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viernes, 28 de junio de 2013

Entregan al Defensor del Pueblo 300.000 firmas en defensa de las pensiones

La Mesa Estatal Pro-Referéndum de las Pensiones exige un referéndum sobre la posibilidad de blindarlas en la Constitución
Varios integrantes de la Mesa Estatal Pro-Referéndum de las Pensiones (MERP) entregan en la sede del Defensor del Pueblo las cajas con las más de 300.000 firmas para exigir un referéndum sobre el blindaje de las pensiones.
Varios integrantes de la Mesa Estatal Pro-Referéndum de las Pensiones (MERP) entregan en la sede del Defensor del Pueblo las cajas con las más de 300.000 firmas para exigir un referéndum sobre el blindaje de las pensiones.JUAN CARLOS HIDALGO /
Varias organizaciones exigen un referéndum para blindar las pensiones
Varios integrantes de la Mesa Estatal Pro-Referéndum de las Pensiones (MERP) entregaron este jueves en la sede del Defensor del Pueblo más de 300.000 firmas para exigir un referéndum sobre la posibilidad de blindar las pensiones en la Constitución.
La MERP fue constituida el pasado 12 de abril con el fin de promover una reforma de la Constitución que incluya la prohibición expresa de que cualquier gobierno, actual o futuro, pueda tocar, recortar o privatizar el sistema público de pensiones y para promover un amplio debate ciudadano sobre el futuro de estas prestaciones.
Además, reclaman un referéndum donde la sociedad española pueda decidir la inclusión en la Constitución del derecho de todos los españoles a recibir una pensión digna.
Hasta el momento la MERP está formada por cuarenta organizaciones sociales, ciudadanas, sindicales y políticas de diversos ámbitos, tendencias ideológicas y políticas “a las que les une el único fin de impulsar un amplio movimiento social en defensa de unas pensiones públicas dignas”, han señalado en una nota de prensa.
La MERP ya cuenta con la adhesión de más de ochenta personalidades del mundo del arte, la cultura y el pensamiento como el pintor Antonio López, el premio Cervantes José Manuel Caballero Bonald, escritores como Antonio Gala, Juan Goytisolo, actores como Javier Bardem, directores como Benito Zambrano y el presidente de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT), Rafael Matesanz.
Las primeras 300.000 firmas entregadas este juves “es sólo el inicio de lo que pretenden que se convierta en una oleada de varios millones de firmas ciudadanas, que se irán entregando en sucesivas etapas” a la Defensora de Pueblo.
Las representantes de la MERP han sido recibidos por el adjunto a la Defensora del Pueblo, Francisco Fernández Marugán, según informaron fuentes de esta institución.
Por parte de la MERP asistieron, entre otros, el secretario general de USO, Julio Salazar; la secretaria general de AST, Teresa Rodríguez; el portavoz de Los Verdes-Grupo Verde, Juan Carlos Martínez; el músico Luis Eduardo Aute, el dramaturgo Fermín Cabal, el director de cine Miguel Hermoso y el actor Manuel Galiana, según la nota de la MERP.

JOSE ANTONIO PAGOLA 30 JUNIO 2013


INVIERNO EN LA IGLESIA

Tú vete a anunciar el Reino de Dios Lc 9, 51-62

 

En los últimos años de su vida, el célebre teólogo K. Rahner decía que en Europa la fe se halla en «tiempo invernal». Luego han sido varios los teólogos europeos que han usado la misma metáfora para describir el momento actual de la Iglesia. Se trata, sin duda, de una expresión dura, pero que viene sugerida por algunos indicios graves. Sólo señalaré los que se apunta con más fuerza.
Bastantes cristianos se sienten sacudidos en su misma identidad. No están seguros de ser creyentes. Tampoco aciertan a comunicarse con Dios. La teólogo I.F. Gorres hablaba hace unos años de la «secreta increencia» que crece en el interior mismo de la Iglesia. Por otra parte, no parece que las Iglesias estén consiguiendo transmitir la fe a las nuevas generaciones.
Otro dato importante es la pérdida de credibilidad del cristianismo. La Iglesia ya no despierta la confianza de hace unos años. Su palabra, muchas veces autoritaria y exigente, no tiene el peso moral de otros tiempos. La autoridad religiosa viene cuestionada hacia dentro y hacia fuera de la Iglesia. Al cristianismo se le piden hechos y no discursos.
Además, «lo cristiano» parece cada vez más irrelevante socialmente. El teólogo de Tubinga, N. Greinacher acaba de afirmar que «la Iglesia se está convirtiendo cada vez más en un fenómeno marginal de nuestra sociedad». En algunos ambientes, su actuación ni siquiera es considerada digna de discusión o de crítica.
La imagen de K Rahner encerraba, sin embargo, un sentido más hondo que el de la «rigidez hibernal». En cada invierno se anuncia ya la primavera y, bajo los campos helados, la vida se prepara para un nuevo renacer. Pero, nada importante nace de forma fácil. El mismo Rahner pedía, en primer lugar, radicalidad, retorno a las raíces espirituales. «Es difícil saber de qué modo y con qué medios hacerlo, pero si el cristianismo estuviera marcado por la radicalidad, surgiría la primavera en la Iglesia.» Hoy no tenemos santos entre nosotros o, tal vez, ni somos capaces de reconocerlos. Este es nuestro primer problema.
Además, la Iglesia ha de acercarse al dolor del ser humano actual, a su vacío interior, a su impotencia para encontrarse con Dios. Para nadie es fácil creer. Y la Iglesia tiene que desprenderse de falsas seguridades para acompañar a los hombres y mujeres de hoy en la búsqueda de sentido y esperanza. El «restauracionismo» sólo conduce a peligrosos atascos de endurecimiento y crispación. Lo que necesitamos es conversión personal y colectiva al Dios vivo de Jesucristo.
Tal vez ha llegado el momento en que la Iglesia, olvidando cuestiones secundarias, ha de escuchar la llamada de Jesús:«Deja que los muertos entierren a sus muertos; tú vete a anunciar el Reino de Dios.»


¿HACIA DÓNDE? 
Es muy difícil que una persona haga el recorrido de su vida sin preguntarse nunca por el sentido de su existencia. Por muy monótona y rutinaria que sea su vida, tarde o temprano terminará por escuchar las preguntas que lleva en el fondo de su ser:«¿de dónde vengo?», «¿a dónde voy?», «¿qué me espera?», «¿qué sentido tiene todo?»
Estas preguntas pueden brotar en momentos de crisis y desgracia o en las horas de gozo más intenso. Le pueden sorprender durante el silencio de la noche o en el bullicio de una fiesta. Se las plantea el esposo feliz rodeado de su esposa e hijos, y el vagabundo que camina solitario por las calles. La mujer que sufre en la cama de un hospital y la que se broncea al sol en una playa de moda.
Es inútil que algunos filósofos nos digan que «no tiene sentido buscar sentido a la vida» (J. Sádaba). El ser humano quiere saber de dónde viene y a dónde va. En este milenio se seguirán haciendo las mismas preguntas que en milenios anteriores, pues la cuestión del sentido de la vida no es un entretenimiento para personas desocupadas, sino un asunto en el que «nos va la vida».
Por eso es tan grave que el hombre moderno se vaya quedando sin Dios y sin nada que pueda dar coherencia y sentido, fundamento y finalidad a la vida. Ya no se aceptan verdades ni metas absolutas. Hay que aprender -se dice- a vivir sin un sentido último. Según el filósofo de Turín, Gianni Váttimo, la tarea actual de la filosofía ha de ser «enseñar a vivir en la condición de quien no se dirige a ninguna parte».
Pero, ¿cómo vivir sin dirigirse a ninguna parte?, ¿qué le espera al ser humano si ya no sabe cuándo progresa y cuándo retrocede, cuándo construye y cuándo se destruye? El ser humano de hoy no parece sentir necesidad de una «salvación religiosa» del pecado y de la muerte, pero necesita ser salvado del nihilismo y el sinsentido que parece invadirlo todo. (evangelio)
Tarde o temprano, el verdadero creyente se sitúa ante Cristo con este tipo de preguntas: ¿qué es para Jesús vivir?, ¿cómo entiende la vida?, ¿dónde está el secreto de su estilo de vivir? No lo hace para encontrar recetas con las que resolver problemas concretos de su vida, sino para orientar y dar sentido a su existencia entera. Es más tarde cuando, atraído por la vida de Jesús, dice convencido: «Te seguiré a donde vayas.»

jueves, 27 de junio de 2013

Gabilondo EXPLOTA ‘Debería darle vergüenza a Mariano Rajoy decir que las cosas van bien”

 (Vídeo de 2´17´´)

Para ver el vídeo pulsar aquí:
http://www.youtube.com/watch?v=ltb3rn6Z4Jc

Casaldáliga pide al Papa: “Que la Iglesia se reconcilie con la Teología de la Liberación” José Manuel Vidal

El obispo pide a Francisco la rehabilitación de los teólogos latinoamericanos
Pérez Esquivel: “El Papa es un pastor, otros fueron funcionarios. Ésta es la diferencia”
De Pedro a Francisco a traves de Adolfo. El Premio Nobel de la Paz argentino, Adolfo Pérez Esquivel, le transmitió al Papa Francisco un mensaje de Pedro Casaldáliga claro y directo: “Que la Iglesia se reconcilie con la Teología de la liberación”.
Antes de visitar al Papa, en compañía del líder indígena Qom argentino, Félix Díaz, el Nobel argentino, Pérez Esquivel, llamó a su viejo amigo Pedro, obispo emérito de Sao Felix do Araguaia, poeta, profeta del os pobres y pastor de los indios.
Y el obispo brasileño de origen español aprovechó la ocasión para mandarle dos peticiones al Papa: que defienda a los indígenas y que rehabilite la Teología de la Liberación.
“Le llevé un mensaje de Pedro Casáldáliga, quien me dijo: ‘Lo vas a ver a Francisco, decile que trate de escuchar, reflexionar y de llegar a un acuerdo, una reconciliación con los teólogos latinoamericanos. Que se preocupe por toda la cuestión de los pueblos originarios en el continente’. Eso, para mí, sería una señal positiva”, afirmó el Nobel.
Tras la audiencia con el Papa, Esquivel reconoció: “Es verdad que existieron problemas con muchos teólogos de la liberación. Hay que revisar muchas cosas. Las teologías nunca son definitivas, son caminos a construir”.
Sin saber lo que va a hacer el Papa al respecto, lo que sí tiene claro el pensador argentino es que “Francisco tiene un compromiso con los pobres. Es un pastor y esto lo está manifestando continuamente. Hay tiempo para todo, apenas lleva 100 días de Pontífice: No son fáciles los cambios ahí (en el Vaticano). Hay que esperar. No esperen cambios de golpe porque no se van a dar. Hay que dar pasos, hay que ver y orientar para identificar qué es lo mejor”.
Paso a paso, pero en la dirección pedida por Casaldáliga: “Yo creo que el Papa promoverá la reconciliación con la Teología de la Liberación. El Papa es un pastor, otros fueron funcionarios. Ésta es la diferencia”.
El Pacto de las catacumbas
El Nobel argentino también desveló que, en la reunión con el Papa que duró 45 minutos, le entregó una copia del llamado “Pacto de las catacumbas”, un manifiesto firmado por 40 obispos, entre ellos grandes personalidades latinoamericanas, a los pocos días de la clausura del Vaticano II.
Cuenta Esquivel que el Papa, al ver entre los firmantes a Helder Cámara, Luigi Betazzi, Manuel Larraín, Leónidas Proaño, Sergio Méndez Arceo o Faustino Zazpe, exclamó: “Uy, quiénes está ahí”.
Y el Nóbel explica que el tema le interesó mucho al Papa y, aunque no se comprometió a nada, dijo que lo iba a ensar. Por su parte Esquivel se comprometió a “reunir a los teólogos de la Liberación, como Leonardo Boff y otros, que tanto aportaron a la Iglesia”
Texto íntegro del Pacto de las Catacumbas
“Nosotros, obispos, reunidos en el Concilio Vaticano II, conscientes de las deficiencias de nuestra vida de pobreza según el evangelio; motivados los unos por los otros en una iniciativa en la que cada uno de nosotros ha evitado el sobresalir y la presunción; unidos a todos nuestros hermanos en el episcopado; contando, sobre todo, con la gracia y la fuerza de nuestro Señor Jesucristo, con la oración de los fieles y de los sacerdotes de nuestras respectivas diócesis; poniéndonos con el pensamiento y con la oración ante la Trinidad, ante la Iglesia de Cristo y ante los sacerdotes y los fieles de nuestras diócesis, con humildad y con conciencia de nuestra flaqueza, pero también con toda la determinación y toda la fuerza que Dios nos quiere dar como gracia suya, nos comprometemos a lo que sigue:
1. Procuraremos vivir según el modo ordinario de nuestra población en lo que toca a casa, comida, medios de locomoción, y a todo lo que de ahí se desprende. Mt 5, 3; 6, 33s; 8-20.
2. Renunciamos para siempre a la apariencia y la realidad de la riqueza, especialmente en el vestir (ricas vestimentas, colores llamativos) y en símbolos de metales preciosos (esos signos deben ser, ciertamente, evangélicos). Mc 6, 9; Mt 10, 9s; Hech 3, 6. Ni oro ni plata.
3. No poseeremos bienes muebles ni inmuebles, ni tendremos cuentas en el banco, etc, a nombre propio; y, si es necesario poseer algo, pondremos todo a nombre de la diócesis, o de las obras sociales o caritativas. Mt 6, 19-21; Lc 12, 33s.
4. En cuanto sea posible confiaremos la gestión financiera y material de nuestra diócesis a una comisión de laicos competentes y conscientes de su papel apostólico, para ser menos administradores y más pastores y apóstoles. Mt 10, 8; Hech 6, 1-7.
5. Rechazamos que verbalmente o por escrito nos llamen con nombres y títulos que expresen grandeza y poder (Eminencia, Excelencia, Monseñor…). Preferimos que nos llamen con el nombre evangélico de Padre. Mt 20, 25-28; 23, 6-11; Jn 13, 12-15.
6. En nuestro comportamiento y relaciones sociales evitaremos todo lo que pueda parecer concesión de privilegios, primacía o incluso preferencia a los ricos y a los poderosos (por ejemplo en banquetes ofrecidos o aceptados, en servicios religiosos). Lc 13, 12-14; 1 Cor 9, 14-19.
7. Igualmente evitaremos propiciar o adular la vanidad de quien quiera que sea, al recompensar o solicitar ayudas, o por cualquier otra razón. Invitaremos a nuestros fieles a que consideren sus dádivas como una participación normal en el culto, en el apostolado y en la acción social. Mt 6, 2-4; Lc 15, 9-13; 2 Cor 12, 4.
8. Daremos todo lo que sea necesario de nuestro tiempo, reflexión, corazón, medios, etc. al servicio apostólico y pastoral de las personas y de los grupos trabajadores y económicamente débiles y subdesarrollados, sin que eso perjudique a otras personas y grupos de la diócesis.
Apoyaremos a los laicos, religiosos, diáconos o sacerdotes que el Señor llama a evangelizar a los pobres y trabajadores, compartiendo su vida y el trabajo. Lc 4, 18s; Mc 6, 4; Mt 11, 4s; Hech 18, 3s; 20, 33-35; 1 Cor 4, 12 y 9, 1-27.
9. Conscientes de las exigencias de la justicia y de la caridad, y de sus mutuas relaciones, procuraremos transformar las obras de beneficencia en obras sociales basadas en la caridad y en la justicia, que tengan en cuenta a todos y a todas, como un humilde servicio a los organismos públicos competentes. Mt 25, 31-46; Lc 13, 12-14 y 33s.
10. Haremos todo lo posible para que los responsables de nuestro gobierno y de nuestros servicios públicos decidan y pongan en práctica las leyes, estructuras e instituciones sociales que son necesarias para la justicia, la igualdad y el desarrollo armónico y total de todo el hombre y de todos los hombres, y, así, para el advenimiento de un orden social, nuevo, digno de hijos de hombres y de hijos de Dios. Cfr. Hech 2, 44s; 4, 32-35; 5, 4; 2 Cor 8 y 9; 1 Tim 5, 16.
11. Porque la colegialidad de los obispos encuentra su más plena realización evangélica en el servicio en común a las mayorías en miseria física cultural y moral -dos tercios de la humanidad- nos comprometemos:
* a compartir, según nuestras posibilidades, en los proyectos urgentes de los episcopados de las naciones pobres;
* a pedir juntos, al nivel de organismos internacionales, dando siempre testimonio del evangelio, como lo hizo el papa Pablo VI en las Naciones Unidas, la adopción de estructuras económicas y culturales que no fabriquen naciones pobres en un mundo cada vez más rico, sino que permitan que las mayorías pobres salgan de su miseria.
12. Nos comprometemos a compartir nuestra vida, en caridad pastoral, con nuestros hermanos en Cristo, sacerdotes, religiosos y laicos, para que nuestro ministerio constituya un verdadero servicio. Así,
* nos esforzaremos para “revisar nuestra vida” con ellos;
* buscaremos colaboradores para poder ser más animadores según el Espíritu que jefes según el mundo;
* procuraremos hacernos lo más humanamente posible presentes, ser acogedores;
* nos mostraremos abiertos a todos, sea cual fuere su religión. Mc 8, 34s; Hech 6, 1-7; 1 Tim 3, 8-10.
13. Cuando regresemos a nuestras diócesis daremos a conocer estas resoluciones a nuestros diocesanos, pidiéndoles que nos ayuden con su comprensión, su colaboración y sus oraciones.
Que Dios nos ayude a ser fieles

El Papa nombra una comisión de investigación sobre el banco vaticano Pablo Ordaz

La entidad tendrá como objetivo recoger información sobre la marcha del IOR para “llegar a una mejor armonización del instituto respecto a la misión de la Iglesia católica”
Dijo el otro día el papa Francisco que jamás había visto un coche de mudanzas detrás de un entierro. Desde que fue elegido, hace ahora 100 días, el argentino Jorge Mario Bergoglio no desaprovecha la ocasión para lanzar un mensaje, de obra o de palabra, contra la tentación del dinero, sobre todo de puertas adentro de la Iglesia.
A sus gestos de no habitar el lujoso apartamento papal, reducir la escolta o renunciar a las principescas vacaciones en el palacio de Castel Gandolfo se añade ahora una decisión de mucho calado: la creación de una comisión para investigar la situación económica y jurídica del banco del Vaticano, el siempre polémico y oscuro Instituto para las Obras de Religión (IOR). La comisión, que estará presidida por el cardenal salesiano Raffaele Farina, de 80 años, tendrá como fin último la reforma del banco para que “los principios del Evangelio impregnen también las actividades de carácter económico y financiero”.
El reto no es fácil. El IOR, fundado en 1942 por Pío XII, siempre se ha visto envuelto en numerosos escándalos financieros internacionales. Juan Pablo II y Benedicto XVI hicieron el amago de emprender una limpieza, pero los poderes fuertes del Vaticano lograron mantener el control. De hecho, los últimos días de Joseph Ratzinger estuvieron marcados por el escándalo provocado por la destitución del anterior presidente, Ettore Gotti Tedeschi, quien —según publicó la prensa italiana hasta que el Vaticano anunció querellas a diestro y siniestro— habría recopilado un gran dossier que incluiría pruebas de irregularidades de todo tipo amparadas en la opacidad del IOR y en la que habrían participado prelados, políticos e incluso mafiosos. Tras la destitución de Tedeschi, Benedicto XVI nombró al armador alemán Ernest von Freyberg, quien ha emprendido una operación de imagen para intentar lavar el nombre de la institución. Pero Francisco prefiere una remodelación total, o incluso un cierre, y no una operación de cirugía estética sobre un cuerpo demasiado corrupto.
ENTREVISTA. ERNST VON FREYBERG / Presidente del Instituto para las Obras de Religión
Además del cardenal italiano Farina, los otros cuatro miembros de la comisión son el cardenal francés Jean-Louis Tauran, la profesora estadounidense Mary Ann Glendon —mujer y laica, todo un desafío en el Vaticano—, el arzobispo español Juan Ignacio Arrieta —que actuará como coordinador— y monseñor Peter Bryan Wells, un teólogo estadounidense que trabaja como asesor para la Secretaría de Estado. La comisión ha sido creada a través de un motu proprio, una ley promulgada directamente por el Papa, y tendrá libertad para recoger “documentos, datos e informaciones necesarias para el desarrollo de sus funciones”. Según advierte el documento papal, “el secreto profesional y otras restricciones establecidas por el ordenamiento jurídico no limitarán el acceso de la comisión”.

¿Un lobby gay? Poder más que sexo Xavier Pikaza, teólogo

Se venía diciendo desde atrás (y sobre todo se dice desde ek 11.06) que hay un posible lobby gay que dirige ciertos hilos de la política del Vaticano (no de la Iglesia de Jesús, en su noble acepción ¡Dios me libre!). El problema, si es que tal lobby existe, no es el sexo (¡bendito sea!), sino un tipo de poder corrupto, que es el que debe desaparecer, salvando a las personas por amor, como hace Jesús con la prostituta de Lc 7, del domingo pasado).
Según la acepción más corriente, lobby (del inglés sala de espera) es «un colectivo con intereses comunes que realiza acciones dirigidas a influir ante la Administración a fin de obtener beneficios» para un grupo o sector de la sociedad. En principio, es bueno que haya lobbis (o lobbies), siempre que se sepa quiénes son sus participantes y qué quieren, dentro del diálogo de intereses, tendencias y grupos de toda sociedad (y en este caso del mismo Vaticano). Lo malo es cuando se hacen secretos, y apelan a medios “inconfesables”, buscando intereses turbios, de tipo económico o personal (y para tapar posible “pecados”), en una línea que podría vincularse con la mafia (para situarnos en línea italiana).
Ésta es la noticia que viene corriendo y creciendo desde el 11.06, cuando el Papa Francisco dijo en plática privada con la directiva de la CLAR le preocupaba (en sentido extenso) la existencia de un lobby gay, al parecer influyente en el gobierno Vaticano. Muchos hablaban de ello. Nuevo es que lo diga el Papa, y de la manera más apropiada: En un grupo pequeño para que todo el mundo se entere (Obviamente, estas cosas no se dicen en un Encíclica solemne. Conozco un poco a uno de los que estaban con el papa aquel día).
El problema de fondo es más la “mafia” de poder que la conducta sexual de una parte pequeña pero significativa del clero católico, que ha hecho promesa de celibato. Por otra parte, la noticia en sí no se vincula con la homosexualidad en cuanto tal (¡bendita sea!), sino con un tipo de práctica “secreta”, vergonzante (y a la postre impositiva) de algunos “oficiales” de la Curia Vaticana, dados a una “doble vida” que han debido ocultar (con los medios a su alcance, entre ellos el de acusar a otros “homosexuales”) para seguir ocupando los lugares que ocupan (es decir, por temas de poder).
Quiero que este post sea esperanzado… en la línea de Jesús que se puso a expulsar del viejo templo a un lobby de poder… Ciertamente, le mataron por intentar limpiarlo (¡no era tema de sexo, sino de dinero!), pero su testimonio y tarea sigue y avanza, porque Dios le ha resucitado. Buen domingo, día de Pascua a todos.

Posible lobby gay… Trece reflexiones
Algo sé de esos temas, pues he vivido seis años en el entorno de Roma, porque he estudiado, he leído y he conocido cientos de vidas de clérigos y de religiosos. Desde ese fondo, de un modo puramente indicativo, me atrevo a ofrecer algunas reflexiones que quieren ser bodadosas, por si ayudan a pensar a otras personas:
1. El celibato “consagrado al servicio del Reino” es un don en la Iglesia de Jesús. No es “el” don (en ese sentido sólo el amor es don de verdad, como sabe 1 Jn y 1 Cor 13, que no hablan de celibato), pero es “un” don importante, un signo carismático, allí donde es signo de encuentro con Dios, de comunión persona y de servicio comunitario.
2. El celibato es carisma y tarea (forma de maduración personal y de relación social) que puede cultivarse tanto entre hetero- como entre homo-sexuales. Como todo gran don implica un riesgo, y allí donde se impone (y se quiere mantener) por obligación puede volverse y a veces se vuelve peligroso (en línea de destrucción personal y de tapadera para ejercer un poder). Algunos piensan que el celibato es más riesgo para los homo-sexuales, por la misma situación en que se encuentran todavía en la Iglesia, pero no lo veo claro, dejo el tema así.
3. El celibato clerical y la “castidad comunitaria” (consagrada) y sido y sigue siendo un don inmenso dentro de la Iglesia, y por la per-versión de algunos no se puede acusar ni condenar a todos. He conocido y conozco, de forma directa a indirecta, ciertos de hombres y mujeres célibes de una inmensa talla humana, que realizan un gran servicio eclesial y social.
4. El gran riesgo católico del celibato está en que se ha vinculado no con un servicio gratuito de amor y de testimonio de vida (cosa que es buena, muy buena), sino con un tipo de “poder eclesial y social”. Allí donde el celibato se pone al servicio de un poder (un poder que sólo se mantiene guardando o fingiendo que se guarda) pierde su sentido y corre el riesgo de corromperse. Ya no vale en sí, por amor a los demás en libertad, sino como medio de poder, y eso es malo.
5. En esa línea, como diré mañana, soy partidario de un celibato opcional y revisable, de hombres y mujeres, de hétero- y de homo-sexuales, con los valores y riesgos que implica en cada caso, sin que se convierta nunca en una forma establecida de poder. Puede haber algunos casos testimoniales de “episcopado” (no éste actual, de la Iglesia de Roma) vinculados al celibato (como en las iglesias de oriente), pero ese es un tema abierto.
6. Puede (y a mi juicio debería) haber en la iglesia un celibato comunitario, de vida religiosa, como testimonio carismático, tanto en hombres como en mujeres. Pero un celibato “sin poder añadido”, como signo de libertad, de desprendimiento (¡pobreza!), de apertura al amor… sin demasiadas normas canónicas, sin demasiadas estructuras económica…
7. Pero quiero pasar ya a lo que hoy toca (Vaticano…), y empezaré diciendo que, por mi profesión, he leído bastante sobre el tema, y he tenido la “suerte” de conocer a varios nuncios y “funcionarios” vaticanos. Algunos han sido grandes personas, otros han vivido el celibato de forma “penosa”, quizá sin gran pecado externo, pero con gran “problemática” de evangelio: En el paquete de su celibato “político” entraba el BMW o el Porsche, con casa oficial, criadas “sagradas” (¡monjas!) a su servicio. Nunca me han cuadrado esos datos, porque a Jesús le importó menos el celibato, pero mucho un tipo de riqueza.
8. Entre los 4.000 (¿es así?) funcionarios del Vaticano muchos son célibes y tienen que seguir siéndolo para mantener el puesto, que no implica muchísimo dinero, pero sí seguridad, y, sobre todo, un tipo de honor. De esos 4.000 (la mayoría varones) hay bastantes “santos” en el sentido convencional del término homo- y hétero-sexuales, personas que “guardan” bien su celibato y que, sobre todo, realizan una función “de amor” por la Iglesia (quizá equivocada, en el sitio equivocado, pero personalmente buena). Hay más hétero- que homo-sexuales, pero (según las estadísticas que corren) el número de homosexuales es muy grande. Es muy normal que algunos (bastantes) tengan problemas con el celibato (y precisamente los malos-célibes son los que imponen a los otros cargas más duras).
9. Ese mismo dato constituye ya “tentación contra el Espíritu” (¡no un pecado, que eso es más serio!). No es normal, ni es serio, fundar una organización de “poder religioso” como el Vaticano sobre el carisma celibatario de sus miembros. ¿Se le habría ocurrido a Jesús pedir el celibato para guardar-mover-vigilar-expedir papeles? Es evidente que entre los “grados de poder” del Vaticano hay problemas de sexo (de hétero- y homo-sexuales), pero sobre todo de poder. Y allí donde el poder se une al sexo (a la apariencia del celibato), como aquí (y en otros lugares semejantes) ha sucedido en los últimos decenios estamos creando una bomba de relojería (y es bueno hacerla estallar; así pido a Dios que el Papa Francisco sea un buen desactivador, pero que lo haga pronto).
10. La culpa no es de nadie (¡y es de todos, en especial de los que forman parte de la red-vaticana!). La culpa viene (¡permítaseme decirlo!) en gran parte de una torcida teología y de una pésima praxis moral rigorista (jansenista, clerical en el mal sentido de la palabra), una teología y moral que ha condenado casi todo tipo de sexo como gran pecado, olvidándose de la justicia, de la fidelidad y de la misericordia… (Mt 23). Lo primero que tenemos que hacer es “normalizar” (humanizar) el sexo y el amor, perder la obsesión por un tipo de pecados sexuales, pues de esa obsesión nacen estos males…
11. Una parte de los “funcionarios” vaticanos (y más cercanos) han vivido obsesionados por un tipo de sexo (¡siempre pecado!); no han abierto las puertas al amor de verdad, en libertad generosa, en gozo humano… Se han hecho ellos (algunos) bien “pequeños” en amor… y es normal que han tenido que buscar “escapes”. Dios perdona todo, perdona siempre, pero la “naturaleza” tiene sus caminos, y no se puede represar el agua de la vida (como sabía Pablo). Algunas condiciones de “poder” y de formación comunitaria de niños y jóvenes no han sido buenas para la maduración en el amor. Es normal que haya habido problemas, escapatorias… a pesar de la bondad y de la grandeza de una gran parte de los religiosos y clérigos.
12. Y voy terminando con el posible lobby gay del Vaticano. He dicho que “no sé hasta qué medida existe”… pero me parece normal que exista, y además el Papa lo ha dicho. Es evidente que no puedo trazar la solución, y creo que el Papa Francisco está empeñado (según creo) en buscar el camino… Pero sé una cosa: Si es del todo cierto que existe tal lobby gay (que no es malo por gay, sino por lobby de poder oculto), la solución está en tomarlo con normalidad, sin grandes escándalos, pero sin miedos. Decir lo que hay, salvando en lo que se pueda a las personas, pero no dejarlas que sigan estando donde están, ni mandando como manda, ni imponiendo sobre los demás unas cargas en las que ellos no creen (y vuelvo Jesús del Evangelio).
13. Estoy convencido de que se deben abrir las puertas y ventanas del Vaticano, con gran amor, para que muchos salgan y quizá no vuelven, es decir, para no volver a construir otro tipo de Vaticano sobre el poder de 4.000 célibes (quizá algunos menos), con poder y no siempre con “buen celibato de amor”. Es evidente que entre esos 4000 (¡quizá algunos menos!) hay algunos que no pueden vivir el amor con normalidad, sin ocultarlo, y que así tienen que ocultarse y defenderse (y crear estructuras de poder para seguir viviendo como viven). Empezar de otra manera, es lo que hace falta (y procurando hacer justicia de verdad a la víctimas; pero con esto dejamos el tema abierto quizá para otro día). Buen domingo a todos.
(Seguirá, si Dios quiere).

Nazismo económico José Ignacio González Faus, teólogo

Comparemos: por un lado la propuesta andaluza de expropiar a los Bancos las casas inutilizadas, para dar vivienda a desahuciados y las críticas destempladas de cierta prensa: “robo, atraco, ataque a la propiedad”… Por otro lado el Banco de España propone crear trabajo con un salario inferior al mínimo legal (que en España es el más bajo de la zona euro y no es ya salario mínimo sino salario mierda). ¿Dónde está la moral, al menos desde una óptica cristiana?.
Veamos. “Todo hombre tiene derecho a encontrar en la tierra cuanto necesita. Los demás derechos, sean los que sean, incluido el de propiedad y comercio libre, están subordinados a ello: no deben estorbar sino facilitar su realización. Y es un grave y urgente deber social reconducirlos a su finalidad primera” (Pablo VI, Pop. Prog. 22).
“El hombre, en cuanto a su persona, y por consiguiente en cuanto a sus bienes, más es de la república que de sí mismo… Mediando una justa causa, puede disponer la república de los bienes de cualquier particular, porque los bienes de éste más son de la república que suyos… (Por eso) el que se exime fraudulentamente de pagar los tributos no puede estar tranquilo en conciencia y está obligado a restituir… Es una iniquidad que se grave más a los que deberían estar menos gravados… Y así se hace ahora: que exentos los ricos, pagan tributos los pobres” (Francisco de Vitoria, Sentencias morales I, 93-94 y103-104).
Corrijo la primera frase, matizando que el hombre es tanto (no más) de la república como de sí mismo. Pero me pregunto por qué nuestras derechas exaltan al P. Vitoria como gloria española, “prez de nuestro siglo de oro y padre del derecho de gentes”, cuando tan poco caso le hacen. ¿No deberían decir (con su jerga) que Vitoria era un perfecto cabrón y un comunista camuflado?.
Dicho lo cual, saquemos algunas consecuencias de los textos citados.
1.- El 25 de marzo del año pasado este periódico publicó un artículo titulado: ¿Crear empleo o crear esclavitud? Los hechos van respondiendo a aquella pregunta.
2.- Vivienda y empleo dignos son derechos primarios irrenunciables que están muy por encima del (supuesto) derecho a poseer una gran fortuna. Por tanto, si la iniciativa privada no puede o no sabe crear empleo, recae sobre los gobernantes la obligación grave de satisfacer esos derechos. Si no ¿para qué gobiernan? Pero ya nos avisan los sabios que “salir de la crisis” significará sólo que ya no estamos en recesión, mientras que el empleo seguirá siendo precario y los salarios más bajos. (Añadamos que el PP sí ha creado empleo; pero sólo para cargos y dirigentes del partido, que tienen sueldos dobles).
3.- “Los Bancos se hicieron para el hombre, no el hombre para los banqueros” parafraseando una conocida frase evangélica. El dinero que tienen los Bancos no es suyo: lo tienen para ayudar a invertir a quienes crean riqueza, no para hacer negocios ellos. Si quieren negociar con ese dinero ajeno y les sale mal es problema suyo; pero eso no les autoriza a dejar de dar créditos. Clama al cielo que un banquero, condenado por la justicia e indultado por el gobierno socialista, se jubilara con una pensión de 88 millones (más otros 11 de un seguro acumulado). Ya el editorial de este diario consideraba esa cifra como “astronómica”. Démosle un millón (que ya lo quisieran muchos) y digamos que aquel señor es moralmente un ladrón que robó 87 millones. Si fuera católico habría que negarle la comunión como pecador público.
4.- Todo esto no afecta sólo al PP. Rubalcaba y otras prominentes figuras del PSOE tienen fortunas de más del millón de euros. Ese solo dato ya explica la crisis actual del partido, porque es profundamente antisocialista. Sueño que esos millonarios del PSOE se reunirán un día y, además de las propuestas que están haciendo, sensatas quizá pero inútiles (pues Rajoy ya declaró que, para él, eso de dialogar significa: “haga Ud todo lo que yo digo y comparta las responsabilidades”), nos comuniquen que han decidido reducir sus fortunas a unos dos o trescientos mil euros y, con todo lo que pase de ahí, buscar modos de invertir, sin más objetivo que crear empleo y sin buscar beneficios. Eso sería socialismo. Y así no necesitarían adornarse con lo que antaño llamé ”izquierdas de plástico”.
5.- Un sistema montado para satisfacer los caprichos de unos pocos y no las necesidades de todos, es puro nazismo económico tan intolerable como fue antaño el nazismo racial. Europa puede imponernos una reducción sensata y justa de nuestra deuda. Pero no puede exigir que esa reducción se haga precisamente recortando gastos sociales y derechos primarios, sobre todo cuando nosotros no hemos elegido a esos poderes. Menos aún debe alabar tales atrocidades como si pensara que los destinatarios de esos recortes no son personas sino una raza infrahumana (son PIGS, cerdos, como ya se dijo; y es sabido que del cerdo “se aprovecha todo”).
6.- Sin una revisión muy seria de nuestra moral de la propiedad, no habrá salida para este mundo. Por supuesto, lo dicho vale también, y primariamente, para la Iglesia, las órdenes religiosas y para mí.

miércoles, 26 de junio de 2013

Inspectoría “Santiago el Mayor”, con sede en Madrid

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En la nueva configuración de la España Salesiana, ya se conoce el nombre y las sedes de las dos nuevas Inspectorías de España: Inspectoría Santiago el Mayor con Sede en Madrid e Inspectoría María Auxiliadora con sede en Sevilla.
Comenzarán a funcionar como tal en mayo de 2014.
La Inspectoría Santiago el Mayor, con sede en Madrid (centro-noroeste): esta formada por obras de Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra, La Rioja, Castilla y León, Castilla La Mancha (Ciudad Real y Guadalajara) y Comunidad de Madrid
La Inspectoría María Auxiliadora, con sede en Sevilla (Mediterránea): la forman obras de Andorra, Cataluña, Aragón, Comunidad Valenciana, Baleares, Castilla La Mancha (Albacete), Andalucía, Extremadura, Murcia, Canarias.
El Rector Mayor concluye su carta de la siguiente manera:  
Esta decisión es un paso más en el proceso que estamos llevando adelante, dentro del camino señalado en la “Hoja de Ruta” que aprobasteis en su momento. Siendo importante, no puede – sin embargo – hacernos desviar la mirada del objetivo fundamental que nos hemos propuesto. Lo decisivo será vivir este momento como una oportunidad para el crecimiento interior, la renovación personal y comunitaria, el impulso del carisma salesiano en vuestro país. Como ya me habéis escuchado más veces, son necesarios altura de miras y corazón generoso para hacer posible entre todos una nueva realidad para la Congregación en España. Os pido, una vez más, confianza y lealtad para asumir la decisión del Rector Mayor sin perder de vista el horizonte hacia el que caminamos.
En estos momentos existen seis provincias (Inspectorías en términos salesianos) en España, con sedes en León, Bilbao, Barcelona, Valencia, Madrid y Sevilla. En la actualidad somos 1140 salesianos En España, con 97 centros escolares, de ellos 57 con Formación Profesional, 92 parroquias, 127 centros juveniles y 89 Plataformas Sociales, entre las obras más significativas.
José Miguel Núñez, Consejero General salesiano para España, ha expresado los sentimientos de todos los salesianos españoles: “Acogemos su decisión con sentido de lealtad y espíritu de obediencia. Continuamos trabajando con todas nuestras fuerzas para alcanzar los objetivos del proceso en el que estamos inmersos: la convergencia, la renovación de nuestras inspectorías y el impulso carismático de la presencia salesiana en España”.
La Comunicación ha sido enviada el día de San Juan Bautista, en el que se celebra la onomástica de Don Bosco y la Fiesta del Rector Mayor como ”superior de la Sociedad Salesiana, el sucesor de Don Bosco, el padre y centro de unidad de la Familia Salesiana”(art 126). Desde aquí le felicitamos.

Cuando digo 'Dios'

ATRIO

ArregiEl próximo sábado 29 de junio, el movimiento American Atheists va a inaugurar en una pequeña ciudad de Florida el primer monumento al ateísmo en EEUU. Está ubicado a pocos metros del monumento a los “Diez Mandamientos”, e incluye una lista de los castigos divinos que recoge la Biblia por trasgredir esos preceptos.
Tienen razón los ateos de negar al dios que niegan, pues no existe. Pero afirmar que no existe ¿no es tan dogmático como afirmar que existe? Sí, es una opción imposible de demostrar. Creo, sin embargo, que es más coherente con las ciencias actuales y con todas las místicas pensar que no existe el dios que pensamos o negamos en nuestros conceptos. De modo que diré:
Un dios que impone mandamientos y castiga a quien no los cumple no existe. El dios representado, imaginado, pensado de la manera que fuere no existe. “Si comprendes no es Dios”, dijo San Agustín, que algo sabía. Todos los que saben o saborean, todos los que vislumbran o “ven” a Dios con los ojos del corazón pero también con los ojos de la cara en todo cuanto ven, coinciden en decir que Dios no es neti… neti (“ni una cosa ni otra”) (escrituras hindúes), “ni esto ni estotro” (San Juan de la Cruz). El dios de los dogmas, ya sean comprendidos o ya sean “creídos” como incomprensibles, no existe. El dios que se revela y actúa solo cuando quiere y solo para algunos no existe. El dios que condena y el dios que perdona (dos caras de la misma moneda moralista) no existe. El dios que necesita intermediarios humanos y jerarquías sagradas no existe. El dios con una “psicología” semejante a la nuestra no existe.
Todas esas imágenes de Dios son demasiado comprensibles: son simples imágenes con las que las neuronas de nuestro maravilloso y pobre cerebro “entienden” el mundo. Ese dios es un constructo humano, como todo el lenguaje. Aquello que comprendes como dios, eso no es Dios. El monumento americano ateo es tal vez un homenaje al Dios Desconocido, al Misterio, a la Realidad inabarcable que nos abriga y nos habita. Es nuestra salud y salvación. No es un ente supremo, como cree el teísmo, pero tampoco es la pura nada o el No-Ser, como cree cierto ateísmo. No es un ente: es el Ser. No existe: es la Existencia. No es Nadie: es en todos. No es nada: es el Todo en todo. Y no necesita monumentos a favor ni en contra. ¿No apuntaba a eso el “Dios ha muerto” de Nietzsche, más allá del teísmo y por lo tanto también del ateísmo? Tenía razón.
No sé cómo llamarLO, pero necesito decirLO. Sé que no es lo que digo, pero es la manera de decirme del todo, de decir lo Indecible en toda la Realidad más allá de la palabra. Es la Bondad Feliz y compasiva en la entraña del ser, en la trama de la historia. Es la promesa de que se ha realizado y se realizará la profecía del Génesis: “Todo era muy bueno”. Es el testigo de Abel el inocente, y es la señal de protección en la frente de Caín el asesino. Es el pálpito eterno de la vida y de cada partícula atómica. Es la Conciencia universal en el corazón del espacio y del tiempo. Es el abrazo de los amantes, la súplica de los sufrientes, la memoria de todos los muertos.
Necesito invocarlo, para sentirme a la vez invocado desde el fondo de mí mismo y de todos los indigentes. Es invocación, intercesión, interser. ¿Es un tú? No como lo entendemos, aunque no es menos que lo que entendemos: es infinitamente más. Es absolutamente otro y por tanto No-otro del mundo. No es una parte del todo, ni la suma de todas las partes. Es Él/Ella/Ello, Yo/Tú/Nosotros/Vosotros/Ellos. Es más allá, más acá, de todo género, número y concepto. Es relación, respeto, reverencia. Es cuidado, atención, ternura. Es la GRACIA de SER. Es el SER como GRACIA. ES.
Y tú también, en el misterio de tu ser más verdadero, más allá de toda unidad y dualidad, tú también eres ESO, pues como dijo el poeta “pagano”, citado por san Pablo en el Areópago de Atenas hace dos mil años: “En Él vivimos, nos movemos y existimos”.

Mensajes cotidianos consoladores Leonardo Boff, Teólogo y filósofo

Por más que estudiemos e investiguemos, tratando de descifrar los misterios de la vida y de discernir los designios del Creador, de hecho somos guiados por unos pocos mensajes que solemos poner debajo del cristal de nuestra mesa o frente a nuestros escritorios. Son mensajes que leemos y releemos una y otra vez y tienen una fuerza secreta para sacarnos de la opacidad natural de la vida. Otras veces, son fotografías de nuestros seres queridos, de los padres, de hijos e hijas que amamos, y nos aligeran el trabajo a menudo cansado e incluso pesado.
Hace apenas unos días vi en la mesa del director de un banco, una frase tomada de la Imitación de Cristo, libro que ilumina a muchas personas desde hace más de 800 años: “¡Oh luz eterna, superior a toda luz creada, lanza desde lo alto un rayo que penetre en lo más profundo de mi corazón. Purifica, alegra, vivifica e ilumina mi espíritu con todas sus potencias para que se una a Vos en transportes de pura alegría”. Me dijo que durante el día reza a menudo esta oración, entre negociaciones, cálculos de tasas y porcentajes de interés de préstamos.
Yo, por mi parte, he colgado enfrente de mi escritorio, donde paso muchas horas trabajando y escribiendo, varias tarjetas con mensajes que nunca dejan de inspirarme y consolarme.
En primer lugar, una imagen tomada de la famosa Santa Faz de Jesús, pero retocada con rasgos fuertes. El rostro está desfigurado, la sangre goteando por su frente y el pelo desgreñado por la tortura. Los ojos son profundos, llenos de ternura y tienen tal fuerza que obligan a desviar la mirada. Parece que penetra el alma y nos hace sentir todo el sufrimiento de la humanidad sufriente en la cual Él está encarnado y sufre con nosotros, como decía Pascal, hasta el fin del mundo.
A su lado, una foto de una querida hermana, que sostiene en sus brazos, en un gesto de Magna Mater, a su pequeño hijito, hermana arrancada de la vida a los treinta y tres años por un ataque cardíaco fulminante. Hay ahí tanta ternura y serenidad que cuesta contener las lágrimas. ¿Por qué se quiebra una flor antes de acabar de florecer? ¿Por qué? La respuesta no viene de ninguna parte. Sólo una fe que cree más allá de todo lo razonable soporta el tormento de esta pregunta.
Justo encima, pegado al brazo de la lámpara, un mensaje en alemán que encontré cuando todavía estudiaba en el extranjero y que me ha inspirado durante toda esta fatigosa existencia: «Voy a pasar una vez por esta vida. Si puedo mostrar alguna amabilidad o proporcionar algo bueno a quien está a mi lado, quiero hacerlo ahora, no quiero dejarlo para más tarde o descuidarlo, porque no volveré a pasar por este camino otra vez ». Aquí se dice una verdad simple, sencilla y sabia.
Viajo mucho por muchos medios y por muchos caminos. Uno nunca está libre de peligros. Cuántos son los que se van y nunca llegan. Y entonces leo una tarjeta frente a mí con una frase tomada del Salmo 91,11: “Dios ha mandado a sus ángeles que te guarden en todos tus caminos”. ¿No es consolador poder leer este mensaje como si hubiera sido escrito directamente para ti, justo antes de salir de viaje, sin poder saber si volverás sano y salvo?
Todavía más consoladora es esta otra tarjeta, colocada en un portalápices, en la que Dios por medio del profeta Isaías me susurra al oído: “No temas, yo te he llamado por tu nombre, tú eres mío” (43,1). ¿Cómo temer? Yo ya no me pertenezco. Pertenezco a Alguien mayor que sabe mi nombre y me llama y me dice: “Tú eres mío”. El alma se serena, las angustias de la existencia humana se calman, sólo resuena la palabra bendita: “Tú eres mío”.
Aquí hay algo que anticipa la eternidad cuando Dios nos revela nuestro verdadero nombre. Según el Apocalipsis, solamente Dios y cada persona conocen ese nombre, y nadie más. Ahí seguramente Dios repetirá: “tú eres mío”, y la persona responderá: “yo soy tuya”. Esta comunión del yo y del tú durará toda la eternidad, en una fusión sin distancia y sin límites por los siglos de los siglos, sin fin.
¿No serán, por cierto, cosas sencillas como éstas las que orientan nuestra vida y nos traen un poco de luz en medio de tanta penumbra y de preguntas sin respuesta?

Leonardo Boff es autor de Experimentar a Dios: la transparencia de todas las cosas, Sal Terræ 2003.
Traducción de Mª José Gavito

Papa Francisco recibe a Adolfo Pérez Esquivel y a líder indígena argentino

El papa Francisco recibió hoy a los argentinos Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nobel de la Paz, y Félix Díaz, líder indígena, encuentro en el cual abordaron las dificultades de los pueblos originarios en América Latina.
Díaz, quien asistió acompañado además por su esposa Amanda Asijak y Francisco Nazar, vicario episcopal para los pueblos originarios de la diócesis de Formosa, Argentina, agradeció al Sumo Pontífice el haberlos recibido, lo cual consideró una “manifestación de interés y de apoyo”, informó un comunicado de la Santa Sede.
Asimismo, el líder de la comunidad ética Qom “La Primavera” trasmitió las difíciles situaciones de los indígenas argentinos y latinoamericanos, así como su preocupación por la protección de sus derechos, especialmente en lo referido a su territorio e identidad cultural.
Por su parte, Pérez Esquivel anunció en un comunicado reciente que Díaz expondría al Obispo de Roma, también argentino, las violaciones a los derechos humanos que sufren los pueblos originarios en el continente
latinoamericano.
“La Iglesia católica ha tenido un rol activo en la conquista de América y gran parte de complicidad con el genocidio de los pueblos originarios, esto es una parte de la memoria histórica de nuestros pueblos que no
olvidaremos”, señaló.
También manifestó que “hubo muchos sacerdotes y órdenes religiosas que se pusieron del lado de los pueblos indígenas frente a la opresión”, agregó.
(Con información de Prensa Latina)