentes de otros abusos.
Afortunadamente, desde la Iglesia Pueblo de Dios, no han faltado voces, que aun a costa de desprestigio y difamación, no han cesado en denunciar estos hechos; no por odiosidad, sino por corresponsabilidad eclesial.
Mientras tanto, en medio del desconcierto y la indignación, el testimonio de la hermana Francisca es una prueba elocuente de las profundas contradicciones en que incurre cierta jerarquía de la Iglesia, ya que por un lado algunos se llenan la boca con la defensa de la vida, y por otro, con un actuar negligente, y a veces despiadado, empujan escandalosamente a una religiosa hacia al abismo del aborto.
Gracias a Dios, la maternidad religiosa y personal de Francisca fue capaz de proteger una vida inocente.

Probati o la abolición del celibato obligatorio

Viri 
Celso Alcaina

Curas casados2
El dardo de Francisco
El celibato obligatorio se fundamenta en concepciones maniqueas
En una reciente entrevista a Die Zeit, el papa Francisco lanzaba el dardo: “Tenemos que considerar si los viri probati son una oportunidad”. Se refería a si ciertos hombres, normalmente casados -y de vida cristiana madura y contrastada- pueden ser ordenados presbíteros. Y el Papa añadía que la falta de vocaciones de hombres que quieren vivir una vida célibe es “un problema enorme y como tal la Iglesia tiene que solucionarlo”. ··· Ver noticia ···

OTAN, 68 años de crímenes en nombre de la paz

15M Serranía de Ronda

La intervención de las tropas de Estados Unidos y de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) en países como Iraq, Afganistán, Libia y Yugoslavia ha dejado a su paso muerte, destrucción, miles de desplazados y una verdadera crisis humanitaria. Millones de víctimas, Estados en caos, destrucción y atropellos a las normas internacionales son el resultado de las acciones militares de la OTAN que en 68 años ha realizado en nombre de la “paz y la libertad”.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) se creó en 1949. Sus primeros pasos respon-dieron a la necesidad de atender prioritariamente a las amenazas y riesgos imperantes en la Guerra Fría. Más de 18.000 militares de la OTAN nutren estos dispositivos, para la conservación de la paz y seguridad en este mundo complejo.
La Otan está considerando la posibilidad de ser una organización de alcance global tal que la transforme en una fuerza militar global que incluya miembros de afuera de la zona original de Norteamérica y el continente europeo. Si bien no es oficial es un hecho que la OTAN ya ha iniciado un proceso de transición hacia una mundialización de sus operaciones y fuerzas militares. La OTAN se ha comprometido fuertemente en Afganistán, tiene sus asuntos en Asia Central; hay bases de la OTAN en Afganistán, cerca de las fronteras con China y con Irán. Extendió su presencia en los Balcanes (visible a través de su implicación en la guerra contra la antigua Yugosla-via). Tiene también previstas amplias operaciones militares en Sudán, y en el continente africano en general, todo bajo la máscara de un compromiso de “mantenimiento de la paz”.

Las intervenciones de la OTAN en números
Yugoslavia: Cerca de 43.000 millones de dólares. Según expertos, la guerra costó 100 millones de dólares por día. Entre el 24 de marzo y el 10 de junio de 1999, la OTAN emprendió la Operación Fuerza Aliada en la antigua Yugoslavia. Bastaron 78 días para que la alianza militar lanzara un total de 2.300 misiles contra 990 objetivos y 14.000 bombas sobre este territorio.


El resultado: un país desintegrado, más de 2.500 víctimas, 88 niños entre ellos, y 6.000 heridos, tras los intentos de la OTAN por detener un supuesto genocidio étnico. Destruyeron 300 escuelas y 20 hospitales, mientras que 40.000 viviendas resultaron afectadas.
Afganistán: En 2001 se posicionó la mayor coalición militar de la OTAN con el pretexto de buscar a Osama Bin Laden, a quien consideró el responsable de los atentados en Estados Unidos el 11 de septiembre del mismo año.
“Operación Libertad Duradera” fue el nombre de la acción militar que se extendió durante 13 años y dejó un saldo de 17.252 civiles asesinados y más de 29.536 heridos. Como resultado de la guerra imperialista sobre el país, se calcula que un 40 por ciento de la población vive con menos de 1,45 dólares al día.


Es la intervención más costosa de la historia de los Estados Unidos, y ha costado un total de un billón de dólares.
Iraq: Los costos de esta intervención ascienden a los 1.7 billones de dólares. Las tropas estadounidenses y británicas invadieron este país bajo el pretexto de que Iraq supuestamente tenía armas de destrucción masiva, es decir, bacteriológicas (ántrax) y lograr la “democratización” que ha costado la vida de un millón de iraquíes. Las armas bacteriológicas, por supuesto, jamás fueron halladas. Sin embargo, la OTAN sí utilizó algunas armas prohibidas como el fósforo blanco.
Libia: Unos 50.000 millones de dólares. A Estados Unidos la intervención le costó 750 millones de dólares, a Reino Unido alrededor de 212 millones de libras y a Francia 320 millones de euros.

Tras seis años de la intervención militar de la OTAN en Libia, el país se encuentra devastado y los grupos terroristas se han extendido por su territorio. En apenas siete meses de operación militar, la OTAN efectuó 10.000 ataques con 40.000 bombas y misiles contra los libios. Como resultado, 120.000 libios murieron de acuerdo a cifras de la Cruz Roja Internacional.