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miércoles, 27 de julio de 2022

IVAN JURKOVIČ: "FRANCISCO VIENE A CANADÁ A TRAER CONSUELO"

religión digital

col palermo

 

El 37º viaje apostólico del Papa Francisco, bajo el lema de “Caminemos juntos”, es una señal largamente esperada y decidida a contribuir al camino de sanación y reconciliación emprendido con las comunidades nativas, gravemente dañadas, en el pasado y de diferentes maneras, por las políticas de asimilación cultural en las que se han visto involucrados muchos cristianos e incluso miembros de institutos religiosos. Una visita centrada en el camino de diálogo, escucha y solidaridad con las poblaciones autóctonas canadienses que el Pontífice emprendió la pasada primavera. Ahora se trata de "avanzar", como dice el nuncio apostólico en el país norteamericano, monseñor Ivan Jurkovič:

Francisco está en Canadá para lo que él mismo ha definido "una peregrinación penitencial". ¿Cuál es el significado de este viaje?

Desde que fui nombrado nuncio, en el 2021, he podido vivir inmerso en el especial clima que se ha creado en la sociedad canadiense con actitudes muy críticas con la Iglesia por su pasado. Entendámonos, la Iglesia ha hecho muchas cosas buenas, pero aquí estamos hablando de la participación en la preservación de la identidad cultural de los indígenas. Aunque los Papas y los obispos se han pronunciado varias veces, dando explicaciones e incluso pidiendo disculpas, era necesario abordar el problema de otra manera. La Conferencia episcopal, en los últimos tres años, ha planificado un camino más complejo, que incluía, como primer objetivo, el encuentro personal del Santo Padre con cuatro delegaciones.

Canadá es un país enorme. Un inmenso territorio con una diferenciación cultural muy marcada, especialmente entre francófonos y anglófonos. En los últimos 20-30 años se ha producido un fenómeno de migración masiva. Así que el Papa llega en este contexto, llega con su sensibilidad que es universal. Las expectativas son realmente grandes.

¿Y usted con qué participación emotiva lo está preparando?

Es sin duda un viaje atípico, que conlleva muchas responsabilidades. También tendrá la parte celebrativa, la parte gozosa que siempre caracteriza a toda oración, especialmente cuando la dirige el Santo Padre. Por otro lado, se ve esta gran responsabilidad frente a la opinión pública, que a veces se basaba en supuestos que no siempre se presentaron en su complejidad. Es cierto que se ha creado un clima muy pesado con respecto a la Iglesia, también debido a algunas simplificaciones mediáticas, pero, por otra parte, es una verdadera responsabilidad que se ha ido acumulando a lo largo de la historia.

Hay otras responsabilidades, y la Iglesia no puede desvincularse, especialmente de las del gobierno. Tengo confianza: incluso los medios de comunicación parecen percibir ahora este potencial que puede tener la visita del Santo Padre.

El Papa ya pidió perdón cuando recibió a representantes de algunas comunidades indígenas en el Vaticano. Con este viaje da un paso más...

Pienso que es lo máximo que se puede hacer: el Papa con su testimonio personal, con sus palabras, mostrará su cercanía a los pueblos indígenas. Con una convicción coherente, una profunda sensibilidad humana y una actitud de humildad, se ha mostrado consciente de las numerosas injusticias sufridas por los indígenas.

¿Qué puede decirnos sobre las reuniones preparatorias que ha mantenido hasta ahora con los representantes de las comunidades indígenas?

He tenido reuniones a varios niveles. Se acusa a la Iglesia de participar en un proyecto gubernamental que pretendía casi eliminar la identidad indígena para crear una nueva sociedad canadiense. Ciertamente hubo daños terribles, pero también hay que decir que la Iglesia tuvo una gran generosidad, también hubo factores positivos.

Por lo tanto, será un viaje que interpelará las acciones de la Iglesia en el mundo, sobre todo con relación al concepto de inculturación. ¿Qué frutos cree que habrá para la Iglesia en Canadá y en el mundo?

Si se mira el mundo en su conjunto, 500 años de historia se han caracterizado por profundas injusticias: las modalidades de la conquista por parte de los europeos y después el retraso en reconocer a todas las culturas su propia identidad y respetarlas como son, y anunciar el Evangelio a estas culturas no como algo preparado de manera igual, en lugar de comprender su sentimiento religioso. Es un largo recorrido, la sociedad cambia. Para la Iglesia es un empeño enorme.

El componente ucraniano es consistente en Canadá. La guerra es la otra preocupación que atraviesa constantemente el pensamiento del Papa…

La cuestión de Ucrania es muy sentida porque hay una presencia considerable de ucranianos que han venido en los últimos cien años. Canadá mira con especial atención al Santo Padre y su sensibilidad ante esta tragedia en Europa. Por tanto, el Papa viene también como portador de una paz más universal, no sólo de una reconciliación nacional. Una preocupación por la paz en el mundo tan dramáticamente puesta en peligro.

 

CARACTERÍSTICAS DEL ESTADO DESPIERTO

col taylor

 fe adulta

Entonces, ¿cuáles son las características básicas del estado despierto según las tradiciones espirituales?

Quizás el tema más frecuente sea el de la unión. En el estado despierto vamos más allá de la separación y entramos en un estado de conexión y de unión. Y, lo que es más importante, este estado significa conectar con la esencia espiritual del universo ―llámese Brahman, Tao o Dios― y con la parte más profunda de nosotros mismos, ya que la esencia universal es también la de nuestro propio ser. El mayor obstáculo para esta conexión (tanto con la esencia espiritual del universo como con nuestro propio ser) es nuestro intenso sentido del ego, con todos sus deseos, ambiciones y apegos. Las fronteras limitantes del ego, tan firmes y sólidas, nos encierran dentro de nuestro propio espacio mental; nos separan del mundo. Por lo tanto, para poder trascender la separación y conectar con el espíritu, debemos debilitar este yo; por así decirlo, ablandar de algún modo sus sólidos contornos. (Las tradiciones describen este proceso como una auto-aniquilación o autonegación). Nuestro sentido de identidad y aquello sobre lo que gravitamos habitualmente tienen que alejarse del yo estrecho y personal y pasar a formar parte de una expansión más amplia y más profunda del ser.

Una segunda característica del estado despierto que resaltan todas las tradiciones que hemos examinado es la calma quietud interior, el vacío interior. La mente de los individuos despiertos no está constantemente ocupada o parloteando; estas personas no se ven asaltadas por deseos y emociones turbulentas. En su interior están tranquilas, en paz; su consciencia es pura y está en calma, serena, como un lago. De hecho, todas las tradiciones están de acuerdo en que el desarrollo de la calma interior es una parte esencial del proceso de despertar. Dicho en otras palabras, si quieres despertar, tienes que aprender a sosegar, ralentizar y calmar tu mente, y a trascender las capas de pensamiento y de emoción que nublan tu consciencia. Por esta razón, entre otras, la meditación regular es importante. Al meditar, podemos llegar a comprender que no somos nuestros pensamientos y establecer contacto con capas más profundas y más amplias de nuestro ser que están más allá del pensamiento. Meister Eckhart describe «la tormenta del pensamiento interior» que normalmente asedia nuestra mente, y afirma que «para que Dios diga su palabra al alma, esta debe estar en reposo y en paz». De manera similar, el Maitri Upanishad describe cómo «cuando la mente está en silencio… puede penetrar en un mundo que está más allá de la mente: el Fin más elevado».

Una tercera característica del estado despierto que aparece en todas las tradiciones es la plenitud. A los individuos despiertos les preocupa muy poco o nada tener éxito en el mundo, las posesiones físicas o las ambiciones personales, y no se ven afectados por los elogios, la culpa o las descalificaciones; no necesitan la aprobación de los demás. No tienen necesidad de agregar nada a si mismos, como el éxito, el estatus o la riqueza, porque ya se sienten plenos, completos, realizados. El Sutra del Corazón budista lo resume claramente de este modo: «En su indiferencia hacia el logro personal y en su falta de deseo de autojustificación, los hombres y mujeres iluminados no pueden nunca ser denostados o alterados por los demás». El Bhagavad Gita describe a la persona despierta como alguien que no se ve afectado ni por el placer ni por el sufrimiento, para quien el oro, las piedras o la arena son lo mismo, y «cuya paz permanece inalterable tanto en lo agradable como en lo desagradable». Sin embargo, esta falta de preocupación por las opiniones que los demás puedan tener de ellos no significa que a las personas despiertas no les preocupen los demás en absoluto.

Al contrario, su falta de interés en sí mismos y su mayor sentido de la conexión nos lleva a una cuarta característica del estado despierto que aparece en todas las tradiciones espirituales: un grado muy elevado de compasión y altruismo. Al mismo tiempo que conectan con la esencia espiritual del mundo y con su propia esencia, aquellos que han despertado conectan también de forma muy intensa con el resto de los seres humanos. Tienen una gran capacidad para la empatía, para sentir lo mismo que están sintiendo los demás ―para sentir con ellos―. Pueden sentir el sufrimiento, la frustración y el dolor de otras personas, lo que les genera un impulso altruista para aliviar su sufrimiento o ayudarles a desarrollarse. Debido en parte a que para ellos sus propias ambiciones y deseos ya no son importantes, sienten un fuerte impulso de servir a los demás y de practicar la bondad y la generosidad. Este espíritu de altruismo fue claramente expresado por el monje budista del siglo VII Shantideva, quien escribió: «Quiero eliminar el sufrimiento de todos y cada uno de los seres vivos, haciendo así que puedan llegar a la iluminación… Mi preocupación por el bienestar de los demás me aporta más mérito que cualquier acto de adoración». En última instancia, esta actitud compasiva se deriva del hecho de ser consciente de que el espíritu está presente en todos, de modo que, en cierto sentido, uno es todos los demás. Por lo tanto, cuando otras personas sufren, somos nosotros mismos los que sufrimos. Como dice Moisés Cordovero, el místico judío del siglo XVI: «El que peca no se está perjudicando únicamente a sí mismo, sino también a aquella parte de sí mismo que pertenece a los demás». De esta manera, es importante amar a los demás, porque «los demás son en realidad uno mismo».

Un quinto elemento común al estado despierto entre las diversas tradiciones espirituales (relacionado con el primer tema de la unión) es el abandono de cualquier identidad o voluntad personal. Dicho en otras palabras, despertar significa olvidar la idea de que uno es el que está dirigiendo su propia vida y siguiendo sus propios planes o sus propias ambiciones. En lugar de eso, la vida se convierte en la expresión de algo más grande que nosotros mismos, una fuerza que fluye a través de nosotros. Esta es la idea taoísta de wu wei ―acción sin acción―, cuando nos damos cuenta de que el Tao es nuestra naturaleza y todo lo que hacemos es la expresión natural de esta. En las tradiciones espirituales monoteístas, el místico abandona su propia voluntad personal para poder así vivir a través de Dios ―o para que Dios pueda vivir a través de él―. En la cábala, por ejemplo, la voluntad individual ha de ser «elevada» hasta convertirse en una con En Sof, el principio divino que impregna el mundo y lo trasciende. Cuando alineamos nuestra voluntad personal con la de Dios, nos convertirnos en agentes de dicha voluntad divina, y una poderosa energía transformadora con la que podemos contribuir a sanar el mundo comienza a fluir a través de nosotros.

Y para terminar, resaltemos brevemente otros dos claros aspectos ―y, en cierto sentido, obvios―. El primero de ellos es que el estado despierto trae consigo una consciencia más intensa y completa de la realidad. El mundo, tal como lo percibimos con la consciencia ordinaria, es tan solo una realidad limitada, una sombra. Como lo expresó el filósofo griego Platón, estamos sentados en una cueva, mirando las sombras de la pared que tenemos frente a nosotros, mientras que el mundo real pasa por detrás. En realidad, el mundo no es algo trivial, prosaico y sin sentido, sino que irradia significado y armonía resplandeciente. Realmente, en lugar de separación, lo que hay es unidad. En términos del vedanta indio, se descubre la ilusión de maya (el engaño), revelando así un mundo de unidad donde antes no había más que un mundo ilusorio de dualidad y separación. O, usando las palabras del místico sufí del siglo XI Al-Ghazali, es un estado «cuya relación con nuestra consciencia normal en la vigilia es análoga a la relación de esta con los sueños. ¡Comparado con este estado, tu consciencia habitual de vigilia sería el equivalente a estar soñando!».

Finalmente ―y quizás sea lo más evidente―, el estado despierto se percibe en todas las tradiciones como un estado de intenso bienestar. Todas coinciden en señalar que despertar significa trascender la ansiedad y el miedo y alcanzar un sentido de gran serenidad, dicha y felicidad. En el budismo, el concepto de bodhi lleva implícita la cesación del sufrimiento. En el taoísmo, el término ming significa vivir con una felicidad espontánea. En el vedanta indio, la felicidad es una de las cualidades de la consciencia misma, tal y como se expresa en satchitananda (ser-consciencia-felicidad). La esencia del brahman es la dicha, la alegría o el gozo: «Brahman es alegría, pues todos los seres provienen de la alegría, viven gracias a ella y a ella regresan». Por lo tanto, la auto-realización es, literalmente, despertar a la dicha, al gozo, la felicidad y la alegría. Del mismo modo, en la espiritualidad judía, devekut es un estado de alegría y exaltación, como también lo es el estado sufí de baqa.

 

Steve Taylor

Boletín semanal de Enrique Martínez Lozano / Steve TAYLOR, El Salto, Ediciones Gaia 2018

VACACIONES

col patuel

 

Un tiempo de reposo en un trabajo existe desde que los humanos se hicieron ganaderos y agricultores. Algunos agricultores tenían épocas del año con más trabajo y otros de relativo descanso. Otros agricultores se organizaban de forma que pudieran dedicarse al menos a dos tipos de cultivo diferentes, o dos actividades, complementarias en el tiempo y para poder subsistir.

En la Europa medieval las universidades empezaron a hacer unas "pausas" en la época estival para que los estudiantes trabajaran en el campo en la época de cosechas. Esta larga pausa estival en el sector docente se mantiene todavía hoy en día. ¿Positivo o negativo? Un buen debate.

Pero las vacaciones como entendemos en derecho laboral aparecieron mucho más tarde, a consecuencia de la Revolución industrial. La organización del trabajo sufrió una crisis que hizo que las relaciones y condiciones laborales cambiaran completamente respecto a las de antes. La tecnología energética y mecánica aportó las máquinas y fábricas, y el capitalismo sólo tenía en cuenta la producción y los beneficios económicos de los dueños sin consideración social alguna respecto a las demás personas. Trabajaban niños y mayores, todos los días de la semana, en jornadas de más de doce horas. La situación fue tan penosa para la clase obrera que en el siglo XIX empezaron a organizarse entre ellos para luchar por una vida más digna, se desarrolló un movimiento obrero y el sindicalismo, y algunos nuevos economistas empezaron a introducir factores sociales y humanos en sus teorías. La alta burguesía empezaba a permitirse épocas de vida sin trabajo, imitando temporalmente a la aristocracia. Algunos iban a residencias de verano y a balnearios de cuidados de belleza y salud. Mientras, los obreros empezaban a reivindicar una calidad de vida mínima y sentar las bases para poder crear conceptos como la limitación de la jornada laboral o las vacaciones, aunque todavía estaban muy lejos de hacerlas realidad.

En realidad, ni siquiera la idea de vacaciones existía antes del siglo XX. Sólo a partir de los años veinte del siglo pasado se empezó a comentar, de forma todavía dispersa, algo que poco a poco iría tomando cuerpo hasta poder asimilarlo con lo que hoy entendemos por vacaciones. Las primeras vacaciones retribuidas a los trabajadores no empezaron a existir hasta los años treinta, gracias al Frente Popular. Hacia los años cuarenta, el derecho a las vacaciones se difundió a más grupos de trabajadores. En España son un derecho constitucional desde 1978. Sin olvidar que en algunos países todavía no existen. Y las cosas van evolucionando lentamente siempre que la Humanidad vaya madurando integralmente con buenos líderes de masas, que hoy no tenemos.

En resumen, ¿cuál es la tendencia actual? Pluralidad total. Es necesario nuevos conceptos de vacaciones ante la semana de cuatro días de trabajo, el teletrabajo, el nuevo mundo digital, la esclavitud de sueldos bajos y otros más. ¿Dónde queda la frase: ¡No te lleves el trabajo a casa!?

Cito un texto del gran psicólogo de las profundidades, C.G. Jung (1875-1961). Los paréntesis son míos: Muchas neurosis (es decir, inadaptaciones a la realidad diaria) están basadas principalmente en la incapacidad de percibir las exigencias del alma (la interioridad); incapacidad debida a las quimeras pueriles de cariz iluminoso (Un Peter Pan). Sería ya hora de que el asunto psicológico actual (el mundo psiquista) admitiera que no es cuestión de dogmas o profesiones de fe sino que se trata de la actitud religiosa (término hoy, muy plural, y tiene nombres distintos. Uno de ellos : la calidad humana profunda o también el proceso de maduración integral) que es una función psíquica importante, enorme, inconmensurable y en lo que hace indispensable el sentido de la continuidad histórica (hay que hacer nuevos relatos de los Pueblos)”. Un texto de lectura atenta. A la sociedad actual le falta un relato que anime: el Alma o Ánima, lo que anima, inspira, empuja, impulsa, energetiza o el aliento vital.

Dicho de otra forma: las vacaciones implican desconectar de la vorágine diaria del trabajo o algo parecido para poder dedicar tiempo a uno mismo de tal forma que se pueda despertar y ver cuál es la realidad. Como decíamos antes es un derecho. Pero, ¿lo tiene todo el mundo? He aquí la cuestión.

Además debería poder permitirse unos momentos al día “vacare” para vivir dignamente. El término viene del latín, que significa: libre, nada que hacer. O en referencia al indoeuropeo: vacío.

Ante esta pluralidad, cito un pensamiento de Santiago Ramón y Cajal (1852-1954): “Lo peor no es cometer un error, sino tratar de justificarlo, en lugar de aprovecharlo como aviso providencial de nuestra ligereza e ignorancia”.

¿Qué concepto tiene la persona lectora de vacaciones? Sólo existe la respuesta personal desde su m2. Y si no tenemos pensamiento crítico propio somos marionetas de los sistemas de dominación en pleno siglo XXI. Hay que ser realistas, no ilusorios, pero sí ilusionados.

 

Jaume PATUEL PUIG (1935)

Pedapsicogogo


EL DESEO HUMANO


col nasarre

 Eclesalia

Los seres humanos tenemos nombre, porque además de ser cuerpo, somos historia. Mejor dicho, somos humanos por eso, porque hacemos de nuestra vida una historia, le damos un sentido y quizá, más profundamente, una misión. Claro que para esto se ha de tener fe. Fe es tener confianza plena en algo o alguien.

¡Qué difícil es hoy tener confianza plena! Lo digo como psiquiatra, porque muchas personas enferman por falta de confianza (en uno mismo, en los otros, en la vida, en Dios...)

Nuestro psiquismo se desarrolla a través de los vínculos y el deseo humano es el motor del vínculo. Cuando establecemos un vínculo (estamos hablando de toda relación íntima, sexual o no) se da todo el recorrido del deseo, es decir, hay una reedición de los sentimientos infantiles: "quiéreme", "qué quieres de mí", "quiero el deseo mismo", hasta llegar al deseo adulto que se pregunta ¿qué quiero yo? La esencia del deseo es abrirnos al otro y si la intención es la apropiación se convierte en algo destructivo, mientras que si estamos atentos a la alteridad vamos creciendo, a través del deseo, hacia formas de amor cada vez más altas.

Cuando en la oración uno pregunta ¿qué quieres de mí?, se está haciendo niño para ir más allá de sí mismo. Se abandona, aún con una fe oscura, a la relación definitiva. Reconoce íntimamente la propia nada y ama, ama con todo su ser. Desea únicamente agradar a Dios, es decir, ser justo. Y solo así puede descubrir su deseo adulto, que le compromete hasta llegar a ser una auténtica misión.

Crecemos gracias a espejarnos en los otros, por eso, en el cristianismo, no es banal que el modelo humano sea Cristo, fusión total con lo divino, es decir, amor a todos los seres humanos.

 

Mercedes Nasarre Ramón, psiquiatra

ROBARLE VÍCTIMAS AL INFIERNO


col agrelo

La tragedia del pasado junio en la valla de Melilla (34 hombres jóvenes muertos según las ONGS, 23 según Marruecos) no conmovió ni al estamento político ni a los medios de comunicación, cautelosos en vísperas de la cumbre de la OTAN en Madrid. En Alandar no podemos sino conmovernos con la tragedia. Las palabras del obispo emérito de Tánger, Santiago Agrelo, recogen nuestro pesar y nuestro sentir evangélico. Para “arrebatarle víctimas al infierno” de las fronteras, como él reclama, hay que exigir nuevas políticas migratorias, concertadas en toda Europa, que vehiculen vías de entrada legal y dejen de apostar solo por “la seguridad”, convertida hoy en uno de los grandes negocios mundiales. Nos unimos virtualmente a las manifestaciones que en toda España reclaman una investigación y nuevas políticas migratorias con las profundas y evangélicas palabras de Agrelo.

Melilla, 25 de junio de 2022

Por Santiago Agrelo, obispo emérito de Tánger

No preguntes cuántos son los que murieron, tampoco cuántos han sido los heridos. “Centenares”, dicen. Cien arriba, cien abajo, ¿a quién importa?

No preguntes cómo murieron. No preguntes si esas muertes fueron evitables. No preguntes por responsabilidades en ese crimen contra unos jóvenes africanos sin derechos y sin pan.

No preguntes.

La culpa es de los muertos. Los violentos son los muertos. Los responsables son los muertos. Las autoridades de los pueblos sólo pueden felicitarse de haber conseguido que los violentos estén muertos, que los sin derechos estén muertos, que los sin pan estén muertos.

Y se felicitan, y se aplauden, y se animan a continuar matando a jóvenes africanos sin derechos y sin pan.

Y el periodismo calla: no denuncia; ni siquiera informa.

Y la conciencia calla: como si Alá bendijese a quienes matan pobres; como si a Dios no importasen los pobres que asesinamos; como si los dueños del poder que nos oprime fuesen también los dueños de nuestros derechos, de nuestro pan, de nuestras vidas.

Yo no puedo decir que los responsables de esas muertes son los Gobiernos de España y Marruecos; yo no puedo decir que los Gobiernos de España y Marruecos tienen las manos manchadas de sangre; yo no puedo decir que los Gobiernos de España y Marruecos llenan de víctimas un frío, cruel, prolongado e inicuo corredor de la muerte. No lo puedo decir, pero lo puedo pensar, y es lo que pienso.

Adoradores del dinero a un lado y otro de la frontera. Adoradores del poder a un lado y otro de la frontera. Adoradores de la mentira a un lado y otro de la frontera. Violadores de pobres a un lado y otro de la frontera. Herodes y Pilato se han puesto de acuerdo para matar a Jesús. A un lado y otro de la frontera Herodes y Pilato se han puesto de acuerdo para matar a ese “Dios para Dios”, que son los pobres.

29 de junio de 2022

Facebook de Santiago Agrelo

Pobres y evangelio

Continúo hablando de ellos, de esos emigrantes pobres, de esos jóvenes que, desde un infierno, atravesando otros infiernos, han llegado a la frontera sur de España.

El Señor me ha concedido la gracia de ver desde dentro ese infierno: fue por un instante, pero desde ese instante, vivo para arrebatarle al infierno sus víctimas.

Por eso no me ocupo de fronteras: me ocupo del infierno.

La vida me ha enseñado que a la política no le interesa la suerte de los pobres sino la propia suerte.

La vida me ha enseñado que en la frontera sur de España se invierten miles de millones de euros, muchos miles de millones, para que los pobres no puedan atravesarla.

A eso, la política lo ha llamado “impermeabilizar las fronteras”. Y todos hemos aceptado el propósito y su formulación. Todos entendimos que no se trataba del absurdo físico de una frontera que el agua u otro líquido no puedan atravesar; todos aceptamos que esa frontera no la pudiesen atravesar los pobres; todos aceptamos que en ella los pobres muriesen.

Y ese propósito de acabar con los pobres no lo cuestionamos jamás, ni siquiera cuando alguna imagen escapa al control del poder y nos arroja a la cara el infierno que hemos creado.

Los discípulos de Jesús de Nazaret no tenemos que justificar la legitimidad de ninguna frontera.

Los discípulos de Jesús de Nazaret tenemos el mandato de atravesarlas todas, como las atraviesa el agua, como las atraviesa el aire, como las atraviesan las aves del cielo.

Los discípulos de Jesús de Nazaret hemos sido ungidos por el Espíritu de Jesús, ungidos y enviados a los pobres, y no para llevarles doctrinas o recomendaciones, sino para llevarles la buena noticia que necesitan oír; hemos sido ungidos y enviados a “anunciar la libertad a los cautivos”, “anunciar la vista a los ciegos”; “poner en libertad a los oprimidos”; curar enfermos, limpiar leprosos, hacer visible a los ojos de los pobres el reino de Dios.

Los discípulos de Jesús de Nazaret hemos sido ungidos y enviados a ser evangelio para los pobres: ¡Ser evangelio!

Lo nuestro es robarle víctimas al infierno.

 

Santiago Agrelo, obispo emérito de Tánger

Lc 12,13-21 DOMINGO 18º T.O. (C) LO QUE HAS ACAPARADO ¿PARA QUIÉN SERÁ?


col paret

 fe adulta


La Eucaristía celebra una entrega, una donación, un servicio; solo es posible celebrarla en búsqueda de justicia, en dinámica de amor-caridad.

Sin embargo, el amor-caridad ha sido con frecuencia falseado, reducido espiritualmente a consuelo de afligidos y en lo material a limosna-calderilla. Urge restituirle su sentido original, la caridad es amor. Pero también el amor ha sido prostituido por la demagogia, la retórica o la inoperancia. Ha quedado reducido al amor-sentimiento o al amor-belleza. ¡Así todos tranquilos!

Un primer paso para rescatar el amor-caridad consiste en situarlo como constitutivo antropológico humano. No puede quedar reducido solo al ámbito personal, familiar sino que implica una relación yo-nosotros, yo-hermanos, yo-aldea global, casa común. Sin acción transformadora del mundo, no hay caridad, no hay amor. El amor cristiano es caridad política; ha de alcanzar a la sociedad entera.

El prójimo del evangelio no es solo el que está próximo sino el que padece cualquier clase de necesidad, el descartado, el desvalido. Los actuales vulnerables no son hoy personas aisladas, sino clases sociales y países enteros. La liberación y su celebración cristiana solo son posibles a partir de la práctica del amor-caridad política.

En el evangelio, Jesús se niega a ser árbitro o juez de un conflicto económico pero advierte del riesgo de toda clase de codicia, de buscar seguridades terrenas, crearnos nuevas necesidades en una espiral de consumismo alienante olvidando nuestro ser esencial, el verdadero objetivo de toda vida humana. Pobreza y riqueza pueden ser igualmente engañosas si la motivación es el ego. El equilibrio del terror al que venimos asistiendo es absolutamente inaceptable, inmoral, inhumano y perverso para millones de personas. Jesús no critica la previsión o la lucha por una vida más digna, ni quiere la pobreza para ningún ser humano sino que advierte del peligro de hacerlo de forma egoísta alejándonos de nuestra verdadera meta como seres humanos.

Asimismo, Jesús da a la Iglesia una regla de oro: la Iglesia no ha sido nombrada árbitro o juez del mundo de la economía, no es quien para ofrecer un programa político-económico concreto. ¡Muchos problemas se habrían evitado de haberlo tenido en cuenta la Iglesia! Sí debe procurar o sugerir propuestas o argumentos para que los sistemas económicos-políticos puedan ser generadores de bienes para la humanidad pero también puedan ser juzgados éticamente. Así se explica que la Iglesia haya condenado tanto el neoliberalismo capitalista como la utilización de un sistema totalitario en el que “el sinsentido de la guerra y el chantaje recíproco de algunos poderosos acalla la voz de la humanidad que invoca la paz” (Mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de los Pobres 2022).

La codicia presente en el fondo de tantos conflictos, el indecente negocio bélico sigue poniendo en riesgo la vida de millones de personas y del planeta. “No estamos en el mundo para sobrevivir, señala Francisco, sino para que cada uno se permita una vida digna y feliz”. “La pobreza que mata es miseria, resultado de la injusticia, la explotación, la violencia y la injusta distribución de los recursos. Es una pobreza sin futuro porque la impone la cultura del descarte que no ofrece perspectivas ni salidas. Esta pobreza afecta también la dimensión espiritual que a menudo se descuida, no existe o no cuenta”.

Podríamos preguntarnos: ¿Adónde nos está llevando esta carrera de armamento que provoca la muerte de inocentes y más pobreza?, ¿qué podemos hacer?, ¿cuáles son nuestras verdaderas intenciones? Pregunta que nos remite a aquella de Jesús a Judas, poco antes de su traición: "Amigo, ¿a qué vienes?" (Mt 26, 50).

Algunos de nuestros dirigentes son cristianos, otros se adhieren a unos principios humanistas que deberían tener alguna relevancia en este asunto crucial. En todo caso, como creyentes, estamos obligados a actuar en consonancia con nuestra conciencia cristiana de evitar determinados males porque somos responsables de enormes bienes. En cada ser humano vemos a Cristo, somos veladores de nuestros hermanos/as. La responsabilidad cristiana no está de uno ni de otro lado dentro de la lucha de poder, sino del lado de Dios y de la verdad, aspecto extremadamente olvidado hoy, y del lado de la totalidad de la humanidad.

¿Cómo parar este desastre en estos tiempos en los que hemos acabado por desechar los valores morales tachándolos de irrelevantes e incluso los propios cristianos ignoramos las exigencias de la ética cristiana en este tema? La rectitud y la verdad moral son tan necesarias para los seres humanos y la sociedad como el aire, el agua, la comida, la casa. Como clama el papa Francisco, “¿Se está realmente buscando la paz? ¿Existe voluntad de que haya una desescalada militar? No nos rindamos ante la violencia, que nos encaminemos hacia la paz y el diálogo”.

El apego al dinero conlleva el mal uso de los bienes y del patrimonio. Manifiesta una fe débil y una esperanza miope. El problema no es el dinero en sí, que forma parte de la vida cotidiana y de las relaciones sociales de las personas, sino el valor que le damos nosotros; no puede convertirse en un absoluto como si fuera lo principal para el desarrollo humano. Ese apego nos impide mirar la vida con realismo y ver las necesidades de los demás. La acumulación de riqueza se convierte en el ídolo que termina atándonos a una vida superficial, alienada e hipócrita.

Termina el evangelio de Lucas haciéndose eco de las palabras que Dios dirige al hombre, a toda persona, a nosotros, hoy: “¡Necio, esta misma noche morirás!, ¿para quién será lo que has acaparado?” Así sucederá al que amontona riquezas para sí y no es rico a los ojos de Dios”.

¿Amor-caridad o ambición y codicia? ¿Paz y justicia o guerra y desolación?

¡Shalom!

18 Tiempo ordinario – C (Lucas 12,13-21) LUCIDEZ DE JESÚS LA LUCIDITÉ DE JÉSUS

col pagola


Uno de los rasgos más llamativos en la predicación de Jesús es la lucidez con que ha sabido desenmascarar el poder alienante y deshumanizador que se encierra en las riquezas.

La visión de Jesús no es la de un moralista que se preocupa de saber cómo adquirimos nuestros bienes y cómo los usamos. El riesgo de quien vive disfrutando de sus riquezas es olvidar su condición de hijo de un Dios Padre y hermano de todos.

De ahí su grito de alerta: «No podéis servir a Dios y al Dinero». No podemos ser fieles a un Dios Padre que busca justicia, solidaridad y fraternidad para todos, y al mismo tiempo vivir pendientes de nuestros bienes y riquezas.

El dinero puede dar poder, fama, prestigio, seguridad, bienestar… pero, en la medida en que esclaviza a la persona, la cierra a Dios Padre, le hace olvidar su condición de hermano y la lleva a romper la solidaridad con los otros. Dios no puede reinar en la vida de quien está dominado por el dinero.

La raíz profunda está en que las riquezas despiertan en nosotros el deseo insaciable de tener siempre más. Y entonces crece en la persona la necesidad de acumular, capitalizar y poseer siempre más y más. Jesús considera como una verdadera locura la vida de aquellos terratenientes de Palestina, obsesionados por almacenar sus cosechas en graneros cada vez más grandes. Es una insensatez consagrar las mejores energías y esfuerzos en adquirir y acumular riquezas.

Cuando, al final, Dios se acerca al rico para recoger su vida, se pone de manifiesto que la ha malgastado. Su vida carece de contenido y valor. «Necio…». «Así es el que amasa riquezas para sí y no es rico ante Dios».

Un día, el pensamiento cristiano descubrirá con una lucidez que hoy no tenemos la profunda contradicción que hay entre el espíritu que anima al capitalismo y el que anima el proyecto de vida querido por Jesús. Esta contradicción no se resuelve ni con la profesión de fe de quienes viven con espíritu capitalista ni con toda la beneficencia que puedan hacer con sus ganancias.


 

LAS SEGURIDADES SON UNA TRAMPA


col fraymarcos

 fe adulta

Lc 12,13-21

Desplegar la verdadera Vida y dar sentido a la biológica no depende de tener más o menos, sino de ser en plenitud. Hay frases en el relato que nos han despistado. Que lo acumulado lo vaya a disfrutar otro no es la razón de la estupidez, porque en el caso de que lo pudiera disfrutar él mismo, parece que sería válida la acumulación de riquezas. La actitud del rico es equivocada porque pone su felicidad en lo acumulado, creyendo que esa seguridad le puede solucionar todas las necesidades que como ser humano necesita satisfacer.

Tampoco se trata de proponer como alternativa el ser rico ante Dios, si se entiende como acumulación de méritos que después de esta vida le pagarán con creces. Llevamos muchos siglos enredados en esta trampa sin darnos cuenta que también esas seguridades espirituales pretenden potenciar el ego, exactamente igual o peor que los bienes materiales. Esta manera de entender la propuesta va en contra del mensaje de Jesús que nos pide olvidarnos del yo. Hay en el evangelio otra frase que nos ha metido por el mismo camino sin salida: “acumulad tesoros en el cielo…”. Las dos las hemos entendido al revés.

En la Edad Media surgieron dos personajes formidables que supieron interpretar el evangelio. Se trata de S. Francisco de Asís y Santo Domingo. Ambos fundaron su propia orden fundamentada en la pobreza absoluta. Los dos vivieron desprendidos de todo, rechazando cualquier clase de seguridad que pudiera hacer la vida más fácil. S. Francisco fue el hombre más feliz del mundo sin poseer absolutamente nada. Era tan pobre que su felicidad no dependía ni siquiera de su propia pobreza. Santo domingo podía decir, como Jesús, que no tenía donde reclinar la cabeza. Desprendido de todo estaba siempre disponible.

El objetivo del hombre es desplegar su humanidad. El evangelio nos dice que tener más no nos hace más humanos. La conclusión es muy sencilla: la posesión de bienes de cualquier tipo, no puede ser el objetivo último de ningún ser humano. La trampa de nuestra sociedad está en que no hemos descubierto que cuanto mayor capacidad de satisfacer necesidades tenemos, mayor número de nuevas necesidades desplegamos; con lo cual no hay posibilidad alguna de marcar un límite. Ya los santos padres decían que el objetivo no es aumentar las necesidades, sino el conseguir que esas necesidades vayan disminuyendo cada día que pasa.

La vida es un desastre solo para el que no sabe traspasar el límite de lo caduco. Querámoslo o no, vivimos en la contingencia y eso no tiene nada de malo. Nuestro objetivo es dar sentido humano a todo lo que constituye nuestro ser biológico. Lo humano es lo esencial, lo demás es soporte. Aspirar a los bienes de arriba y pensar que lo importante es acumular bienes en el cielo, es contrario al verdadero espíritu de Jesús. Ni la vida es el fin último de un verdadero ser humano ni podemos despreciarla en aras de otra vida en el más allá.

Es muy difícil mantener un equilibrio en esta materia. Podemos hablar de la pobreza de manera muy pobre y podemos hablar de la riqueza tan ricamente. No está mal ocuparse de las cosas materiales e intentar mejorar el nivel de vida. Dios nos ha dotado de inteligencia para que seamos previsores. Prever el futuro es una de las cualidades más útiles del ser humano. Jesús no está criticando la previsión, ni la lucha por una vida más cómoda. Critica que lo hagamos de una manera egoísta, alejándonos de nuestra verdadera meta como seres humanos. Si todos los seres humanos tuviéramos el mismo nivel de vida, no habría ningún problema, independientemente de la capacidad de consumir a la que hubiéramos llegado.

El hombre tiene necesidades, como ser biológico, que debe atender. Pero a la vez, descubre que eso no llega a satisfacerle y anhela acceder a otra riqueza que está más allá. Esta situación le coloca en un equilibrio inestable, que es la causa de todas las tensiones. O se dedica a satisfacer los apetitos biológicos, o intenta trascender y desarrollar su vida espiritual, manteniendo en su justa medida las exigencias biológicas. En teoría, está claro, pero en la práctica exige una lucha constante para mantener el equilibrio. Bien entendidos, la satisfacción de las necesidades biológicas y el placer que pueden producir, nada tienen de malo en sí. Lo nefasto es poner la parte superior del ser al servicio de la inferior.

Solo hay un camino para superar la disyuntiva: dejar de ser necio y alcanzar la madurez personal, descubriendo desde la vivencia lo que en teoría aceptamos: El desarrollo humano, vale más que todos los placeres y seguridades; incluso más que la vida biológica. El problema es que la información que nos llega desde todos los medios nos invita a ir en la dirección contraria y es muy fácil dejarse llevar por la corriente. La sociedad nos invita a ser ricos. El mensaje de Jesús nos propone ser felices porque ya somos inmensamente ricos.

El error fundamental es considerar la parte biológica como lo realmente constituyente de nuestro ser. Creemos que somos cuerpo y mente. No tenemos conciencia de lo que en realidad somos, y esto impide que podamos enfocar nuestra existencia desde la perspectiva adecuada. El único camino para salir de este atolladero es desprogramarnos. Debemos interiorizar nuestro ser verdadero y descubrir lo que en realidad somos, más allá de las apariencias y tratar de que nuestra vida se ajuste a este nuevo modo de comprendernos.

Se trata de desplegar una vida verdaderamente humana que me permita alcanzar una plenitud. Solo esa Vida plena, puede darme la felicidad. Se trata de elegir entre una Vida humana plena y una vida repleta de sensaciones, pero vacía de humanidad. La pobreza que nos pide el evangelio no es ninguna renuncia. Es simplemente escoger lo que es mejor para mí. No se trata de la posesión o carencia material de unos bienes. Se trata de estar o no, sometido a esos bienes, los posea o no. Es importante tomar conciencia de que el pobre puede vivir obsesionado por tener más y malograr así su existencia.

La clave está en mantener la libertad para avanzar hacia la plenitud humana. Todo lo que te impide progresar en esa dirección es negativo. Puede ser la riqueza y puede ser la pobreza. La pobreza material no puede ser querida por Dios. Jesús no fue neutral ante la pobreza/riqueza. No puede ser cristiana la riqueza que se logra a costa de la miseria de los demás. No se trata solo de la consecución injusta, sino del acaparamiento  de bienes que son imprescindibles para la vida de otros. El cacareado progreso actual es radicalmente injusto, porque se consigue a costa de la miseria de una gran parte de la población mundial. El progreso desarrollista, en que estamos inmersos, es insostenible además de injusto.

Esperar que las riquezas nos darán la felicidad es la mayor insensatez. La riqueza puede esclavizarnos. Nos han convencido de que si no poseo aquello o no me libro de esto, no puedo ser feliz. Tú eres ya feliz. Solo tu programación te hace ver las cosas desde una perspectiva equivocada. Si el ojo está sano, lo normal es la visión, no hay que hacer nada para que vea. Sin tener nada de lo que ambicionamos podríamos ser inmensamente felices. Aquello en lo que ponemos la felicidad puede ser nuestra prisión. En realidad, no queremos la felicidad sino seguridades, emociones, satisfacciones, placer sensible.

 

Meditación

Codiciar es desear con ansia lo que da seguridad a tu ego.
Pon todo tu empeño en desplegar tu ser verdadero.
Me debo ocupar de las necesidades materiales;
pero mi preocupación debe ser el desplegar mi humanidad.
El tesoro no está en las cosas, o en el cielo, sino dentro de mí.
Dentro de ti está la única seguridad, la plenitud, la felicidad.


CRISIS ECONÓMICA Y DISFRUTE DE LA RIQUEZA Domingo 18 del Tiempo Ordinario. Ciclo C

col sicre art

fe adulta

En un momento de grave crisis económica, cuando muchas familias no saben cómo llegarán al fin de mes, resulta irónico que el evangelio nos ponga en guardia contra el deseo de disfrutar de nuestra riqueza. Sin embargo, Lucas no escribía para millonarios, y algún provecho podían sacar de la enseñanza de Jesús incluso los miembros más pobres de su comunidad. Las dos lecturas de hoy coinciden en denunciar el carácter engañoso de la riqueza, pero Jesús añade una enseñanza válida para todos.

Una elección curiosa: la primera lectura

En el Antiguo Testamento, la riqueza se ve a veces como signo de la bendición divina (casos de Abrahán y Salomón); otras, como un peligro, porque hace olvidarse de Dios y lleva al orgullo; los profetas la consideran a menudo fruto de la opresión y explotación; los sabios denuncian su carácter engañoso y traicionero. En esta última línea se inserta la primera lectura de hoy, que recoge dos reflexiones de Qohélet, el famoso autor del “Vanidad de vanidades, todo vanidad”.

La primera reflexión afirma que todo lo conseguido en la vida, incluso de la manera más justa y adecuada, termina, a la hora de la muerte, en manos de otro que no ha trabajado (probablemente piensa en los hijos).

La segunda se refiere a la vanidad del esfuerzo humano. Sintetizando la vida en los dos tiempos fundamentales, día y noche, todo lo ve mal: De día su tarea es sufrir y penar, de noche no descansa su mente.

Ambos temas (lo conseguido en la vida y la vanidad del esfuerzo humano) aparecen en la descripción del protagonista de la parábola del evangelio.

Petición, parábola y enseñanza (Lc 12,31-21)

En el evangelio de hoy podemos distinguir tres partes: el punto de partida, la parábola, y la enseñanza final.

El punto de partida es la petición de uno: Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo. Si esa misma propuesta se la hubieran hecho a un obispo o a un sacerdote, inmediatamente se habría sentido con derecho a intervenir, aconsejando compartir la herencia y encontrando numerosos motivos para ello. Jesús no se considera revestido de tal autoridad. Pero aprovecha para advertir del peligro de codicia, como si la abundancia de bienes garantizara la vida. Esta enseñanza la justifica, como es frecuente en él, con una parábola.

La parábola. A diferencia de Qohélet, Jesús no presenta al rico sufriendo, penando y sin lograr dormir, sino como una persona que ha conseguido enriquecerse sin esfuerzo; y su ilusión para el futuro no es aumentar su capital de forma angustiosa sino descansar, comer, beber y banquetear.

Pero el rico de la parábola coincide con el de Qohélet en que, a la larga, ninguno de los dos podrá conservar su riqueza. La muerte hará que pase a los descendientes o a otra persona.

La enseñanza final. Si todo terminara aquí, podríamos leer los dos textos de este domingo como un debate entre sabios.

Qohélet, aparentemente pesimista (todo lo obtenido es fruto de un duro esfuerzo y un día será de otros) resulta en realidad optimista, porque piensa que su discípulo dispondrá de años para gozar de sus bienes.

Jesús, aparentemente optimista (el rico se enriquece sin mayor esfuerzo), enfoca la cuestión con un escepticismo cruel, porque la muerte pone fin a todos los proyectos.

Pero la mayor diferencia entre Jesús y Qohélet la encontramos en la última frase.

Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios. Frente al mero disfrute pasivo de los propios bienes (Qohélet), Jesús aconseja una actitud práctica y positiva: enriquecerse a los ojos de Dios.

Jesús y el Banco Central Europeo

El BCE, en su intento de frenar la inflación, ha decidido subir los tipos de interés para que no invirtamos ni gastemos más de lo preciso. Jesús, en cambio, nos invita a invertir, pero de forma muy distinta, enriqueciéndonos a los ojos de Dios. Las posibilidades son múltiples, recuerdo una sola. Las ONG que trabajan en África y otros países del Tercer Mundo recuerdan a menudo lo mucho que se puede hacer a nivel alimenticio, sanitario, educativo, con muy pocos euros. Quienes no corren peligro, como el protagonista de la parábola, de disfrutar de enormes riquezas, pueden aprovechar lo que tienen, incluso poco, para hacer el bien y enriquecerse a los ojos de Dios.

LA TRAMPA DE LA CODICIA Domingo XVIII del T.O. 31 de julio Lc 12, 13-21

col lozano art

 fe adulta


En cuanto deseo vehemente de posesión de cosas, bienes o riquezas, la codicia se caracteriza por la voracidad. Y la voracidad, a su vez, nace de un hambre insaciable que carece de límites y no se detiene ante nada en su afán depredador.

Codicia y voracidad esconden inseguridad de base -consciente o no-, que es la que se intenta paliar a base de la posesión de riqueza. Pero caen en la trampa de pensar que esta calmará el vacío percibido como amenaza.

En realidad, la trampa es doble: por una parte, no se advierte que el vacío que se teme es simplemente consecuencia de la identificación con el yo; por otra, se piensa que ese vacío puede ser colmado de manera eficaz.

El yo es vacío, en cuanto carece de consistencia propia. Por tanto, mientras dure la identificación con él, el vacío estará siempre presente. Sin embargo, al abrirnos a la comprensión de nuestra verdadera identidad, apreciamos que, más allá de ese nivel “personal”, somos plenitud.

El vacío es un pozo sin fondo imposible de ser colmado. De ahí que embarcarse en esa tarea implique entrar en una dinámica caracterizada por la voracidad, pero tan inútil y estéril como ansiosa.

La parábola de Jesús contrapone la codicia a “ser rico ante Dios”. Y tal indicación muestra el camino para salir de la ignorancia -fuente de la codicia y de la voracidad- y asumir una actitud y un comportamiento en coherencia con lo que somos, caracterizados por la confianza y la ofrenda.

“Ser rico ante Dios” significa vivir en la luz de la comprensión de lo que somos. En la metáfora, “Dios” es lo opuesto al “yo”. Si vivir identificados con el yo conduce a la codicia y la voracidad, vivir en la comprensión de nuestra verdadera identidad nos ancla en la confianza, en la libertad interior frente a miedos e inseguridades y en la ofrenda que nos lleva a compartir.

¿Vivo más en clave de voracidad o de ofrenda?

EL SENTIDO DE LA VIDA


comentario editorial fa7

col munarriz

 

Lc 12, 13-21

«¡Necio! Esta misma noche te van a exigir la vida»

El sentido de la vida se puede buscar en Dios o fuera de él. Existen muchos cauces que nos ayudan a buscar el sentido de la vida en Dios, y a estos cauces los llamamos religiones. Quien practica una religión sostiene que el mundo tiene significado en Dios, y que el ser humano tiene un destino marcado por Él.

También existen muchos cauces para buscar sentido a la vida fuera de Dios, y el mejor ejemplo lo encontramos en la infinidad de propuestas de vida que existen al respecto. No obstante, estos cauces son más inciertos que los anteriores, porque el problema de dar sentido a una vida sin Dios y con muerte no es trivial, ya que supone vivir sabiendo que todo el esfuerzo que hagamos para lograr las metas que nos hayamos propuesto van a quedar destruidas por la muerte.

Es como si Miguel Ángel hubiese pintado la capilla Sixtina sabiendo que iba a ser destruida en el mismo momento de ser acabada.

Quede claro que no pretendemos defender la imposibilidad de dar sentido a la vida de espaldas a Dios, pues todos conocemos personas cabales y responsables capaces de hacerlo. Pero, como apuntábamos antes, da la impresión de que éste es un cauce reservado a minorías, y que, privados de Dios, la inmensa mayoría de ciudadanos no encuentra otra salida a su situación vital que banalizar su existencia para soslayar la realidad aterradora del sufrimiento y de la muerte.

Heidegger, en su ensayo “El ser para la muerte”, llama inauténtica esta forma de vivir, y afirma que para apropiarnos de un destino auténtico que nos salve de la banalidad, debemos asumir la angustia de caminar hacia la nada y vivir cada momento de nuestra vida conscientes de que vamos a morir… Y ésta es sin duda una forma de afrontar nuestra finitud prescindiendo de Dios, aunque resulta evidente que está al alcance de muy pocos…

Finalmente, hay un hecho que no podemos pasar por alto, y es que hay personas que buscan el sentido de la vida en Dios y fracasan, y las hay que lo buscan fuera de Dios y también fracasan. Y este hecho, en apariencia nimio y natural, nos puede dar la clave para entender mejor nuestra vida y tener más oportunidades de darle sentido.

Porque si convenimos que la esencia de lo humano es “la humanidad”, la única forma de dar sentido a la vida será a través de su práctica, y esto, al menos en teoría, puede ser independiente de las creencias o increencias de cada uno. Cualquier actitud vital que genera humanidad es portadora de sentido, y cualquiera otra que no lo haga provocará un vacío imposible de llenar con actividades mundanas o con prácticas religiosas.

 

Miguel Ángel Munárriz Casajús

Para leer el comentario que José E. Galarreta hizo en su momento, pinche aquí

jueves, 21 de julio de 2022

Domingo 24 de Julio, 17º del tiempo Ordinario

 


Koinonía

17 del tiempo ordinarioC

Charbel Majluf (1898)
Cristina, mártir (300)
Primera lectura
Este texto, continuación del que se leía el domingo pasado, nos muestra a Abraham, padre de la fe y antepasado de Israel, como gran intercesor antes los habitantes de estas ciudades. Muestra una actitud a imitar: apertura y ayuda a los demás. La negociación entre el intercesor y Dios, recuerda el estilo oriental (y muy latinoamericano, también) del regatear.
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‘Bienaventurados los pobres’

 


Ángel Rodríguez, CMF

Reflexión y LIberación

No es uniforme el rostro de los pobres, como tampoco lo es el vocabulario de la pobreza.
Pobre es el indigente de ascendencia humilde (raš) y también el subordinado e inferior condenado a trabajos forzados (misken). Es pobre el humilde y aplastado, necesitado de refugio y de amparo (dak), como lo es el débil y el flaco (dal) que ha de apoyarse en otros para mantenerse en pie. También es pobre el mendigo y el vagabundo (‘ebyôn), así como el humilde (‘anah) que, curvado sobre sí mismo (humillado), está condenado a mirar hacia la tierra (humus) agobiado bajo el peso de la miseria o de la aflicción
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Mayor participación de las mujeres en la Iglesia pero … ¿cómo?

 


Consuelo Vélez

Fe y Vida

“No es una concesión de la estructura, supone una conversión de fondo”
Quisiera que ese cómo en la participación de las mujeres en la Iglesia no se hiciera en el horizonte del “complemento” con el varón, o en el “aporte” de aquellas actitudes que parecen son “esencialmente” femeninas, o como a veces se dice, desde el “genio femenino” –lo cual se puede poner en duda de muchas maneras-, pero que la cultura las ha atribuido y parece que es nuestra lectura más frecuente
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Expresa papa Francisco sus simpatías por pueblo y gobernantes de Cuba

 Redes Cristianas


Fuente: Observatorio eclesial
Expresa papa Francisco sus simpatías por pueblo y gobernantes de CubaLa Habana. El papa Francisco expresó públicamente este martes sus simpatías por el pueblo de Cuba y cali-ficó a la isla como un símbolo, en una entrevista conce-dida a la televisora hispana en Estados Unidos Univi-sión y que destacan numerosos medios locales de prensa.”Cuba es un símbolo, Cuba tiene una historia grande, y yo me siento muy cercano, muy cercano incluso a los obispos cubanos”, subrayó el Sumo Pontífice a Univi-sión.

Francisco expresó públicamente su cari-ño al pueblo de la isla, reconoció ade-más sus vínculos con el expresidente cubano Raúl Castro (2008-2018), y destacó los avan-ces logrados en la normalización de relaciones diplomá-ticas entre La Habana y Washington, durante la admi-nistración del expresidente estadounidense Barack Obama (2009-2017).”Me quedé contento cuando se logró ese pequeño acuerdo con EEUU que el presidente Obama lo quiso en su momento y Raúl Castro lo aceptó y fue un buen paso adelante, pero que se detuvo ahora.

En este mo-mento se están haciendo, no sé si tratativas o diálogos de sondeo para acortar distancias”, enfatizó el sumo pontífice del catolicismo.El proceso de normalización de relaciones entre Cuba y EEUU inició en 2014, con el restablecimiento de víncu-los diplomáticos y la reapertura de embajadas, después de más de medio siglo de tensiones.Con la llegada a la Casa Blanca del expresidente Do-nald Trump (2017-2021), todo el proceso de normaliza-ción fue detenido, se redujo drásticamente la cantidad de personal diplomático y consular, y se recrudeció la aplicación del bloqueo económico, comercial y financie-ro impuesto a Cuba desde 1962, con la aplicación de 243 nuevas sanciones.

El papa Francisco fue uno de los mediadores interna-cionales que contribuyó al acercamiento entre Cuba y Estados Unidos durante el mandato de Barack Obama, y visitó la isla del 20 al 22 de septiembre de 2015.(jornada.com.mx) 12/07/202215.Daniel Ortega expulsa a hermanas de la Caridad y encarcela a dos sacerdotes católicosNicaragua.

El gobierno de Daniel Ortega, en su cruzada de acabar con las organizaciones sin fines de lucro, no perdonó ni a las misioneras de la Orden Madre Teresa de Calcuta a quienes les suspendió la personería jurídi-ca, cerrando un orfanato y un asilo de ancianos en la ciudad de Granada. El Ministerio de Gobernación, bajo custodia policía, las llevó en un autobús hasta la fronte-ra con Costa Rica, país que les dio asilo. También en-carcelaron a dos sacerdotes en causas que, aseguran, fueron montadas.Las misioneras solo comentaron ―Nos sentimos dolidas‖ y el Cardenal Leopoldo Brenes que se recupera de las secuelas del COVID, lamentó profundamente la partida, porque ellas desempeñaban una gran labor social en las comunidades pobres que lloraron su ida.

Por su parte, el ex embajador de Nicaragua ante la OEA, Arturo Mc Fields, comentó el miércoles en el dia-rio Digital la Prensa de Managua, que las hermanas de la Caridad fueron expulsadas como si fueran unas cri-minalesy agregó que la noticia cayó como una bomba entre los mismos funcionarios del Estado y los militares
que en los corrillos y en silencio, se preguntan quiénes serán los próximos o próximas.Hasta el miércoles, cuando en la Asamblea Nacional dominada por ladinastía Ortega Murillo se aprobó una nueva lista de cien organizaciones y fundaciones a quienes suspender la personería jurídica, llegando a 970 Ong ilegalizadas ―por incumplir la ley‖. Ahora hay otra lista de cien para aplicarles la misma re-ceta lo quesumarian 1O58 Ong, entre ellas defensoras de derechos humanos, medio ambiente, derechos de las mujeres y la niñez.

El Presidente de la Asamblea Gustavo Porras, sin inmutarse, comentó: ―estamos lim-piando la casa‖, según publicaciones del canal de tele-visión Cien por Ciento Noticias.―En esta arremetida tampoco se escapó la iglesia cató-lica al sacar fuera de frecuencia el canal de televisión la Merced, de la Diócesis de Matagalpa a cargo del Obis-po Rolando Álvarez quien, dijo ―somos reprimidos y si-lenciados en una nueva violación de los derechos hu-manos‖.

El Obispo auxiliar Silvio Báez afirmó: ―Quien reprime es un enemigo de la vida‖ y advirtió que los problemas so-ciales no se solucionan ―eliminando‖ a quienes piensan distinto, en declaraciones publicadas en diario digital Confidencial.―No se construye el mundo eliminando a quienes no piensan como nosotros. Debemos poner siempre en primer lugar el valor del respeto a los demás y del amor más allá de toda diferencia. La solución a los proble-mas sociales no es eliminar a quien es distinto―, remar-có Báez durante la homilía que pronunció el domingo en la parroquia Santa Agatha, en Florida, Estados Uni-dos. El religioso destacó que en ―una sociedad sana deben resonar todas las voces‖ y ―nadie debe ser acallado por pensar diferente al resto de las personas‖.

Además, abogó por que la sociedad no se acostumbre a perma-necer reprimida y silenciada, animándolos a ―luchar pa-ra que en nuestro corazón, en nuestras palabras y tam-bién en las instituciones sociales, no hayaespacio para la intolerancia‖. El mensaje de Báez se dio en el mes de junio en el que el régimen Ortega-Murillo no ha dado tregua a los nica-ragüenses, según un informe sobre violaciones contra los derechos humanos del Monitoreo Azul y Blanco.

Además de estas masivas cancelaciones, el régimen mantiene a más de 180 personas encarceladas por mo-tivos políticos en el país. El 2 de junio, el sacerdote Ma-nuel Salvador García, de la iglesia Jesús de Nazareno -también conocida como El Calvario-de Nandaime, Granada, se convirtió en el primer religioso encarcelado por el régimen por supuesta agresión a cinco seguidores del partido de go-bierno. El 12 de junio, el religioso fucondenado a dos años de prisión por el delito de amenaza con armas contra cinco personas.

El 13 de julio del 2022, el párroco José Leonardo Urbi-na, de la iglesia Boaco, a 75 km al sureste de Managua se convirtió en el segundo sacerdote encarcelado, acu-sado supuestamente de violación, versión que rechaza-ron los feligreses expresando que todo esun show de la Policía y la Fiscalía, porque todo estaba bien monta-do. El 13 de julio la feligresía se apostó en afueras de la iglesia y en medio cantos religiosos exigió la libertad del sacerdote. Un feligrés expresó ―que Dios tenga miseri-cordia de esos testigos falsos‖.(alc-noticias.net) 15/07/2022