FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

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viernes, 22 de mayo de 2015

Domingo 24 de mayo de 2015: Pentecostés

 

Pentecostés
Vicente de Lerins, Susana, María auxiliadora
Cualquier gran ciudad de nuestro mundo rememora ya el ambiente de la torre de Babel: pluralidad de lenguas, pluralidad de culturas, pluralidad de ideas, pluralidad de estilos de vida y problemas inmensos de intolerancia e incomprensión entre los que la habitan. ¿Cómo convivir y entenderse quienes tienen tantas diferencias? La situación está volviéndose especialmente problemática en los países desarrollados, pero también en las grandes ciudades de todo el mundo. Inmigrantes del campo, del interior, de otras provincias o países que lo dejan todo para buscar un trabajo, un hogar, un lugar donde recibir sustento y calidad de vida. A la desesperada son cada día más los que abandonan su país para tocar a la puerta de los países desarrollados, aunque para ello haya que surcar mares tenebrosos en barcas desamparadas. Llegar a la otra orilla es la ilusión…··· Ver noticia

El ángel de Esperanza Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

La Esperanza del título es Esperanza Aguirre y Gil de Biedma, condesa consorte de Bornos y grande de España, una política española incombustible, presidenta del Partido Popular en la Comunidad de Madrid. Y el ángel de esta señora es ese espíritu alado, o así nos los pintaban, o también puede ser el “hada madrina”, que hace que Esperanza salga ilesa de todos los entuertos, lodos, barros, y charcas llenas de cocodrilos, por los que atraviesa. Es un caso casi milagroso de supervivencia política. Enfrentada con el gran jefe, por quien no votó para la presidencia después del descalabro de las elecciones de 2oo4, en las que Mariano Rajoy perdió para ese “inútil de Zapatero”; poco o nada amiga de Ana Botella, a la que hace tiempo anunció, como ahora ha cumplido, desalojarla de su sillón municipal madrileño; y amiga de circunstancias de Cristina Cifuentes, cuyas políticas prometidas reprocha, o directamente reprueba. Así que haré un pequeño recorrido por el milagro continuado y sorprendente de la señora Aguirre.

El caso de la estación del AVE de Guadalajara. En una extraña y amena coincidencia, los responsables del trazado del AVE a Cataluña, a su paso por Guadalajara, decidieron que la estación correspondiente a Guadalajara se instalara en el pequeño pueblecito de Yebes, donde la familia del marido de Esperanza, Fernando Ramírez de Haro, poseían 1610 hectáreas que habían comprado a su madre el año 1987, según informó la cadena Ser, el día 29/09/2003/, citando información del semanario Interwiu. La presencia del AVE revalorizó los terrenos y el paraje, lo que permitió edificar 9.000 viviendas. El lucro, evidentemente, no llegó directamente a doña Esperanza, sino a sus parientes, en una de esas “¿coincidencias?” favorables tantas veces al entorno de los políticos.
El desconocimiento, por parte de Aguirre, de Francisco Granados. Hace solo unos días escuché a Esperanza Aguirre negar que tuviera lazos de amistad, o de profundo conocimiento, de Francso Granados, uno de los cerebros de la trama de corrupción “Púnica”. Que estaba ya antes de ella llegar a la presidencia de la comunidad de Madrid, que era como parte de una herencia política recibida. Efectivamente, en el inicio de la presidencia de Aguirre, Granados era alcalde de Valdemoro, cargó al que renunció par pasar, a partir de 2004, hombre fuerte del gobierno e Esperanza, Consejero, de Presidencia, de Justicia, de Interior, de Transportes e Infraestructuras, presidente de la ¡¿comisión de investigación del PP del tamayazo?!, y otros numerosos cargos concedidos, a dedo, por quien ahora niega tener, con ese personaje, relaciones de especial amistad y cercanía. Así que deberenos concluir que la señora Aguirre no tenía criterio, o carecía de la más elemental prudencia en la elección de sus principales colaboradores. ¿Es una política con estos predicamentos, señor presidente del Gobierno, una buena, justa, y límpida candidata a la alcaldía de Madrid?
Presencia de Esperanza en la manifestación contra el Gobierno por la reforma de la ley del aborto. Por ganar unos hipotéticos votos de los anti-abortistas, el día 14 del último mes de marzo nuestra heroína no dudó en ser desleal con su amigo Gallardón, y con el presidente del Gobierno, quien en definitiva presentaba la reforma de la ley, y que ya la había señalado, -a dedo, claro está-, como candidata a la alcaldía de Madrid. Y que no parece que fuera cosa de principios, sino de pura urgencia electoral, lo intentaré demostrar en el siguiente número.
El suceso de Esperanza con agentes de movilidad: el comportamiento ciudadano de la candidata a la alcaldía de Madrid no fue nada edificante. ¡Y pensar que si sale elegida va a ser la jefa de esos agentes, cuyo testimonio, en contra de la práctica común en la sociedad española, no va a hacer fe! Y nos resulta, y hablo en plural porque lo hemos comentado en algún círculo dela parroquia, nos resulta triste y descorazonador cómo los jueces no han prestado su protección legal a un agente que, según la normativa española, si da su palabra ante el juez, en principio su testimonio es concluyente. Claro que el multado o acusado por él tiene derecho a la defensa, pero no se puede, sin más, no aceptar a trámite la querella presentada por el agente si se siente, como así ha sido, menospreciado y dañado en su honor.
Propuesta ciudadana “especialmente social”: los mendigos, fuera de las calles, que las afean y espantan a los turistas. Habrá quien piense, entre los católicos, sobre todo varados a la derecha, que la oposición al aborto es cosa del evangelio, o de la doctrina de la Iglesia. Pues ni una cosa, ni otra. El evangelio, y el Nuevo Testamento (NT), en general, no menciona para nada ese fenómeno brutal y cruel, y no será porque en el tiempo de Jesús no se practicase. Incluso había una ley que permitía el infanticidio en las primeras veinticuatro horas de vida. Y la Iglesia no es la única en condenar una acción que toda persona con conciencia recta reprueba. Y que la misma ONU pretende regular, considerando el aborto, por lo menos en la duda, como un homicidio. Otra cosa es la despenalización del aborto en determinadas circunstancias, aplicando la teoría moral, defendida por los manuales de teología moral de la Iglesia, del “mal menor”. (Y como este tema lo he tratado varias veces, no sigo con él).
La misma propuesta anterior desde el punto de vista cristiano, evangélico. Aquí sí que no cabe duda, a quien lea las Bienaventuranzas, y todas las páginas, parábolas y discursos de Jesús: la propuesta de Esperanza Aguirre es, sin género alguno de dudas, escandalosa desde el punto de vista cristiano. Evidentemente, estamos en un Estado laico, con separación de Iglesia y Estado, y ningún político tiene la obligación de tener criterios evangélicos. Pero yo no repruebo la propuesta de Aguirre como política, sino como cristiana. O, ¿no es Esperanza católica, y acude a celebraciones, procesiones, a misas y a novenas, a la Almudena, a la Virgen de la Paloma, o a la toma de posesión del señor Arzobispo? Y pregunto: ¿alguno de los obispos, por lo menos los que tanto condenan el aborto, y alaban a Esperanza por su valentía en ir en contra de su partido en ese tema, ha denunciado públicamente la postura de la candidata del PP a la alcaldía de Madrid, en una propuesta injusta y cruel contra los pobres tan defendidos, primero por el Señor Jesús, y ahora por el papa Francisco, iniciativa que, además de antievangélica, es anticonstitucional?
Y ahora yo pregunto, ¿con estos antecedentes político-religiosos, ¿es posible, como dicen las encuestas, que esta señora tenga la más alta aprobación de los futuros votantes para alcaldesa de Madrid? Y, ¿es comprensible que el señor presidente del Gobierno, conociendo el alto grado de lealtad política de Esperanza Aguirre, la haya marcado a dedo como candidata para la alcaldía madrileña? Son dos cosas que sobrepasan, por lo visto, mi capacidad intelectual, que no acierto, no puedo entender. Gracias a Dios, otros muchos tampoco entienden. Pero nos tendremos que conformar, democrática y deportivamente, con la lucidez de nuestros conciudadanos.

Romero, mártir de la justicia Editorial UCA de El Salvador


Oscar RomeroEstamos a una semana de celebrar un acontecimiento trascendental en nuestra historia. El Salvador está siendo noticia en el mundo no por una guerra, ni por un terremoto, ni por los altos niveles de violencia. La beatificación de monseñor Romero ha despertado interés internacional porque es el reconocimiento universal a una persona que puso su vida y su cargo al servicio de los más pobres y sufridos. Pero localmente corremos el peligro de solo fijarnos en el qué celebramos y olvidarnos del porqué. Es muy positivo que casi todos los sectores de la vida nacional se sumen al regocijo de un pueblo que no esperó el reconocimiento oficial para ver en monseñor Romero a un mensajero de Dios. Pero celebrarlo despojándolo de su mensaje, de su contexto histórico y de las causas de su asesinato, desnaturaliza el legado del pastor.

No es que no nos alegremos de que sectores poderosos —como algunos grandes medios de comunicación, empresarios y políticos— que antes confabularon contra el arzobispo, ahora levanten la bandera de la santidad de Romero. El punto es que reconocer con palabras al mártir cerrando los ojos a las razones que lo llevaron al martirio es honrarlo mal. Quienes hoy reconocen a Romero para no desentonar del reconocimiento universal dejan traslucir que sus acciones no son auténticas. Apenas estamos a las puertas del acto oficial de beatificación y ya se ven intentos de manipulación, lo que nos puede dar una idea de lo que vendrá después. Se están escuchando afirmaciones que distorsionan la verdad del obispo mártir hasta llegar a auténticas barbaridades.
Reconocen a monseñor Romero y a renglón seguido lo comparan con personajes como Domingo Monterrosa, responsable de la masacre de más de 800 mujeres, niños y hombres campesinos en El Mozote, y hasta con el que la Comisión de la Verdad y la mayoría del pueblo identifican como el autor intelectual de su asesinato, Roberto D’Aubuisson. Por otra parte, basta con escarbar un poco para darse cuenta de que algunos de los que ahora vitorean la beatificación de Romero pretenden convertirlo en una figura insípida en nombre de la diplomacia, de la reconciliación o de la despolarización de la sociedad. No es justo invocar la reconciliación sin antes pedir perdón por el asesinato de Romero y de tantos otros salvadoreños inocentes. No es honesto ni cristiano prepararse para encender cirios ante la foto de Romero y seguir negando la verdad que él denunció.
Honrar la memoria del arzobispo pasa por reconocer las razones que lo llevaron a la muerte en aquella difícil situación en la que le tocó vivir. Monseñor Romero denunció las injusticias que sufría el pueblo y señaló a quienes las cometían. Exhortó a los ricos a compartir ante la pobreza de la mayoría de la población. Condenó la violencia como mecanismo para resolver los problemas y animó a procurar la justicia social para evitar un derramamiento de sangre. Exigió, en nombre de Dios, desobedecer las órdenes de los jefes castrenses y policiales que mandaban asesinar a gente inocente.
En verdad, monseñor Óscar Romero es para todos. Pero solo puede serlo desde el reconocimiento de su vida, su mensaje y las causas de su martirio. No se puede ocultar que es un mártir por odio a la fe y, por eso, mártir de la justicia; como dijo el papa Francisco, es un mártir por el odio que le granjeó seguir con fidelidad el camino de Jesús, optar clara y decididamente por las víctimas de la violencia y de la injusticia. Y por esa razón es un santo. Ese hecho es el que se reconocerá el sábado 23 de mayo y el que celebrará el pueblo que siempre ha querido y honrado a Óscar Arnulfo Romero.

Rouco presiona a los obispos para que no asistan a la “beatificación política” de monseñor Romero José Manuel Vidal

Rouco presiona a los obispos para que no asistan a la “beatificación política” de  

Rouco Varela
La ausencia de prelados españoles avergüenza al propio Nuncio del Papa
El único representante oficial de la CEE será el sacerdote José María Gil
No se resigna a pasar a un segundo plano. El cardenal Rouco Varela mandó tanto y durante tanto tiempo en la Iglesia española que se sigue sintiendo como una especie de “reina madre” del episcopado. Y en calidad de tal, ha llamado personalmente por teléfono a varios prelados españoles, para disuadirlos de asistir a la elevación a los altares del arzobispo salvadoreño, Oscar Arnulfo Romero, por considerar que se trata de “una beatificación política”.··· Ver noticia ···

Crisis de la separación entre lo sagrado y lo profano y de la ley del celibato José Comblin, teólogo

 

celibato
La separación entre lo sagrado y lo profano.
Constituido en el siglo XVII – el modelo sacerdotal – tendió a exasperar la separación entre el clero y el pueblo. Se multiplicaron los signos visibles de la separación: ropa diferente, casa aislada, no participación de los padres en el trabajo manual, en el comercio, en las actividades profanas. El padre se reserva exclusivamente para actividades sagradas. El lenguaje es propio. El padre no puede aparecer en los lugares públicos de encuentro de personas: teatros, estadios, circos, lugares de diversión, playas, y cines. No puede ver espectáculos profanos. Su conversación debe ser muy reservada. En la propia iglesia todo muestra la separación. ··· Ver noticia ···

jueves, 21 de mayo de 2015

El Papa ¿podría mandar al cardenal Burke a una parroquia de pescadores de la costa Oeste del EE.UU.,

El Papa ¿podría mandar al cardenal Burke a una parroquia de pescadores de la costa Oeste del EE.UU., de unos 3000 habitantes, de los que el 70% son católicos fervorosos, pero divorciados?
Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara


Este señor cardenal, y los otros cuatro que con toda la frescura cínica de los que se sienten poderosos, más los 22 obispos, y 225.000 católicos que han firmado una carta exhibiendo su desobediencia beligerante e irrespetuosa al papa Francisco, deberían saber que están en sus puestos por la misma actitud papal misericordiosa que ellos critican, y condenan violentamente, que el Papa tiene con los divorciados creyentes, y hasta fervorosos, que no quieren, porque la mayoría de ellos no puede, vivir sin la celebración de la Eucaristía. Y como la osadía de estos auto-considerados “super-católicos” de atentar contra el Papa nos abre la puerta a que los tratemos de modo parecido, aunque con bastante más caridad y consideración que las que ellos hacen gala con el obispo de Roma, no se extrañen si mi crítica es acerada y punzante.

Estos señores, y en el caso de cardenales y obispos, llama la atención, o no han leído el Nuevo Testamento, (NT), o dan más importancia a sus pequeñas y burguesas ideologías morales que a la Palabra de Dios. Los firmantes, movidos, y promovidos, por los jerarcas, hablan de su oposición a que a los divorciados “se les autorice a recibir la Comunión”. Me da hasta vergüenza ajena la ignorancia, o el poco respeto que estos señores de Iglesia, -¡tendríamos derecho a dudar de que lo fueran!-, tienen, no ya al Papa, sino al Señor Jesús.
A muchos conservadores en la Iglesia se les abre la boca y ensanchan las entendederas cuando argumentan que ciertas propuestas de católicos “conciliares” no pueden progresar porque no son, exactamente, como las promovidas por Jesús. Y ponen como ejemplo la ordenación de las mujeres al sacramento del Orden, y hasta se inventan acciones y tradiciones en la Iglesia como “a iure divino”, (por derecho divino), como ciertos requisitos para el Sacramento de la Penitencia, o hasta el celibato de los curas, o el derecho de la Iglesia Institución, o la Santa Sede, a poseer bienes, etc., etc., en realidades de las que Jesús de Nazaret ni conoció, ni iban con Él, (más bien contradicen enseñanzas fundamentales de Jesús, (“con vosotros, sin embargo, no sea así”), a la vista del resto de los Evangelios.
Evidentemente, la ley del celibato no procede de Jesús, de ninguna manera. Ni, mucho menos, la negación de la celebración de la Eucaristía a ningún fiel que, teniendo fe en la presencia del Señor, y estando consciente de la importancia y sublimidad del misterio de la Eucaristía, tiene la suficiente discreción para percibir la maravillosa Gracia que el Señor nos regaló en la Ultima Cena, no como un privilegio para los buenos, sino más bien, podría pensarse, como un acicate para los débiles, y, sobre todo, como una orden para todos los creyentes y seguidores de Jesús. Y lo ordenó con tres formas verbales imperativas: “Tomad y comed,.. tomad y bebed, … haced esto en memora mía.” Son tres órdenes de Jesús, incontestables, que no hay poder ni autoridad en la Iglesia que las pueda contradecir, ¡ni siquiera la de los cardenales con sus capas y capelos de seda!
Dan la impresión, estos señores clérigos, cardenales y obispos levantiscos, que no estudiaron la Teologia Moralis que todos los aspirantes a presbíteros tuvimos que enfrentar en nuestros estudios eclesiásticos. Sobre esto les recordaré que nunca se puede tener seguridad total del pecado mortal de otra persona, ni aun de los pecados mal llamados “públicos”. Pues a los aspirantes a curas nos enseñaron que al que viene a comulgar hay que darle siempre el obsequio de la duda, pues puede hacer un acto de perfecta contrición desde que se ha puesto en la fila hasta que llega a comulgar. O, más probablemente, desde mucho antes. Y sobre el pecado mortal, “diricultossime falitur”, (se hable muy difícilmente), en palabras del gran Maestro de Teología de la Iglesia Católica, Tomás de Aquino, bastante mejor teólogo, y más comprensivo, y cristiano, por tanto, que el cardenal Burke, o el poderoso cardenal alemán Müller, el prefecto de la Congregación para la defensa de la Fe. (¡Eso!, como si la fe tuviera que ser defendida).
Pero, ¿podría el Papa, realmente, mandar a ese lejano lugar al cardenal Burke, o a una aldea perdida alemana al cardenal Müller? Poder, puede, pero sería acusado por ellos, y por gente de su cuerda, de autoritario, de no aceptar la crítica, y de no practicar la misericordia que predica. Pero nunca lo dejará de hacer por miedo, o por falso compañerismo, o por un caridad mal entendida. Sino porque su sentido de la prudencia en el gobierno de la Iglesia no se lo demandaría. Pero pienso acompañar a mucha gente de Iglesia en el gustillo que nos daría una decisión de ese tipo. Porque, hay que decirlo con toda la poca caridad que podamos, muchos altos jerarcas se comportan como aquellos políticos que actúan como dueños de las instituciones que comandan, en vez de ponerse al servicio de las personas que les corresponde dirigir, o pastorear, empleando términos evangélicos. Y hasta diría yo que la actitud de los eclesiásticos es peor que la de los políticos, porque éstos, normalmente, son elegidos por los votos del pueblo, mientras que los jerarcas católicos, si son elegidos por sus merecimientos, no lo parece, porque no suelen transcender al Pueblo de Dios; más bien acostumbramos quedarnos con la idea de que son señalados por un dedo tan poderoso como caprichoso.

Cambio de moral, sí. ¿Y por qué no de Teología y de presentación del Dogma? Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

Viene este título a cuento por una magnífica entrevista que he leído en Religión Digital, (RD). El entrevistado es Jesús López Sotillo, cura y teólogo de Madrid, y el entrevistador el director de RD, José Manuel Vidal. Es una entrevista clara, valiente, con la indiscutible intención de llegar hasta al fondo de la realidad eclesial madrileña, en primer lugar, y española y universal, después, pues todas ellas están íntimamente interrelacionadas. Más abajo comentaré con cierto detalle algunas de sus afirmaciones, o titulares, posibles, como las llaman los periodistas, pero ahora os propongo dos como aperitivo. “Los grandes defraudadores de nuestra crisis no son ateos, sino católicos apostólicos”. O, “cómo ser cura en Madrid, una ciudad gobernada por políticos que roban mientras desprecian a los pobres” (y se dicen cristianos). Aconsejo que leáis la entrevista, publicada en RD de hoy, día 19 de Mayo. A mí me han llamado la atención muchas afirmaciones, pero de lo más desconcertante ha sido una pregunta, que vierte una sospecha. Y es por la que comienzo:

“Está por ver que el papa y nuestro obispo quieran hacer una renovación ideológica, por encima de cambiar sencillamente la moral”. Como digo, no es una afirmación, sino una sospecha y una inquietud. Lo de cambiar la moral, como podrán comprobar los que lean la entrevista, se refiera a la insistencia de tener en cuenta, en el comportamiento cristiano, y en las programaciones y proyectos, a los pobres. Y de que esta impronta esté presente no solo en los pronunciamientos y escritos, como la última instrucción de la “Conferencia Episcopal Española”, (CEE), sobre el protagonismo y centralidad de la doctrina social de la Iglesia, sino también, y sobre todos, si es posible, en los hechos, en las decisiones, en el quehacer de la Iglesia. Pero según nuestro teólogo, doctor en Teología Pastoral por el poco sospechoso Instituto de Teología de Pastoral, de la Pontificia Universidad de Salamanca en Madrid, ese cambio de rumbo de Francisco, y de nuestro obispo Carlos Osoro, con ser muy importante, no es suficiente. Es preciso sentar las bases teológicas para que se note que los comportamientos sociales de la Iglesia, como los de la Iglesia primitiva, son fruto no solo de una buena intención y responsabilidad social, como los de una buena y eficaz ONG, sino consecuencia del discurso sobre Dios, Jesús, la Iglesia, y su entroncamiento en el mundo y su cultura, la conciencia y la libertad. En este orden de cosas, según Sotillo, sería importante, y esperanzador, que Francisco levantase la censura, severa y hasta cruel, impuesta en los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, a tantos y tan buenos teólogos, también españoles, y expresa un deseo: “Sería una desgracia que se muriera H. Kung sin que se le haya rehabilitado como teólogo católico
“En la Universidad San Dámaso de Madrid sólo puede haber profesores de línea teológica conservadora”, y siguiendo la estela del Seminario, llega hasta la formación de los curas, objetivo al que aquél está destinado: “Estos curas jóvenes necesitarían un reciclaje: el nuevo obispo tendría que querer que la Teología la expliquen teólogos renovadores”. Las dos afirmaciones son verdaderas. La primera la hemos comprobado todos estos años, (en mi última época estoy trabajando en esta diócesis desde el año 1991), y la segunda es un buen deseo que está por ver si se va, o no, a cumplir. Pero si queremos que el clero, es decir, los que mayoritariamente van a dirigir la renovación eclesial del resto del Pueblo de Dios, se renueve en sus conocimientos bíblico-teológicos-históricos (de la Iglesia), es fundamental que se realice este cambio en la Facultad teológica de San Dámaso. Tal vez esa renovación fomente y provoque un cambio en los contenidos y tono de los medios de la Iglesia, que, por ahora, y todavía siguen casi igual, y son vergonzantes. Y así lo expresa el protagonista de la entrevista: “Hasta la llegada de Bergoglio, ha sido vergonzoso: los medios de la Iglesia española despreciaban a los pobres”. Y, en mi opinión, y bien después de la llegada de Francisco, siguen igual, despreciando a los pobres, y ridiculizando a todo pensador o político que demuestre una sensibilidad social de justicia distributiva. O que sea lo que ellos llaman, despectivamente, “los progres”, sin jamás definirlos.
“No podemos seguir con el convencimiento de que tenemos la verdad absoluta en medio de una sociedad moderna”./ “Lo que haría moderna a la Iglesia es el sano agnosticismo que está en la Biblia, está en Job”./ “Hay que entender que nuestro discurso religioso es provisional”. Estas tres afirmaciones las pongo juntas porque están íntimamente ligadas. Al hablar de Dios, al hacer un discurso de lo que nosotros mismos calificamos de santo, de absoluto, no podemos sino aceptar que nuestras palabras siempre serán insuficientes, se quedarán pequeñas, y nunca alcanzarán por completo todo lo que queremos decir, que siempre será parte de lo poco que nosotros conocemos. Este agnosticismo aceptado no es un relativismo total, no quiere decir que da igual una cosa que otra, que no caemos en la equivocidad en nuestra disquisición sobre Dios y sobre toda la Revelación, sino que aceptamos humildemente, como Job, al que Dios dice en su libro, más o menos: “Si necesitas que te explique el misterio del dolor, algo que está en tu mundo, ¿Cómo quieres entenderme a mí, que te sobrepaso en todo?” Interrogado por Vidal si esta posición podría denominarse de “relativismo”, palabra maldita pa los últimos papas, sobre todo Benedicto, se mantiene en su denominación de “agnosticismo”, como más neutra. Yo hablaría de sano relativismo, porque aprendí en mi época de estudio teológico, de boca de nuestro gran profesor P. Miguel Pérez del Valle, ss.cc., que sin un sano, humilde, pero lúcido relativismo, se cierran las puertas que nos permiten avanzar en la investigación, sea en disciplina de ciencias o de letras, o de Filosofía, o de Biblia o de Teología
El documento “La Iglesia, servidora de los pobres”, tiene partes muy buenas pero le han metido la mano también los conservadores. Se refiere, en concreto, a la influencia de Rouco Varela, que consiguió introducir, en el documento de Juan José Omella Omella, obispo de Calahorra-La Calzada-Logroño, la idea de Juan Pablo II, mantenida por Rouco, de que una de las causas de la crisis era el ateísmo y la crisis de fe. Tesis que se cae por su peso cuando, como dice el mismo entrevistado, “La corrupción la estamos viendo por parte de la misma gente que vemos en las procesiones”; o, “Es curioso que en las zonas más ricas de Madrid sea donde haya más fervor católico”, (rigurosamente cierto, pero no confundir “fervor católico” con “experiencia cristiana”: ambas realidades están, desgraciadamente, en España, en las antípodas); o este último párrafo, tan verdadero como terrible, para acabar:
“En Madrid ha sido terrible: la Conferencia Episcopal ha tenido muy pocos pronunciamientos en contra de la corrupción. ¡Y eso que es una corrupción de los católicos! Desde toda la parranda de Camps en Valencia a Esperanza Aguirre, que también va de católica queriendo esconder a los pobres de Madrid. ¡Los que cobran sobres son católicos, apostólicos y romanos! Entonces, los obispos deberían decirles que, si llevan el nombre de católicos, no roben ni desprecien a los pobres, porque están haciendo lo contrario a lo que hizo Jesús”.

Francisco haciendo lío Washington Uranga

 

Papa Francisco4
Francisco sigue “haciendo lío”, como él mismo se lo pidió a los jóvenes en su visita a Brasil. De hecho, el papa argentino está decidido a jugar todo su prestigio y el poder simbólico que tiene, que no se mide apenas por las 44 hectáreas geográficas del estado Vaticano. El reconocimiento a Palestina, el encuentro de Bergoglio el domingo último con el presidente Mahmud Abbas y la canonización de María Baouardy (1846-1878) y Marie Ghattas (1843-1927), dos monjas palestinas que a partir de ahora son consideradas santas por la Iglesia Católica, son todos hechos que forman parte de la misma movida dentro del tablero estratégico que Francisco juega con astucia y precisión política.··· Ver noticia ···

•Domingo 24 de mayo, Pentecostés – B (Juan 20,19-23): Invocación al Espíritu José Antonio Pagola


INVOCACIÓN AL ESPÍRITU

Ven, Espíritu Santo. Despierta nuestra fe débil, pequeña y vacilante. Enséñanos a vivir confiando en el amor insondable de Dios, nuestro Padre, a todos sus hijos e hijas, estén dentro o fuera de tu Iglesia. Si se apaga esta fe en nuestros corazones, pronto morirá también en nuestras comunidades e iglesias.
Ven, Espíritu Santo. Haz que Jesús ocupe el centro de tu Iglesia. Que nada ni nadie lo suplante ni oscurezca. No vivas entre nosotros sin atraernos hacia su Evangelio y sin convertirnos a su seguimiento. Que no huyamos de su Palabra, ni nos desviemos de su mandato del amor. Que no se pierda en el mundo su memoria.
Ven, Espíritu Santo. Abre nuestros oídos para escuchar tus llamadas, las que nos llegan hoy, desde los interrogantes, sufrimientos, conflictos y contradicciones de los hombres y mujeres de nuestros días. Haznos vivir abiertos a tu poder para engendrar la fe nueva que necesita esta sociedad nueva. Que, en tu Iglesia, vivamos más atentos a lo que nace que a lo que muere, con el corazón sostenido por la esperanza y no minado por la nostalgia.
Ven, Espíritu Santo. Purifica el corazón de tu Iglesia. Pon verdad entre nosotros. Enséñanos a reconocer nuestros pecados y limitaciones. Recuérdanos que somos como todos: frágiles, mediocres y pecadores. Libéranos de nuestra arrogancia y falsa seguridad. Haz que aprendamos a caminar entre los hombres con más verdad y humildad.
Ven, Espíritu Santo. Enséñanos a mirar de manera nueva la vida, el mundo y, sobre todo, las personas. Que aprendamos a mirar como Jesús miraba a los que sufren, los que lloran, los que caen, los que viven solos y olvidados. Si cambia nuestra mirada, cambiará también el corazón y el rostro de tu Iglesia. Los discípulos de Jesús irradiaremos mejor su cercanía, su comprensión y solidaridad hacia los más necesitados. Nos pareceremos más a nuestro Maestro y Señor.
Ven, Espíritu Santo. Haz de nosotros una Iglesia de puertas abiertas, corazón compasivo y esperanza contagiosa. Que nada ni nadie nos distraiga o desvíe del proyecto de Jesús: hacer un mundo más justo y digno, más amable y dichoso, abriendo caminos al reino de Dios.

miércoles, 20 de mayo de 2015

José María Castillo: “Atacar a Francisco, ¿para qué?”

 


Castillo2“Es la famosa tesis de un ‘Papa hereje’ (…) de los que quieren un Papa a su medida”
Algunos enunciados doctrinales sobre la familia, que tan nerviosos ponen a teólogos, obispos y cardenales
(José María Castillo, en “E anche il papa rema”).- Se dice en Roma, y en medio mundo, que el Papa Francisco está soportando un fuerte enfrentamiento, que, según fuentes autorizadas, tiene sus raíces y sus protagonistas en la misma ciudad, en el mismo Estado, donde el Papa vive y desde el que Francisco gobierna a la Iglesia universal.··· Ver noticia ···

Polémica por la organización de beatificación de Mons. Romero elmundo

 

Romero
Organizaciones romeristas cuestionan el slogan de “Mártir por amor”. También critican que sectores que trabajaron por Romero no estén invitados al acto.
Organizaciones como Articulación Nacional de las Comunidades Eclesiales de Base (CEBES), Tutela Legal María Julia Hernández, Comité Nacional Monseñor Romero, Comunidad Monseñor Romero Cripta, entre otras, alzaron ayer sus voces para cuestionar la organización de los actos de beatificación de Monseñor Óscar Arnulfo Romero, programada para el próximo sábado.
Las organizaciones dicen sentir “temor” porque se desfigure el legado de Romero ahora que es una “marca oficial”. Critican el eslogan “Mártir del amor”. Dicen que puede ser cualquier cosa y que no dice nada del mártir por su pueblo. Recuerdan que el decreto del vaticano dice “por odio a la fe”. Este eslogan, según el colectivo, refleja a un Romero sin compromiso.··· Ver noticia ···

Sor Lucía Caram: “No voy a dejar de ser monja ni de trabajar por el Evangelio” Jesús Bastante

 

Sor Lucia
La religiosa pidió audiencia en el Vaticano para denunciar las amenazas contra ella
La dominica fue recibida por monseñor Carballo y en breve se encontrará con el Papa
Es una de las caras más reconocidas de la Iglesia española, y de las más queridas. Especialmente por el pueblo, no tanto por las estructuras jerárquicas ni por los grupos ultracatólicos, que han organizado una campaña de lobby en los últimos meses para intentar echarla de la Iglesia. “No lo van a conseguir. No voy a dejar de ser monja ni de trabajar por el Evangelio”, afirma, en conversación telefónica con RD, sor Lucía Caram, quien acaba de regresar del Vaticano después de un encuentro, “pedido por mí”, con el secretario de la Congregación para la Vida Religiosa, José Rodríguez Carballo.··· Ver noticia ···

Amor homosexual José Arregi, teólogo


José Arregui1Soy homosexual y me siento hijo amado de Dios por lo que soy. Vivo con alegría y en fidelidad a mi compañero. Estos años de convivencia han sido de mucha gracia y bendición para los dos. Sentimos que hemos crecido en conciencia y en espíritu como pareja y como personas. Amamos a Jesús, porque da sentido a nuestra vida de pareja.

Nuestra historia personal de cada uno lleva la huella indeleble de la tradición católica. Ambos aprendimos en la Iglesia a amar a Dios, aprendimos a leer el evangelio, aprendimos a amarnos. Esto no se puede negar. Pero no ha sido fácil construirnos como personas en el contexto de una Iglesia y de una sociedad católico-romana homofóbica, excluyente y en muchos casos homicida. La institución católico-romana maltrata sobremanera a las personas que somos diferentes, como es el caso de la población diversa en su género y en su sexualidad.

A estas alturas de nuestra vida, después de 16 años juntos, sentimos que la Iglesia va quedando atrás en nuestro caminar espiritual y de pareja. Un sano y liberador ejercicio de la fe nos exige una posición clara y radical frente a una estructura jerárquica que vive de la doble moral, que nos condena y nos excluye.
Amiga, amigo lector: los párrafos que preceden son transcripción literal de un mail que recibí hace unos días de una bella ciudad colombiana donde siempre es primavera. No conozco personalmente a la pareja, pero desde Arroa Behea, en esta mañana lluviosa y verde, primaveral, los bendigo con toda mi alma.

¡Gracias por ser lo que sois y por vivir vuestro amor de acuerdo a lo que sois! Sois bendición para la humanidad y para toda la tierra, como esta lluvia mansa. Perdón, amigos, por todas las culturas, ciencias y regímenes, religiosos o no, que os han humillado, encarcelado y hasta abrasado en la hoguera. Perdón en especial por las religiones que os han deshonrado, ofendido y castigado, siempre en nombre de la verdad revelada, conocida y controlada en exclusiva, eso sí, por su casta dirigente. Empuñan la verdad como un arma, un pretexto, un instrumento de dominio. Es una trágica negación de la verdad de la vida que empapa y ensancha como la lluvia, que fecunda y reinventa la vida como la primavera.
Perdón sobre todo por la Iglesia de Jesús que os ha condenado y aún os condena, a veces con aparente piedad, falsa piedad. Perdón por algún cardenal de este país que, en contra de la Organización Mundial de la Salud, sigue afirmando que la homosexualidad es una enfermedad como su hipertensión o la diabetes; y por algún obispo que se jacta de saber cómo “trataros” e incluso de haberos curado en algún caso. ¡Increíble! Perdón por el Catecismo de la Iglesia Católica que afirma que el amor homosexual es intrínsecamente antinatural y desordenado, que ser homosexual en sí no es pecado pero sí lo es vivir como tal. Ofende a la naturaleza, a la Creación, a la creatividad sagrada que llamamos Dios. Y lo hace en nombre de la Biblia. Pero apenas se cuentan en toda la Biblia dos textos que condenan la práctica homosexual, y son de muy dudosa interpretación: Levítico 18,22 y Romanos 1,26-27. Aunque fueran dos mil. ¿Acaso el mismo libro del Levítico no prohíbe comer cerdo y mariscos, y ordena cosas más absurdas aún? ¿Acaso no enseña Pablo en la misma carta a los Romanos (cap. 13) que siempre debemos someternos y obedecer a las autoridades, también a los dictadores?

Comprendo muy bien que uno de vosotros apostatara de la Iglesia Católico-Romana hace 10 años, y que el otro lo haya hecho recientemente, después de haber “reflexionado con madurez e independencia” y haciendo constar expresamente: “no renuncio a la fe cristiana sino a una institución eclesiástica”. Por dignidad, por amor a la Iglesia, por seguir a Jesús. No solo os comprendo, sino que os felicito. Creo que Jesús haría hoy lo mismo.
En cualquier caso, Jesús estaría con vosotros. Está con vosotros. Vuestro amor es sacramento del Amor. Jesús os bendice. La Primavera os bendice.

(Publicado el 17-05-2015 en DEIA y los Diarios del Grupo Noticias)

martes, 19 de mayo de 2015

Fiesta inspectorial Santiago el Mayor 2015


Abandonados en alta mar Mónica G. Prieto

 


Entre 6.000 y 10.000 inmigrantes y refugiados rohingya y bangladeshíes, a la deriva en el sureste asiático tras la campaña contra el tráfico humano lanzada por las autoridades tailandesas
Indonesia, Tailandia y Malasia han decidido expulsar a los barcos de sus costas, abandonando a su suerte barcos cargados de personas sin agua ni alimentos
Muchos traficantes están abandonando sus barcos, con sus ocupantes a bordo, para evitar ser detenidos ··· Ver noticia ···

Francisco enseña con verdadera autoridad Redaccion de iviva

 

Papa Francisco 11Aloysius Pieris es un reconocido teólogo indio que tuvo que sufrir represiones vaticanas, como sus compatriotas Michael Amaladoss y Tissa Balasuriya, por su manera de hacer teología que acepte el las culturas de Asia. Ya retirado de la enseñanza, ha reaccionado con fuerza a la pretensión del cardenal Muller, con esta carta.··· Ver noticia ···

Un estudio alerta de que la hucha de las pensiones puede llegar a agotarse en cinco años



  • El Gobierno ha utilizado durante la legislatura casi 34.000 millones del Fondeo de Reserva de la Seguridad Social, que ahora tiene 41.600 millones.
    MADRID.- El Fondo de Reserva de la Seguridad Social, también conocido como la hucha de las pensiones, podría agotarse, dentro del escenario más pesimista, en un plazo de sólo cinco años, en 2020.
    Así lo refleja un estudio de la consultora Towers Watson, a partir del análisis de los registros de la Seguridad Social, el Banco de España y las proyecciones de población para el periodo 2012-2052 del Instituto Nacional de Estadística (INE).··· Ver noticia ···
  • TTIP. El Tratado con el que nos quieren machacar definitivamente Juan Tortosa

     

    Una gran conspiración contra nuestros derechos y libertades, que más pronto que tarde afectará sin remedio a nuestras vidas, se está fraguando a nuestras espaldas con la connivencia de los gobiernos europeos y el silencio cómplice y canalla, una vez más, de la gran mayoría de los medios de comunicación. ··· Ver noticia ···

    lunes, 18 de mayo de 2015

    La inmoralidad e ilegalidad de la deuda pública griega Vicenç Navarro, Catedrático de Ciencias Políticas y Políticas Públicas.


    Vicenc Navarro.jpg
    El pasado 4 de abril el Estado griego nombró un Comité parlamentario, The Debt Truth Commitee (Comité de la Verdad sobre la Deuda), para analizar los orígenes de la deuda pública y por qué ha ido aumentando considerablemente durante los años de la Gran Recesión. Este Comité está compuesto por expertos nacionales e internacionales para asesorar en temas de financiación de la deuda pública. ··· Ver noticia ···

    La era de las grandes trasformaciones Leonardo Boff, ecólogo y escritor




    Leonardo Boff3Vivimos en la era de las Grandes Trasformaciones. Entre tantas, destaco apenas dos: la primera en el campo de la economía y la segunda en el campo de la conciencia.
    La primera en la economía: empezó a partir de 1834 cuando se consolidó la revolución industrial en Inglaterra. Consiste en el paso de una economía de mercado a una sociedad de mercado. El mercado ha existido siempre en la historia de la humanidad, pero nunca una sociedad solo de mercado. Esto quiere decir que la economía es lo que cuenta, todo lo demás debe servirla.


    El mercado que predomina se rige por la competición y no por la cooperación. Lo que se busca es el beneficio económico individual o corporativo y no el bien común de toda una sociedad. Generalmente este beneficio se alcanza a costa de la devastación de la naturaleza y de la creación perversa de desigualdades sociales.
    Se dice que el mercado debe ser libre y el estado es visto como su gran traba. La misión de este, en realidad, es ordenar con leyes y normas la sociedad, también el campo económico y coordinar la búsqueda del bien. La Gran Transformación postula un Estado mínimo, limitado prácticamente a los asuntos ligados a la infraestructura de la sociedad, al fisco y a la seguridad. Todo lo demás pertenece y es regulado por el mercado.
    Todo puede ser llevado al mercado, como el agua potable, las semillas, los alimentos y hasta los órganos humanos. Esta mercantilización ha penetrado en todos los sectores de la sociedad: en la salud, la educación, el deporte, el mundo de las artes y del entretenimiento y hasta en los grupos importantes de las religiones y de las Iglesias con sus programas de TV y de radio.
    Esta forma de organizar la sociedad únicamente en torno a los intereses económicos del mercado ha escindido a la humanidad de arriba abajo: se ha creado un foso enorme entre los pocos ricos y los muchos pobres. Predomina una perversa injusticia social.
    Simultáneamente se ha creado también una inicua injusticia ecológica. En el afán de acumular han sido explotados de forma predatoria bienes y recursos de la naturaleza, sin ninguna limitación ni ningún respeto. Lo que se busca es un enriquecimiento cada vez mayor para consumir más intensamente.
    Esta voracidad ha encontrado el límite de la propia Tierra. Esta ya no tiene todos los bienes y servicios suficientes y renovables. No es un baúl sin fondo. Tal hecho dificulta si no impide la reproducción del sistema productivista/capitalista. Es su crisis.
    Esa Transformación, por su lógica interna, se está volviendo biocida, ecocida y geocida. La vida corre peligro y la Tierra puede no querernos más sobre ella, porque somos demasiado destructivos.
    La segunda Gran Transformación se está dando en el campo de la conciencia. A medida que crecen los daños a la naturaleza que afectan a la calidad de vida, crece simultáneamente la conciencia de que tales daños se deben en un 90% a la actividad irresponsable e irracional de los seres humanos, más específicamente a la de aquellas élites de poder económico político, cultural y mediático que se constituyen en grandes corporaciones multilaterales y que han asumido los rumbos del mundo.
    Tenemos que hacer con urgencia alguna cosa que interrumpa esta trayectoria hacia el precipicio. El primer estudio global sobre el estado de la Tierra se hizo en 1972 y reveló que la Tierra está enferma. La causa principal es el tipo de desarrollo que las sociedades han asumido, que acaba sobrepasando los límites de soportabilidad de la naturaleza y de la Tierra. Tenemos que producir, sí, para alimentar a la humanidad, pero de otra manera, respetando los ritmos de la naturaleza y sus límites, permitiendo que ella descanse y se rehaga. A eso se lo llamó desarrollo humano sostenible y no solamente crecimiento material, medido por el PIB.
    En nombre de esta conciencia y de esta urgencia, surgió el principio responsabilidad (Hans Jonas), el principio cuidado (Boff y otros), el principio sostenibilidad (Informe Brundland), el principio cooperación (Heisenberg/Wilson/Swimme), el principio prevención/precaución (Carta de Río de Janeiro de 1992 de la ONU), el principio compasión (Schoppenhauer/Dalai Lama) y el principio Tierra (Lovelock y Evo Morales), entendida ésta como un superorganismo vivo, siempre apto para producir vida.
    La reflexión ecológica se ha vuelto compleja. No se puede reducir solamente a la preservación del medio ambiente. La totalidad del sistema mundo está en juego. Así ha surgido una ecología ambiental que tiene como meta la calidad de vida; una ecología social que busca un modo de vida sostenible (producción, distribución, consumo y tratamiento de los residuos); una ecología mental que se propone criticar prejuicios y visiones del mundo hostiles a la vida y formular un nuevo diseño de civilización, a base de principios y valores para una nueva forma de habitar la Casa Común; y finalmente una ecología integral que se da cuenta de que la Tierra es parte de un universo en evolución y que debemos vivir en armonía con el Todo, uno, complejo y cargado de propósito. De esto resulta la paz.
    Entonces se vuelve claro que la ecología más que una técnica de administración de bienes y servicios escasos es un arte, una nueva forma de relación con la naturaleza y con la Tierra.
    Por todas partes del mundo han surgido movimientos, instituciones, organismos, ONGs, centros de investigación que se proponen cuidar la Tierra, especialmente los seres vivos.
    Si la conciencia del cuidado y de nuestra responsabilidad colectiva por la Tierra y por nuestra civilización triunfa, seguramente tendremos futuro todavía.

    Traducción de Mª José Gavito Milano

    Vivir Miguel Núñez Ballesteros

    Los veo durmiendo en las aceras cuando voy al trabajo, cerca de la estación de autobuses, en los portales, en las entradas de los aparcamientos. Toda su propiedad en un carrito de la compra atado con cuerdas, un bulto bajo la manta, zapatos vacíos a la altura de los pies y un perro vigilante que levanta la cabeza a mi paso. Me pregunto quiénes son, de dónde han venido, qué vivieron antes.

    En casa cenamos frente al televisor. Los niños siempre buscan programas para reír, pero yo les impongo las noticias. Solo media hora para saber qué ocurre. Callamos cuando aparecen saliendo del mar muertos de frío y de cansancio, los vivos. Los muertos quedaron atrás arrastrados por las aguas. Solo unos números sin nombres, un porcentaje en la estadística. Veo sus rostros mientras se dejan conducir a tierra,  algunos sonríen a la cámara, intentan formar el signo de la victoria con los dedos y yo trato de retener los nombres: Trípoli, Catania, King Jacob, Lampedusa. Nadie habla en casa.

    Montaje sobre fotografía de Massimo Sestini
    La noticia pasa pronto, vienen otras que nos hacen sentir aliviados: una discusión parlamentaria, un desfalco, unos goles de Messi. Mi mujer va a la cocina. Los niños cambian de canal en cuanto me despisto. Por la ventana del lavadero, entre edificios, se puede ver un trozo de mar, un mar de noche. Ella mira hacia allí. Quizás también se pregunte: ¿quiénes son? ¿de dónde han venido? ¿qué vivieron antes? y es difícil no pensar que hemos tenido suerte. Como nosotros, ellos también buscan su oportunidad para vivir. Jóvenes y mayores, hijos, padres, esposas, amigos, abuelos,… Vivir, solo eso.


    Miguel Núñez ballesteros
    Punto y seguido

    Otras elecciones municipales sin cuestionar el capitalismo 15M Ronda

    El próximo domingo 24 de mayo se celebran elecciones en 13 de las 17 comunidades y en todos los municipios del país. En toda España acudimos a las urnas con un mapa municipal dominado por el Partido Popular (el partido de los recortes) que gobierna en el 46,7% de los ayuntamientos. El PP con la complicidad del PSOE está excluyendo del sistema a, cada vez, mayores grupos de personas en situación de desempleo. Hay que revertir la globalización del capitalismo, que es la que nos está produciendo el malestar en que vivimos. Deberíamos asumir que nuestra localidad no tiene futuro dentro del capitalismo.

    Christine Lagarde, representante del Fondo Monetario Internacional, ha realizado unas declaraciones diciendo poco menos que la crisis económica será permanente y que la población sufrirá las consecuencias durante muchos años. De vez en cuando esta supra-organización dice la verdad.

    Aunque luego suelen volver a contarnos las maravillas del crecimiento económico, de los brotes verdes y de que el futuro dentro del neoliberalismo es brillante siempre y cuando se acepten los recortes que son inevitables e imprescindibles, pero que no dejan de ser atracos a nuestros derechos.
    Y es que en realidad lo que nos están diciendo es lo que comentaba un economista que en el futuro habrá tres tipos de personas trabajadoras: aquellas que no podrán parar de trabajar nunca (y que harán jornadas larguísimas), aquellas que irán trabajando en empleos temporales el resto de su vida, y aquellas que no volverán más al mercado laboral (vivirán de ayudas y del mercado negro).

    ¿Cómo nos podemos oponer a esta situación? Se trata de iniciar desde ya un movimiento de desobediencia y de recuperación de lo local. Hay que crear un nuevo modelo político que supere el actual marco institucional, ya que la partitocracia actual ni siquiera se plantea las cuestiones de fondo. Ni las entienden, ni son fiables para combatir los problemas estructura-les (son proclives a ser comprados). ¿Al fin y al cabo qué puede hacer un ayuntamiento? Es una estructura del estado, y como tal, susceptible de ser disuelto (La Ley Montoro). Quienes debieran llevar la batuta en la lucha futura son los que se organizan fuera de los consistorios.
    Hablamos del municipalismo libertario que no trata de “tomar los ayuntamientos” por la vía de los votos. No. El municipalismo libertario se basa en la construcción de contrapoderes loca-les en el municipio que deberían ser estables y durar en el tiempo. Deberían convertirse en contra-instituciones y poco a poco ganar una legitimidad de la sociedad, fomentar la autoor-ganización en escalas cada vez mayores y centrarse en la generalización de la autogestión y la economía social.
    Poco a poco debemos ir reconstruyendo lo local a base del consumo responsable (comprar solamente productos de proximidad, produci-dos sin explotación laboral, respetuosos con el entorno). Para ello hay que comenzar a garantizar una soberanía alimentaria de la población, a base de producción de proximidad. Y poco a poco una soberanía energética. Desconectar el mundo rural y las ciudades pequeñas del capitalismo global es nuestra única garantía para que sobrevivamos.

    Hemos llegado a una etapa crucial del sistema capitalista en la que todo está a punto de desmoronarse. El surgimiento de pequeños contrapoderes locales puede ir de la mano con la coordinación de los movimientos sociales y la generalización de experiencias de luchas sociales. Es necesario superar la tentación institucional y volver a proponer alternativas que pongan el centro de gravedad de la lucha fuera de las instituciones, para que se tengan en cuenta, antes de nada, los intereses de las personas que peor lo están pasando con esta crisis/estafa. Para que esto se haga realidad hay que preparar bien el terreno.
    —————
    EN POCAS PALABRAS


    ¿EN MANOS DE QUIÉNES ESTAMOS?
    15-M RONDA http://www.facebook.com/15MRonda MAYO 2015 Nº 21

    El Papa Francisco busca reforzar el papel del Vaticano en la diplomacia internacional G. Jones y J. Mackenzie


    Papa Francisco 11
    REUTERS
    Los acuerdos con Cuba y los palestinos muestran la renovada influencia del pontífice, que en septiembre visita Washington
    ROMA.- Las duras críticas del Papa Francisco a la globalización y la desigualdad lo mostraron hace largo tiempo como un líder que no teme mezclar la teología y la política. Ahora también está mostrando el poder diplomático del Vaticano.··· Ver noticia ···

    lunes, 11 de mayo de 2015

    Raúl Castro: “Si este Papa sigue así, regreso a la Iglesia católica”


    Papa Francisco5
    Histórico encuentro de Francisco con el presidente de Cuba antes de su visita a la isla
    “Doy las gracias al Santo Padre por su contribución al acercamiento entre Cuba y Estados Unidos”
    El presidente de Cuba, Raúl Castro, y el papa Francisco han mantenido este domingo una histórica reunión en Roma, donde el mandatario cubano ha agradecido al Pontífice su mediación a la hora de impulsar las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos, en un preludio de la visita del Papa a la isla el próximo mes de septiembre.··· Ver noticia ···

    sábado, 9 de mayo de 2015

    Fiesta inspectorial Santiago el Mayor 2015


    •Domingo 10 de mayo, 6º de Pascua: No desviarnos del amor José Antonio Pagola


    NO DESVIARNOS DEL AMOR

    El evangelista Juan pone en boca de Jesús un largo discurso de despedida en el que se recogen, con una intensidad especial, algunos rasgos fundamentales que han de recordar sus discípulos a lo largo de los tiempos para ser fieles a su persona y a su proyecto. También en nuestros días.
    «Permaneced en mi amor». Es lo primero. No se trata solo de vivir en una religión, sino de vivir en el amor con que nos ama Jesús, el amor que recibe del Padre. Ser cristiano no es en primer lugar un asunto doctrinal, sino una cuestión de amor. A lo largo de los siglos, los discípulos conocerán incertidumbres, conflictos y dificultades de todo orden. Lo importante será siempre no desviarse del amor.
    Permanecer en el amor de Jesús no es algo teórico ni vacío de contenido. Consiste en «guardar sus mandamientos», que él mismo resume enseguida en el mandato del amor fraterno: «Este es mi mandamiento; que os améis unos a otros como yo os he amado». El cristiano encuentra en su religión muchos mandamientos. Su origen, su naturaleza y su importancia son diversos y desiguales. Con el paso del tiempo, las normas se multiplican. Solo del mandato del amor dice Jesús: «Este mandato es el mío». En cualquier época y situación, lo decisivo para el cristianismo es no salirse del amor fraterno.
    Jesús no presenta este mandato del amor como una ley que ha de regir nuestra vida haciéndola más dura y pesada, sino como una fuente de alegría: «Os hablo de esto para que mi alegría esté en vosotros y vuestra alegría llegue a plenitud». Cuando entre nosotros falta verdadero amor, se crea un vacío que nada ni nadie puede llenar de alegría.
    Sin amor no es posible dar pasos hacia un cristianismo más abierto, cordial, alegre, sencillo y amable donde podamos vivir como «amigos» de Jesús, según la expresión evangélica. No sabremos cómo generar alegría. Aún sin quererlo, seguiremos cultivando un cristianismo triste, lleno de quejas, resentimientos, lamentos y desazón.
    A nuestro cristianismo le falta, con frecuencia, la alegría de lo que se hace y se vive con amor. A nuestro seguimiento a Jesucristo le falta el entusiasmo de la innovación, y le sobra la tristeza de lo que se repite sin la convicción de estar reproduciendo lo que Jesús quería de nosotros.

    Obispos de África y Europa interpelan a la UE, para que promueva políticas globales de migración y asilo

     


    Piden que se activen “todos los recursos necesarios para los rescates humanitarios”
    Se han mostrado “muy preocupados por lo que está ocurriendo en Libia”
    José luis Pinilla: “Europa se ha convertido en una fortaleza casi impenetrable”
    Reclaman “total respeto y defensa de la dignidad y los derechos humanos fundamentales, incluido el derecho a la integridad de la vida, de los migrantes”
    Los obispos y responsables de migraciones de la Comisión Mixta del Mediterráneo, del sur de Europa y norte de África, reunidos esta semana en Madrid, hacen un llamamiento a los Estados y a la UE para que promuevan políticas globales de migración y asilo así como los recursos necesarios para los caminos y rescates humanitarios, ante la muerte de miles de inmigrantes en naufragios en el Mediterráneo.··· Ver noticia 

    ‘Iglesia, servidora de los pobres’, leída con ojos de mujer Pepa Torres Pérez, Ap. C.J

    Sucedió hace unos meses en un encuentro de colectivos de mujeres en un barrio de Madrid en el que, reflexionando sobre el tiempo y el espacio propio de las mujeres, una mujer boliviana levantó la mano y contó, con toda naturalidad, que su tiempo más personal era el que sacaba cada mañana antes de irse a trabajar para hablar con su Diosito. Su aportación desconcertó a la asamblea y las animadoras no supieron muy bien cómo reconducir aquella participación “inesperada”, de modo que al final el diálogo terminó en una deriva sobre si las religiones en la historia han favorecido la liberación de las mujeres o su opresión.

    Leyendo la Instrucción Pastoral Iglesia, servidora de los pobres he vuelto a recordar este debate y me pregunto cuál sería el comentario de estos colectivos al leerla. Yo misma me siento confusa. Mi primer sentimiento ante su lectura ha sido el de alegría y esperanza, pues la sensación global que me habita al leerla es algo parecido a lo que debió sentir el autor del Libro del Sirácida al escribir: El grito de los excluidos y excluidas atraviesa las nubes y hasta alcanzar a Dios no descansa, no ceja hasta que se haga justicia (cf. Eclo 35,12-14.16-18). Este grito se hace un clamor insostenible en nuestro mundo, que nos recuerdan cada día quienes desafían las fronteras arriesgando sus vidas en el intento de cruzarlas y otros hechos cotidianos, ante los que como cristianas y cristianos, no queremos acostumbrarnos: gentes que trabajan a destajo en la recogida de la mandarina cobrando 0,70€ la caja; trabajadoras internas, eternas “sin papeles” por 500€; doce mujeres asesinadas, en lo que va de año, a manos de sus ex-parejas; el retorno forzoso a los hogares de muchas otras como consecuencia de los recortes sociales (entre ellos la Ley de dependencia); más de 17.000 familias desahuciadas, desde que se inició la crisis; y un largo etcétera.
    El grito de los pobres, y entre ellos el de los inmigrantes como los más pobres entre los pobres (n. 7) alcanza también al corazón de los obispos españoles y por eso la Instrucción urge a la comunidad cristiana y a los poderes públicos (nn. 44-45) entre otras cosas a trabajar por la justicia (nn. 19, 20, 22, 42, 53), denunciando la corrupción (nn. 10-12) y las políticas que están generando desigualdad y exclusión (n. 48) y buscando alternativas (nn. 32,49,52,53). Sin embargo, mi consolación no es completa, pues me deja todavía un tanto seca y descontenta al sentir de nuevo, como en tantas ocasiones a lo largo de la historia de la Iglesia, que “lo femenino queda disuelto en lo social”.
    Es cierto que por primera vez en un documento episcopal, el corazón de los obispos se descubre conmovido como el de Jesús por la pobreza y la violencia contra las mujeres: “nos aflige el incremento del número de mujeres afectadas por la penuria económica pues, no sin razón, se habla de ‘feminización de la pobreza’. Algunas de ellas incluso son víctimas de la trata de personas con fines de explotación sexual, particularmente las extranjeras, engañadas en su país de origen con falsas ofertas de trabajo y explotadas aquí en condiciones similares a la esclavitud. Igualmente nos duele sobremanera la violencia doméstica que tiene a las mujeres como sus principales víctimas. Resulta necesario incrementar medidas de prevención y de protección legal, pero sobre todo fomentar una mejor educación y cultura de la vida que lleve a reconocer y respetar la igual dignidad de la mujer (n. 7). Pero, a la vez, me cuesta reconocerme en el genérico masculino al que gran parte de la instrucción va dirigida. Visibilizarnos en el lenguaje hubiera sido ya un buen punto de partida, máxime cuando seguimos siendo las sustentadoras de la Iglesia y, en la acción social, sus principales protagonistas.
    La Instrucción recoge también la preocupación de los obispos por las desigualdades que sufrimos las mujeres en el ámbito familiar, laboral y social (n. 51), pero omite, sin embargo, una desigualdad que pone en sospecha el resto de sus afirmaciones: la desigualdad que vivimos las mujeres al interior de la Iglesia, la división sexual y la subalternidad con que se nos contempla, invisibiliza, o sigue relegando a tareas auxiliares, excluyéndonos de los espacios de toma de decisiones o de representación y el acceso a los ministerios.
    El Pontificado del papa Francisco está siendo una buena noticia de frescura y libertad para una Iglesia que quiere descentrarse y desplazarse para servir al mundo en las periferias. Ojalá que este abrir puertas lo sea también para nosotras las mujeres al interior mismo de la Iglesia. Mientras tanto el espíritu de María Magdalena y aquellas otras que seguían y servían a Jesús con su bienes por los caminos de Galilea (cf. Lc 8, 1-3) seguirá alentándonos a forzar la comunidad de iguales y el primado de la mutualidad y la reciprocidad en la relación entre mujeres y hombres en la Iglesia, frente al primado de la subalternidad y su forma políticamente correcta: la complementariedad. Quizás eso mismo es lo que quieren decir los obispos cuando reconocen que: Es preciso aceptar las legítimas reivindicaciones de sus derechos, convencidos de que varón y mujer tienen la misma dignidad. Debemos reconocer que la aportación específica de la mujer, con su sensibilidad, su intuición y capacidades propias, resulta indispensable y nos enriquece a todos (n. 51).
    En la próxima reunión de colectivos de mujeres del barrio, seguro que algunas mujeres me preguntan por esto… ¿Y vosotras en la Iglesia, con el nuevo Papa, cómo vais? 

    ¿Qué nos dirán nuestros hijos y nietos? Leonardo Boff, teólogo y escritor


    Leonardo Boff3Todos los países, especialmente los que están pasando por crisis financieras, como es el caso de Brasil en 2015, tienen una obsesión persistente: tenemos que crecer, tenemos que asegurar el crecimiento del PIB que resulta de la suma de todas las riquezas producidas por el país. Es un crecimiento fundamentalmente económico en la producción de bienes materiales. Cobra una alta tasa de iniquidad social (desempleo y reducción de los salarios) y una perversa devastación ambiental (agotamiento de los ecosistemas).

    En realidad deberíamos hablar primero de desarrollo que comporta elementos materiales imprescindibles, pero principalmente dimensiones subjetivas y humanísticas como la expansión de la libertad, de la creatividad y de la formas de moldear la propia vida. Desgraciadamente somos todos rehenes de ese súcubo que es el crecimiento.
    Hace bastante tiempo que el equilibrio entre crecimiento y preservación de la naturaleza se rompió a favor del crecimiento. El consumo ya supera en un 40% la capacidad de reposición de los bienes y servicios del planeta. Y está perdiendo su sostenibilidad.
    Hoy sabemos que la Tierra es un sistema vivo autorregulador en el cual se entrelazan todos los factores (teoría de Gaia) para mantener su integridad. Pero está fallando en su autorregulación. De ahí el cambio climático, los eventos extremos (vendavales, tornados, desregulación de los climas) y el calentamiento global que nos puede sorprender con graves catástrofes.
    La Tierra está intentando buscar un equilibrio nuevo subiendo su temperatura entre 1,4 y 5,8 grados centígrados. Comenzaría entonces la era de las grandes devastaciones (el antropoceno) con la subida del nivel de los océanos, afectando a más de la mitad de la humanidad que vive en sus costas. Millares de organismos vivos no tendrían tiempo suficiente para adaptarse o mitigar los efectos perjudiciales y desaparecerían. Gran parte de la propia humanidad, hasta el 80% según algunos, podría no poder subsistir más sobre un planeta profundamente alterado en su base físico-química.
    Con acierto afirma el ambientalista Washington Novaes: «ahora no se trata ya de cuidar el medio ambiente sino de no sobrepasar los límites que podrán poner en peligro la vida». Hay científicos que sostienen que nos estamos acercando al punto de no retorno. Es posible disminuir la velocidad de la crisis pero no detenerla.
    Esta cuestión es preocupante. En sus discursos oficiales, los jefes de estado, los empresarios y, lo que es peor, los principales economistas, casi nunca abordan los límites del planeta y los problemas que eso puede traer a nuestra civilización. No queremos que nuestros hijos y nietos mirando hacia atrás nos maldigan a nosotros y a toda nuestra generación porque sabíamos de las amenazas y poco o nada hicimos para escapar de la tragedia.
    El error de todos habrá sido seguir al pie de la letra el extraño consejo de Lord Keynes para salir de la gran depresión de los años treinta:
    «Durante por lo menos cien años debemos simular delante de nosotros mismos y ante cada uno que lo bello es sucio y lo sucio es bello, porque lo sucio es útil y lo bello no lo es. La avaricia, la usura, la desconfianza deben ser nuestros dioses porque ellos son los que nos podrán guiar hacia la salida del túnel de la necesidad económica rumbo a la claridad del día… Después vendrá el retorno a algunos de los principios más seguros y ciertos de la religión y de la virtud tradicional: que la avaricia es un vicio, que la usura es un crimen y que el amor al dinero es detestable» (Economic Possibilities of our Grand-Children). Así piensan los principales responsables de la crisis de 2008 que nunca fueron castigados.
    Es urgente redefinir nuevos fines y los medios adecuados a ellos que ya no pueden ser simplemente producir devastando la naturaleza y consumir ilimitadamente.
    Nadie tiene la salida a esta crisis de civilización. Pero sospechamos que ella debe orientarse por la sabiduría de la naturaleza misma: respetar sus ritmos, su capacidad de soporte, dar centralidad no al crecimiento sino a la sustentación. Si nuestros modos de producción respetasen los ciclos naturales seguramente tendríamos lo suficiente para todos y preservaríamos la naturaleza de la cual somos parte.
    Cubrimos las heridas de la Tierra con esparadrapos. Remiendos no son remedios. Prácticamente nos restringimos a esos remiendos con la ilusión de que estamos dando una respuesta a las urgencias que significan vida o muerte.
    Leonardo Boff ha escrito Hacia dónde va la Tierra y la humanidad: señales de esperanza, que será publicado en 2015 por la editorial Vozes.
    Traducción de MJ Gavito Milano

    Cómo acabamos por reproducir la cultura del capital Leonardo Boff



    Leonardo Boff2Adital
    En el artículo anterior – La cultura capitalista es anti-vida y anti-felicidad – intentamos, teóricamente, mostrar que la fuerza de su perpetuación y reproducción reside en la exacerbación de un aspecto de nuestra naturaleza, que consiste en el afán de autoafirmarse, de fortificar el propio yo para no desaparecer o ser engullido por los otros. Pero difumina e incluso niega el otro aspecto, igualmente natural, el de la integración del yo y del individuo en un todo, en la especie, de la cual es un representante.


    Sin embargo no es suficiente detenernos en este tipo de reflexión es insuficiente. Junto a ese dato originario existe otra fuerza que garantiza la perpetuación de la cultura capitalista. Es el hecho de que nosotros, la mayoría de la sociedad, internalizamos los “valores” y el propósito básico del capitalismo, que es la expansión constante del lucro, que permite un consumo ilimitado de bienes materiales. Quien no tiene, quiere tener, quien tiene quiere tener más, y quien tiene más dice: nunca es suficiente. Y para la gran mayoría, la competición y no la solidaridad y la supremacía del más fuerte prevalecen sobre cualquier otro valor en las relaciones sociales, especialmente en los negocios.

    La llave para sustentar la cultura del capital es la cultura del consumo, de la permanente adquisición de productos nuevos: un teléfono móvil nuevo con más aplicaciones, un modelo más sofisticado de ordenador, un estilo de zapatos o de vestido diferentes, facilidades de crédito bancario para posibilitar la compra-consumo, aceptación acrítica de las propagandas de productos etc.
    Se ha creado una mentalidad donde todas estas cosas se dan por naturales. En las fiestas entre amigos o familiares y en los restaurantes se consume hasta hartarse, mientras al mismo tiempo las noticias hablan de millones de personas que pasan hambre. No son muchos los que se dan cuenta de esta contradicción, pues la cultura del capital educa para verse primero a sí mismo y no preocuparse de los demás y del bien común. Este, ya lo hemos dicho varias veces, vive en el limbo desde hace mucho tiempo.

    Pero no basta atacar la cultura del consumo. Si el problema es sistémico, tenemos que oponerle otro sistema, anticapitalista, antiproductivista, anticrecimiento lineal e ilimitado. Al TINA capitalista (There Is No Alternative): «No hay otra alternativa» tenemos que contraponer otra TINA humanista (There Is a New Alternative): «hay una nueva alternativa».

    Por todas partes surgen brotes alternativos de los cuales cito solo tres como ejemplo. El primero es el “bien vivir” de los pueblos andinos, que consiste en la armonía y el equilibrio de todos los factores en la familia, en la sociedad (democracia comunitaria), con la naturaleza (las aguas, los suelos, los paisajes) y con la Pachamama, la Madre Tierra. La economía no se guía por la acumulación sino por la producción de lo suficiente y decente para todos.
    Segundo ejemplo: se está fortaleciendo cada vez más el ecosocialismo, que no tiene nada que ver con el socialismo una vez existente (que era en verdad un capitalismo de Estado), sino con los ideales del socialismo clásico de igualdad, solidaridad, subordinación del valor de cambio al valor de uso, con los ideales de la moderna ecología, como ha sido excelentemente presentado entre nosotros por Michael Löwy en Qué es el ecosocialismo (Cortez 2015) y por otros en varios países, como las contribuciones significativas de James O’Connor y de Jovel Kovel. Ahí se postula la economía en función de las necesidades sociales y de las exigencias de la protección del sistema-vida y del planeta como un todo. Un socialismo democrático, según O’Connor, tendría como objetivo una sociedad racional fundada en el control democrático, en la igualdad social y en el predominio del valor de uso.

    Löwy añade aún «que tal sociedad supone la propiedad colectiva de los medios de producción, un planeamiento democrático que permita a la sociedad definir los objetivos de la producción y las inversiones, y una nueva estructura tecnológica de las fuerzas productivas» (op.cit. p.45-46). El socialismo y la ecología comparten los valores cualitativos, irreductibles al mercado, como la cooperación, la reducción del tiempo de trabajo para vivir el reino de la libertad de convivir, de crear, de dedicarse a la cultura y a la espiritualidad y a recuperar la naturaleza devastada. Este ideal está en el ámbito de las posibilidades históricas y orienta prácticas que lo anticipan.
    Un tercer modelo de cultura yo la llamaría la “vía franciscana”. Francisco de Asís, actualizado por Francisco de Roma es más que un nombre o un ideal religioso; es un proyecto de vida, un espíritu y un modo de ser. Entiende la pobreza no como un no tener sino como capacidad de desprenderse siempre de sí mismo para dar y dar, la sencillez de vida, el consumo como sobriedad compartida, el cuidado de los desvalidos, la confraternización universal con todos los seres de la naturaleza, respetados como hermanos y hermanas, la alegría de vivir, de danzar y de cantar hasta cantilenae amatoriae provenzales, cantares de amor. En términos políticos sería un socialismo de la suficiencia y de la decencia y no de la abundancia, por lo tanto, un proyecto radicalmente anti-capitalista y anti-acumulador.
    ¿Utopías? Sí, pero necesarias para no hundirnos en la crasa materialidad, utopías que pueden volverse una referencia inspiradora después de la gran crisis sistémica ecológico-social que vendrá inevitablemente como reacción de la propia Tierra que ya no aguanta tanta devastación. Tales valores culturales sustentarán un nuevo ensayo civilizatorio, finalmente más justo, espiritual y humano.

    Leonardo Boff escribió Francis of Assisi: a Model for Human Liberation, Orbis, N.York 2001.
    Traducción de MJ Gavito Milano
    Leonardo Boff
    Teólogo, filósofo, escritor, profesor y ecologista brasileño. A partir de los años 80 comenzó a profundizar sobre el la cuestión ecológica. Participó en la redacción de la Carta de la Tierra con M. Gorbachev, S. Rockefller y otros. Autor de varios libros y galardonado con varios premios.
    Twitter @LeonardoBoff