FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

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miércoles, 27 de mayo de 2015

•Domingo 31 de mayo, Santísima Trinidad – B (Mateo 28,16-20): Lo esencial del Credo José Antonio Pagola


LO ESENCIAL DEL CREDO

A lo largo de los siglos, los teólogos cristianos han elaborado profundos estudios sobre la Trinidad. Sin embargo, bastantes cristianos de nuestros días no logran captar qué tienen que ver con su vida esas admirables doctrinas.
Al parecer, hoy necesitamos oír hablar de Dios con palabras humildes y sencillas, que toquen nuestro pobre corazón, confuso y desalentado, y reconforten nuestra fe vacilante. Necesitamos, tal vez, recuperar lo esencial de nuestro credo para aprender a vivirlo con alegría nueva.

«Creo en Dios Padre, creador del cielo y de la tierra».
No estamos solos ante nuestros problemas y conflictos. No vivimos olvidados, Dios es nuestro «Padre» querido. Así lo llamaba Jesús y así lo llamamos nosotros. Él es el origen y la meta de nuestra vida. Nos ha creado a todos solo por amor, y nos espera a todos con corazón de Padre al final de nuestra peregrinación por este mundo.
Su nombre es hoy olvidado y negado por muchos. Nuestros hijos se van alejando de él, y los creyentes no sabemos contagiarles nuestra fe, pero Dios nos sigue mirando a todos con amor. Aunque vivamos llenos de dudas, no hemos de perder la fe en un Dios Creador y Padre pues habríamos perdido nuestra última esperanza.


«Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor».
Es el gran regalo que Dios ha hecho al mundo. Él nos ha contado cómo es el Padre. Para nosotros, Jesús nunca será un hombre más. Mirándolo a él, vemos al Padre: en sus gestos captamos su ternura y comprensión. En él podemos sentir a Dios humano, cercano, amigo.
Este Jesús, el Hijo amado de Dios, nos ha animado a construir una vida más fraterna y dichosa para todos. Es lo que más quiere el Padre. Nos ha indicado, además, el camino a seguir: «Sed compasivos como vuestro Padre es compasivo». Si olvidamos a Jesús, ¿quién ocupará su vacío?, ¿quién nos podrá ofrecer su luz y su esperanza?


«Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida».
Este misterio de Dios no es algo lejano. Está presente en el fondo de cada uno de nosotros. Lo podemos captar como Espíritu que alienta nuestras vidas, como Amor que nos lleva hacia los que sufren. Este Espíritu es lo mejor que hay dentro de nosotros.

Luces y sombras de la beatificación de monseñor Romero Daniel Barbero y Javi Baeza

 

RomeroMartirDeLaJusticia
“Hicieron lo posible por presentar a un Romero muy light y edulcorado”
“Los que nunca lo quisieron ocuparon sillones prominentes en la celebración”
Como siempre, el Papa Francisco se nos ha adelantado. Sus representantes monseor Vicenzo Paglia y el cardenal Angelo Amato han dejado muy claro quién es Mons. Romero para el Papa: “Con Romero, Jesús caminaba con su pueblo” nos decían en sus comunicados. Es lo que dijo entonces Ellacuría: “Con Romero, Dios ha pasado por el Salvador”.··· Ver noticia ···

Domingo 31 de mayo de 2015: Santísima Trinidad

 

TrinidadB
Visitación
Conscientes de que el material teológico para una predicación tradicional sobre la Trinidad es muy fácil de encontrar entre las varias decenas de servicios bíblico-litúrgicos que se ofrecen actualmente en internet, nosotros, fieles a nuestro «carisma», vamos a tratar de completar los enfoques tradicionales con algunas perspectivas críticas, para las comunidades que no quieren simplemente repetir lo de siempre, sino replanteárselo.··· Ver noticia ···

martes, 26 de mayo de 2015

Monseñor Romero y la Iglesia de los pobres o de Jesús Comité Oscar Romero de Cádiz- Pedro Castilla Madriñán



RomeroMartirDeLaJusticiaHace unos años tuvimos que acudir al El Salvador como padrinos de boda entre un joven cooperante español, al que el Comité le había facilitado su altruista aspiración, y una periodista salvadoreña. Ambos deseaban casarse en la capilla del “Hospitalito”, donde asesinaron a Romero, pero debería autorizarlo la jerarquía salvadoreña.
El obispo Modesto López Portillo nos recibió, en mayo de 1999, en un despacho de la catedral de San Salvador. Serio y desconfiado, nos acosaba a preguntas a mi esposa y a un servidor. Pensando que la pertenencia al comité Oscar Romero pudiera representar un aval, comenzamos comunicándoselo, craso error, ya que por la expresión de su gesto (la cara no es el espejo del alma, sino el alma) y la acritud de sus preguntas demostró todo lo contrario. Priorizando el “objetivo” de la reunión, tragamos saliva, ocultamos nuestras convicciones evangélicas y aguantamos el tipo ante aquella inquisición. Tras el turno de la joven pareja, la periodista nos abrazó llorando de rabia. Nos habían pisoteado la dignidad humana y nuestra pureza cristiana.


A los dos días, la prelatura otorgó el permiso bajo ciertas condiciones. Poco más tarde, nos enteramos que Portillo era uno de los muchos enemigos que Romero tenía entre sus hermanos. Hasta el propio Juan Pablo II lo humilló tres meses antes de su asesinato negándole la audiencia, en un principio, y despreciando los documentos que demostraban la persecución y asesinato de sacerdotes salvadoreños. El Papa, desdeñando su trabajo y petición, se limitó a decirle: “Usted, señor arzobispo, debe esforzarse para lograr una mejor relación con el gobierno de su país”.
Aquel episodio con Portillo, significaría nuestro primer desencuentro con determinadas jerarquías eclesiásticas, muy desocupadas de los sufrimientos del pueblo y bastante cercanas a los intereses de poder. En connivencia, además, con un sistema que favorece las injusticias, escandalosas desigualdades y las guerras como método de apropiación de los recursos ajenos. Ósea, un sistema descaradamente antievangélico. No llega a entenderse, por ejemplo, como la jerarquía eclesiástica venezolana se alinea desvergonzadamente con una violenta, cruel y antidemocrática oposición, apoyada por la ambiciosa oligarquía venezolana e intereses de los Estados Unidos, cuando es palpable los grandes logros sociales en alimentación, salud, educación y vivienda logrados por el actual gobierno venezolano. Nunca ha existido una alternativa gubernamental en Venezuela tan cercana al Evangelio como la de Hugo Chávez y, sin embargo, esta opción se ha convertido en una maníaca persecución por parte de la curia venezolana.
Lástima la forma en como la jerarquía salvadoreña ha organizado la celebración. Muy alejada del estilo de Oscar Romero La oligarquía del país hizo negocio con su imagen e intentó distorsionar su mensaje, pero gracias a la incidencia de la gente, y organizaciones de base, se ha conseguido neutralizar el perverso “movimiento” de descafeinar la figura y mensaje de Romero por parte de ese poderoso colectivo. El colmo del cinismo fue el invitar al hijo del asesino de Oscar Romero, quien tuvo un lugar privilegiado en la celebración junto al cuerpo diplomático y personalidades relevantes. Pero la gente, al verlo entrar, expresó masivamente su descontento.
La denuncia recordaba el grito unánime de la abarrotada plaza, en aquel el 25 aniversario de Romero: “Queremos obispos cercanos a los pobres”. También las organizaciones de Derechos Humanos salvadoreñas, han conseguido que 12 mujeres y hombres que tienen hijos/as desaparecidos durante el conflicto tuvieran un lugar especial en el templete, a todas estas personas Monseñor Romero les ayudó a buscar sus familiares, les acompañó y les consoló, A estas victimas la organización eclesial del evento no les había incluido en la lista de personalidades, pero al final las organizaciones populares lograron que se incorporaran. A pesar del intento por ofrecer un nuevo Monseñor Romero, se encontraba presente el espíritu del verdadero Romero, y todo gracias a su pueblo:…”Resucitaré en el pueblo salvadoreño”.
La actitud de Rouco Varela, presionando para que no acuda ningún prelado a la beatificación de Oscar Romero, denota claramente la postura de esa Iglesia antievangélica, cercana al poder y alejada del pueblo oprimido. Tampoco llega a entenderse como en esta España, campeona en desigualdad, inhumana en desahucios, con dramáticos índices de pobreza y desnutrición infantil, crecientes personas sin techo, que deambulan olvidados por nuestras calles, mal acogedora de inmigrantes, sólo de los miles de cadáveres que nos llegan anualmente, alarmante índice de desempleo y precariedad laboral, que roza la esclavitud, preocupantes recortes en sanidad, educación y derechos sociales y tantas atrocidades más, la jerarquía eclesiástica no haya alzado su disonante voz ante tanta barbarie humana y si la acentúen para no alinearse, precisamente, con un “hermano” que si la empleó, en coherencia con el Proyecto y martirio de Jesús, para denunciar esas causas de inhumanidad e injusticias.
Al Comité Oscar Romero de Cádiz, no es que le importe mucho esta beatificación, ya que el pueblo mundial lo reconoció, hace tiempo, como San Romero de América, pero si quiere reconocer el esfuerzo del papa Francisco por enaltecerlo y, con él, a toda la crucial teología y espiritualidad de la liberación, que si es muy importante exaltarla en aras a recuperar esa visión evangélica de Jesús, que tanto hace falta en el mundo actual.

Hasta hace poco, hablar de Oscar Romero, Helder Cámara, Leónidas Proaño, Gustavo Gutiérrez, Sergio Méndez, Samuel Ruiz, Leonardo Boff, Pedro Casaldáliga, Ellaquría y tantos otros teólogos y sacerdotes más, suponía un ejercicio de herejía. Y, sin embargo, entre ellos se encuentran los verdaderos padres de la Iglesia latinoamericana, que tanto aire fresco y evangelizador le está proporcionando al resto de la Iglesia mundial. Pero una parte de esa Iglesia, que a nadie llega, se resiste a reconocer sus miserias evangélicas y, utilizando las armas de su poder, atacan hasta el propio Papa Francisco, símbolo de esperanza, autenticidad evangélica y de amor.
Ya decía Romero de América: “Una iglesia que no sufre persecución, sino que está disfrutando los privilegios y el apoyo de la burguesía no es la verdadera Iglesia de Jesucristo”.

¿Hasta cuándo puede durar la experiencia cristiana, es decir, el cristianismo? Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

No pregunto de la permanencia de la Iglesia, que, según los exegetas interesados y triunfalistas, tiene la garantía de duración desde el acta de fundación: “Y yo te digo, tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del infierno no prevalecerán sobre ella”. (Mt 16,18). Otros, más exactos, sabiendo que en el tiempo de Jesús no se hablaba de Iglesia, y que esa palabra no puede ser jesuana, traducen “comunidad” en vez de Eclessia. De hecho, la Iglesia, tal como la conocemos, o de modo muy parecido, solo comienza a desarrollarse desde los siglos V-VI, pues lo anterior fue, eso sí, una auténtica comunidad cristiana. Y que la Iglesia institución ha durado hasta hoy, es innegable. Otra cosa es que, durante tanto tiempo, haya sido, de verdad, una comunidad que respondiera a la idea del Reino de Dios que Jesús vino a establecer en la tierra. En los siguientes párrafos intentaré explicar por qué me hago, y os las transmito, estas reflexiones, y qué sentido tienen.

En 1º lugar, Jesús da a su incipiente comunidad, una Carta Magna, o Constitución, que es el Sermón de la Montaña, comenzando por la invitación más humana y humanista, original y profunda, diferente y eficaz que nunca se haya pronunciado: las Bienaventuranzas. La proclamación de prioridad en la dicha y en la realización humana, dentro del Reino de Dios, de los pobres, de los anawim, de los pobres de Yavé, es, además de una idea inquietante y original, una verdadera y profunda revolución. En Europa, y, en general, en los países llamados, no sé si bien o mal, si propia o impropiamente, desarrollados, cometemos la terrible equivocación de confundir “pobres”, o todavía peor, “pobres de Yavé”, con miserables. Pero no es lo mismo. El pobre bíblico vive con dignidad, aunque no tenga dinero sobrante para guardar, o, tal vez, por eso mismo.
En 2º lugar, hemos de admitir que la Iglesia primitiva, hasta la primera mitad del siglo IV, vivió el estilo de vida que predico el Maestro, en los referente a los bienes, y en casi todos los aspectos. Sobre todo llama la atención cómo intentaron vivir el maravilloso discurso de Jesús, dentro del Sermón de la Montaña, sobre el dinero, las riquezas, y la pobreza, (en Mt 6, 16-34), con frases como: “Dejaos de amontonar riquezas en la Tierra, …”; “porque donde tengas tu riqueza tendrás tu corazón”; “nadie puede estar al servicio de dos señores , … no podéis servir a Dios y al dinero”; “conque no andéis preocupados pensando qué vais a comer, o que vais a beber, o con qué os vais a vestir. Son los paganos los que ponen su afán en esas cosas”. Los primeros cristianos vivieron así, y por eso admiraron extraordinariamente a los paganos, porque éstos comprobaban que entre ellos no había necesitados, sino que todos vivían en una sana armonía, igualdad, y fraternidad de amor y de servicio.
En 3º lugar, había desvíos y personas desconfiadas en el reparto de la riqueza, y que intentaban, o hacían trampas. Pero constituían una excepción. Lo contrario a lo que hoy ocurre: la inmensa mayoría de los cristianos, tanto católicos, como luteranos, como anglicanos, como calvinistas, vivimos preocupados por el dinero, sirviendo al dinero como a un ídolo, y siendo reacios a una justa distribución de la riqueza.
En 4º lugar, si es verdad lo que afirmo en el final del párrafo anterior, entonces es evidente que no cumplimos el mandato del Señor, “amaos unos a otros como yo os he amado”, y viviendo con esa actitud “todos comprenderán que sois mis discípulos”. Y en el mundo sucede todo lo contrario. Si hacemos el test que nuestro profesor de pastoral de evangelización del Instituto de Pastoral de Salamanca en Madrid, padre Benzo, nos hacía en la pizarra en el curso 1969-70, coloreando los países de manera diferente, y referente a los recursos económicos, pintando de verde a los más ricos, coincidía que eran todos el Hemisferio norte, y todos ce religión cristiana, excepto Japón. Los de rojo, pobres, la mayoría en América latina, y también cristianos, y sudeste asiático, de otras religiones; y los de negro, miserables, en África, animistas, o de cultos africanos diversos. Es decir, los cristianos del norte, adoradores y servidores del Dios dinero, y, ¡cristianos!
Pero lo anterior no debería ser posible. Es muy difícil decir hoy que no se puede ser cristiano, y rico, muy rico, a la vez. Pero si queremos volver a una experiencia cristiana que sea signo, testimonio y llamada a los hombres y mujeres de nuestro tiempo, muchos de ellos perdidos en vericuetos existenciales, la comunidad cristiana tendrá que estar, en general, libre de las ataduras de lo sobrante para una vida digna. Ya lo afirmó Pablo VI en la Populorum Progressio, tema que avanzaré y profundizaré otro día.

El Arzobispo de Granada se ‘lava las manos’ ante el juez y, sobre abusos sexuales, le dice que pregunte al Vaticano

 

Obispo Martínez
El instructor requirió “de forma definitiva” al Arzobispado que le facilitara la documentación íntegra de los interrogatorios
Poca o ninguna ayuda está encontrando la justicia en el Arzobispado de Granada para esclarecer el caso de los supuestos abusos sexuales de sacerdotes contra menores. Hoy ha respondido al requerimiento que le hizo el juez que instruye lel caso indicando que la investigación canónica completa, iniciada a raíz de la denuncia de los hechos, depende de la Congregación para la Doctrina de la Fe del Vaticano. Dicho en lenguaje bíblico, “se ha lavado las manos”.··· Ver noticia ···

Cristiandad versus cristianismo. (carta respuesta al”Llamamiento Filial a Su Santidad el Papa Francisco”) Antonio Bentué, teólogo

La coyuntura que vive hoy la Iglesia católica es preocupante y, a la vez, esperanzadora. Por un lado, el desprestigio acumulado de la Institución tradicional, debido a abusos de poder (Banco Vaticano, Los Legionarios de Marcial Masiel, Karadima en Chile…). Y, por otro lado, un Papa, como Francisco, que intenta reconectar la Iglesia católica con su fundamento auténtico del Jesús de los evangelios, crucificado como consecuencia de su opción divina por los pobres y marginados, y a quien Dios resucitó ratificando que en ese crucificado el mismo Dios revelaba cuál era su verdadero Espíritu. Con el Decreto de Teodosio (380), el Imperio romano quiso apropiarse de la fuerza del cristianismo “martirial” a favor del poder imperial, asumiendo al Cristianismo como la religión oficial del Imperio romano (y así el “cristianismo”, coherente con el Jesús de los evangelios, se transformó en “Cristiandad”).

De esta manera, la Institución católica tomó la ambigüedad propia de una Religión de poder. Contra ello reaccionaron, al comienzo, los monjes yéndose al desierto. Y más tarde, hubo otras reacciones, como los movimientos de vuelta al Evangelio (“cátaros” y Franciscanos, o el mismo Lutero), hasta llegar al Concilio Vaticano II con su inspiración original de “vuelta a las fuentes” que impulsó Juan XXIII con el “aggiornamento” de su Encíclica Pacem in Terris y el mismo Concilio.
El Papa Francisco intenta retomar de nuevo aquel retorno al evangelio (que había quedado “entrampado” en el postconcilio). Por eso tomó el nombre de Francisco. Pero el poder iniciado y conseguido con el Decreto de Teodosio y fortalecido con Carlomagno, no quiere renunciar a aquella sacralización del poder mundano (con el surgimiento de la “Cristiandad”) y las luchas de poder que implicó a lo largo de la historia (cruzadas, conquistas de América…); no quiere renunciar al poder adquirido, dando para ello razones aparentemente “religiosas y morales”. Y ahí está la raíz de las dificultades con que se enfrenta el Papa Francisco. Ya Jesús previno que “no había venido a traer la Paz, sino la espada y a dividir la familia…”, entre quienes quieren mantener la religión de “poder” (“que constituyó la tentación del mismo Jesús, ¡a la cual no cedió!) y quienes sueñan y esperan, -con la “esperanza” puesta sólo en el Espíritu de Dios que ungió como Cristo (=Ungido) a Jesús y que le fue dado a la Iglesia, con su muerte en cruz (Jn 19,30)-, que la Iglesia pueda retomar ese “Espíritu” para volver así a parecerse a la comunidad del Nazareno, ajeno a todo poder mundano: “No será así entre Ustedes…Pues mi Reino no es de ese mundo” (le objetó a Pilatos, anticipando ya el rechazo al “decreto” de Teodosio).
Cercanos ya al Sínodo de la Familia, convocado por el Papa para el próximo mes de Octubre, se ha puesto en acción la maquinaria del poder de “cristiandad-católica”, liderada por el Cardenal Burke y el Cardenal Jorge Medina. Para ello hacen pública una carta titulada como un “filial llamado a su Santidad el Papa”, para prevenir que, en el próximo Sínodo de la familia, el catolicismo moral deje de excluir de la Iglesia a los homosexuales (cuya relación de amor consideran “contrario a la Ley divina y a la Ley natural” = o sea no pueden ser acogidos, reconocidos como tales, ni en la Iglesia ni en la sociedad civil), y deje fuera del acceso al Jesús eucarístico a las “pobres” “divorciadas vueltas a casar”, aun cuando el sentido profundo de la Eucaristía es que Jesús quiso quedarse con nosotros para seguir acompañando a los “frágiles” hijos de Adán, “donde haya dos o más de ellos reunidos en su Nombre”. Dios, en cambio, resiste a los “creídos” y fue crucificado por culpa del “puritanismo” representado por los fariseos y los sacerdotes, tan cumplidores de la Ley que la transgredieron en su esencia misma al rechazar el “nuevo mandamiento”, por el cual Jesús entregó su vida: “Ámense los unos a los otros como yo les he amado”. Eso es lo único Absoluto; todo lo demás sólo vale en relación a ese único mandamiento nuevo. Y esa es precisamente su “novedad”: “Quiero misericordia y no sacrificios; ese conocimiento de Dios y no los holocaustos”. Y “vengan a mí todos los que están cansados y oprimidos” (Mt 11,28-30).
En la misma redacción de la carta promocionada por los eminentes cardenales Burke y Medina, uno percibe la actitud “puritana” y “clasista” análoga a la del Sanedrín, al constatar la pertenencia “social” de la mayoría de sus firmantes. En efecto, junto con una de las “personalidades” que encabezan el listado (H.H. Duque Paul de Oldenburg y su esposa Pilar H.H. Duquesa de Oldenburg), estampan ahí su firma otros abundantes duques y duquesas, marqueses y marquesas, condes y condesas, Altezas reales y jefes de Casa Real de Brasil, de Portugal o de Löwenstein, también está la Archiduquesa de Habsburgo, casada con un ex-embajador de Chile en el Vaticano; además hay ex comandantes en jefe del ejército peruano o de la Armada peruana y norteamericana, Fundadores y miembros de la Sociedad en Defensa de la tradición, la familia y la propiedad (sobre todo), ex embajadores de EEUU, muchos nombres con apellidos comenzados con “de” o “von” o “van”, muchos obispos eméritos y ex capellanes de fuerzas armadas, o incluso algún Arzobispo u obispo de los servicios militares de Brasil y de Ecuador, incluso hay un Jefe del Clan de los reyes incas, o también el Jefe del Federal Savings Bank (de Brasil) y el Presidente del centro de investigación del Capital (EEUU), exministros iraníes, precisando que corresponden a la época del Sha (dictador-emperador) de Persia fugado a EEUU con su mujer y toda su fortuna…( http//www.filialappeal.org).
Pues bien, ésta no es la Iglesia del nazareno Jesús, y no tiene nada que ver con el Jesucristo crucificado precisamente por anunciar que su Reino “no es de ese mundo”. Y, frente a tal pretensión impúdica, sería el momento de que todas las Comunidades cristianas del “Pueblo de Dios” pidieran a sus obispos convocados al Sínodo que, junto al Papa Francisco, proclamen con fuerza que la verdadera Iglesia de Jesús es “Iglesia de los pobres”, lo cual implica el llamado a la conversión de los ricos y potentados (“puesto que es muy difícil que un rico entre en el Reino de los cielos; es más difícil que un camello pase por el hueco de unja aguja a que un rico entre en el Reino de Dios”, Mt 19,23,24). La Iglesia de Jesús no es la de intereses de poder mundano, reivindicado en la carta por el tenor de sus firmantes, con la excusa de que se está defendiendo la “familia” y la “pureza de la fe”. El evangelio deja muy claro lo que Jesús quería y lo expresó (costándole la vida) en reacción a esa pretensión “puritana”: “En nombre de su tradición, no invaliden la Palabra de Dios, ¡hipócritas!”(Mt 15,6s), puesto que “preparan cargas pesadas e insoportables y las colocan sobre las espaldas de los demás, mientras ellos no las mueven ni con el dedo…(y viven muy bien en sus reductos de poder y , a veces, de placer clandestino, a lo Maciel o Karadima)… Ay de Ustedes, fariseos hipócritas, que purifican por fuera las copas y los platos, mientras por dentro están llenos de rapacidad y de codicia. Fariseo ciego, purifica primero el interior de la copa, y así también será puro el exterior”(Mt 23,4 y 15). Por eso, ahora es el momento de fidelidad irrestricta al verdadero Evangelio de Jesús, apoyando al Papa Francisco en su esfuerzo por devolverle a la Iglesia su verdadero rostro de “iglesia de misericordia” hacia los pobres, quienes, en su situación familiar, tienen a menudo realidades que no corresponden al mal llamado ideal de “familias bien constituidas” como si fueran las únicas con “derecho” a acercarse al “sacramento de eucarístico”; cuando son los “débiles”, la mayor parte de los cuales son “pobres y marginados”, quienes son los primeros llamados a su cercanía. La Iglesia no es un “club” de los puros, sino una comunidad de “pobres” acogidos por el mismo “seno (Raham, Ex 34,6) de Dios”.

SI TU Y YO NO LE HACEMOS “LÍOS” A CORRUPTOS Y ABUSADORES … ¿ENTONCES QUIÉN?
Jesús fue ayer en el templo y ahora: “UN INDIGNADO”

La gran derrota del Partido Popular Ignacio Escolar

 


La derecha paga por la corrupción, por su soberbia y por su nefasta gestión
1. Se acabó el monopartidismo. Nunca hubo un partido en España con tantísimo poder como el que en estos últimos cuatro años ha tenido el PP. Y nunca el hundimiento ha sido tan rápido, tan contundente y tan merecido para una derecha que al fin paga por la corrupción, por su soberbia y por su nefasta gestión. ··· Ver noticia ···

lunes, 25 de mayo de 2015

Monseñor Romero a los altares Víctor Codina sj.


RomeroMartirDeLaJusticiaEl día lunes 24 de marzo de 1980, dos días después del asesinato de Luís Espinal en La Paz, un jeep se detuvo unos segundos ante la puerta de la capilla del hospital de La Providencia de San Salvador, donde celebraba la eucaristía Mons. Romero y un experto francotirador le disparó al pecho. Romero cayó ensangrentado y mortalmente herido; camino del Policlínico pronunció sus últimas palabras:”Que Dios les perdone”.

¿Por qué mataron a Romero? Un campesino salvadoreño lo expresó sencillamente; “Monseñor Romero dijo la verdad. Nos defendió a los pobres. Y por eso lo mataron”. Un día antes de su asesinato, Romero en su homilía dominical en la catedral, había pedido y ordenado al ejército en nombre de Dios y del sufrido pueblo salvadoreño que cesase la represión. Estas proféticas palabras que resumen lo que Romero había dicho y hecho durante sus tres años de arzobispo, fueron sin duda el detonante último de su muerte.
Romero denunció la injusticia del país, la absolutización de la riqueza por parte de un pequeño grupo oligárquico, el servilismo de los militares a los oligarcas, el apoyo norteamericano a un sistema inhumano, la corrupción de la justicia, las mentiras de los medios de comunicación social, las torturas y asesinatos al pueblo pobre. Sus denuncias iban acompañadas de un llamado a la conversión al evangelio de Jesús, al Dios de la vida cuya gloria consiste en que el pobre viva.
El mismo Romero tuvo su “conversión” al evangelio y pasó de una vida piadosa pero ligada a los poderosos y a los cristianos tradicionales, a un acercamiento al Dios de los pobres. Los pobres, el clamor de su sufrimiento, los muertos que tenía que ir recogiendo cada semana, le enseñaron a leer el evangelio, lo convirtieron a una fe unida a la justicia.
No le faltaron dificultades e incomprensiones de parte de sus hermanos en el episcopado y veces incluso de parte de Roma. Se le acusaba de ingenuo, de revolucionario marxista, de fomentar la violencia. Su causa de beatificación durante fue años bloqueada en el Vaticano.
Ahora el Papa Francisco ha desbloqueado su causa, ha reconocido que Romero murió mártir y ha anunciado su beatificación para el 2015.
Esta beatificación, más allá de la alegría del pueblo salvadoreño y latinoamericano, confirma que Romero tenía razón, que fue un hombre de Dios, un verdadero profeta del Reino, un pastor que no solo olía a oveja sino que, como Jesús, dio la vida por el pueblo. No fue un teólogo, sino un pastor que hizo creíble la fe. Con Romero Dios visitó El Salvador y América Latina. Su vida y su muerte se asemejan a la de Jesús de Nazaret.
Hace ya años que el pueblo salvadoreño le tiene por santo, guarda su retrato en su casa, va a rezar a su tumba, pone a sus hijos los nombres de Oscar o de Romerito. Ahora Romero sube a los altares, su vida es un ejemplo. Si ser cristiano es vivir como vivió y murió Romero, vale la pena ser cristiano hoy.
Se realiza el poema que hace 35 años escribió el obispo de Brasil, Pedro Casaldáliga:

San Romero de América, pastor y mártir nuestro, (…),
Pobre pastor glorioso, asesinado a sueldo, a dólar, a divisa,(…)
América latina ya te puso en la gloria de Bernini,(…)
¡nadie hará callar tu última homilía!

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“Cese la represión”. Víctor Codina sj
En 1986 fui invitado a dictar un semestre de clases en la Universidad Centro Americana (UCA) de El Salvador. Una tarde visité con Jon Sobrino el hospital de la Divina Providencia donde vivía y fue asesinado Mons. Romero. Una religiosa del hospital nos acompañó en la vista y nos dijo que en la noche del sábado 22 al domingo 23 de marzo de 1980 ella vio la luz prendida en la casita de Monseñor. Fue a verle para saber si le pasaba algo y Romero le dijo que estaba bien, pero que estaba preparando una homilía muy importante para el día siguiente.

El domingo 23 de marzo Romero tuvo una homilía profética en la que dirigiéndose a los militares y a los soldados les suplicó, les rogó, les ordenó en nombre de Dios y del sufrido pueblo salvadoreño cuyos lamentos suben hasta al cielo, que cesase la represión:”Cese la represión”.
Estas palabras que liberaban a los soldados de obedecer a sus jefes fue la gota de agua que colmó la indignación de los poderosos. Al día siguiente, lunes 24 de marzo, Mons. Romero fue asesinado mientras celebraba la eucaristía en la capilla del hospital.

El asesinato de Romero no es algo aislado sino que forma parte de la nube de testigos (Hebreos 12,1) que en estos años han muerto por la fe y la justicia en América Latina. Muchos de sus nombres nos son conocidos: obispos como Angelleli y Gerardi, sacerdotes como Rutilio Grande, Luis Espinal e Ignacio Ellacuría, religiosas como Ita Ford, Alice Dumon y Dorothy Stang, laicos como Chico Mendes y el matrimonio Barreda, pero existen miles de campesinos, indígenas, mujeres y niños anónimos, verdaderos santos inocentes muertos por los que se llamaban “defensores de la Civilización Cristiana Occidental”…

La beatificación de Mons Romero confirma que Romero tenía razón, que la línea pastoral de América Latina desde Medellín a Aparecida es evangélica, que la opción por los pobres e indígenas de obispos como Romero, Proaño, Samuel Ruiz, Arns, Casaldáliga, Larraín, Silva Henríquez, Mendes de Almeida, Méndez Arceo, Pironio, Jorge Manrique, Landázuri… ha sido en seguimiento de Jesús, que la teología de la liberación no nació de la KGB marxista rusa sino del contacto con los pobres desde la fe en Jesús.
Esta es la línea pastoral del Papa Francisco: estos mártires huelen a oveja, a pueblo, son expresión de una Iglesia que ha sufrido por salir a la calle, forman parte de la Iglesia de los pobres y para los pobres, difunden el olor y la alegría del evangelio.

Y esta beatificación en la vigilia de Pentecostés tiene un profundo significado: el Espíritu del Señor sigue presente en la Iglesia, llena la creación y actúa ordinariamente desde abajo, desde El Salvador, el país más pequeño de Centro América, desde un hombre sencillo, conservador y tímido que se llamaba Oscar Arnulfo Romero. 

Imposición del Celibato a los sacerdotes mediante la esclavización de sus mujeres y de sus hijos a partir del siglo XI en Roma y en Europa (algunos casos).

 

celibato
Imposición del Celibato a los sacerdotes mediante la esclavización de sus mujeres y de sus hijos a partir del siglo XI en Roma y en Europa (algunos casos).
Esclavización de la mujer del sacerdote:
– A mediados del siglo XI, León IX convirtió en esclavas de su palacio a todas las mujeres que vivían con religiosos en Roma.

Lucia Caram “apela a Roma” en una carta abierta al Papa

 

Sor Lucia
“Tenemos un gobierno que desoye las justas reivindicaciones de los ciudadanos”
“Me duele que desde Nunciatura se me invite al silencio y se me llame la atención”
Me quieren silenciar porque dicen que eso es hacer política, cuando mi única política es la del Evangelio y mi única militancia la de la fe que se compromete
Querido Papa Francisco: Soy una religiosa Argentina que vive en Cataluña, tierra que me acogió, con la que me siento identificada y en la que trabajo por el Reino. Mi pasión es Jesús de Nazaret, el amigo de los pobres, el cantor de las bienaventuranzas, el Dios del amor que no se desentiende de la vida de sus hermanos, los hombres y mujeres, especialmente de los pequeños y de los que sufren.··· Ver noticia ···

viernes, 22 de mayo de 2015

Domingo 24 de mayo de 2015: Pentecostés

 

Pentecostés
Vicente de Lerins, Susana, María auxiliadora
Cualquier gran ciudad de nuestro mundo rememora ya el ambiente de la torre de Babel: pluralidad de lenguas, pluralidad de culturas, pluralidad de ideas, pluralidad de estilos de vida y problemas inmensos de intolerancia e incomprensión entre los que la habitan. ¿Cómo convivir y entenderse quienes tienen tantas diferencias? La situación está volviéndose especialmente problemática en los países desarrollados, pero también en las grandes ciudades de todo el mundo. Inmigrantes del campo, del interior, de otras provincias o países que lo dejan todo para buscar un trabajo, un hogar, un lugar donde recibir sustento y calidad de vida. A la desesperada son cada día más los que abandonan su país para tocar a la puerta de los países desarrollados, aunque para ello haya que surcar mares tenebrosos en barcas desamparadas. Llegar a la otra orilla es la ilusión…··· Ver noticia

El ángel de Esperanza Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

La Esperanza del título es Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, condesa consorte de Bornos y grande de España, una política española incombustible, presidenta del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. Y el ángel de esta señora es ese espíritu alado, o así nos los pintaban, o también puede ser el “hada madrina”, que hace que Esperanza salga ilesa de todos los entuertos, lodos, barros, y charcas llenas de cocodrilos, por los que atraviesa. Es un caso casi milagroso de supervivencia política. Enfrentada con el gran jefe, por quien no votó para la presidencia después del descalabro de las elecciones de 2oo4, en las que Mariano Rajoy perdió para ese “inútil de Zapatero”; poco o nada amiga de Ana Botella, a la que hace tiempo anunció, como ahora ha cumplido, desalojarla de su sillón municipal madrileño; y amiga de circunstancias de Cristina Cifuentes, cuyas políticas prometidas reprocha, o directamente reprueba. Así que haré un pequeño recorrido por el milagro continuado y sorprendente de la señora Aguirre.

El caso de la estación del AVE de Guadalajara. En una extraña y amena coincidencia, los responsables del trazado del AVE a Cataluña, a su paso por Guadalajara, decidieron que la estación correspondiente a Guadalajara se instalara en el pequeño pueblecito de Yebes, donde la familia del marido de Esperanza, Fernando Ramírez de Haro, poseían 1610 hectáreas que habían comprado a su madre el año 1987, según informó la cadena Ser, el día 29/09/2003/, citando información del semanario Interwiu. La presencia del AVE revalorizó los terrenos y el paraje, lo que permitió edificar 9.000 viviendas. El lucro, evidentemente, no llegó directamente a doña Esperanza, sino a sus parientes, en una de esas “¿coincidencias?” favorables tantas veces al entorno de los políticos.
El desconocimiento, por parte de Aguirre, de Francisco Granados. Hace solo unos días escuché a Esperanza Aguirre negar que tuviera lazos de amistad, o de profundo conocimiento, de Francso Granados, uno de los cerebros de la trama de corrupción “Púnica”. Que estaba ya antes de ella llegar a la presidencia de la comunidad de Madrid, que era como parte de una herencia política recibida. Efectivamente, en el inicio de la presidencia de Aguirre, Granados era alcalde de Valdemoro, cargó al que renunció par pasar, a partir de 2004, hombre fuerte del gobierno e Esperanza, Consejero, de Presidencia, de Justicia, de Interior, de Transportes e Infraestructuras, presidente de la ¡¿comisión de investigación del PP del tamayazo?!, y otros numerosos cargos concedidos, a dedo, por quien ahora niega tener, con ese personaje, relaciones de especial amistad y cercanía. Así que deberenos concluir que la señora Aguirre no tenía criterio, o carecía de la más elemental prudencia en la elección de sus principales colaboradores. ¿Es una política con estos predicamentos, señor presidente del Gobierno, una buena, justa, y límpida candidata a la alcaldía de Madrid?
Presencia de Esperanza en la manifestación contra el Gobierno por la reforma de la ley del aborto. Por ganar unos hipotéticos votos de los anti-abortistas, el día 14 del último mes de marzo nuestra heroína no dudó en ser desleal con su amigo Gallardón, y con el presidente del Gobierno, quien en definitiva presentaba la reforma de la ley, y que ya la había señalado, -a dedo, claro está-, como candidata a la alcaldía de Madrid. Y que no parece que fuera cosa de principios, sino de pura urgencia electoral, lo intentaré demostrar en el siguiente número.
El suceso de Esperanza con agentes de movilidad: el comportamiento ciudadano de la candidata a la alcaldía de Madrid no fue nada edificante. ¡Y pensar que si sale elegida va a ser la jefa de esos agentes, cuyo testimonio, en contra de la práctica común en la sociedad española, no va a hacer fe! Y nos resulta, y hablo en plural porque lo hemos comentado en algún círculo dela parroquia, nos resulta triste y descorazonador cómo los jueces no han prestado su protección legal a un agente que, según la normativa española, si da su palabra ante el juez, en principio su testimonio es concluyente. Claro que el multado o acusado por él tiene derecho a la defensa, pero no se puede, sin más, no aceptar a trámite la querella presentada por el agente si se siente, como así ha sido, menospreciado y dañado en su honor.
Propuesta ciudadana “especialmente social”: los mendigos, fuera de las calles, que las afean y espantan a los turistas. Habrá quien piense, entre los católicos, sobre todo varados a la derecha, que la oposición al aborto es cosa del evangelio, o de la doctrina de la Iglesia. Pues ni una cosa, ni otra. El evangelio, y el Nuevo Testamento (NT), en general, no menciona para nada ese fenómeno brutal y cruel, y no será porque en el tiempo de Jesús no se practicase. Incluso había una ley que permitía el infanticidio en las primeras veinticuatro horas de vida. Y la Iglesia no es la única en condenar una acción que toda persona con conciencia recta reprueba. Y que la misma ONU pretende regular, considerando el aborto, por lo menos en la duda, como un homicidio. Otra cosa es la despenalización del aborto en determinadas circunstancias, aplicando la teoría moral, defendida por los manuales de teología moral de la Iglesia, del “mal menor”. (Y como este tema lo he tratado varias veces, no sigo con él).
La misma propuesta anterior desde el punto de vista cristiano, evangélico. Aquí sí que no cabe duda, a quien lea las Bienaventuranzas, y todas las páginas, parábolas y discursos de Jesús: la propuesta de Esperanza Aguirre es, sin género alguno de dudas, escandalosa desde el punto de vista cristiano. Evidentemente, estamos en un Estado laico, con separación de Iglesia y Estado, y ningún político tiene la obligación de tener criterios evangélicos. Pero yo no repruebo la propuesta de Aguirre como política, sino como cristiana. O, ¿no es Esperanza católica, y acude a celebraciones, procesiones, a misas y a novenas, a la Almudena, a la Virgen de la Paloma, o a la toma de posesión del señor Arzobispo? Y pregunto: ¿alguno de los obispos, por lo menos los que tanto condenan el aborto, y alaban a Esperanza por su valentía en ir en contra de su partido en ese tema, ha denunciado públicamente la postura de la candidata del PP a la alcaldía de Madrid, en una propuesta injusta y cruel contra los pobres tan defendidos, primero por el Señor Jesús, y ahora por el papa Francisco, iniciativa que, además de antievangélica, es anticonstitucional?
Y ahora yo pregunto, ¿con estos antecedentes político-religiosos, ¿es posible, como dicen las encuestas, que esta señora tenga la más alta aprobación de los futuros votantes para alcaldesa de Madrid? Y, ¿es comprensible que el señor presidente del Gobierno, conociendo el alto grado de lealtad política de Esperanza Aguirre, la haya marcado a dedo como candidata para la alcaldía madrileña? Son dos cosas que sobrepasan, por lo visto, mi capacidad intelectual, que no acierto, no puedo entender. Gracias a Dios, otros muchos tampoco entienden. Pero nos tendremos que conformar, democrática y deportivamente, con la lucidez de nuestros conciudadanos.

Romero, mártir de la justicia Editorial UCA de El Salvador


Oscar RomeroEstamos a una semana de celebrar un acontecimiento trascendental en nuestra historia. El Salvador está siendo noticia en el mundo no por una guerra, ni por un terremoto, ni por los altos niveles de violencia. La beatificación de monseñor Romero ha despertado interés internacional porque es el reconocimiento universal a una persona que puso su vida y su cargo al servicio de los más pobres y sufridos. Pero localmente corremos el peligro de solo fijarnos en el qué celebramos y olvidarnos del porqué. Es muy positivo que casi todos los sectores de la vida nacional se sumen al regocijo de un pueblo que no esperó el reconocimiento oficial para ver en monseñor Romero a un mensajero de Dios. Pero celebrarlo despojándolo de su mensaje, de su contexto histórico y de las causas de su asesinato, desnaturaliza el legado del pastor.

No es que no nos alegremos de que sectores poderosos —como algunos grandes medios de comunicación, empresarios y políticos— que antes confabularon contra el arzobispo, ahora levanten la bandera de la santidad de Romero. El punto es que reconocer con palabras al mártir cerrando los ojos a las razones que lo llevaron al martirio es honrarlo mal. Quienes hoy reconocen a Romero para no desentonar del reconocimiento universal dejan traslucir que sus acciones no son auténticas. Apenas estamos a las puertas del acto oficial de beatificación y ya se ven intentos de manipulación, lo que nos puede dar una idea de lo que vendrá después. Se están escuchando afirmaciones que distorsionan la verdad del obispo mártir hasta llegar a auténticas barbaridades.
Reconocen a monseñor Romero y a renglón seguido lo comparan con personajes como Domingo Monterrosa, responsable de la masacre de más de 800 mujeres, niños y hombres campesinos en El Mozote, y hasta con el que la Comisión de la Verdad y la mayoría del pueblo identifican como el autor intelectual de su asesinato, Roberto D’Aubuisson. Por otra parte, basta con escarbar un poco para darse cuenta de que algunos de los que ahora vitorean la beatificación de Romero pretenden convertirlo en una figura insípida en nombre de la diplomacia, de la reconciliación o de la despolarización de la sociedad. No es justo invocar la reconciliación sin antes pedir perdón por el asesinato de Romero y de tantos otros salvadoreños inocentes. No es honesto ni cristiano prepararse para encender cirios ante la foto de Romero y seguir negando la verdad que él denunció.
Honrar la memoria del arzobispo pasa por reconocer las razones que lo llevaron a la muerte en aquella difícil situación en la que le tocó vivir. Monseñor Romero denunció las injusticias que sufría el pueblo y señaló a quienes las cometían. Exhortó a los ricos a compartir ante la pobreza de la mayoría de la población. Condenó la violencia como mecanismo para resolver los problemas y animó a procurar la justicia social para evitar un derramamiento de sangre. Exigió, en nombre de Dios, desobedecer las órdenes de los jefes castrenses y policiales que mandaban asesinar a gente inocente.
En verdad, monseñor Óscar Romero es para todos. Pero solo puede serlo desde el reconocimiento de su vida, su mensaje y las causas de su martirio. No se puede ocultar que es un mártir por odio a la fe y, por eso, mártir de la justicia; como dijo el papa Francisco, es un mártir por el odio que le granjeó seguir con fidelidad el camino de Jesús, optar clara y decididamente por las víctimas de la violencia y de la injusticia. Y por esa razón es un santo. Ese hecho es el que se reconocerá el sábado 23 de mayo y el que celebrará el pueblo que siempre ha querido y honrado a Óscar Arnulfo Romero.

Rouco presiona a los obispos para que no asistan a la “beatificación política” de monseñor Romero José Manuel Vidal

Rouco presiona a los obispos para que no asistan a la “beatificación política” de  

Rouco Varela
La ausencia de prelados españoles avergüenza al propio Nuncio del Papa
El único representante oficial de la CEE será el sacerdote José María Gil
No se resigna a pasar a un segundo plano. El cardenal Rouco Varela mandó tanto y durante tanto tiempo en la Iglesia española que se sigue sintiendo como una especie de “reina madre” del episcopado. Y en calidad de tal, ha llamado personalmente por teléfono a varios prelados españoles, para disuadirlos de asistir a la elevación a los altares del arzobispo salvadoreño, Oscar Arnulfo Romero, por considerar que se trata de “una beatificación política”.··· Ver noticia ···

Crisis de la separación entre lo sagrado y lo profano y de la ley del celibato José Comblin, teólogo

 

celibato
La separación entre lo sagrado y lo profano.
Constituido en el siglo XVII – el modelo sacerdotal – tendió a exasperar la separación entre el clero y el pueblo. Se multiplicaron los signos visibles de la separación: ropa diferente, casa aislada, no participación de los padres en el trabajo manual, en el comercio, en las actividades profanas. El padre se reserva exclusivamente para actividades sagradas. El lenguaje es propio. El padre no puede aparecer en los lugares públicos de encuentro de personas: teatros, estadios, circos, lugares de diversión, playas, y cines. No puede ver espectáculos profanos. Su conversación debe ser muy reservada. En la propia iglesia todo muestra la separación. ··· Ver noticia ···

jueves, 21 de mayo de 2015

El Papa ¿podría mandar al cardenal Burke a una parroquia de pescadores de la costa Oeste del EE.UU.,

El Papa ¿podría mandar al cardenal Burke a una parroquia de pescadores de la costa Oeste del EE.UU., de unos 3000 habitantes, de los que el 70% son católicos fervorosos, pero divorciados?
Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara


Este señor cardenal, y los otros cuatro que con toda la frescura cínica de los que se sienten poderosos, más los 22 obispos, y 225.000 católicos que han firmado una carta exhibiendo su desobediencia beligerante e irrespetuosa al papa Francisco, deberían saber que están en sus puestos por la misma actitud papal misericordiosa que ellos critican, y condenan violentamente, que el Papa tiene con los divorciados creyentes, y hasta fervorosos, que no quieren, porque la mayoría de ellos no puede, vivir sin la celebración de la Eucaristía. Y como la osadía de estos auto-considerados “super-católicos” de atentar contra el Papa nos abre la puerta a que los tratemos de modo parecido, aunque con bastante más caridad y consideración que las que ellos hacen gala con el obispo de Roma, no se extrañen si mi crítica es acerada y punzante.

Estos señores, y en el caso de cardenales y obispos, llama la atención, o no han leído el Nuevo Testamento, (NT), o dan más importancia a sus pequeñas y burguesas ideologías morales que a la Palabra de Dios. Los firmantes, movidos, y promovidos, por los jerarcas, hablan de su oposición a que a los divorciados “se les autorice a recibir la Comunión”. Me da hasta vergüenza ajena la ignorancia, o el poco respeto que estos señores de Iglesia, -¡tendríamos derecho a dudar de que lo fueran!-, tienen, no ya al Papa, sino al Señor Jesús.
A muchos conservadores en la Iglesia se les abre la boca y ensanchan las entendederas cuando argumentan que ciertas propuestas de católicos “conciliares” no pueden progresar porque no son, exactamente, como las promovidas por Jesús. Y ponen como ejemplo la ordenación de las mujeres al sacramento del Orden, y hasta se inventan acciones y tradiciones en la Iglesia como “a iure divino”, (por derecho divino), como ciertos requisitos para el Sacramento de la Penitencia, o hasta el celibato de los curas, o el derecho de la Iglesia Institución, o la Santa Sede, a poseer bienes, etc., etc., en realidades de las que Jesús de Nazaret ni conoció, ni iban con Él, (más bien contradicen enseñanzas fundamentales de Jesús, (“con vosotros, sin embargo, no sea así”), a la vista del resto de los Evangelios.
Evidentemente, la ley del celibato no procede de Jesús, de ninguna manera. Ni, mucho menos, la negación de la celebración de la Eucaristía a ningún fiel que, teniendo fe en la presencia del Señor, y estando consciente de la importancia y sublimidad del misterio de la Eucaristía, tiene la suficiente discreción para percibir la maravillosa Gracia que el Señor nos regaló en la Ultima Cena, no como un privilegio para los buenos, sino más bien, podría pensarse, como un acicate para los débiles, y, sobre todo, como una orden para todos los creyentes y seguidores de Jesús. Y lo ordenó con tres formas verbales imperativas: “Tomad y comed,.. tomad y bebed, … haced esto en memora mía.” Son tres órdenes de Jesús, incontestables, que no hay poder ni autoridad en la Iglesia que las pueda contradecir, ¡ni siquiera la de los cardenales con sus capas y capelos de seda!
Dan la impresión, estos señores clérigos, cardenales y obispos levantiscos, que no estudiaron la Teologia Moralis que todos los aspirantes a presbíteros tuvimos que enfrentar en nuestros estudios eclesiásticos. Sobre esto les recordaré que nunca se puede tener seguridad total del pecado mortal de otra persona, ni aun de los pecados mal llamados “públicos”. Pues a los aspirantes a curas nos enseñaron que al que viene a comulgar hay que darle siempre el obsequio de la duda, pues puede hacer un acto de perfecta contrición desde que se ha puesto en la fila hasta que llega a comulgar. O, más probablemente, desde mucho antes. Y sobre el pecado mortal, “diricultossime falitur”, (se hable muy difícilmente), en palabras del gran Maestro de Teología de la Iglesia Católica, Tomás de Aquino, bastante mejor teólogo, y más comprensivo, y cristiano, por tanto, que el cardenal Burke, o el poderoso cardenal alemán Müller, el prefecto de la Congregación para la defensa de la Fe. (¡Eso!, como si la fe tuviera que ser defendida).
Pero, ¿podría el Papa, realmente, mandar a ese lejano lugar al cardenal Burke, o a una aldea perdida alemana al cardenal Müller? Poder, puede, pero sería acusado por ellos, y por gente de su cuerda, de autoritario, de no aceptar la crítica, y de no practicar la misericordia que predica. Pero nunca lo dejará de hacer por miedo, o por falso compañerismo, o por un caridad mal entendida. Sino porque su sentido de la prudencia en el gobierno de la Iglesia no se lo demandaría. Pero pienso acompañar a mucha gente de Iglesia en el gustillo que nos daría una decisión de ese tipo. Porque, hay que decirlo con toda la poca caridad que podamos, muchos altos jerarcas se comportan como aquellos políticos que actúan como dueños de las instituciones que comandan, en vez de ponerse al servicio de las personas que les corresponde dirigir, o pastorear, empleando términos evangélicos. Y hasta diría yo que la actitud de los eclesiásticos es peor que la de los políticos, porque éstos, normalmente, son elegidos por los votos del pueblo, mientras que los jerarcas católicos, si son elegidos por sus merecimientos, no lo parece, porque no suelen transcender al Pueblo de Dios; más bien acostumbramos quedarnos con la idea de que son señalados por un dedo tan poderoso como caprichoso.

Cambio de moral, sí. ¿Y por qué no de Teología y de presentación del Dogma? Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Viene este título a cuento por una magnífica entrevista que he leído en Religión Digital, (RD). El entrevistado es Jesús López Sotillo, cura y teólogo de Madrid, y el entrevistador el director de RD, José Manuel Vidal. Es una entrevista clara, valiente, con la indiscutible intención de llegar hasta al fondo de la realidad eclesial madrileña, en primer lugar, y española y universal, después, pues todas ellas están íntimamente interrelacionadas. Más abajo comentaré con cierto detalle algunas de sus afirmaciones, o titulares, posibles, como las llaman los periodistas, pero ahora os propongo dos como aperitivo. “Los grandes defraudadores de nuestra crisis no son ateos, sino católicos apostólicos”. O, “cómo ser cura en Madrid, una ciudad gobernada por políticos que roban mientras desprecian a los pobres” (y se dicen cristianos). Aconsejo que leáis la entrevista, publicada en RD de hoy, día 19 de Mayo. A mí me han llamado la atención muchas afirmaciones, pero de lo más desconcertante ha sido una pregunta, que vierte una sospecha. Y es por la que comienzo:

“Está por ver que el papa y nuestro obispo quieran hacer una renovación ideológica, por encima de cambiar sencillamente la moral”. Como digo, no es una afirmación, sino una sospecha y una inquietud. Lo de cambiar la moral, como podrán comprobar los que lean la entrevista, se refiera a la insistencia de tener en cuenta, en el comportamiento cristiano, y en las programaciones y proyectos, a los pobres. Y de que esta impronta esté presente no solo en los pronunciamientos y escritos, como la última instrucción de la “Conferencia Episcopal Española”, (CEE), sobre el protagonismo y centralidad de la doctrina social de la Iglesia, sino también, y sobre todos, si es posible, en los hechos, en las decisiones, en el quehacer de la Iglesia. Pero según nuestro teólogo, doctor en Teología Pastoral por el poco sospechoso Instituto de Teología de Pastoral, de la Pontificia Universidad de Salamanca en Madrid, ese cambio de rumbo de Francisco, y de nuestro obispo Carlos Osoro, con ser muy importante, no es suficiente. Es preciso sentar las bases teológicas para que se note que los comportamientos sociales de la Iglesia, como los de la Iglesia primitiva, son fruto no solo de una buena intención y responsabilidad social, como los de una buena y eficaz ONG, sino consecuencia del discurso sobre Dios, Jesús, la Iglesia, y su entroncamiento en el mundo y su cultura, la conciencia y la libertad. En este orden de cosas, según Sotillo, sería importante, y esperanzador, que Francisco levantase la censura, severa y hasta cruel, impuesta en los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, a tantos y tan buenos teólogos, también españoles, y expresa un deseo: “Sería una desgracia que se muriera H. Kung sin que se le haya rehabilitado como teólogo católico
“En la Universidad San Dámaso de Madrid sólo puede haber profesores de línea teológica conservadora”, y siguiendo la estela del Seminario, llega hasta la formación de los curas, objetivo al que aquél está destinado: “Estos curas jóvenes necesitarían un reciclaje: el nuevo obispo tendría que querer que la Teología la expliquen teólogos renovadores”. Las dos afirmaciones son verdaderas. La primera la hemos comprobado todos estos años, (en mi última época estoy trabajando en esta diócesis desde el año 1991), y la segunda es un buen deseo que está por ver si se va, o no, a cumplir. Pero si queremos que el clero, es decir, los que mayoritariamente van a dirigir la renovación eclesial del resto del Pueblo de Dios, se renueve en sus conocimientos bíblico-teológicos-históricos (de la Iglesia), es fundamental que se realice este cambio en la Facultad teológica de San Dámaso. Tal vez esa renovación fomente y provoque un cambio en los contenidos y tono de los medios de la Iglesia, que, por ahora, y todavía siguen casi igual, y son vergonzantes. Y así lo expresa el protagonista de la entrevista: “Hasta la llegada de Bergoglio, ha sido vergonzoso: los medios de la Iglesia española despreciaban a los pobres”. Y, en mi opinión, y bien después de la llegada de Francisco, siguen igual, despreciando a los pobres, y ridiculizando a todo pensador o político que demuestre una sensibilidad social de justicia distributiva. O que sea lo que ellos llaman, despectivamente, “los progres”, sin jamás definirlos.
“No podemos seguir con el convencimiento de que tenemos la verdad absoluta en medio de una sociedad moderna”./ “Lo que haría moderna a la Iglesia es el sano agnosticismo que está en la Biblia, está en Job”./ “Hay que entender que nuestro discurso religioso es provisional”. Estas tres afirmaciones las pongo juntas porque están íntimamente ligadas. Al hablar de Dios, al hacer un discurso de lo que nosotros mismos calificamos de santo, de absoluto, no podemos sino aceptar que nuestras palabras siempre serán insuficientes, se quedarán pequeñas, y nunca alcanzarán por completo todo lo que queremos decir, que siempre será parte de lo poco que nosotros conocemos. Este agnosticismo aceptado no es un relativismo total, no quiere decir que da igual una cosa que otra, que no caemos en la equivocidad en nuestra disquisición sobre Dios y sobre toda la Revelación, sino que aceptamos humildemente, como Job, al que Dios dice en su libro, más o menos: “Si necesitas que te explique el misterio del dolor, algo que está en tu mundo, ¿Cómo quieres entenderme a mí, que te sobrepaso en todo?” Interrogado por Vidal si esta posición podría denominarse de “relativismo”, palabra maldita pa los últimos papas, sobre todo Benedicto, se mantiene en su denominación de “agnosticismo”, como más neutra. Yo hablaría de sano relativismo, porque aprendí en mi época de estudio teológico, de boca de nuestro gran profesor P. Miguel Pérez del Valle, ss.cc., que sin un sano, humilde, pero lúcido relativismo, se cierran las puertas que nos permiten avanzar en la investigación, sea en disciplina de ciencias o de letras, o de Filosofía, o de Biblia o de Teología
El documento “La Iglesia, servidora de los pobres”, tiene partes muy buenas pero le han metido la mano también los conservadores. Se refiere, en concreto, a la influencia de Rouco Varela, que consiguió introducir, en el documento de Juan José Omella Omella, obispo de Calahorra-La Calzada-Logroño, la idea de Juan Pablo II, mantenida por Rouco, de que una de las causas de la crisis era el ateísmo y la crisis de fe. Tesis que se cae por su peso cuando, como dice el mismo entrevistado, “La corrupción la estamos viendo por parte de la misma gente que vemos en las procesiones”; o, “Es curioso que en las zonas más ricas de Madrid sea donde haya más fervor católico”, (rigurosamente cierto, pero no confundir “fervor católico” con “experiencia cristiana”: ambas realidades están, desgraciadamente, en España, en las antípodas); o este último párrafo, tan verdadero como terrible, para acabar:
“En Madrid ha sido terrible: la Conferencia Episcopal ha tenido muy pocos pronunciamientos en contra de la corrupción. ¡Y eso que es una corrupción de los católicos! Desde toda la parranda de Camps en Valencia a Esperanza Aguirre, que también va de católica queriendo esconder a los pobres de Madrid. ¡Los que cobran sobres son católicos, apostólicos y romanos! Entonces, los obispos deberían decirles que, si llevan el nombre de católicos, no roben ni desprecien a los pobres, porque están haciendo lo contrario a lo que hizo Jesús”.

Francisco haciendo lío Washington Uranga

 

Papa Francisco4
Francisco sigue “haciendo lío”, como él mismo se lo pidió a los jóvenes en su visita a Brasil. De hecho, el papa argentino está decidido a jugar todo su prestigio y el poder simbólico que tiene, que no se mide apenas por las 44 hectáreas geográficas del estado Vaticano. El reconocimiento a Palestina, el encuentro de Bergoglio el domingo último con el presidente Mahmud Abbas y la canonización de María Baouardy (1846-1878) y Marie Ghattas (1843-1927), dos monjas palestinas que a partir de ahora son consideradas santas por la Iglesia Católica, son todos hechos que forman parte de la misma movida dentro del tablero estratégico que Francisco juega con astucia y precisión política.··· Ver noticia ···

•Domingo 24 de mayo, Pentecostés – B (Juan 20,19-23): Invocación al Espíritu José Antonio Pagola


INVOCACIÓN AL ESPÍRITU

Ven, Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil, pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el amor insondable de Dios, nuestro Padre, a todos sus hijos e hijas, estén dentro o fuera de tu Iglesia. Si se apaga esta fe en nuestros corazones, pronto morirá también en nuestras comunidades e iglesias.
Ven, Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe el centro de tu Iglesia. Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca. No vivas entre nosotros sin atraernos hacia su Evangelio y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor. Que no se pierda en el mundo su memoria.
Ven, Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy, desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atentos a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por la esperanza y no minado por la nostalgia.
Ven, Espíritu Santo. Purifica el corazón de tu Iglesia. Pon verdad entre nosotros. Enséñanos a reconocer nuestros pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como todos: frágiles, mediocres y pecadores. Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad. Haz que aprendamos a caminar entre los hombres con más verdad y humildad.
Ven, Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva la vida, el mundo y, sobre todo, las personas. Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren, los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidados. Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón y el rostro de tu Iglesia. Los discípulos de Jesús irradiaremos mejor su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia los más necesitados. Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.
Ven, Espíritu Santo. Haz de nosotros una Iglesia de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa. Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús: hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso, abriendo caminos al reino de Dios.

miércoles, 20 de mayo de 2015

José María Castillo: “Atacar a Francisco, ¿para qué?”

 


Castillo2“Es la famosa tesis de un ‘Papa hereje’ (…) de los que quieren un Papa a su medida”
Algunos enunciados doctrinales sobre la familia, que tan nerviosos ponen a teólogos, obispos y cardenales
(José María Castillo, en “E anche il papa rema”).- Se dice en Roma, y en medio mundo, que el Papa Francisco está soportando un fuerte enfrentamiento, que, según fuentes autorizadas, tiene sus raíces y sus protagonistas en la misma ciudad, en el mismo Estado, donde el Papa vive y desde el que Francisco gobierna a la Iglesia universal.··· Ver noticia ···

Polémica por la organización de beatificación de Mons. Romero elmundo

 

Romero
Organizaciones romeristas cuestionan el slogan de “Mártir por amor”. También critican que sectores que trabajaron por Romero no estén invitados al acto.
Organizaciones como Articulación Nacional de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBES), Tutela Legal María Julia Hernández, Comité Nacional Monseñor Romero, Comunidad Monseñor Romero Cripta, entre otras, alzaron ayer sus voces para cuestionar la organización de los actos de beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, programada para el próximo sábado.
Las organizaciones dicen sentir “temor” porque se desfigure el legado de Romero ahora que es una “marca oficial”. Critican el eslogan “Mártir del amor”. Dicen que puede ser cualquier cosa y que no dice nada del mártir por su pueblo. Recuerdan que el decreto del vaticano dice “por odio a la fe”. Este eslogan, según el colectivo, refleja a un Romero sin compromiso.··· Ver noticia ···

Sor Lucía Caram: “No voy a dejar de ser monja ni de trabajar por el Evangelio” Jesús Bastante

 

Sor Lucia
La religiosa pidió audiencia en el Vaticano para denunciar las amenazas contra ella
La dominica fue recibida por monseñor Carballo y en breve se encontrará con el Papa
Es una de las caras más reconocidas de la Iglesia española, y de las más queridas. Especialmente por el pueblo, no tanto por las estructuras jerárquicas ni por los grupos ultracatólicos, que han organizado una campaña de lobby en los últimos meses para intentar echarla de la Iglesia. “No lo van a conseguir. No voy a dejar de ser monja ni de trabajar por el Evangelio”, afirma, en conversación telefónica con RD, sor Lucía Caram, quien acaba de regresar del Vaticano después de un encuentro, “pedido por mí”, con el secretario de la Congregación para la Vida Religiosa, José Rodríguez Carballo.··· Ver noticia ···

Amor homosexual José Arregi, teólogo


José Arregui1Soy homosexual y me siento hijo amado de Dios por lo que soy. Vivo con alegría y en fidelidad a mi compañero. Estos años de convivencia han sido de mucha gracia y bendición para los dos. Sentimos que hemos crecido en conciencia y en espíritu como pareja y como personas. Amamos a Jesús, porque da sentido a nuestra vida de pareja.

Nuestra historia personal de cada uno lleva la huella indeleble de la tradición católica. Ambos aprendimos en la Iglesia a amar a Dios, aprendimos a leer el evangelio, aprendimos a amarnos. Esto no se puede negar. Pero no ha sido fácil construirnos como personas en el contexto de una Iglesia y de una sociedad católico-romana homofóbica, excluyente y en muchos casos homicida. La institución católico-romana maltrata sobremanera a las personas que somos diferentes, como es el caso de la población diversa en su género y en su sexualidad.

A estas alturas de nuestra vida, después de 16 años juntos, sentimos que la Iglesia va quedando atrás en nuestro caminar espiritual y de pareja. Un sano y liberador ejercicio de la fe nos exige una posición clara y radical frente a una estructura jerárquica que vive de la doble moral, que nos condena y nos excluye.
Amiga, amigo lector: los párrafos que preceden son transcripción literal de un mail que recibí hace unos días de una bella ciudad colombiana donde siempre es primavera. No conozco personalmente a la pareja, pero desde Arroa Behea, en esta mañana lluviosa y verde, primaveral, los bendigo con toda mi alma.

¡Gracias por ser lo que sois y por vivir vuestro amor de acuerdo a lo que sois! Sois bendición para la humanidad y para toda la tierra, como esta lluvia mansa. Perdón, amigos, por todas las culturas, ciencias y regímenes, religiosos o no, que os han humillado, encarcelado y hasta abrasado en la hoguera. Perdón en especial por las religiones que os han deshonrado, ofendido y castigado, siempre en nombre de la verdad revelada, conocida y controlada en exclusiva, eso sí, por su casta dirigente. Empuñan la verdad como un arma, un pretexto, un instrumento de dominio. Es una trágica negación de la verdad de la vida que empapa y ensancha como la lluvia, que fecunda y reinventa la vida como la primavera.
Perdón sobre todo por la Iglesia de Jesús que os ha condenado y aún os condena, a veces con aparente piedad, falsa piedad. Perdón por algún cardenal de este país que, en contra de la Organización Mundial de la Salud, sigue afirmando que la homosexualidad es una enfermedad como su hipertensión o la diabetes; y por algún obispo que se jacta de saber cómo “trataros” e incluso de haberos curado en algún caso. ¡Increíble! Perdón por el Catecismo de la Iglesia Católica que afirma que el amor homosexual es intrínsecamente antinatural y desordenado, que ser homosexual en sí no es pecado pero sí lo es vivir como tal. Ofende a la naturaleza, a la Creación, a la creatividad sagrada que llamamos Dios. Y lo hace en nombre de la Biblia. Pero apenas se cuentan en toda la Biblia dos textos que condenan la práctica homosexual, y son de muy dudosa interpretación: Levítico 18,22 y Romanos 1,26-27. Aunque fueran dos mil. ¿Acaso el mismo libro del Levítico no prohíbe comer cerdo y mariscos, y ordena cosas más absurdas aún? ¿Acaso no enseña Pablo en la misma carta a los Romanos (cap. 13) que siempre debemos someternos y obedecer a las autoridades, también a los dictadores?

Comprendo muy bien que uno de vosotros apostatara de la Iglesia Católico-Romana hace 10 años, y que el otro lo haya hecho recientemente, después de haber “reflexionado con madurez e independencia” y haciendo constar expresamente: “no renuncio a la fe cristiana sino a una institución eclesiástica”. Por dignidad, por amor a la Iglesia, por seguir a Jesús. No solo os comprendo, sino que os felicito. Creo que Jesús haría hoy lo mismo.
En cualquier caso, Jesús estaría con vosotros. Está con vosotros. Vuestro amor es sacramento del Amor. Jesús os bendice. La Primavera os bendice.

(Publicado el 17-05-2015 en DEIA y los Diarios del Grupo Noticias)

martes, 19 de mayo de 2015

Fiesta inspectorial Santiago el Mayor 2015


Abandonados en alta mar Mónica G. Prieto

 


Entre 6.000 y 10.000 inmigrantes y refugiados rohingya y bangladeshíes, a la deriva en el sureste asiático tras la campaña contra el tráfico humano lanzada por las autoridades tailandesas
Indonesia, Tailandia y Malasia han decidido expulsar a los barcos de sus costas, abandonando a su suerte barcos cargados de personas sin agua ni alimentos
Muchos traficantes están abandonando sus barcos, con sus ocupantes a bordo, para evitar ser detenidos ··· Ver noticia ···

Francisco enseña con verdadera autoridad Redaccion de iviva

 

Papa Francisco 11Aloysius Pieris es un reconocido teólogo indio que tuvo que sufrir represiones vaticanas, como sus compatriotas Michael Amaladoss y Tissa Balasuriya, por su manera de hacer teología que acepte el las culturas de Asia. Ya retirado de la enseñanza, ha reaccionado con fuerza a la pretensión del cardenal Muller, con esta carta.··· Ver noticia ···

Un estudio alerta de que la hucha de las pensiones puede llegar a agotarse en cinco años



  • El Gobierno ha utilizado durante la legislatura casi 34.000 millones del Fondeo de Reserva de la Seguridad Social, que ahora tiene 41.600 millones.
    MADRID.- El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, también conocido como la hucha de las pensiones, podría agotarse, dentro del escenario más pesimista, en un plazo de sólo cinco años, en 2020.
    Así lo refleja un estudio de la consultora Towers Watson, a partir del análisis de los registros de la Seguridad Social, el Banco de España y las proyecciones de población para el periodo 2012-2052 del Instituto Nacional de Estadística (INE).··· Ver noticia ···
  • TTIP. El Tratado con el que nos quieren machacar definitivamente Juan Tortosa

     

    Una gran conspiración contra nuestros derechos y libertades, que más pronto que tarde afectará sin remedio a nuestras vidas, se está fraguando a nuestras espaldas con la connivencia de los gobiernos europeos y el silencio cómplice y canalla, una vez más, de la gran mayoría de los medios de comunicación. ··· Ver noticia ···