FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

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ATALAYA

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ATALAYA ENERO 2025

miércoles, 12 de marzo de 2025

LA ANTICIPACIÓN DEL TRIUNFO DE JESÚS Y DE NUESTRO TRIUNFO 2ª domingo de Cuaresma. Ciclo C

 

fe adulta

El domingo 1º de Cuaresma se dedica siempre a las tentaciones de Jesús, y el 2º a la transfiguración. El motivo es fácil de entender: la Cuaresma es etapa de preparación a la Pascua; no sólo a la Semana Santa, entendida como recuerdo de la muerte de Jesús, sino también a su resurrección. Este episodio, que anticipa su triunfo final nos ayuda a enfocar adecuadamente estas semanas.

El contexto: la promesa

Jesús ha anunciado que debe padecer mucho, ser rechazado, morir y resucitar. Ha avisado que quienes quieran seguirle deberán negarse a sí mismos y cargar con la cruz. Pero tendrán su recompensa cuando él vuelva triunfante. Y añade: «Os aseguro que algunos de los aquí presentes no morirán antes de ver el reinado de Dios». ¿Se cumplirá esa extraña promesa?

El cumplimiento: la transfiguración

Seis después tiene lugar este extraño episodio. El relato de Lucas podemos dividirlo en dos partes: la subida a la montaña y la visión. Desde un punto de vista litera­rio es una teofanía, una manifestación de Dios, y los evangelistas utilizan los mismos elementos que empleaban los autores del Antiguo Testamento para describirlas. Por eso, antes de analizar cada una de las partes, conviene recordar algunos datos de la famosa teofanía del Sinaí, cuando Dios se revela a Moisés.

La teofanía del Sinaí

Dios no se manifiesta en un espacio cualquiera, sino en un sitio especial, la montaña, a la que no tiene acceso todo el pueblo, sino sólo Moisés, al que a veces acompaña su hermano Aarón (Ex 19,24), o Aarón, Nadab y Abihú junto con los setenta dirigentes de Israel (Ex 24,1). La presen­cia de Dios se expresa mediante la imagen de una densa nube, desde la que habla (Ex 19,9). Es también frecuente que se mencione en este contexto el fuego, el humo y el temblor de la montaña, como símbolo de la gloria y el poder de Dios que se acerca a la tierra. Estos elementos demuestran que los evangelistas no pretenden ofrecer un informe objetivo, “histórico”, de lo ocurrido, sino crear un clima semejante al de las teofanías del Antiguo Testa­mento.

La subida a la montaña

Jesús sólo elige a tres discípu­los, Pedro, Santiago y Juan. Va a ocurrir algo tan grande que no puede ser presen­ciado por todos.

Lucas introduce aquí un cambio pequeño, pero importante. Marcos y Mateo dicen que subieron “a una montaña alta y apartada”; Lucas, que “subieron a la montaña para rezar”. La altura y aislamiento del monte no le interesa, lo importante es que Jesús reza en todas las ocasiones trascendentales de su vida.

La visión

En ella hay cuatro elementos que la hacen avanzar hasta su plenitud.

1. La transformación del rostro de Jesús. Lucas destaca que el cambio se produce mientras Jesús oraba: “Y, mientras orabael aspecto de su rostro cambió, sus vestidos brillaban de blancos.” Es un anticipo de las apariciones de Cristo resucitado, cuando su rostro es difícil de identificar para María Magdalena, los dos de Emaús y los discípulos en el lago.

2. La aparición de Moisés y Elías. Moisés es el gran mediador entre Dios y su pueblo, el profeta con el que Dios hablaba cara a cara. Elías es el profeta que salva la religión Israel hacia el siglo IX a.C., cuando está a punto de sucumbir por el influjo de la religión cananea. Sin Elías habría caído por tierra toda la obra de Moisés. Por eso los judíos concedían especial importancia a estos dos personajes. El hecho de que se aparezcan ahora a los discípu­los (no a Jesús) es una manera de garantizarles la importancia del personaje al que están siguiendo. No es un hereje ni un loco, no está destruyendo la labor religiosa de siglos, se encuentra en la línea de los antiguos profetas, llevando su obra a plenitud.

En este contexto, las palabras de Pedro proponiendo hacer tres chozas suenan a simple despropósito. Pero son conse­cuencia de lo que ha dicho antes: «qué bien se está aquí». Es preferible quedarse en lo alto del monte a cargar con la cruz y seguir a Jesús hasta la muerte.

3. Como en el Sinaí, el monte queda cubierto por una nube.

4. Las palabras de Dios son las mismas que se escucharon en el momento del bautismo, cuando Dios presentaba a Jesús como su siervo. Pero aquí se añade un imperativo: "¡Escuchadle!" La orden se relaciona directamente con las anteriores palabras de Jesús, sobre su propio destino y sobre el seguimiento y la cruz de sus discípulos.

Resumen

La transfiguración supone una enseñanza creciente para los discípulos: 1) al ver transformados su rostro y sus vesti­dos tienen la expe­riencia de que su destino final no es el fracaso, sino la gloria; 2) la aparición de Moisés y Elías confirma que Jesús es el culmen de la historia religiosa de Israel y de la revela­ción de Dios; 3) la voz del cielo les enseña que seguir a Jesús no es una locura, sino lo más conforme al plan de Dios.

La anticipación de nuestro triunfo (Filipenses 3,17-4,1)

A la comunidad de Filipos, igual que a otras fundadas por Pablo, llegaron misioneros cristianos, pero de tendencia radical, judaizante; convencidos de salvarse por observar una serie de normas alimentarias (“su Dios es el vientre”) y por la circuncisión (“se glorían de sus vergüenzas”). En consecuencia, aunque no lo reconozcan, para salvarse no es preciso que Jesús muera por nosotros, y “se comportan como enemigos de la cruz de Cristo”.

Frente a esta postura, los filipenses, seguidores de Pablo, no aspiran a cosas terrenas, aguardan a un salvador, Jesús, que transformará nuestro cuerpo humilde a semejanza del suyo glorioso. Esta promesa de la transformación de nuestro cuerpo es la que ha movido a elegir esta lectura, en paralelo con la del evangelio: la transfiguración de Jesús no solo anticipa su gloria sino también la nuestra.

La teofanía a Abrahán (Gn 15, 5-12. 17-18)

Abrahán, presentado como un pastor seminómada, recibe las dos mayores promesas que puede desear: una descendencia numerosa y una tierra donde asentarse. El texto podemos dividirlo en tres partes: la primera promete una descendencia numerosa como las estrellas; la segunda, la tierra (sin concretar de qué tierra se trata, se supone que la de Canaán); la tercera une los dos temas: la descendencia de Abrahán heredará la tierra (en este caso se le atribuye una extensión fabulosa).

Este relato, que no tiene relación con el evangelio, se ha elegido porque durante la Cuaresma se recuerdan momentos capitales de la Historia de la salvación en el Antiguo Testamento.

El domingo 3º será la vocación de Moisés.

El 4º, la celebración de la primera Pascua.

El 5º, la promesa del nuevo éxodo, de Babilonia.

 

ES HERMOSO ESTAR AQUÍ II Domingo de Cuaresma 16 de marzo Lc 9, 28b-36

 fe adulta

Soy consciente de que esa afirmación puede sonar como una insolencia o incluso como una afrenta para quien sufre con desesperación, física o psíquicamente. Sé bien que hay momentos en los que, atrapadas por sufrimientos tan insoportables como incomprensibles, las personas pueden verse sumergidas en ideaciones suicidas. Y sé también que quien busca el suicidio lo hace porque tiene la sensación subjetiva de no poder soportar la “carga” de una existencia marcada por la angustia y el sinsentido.

Parece innegable que todo depende de nuestra capacidad de “ver”. Sin duda, nuestro modo de ver puede estar condicionado e incluso cegado por experiencias dolorosas. Algo nos pudo haber sucedido que, conformando incluso la manera de funcionar de nuestro cerebro, hace sumamente difícil mantener una mirada luminosa hacia la realidad en su conjunto. Algo nos puede estar sucediendo ahora que absorbe nuestra energía y nos introduce en la apatía. Todo ello puede impedirnos “ver” con claridad.

Sin embargo, cuando es posible retirar el filtro producido por sufrimientos de todo tipo y nos es dado “ver” lo que somos, lo que aparece es hermosura. Todo sigue siendo lo mismo, pero aparece ahora todo ante nuestros ojos como transfigurado. Y descubrimos que esa hermosura no es algo añadido a la vida, sino su propio resplandor. La vida es hermosa.

Ahora bien, esa hermosura no alimenta el narcisismo -que desearía hacer una “choza” para instalarse cómodamente en ella-, sino que dinamiza y moviliza, como expresión de la propia vida que busca desplegarse fluyendo también a través de nosotros.

DISCERNIMIENTO Lc 9, 28-36

fe adulta

 

«Jesús se llevó a Pedro, a Juan y a Santiago a lo alto de una montaña para orar»

Los sinópticos recalcan el hábito de Jesús de retirarse a menudo a orar buscando la soledad de la montaña; en ocasiones, acompañado de sus amigos más cercanos. Pero hay tres momentos cruciales en que su oración tiene un carácter especial, y los evangelistas se hacen eco de ello narrando con detalle la escena. Son momentos en que debe tomar las decisiones más importante de su vida, y en todos ellos recurre a la oración en busca de lucidez para discernir y fortaleza para responder.

El primero se recoge en el texto de la semana pasada y se desarrolla en el desierto de Judea. Jesús ha terminado de afianzar su vocación en el entorno del Bautista y se siente llamado a lanzarse a los caminos de Galilea a proclamar la buena Noticia del Reino… Pero esa decisión implica abandonar su oficio, su vida tranquila y a su familia, y lanzarse a una aventura arriesgada de final incierto. No es una decisión sencilla, ni mucho menos.

Para afrontarla hace lo que tantas veces hizo después a lo largo de su vida; sube al desierto y permanece largo tiempo en oración y penitencia. Y allí, en la soledad del desierto, entregado a la oración, decide responder a la llamada venciendo la acuciante tentación de ignorarla. Ya no vuelve a Nazaret, sino que va a Cafarnaún acompañado de Juan, Andrés, Simón y Natanael para iniciar desde allí la misión a la que se siente llamado.

El segundo discernimiento corresponde al evangelio de hoy. Jesús tiene que decidir entre permanecer en Galilea o universalizar su mensaje llevando la buena noticia al mismo corazón de Judea. Si permanece en Galilea como profeta rural, el alcance de su mensaje será muy limitado, pero al menos su vida no correrá peligro. En cambio, si sube a Jerusalén pondrá en grave riesgo su vida, pues sabe que las autoridades le buscan para matarle: «Vayamos también nosotros a Jerusalén a morir con él», dice Tomás, consciente del enorme peligro que ello entraña.

En este caso, el discernimiento queda en cierto modo velado porque Lucas incluye una teofanía que  pretende dejar claro (antes de iniciar el relato de la pasión) quién es el hombre que va a subir a Jerusalén, va a ser prendido por las autoridades, torturado y muerto en cruz. Lucas nos viene a decir: no os equivoquéis; Dios está con ese hombre que aparentemente es vencido por los sacerdotes; y no con quienes lo matan… «Y una voz desde la nube decía: Éste es mi hijo amado»

El tercer discernimiento tiene lugar en Getsemaní. Esa tarde Jesús ha organizado una cena de despedida con sus discípulos porque sabe que las cosas han ido demasiado lejos y su suerte está echada. Ya en el huerto, Jesús tiene que tomar la decisión definitiva: escabullirse amparado en las sombras de la noche, o ser consecuente con su misión y aguantar a pie firme la llegada de los guardias. Una decisión brutal, como también lo fue su angustia: «… Padre, aleja de mí este cáliz».

Por fidelidad a la misión, en el primer caso Jesús renuncia a la vida cómoda de Nazaret, en el segundo a la seguridad de Galilea y en el tercero a la propia vida.

 

Miguel Ángel Munárriz Casajús 

Para leer un artículo de José E. Galarreta sobre un tema similar, pinche aquí

jueves, 6 de marzo de 2025

30.000 personas se lanzan de nuevo a la calle en València para exigir la dimisión de Mazón: “Ya no podemos aguantar más” -- Toni Cuquerella

 


el diario

Este sábado también se ha producido durante la primera ‘mascletà’ de las Fallas una protesta pidiendo la dimisión del president por la gestión del día de la DANA
30.000 de personas han llenado este sábado las calles del centro de València en la quinta manifestación que se ha organizado tras la tragedia de la DANA del pasado 29 de octubre. Los motivos eran los mismos, pedir responsabilidades por las 227 personas muertas (contando tres desaparecidos) y con el punto de mira especialmente puesto sobre el president de la Generalitat, Carlos Mazón. Ver noticia

Grupos religiosos demandan a la administración Trump por detenciones de ICE en iglesias

 Redes Cristianas

Antes, los agentes de inmigración usualmente necesitaban una orden judicial u otra autorización para realizar operaciones en lugares de culto, escuelas y hospitales.
Más de 20 grupos religiosos en Estados Unidos demandaron al gobierno de Donald Trump por las detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en las iglesias.

La demanda, que representa a millones de estadounidenses practicantes del cristianismo y el judaísmo, alega que el autorizar a los oficiales de ICE a realizar arrestos en lugares de culto está causando miedo y ha mermado la asistencia a los cultos. Por ello, se quebranta la libertad religiosa, concretamente la capacidad de los grupos para ministrar a los migrantes.

Según el reverendísimo Sean Rowe, obispo presidente de la Iglesia Episcopal, entre sus fieles hay inmigrantes, refugiados, personas documentadas e indocumentadas.
«No podemos rezar libremente si algunos de nosotros vivimos con miedo. Al unirnos a esta demanda, buscamos la capacidad de reunirnos y practicar plenamente nuestra fe, seguir el mandamiento de Jesús de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos», declaró a la agencia AP.

La querella, presentada en el Tribunal de Distrito en Washington, va contra el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y sus agencias de inmigración.
Entre los demandantes están la Iglesia Cristiana (Discí-
pulos de Cristo), con más de 3,000 congregaciones; la
Convención Bautista Hispana de Texas, que compren-
de unas 1,100 iglesias bautistas hispanas; la Conferen-
cia General de Amigos, una asociación de organizacio-
nes cuáqueras regionales; la Sinagoga Unida del Ju-
daísmo Conservador, con más de 500 congregaciones;
y las ramas regionales de la Iglesia Metodista Unida.
En opinión de Kelsi Corkran, abogada del Centro de
Derecho para la Defensa Constitucional y la Protección
de la Universidad de Georgetown, la magnitud de la re-
clamación será difícil de ignorar.

Corkran recordó que antes, los agentes de inmigración
usualmente necesitaban una orden judicial u otra auto-
rización especial para sus operaciones en lugares de
culto y otros lugares «sensibles» como escuelas y hospi-
tales.
«Ahora pueden ir a cualquier lugar, en cualquier mo-
mento. Ahora tienen amplia autoridad para intervenir
rápidamente», afirmó.

Pese a la alta representatividad de la demanda, mu-
chos líderes religiosos conservadores están de acuerdo
con la actual política de arrestos.
Es el caso de Mat Staver, fundador de la organización
legal cristiana conservadora Liberty Counsel, quien
asegura que los lugares de culto son para rezar y no
santuarios para albergar personas involucradas en acti-
vidades ilegales.

«Los fugitivos o criminales no son inmunes a la ley sim-
plemente porque entran en un lugar de culto. Esto no
es una cuestión de libertad religiosa. No hay derecho a
violar abiertamente la ley y desobedecer a las fuerzas
del orden», dijo.

En enero, el secretario interino del De-
partamento de Seguridad Nacional, Ben-
jamine Huffman, confirmó la anulación
de las directrices de Biden sobre la ejecución de la ley
de inmigración en áreas «sensibles», para darles mayor
poder a los oficiales de ICE para capturar a migrantes
con antecedentes penales.

«Los criminales ya no podrán esconderse en lugares
como escuelas y iglesias», dijo, en referencia a las
áreas donde antes se limitaba la actuación de las fuer-
zas de seguridad.
Preguntas frecuentes sobre las detenciones de ICE en
lugares de culto y su impacto
¿Por qué los grupos religiosos demandaron a la
administración Trump?

Los grupos religiosos demandaron a la administración
Trump debido a las detenciones realizadas por ICE en
las iglesias, argumentando que estas acciones están
causando miedo y afectando la libertad religiosa. La
demanda alega que las detenciones interfieren con la
capacidad de los grupos religiosos para ministrar a los
migrantes, lo que infringe su libertad de culto.
¿Qué impacto tienen las detenciones de ICE en la
comunidad religiosa?

Las detenciones de ICE en lugares de culto han gene-
rado miedo y han reducido la asistencia a los servicios
religiosos. Esto afecta la capacidad de las comunidades
religiosas para reunirse y practicar su fe libremente,
además de limitar su misión de apoyar a los inmigran-
tes y refugiados que asisten a sus congregaciones.
¿Cuál es la postura del gobierno de Trump respecto
a las detenciones en iglesias?

El gobierno de Trump defiende las detenciones en igle-
sias, argumentando que los lugares de culto no deben
ser refugios para personas involucradas en actividades
ilegales. Según Mat Staver, de Liberty Counsel, estas
acciones no violan la libertad religiosa, ya que los fugiti-
vos no están exentos de la ley por encontrarse en un
lugar de culto.

¿Qué limitaciones enfrenta ICE en la detención de
inmigrantes?
ICE enfrenta limitaciones de espacio en sus centros de
detención y restricciones legales que impiden la deten-
ción indefinida. Estas limitaciones obligan a la agencia
a liberar a algunos inmigrantes bajo programas de mo-
nitoreo. Además, la falta de infraestructura adecuada y
las restricciones legales sobre la detención prolongada
complican su capacidad para retener a todos los arres-
tados.

¿Cuáles son las alternativas a la detención que

ofrece ICE?
ICE utiliza programas de monitoreo como Alternativas a
la Detención (ATD) para rastrear a los inmigrantes liberados mientras avanzan en su proceso de inmigración.
Este programa incluye el uso de monitores de tobillo, pulseras electrónicas y verificaciones telefónicas para asegurar la comparecencia en audiencias migratorias.

(cibercuba.com) 15/02/2025

Tres años de guerra en Ucrania que ha provocado el mayor desplazamiento forzoso en Europa desde la II Guerra Mundial

 


Cear

La guerra en Ucrania desencadenada por la invasión rusa, que ya se ha cobrado la vida de al menos 12.000 personas, persiste en un clima de incertidumbre. Cuando se cumplen tres años de la agresión militar rusa y 11 desde que se produjera la anexión ilegal de Crimea, CEAR recuerda la acogida ejemplar de las personas ucranianas que continúan en necesidad de protección y reclama que se aplique a todas las personas que se ven obligadas a huir, independientemente de su lugar de procedencia. Ver noticia

Vox: El falso patriotismo de los mercenarios de la política -- José Carlos Enriquez Díaz

 


articulosincensura

Vox se vende como la última barrera contra la tiranía, como el único partido que defiende a España de la corrupción, del separatismo y de las “élites progres”. Sin embargo, la realidad es bien distinta: el partido de Santiago Abascal se ha convertido en un refugio de oportunistas, un «chiringuito» político donde priman los intereses personales sobre cualquier ideología. Ver noticia 

Palestinos liberados por Israel con signos de tortura y de hambruna -- Aljazeera personal

 


Fuentes: Aljazzera News.

Traducido por Marwan Perez para Rebelión
Cientos de palestinos liberados por Israel muestran signos de emaciación y múltiples abusos sufridos durante su detención.
Cientos de palestinos detenidos en cárceles israelíes fueron liberados en Gaza como parte del acuerdo de alto el fuego, y una vez más mostraron signos de emaciación y abuso. Ver noticia 

Creyentes y feministas -- Carme Ruiz Marqués


 Cristianismo y Justicia

Antes de ayer, el domingo 2 de marzo de 2025, las mujeres de Alcem la veu y todos los que quisieron acompañarnos nos encontramos en la plaza de la catedral de Barcelona para reivindicar, de nuevo, en el marco de la jornada del 8 de marzo, el feminismo dentro de la Iglesia católica. Ver noticia

Dominus conservet eum? -- Juan Masiá, teólogo

 


Vivir y pensar en la frontera

» Ayúdale Señor a seguir siendo él mismo hasta ese final que es un comienzo»
Rezamos con Francisco ante el Cristo muerto Vivo
«Pedir solamente curación y mejora o alargamiento de esta vida es insuficiente. Pidamos cosas mejores, pidamos al Espíritu de Vida que infunda espíritu»
«Señor, consérvanoslo a Francisco un poco más, porque lo necesitamos para que prosiga el camino de la reforma eclesial» Ver noticia 

LA CLAVE PARA ACERCARNOS AL DIOS DE JESÚS NO ES EL PODER, SINO EL AMOR


col martell

 

¿Qué Dios hemos experimentado en la vida?

Cada cual vive y habla de lo que ha percibido y de lo que experimenta en la vida. Esto nos ocurre en todos los ámbitos de la vida y también en el de la fe.

Nosotros hablamos de un Dios fuerte: “todo-poderoso”: todo poder, que muchas veces ha derivado en Dios “milagrero”, cuando no en un Dios justiciero, que está siempre juzgando y, por menos de nada, nos castiga. En esa experiencia de Dios hemos sido educados. Y hablamos de un Dios prepotente porque es el Dios que hemos experimentado.

En nuestra educación religiosa Dios era un ser temible, “Dios era peligroso”. (En tiempos de la Inquisición era sospechoso de herejía hablar y predicar sobre la misericordia de Dios).

Cuestiones como el pecado, la culpa - la culpabilidad, la angustia, el escrúpulo, el juicio, la condenación, el infierno configuraban en gran medida el centro de nuestra vivencia de Dios. Y lo peor era y es que esa mentalidad queda grabada como a fuego en la conciencia de muchas personas. Y esa mentalidad sigue vigente hoy en día en muchos sermones, catequesis, confesionarios, ideologías eclesiásticas, etc.

A veces da la impresión de que las catequesis y homilías son autoescuelas sobre lo que hay que hacer y evitar. La primera catequesis y más importante catequesis es el afecto al niño, a la persona.

El hábitat “normal” de un católico era ¿y es? tener miedo a Dios.

El Dios de Jesús.

Sin embargo el Dios de Jesús es completamente distinto. Dios es amor, (1Juan 4,7) y en el amor no hay temor (1Juan 4,18).

Malamente ha pasado la experiencia de la bondad de Dios Padre a nuestra teología, a nuestra moral, a los confesionarios, liturgias, a las catequesis y homilías, etc… Sin embargo la clave para acercarnos al Dios de Jesús no es el poder, sino el amor.

Jesús ve a Dios como a su Padre que le ama y eso es lo que vive y nos comunica: Dios no es juez, Dios es nuestro Padre.

Pensamos que Dios un ser prepotente que podría curar un cáncer, que incluso podría parar las guerras, un ser que nos va a juzgar y posiblemente nos mande al infierno.

Pero lo que Jesús nos dice de Dios es que es nuestro Padre y nos ama. Lo genuino y propio de unos padres es amar a sus hijos, luego la vida irá como vaya. Pero los padres y Dios aman. Lo primero y ante todo es el amor.

En el amor no hay temor.

Experimentar el amor.

Creer en el Dios de Jesús, ser cristiano no es atragantarse de dogmas (Denzinger), de normas, de ritos y de “puertas”, sino sentirnos queridos por Dios.

Es esencial y decisivo en la vida sentir, vivir en el amor.

Podemos vivir -hemos vivido- con escasos medios económicos, sin dinero, sin libertad, si justicia, lo que no podemos vivir sanamente es sin amar y sin ser amados.

Un niño, un hijo no deseado y no querido en la familia (quizás maltratado) lo va a tener muy difícil después en la vida.

El amor no es una dimensión especialmente cristiana -que también-, sino humana. El amor humano, el amor familiar es sacramento del amor de Dios.

Cuidemos esta dimensión de amor en la vida, que será acogida, a veces será respeto, otras veces cercanía, en ocasiones perdón…

La experiencia fundamental del cristiano.

La experiencia primordial y fundante del cristiano es la de ser amado por Dios. Dios nos ama siempre y, sobre todo, en nuestra condición de pecadores y seres débiles:

Dios nos ama cuando aún éramos (y somos) pecadores, (Rom 5,8).

Ni tan siquiera se trata de un amor recíproco, de amistad (filia), sino de que Dios nos ha amado primero, (1Jn 4,10.16). Dios no nos ama porque nosotros cumplimos lo que nos manda, sino que nos ama porque es nuestro Padre.

En una plegaria eucarística del Misal romano dice: “cuando por desobediencia perdimos tu amistad, no nos abandonaste… ¿Quién les ha dicho a los liturgistas que Dios retiró su amistad al ser humano? ¿Quién les ha dicho a los liturgos que el padre retiró su amistad al hijo perdido?

La experiencia cristiana más genuina es el amor. Donde hay amor, hay cristianismo. Si no hay amor estamos lejos de ser cristianos. Es lo que tantas veces hemos cantado en nuestra vida: Ubi charitas et amor, Deus ibi est: donde hay caridad y amor, allí está Dios.

Somos cristianos cuando y porque nos sentimos amados por Dios, incluso -y sobre todo- cuando nos vemos hundidos en la vida. Cuando no se tiene la experiencia de ser amado en la vida es muy difícil ser cristiano, sentirse bienaventurado en la vida (recordemos lo que escuchábamos el domingo pasado: sed bienaventurados, felices en la vida).

Uno puede ser un perfecto religioso cumplidor de la ley, aceptar militarmente el dogma y la disciplina eclesiástica. Eso es ser religioso. Pero ser cristiano es amar y ser amado.

Ama y haz lo que quieras

Jesús nos llama a vivir en el amor de Dios y de la humanidad.

Pero el amor no es un mandamiento más de  “moralina barata” que se le ocurriera a Jesús lo mismo que podría haber dicho que los viernes no se puede comer carne o que los domingos hay que venir a Misa.

Decía K. Rahner (1904-1984) que el único criterio moral en el cristianismo es el amor. Después cada cual habrá de extraer las pautas de comportamiento para su vida.

En último término es lo que decía San Agustín (350-430): ama y haz lo que quieras. O si preferimos podemos darle la vuelta: ama y lo que quieras, hazlo.

 

Tomás Muro Ugalde

Religión Digital

¿EL SENTIDO COMÚN O LA LOCURA?: POSVERDAD Y POPULISMO


col koldo

 

“Que la gente conozca los hechos y el país estará seguro” (Abraham Lincoln)

En el siglo pasado, los años sesenta significaron una década de cambios, pero, sobre todo, fueron una coyuntura histórica en la que la humanidad inició un cambio de época: la transición de la modernidad a - lo que hoy llamamos – la postmodernidad. 

Dos guerras mundiales, el fracaso de los sistemas políticos y económicos para erradicar la inequidad, la injusticia social y la pobreza; sistemas que – en el altar de las ideologías - sacrificaron la libertad y la igualdad humanas, además del fracaso técnico-científico en la solución de los más importantes problemas humanos y sociales, provocaron un sentimiento de historia sin futuro y de esperanza frustrada en el progreso. Todo lo cual produjo una desmotivación en el esfuerzo y en el trabajo del ser humano, un predominio de lo rápido y fácil, apatía hacia el bien común y una búsqueda de refugio en todo lo individual y personal, con el consecuente rechazo a todo lo jerárquico e institucional.

Con ello, desaparecen las verdades institucionales y absolutas y cada quien elabora y vive según el menú de sus propias “verdades”, en medio de incertidumbre, relativismo moral, subjetivismo y una sobrecarga de información en la que nada es importante o todo vale lo mismo.

Lo que importa – para el hombre postmoderno – es gozar. La búsqueda hedonista del placer por el placer dirige la existencia humana y para lograrlo – a costa de lo que sea - hay que tener. Ahora, predominan la estética sobre la ética, el tener sobre el ser, lo tangible y material sobre lo trascendente

El resultado de todos estos nuevos rasgos de postmodernidad es una “cultura” de lo liviano, lo etéreo, lo fácil, lo desechable, lo superficial y lo falto de compromiso, unido a la búsqueda de un estilo de vida con lujo, confort y derroche, indiferente a las necesidades de las grandes masas de la población.

En adelante, estos rasgos, característicos de la postmodernidad, afectan, explican, inciden y se evidencian en toda la vida y comportamiento del ser humano y en su dimensión social: en la convivencia ciudadana y en el modo de hacer política. Entendiendo aquí por “política”, según el concepto original griego, no solamente el oficio de gobernar, sino, sobre todo, la participación de todos los ciudadanos en la búsqueda del bien común de la “polis”, de la ciudad.

Nadie desconoce que hoy el oficio y ejercicio de la política – siendo el más importante de todos en la tarea de liderazgo y construcción social – es, también, el más desprestigiado de todos. Especialmente porque los políticos se han dedicado a la búsqueda de bienes personales y particulares y se olvidaron de la búsqueda del bien común. 

Este desprestigio produce, al mismo tiempo, una crisis en la “democracia”, como sistema de gobierno que garantiza el respeto a los derechos de los ciudadanos y la mayor participación de todos en la construcción de las mejores aspiraciones colectivas.

Son muchos los factores que explican el desprestigio del ejercicio de la política y de los políticos y que – por ello – atentan contra la democracia y la confianza en sus instituciones. Sobresalen, entre otros, la corrupción en la administración pública y privada, con la consecuente frustración y descontento; la inequidad social, con el consecuente resentimiento que genera; el debilitamiento de las instituciones que deberían procurar el cumplimiento de la ley y el respeto por los derechos de todos, como causa y efecto de esta crisis y la apatía e indiferencia política que todo esto produce, como caldo de cultivo para la aparición de agentes y movimientos antidemocráticos. 

Por la brevedad que este escrito me demanda, me limito a subrayar dos aspectos fundamentales en esta crisis: la posverdad y el populismo.

Hannah Arendt, la gran filósofa e historiadora, en su discurrir sobre “Verdad y Política” se lamenta diciendo que “la verdad y la política nunca se llevaron bien” y que “nadie puso nunca la veracidad entre las virtudes políticas”. Así, a falta de instituciones (políticas o religiosas) que – como en la modernidad - dicten una verdad objetiva y válida universalmente y en medio del caos y el sin-sentido que significa vivir sin certezas, el hombre postmoderno vive construyendo “sus” verdades, medias verdades o mentiras absolutas que le justifiquen su estilo de vida, sus intereses, su comportamiento, su ser y estar en el mundo. Así, el ejercicio de la política resulta convertido en politiquería y demagogia.

Asistimos – entre desconcertados y aterrados – a la prédica y propagación de mentiras como si fuesen verdades, a la justificación de decisiones arbitrarias, de violencia, de represión e incluso de guerras mediante mentiras y falacias repetidas para que parezcan verdades, a la imposición de post verdades como si fuesen la verdad. Vivimos abrumados por la sobrecarga de desinformación o información política falsa para manipular a la opinión pública, con tal de conseguir objetivos reprobables, propósitos que nunca benefician el bien común ni están acordes con el sentido y sentir común o con los mejores valores y anhelos humanos.

La “verdad” de la postmodernidad o “posverdad”, como hoy se le llama, tan privilegiada y usada hoy por los profesionales la politiquería en campañas electorales y en decisiones gubernamentales da mayor valor y peso a las emociones y a la histeria colectiva que a la razón o a los hechos y evidencias; distorsiona la realidad de manera selectiva con tal de fundamentar narrativas interesadas y de confundir en la tarea humana de diferenciar la verdad de la mentira.

Puesto que no se nos permite conocer la verdad de los hechos y se miente reiteradamente y sin escrúpulos, si nos atenemos a la máxima de Abraham Lincoln: “Permitan que la gente conozca los hechos (la verdad) y el país estará seguro”, vivimos hoy – gracias a la farsa e hipocresía como estilo de vida y oficio de nuestros politiqueros y gobernantes de turno - en una situación nacional e internacional de inseguridad, indefensión, inestabilidad, desconfianza, desprotección, incertidumbre y perplejidad.

El populismo es una falsa y nefasta forma de ejercer la politiquería con apariencia de política. Hay populismo y populistas en todos los ámbitos de la vida en sociedad: entre los políticos de derecha, centro o izquierda, entre los guías religiosos, entre los dirigentes, empresarios, docentes y padres de familia, etc. Muchas sociedades del mundo ya están siendo dirigidas por populistas y deshonestos, temerosos de descubrir y de anunciar la verdad, muy proclives a la adulación, a la complicidad, a la complacencia y a la hipocresía, a la doble moral que es incoherencia entre las palabras y los hechos, entre lo que se cree y lo que se vive, entre lo que se predica y lo que se practica.

El populismo tiene como cabezas a “líderes” carismáticos, capaces de conectar con las emociones, prejuicios, resentimientos y antivalores de algunos grupos; con discursos que apelan a la polarización, a la división social y nunca a la unión, al odio y nunca a la convivencia pacífica, a análisis y soluciones rápidas y fáciles de los complejos y graves problemas sociales, al nacionalismo, a la desconfianza en las instituciones, al mesianismo y al autoritarismo y nunca al consenso.

El populista divide para vencer, enfrenta, culpa al pasado y a otros de su ineficacia, lleno de temores convierte sus miedos en represión, no gobierna para todos sino para quienes – por conveniencia o por temor - le aplauden y adulan. Así, va construyendo a su alrededor, el reino del poder por el poder, no para el servicio, reino de la mediocridad, de la ineptitud, de la retórica tramposa, de la censura, etc.

“Los populistas de hoy emergen en democracias y, una vez en el poder, las erosionan hasta transformar el régimen hacia el autoritarismo. Tal transformación… depende de la fortaleza institucional que les rodea” (De la Torre y Peruzzotti citados por Eduardo Posada Carbó – El Tiempo.cm – 16 de enero – 2025) y Cayetana Álvarez de Toledo, Diputada española, por su parte, en discurso a los estudiantes de la Universidad de la Libertad en México, dice que hoy, como el agua o la electricidad, “la verdad es un bien de primera necesidad”.

Para hacer frente a todo lo que amenaza a lo mejor de nuestra convivencia social, para hacer frente a la mentira, a la post verdad y a la politiquería, para hacer frente a todas las formas de populismo, nos corresponde a todos – en contra de la indiferencia y la apatía - actuar y participar en todos los espacios de vida social y política posibles y disponibles. No basta con el voto, pues abundan los regímenes de gobierno antidemocráticos en las que, también y muy frecuentemente, se vota.

Nos corresponde a todos procurar el liderazgo político de los más capaces e inteligentes, de los más honestos y de quienes procuren la defensa, compromiso y respeto de valores humanos, sociales y democráticos.

Nos corresponde a todos elegir entre la verdad o la mentira, entre la modestia o el espectáculo, entre el altruismo o la egolatría, entre la autoridad o el autoritarismo, entre el civismo o el despotismo, entre la unión o la polarización, entre la libertad o el servilismo, entre el espíritu crítico o la censura, entre el orden social o el caos y la anarquía, entre la construcción social o la degradación moral, entre el bien de todos o el beneficio y aprovechamiento de unos pocos, entre la sensatez, la razón, el sentido común o el desquiciamiento y la locura.

 

Mario J. Paredes, SOMOS Community Care

Religión Digital

EL DON DE PERTENECER A LA IGLESIA: SENTIDO, SER Y HACER ECLESIAL


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Ha sido un gozo el poder dejarnos hacer por la palabra de este  franciscano, Fray Santiago Agrelo, curtido en el vivir de la Palabra, en la Iglesia y en medio del mundo. Nos ha interpelado, con sus palabras y con sus silencios, nos ha invitado a sentir la iglesia, desde el ser y el hacer, unidos a Cristo, en comunión con el mundo y los pobres. Queda en el corazón la oración y las claves para seguir viviendo y rehaciéndonos en nuestro ser bautismal, eclesial y humano. El Reino es el verdadero horizontes y solo somos pobres con esperanza.

 “Sentido de pertenencia a la Iglesia”: Don del Espíritu Santo.

Hemos sido atraídos por Cristo – “atraeré a todos hacia mí”- en la disponibilidad de la fe: “dejarse hacer en la iglesia, ser de Cristo”. Bendito deseo bautismal.

Ser de la iglesia, en Cristo: sentido de pertenencia

- Sentido de pertenencia al cuerpo de Cristo, a la comunión trinitaria, a todos para ser de todos, como Cristo Jesús. ¿De quién soy, para quién soy, a quién pertenezco…?

- Si nos presentamos ante Cristo cada día con la disponibilidad de la fe él nos indicará lo que quiere de cada uno de nosotros:

o Mi historia personal. Discernir nuestra vida y su disponibilidad para las llamadas de la fe, del carisma del “sentido de pertenencia a la Iglesia”. Hoy me siento ante ti como Pedro, los hermanos Zebedeo, Tomás, Felipe…

o Disponibilidad: ante los superiores, para lo que dispongan las personas con las que vivo y me encuentro, atención a la necesidad de las personas que me encuentro, disponibilidad para el deseo de los otros… y ahora en lo concreto de lo rural y pequeño, la inmigración, el ecumenismo…

o Disponibilidad ante la vida: ¿hasta dónde llega mi hágase? Por desbrozar juntos –en Cristo- en la realidad que me rodea y en la que estoy contigo a brazo partido. Ojalá sepa mirar como tú.

Desde la debilidad amada y compartida en el Señor

- El camino de Jesús es para pobres con esperanza. No es para satisfechos que buscan que Dios cumpla sus deseos, sino para pobres con esperanza, para soñadores del reino de Dios, para hambrientos de justicia, sólo con ellos puede contar ese eterno hambriento, soñador y pobre que es Dios. Ese es su único poder. ¿Todopoderoso? Crucificado en los crucificados, pobre con los pobres, con los sufrientes. Estos serán sus colaboradores.

- ¿Dónde me siento ahora pobre, herido, débil…? Ahí es donde podré ser colaborador con el Señor de los pobres, sufrientes de la historia. Como ser entre ellos y con ellos, cómo hacer el mismo camino que Jesús en sus historias compartidas. Y yo con la mía. Cuando ya no podemos hacer lo que nos gustaría hacer, cuando no podemos bajar de la cruz… la propia. He visto a personas que en la cruz se han abrazado a ella y al Padre, en el amor a los hermanos y han muerto agradecidos y agraciados en la debilidad y el sufrimiento.  

Desde la oración confiada, la obediencia filial, la disponibilidad creyente

 - Vivir y ser desde la ternura, esperanza, confianza, comunión con Cristo crucificado y su cuerpo herido. Vivir el reto de administrar impotencias, al modo de Jesús, como su madre María. Llevando en nuestro cuerpo la muerte de Jesús, para que así se manifieste en nosotros la vida de Cristo. Desde la oración confiada, obediencia filial, por la disponibilidad creyente, por la entrega de amor.

- Necesitamos una iglesia en oración, que las actividades no nos quiten la dimensión orante. La escucha de la Palabra ha de ser el centro de nuestro ser y nuestro vivir. No tenemos otro modo de ser iglesia y servirla. Contemplación y acción no pueden separarse, las dos nacen del amor a Dios, dan razón de nuestra vida de creyentes consagrados al servicio del reino de Dios y su iglesia. Dejarnos evangelizar y evangelizar es hermoso desde esta raíz última de la Palabra. No estamos llamados a una élite espiritual y encerrarnos en nosotros, sino para hacernos de Dios y sus amados, de todos. Ser de Dios y los hijos de Dios, los necesitados de él, de los pobres.

- El evangelio lo recibimos por pobres, hemos sido evangelizados. Él ha sido para nosotros: luz, curación, alegría, salvación, comunión, fuerza.

- El compromiso con Dios es compromiso con el mundo que él ama, el mundo que lo necesita. Nos toca hacer camino para que conozcan y se encuentren con el Señor. El compromiso con el mundo, para que llegue el reino a los pobres, es lo que nos confirma en nuestro ser creyentes.

- Jesús llevaba el reino con él: salud, alegría, esperanza, animo…evangelio, gracia de Dios. Si la gracia de Cristo nos habita, el reino irá con nosotros donde vayamos.

Dejarnos transformar en Cristo Jesús, dejarnos hacer: La misión

o Escucha de la Palabra de Dios, permanente reto. Salir del pecado de una espiritualidad sin Palabra de Dios. Los pastores llamados a conversión con respecto a la Palabra del Señor. Dejarse evangelizar por la Palabra, escucharla, participación en los sacramentos de la fe. La comunidad.

o Dejarse hacer es lo que queda por aprender, conocer, hacer, vivir… por eso necesitamos entrar dentro y recibir el evangelio. El que se deja evangelizar tendrá una vida unificada y toda ella hablará de Jesús, será evangelizadora. Nuestras miradas, nuestra compasión, solidaridad, el sentido de la justicia… nuestra alegría, nuestra esperanza, nuestra paz… todo en nuestra vida ha de ser evangelizado, memoria de Cristo Jesús.

o Por eso nuestra misión somos nosotros mismos y nuestro mundo. Nosotros y nuestra familia, vecino, ámbito de trabajo, nuestro espacio político… todo. Nuestra misión es todo lo que Dios ama, no se nos piden discursos, sino dejarnos hacer Cristo, Iglesia, de Dios y de sus hijos. Dejar que nos hagan. Vivir en conformidad con lo que somos.

 

Santiago Agrelo/ José Moreno.

Religión Digital

ARRANCA UN TIEMPO DE CONVERSIÓN


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Cada año la Cuaresma llama a la puerta de nuestra conciencia para revisar nuestra vida, para invitarnos a la conversión. Este año comienza el 5 de marzo, con el miércoles de ceniza. Hace poco leía que este tiempo era la “Momento del espejo” o “La Cuaresma del espejo”. Porque es un tiempo de mirarnos al espejo para vernos a nosotros mismos, y esto cuesta, a veces no es agradable. Cuando Jesús se retira al desierto a ayunar y orar (Cf. Mt. 4, 1-2) lo hace también para mirarse al espejo, para enfrentarse a lo que nosotros hacemos todos los días: las tentaciones, las luchas internas, las dificultades de la vida, nuestras caídas. Es mirarnos al espejo de nuestra propia vida y reconocernos como somos.  Jesús nos muestra, que a pesar de las pruebas duras y difíciles de la vida, y poniendo nuestra vida en manos del Padre, podemos salir victoriosos, porque tenemos la esperanza de la resurrección, porque a pesar de nuestras caídas, el amor de Dios triunfa siempre y vence las tentaciones.

La cuaresma es un tiempo de conversión personal, de cambio interior. “Convertíos y creed en el Evangelio” (Mc. 1, 15). Conversión que viene motivada por una vivencia del Evangelio en nuestra vida. Es una llamada urgente a cambiar de vida, dejando atrás una vida de pecado, orientando nuestra vida hacia Dios y hacia los demás con un corazón nuevo. Una conversión personal, sin condicionarnos si nuestros hermanos se convierten o no. Soy yo quien debe de cambiar, quien debe revisar mi vida.

Este año se nos hace una llamada a la conversión de nuestro corazón. “Lo que sale de dentro, del corazón, es lo que hace impuro al hombre” (Mc. 7, 14). La Cuaresma toca el interior que hay que cambiar, transformar, para que desde dentro salga lo bueno, lo constructivo. somos llamados a una conversión profunda que no solo afecte nuestros actos, sino que transforme nuestro corazón. “Tenemos todos que cambiar nuestros corazones, con los ojos puestos en el orbe entero y en aquellos trabajos que todos juntos podemos llevar a cabo para que nuestra generación mejore” (G.S. 82. Dilexit nos 29). No hay conversión personal sin una transformación de nuestro corazón.

En octubre del pasado año 2024 se nos entregaba la Documento final del Sínodo. En él se nos hablaba de la necesidad de una conversión sinodal, para que la iglesia sea más misionera, más plural y participativa. Esta conversión sinodal nos compromete a transformar las relaciones dentro de nuestras comunidades, parroquias, movimientos, fomentando una mayor comunión, participación y misión, donde todas las estructuras eclesiales estén al servicio de la evangelización, teniendo los laicos y la mujer, mayor protagonismo.

La Cuaresma siempre pone el acento en la conversión social. “Misericordia quiero y no sacrificios” (Os. 6, 6). La Cuaresma no solo es un proceso de purificación y renovación personal, sino también un proceso de purificación social. No hay conversión personal sin compromiso social. Si queremos seguir a Jesús debemos comprometernos a luchar contra todas formas de injusticia. “Este es el ayuno que yo quiero: soltar las cadenas injustas, desatar las correas del yugo, liberar a los oprimidos, quebrar todos los yugos, partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, cubrir a quien ves desnudo y no desentenderte de los tuyos” (Is. 58, 6-7). No hay Cuaresma con hermanos al lado sufriendo, no hay Jubileo mirando hacia otro lado ante las injusticias y el dolor de mis hermanos (Cf. Lc. 10, 25-37). Esta Cuaresma no me lleva a la Pascua, si pasando al lado de Cristo que sufre en los pobres, paso de largo, y no le ayudo a resucitar. La Pascua y la resurrección llevan a la libertad.

Conversión con la ayuda del Espíritu Santo. Nadie se salva solo. El camino de la Cuaresma lo hago de la mano del Espíritu «Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo” (Mt. 4, 1). Jesús fue conducido al desierto por el Espíritu Santo para ser probado y purificado, nosotros también somos llamados a entrar en este desierto de la Cuaresma con la esperanza de ser purificados. Pero también fue este Espíritu el que sostuvo a Jesús en las pruebas del desierto. Su Espíritu es el que nos acompañará en este camino de conversión: “Le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad” (Jn. 14, 16). Su Espíritu completará la obra que ha comenzado en nosotros, nuestra conversión.

Conversión, camino de la Esperanza. «Ahora, Señor, ¿qué esperaré? Mi esperanza está en ti.» (Salm. 37, 9) La Cuaresma no es solo un tiempo para mirar nuestras debilidades, sino también un tiempo para experimentar la misericordia infinita de Dios. Cada momento de arrepentimiento, cada esfuerzo por cambiar, es una oportunidad para abrir nuestros corazones a la esperanza, a la certeza de que, aunque a veces podamos sentirnos frágiles, porque “la esperanza no defrauda” (Rm. 5, 5), no estamos abandonados, porque el amor de Dios siempre nos encuentra donde estamos y su esperanza nos sostiene, porque está fundamentada en la promesa de la resurrección.

 

Florencio Roselló, arzobispo de Pamplona

Religión Digital

MIÉRCOLES DE COLONIA


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Tradicionalmente, empezamos esta semana la Cuaresma. Y lo hacemos con el rito de la ceniza sobre nuestra frente. En sentido de penitencia.

Partiendo de las lecturas, pienso que podríamos empezar la cuaresma imponiendo colonia sobre nuestras frentes. Ya lo dice Jesús en el evangelio: “Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro, para no hacer ver a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará”. (Mt 6,17)

Son cuarenta días en que intentamos recorrer un sendero, tratando de ir creciendo en la alegría que nos da Jesús en su Resurrección. El Padre nos quiere ver alegres, aunque nos cueste y suponga esfuerzo y sacrificio.

Estamos en el nuevo testamento, estamos en las bodas del Cordero con la humanidad.

No se trata de hacernos polvo, sino de ir descubriendo y recorriendo el camino del gozo porque vamos recordando y viviendo la alegría de Jesús en su vida hasta llegar a la Resurrección. Caminemos juntos en la esperanza, como nos invita el Papa Francisco.

Millones de personas necesitan signos y realidades de esperanza. El camino es que aportemos alegría, esperanza. Hay muchos caminos en el año del jubileo: júbilo. Y podemos aportar esperanza a muchas personas que lo necesitan. Un caso concreto que tenemos en este jubileo es trabajar contra la Trata de mujeres. Cuántos miles de mujeres que llegan a nuestro país con ofertas de trabajo y luego tienen que aterrizar en centros de explotación sexual. Mujeres que vienen a nuestros hogares y cobran un sueldo ridículo, trabajadoras en los plásticos sin lugar donde dormir y con comidas escasas… Y así podemos seguir con una lista interminable que se pasa igualmente a muchos varones que llegan a trabajos temporeros y luego cobran una ridiculez de sueldo y realizan unos trabajos muy duros en condiciones pésimas y explotadoras.

Y nos entrenamos para vivir las bienaventuranzas, las felicidades que Jesús nos propone.

Me parece un programa estupendo para esta cuaresma: las bienaventuranzas. Visto desde el “felices”. Tenemos un slogan a realizar y vivir: “Convertíos y creed en el Evangelio”…Y Evangelio es Buena Noticia, alegre Noticia. Ahí tenemos un programa y un camino para llegar a la Pascua.

Junto a la ceniza, voy a imponer a los fieles, colonia. Porque Dios es alegría, amor, perdón, paz. Todo en camino de esfuerzo y vuelta a Jesús.