FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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viernes, 15 de febrero de 2019

Libia: Los efectos de la mano de Satanás

Timothy Bancroft-Hinchey

Redes Cristianas
En 2011, la OTAN lanzó un ataque ilegal y salvaje contra el país con el Índice de Desarrollo Humano más alto de África. Veamos dónde se encuentra hoy Libia.
Cuando Cameron, Sarkozy, Obama, Clinton y esa enfermiza camarilla de matones imperialistas e injerencistas decidieron atacar a Libia en 2011, en un ataque planeado y orquestado con meses de anticipación, nos dijeron que su lucha no era contra la gente de Libia. Mirando a Libia hoy, ¿a quién engañaban y quién sufre? Según el derecho internacional, con respecto al alcance de la aplicabilidad, existen reglas en cuanto al uso imprudente y descarado de la fuerza que convierte una situación pacífica en un teatro de conflicto en curso. ¿Por qué entonces no se ha hecho rendir cuentas a los responsables?
Hay una acusación y las decenas de miles de comentarios salidos de la red.
Los nombres se pueden ver claramente en mi acusación al liderazgo político y militar de la OTAN en 2011, un documento que se envió a la CPI en La Haya y al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Como se predijo, ni siquiera merecía la cortesía de una respuesta. Las decenas de miles de comentarios y materiales producidos por los lectores a lo largo de los años fueron eliminados de la Red varias veces, como puede ver en la sección de comentarios debajo del artículo, aquí:
http://www.pravdareport.com/opinion/columnists/06-11-2011/119534-indictment_nato-0/
Libia, en 2011 y bajo Muammar al-Gaddafi, fue el país africano con el Índice de Desarrollo Humano más alto, para el cual Gaddafi estaba a punto de recibir el Premio de las Naciones Unidas en el momento del ataque salvaje de la OTAN, un ataque lanzado para proteger a sus terrorista, que habían orquestado desde el oeste (Túnez) y el este (Egipto). En ese momento, los libios se alimentaban, tenían hogares (gratis), educación (gratis), atención médica (gratis), un buen suministro de agua y Libia era un filtro y en donde encontraban puestos de trabajo los emigrantes que trataban de ir a Europa.
De la prosperidad a la miseria – la mano de la OTAN
Los libios vivían en seguridad, mientras que hoy lo que no huyeron necesitan protección; los inmigrantes tenían trabajo y condiciones de vida razonables. Hoy son vendidos como esclavos o torturados o violados. O los tres. O asesinados. Los libios disfrutaban de atención médica pública gratuita en Libia y pagaban atención médica pública en el extranjero si no podían obtener el tratamiento que necesitaban. Hoy el sistema sanitario se ha derrumbado. Los libios solían disfrutar de un abundante suministro de alimentos y se enorgullecían de ofrecer a los huéspedes abundantes porciones de sus platos nacionales. Hoy un tercio de la población está desnutrida, hambrienta, o carece de alimentos para sobrevivir. Los libios se beneficiaron del gran suministro de agua hecho por el Gaddafi a través del desierto, trayendo agua limpia a las ciudades y al campo por igual. Hoy en día, un número cada vez mayor de personas no tiene acceso a agua potable limpia.
La OTAN destruyó todo eso. Bombardearon el suministro de agua, luego bombardearon la fábrica en donde producían tubos, para que no pudieran repararse, atacaron la red eléctrica “para romperles la espalda”, asesinaron a los nietos de Gaddafi porque estaban clasificados como “objetivos legítimos”, aunque dijeron que habían sido civiles asesinados. Mentira tras mentira tras mentira, mentira tras mentira. Las fuerzas del Gobierno todo lo que estaban haciendo era tratar de contener el ataque de terroristas extranjeros enviados para hacer el trabajo sucio de la OTAN, orquestado por las botas de la OTAN en el suelo, en directo Incumplimiento de las Resoluciones del CSNU 1970 y 1973 (2011).
Ahora echemos un vistazo a Libia, 2019, y saquemos algunas conclusiones sobre quién es responsable y por qué estas personas no enfrentan las consecuencias de lo que han hecho. Antes de comenzar, podemos concluir que si nada les ha sucedido, si ni siquiera han sido objeto de un debido proceso legal, entonces el derecho internacional per se no existe y, por lo tanto, usarlo como un precepto es una falacia e inútil. Por lo tanto, en este caso se encuentra toda la fibra moral de la posición internacional de la OTAN y los países que financian y siguen sus políticas de interferencia, intrusión e intervencionismo militar.
Libia de la OTAN: caos, colapso, calamidad
Las palabras clave que describen a Libia en la actualidad son el caos, la ruptura de la ley, el colapso del Estado, el desplazamiento masivo, el peligro, la inseguridad, el hambre, el asesinato, la esclavitud, los mercados de esclavos, una economía disfuncional, la caída del sector público. Qué espectacular epitafio para los señores Cameron, Sarkozy, Obama y la señora senadora Clinton.
823.000 personas necesitan asistencia humanitaria urgente, incluidos 248.000 niños. De una población que era de unos 6,37 millones, la mitad de la cual tuvo que huir. Los medios de comunicación internacionales han olvidado la historia porque es una vergüenza para la OTAN, los políticos de todo el mundo se niegan a mencionarla porque están amenazados, la comunidad internacional se burla y la campaña de 2018 para la financiación humanitaria careció de fondos en un 74%.
Lo que deja a personas como yo, y otros, y medios de comunicación como este y otros, para llevar la historia, en medio de amenazas de muerte, piratería, hostigamiento, correos electrónicos amenazadores, interferencia en las comunicaciones, etc.
La consecuencia directa de la entrada salvaje de la OTAN en Libia es la miseria abyecta para grandes franjas de la población libia. En palabras de María do Valle Ribeiro, Coordinadora Humanitaria de la ONU para Libia, “Siete años de inestabilidad e inseguridad han afectado el bienestar de muchos niños, mujeres y hombres en Libia. Cada año que pasa, las personas luchan para resistir los impactos. de la crisis que ha desestabilizado al país, lo ha puesto en peligro, ha hecho subir los precios de los alimentos y ha devastado la economía “.
¡Adelante, OTAN!
Donde los libios una vez vivieron en paz y seguridad, seguros de ir a donde quisieran, hoy en día la norma para muchos es la tortura, la violación, el asesinato, el robo, la detención ilegal y los atroces abusos de los derechos humanos. ¡Adelante, OTAN! Donde los libios alguna vez disfrutaron de atención médica pública gratuita, con instalaciones presentes en todo el país, hoy el servicio de atención médica se centra en el hospital público de Al-Jalaa en Trípoli, ya que incluso las instalaciones básicas de atención médica han sido destruidas en gran parte en el resto del país, ya sea directamente por la OTAN (hospitales y centros de atención) o por la violencia que provocó el colapso del Estado de Jamahiriya. ¡Adelante, OTAN!
Donde los libios alguna vez disfrutaron de mercados llenos de productos frescos cultivados en Libia después de la revolución agrícola verde de Gaddafi, que proporcionaron tierras, semillas y conocimientos técnicos a los agricultores que desean reconquistar el Sahara, hoy en día, la UNO clasifica a un tercio de la población como personas que viven en la frontera. consumo, ya que los hogares libios gastan más de la mitad de sus ingresos en alimentos básicos y las personas se ven obligadas a adoptar estrategias de afrontamiento, como comer una vez al día y rellenar con panes de harina y agua. ¡Adelante, OTAN!
Donde los libios alguna vez tuvieron acceso a las aguas más puras de los manantiales subterráneos llevados a los hogares a través del Proyecto del Gran Río Hecho por el Hombre, este fue bombardeado por la OTAN (crimen de guerra), al igual que la fábrica que hizo las tuberías (crimen de guerra), privando a la gente de Necesidad básica para la vida humana: el agua (crimen de guerra), relegar a los hogares con bebés a vidas de miseria (crimen de guerra). Hoy en día, un número creciente de personas no tiene acceso a agua potable limpia y, lo que es peor, el sistema de alcantarillado se ha derrumbado en algunas áreas, lo que ha llevado a la ONU a describir la situación como “alarmante”. ¡Adelante, OTAN!
Donde antes vivían los libios en sus propias casas, propiedad y libertad, debido a que el gobierno distribuía un hogar a cada ciudadano / familia libio, hoy en día abundan los hogares, con personas amontonadas en albergues deplorables, sin agua, saneamiento o las condiciones de vida básicas. ¡Adelante, OTAN!
Donde los libios estudiaron gratis (la educación era gratuita, la alfabetización era casi del 100 por ciento) hoy en la escuela pública de Córdoba, por ejemplo, 1,500 niños comparten tres inodoros sin agua corriente y para entretenerse durante los recesos, los niños pueden optar por siéntese dentro de aulas apestosas o vaya a jugar en el patio de la escuela, que hoy es una alcantarilla abierta hasta las rodillas de excremento. ¡Adelante, OTAN! Hoy en día, 343,300 personas en edad escolar no tienen acceso a educación o alfabetización, mientras que bajo Gaddafi, la tasa de alfabetización del país creció del 25% al ​​90%. ¡Adelante, OTAN!
En palabras de la Coordinadora Residente / Humanitaria de las Naciones Unidas para Libia, Maria Ribeiro “Los años de inestabilidad e inseguridad han afectado el bienestar de muchos niños, mujeres y hombres en Libia. Cada año que pasa, las personas luchan para resistir el impacto de una crisis que ha desestabilizado al país, lo ha puesto en peligro y ha devastado la economía “.
Mientras que bajo Gaddafi, los ingresos del petróleo financiaban los proyectos públicos, ¿imagina a dónde van los ingresos de un millón de barriles de petróleo por día? Dirijámonos nuevamente a la Sra. Ribeiro: “Libia ahora produce más de un millón de barriles de petróleo por día. Sin embargo, esto aún no se ha traducido en beneficios tangibles para las personas. Muchos libios se empobrecen cada año. Los servicios básicos de salud y educación decaen “, y los ciudadanos frustrados no pueden entender por qué la producción de petróleo y el aumento de los ingresos del gobierno no conducen a mejores niveles de vida, seguridad y bienestar para todos en Libia”. ¿A dónde van los ingresos por petróleo? ¿Quien roba ese petróleo?
Invito a los que causaron esta catástrofe humanitaria a que se unan y visiten Libia, hablen con libios, caminen por todo el país y vean lo que han hecho, luego se disculpan públicamente por sus actos despreciables y financien la reconstrucción con sus propios bolsillos, y que luego se entreguen Por crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, junto con violaciones comunes de la ley penal y civil.
Ellos no lo harán. Seguirán como si nada hubiera pasado, y el derecho internacional cerrará los ojos ante sus crímenes. Nadie los procesará, los medios de comunicación abandonarán el caso. Bienvenido al Planeta Tierra 2019. Deje que este artículo sea el epitafio político para aquellos en mi acusación de 2011, y un comentario sobre este planeta para las generaciones futuras.
Pravda.Ru
Twitter: @TimothyBHinchey
timothy.hinchey@gmail.com
Ver más en http://www.pravdareport.com/opinion/142232-libya/

Peligrosos e indecentes. Las jaulas de Donald Trump


Pepe Laguna

TrumpUna valla sirve para separar dos espacios, una jaula añade el matiz de peligrosidad a esa separación. Cuando era niño me encantaba ir al circo con mi familia y disfrutar de los payasos y los magos que no dudaban en saltarse la separación entre la pista y el público buscando siempre una víctima cómplice para sus bromas y trucos. La cosa cambiaba cuando en la pista se montaba una enorme jaula y hacían su aparición los leones y los tigres, entonces mi corazón infantil comenzaba a latir con fuerza ante el temor de que aquellos feroces animales lograran escapar entre los barrotes y nos devoraran a todos.··· Ver noticia

Declaración del Gobierno Revolucionario Cubano: Urge detener la aventura militar imperialista contra Venezuela


TrumpGranma
Altos funcionarios estadounidenses recuerdan cada día, con arrogancia y desfachatez que, en relación con Venezuela, «todas las opciones están sobre la mesa, incluida la militar».
El Gobierno Revolucionario de la República de Cuba denuncia la escalada de presiones y acciones del Gobierno de los Estados Unidos para preparar una aventura militar disfrazada de «intervención humanitaria» en la República Bolivariana de Venezuela y llama a la comunidad internacional a movilizarse para impedir que se consume.··· Ver noticia

Israel bloquea visita planificada del Consejo de Seguridad de la ONU a los Territorios Palestinos invadidos


Para Israel, los crímenes no se evitan, se ocultan. Impedir observadores, prohibir filmar las atrocidades que cometen los soldados y los colonos israelíes, llevar a cabo acciones de propaganda y de blanqueo de su imagen y tildar de ‘antisemitas’ a aquellos de denuncian las violaciones a los derechos humanos, son parte de la artificios para encubrir el horror y los crímenes en contra de los palestinos··· Ver noticia ···

MISA CON NIÑOS DOMINGO VI ORDINARIO (C) “Felices vosotros” 17 de febrero de 2019

 IÑAKI LETE SDB

(Es  un  domingo  plenamente  del  Tiempo  Ordinario,  sin  ninguna  otra  celebración  que  se  pueda solapar con el sentido del domingo. Mensaje de las Bienaventuranzas.   Como  signo  que  ayude  a  captar  el  mensaje  del  evangelio  se  puede  colocar  un  cartel  donde aparece  escrita  la  palabra  “Fama”,  en  relación  a  quiénes  son  hoy  “felices”,  “bienaventurados”. Una canción para la celebración: “Jesús el amigo” (“Hay un gran amigo que nunca fallará”…)  IR A LA PÁGINA

El sentimiento de superioridad

José María Castillo teólogo
feb152019
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Fuente: Teología sin censura
La situación penosa y complicada, que estamos viviendo en España, sin saber en qué o cómo va a terminar todo esto, provoca lógicamente un malestar que, de una manera o de otra, nos alcanza a todos los ciudadanos de este país. Además, como es bien sabido, algo muy parecido a lo que ocurre en España, está ocurriendo también – por motivos distintos – en otros países, en los que los motivos políticos, económicos, jurídicos o sociales son distintos. Pero el malestar (y el consiguiente pesimismo) es bastante parecido, en no pocos países de Europa, de América, de Asia, etc.
¿Qué nos está pasando? Una situación tan compleja, como la que estamos viviendo, se puede (y se suele) interpretar desde muy distintos puntos de vista. Es lógico y necesario hacerlo así. Con la diversidad de explicaciones y soluciones que brotan de tantas y tan distintas maneras de interpretar lo que estamos viviendo. Lo cual es inevitable. Es lógico. Y hasta es necesario.
Pero hay algo en lo que – según creo – casi nadie piensa, siendo así que se trata de la raíz que da vida y fuerza a todo lo demás. Me refiero a lo que he puesto como título de esta reflexión: se trata de “el sentimiento de superioridad”, la fuerza secreta y potente que nos enfrenta y nos divide.
Cuando nos sentimos y nos creemos superiores a los demás, somos incapaces de vivir y convivir juntos. Y en cuanto ese repugnante sentimiento se apodera de una persona, de un grupo humano, de un país o de una institución, ni las leyes, ni los jueces, ni los tribunales, ni las cosas que nos son más necesarias en la vida, nos sacan del pozo sin fondo en que nos hunde el dichoso sentimiento de superioridad.
Un sentimiento que es tanto más peligroso cuanto de manera más inconsciente se vive. El que se siente superior a los demás, nunca dirá lo que siente. Porque ni se da cuenta, ni puede ser consciente, de lo que lleva en su intimidad más secreta. Cuando el sentimiento de superioridad llega a ser un componente esencial de la identidad de un individuo, de una familia, de un grupo (aunque sea religioso), de un pueblo, de una cultura o de una sociedad, de una nación o de una autonomía, toda esa gente, sea cual sea la superioridad que realmente tiene, esa gente (si saberlo) vive hundida en la mayor de las miserias.
¿Por qué? Porque todos los que se sienten superiores son los agentes más eficaces de la división, de la desigualdad, del desprecio, del odio y de la venganza. Y de todo eso, lo que se sigue es la violencia en cualquiera de sus muchas formas. En todo caso, si no se llega a tanto, a lo que se llega, sin duda alguna y sin más remedio, es a la división que no tiene remedio posible.
Nunca insistiremos bastante en que una de las cosas que más necesita nuestra sociedad es hacer nuestro el convencimiento de que la igualdad, en dignidad y derechos, sólo es posible se siente, se vive y se practica “la ley del más débil” (Luigi Ferrajoli).
Y termino insistiendo y destacando que, en lo que acabo de decir, en eso reside la razón de ser y el motivo por el que, según el Evangelio, Jesús defendió siempre a los débiles, a los niños, los pobres, los enfermos, las mujeres, los extranjeros, los esclavos. Y hasta se hizo amigo de los pecadores y los despreciados. Los muchos problemas, que tenemos y nos abruman en España y en el Mundo, sólo tendrán solución el día que tomemos en serio que nuestra tarea básica y fundamental es acabar, cuanto antes, con los sentimientos de superioridad que arrastramos. Y que, por eso, nos arrastran

Francisco exige a los sacerdotes abusadores entregarse a la justicia


Papa Francisco7El Papa Francisco exhortó a todos los miembros del clero que abusen de menores de edad a entregarse a las autoridades civiles y preparar sus almas para el juicio eterno, además de recalcar que el Vaticano retirará de sus cargos a los sacerdotes que actúen como lobos con el rebaño y pongan así en peligro la credibilidad de toda la Iglesia católica.
El pontífice hizo estas declaraciones el 21 de noviembre en su discurso navideño al aparato burocrático a cargo de la Santa Sede, en un pronunciamiento público que se ha vuelto su oportunidad anual de repudiar los pecados, corrupción y actitud arribista que considera ha infectado a la jerarquía católica.··· Ver noticia ···

jueves, 14 de febrero de 2019

Los Bienaventurados sexto domingo

UN INFORME DENUNCIA QUE CUATRO DE CADA DIEZ RELIGIOSAS HAN SUFRIDO ABUSOS SEXUALES A MANOS DE CURAS Y OBISPOS

col bastante
Doris (Wagner) Reisinger es una joven alemana que, siendo religiosa, sufrió abusos por parte de varios sacerdotes.
Hoy, junto con Rocío Figueroa, es una de las mujeres que están dando voz a religiosas y ex religiosas que denuncian la violencia ejercida por parte de curas y obispos. Una violencia que esta semana ha sido reconocida por el mismísimo Papa Francisco.
A través de Voices of Faith, Wagner y Figueroa abanderan el particular #MeToo de las religiosas contra los abusos de poder, físicos y sexuales, en la Iglesia católica. Un movimiento al que se han sumado, entre otras, la Asociación de Teólogas Españolas.
En conversación con RD, Doris lamenta que el reconocimiento de los abusos por parte de Francisco "haya llegado muy tarde".
Sin embargo, cree que a partir de este momento "muchas más religiosas que han sufrido abusos sexuales se den cuenta de que no están solas y se atreven a hablar", y confía en que, después de reconocer el problema, "el Papa también tome las medidas apropiadas" para un escándalo de proporciones brutales.
"Ha habido casos en los que los sacerdotes dejaron embarazadas a las monjas y luego las obligaron a abortar", denuncia Doris, que aporta datos de un informe de 1998, que apunta que "el 40% de las religiosas han sufrido abuso sexual, el 10% antes de unirse a la vida religiosa y el 30% después".
Doris empezó a sufrir abusos, primero espirituales, y desde 2008 sexuales. "Mi superior entró en mi habitación y me desnudó. Y, a pesar de que le dije que no tenía permiso para hacer esto, me tocó y finalmente me penetró. Esta experiencia me destruyó completamente". Doris tardó dos años en denunciarlo, "y mis superiores decidieron no actuar". En 2011 abandonó la congregación.
Como activista por los derechos de la mujer en la Iglesia, Wagner defiende que las mujeres "deben ser reconocidas como iguales a los hombres". Especialmente en la vida religiosa: "mientras las monjas se vean obligadas a vivir de acuerdo con un ideal de perfecta abnegación y sumisión, y estén viviendo en completa dependencia espiritual y financiera, su vulnerabilidad debe ser reconocida", concluye.
Rocío Figueroa sufrió durante años abusos por parte del vicario del Sodalicio, German Doig, mientras era consagrada de la Fraternidad Mariana de la Reconciliación, de la que llegó a ser superiora. Hoy, esta teóloga peruana abandera, desde Voices of Faith, la lucha por la igualdad de las mujeres, religiosas y laicas, en la Iglesia.
En su opinión, "las mujeres en la Iglesia no tienen presencia institucional. La Iglesia católica está respirando solo con un pulmón y por eso se está ahogando (...). Este no es el verdadero rostro del pueblo de Dios".
Sobre las religiosas, lamenta que "siguen siendo consideradas por el clero como ciudadanas de segunda-clase. Y no sólo eso, han sido explotadas y usadas para perpetuar el clericalismo". "¿Cómo puede ser que en el siglo XXI tengamos congregaciones dedicadas a ser sirvientas de los sacerdotes? Las religiosas deben tener un rol fundamental en la renovación eclesial, ser líderes y participar de la toma de decisiones. Tienen que alzar su voz, como muchas lo están haciendo ya, contra un clericalismo que está aniquilando la belleza de nuestras comunidades eclesiales", denuncia.
"Las mujeres católicas estamos cansadas. ¡Basta ya de una Iglesia patriarcal, basta ya de una Iglesia que parece un club exclusivo de hombres donde las mujeres no cuentan!", señala Rocío, que ve al Papa Francisco como "una oportunidad", un hombre que quiere "escuchar no sólo la voz de mujeres sino la voz de víctimas, que para mí son una voz profética para el futuro de la Iglesia".
Por su parte, la Asociación de Teólogas Españolas ha emitido un comunicado en el que quiere "mostrar su apoyo a todas aquellas mujeres que están en situaciones de violencia, animándolas a que denuncien y que no guarden silencio, para que sea posible que, con su voz, se produzca un esclarecimiento de su situación y una mejora de las condiciones de muchas religiosas en distintas instituciones eclesiales".
"Rogamos que aquellas personas que saben de estos abusos y violaciones los denuncien y acompañen a las víctimas para que no vivan su sufrimiento en soledad", apuntan las teólogas, que animan "al papa Francisco a que acoja esta terrible realidad como una cuestión prioritaria que atender y combatir, ya que es de justicia atender con misericordia a la que no se puede defender".
"Creemos en una Iglesia capaz de trabajar y mejorar sus imperfecciones, reconocer sus debilidades y extralimitaciones, algunas tan terribles como estas. Como teólogas seguimos defendiendo el empoderamiento de las mujeres en la Iglesia, pero esto solo es posible si se respeta su dignidad y su cuerpo. Abusar de otro, una mujer, a través del ejercicio del poder, es inaceptable y antievangélico", concluye la Asociación de Teólogas Españolas.

LA RENOVACIÓN DE LOS MINISTERIOS VA MUCHO MÁS ALLÁ DEL CELIBATO OPCIONAL

col emi robles

Probablemente el Sínodo de la Amazonía será el lugar donde se debata el ministerio de las personas laicas.
Vi en su día, a la vuelta del papa de la JMJ lo que decían algunos periodistas sobre sus palabras en el avión de camino a Roma, entre otras cuestiones sobre el celibato opcional (que él no aprobaría en su pontificado, desde su intención actual) y también otras reflexiones en positivo sobre la propuesta del obispo Fritz Lobinger (de que se pudieran aceptar otros ministerios ordenados) en lugares como la Amazonía u otros.
Difícil abordar este tema de la renovación de los ministerios -que necesitaría varios libros y recoger diferentes aportaciones de diversos sectores de Iglesia- en un avión. Imaginé que lo publicado iba a suscitar reacciones y ya las estoy viendo. Unas con satisfacción y otras con mucha inquietud.
Entiendo bien, por un lado y me parece legítimo, que el papa quiera diferenciar entre lo que pueda ser reflexionado y aprobado en el Sínodo de la Amazonía: ordenación de personas (él especifica que varones) probadas en comunidades vivas y corresponsables, que puedan colaborar con los sacerdotes actuales, trabajado en consenso en las diócesis, frente a lo que muchos podrían entender como que el papa vaya a aprobar que "los curas se puedan casar" que es otra cuestión.
Y también entiendo y comparto que diga que el celibato opcional no es la solución a la pederastia. No dio para entrar en la eclesiología que es básica para abordar el tema de los ministerios. Pero... bueno, el papa dijo lo que él pensaba en ese momento.
Es normal también que se haya suscitado agitación. Está el contexto, que tal vez no era el más adecuado para explicitar ciertos temas (aunque a veces no se pueda evitar) o cómo los periodistas transcriban ciertas cuestiones, máxime cuando hay teología de por medio. Y luego, lo que a cada cual le remueve.
Me hago cargo de la desazón que ha producido la transcripción de las palabras del Papa, no sólo entre los movimientos de reforma de la Iglesia que defienden el celibato opcional, sino entre teólogos/as y pastoralistas que justifican su necesidad, e incluso entre mucho cristiano de base, que, en las encuestas de opinión llevan años apoyando el cambio de la norma que obliga a que exista un único modelo de presbítero célibe (sin entrar en muchas más cuestiones eclesiológicas, sino solo guiándose de su sentido común)
Pero está muy bien diferenciar las cosas.
La propuesta del obispo emérito Fritz Lobinger (ante los miles de comunidades sin Eucaristía en el mundo por falta de sacerdotes y por su inadecuada distribución) es que, en comunidades bien probadas, activas y corresponsables, se ordene a personas laicas, integradas desde hace años en las comunidades, para presidir la eucaristía y para realizar otras tareas que habitualmente estaban asignadas al cura célibe en el formato que venimos conociendo desde la Edad Media. Y que esto se haga en un consenso en las diócesis que lo comunican a Roma para su aprobación.
Exige por tanto, un proceso desde las diócesis. Y creo que lo que el papa dice -si he sabido leer bien entre líneas- es que lo que se puede y se quiere debatir en el Sínodo de la Amazonía es esto y no otra cosa.
En Proconcil hemos explicitado, difundido y profundizado en esta propuesta del obispo Lobinger (recogida en castellano en dos libros que tiene además incluida una aportación teológica,) por su enorme interés, por la eclesiología en la que se basa y por lo bien desarrollada que está desde principio a fin.
Eso no quiere decir que, en su desarrollo no puedan surgir problemas o contradicciones que habrá que solucionar en el contexto. Tampoco quiere decir que vaya a resolver todos los problemas que tiene la Iglesia en relación a los ministerios. Pero este tema no lo voy a tocar, porque necesita mucha amplitud y ya lo haré en su día en un espacio más adecuado.
La principal finalidad (aunque no la única) de estas nuevas formas ministeriales, a las que el papa alude que se podrían permitir, es que no haya comunidades sin Eucaristía. Y ahí es donde el papa cita a Henry de Lubac (aunque el periodista no lo nombre, no sé si el Papa lo nombró o no) hablando de la importancia de la Eucaristía que construye a la Iglesia y se hace en ella.
De manera que la Eucaristía es esencial en la Iglesia y es un bien mayor que una ordenación jurídica que reduce la potestad de presidir la Eucaristía a un modelo de presbítero como el que conocemos. Y esto es lo que, según el Papa, justificaría que en lugares "recónditos" se admitan nuevas formas de ministros ordenados (o no ordenados, pero, en cualquier caso, reconocidos por Roma) que atiendan a las necesidades de las comunidades y en particular a la celebración eucarística, siempre desde su pertenencia a ellas.
Hay personas, sobre todo en la Jerarquía, pero también en algunas comunidades que tienen mucho miedo a que desarrollar una propuesta de renovación de los ministerios sea dar pie a "que los curas se casen" y a cuestionar el sacerdocio célibe de los actuales curas. Y el papa hace bien, desde mi punto de vista en salir al quite de esos temores.
El mismo Lobinger se esfuerza mucho en que los sacerdotes actuales no vean estas nuevas formas ministeriales, alguna de ellas ordenada, como una competencia amenazadora hacia los actuales sacerdotes, o un rebajar su "don celibatario" (que se supone que defienden como libremente aceptado) Ese es un aspecto, que seguramente el Papa ha logrado con esta comunicación.
Pero tampoco es de recibo que la palabra del Papa produzca desazón en aquellos que buscan una renovación de los ministerios. Y seguramente no ha sido esa su intención.
Lo que ocurre es que en la comunicación no bastan las intenciones para garantizar los resultados (porque es un proceso mucho más complejo en el que intervienen muchos factores: instrumentos, personas, lenguajes, contextos, imágenes culturales, etc.).
Hay otro problema añadido que está en la recepción de la palabra del papa (de este y de otros); y es el valor que se le da a la palabra de un papa sin diferenciar mucho en qué contexto se dice esta palabra. No es igual hablar en una entrevista (como sucede con el libro de Fernando Delgado) que hablar en un avión, que hablar en un documento menor, o hablar en una Encíclica...
Y una consideración más. La palabra de un papa sobre una disciplina como la que durante estos últimos siglos nos ofrece un único modelo de presbítero, célibe y formado en los seminario como los conocemos ahora (y esto Francisco lo sabe bien) y máxime este tipo de palabra (breve) en este contexto (de una entrevista en un avión) no es la palabra de la Iglesia.
En el tema del ministerio presbiteral que es clave para la Iglesia y cuya regulación jurídica no es un dogma de fe sino una cuestión disciplinar, tienen que hablar las comunidades y tienen que hablar los teólogos, los pastoralistas y otros expertos acreditados, además de otros obispos, en un clima de conciliaridad y sinodalidad. Y desde mi punto de vista no centrar el tema en el celibato, porque el tema de los ministerios hay que abordarlo desde otro enfoque.
Me parece magnífico que el papa cite a Henry de Lubac como teólogo, hablando de la primacía de la Eucaristía sobre los formatos ministeriales y a un pastoralista y además obispo, como Lobinger, lo que muestra su preocupación y su investigación sobre el tema.
Espero también en la Iglesia la fuerza de una teología que sitúe los dos grandes pilares de la Iglesia en Jesús de Nazareth y la comunidad, en vez de centrarse tanto en los ministros ordenados que deben ser servidores de comunidades verdaderamente eucarísticas.
Confío también en que se siga profundizando (ya lo hacen muchos teólogos) y se difunda ampliamente una teología del Espíritu Santo que acompaña a las comunidades y reparte sus dones en ellas, sin ningún tipo de discriminación, de manera que no queden desatendidas en ningunas de sus necesidades y que no se pierdan dones y carismas. Y en que sepamos alcanzar consensos que agrupen y no dividan a las comunidades.
Mientras esto no se entienda y se practique, de poco valdría que un papa aprobara el celibato opcional. Y el día en el que esto se practique de forma extensa, no habrá un papa que detenga una verdadera renovación de los ministerios. Si alguno lo intentara se expondría a cometer un gran pecado y probablemente a provocar un gran cisma, porque no se puede asfixiar al Espíritu.

Un país de villanos

Redes Cristianas
Jaime Richart jurista y antropólogo 
Es un hecho constatado por su historia que cuanto más condescendientes son las personas consigo mismas y con sus propias bajezas, más intolerantes son con los demás… España, esa España que tantos trajinan encumbrando pasadas glorias y en cuyo nombre se escuda tanto canalla, es un país plagado de villanos….
Para lavar tanto comportamiento descabellado, tanto saqueo de las arcas públicas, tanto abuso de las clases dirigentes durante cuatro décadas, el Estado español, sus gobiernos, su Parlamento y sus jueces vienen optado por la lenidad consigo mismos en la medida que son intolerantes con quienes merecidamente no les respetan. Ninguno de ellos ha estado a la altura de lo que la ciudadanía española esperaba una vez desaparecido el dictador, por inmadurez y por malicia culpable. Pero hace más de un año, los principales protagonistas de la época se han encontrado, si no es que la propiciaron a propósito, con la magnífica ocasión de creer que purgan así sus fechorías con la locura ajena de los independentistas catalanes aguerridos…
Sin embargo, los juristas lo sabemos perfectamente: no hay ley, por dura que sea, que no sea susceptible de ser interpretada, razón por la cual siempre en todo proceso, los hechos de cada proceso que por eso es contradictorio, se argumentan de manera diferente por quienes acusan y quienes defienden al inculpado. Y también sabemos, que no hay norma cuya pena, en el caso de recaer sobre el reo, no pueda ser benévola, razonable o implacable. Y que no hay Constitución que sea tan rígida que no sea capaz de brindar soluciones políticas, sea cual sea el asunto, sea cual sea el conflicto social.
La interpretación de los preceptos es la llave. Sólo un modelo que confunde Constitución y Leyes Fundamentales del Reino franquista, por ejemplo, negará la posibilidad de toda clase de combinaciones posibles para satisfacer la demanda de dos millones de catalanes de un referéndum sobre su estatuto político. Demanda que en el desarrollo de un sistema que el mundo entero imaginaba deseaba transformarse en una democracia avanzada al salir del invierno caudillista, no ha sido atendida nunca por la cerrazón de los gobiernos y del poder judicial que les ha dado cobijo… De nada sirven los ejemplos de Escocia y Québec, de nada sirve las invocaciones a la buena voluntad, de nada sirve recordar a todo el mundo que siempre, sin excepción, poder es querer…
Lo que prueba que España vive una suerte de “modelo” que si formalmente no es dictatorial, su naturaleza, las reacciones internas de la ya ¿vieja? clase política y su desdibujada confusión de poderes permiten sospechar que es más bien una variante de dictadura a la que sólo le falta los ribetes sanguinarios.
En todo caso, sea el referéndum sólo para Cataluña, sea el referéndum para toda la nación, sea la entrada en escena del Estado federal, hay salida a un conflicto territorial provocado por varios factores perfectamente identificables: en primer lugar, la composición delictuosa de los gobiernos y de los dos partidos que se han alternado en el poder durante cuarenta años; en segundo lugar, la degradación del Estado cuyos servidores han trabajado más para que los tres poderes que lo conforman no pudiesen distinguirse fàcilmente entre sí que por la transparencia de su separación; y en tercer lugar, la devaluación del Estatut por el Tribunal Constitucional derivada de todo lo anterior.
Esos tres factores son suficientes para comprenderse que cualquier sociedad de un territorio medianamente avanzado, aunque en su seno existan corruptos, ha de inclinarse mucho más a independizarse del Estado central al que culpa de sus miserias aunque se apreste luego a depurar a sus corruptos, que a soportar tanta podredumbre y tanta humillación por parte de ese mismo Estado.. Un Estado, el español, cuya democracia es también una paradoja o un oxímoron: es el más decadente de Europa sin haber alcanzado nunca la madurez…

Papa, pero no jefe de Estado: 90 años de los Pactos de Letrán


Antonio Aradillas

¿Qué testimonio y ejemplo de pobreza da hoy la Iglesia en su liturgia, en sus palacios episcopales?
Se trata de una cuestión sobre la que mayoritariamente reflexionan ya una buena parte del pueblo de Dios y otros que no descartarían la posibilidad salvadora de serlo algún día.
Papa, o “papá” en lenguaje coloquial, certera y evangélicamente significa “padre-madre” y ya está. “Jefe” es “quien manda o dirige”. “Mandar”,es decir, “ordenar e imponer como obligación”, así como “dirigir” -“cargo directivo”-“llevar hacia un término o lugar señalados”-, son verbos que en religión ni tienen, ni pueden tener “buena prensa”.··· Ver noticia

Hermano Francisco, ¿por qué nos “desinflas” las expectativas de una profunda reforma de la Iglesia?


Jorge Martínez, teólogo

Papa Francisco7“En los últimos años parece que entramos de nuevo en un proceso de involución”
“En ‘esta hora de gracia’, el Espíritu de Jesús nos impulsa a ‘remar mar adentro’, sin miedos ni complejos”
Me he sentido muy ilusionado, esperando, como el anciano Simeón, poder morir en paz, después de haber contemplado la llegada de un pastor que va conducir la Iglesia de Dios por los caminos del Evangelio de Jesús
El 27 de enero, en el vuelo de regreso de la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa comunicó dos declaraciones desconcertantes a los periodistas que lo acompañaban.··· Ver noticia ···

El Papa Francisco a Nicolás Maduro: “incumplió acuerdos”


Papa Francisco7El mensaje papal se encuentra en la Carta de respuesta a la petición de mediación por parte del mandatario venezolano para “tratar de encontrar una salida a la crisis”.
El Papa Francisco recordó al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, que ya en el pasado “lo que se acordó en las reuniones no fue seguido por acciones concretas”, según la carta de respuesta a la petición de mediación por parte del mandatario y que publica este miércoles solo en una mínima parte el diario “Corriere della Sera”.··· Ver noticia ·

Domingo 17 de febrero, 6 Tiempo ordinario – C (Lc 6,17.20-26): Felicidad

José Antonio Pagola


FELICIDAD

Uno puede leer y escuchar cada vez con más frecuencia noticias optimistas sobre la superación de la crisis y la recuperación progresiva de la economía.
Se nos dice que estamos asistiendo ya a un crecimiento económico, pero ¿crecimiento de qué? ¿crecimiento para quién? Apenas se nos informa de toda la verdad de lo que está sucediendo.
La recuperación económica que está en marcha va consolidando e, incluso, perpetuando la llamada «sociedad dual». Un abismo cada vez mayor se está abriendo entre los que van a poder mejorar su nivel de vida cada vez con más seguridad y los que van a quedar descolgados, sin trabajo ni futuro en esta vasta operación económica.
De hecho, está creciendo al mismo tiempo el consumo ostentoso y provocativo de los cada vez más ricos y la miseria e inseguridad de los cada vez más pobres.
La parábola del hombre rico «que se vestía de púrpura y de lino y banqueteaba espléndidamente cada día» y del pobre Lázaro que buscaba, sin conseguirlo, saciar su estómago de lo que tiraban de la mesa del rico, es una cruda realidad en la sociedad dual.
Entre nosotros existen esos «mecanismos económicos, financieros y sociales» denunciados por Juan Pablo II, «los cuales, aunque manejados por la voluntad de los hombres, funcionaban de modo casi automático, haciendo más rígidas las situaciones de riqueza de los unos y de pobreza de los otros».
Una vez más estamos consolidando una sociedad profundamente desigual e injusta. En esa encíclica tan lúcida y evangélica que es la Sollicitudo rei socialis, tan poco escuchada, incluso por los que lo vitorean constantemente, Juan Pablo II descubre en la raíz de esta situación algo que solo tiene un nombre: pecado.
Podemos dar toda clase de explicaciones técnicas, pero cuando el resultado que se constata es el enriquecimiento siempre mayor de los ya ricos y el hundimiento de los más pobres, ahí se está consolidando la insolidaridad y la injusticia.
En sus bienaventuranzas, Jesús advierte que un día se invertirá la suerte de los ricos y de los pobres. Es fácil que también hoy sean bastantes los que, siguiendo a Nietzsche, piensen que esta actitud de Jesús es fruto del resentimiento y la impotencia de quien, no pudiendo lograr más justicia, pide la venganza de Dios.
Sin embargo, el mensaje de Jesús no nace de la impotencia de un hombre derrotado y resentido, sino de su visión intensa de la justicia de Dios que no puede permitir el triunfo final de la injusticia.
Han pasado veinte siglos, pero la palabra de Jesús sigue siendo decisiva para los ricos y para los pobres. Palabra de denuncia para unos y de promesa para otros, sigue viva y nos interpela a todos.

Domingo 17 de febrero de 2019, 6º del tiempo Ordinario


6 del tiempo ordinarioBFundadores de los Servitas (1310)
El texto de Jeremías pertenece a un pequeño bloque compuesto por tres oráculos de estilo sapiencial (Jr 17,5-8; 17,9-10 y 17,11). Jr 17,5-8 parafrasea el Sal 1. Presenta el contraste entre el que confía y busca apoyo en «un hombre» o «en la carne», y el que confía o tiene su corazón en el Señor. Entonces, ¿la invitación es a no confiar en el otro? No. Aquí se entiende hombre como carne, que significa debilidad y caducidad humana manifestada en el egoísmo, la corrupción, etc. Por tanto, la invitación de Jeremías es a no confiar en las autoridades de su tiempo que se han hecho débiles, por no defender la Causa de Dios que son los débiles, sino la causa de los poderosos de su tiempo.··· Ver noticia ···

miércoles, 13 de febrero de 2019

¿FELICES O SACIADOS?

col labrador
Lc 6, 17.20-26
Si leemos el evangelio de este domingo, como si no lo conociéramos, como si fuera la primera vez que llega a nuestras manos, posiblemente nos asombraría su alegría y desenfado. Su lenguaje es directo, concreto y positivo.
Nuestro asombro crecerá aún más si somos capaces de recordar el contexto en el que se escribió. Recordemos también a esas primeras comunidades cristianas que son excluidas, silenciadas, que no tienen ninguna relevancia social ni religiosa e incluso son perseguidas.
¿Cómo es posible que estos hermanos y hermanas logren transmitirnos su testimonio de alegría, de sentirse afortunados, dichosos? Es más, ¿cómo nos explicamos que esta sea su experiencia más profunda? Posiblemente es difícil para nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI, que ponemos tantas condiciones y necesitamos tantas seguridades para sentirnos felices.
Las palabras del texto, sus detalles, nos pueden ayudar a descubrir el mensaje que nos trae el evangelio de hoy.
Jesús, ha bajado del monte, de su encuentro con Dios y “levanta los ojos”, mira a sus discípulos, a las numerosas personas que le siguen de todas las aldeas y ciudades. Y al mirarlos, lo que se le ocurre es llamarlos DICHOSOS.
No les dice lo que deben hacer para serlo, que hubiera “enganchado” con los oyentes. Proclama, grita, que “son dichosos”. Y para que no quede duda, añade dos cosas que nos pueden desconcertar aún más: son dichosos AHORA, en presente. Es distinto a “llegarán a serlo”; tampoco les dice eso de “aguanten que luego…”
Y lo son porque son pobres, hambrientos, tienen lágrimas en los ojos…  esta es su situación y, en esta situación Jesús manifiesta que son felices. ¿Cómo mira Jesús la realidad de los que le rodean? ¿En qué descubre que suyo es el Reino de Dios? ¿Con qué fuerza lo dice para que los que le escuchan sientan que está expresando su experiencia más honda? 
¡La dicha es estar con Él! Sentirse de los suyos, confiar en su amor, sentir su cercanía…  ¿No hemos tenido cada uno de nosotros experiencias similares? ¿No nos hemos sentido dichosos y dichosas en medio de dificultades, críticas, incomprensiones, enfermedades propias o sufrimientos por personas muy queridas? ¿No hemos sentido que más allá de todo eso hay una persona, un amor, una confianza sin medida?
Esta es la fe que nuestros primeros hermanos quieren transmitirnos. Creer en Jesús, confiar en su salvación y su amor, es  fuente de dicha y felicidad, es experimentar ya otro tipo de amor, de relaciones con Dios y con los hermanos. 
Y, por si aún nos quedan dudas,  Lucas, muy didáctico, añade lo que en ningún caso son signos de estar en el camino de la felicidad que da el Reino, de la dicha que da el seguir a Jesús: sentirse saciados, pasarlo siempre bien, que todos hablen bien de nosotros…
Es como si nos dijera: ¡Cuidado con buscar el camino que os prometían ayer los entendidos de la Ley, o la publicidad barata o facilona hoy! Si os sentís saciados, si reís, si no aspiráis a nada más que lo logrado, si todos hablan bien de vosotros… ¡Lloraréis y lo pasaréis mal!
La dicha del Reino no consiste en estar saciados, sino en buscar más: más paz, más justicia, más alegría para todos… ¡porque sabemos que es posible! No consiste en que “lo pasemos bien”, al contrario, lloramos y sufrimos por muchos y por muchas personas y situaciones… La dicha del Reino no se expresa en que todos hablen bien de nosotros, al contrario, apenas nos entenderán, nos pasarán por delante, se burlarán de nosotros, nos excluirán porque con nuestra forma de pensar –la de Jesús– somos una amenaza…
Pero, sin saber muy bien cómo, sin que sea una empresa a conquistar o unas virtudes a conseguir, ahí, en la realidad que vivimos AHORA somos dichosos y nada, ni nadie nos quitará esta alegría, porque sus claves no están en lo que pasa ni en lo que nos pasa.
La clave es la persona de Jesús, nuestra fe en él, nuestra vinculación con él. Todo lo demás, se nos dará por añadidura. Y se nos dará hoy, ahora… ¿nos lo creemos? ¿desbordamos y contagiamos alegría?  
El evangelio de hoy no nos trae un programa moral, ni una explicación teórica sobre la felicidad, nos acerca la experiencia de los primeros cristianos que han encontrado en Jesús su alegría y nos recuerdan que estamos invitados a vivir su misma experiencia. ¿Nos atrevemos?

DICHOSO EL POBRE, NO POR SERLO SINO POR NO CAUSAR POBREZA

col fraymarcos
Lc 6, 17-26
Siempre que tengo que hablar de las bienaventuranzas me viene a la mente la frase de Jesús: “pase de mí este cáliz”. La experiencia que tengo es que ni me entienden los pobres ni me entienden los ricos. Lo grave es que esta actitud tiene la más férrea lógica, porque trato de explicarlas y las bienaventuranzas sobrepasan toda racionalidad. Cualquier intento de aclarar racionalmente su sentido está abocado al fracaso. Sin una experiencia profunda de lo humano las bienaventuranzas son un sarcasmo. Ni el sentido común ni el instinto pueden aceptarlas. Solo desde un profundo sentido espiritual puede tener comprensión y sentido.
Es el texto más comentado de todo el evangelio, pero es también el más difícil. Invierte radicalmente nuestra escala de valores. ¿Puede ser feliz el pobre, el que llora, el que pasa hambre, el oprimido? La misma formulación nos despista porque está hecha desde la perspectiva mítica. Solo desde la perspectiva de un Dios que actúa desde fuera se puede entender “Dichosos los que ahora pasáis hambre porque quedaréis saciados”. Si para mantener la esperanza tenemos que acudir a un más allá, podemos caer en la trampa de dar por buena la injusticia que está sucediendo hoy aquí, esperando  que un día  Dios cambien las tornas.
En los mismos evangelios encontramos ya reflejada la dificultad. Lc dice sencilla­mente: dichosos los pobres. Mt ve la necesidad de añadir una matización: dichosos los pobres de espíritu; dichosos los que tienen hambre y sed de justicia; dichosos los limpios de corazón. Tanto una formula­ción como la otra se puede entender mal. Mal si damos por supuesto que el pobre es dichoso por el hecho de serlo. Mal, si entendemos que al rico le basta con tener un espíritu de pobre, sin que eso le obligue a cambiar su actitud egoísta para con los demás.
Hablar de los pobres, los que nadamos en la abundancia, es ligereza. ¿Qué pasó cuando los realmente pobres empezaron a pensar en el evangelio? Surgió la teología de la liberación, que la institución se apresuró en calificar de nefasta. ¿Es que puede haber un tratado sobre Dios que no libere? Lo que debía preocuparnos es que sigamos haciendo una teología para tranquilizar a los satisfechos, que no libera ni a los opresores ni a los oprimidos. El fallo de esa teología estaba en que creía que liberar a los pobres de su pobreza material era la solución definitiva. Hay que liberar al pobre de su pobreza y al rico de su riqueza.
La Iglesia no debe conformarse con una “opción preferencial por los pobres”. La Iglesia tiene que ser pobre si quiere ser fiel al evangelio. No podemos justificarnos diciendo que la institución puede tener grandes posesiones pero sus dirigentes pueden vivir en la pobreza. Esa dinámica sería posible, pero no es lo que vemos todos los días a nuestro alrededor.
Se proclama dichoso al pobre, no la pobreza. Dichoso, no por ser pobre, sino porque él no es causa de que otro sufra. Dichoso porque a pesar de todos, él puede desplegar su humanidad. Este es el profundo mensaje de las bienaventuranzas. El comunismo sigue creyendo que basta con nivelar materialmente las necesidades de todos los seres humanos, pero eso no es verdadera liberación. Es verdad que el origen del comunismo está en los Hechos de los Apóstoles, pero se hicieron eco solo de la letra olvidando el espíritu. Lo humano solo llegará cuando voluntariamente cada uno se solidarice con todos los demás sin apegarse a nada.
Hay otra consideración a tener en cuenta. Todos somos pobres en algún aspecto y todos somos ricos en otros. Por eso, yo haría una formulación distinta: Bienaventurado el pobre, si no permite que su “pobreza” le atenace. Bienaventurado el rico, si no se deja dominar por su “riqueza”. No sabría decir qué es más difícil. En ningún momento debemos olvidar los dos aspectos. Ser dichoso es ser libre de toda atadura que te impida desplegar tu humanidad.
El colmo del cinismo llegó cuando se intentó convencer al pobre de que aguantara estoicamente su pobreza incluso diera gracias a Dios por ella, porque se lo iban a pagar con creces en el más allá. Tampoco quiere decir el evangelio que tenemos que renunciar a la riqueza para asegurarnos un puesto en el cielo. Debemos renunciar a ser la causa del sufrimiento de los demás. Las bienaventuranzas no son un sí de Dios a la pobreza ni al sufrimiento, sino un rotundo no de Dios a las situaciones de injusticia. Siempre que actuamos desde el egoísmo hay injusticia. Siempre que impedimos que el otro crezca hay injusticia.
Al añadir Lucas ¡Ay de vosotros los ricos!, deja claro que no habría pobres si no hubiera ricos. Si todos pudiéramos comer lo suficiente, nadie nos consideraría ricos. Si todos pasáramos la misma necesidad, nadie nos consideraría pobres. La parábola del rico Epulón lo deja claro. No se le acusa de ningún crimen; No se dice que haya conseguido las riquezas injustamen­te. El problema era no haberse enterado de que Lázaro estaba a la puerta. Sin Lázaro a la puerta, su riqueza no tendría nada de malo. El evangelio no anima a valorar la pobreza en sí, sino a no ser causa del sufrimiento de otro. La pobreza del evangelio hace siempre referencia al otro.
Las bienaventuranzas quieren decir, que, aún en las peores circunstancias que podamos imaginar, las posibilidades de ser no nos las puede arrebatar nadie. Recordad lo que decíamos el domingo pasado: “Rema mar adentro”, busca en lo hondo de ti, lo que vale de veras. Si creemos que la felicidad nos llega del consumir, no hemos descubierto la alegría de ser. Nosotros, al poner la confianza en las seguridades externas, en el hedonismo a todos los niveles, estamos equivocándonos y en vez de bienaventuranza encontra­remos desdicha. Nunca se ha consumido más y sin embargo nunca ha habido tanta infelicidad.
Las bienaventuranzas son ‘la prueba del algodón’ del cristiano. Un cristianismo como capote externo, que busca las seguridades espirituales además de las materiales, no tiene nada que ver con Jesús. Llevamos dos mil años intentando armonizar cristianismo y riqueza; salvación y poder. Nadie se siente responsable de los muertos de hambre. Vivimos en el hedonismo más absoluto y no nos preocupa la suerte de los que no tienen un puñado de arroz para evitar la muerte. Jesús nos dice claramente que, si tal injusticia acarrea muerte, alguien tiene la culpa. Buscar por encima de todo mi seguridad, y si me sobra dar a los demás, no funciona.
Decimos: Yo no puedo hacer nada por evitar el hambre. Tú lo puedes hacerlo todo, porque no se trata de eliminar la injusticia sino de que tú salgas de toda injusticia. No se trata de hacerles un favor a ellos, aunque sea salvarles la vida, se trata de que tú salgas de cualquier inhumanidad. Nosotros, los “ricos”, somos los que tenemos que cambiar buscando esa humanidad que nos falta. Tu salvación está en no ser causa de opresión para nadie sino en ayudar a los demás a salir de toda opresión. Si damos de comer al pobre le salvamos la vida biológica. Si salgo de mi egoísmo, salvo la vida al pobre y me libero de mi inhumanidad.
Las bienaventuranzas ni hacen referencia a un estado material ni preconizan una revancha futura de los oprimidos ni pueden usarse como tranquilizante, con la promesa de una vida mejor para el más allá. Las bienaven­turanzas presuponen una actitud vital escatológica, es decir, una experiencia del Reino de Dios, que es Dios mismo como fundamento de mi propio ser. El primer paso hacia esa actitud es el superar la idea de individualidad que nos lleva al egoísmo, dejar de creer que somos lo que no somos y vivir de ese engaño.

Meditación
Jesús te dice: ¡Eres inmensamente dichoso!
Pero no te has enterado todavía, porque vives en tu falso ser.
Sigues identificándote con tu cuerpo-mente.
Pero eres tu cuerpo, tu mente y Mucho más.
Tu verdadero ser es plenitud.

POBRES Y ODIADOS – RICOS Y ESTIMADOS

col sicre

DOMINGO 6º T.O. - CICLO C
El 27 de enero de 2019, un atentado contra la catedral católica de Sulu (Filipinas) dejó casi treinta muertos y numerosos heridos. A esa comunidad, y a tantas otras perseguidas como ella, les será de consuelo y esperanza el evangelio de este domingo. A quienes vivimos seguros, también nos servirá de estímulo y examen de conciencia el tema que ocupará los tres próximos domingos: el “Discurso de la llanura”, en el evangelio de Lucas.
El Discurso de la llanura (domingos 6º, 7º, 8º)
Hasta ahora, Lucas ha hecho frecuente referencia a la actividad de Jesús como predicador, pero solo ha ofrecido una intervención algo extensa: la de la sinagoga de Nazaret. En ella se enfrentó a todo su auditorio, provocando incluso el deseo de matarlo.
En esta segunda intervención, Jesús se dirige a sus partidarios, pero teniendo presentes a sus enemigos. La primera parte del discurso contrapone a estos dos grupos (domingo 6º). Pero no seguirá una guerra entre ellos. La segunda parte exhorta a amar a los enemigos (domingo 7º). ¿Y cómo comportarse con los amigos, con los otros miembros de la comunidad? La tercera parte responde a esta pregunta recogiendo frases sueltas de Jesús (domingo 8º).
En conjunto, un discurso parecido al “Sermón del monte” del evangelio de Mateo. Mucho más breve, con menos temas, pero de sumo interés y novedad.
Bienaventuranzas y ayes (domingo 6º)
El “Discurso en la llanura”, igual que el “Sermón del monte”, comienza con unas bienaventuranzas. Pero no son ocho, como en Mt, sino cuatro. Las cuatro declaraciones siguientes comienzan con “ay”, término usado por las plañideras en el antiguo Israel para empezar un canto fúnebre. A los cuatro primeros grupos se les promete una vida feliz. A los cuatro siguientes se les anuncia la muerte.
¿Son en realidad ocho grupos o solo dos? La pregunta no es absurda, y la respuesta depende de una palabrita que se repite cuatro veces: “ahora” (nun en griego). Prescindiendo momentáneamente de las declaraciones cuarta y octava, advertimos la siguiente estructura:
Dichosos los pobres,
los que ahora tenéis hambre
los que ahora lloráis
¡Ay de vosotros, los ricos!,
los que ahora estáis saciados
los que ahora reís
No se trata de seis grupos distintos, sino de dos: pobres y ricos, caracterizados por la carencia o abundancia de comida, y por el llanto o la risa.
Pero las declaraciones 4ª y 8ª no hablan de personas distintas. Completan lo dicho de los dos grupos anteriores fijándose en cómo son tratados por “los hombres”.
En resumen, solo tenemos dos grupos: el de los pobres, que pasan hambre, lloran y son odiados; y el de los ricos, saciados y sonrientes, alabados por la gente. Al primero lo tratan mal, como a los antiguos profetas; al segundo bien, como a los falsos profetas.
Pobres y odiados
“Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios”. Sin el matiz: “de espíritu”, que añade Mateo, y que se presta a interminables disquisiciones. Los pobres, sin más. Los que pasan hambre y lloran. Declararlos “dichosos”, precisamente por eso, suena casi a blasfemia. Pero las desgracias no terminan aquí. Al hambre y el llanto se añaden las persecuciones. A diferencia de las primeras declaraciones, muy breves, la cuarta admira por su extensión: “Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas”.
Ahora no hay que esperar a la otra vida para recibir el consuelo. Ya en esta, cuando se experimenta el odio, la exclusión, el insulto, la descalificación, por ser discípulos de Jesús y querer seguirlo, ese mismo día, el cristiano debe alegrarse y saltar de gozo.
¿Está loco Jesús? ¿Es un masoquista consigo mismo y un sádico con sus discípulos? Volviendo a releer el evangelio, en su nacimiento van unidas la suma pobreza (“no había sitio para ellos en la posada”) y la inmensa alegría (“os anuncio un gran gozo”, dice el ángel a los pastores). Al comienzo de su actividad, en Nazaret, experimenta el odio y la exclusión, sin que eso lo desanime. No se trata de locura, masoquismo ni sadismo, sino de una visión distinta de la realidad. Para Jesús, lo esencial no es la situación presente, sino la futura. La primera bienaventuranza promete el Reino de Dios; la cuarta, “una recompensa grande en el cielo”. Aquí, en la tierra, queda el consuelo de ser tratados como los antiguos profetas.
Las primeras comunidades cristianas experimentaron también la pobreza, el hambre y la persecución, sin que esto les impidiese estar alegres. La de Jerusalén debió solicitar la ayuda de comunidades más ricas para poder sobrevivir a la hambruna en tiempos del emperador Claudio. Las comunidades de Macedonia, a pesar de su “extrema pobreza” desbordaban de alegría (2 Corintios 8,2). Y los apóstoles, después ser azotados, “marcharon del tribunal contentos de haber sido considerados dignos de sufrir desprecios por su nombre [de Jesús]” (Hch 5,41).
Aunque he interpretado las cuatro primeras bienaventuranzas como dirigidas a las primeras comunidades cristianas (y a las actuales que se les parecen), esto no excluye la interpretación individual. “Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis” anticipa lo que contará Lucas poco después de dos mujeres que lloran por motivos muy distintos: la viuda de Naim, que ha perdido a su único hijo, y una prostituta anónima necesitada de perdón y de consuelo. Ambas historias tienen un final feliz, ya en esta vida, antes de la llegada del Reinado de Dios.
Ricos y alabados
Algunos pueden pagar 100.000 euros (¡cien mil!) por una noche en un hotel de Macao. Si su presupuesto no da para tanto, puede contentarse con una noche en Cannes por 25.000. Naturalmente, la cena debe pagarla aparte: bastarán 2.000 euros. Y mientras come puede mirar la hora en un reloj que le ha costado dos millones (Cristiano Ronaldo). Son casos extremos, pero hay millones de personas que pueden permitirse una vida de lujo y comodidad.
¿Se refiere el último “ay” a este mismo grupo? “¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros!” No parece que “todo el mundo” hable bien de esas personas, aunque sigan sus andanzas en las revistas del corazón, la televisión y las redes sociales.
Salvadas las distancias, los escribas aparecen en el evangelio de Lucas como ejemplo de personas que desean ser estimadas y amantes del dinero: “Guardaos de los escribas, que gustan de pasear con hábitos amplios, aman los saludos por la calle y los primeros puestos en sinagogas y banquetes; que devoran las fortunas de las viudas con pretexto de largas oraciones. Su sentencia será más severa” (Lc 20,46).
Y que la riqueza puede ser causa de tristeza, ya en esta vida, lo demuestra el episodio del personaje importante incapaz de renunciar a lo que Jesús le pide: “Al oírlo, se entristeció, porque era muy rico” (Lc 18,23).
El mejor comentario: la parábola del rico y Lázaro
A propósito de las tres primeras bienaventuranzas y los tres primeros “ay”, el mejor comentario lo ofrece Lucas en esta parábola. Comienza por el final, por el rico que viste con lujo y banquetea espléndidamente todos los días; sigue el pobre, cubierto de llagas, ansioso de comer las migajas que caen de la mesa del rico.
María alabó a Dios en el Magníficat porque “a los pobres los colma de bienes, y a los ricos los despide vacíos”. Si alguien piensa que eso va a ser en esta vida, se equivoca. Jesús deja que Lázaro muera de hambre, en la miseria. Será después de muerto cuando entre en el Reino de Dios para ser eternamente feliz, mientras el rico suspirará por una simple gota de agua, atormentado para siempre. «¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis.»
¿Está condenado el rico?
La respuesta, de acuerdo con la técnica de Lucas, no la encontrará el lector hasta mucho más adelante, en el episodio de Zaqueo. El rico también es hijo de Abrahán, puede acoger a Jesús en su casa y dar a los pobres la mitad de sus bienes.
Una reflexión
¿Por qué puede expresarse Jesús de forma tan radical, proclamando dichosos a los pobres, los que pasan hambre, los que lloran, los perseguidos? Por dos motivos: 1) porque él también era pobre, vivió de limosna y sufrió persecución hasta la muerte; 2) porque creía firmemente en la recompensa futura en el Reino de Dios, donde quedaría saciada el hambre y enjugado el llanto.
Una advertencia
Las cuatro bienaventuranzas se dirigen a comunidades pobres o a los pobres como Lázaro. Las comunidades ricas o las personas que no carecemos de nada no podemos apropiárnoslas; no podemos utilizarlas para tranquilizar nuestra conciencia pensando en la dicha futura de los pobres.
1ª lectura (Jeremías 17, 5-8)
Se ha elegido por motivos literarios, para indicar que la contraposición de bienaventuranzas y ayes es algo conocido por los profetas, aunque Jeremías usa términos distintos: maldito y bendito. Pero los temas y las metáforas se oponen perfectamente. Es una forma de animar a confiar en Dios, no en los hombres.
2ª lectura (1 Corintios 15, 12. 16-20)
Aunque no está elegida buscando una relación con el evangelio, la esperanza en la resurrección encaja muy bien con la recompensa grande en el cielo de la que habla Jesús.