FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

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COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

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miércoles, 26 de noviembre de 2014

Una Iglesia despierta

Las primeras generaciones cristianas vivieron obsesionadas por la pronta venida de Jesús. El resucitado no podía tardar. Vivían tan atraídos por él que querían encontrarse de nuevo cuanto antes. Los problemas empezaron cuando vieron que el tiempo pasaba y la venida del Señor se demoraba.
Pronto se dieron cuenta de que esta tardanza encerraba un peligro mortal. Se podía apagar el primer ardor. Con el tiempo, aquellas pequeñas comunidades podían caer poco a poco en la indiferencia y el olvido. Les preocupaba una cosa: «Que, al llegar Cristo, nos encuentre dormidos».
La vigilancia se convirtió en la palabra clave. Los evangelios la repiten constantemente: «vigilad», «estad alerta», «vivid despiertos». Según Marcos, la orden de Jesús no es solo para los discípulos que le están escuchando. «Lo que os digo a vosotros lo digo a todos: Velad». No es una llamada más. La orden es para todos sus seguidores de todos los tiempos.
Han pasado veinte siglos de cristianismo. ¿Qué ha sido de esta orden de Jesús? ¿Cómo vivimos los cristianos de hoy? ¿Seguimos despiertos? ¿Se mantiene viva nuestra fe o se ha ido apagando en la indiferencia y la mediocridad?
¿No vemos que la Iglesia necesita un corazón nuevo? ¿No sentimos la necesidad de sacudirnos la apatía y el autoengaño? ¿No vamos a despertar lo mejor que hay en la Iglesia? ¿No vamos a reavivar esa fe humilde y limpia de tantos creyentes sencillos?
¿No hemos de recuperar el rostro vivo de Jesús, que atrae, llama, interpela y despierta? ¿Cómo podemos seguir hablando, escribiendo y discutiendo tanto de Cristo, sin que su persona nos enamore y trasforme un poco más? ¿No nos damos cuenta de que una Iglesia “dormida” a la que Jesucristo no seduce ni toca el corazón, es una Iglesia sin futuro, que se irá apagando y envejeciendo por falta de vida?
¿No sentimos la necesidad de despertar e intensificar nuestra relación con él? ¿Quién como él puede liberar nuestro cristianismo de la inmovilidad, de la inercia, del peso del pasado, de la falta de creatividad? ¿Quién podrá contagiarnos su alegría? ¿Quién nos dará su fuerza creadora y su vitalidad?
José Antonio Pagola
1 Domingo de Adviento – B (Marcos 13,33-37)

•Respuesta frente a la manipulación y la mentira en el programa La Sexta Noche Juan Torres López y Vicenç Navarro


Juan Torres López y Vicenç Navarro
Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla y Vicenç Navarro es catedrático de Políticas Públicas de la Universidad Pompeu Fabra

 A raíz de la petición por parte de la dirección de Podemos de escribir un documento sobre la situación económica y social de España con propuestas para mejorarla y salir de la crisis, hemos recibido una gran hostilidad por parte de gran número de medios de comunicación. Ello nos ha obligado a denunciar públicamente la vergonzosa y antidemocrática manipulación que se ha realizando de nuestro pensamiento y de nuestra trayectoria profesional en tales medios. El último caso se dio la noche del sábado pasado cuando La Sexta emitió un programa aparentemente dedicado a analizar el programa económico de Podemos.
Como viene siendo habitual, con tal de atacar a la nueva formación política y a sus dirigentes en ese programa se nos presentó, en tanto que autores de dicho documento, como personas que no somos, atribuyéndonos posturas que no tenemos y mostrando un gran desconocimiento, no solo de la propuesta que hemos hecho a Podemos (que no se ha hecho pública todavía) sino de nuestro pensamiento.
Cualquier persona que haya leído mínimamente nuestra obra sabe que nuestras posiciones económicas difieren de las que nos fueron atribuidas en dicho programa:
– Nuestra visión de la renta básica no es la de salario ciudadano universal sino la que indica que se establezca el derecho a percibir un ingreso garantizado por parte de todas las personas que por causas ajenas a su voluntad estén en situación de pobreza.
– No es verdad que hayamos propuesto la jubilación a los 60 años. Nosotros proponemos que la jubilación se reconozca como un derecho legal y que se reestablezca a los 65 años con carácter general pero flexibilizando dicho criterio en función de la naturaleza del trabajo realizado, algo que ya existe en países como Estados Unidos.
– Tampoco decimos que la deuda no tenga que pagarse. Sí decimos que debe auditarse y que aquella que se haya generado por medios irregulares o ilegítimos debe renegociarse o, si llegara el caso y como ha ocurrido en otros muchos países incluso avanzados económicamente y momentos de la historia, repudiarla. Y como la experiencia muestra que la inmensa mayoría de la crisis de deuda como la nuestra ha acabado con algún tipo de reestructuración o impago, proponemos que España se prepare para hacer frente a ese tipo de situaciones que, a nuestro juicio, es muy probable que se den, no solo en nuestro país sino también en otros de la Eurozona. Una percepción compartida por otros economistas de gran prestigio como el Premio Nobel Joseph Stiglitz o los directores del prestigioso Center for Economic and Policy Research de Washington Dean Baker y Mark Weisbrot, y sin olvidar que a raíz del problema argentino hasta el FMI prestó apoyo a su gobierno para llevar a cabo la reestructuración.
– Una de nuestras propuestas centrales para reducir el paro y crear empleo es aumentar la masa salarial y la demanda y hacer que el sector público aumente la inversión en la subdesarrollada y subfinanciada infraestructura social. Sabemos, por ejemplo, que si España tuviera una persona de cada cinco, como tenía Suecia en 2010, en los servicios públicos -de los cuales la mayoría son los del Estado de Bienestar- en lugar de una de cada diez, tendríamos más de tres millones y medio de empleos adicionales en nuestro país, eliminando una buena parte del desempleo. Esta inversión se puede financiar si se consigue que los ingresos públicos se correspondan con los estándares de nuestro entorno más avanzado, lo cual a su vez es posible si se combate con eficacia el fraude y la elusión fiscal y se hace una reforma fiscal auténticamente (y no solo nominalmente) progresiva.
– También se ridiculizaron otras dos de las propuestas que venimos defendiendo desde hace tiempo con el fin de garantizar el acceso al crédito de empresas -sobre todo medianas y pequeñas- y familias . Una, en la misma línea que el Premio Nobel Stiglitz, consistente en nacionalizar sectores de la banca en lugar de rescatar tanto a la privada. Y otra, orientada a aumentar el sector bancario público, muy escaso en comparación con el de otros países de la Eurozona.
– España debe ensayar su propio modelo económico y social pero debe aprender de lo que se ha hecho en otros países en donde se ha avanzado más y mejor en la satisfacción de las necesidades de la mayoría de la población. Y creemos que el mayor obstáculo para ello es que los grandes centros de poder económico y financiero tienen en nuestro país una influencia inusitada. De ahí nuestra simpatía hacia los partidos y movimientos que vienen haciéndoles frente para tratar de establecer condiciones de mayor democracia, justicia y bienestar.
Tal y como anunciará o ha anunciado ya la dirección de Podemos, el próximo jueves se hará público el documento que hemos entregado con nuestra propuestas de bases y estratégicas para que colectivamente se desarrollen sus propuestas de gobierno, iniciando así un debate dentro y fuera de tal formación política. Confiamos en que sea de utilidad a toda su militancia y al conjunto de la sociedad, reclamamos un debate plural sobre estos temas económicos y sociales, y rechazamos el discurso descalificador e insultante, agresivo y antidemocrático dominante y que lamentablemente están cultivando la mayoría de los medios de comunicación en España.

DISCURSO DEL SANTO PADRE FRANCISCO AL PARLAMENTO EUROPEO

Texto completo del discurso. Se puede leer mientras se escucha al mismo papa en RTV Vaticana (desde m. 53).
Señor Presidente, Señoras y Señores Vicepresidentes,
Señoras y Señores Eurodiputados,
Trabajadores en los distintos ámbitos de este hemiciclo,
Queridos amigos


Les agradezco que me hayan invitado a tomar la palabra ante esta institución fundamental de la vida de la Unión Europea, y por la oportunidad que me ofrecen de dirigirme, a través de ustedes, a los más de quinientos millones de ciudadanos de los 28 Estados miembros a quienes representan. Agradezco particularmente a usted, Señor Presidente del Parlamento, las cordiales palabras de bienvenida que me ha dirigido en nombre de todos los miembros de la Asamblea.

Mi visita tiene lugar más de un cuarto de siglo después de la del Papa Juan Pablo II. Muchas cosas han cambiado desde entonces, en Europa y en todo el mundo. No existen los bloques contrapuestos que antes dividían el Continente en dos, y se está cumpliendo lentamente el deseo de que «Europa, dándose soberanamente instituciones libres, pueda un día ampliarse a las dimensiones que le han dado la geografía y aún más la historia».[1]
Junto a una Unión Europea más amplia, existe un mundo más complejo y en rápido movimiento. Un mundo cada vez más interconectado y global, y, por eso, siempre menos «eurocéntrico». Sin embargo, una Unión más amplia, más influyente, parece ir acompañada de la imagen de una Europa un poco envejecida y reducida, que tiende a sentirse menos protagonista en un contexto que la contempla a menudo con distancia, desconfianza y, tal vez, con sospecha.

Al dirigirme hoy a ustedes desde mi vocación de Pastor, deseo enviar a todos los ciudadanos europeos un mensaje de esperanza y de aliento.

Un mensaje de esperanza basado en la confianza de que las dificultades puedan convertirse en fuertes promotoras de unidad, para vencer todos los miedos que Europa – junto a todo el mundo – está atravesando. Esperanza en el Señor, que transforma el mal en bien y la muerte en vida.

Un mensaje de aliento para volver a la firme convicción de los Padres fundadores de la Unión Europea, los cuales deseaban un futuro basado en la capacidad de trabajar juntos para superar las divisiones, favoreciendo la paz y la comunión entre todos los pueblos del Continente. En el centro de este ambicioso proyecto político se encontraba la confianza en el hombre, no tanto como ciudadano o sujeto económico, sino en el hombre como persona dotada de una dignidad trascendente.
Quisiera subrayar, ante todo, 
el estrecho vínculo que existe entre estas dos palabras: «dignidad» y «trascendente».

La «dignidad» es una palabra clave que ha caracterizado el proceso de recuperación en la segunda postguerra. Nuestra historia reciente se distingue por la indudable centralidad de la promoción de la dignidad humana contra las múltiples violencias y discriminaciones, que no han faltado, tampoco en Europa, a lo largo de los siglos. La percepción de la importancia de los derechos humanos nace precisamente como resultado de un largo camino, hecho también de muchos sufrimientos y sacrificios, que ha contribuido a formar la conciencia del valor de cada persona humana, única e irrepetible. Esta conciencia cultural encuentra su fundamento no sólo en los eventos históricos, sino, sobre todo, en el pensamiento europeo, caracterizado por un rico encuentro, cuyas múltiples y lejanas fuentes provienen de Grecia y Roma, de los ambientes celtas, germánicos y eslavos, y del cristianismo que los marcó profundamente,[2] dando lugar al concepto de «persona».

Hoy, la promoción de los derechos humanos desempeña un papel central en el compromiso de la Unión Europea, con el fin de favorecer la dignidad de la persona, tanto en su seno como en las relaciones con los otros países. Se trata de un compromiso importante y admirable, pues persisten demasiadas situaciones en las que los seres humanos son tratados como objetos, de los cuales se puede programar la concepción, la configuración y la utilidad, y que después pueden ser desechados cuando ya no sirven, por ser débiles, enfermos o ancianos.

Efectivamente, ¿qué dignidad existe cuando falta la posibilidad de expresar libremente el propio pensamiento o de profesar sin constricción la propia fe religiosa? ¿Qué dignidad es posible sin un marco jurídico claro, que limite el dominio de la fuerza y haga prevalecer la ley sobre la tiranía del poder? ¿Qué dignidad puede tener un hombre o una mujer cuando es objeto de todo tipo de discriminación? ¿Qué dignidad podrá encontrar una persona que no tiene qué comer o el mínimo necesario para vivir o, todavía peor, che no tiene el trabajo que le otorga dignidad?

Promover la dignidad de la persona significa reconocer que posee derechos inalienables, de los cuales no puede ser privada arbitrariamente por nadie y, menos aún, en beneficio de intereses económicos.

Es necesario prestar atención para no caer en algunos errores que pueden nacer de una mala comprensión de los derechos humanos y de un paradójico mal uso de los mismos. Existe hoy, en efecto, la tendencia hacia una reivindicación siempre más amplia de los derechos individuales – estoy tentado de decir individualistas –, que esconde una concepción de persona humana desligada de todo contexto social y antropológico, casi como una «mónada» (μονάς), cada vez más insensible a las otras «mónadas» de su alrededor. Parece que el concepto de derecho ya no se asocia al de deber, igualmente esencial y complementario, de modo que se afirman los derechos del individuo sin tener en cuenta que cada ser humano está unido a un contexto social, en el cual sus derechos y deberes están conectados a los de los demás y al bien común de la sociedad misma.

Considero por esto que es vital profundizar hoy en una cultura de los derechos humanos que pueda unir sabiamente la dimensión individual, o mejor, personal, con la del bien común, con ese «todos nosotros» formado por individuos, familias y grupos intermedios que se unen en comunidad social.[3] En efecto, si el derecho de cada uno no está armónicamente ordenado al bien más grande, termina por concebirse sin limitaciones y, consecuentemente, se transforma en fuente de conflictos y de violencias.

Así, hablar de la dignidad trascendente del hombre, significa apelarse a su naturaleza, a su innata capacidad de distinguir el bien del mal, a esa «brújula» inscrita en nuestros corazones y que Dios ha impreso en el universo creado;[4] significa sobre todo mirar al hombre no como un absoluto, sino como un ser relacional
Una de las enfermedades que veo más extendidas hoy en Europa es lasoledad, propia de quien no tiene lazo alguno. Se ve particularmente en los ancianos, a menudo abandonados a su destino, como también en los jóvenes sin puntos de referencia y de oportunidades para el futuro; se ve igualmente en los numerosos pobres que pueblan nuestras ciudades y en los ojos perdidos de los inmigrantes que han venido aquí en busca de un futuro mejor.

Esta soledad se ha agudizado por la crisis económica, cuyos efectos perduran todavía con consecuencias dramáticas desde el punto de vista social. Se puede constatar que, en el curso de los últimos años, junto al proceso de ampliación de la Unión Europea, ha ido creciendo la desconfianza de los ciudadanos respecto a instituciones consideradas distantes, dedicadas a establecer reglas que se sienten lejanas de la sensibilidad de cada pueblo, e incluso dañinas. Desde muchas partes se recibe una impresión general de cansancio, de envejecimiento, de una Europa anciana que ya no es fértil ni vivaz. Por lo que los grandes ideales que han inspirado Europa parecen haber perdido fuerza de atracción, en favor de los tecnicismos burocráticos de sus instituciones.

A eso se asocian algunos estilos de vida un tanto egoístas, caracterizados por una opulencia insostenible y a menudo indiferente respecto al mundo circunstante, y sobre todo a los más pobres. Se constata amargamente el predominio de las cuestiones técnicas y económicas en el centro del debate político, en detrimento de una orientación antropológica auténtica.[5] El ser humano corre el riesgo de ser reducido a un mero engranaje de un mecanismo que lo trata como un simple bien de consumo para ser utilizado, de modo que – lamentablemente lo percibimos a menudo –, cuando la vida ya no sirve a dicho mecanismo se la descarta sin tantos reparos, como en el caso de los enfermos, los enfermos terminales, de los ancianos abandonados y sin atenciones, o de los niños asesinados antes de nacer.

Este es el gran equívoco que se produce «cuando prevalece la absolutización de la técnica»,[6] que termina por causar «una confusión entre los fines y los medios».[7] Es el resultado inevitable de la «cultura del descarte» y del «consumismo exasperado». Al contrario, afirmar la dignidad de la persona significa reconocer el valor de la vida humana, que se nos da gratuitamente y, por eso, no puede ser objeto de intercambio o de comercio. Ustedes, en su vocación de parlamentarios, están llamados también a una gran misión, aunque pueda parecer inútil: Preocuparse de la fragilidad, de la fragilidad de los pueblos y de las personas. Cuidar la fragilidad quiere decir fuerza y ternura, lucha y fecundidad, en medio de un modelo funcionalista y privatista que conduce inexorablemente a la «cultura del descarte». Cuidar de la fragilidad de las personas y de los pueblos significa proteger la memoria y la esperanza; significa hacerse cargo del presente en su situación más marginal y angustiante, y ser capaz de dotarlo de dignidad.[8]

Por lo tanto, ¿cómo devolver la esperanza al futuro, de manera que, partiendo de las jóvenes generaciones, se encuentre la confianza para perseguir el gran ideal de una Europa unida y en paz, creativa y emprendedora, respetuosa de los derechos y consciente de los propios deberes?

Para responder a esta pregunta, permítanme recurrir a una imagen. Uno de los más célebres frescos de Rafael que se encuentra en el Vaticano representa la Escuela de Atenas. En el centro están Platón y Aristóteles. El primero con el dedo apunta hacia lo alto, hacia el mundo de las ideas, podríamos decir hacia el cielo; el segundo tiende la mano hacia delante, hacia el observador, hacia la tierra, la realidad concreta. Me parece una imagen que describe bien a Europa en su historia, hecha de un permanente encuentro entre el cielo y la tierra, donde el cielo indica la apertura a lo trascendente, a Dios, que ha caracterizado desde siempre al hombre europeo, y la tierra representa su capacidad práctica y concreta de afrontar las situaciones y los problemas.

El futuro de Europa depende del redescubrimiento del nexo vital e inseparable entre estos dos elementos. Una Europa que no es capaz de abrirse a la dimensión trascendente de la vida es una Europa que corre el riesgo de perder lentamente la propia alma y también aquel «espíritu humanista» que, sin embargo, ama y defiende.

Precisamente a partir  de la necesidad de una apertura a la trascendencia, deseo afirmar la centralidad de la persona humana, que de otro modo estaría en manos de las modas y poderes del momento. En este sentido, considero fundamental no sólo el patrimonio que el cristianismo ha dejado en el pasado para la formación cultural del continente, sino, sobre todo, la contribución que pretende dar hoy y en el futuro para su crecimiento. Dicha contribución no constituye un peligro para la laicidad de los Estados y para la independencia de las instituciones de la Unión, sino que es un enriquecimiento. Nos lo indican los ideales que la han formado desde el principio, como son: la paz, la subsidiariedad, la solidaridad recíproca y un humanismo centrado sobre el respeto de la dignidad de la persona.

Por ello, quisiera renovar la disponibilidad de la Santa Sede y de la Iglesia Católica, a través de la Comisión de las Conferencias Episcopales Europeas (COMECE), para mantener un diálogo provechoso, abierto y trasparente con las instituciones de la Unión Europea. Estoy igualmente convencido de que una Europa capaz de apreciar las propias raíces religiosas, sabiendo aprovechar su riqueza y potencialidad, puede ser también más fácilmente inmune a tantos extremismos que se expanden en el mundo actual, también por el gran vacío en el ámbito de los ideales, como lo vemos en el así llamado Occidente, porque «es precisamente este olvido de Dios, en lugar de su glorificación, lo que engendra la violencia».[9]
A este respecto, no podemos olvidar aquí las numerosas injusticias y persecuciones que sufren cotidianamente las minorías religiosas, y particularmente cristianas, en diversas partes del mundo. Comunidades y personas que son objeto de crueles violencias: expulsadas de sus propias casas y patrias; vendidas como esclavas; asesinadas, decapitadas, crucificadas y quemadas vivas, bajo el vergonzoso y cómplice silencio de tantos.
El lema de la Unión Europea es Unidad en la diversidad, pero la unidad no significa uniformidad política, económica, cultural, o de pensamiento. En realidad, toda auténtica unidad vive de la riqueza de la diversidad que la compone: como una familia, que está tanto más unida cuanto cada uno de sus miembros puede ser más plenamente sí mismo sin temor. En este sentido, considero que Europa es una familia de pueblos, que podrán sentir cercanas las instituciones de la Unión si estas saben conjugar sabiamente el anhelado ideal de la unidad, con la diversidad propia de cada uno, valorando todas las tradiciones; tomando conciencia de su historia y de sus raíces; liberándose de tantas manipulaciones y fobias. Poner en el centro la persona humana significa sobre todo dejar que muestre libremente el propio rostro y la propia creatividad, sea en el ámbito particular que como pueblo.
Por otra parte, las peculiaridades de cada uno constituyen una auténtica riqueza en la medida en que se ponen al servicio de todos. Es preciso recordar siempre la arquitectura propia de la Unión Europea, construida sobre los principios de solidaridad y subsidiariedad, de modo que prevalezca la ayuda mutua y se pueda caminar, animados por la confianza recíproca.
En esta dinámica de unidad-particularidad, se les plantea también, Señores y Señoras Eurodiputados, la exigencia de hacerse cargo de mantener viva la democracia, la democracia de los pueblos de Europa. No se nos oculta que una concepción uniformadora de la globalidad daña la vitalidad del sistema democrático, debilitando el contraste rico, fecundo y constructivo, de las organizaciones y de los partidos políticos entre sí. De esta manera se corre el riesgo de vivir en el reino de la idea, de la mera palabra, de la imagen, del sofisma… y se termina por confundir la realidad de la democracia con un nuevo nominalismo político. Mantener viva la democracia en Europa exige evitar tantas «maneras globalizantes» de diluir la realidad: los purismos angélicos, los totalitarismos de lo relativo, los fundamentalismos ahistóricos, los eticismos sin bondad, los intelectualismos sin sabiduría.[10]
Mantener viva la realidad de las democracias es un reto de este momento histórico, evitando que su fuerza real – fuerza política expresiva de los pueblos – sea desplazada ante las presiones de intereses multinacionales no universales, que las hacen más débiles y las trasforman en sistemas uniformadores de poder financiero al servicio de imperios desconocidos. Este es un reto que hoy la historia nos ofrece.
Dar esperanza a Europa no significa sólo reconocer la centralidad de la persona humana, sino que implica también favorecer sus cualidades. Se trata por eso de invertir en ella y en todos los ámbitos en los que sus talentos se forman y dan fruto. El primer ámbito es seguramente el de la educación, a partir de la familia, célula fundamental y elemento precioso de toda sociedad. La familia unida, fértil e indisoluble trae consigo los elementos fundamentales para dar esperanza al futuro. Sin esta solidez se acaba construyendo sobre arena, con graves consecuencias sociales. Por otra parte, subrayar la importancia de la familia, no sólo ayuda a dar prospectivas y esperanza a las nuevas generaciones, sino también a los numerosos ancianos, muchas veces obligados a vivir en condiciones de soledad y de abandono porque no existe el calor de un hogar familiar capaz de acompañarles y sostenerles.
Junto a la familia están las instituciones educativas: las escuelas y universidades. La educación no puede limitarse a ofrecer un conjunto de conocimientos técnicos, sino que debe favorecer un proceso más complejo de crecimiento de la persona humana en su totalidad. Los jóvenes de hoy piden poder tener una formación adecuada y completa para mirar al futuro con esperanza, y no con desilusión. Numerosas son las potencialidades creativas de Europa en varios campos de la investigación científica, algunos de los cuales no están explorados todavía completamente. Baste pensar, por ejemplo, en las fuentes alternativas de energía, cuyo desarrollo contribuiría mucho a la defensa del ambiente.
Europa ha estado siempre en primera línea de un loable compromiso en favor de la ecología. En efecto, esta tierra nuestra necesita de continuos cuidados y atenciones, y cada uno tiene una responsabilidad personal en la custodia de la creación, don precioso que Dios ha puesto en las manos de los hombres. Esto significa, por una parte, que la naturaleza está a nuestra disposición, podemos disfrutarla y hacer buen uso de ella; por otra parte, significa que no somos los dueños. Custodios, pero no dueños. Por eso la debemos amar y respetar. «Nosotros en cambio nos guiamos a menudo por la soberbia de dominar, de poseer, de manipular, de explotar; no la “custodiamos”, no la respetamos, no la consideramos como un don gratuito que hay que cuidar».[11] Respetar el ambiente no significa sólo limitarse a evitar estropearlo, sino también utilizarlo para el bien. Pienso sobre todo en el sector agrícola, llamado a dar sustento y alimento al hombre. No se puede tolerar que millones de personas en el mundo mueran de hambre, mientras toneladas de restos de alimentos se desechan cada día de nuestras mesas. Además, el respeto por la naturaleza nos recuerda que el hombre mismo es parte fundamental de ella. Junto a una ecología ambiental, se necesita una ecología humana, hecha del respeto de la persona, que hoy he querido recordar dirigiéndome a ustedes.
El segundo ámbito en el que florecen los talentos de la persona humana es el trabajo. Es hora de favorecer las políticas de empleo, pero es necesario sobre todo volver a dar dignidad al trabajo, garantizando también las condiciones adecuadas para su desarrollo. Esto implica, por un lado, buscar nuevos modos para conjugar la flexibilidad del mercado con la necesaria estabilidad y seguridad de las perspectivas laborales, indispensables para el desarrollo humano de los trabajadores; por otro lado, significa favorecer un adecuado contexto social, que no apunte a la explotación de las personas, sino a garantizar, a través del trabajo, la posibilidad de construir una familia y de educar los hijos.
Es igualmente necesario afrontar juntos la cuestión migratoria. No se puede tolerar que el mar Mediterráneo se convierta en un gran cementerio. En las barcazas que llegan cotidianamente a las costas europeas hay hombres y mujeres que necesitan acogida y ayuda. La ausencia de un apoyo recíproco dentro de la Unión Europea corre el riesgo de incentivar soluciones particularistas del problema, que no tienen en cuenta la dignidad humana de los inmigrantes, favoreciendo el trabajo esclavo y continuas tensiones sociales. Europa será capaz de hacer frente a las problemáticas asociadas a la inmigración si es capaz de proponer con claridad su propia identidad cultural y poner en práctica legislaciones adecuadas que sean capaces de tutelar los derechos de los ciudadanos europeos y de garantizar al mismo tiempo la acogida a los inmigrantes; si es capaz de adoptar políticas correctas, valientes y concretas que ayuden a los países de origen en su desarrollo sociopolítico y a la superación de sus conflictos internos – causa principal de este fenómeno –, en lugar de políticas de interés, que aumentan y alimentan estos conflictos. Es necesario actuar sobre las causas y no solamente sobre los efectos.
Señor Presidente, Excelencias, Señoras y Señores Diputados:
Ser conscientes de la propia identidad es necesario también para dialogar en modo propositivo con los Estados que han solicitado entrar a formar parte de la Unión en el futuro. Pienso sobre todo en los del área balcánica, para los que el ingreso en la Unión Europea puede responder al ideal de paz en una región que ha sufrido mucho por los conflictos del pasado. Por último, la conciencia de la propia identidad es indispensable en las relaciones con los otros países vecinos, particularmente con aquellos de la cuenca mediterránea, muchos de los cuales sufren a causa de conflictos internos y por la presión del fundamentalismo religioso y del terrorismo internacional.
A ustedes, legisladores, les corresponde la tarea de custodiar y hacer crecer la identidad europea, de modo que los ciudadanos encuentren de nuevo la confianza en las instituciones de la Unión y en el proyecto de paz y de amistad en el que se fundamentan. Sabiendo que «cuanto más se acrecienta el poder del hombre, más amplia es su responsabilidad individual y colectiva».[12] Les exhorto, pues, a trabajar para que Europa redescubra su alma buena.
Un autor anónimo del s. II escribió que «los cristianos representan en el mundo lo que el alma al cuerpo».[13] La función del alma es la de sostener el cuerpo, ser su conciencia y la memoria histórica. Y dos mil años de historia unen a Europa y al cristianismo. Una historia en la que no han faltado conflictos y errores, también pecados, pero siempre animada por el deseo de construir para el bien. Lo vemos en la belleza de nuestras ciudades, y más aún, en la de múltiples obras de caridad y de edificación humana común que constelan el Continente. Esta historia, en gran parte, debe ser todavía escrita. Es nuestro presente y también nuestro futuro. Es nuestra identidad. Europa tiene una gran necesidad de redescubrir su rostro para crecer, según el espíritu de sus Padres fundadores, en la paz y en la concordia, porque ella misma no está todavía libre de conflictos.
Queridos Eurodiputados, ha llegado la hora de construir juntos la Europa que no gire en torno a la economía, sino a la sacralidad de la persona humana, de los valores inalienables; la Europa que abrace con valentía su pasado, y mire con confianza su futuro para vivir plenamente y con esperanza su presente. Ha llegado el momento de abandonar la idea de una Europa atemorizada y replegada sobre sí misma, para suscitar y promover una Europa protagonista, transmisora de ciencia, arte, música, valores humanos y también de fe. La Europa que contempla el cielo y persigue ideales; la Europa que mira y defiende y tutela al hombre; la Europa que camina sobre la tierra segura y firme, precioso punto de referencia para toda la humanidad.

Gracias.

martes, 25 de noviembre de 2014

Formación de Directivos y Pastoralistas, entrega de diplomas


25 de noviembre: Mamá Margarita

                     
- Por: Redacción
25/11/2014 - 43 Vistas 
Rápido recorrido por la vida de Margrita Occhiena y las razones por las que la Iglesia la reconoce como Venerable.

 
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Margarita Occhiena nació el 1 de abril de 1788 en Capriglio (Asti, norte de Italia).Casada con Francisco Bosco, el día 6 de junio de 1812, se trasladó a vivir a I Becchi. Después de la muerte prematura de su marido, en 1817, Margarita, a sus 29 años, tuvo que sacar adelante a su familia, ella sola, en un tiempo de hambruna cruel. Cuidó de la madre de Francisco y de su hijo Antonio, a la vez que educaba a sus propios hijos, José y Juan. Éste último sería sacerdote y el fundador de la Congregación Salesiana.
?Mujer fuerte, de ideas claras, de fe recia, decidida en sus opciones, observaba un estilo de vida sencillo y se preocupó de la educación cristiana de sus hijos. Educó a tres chicos de temperamento muy diferente y más de una vez se vio obligada a tomar decisiones extremas (tal como tener que mandar fuera de casa al más pequeño, Juan, a fin de preservar la paz en casa y ofrecerle la posibilidad de estudiar).
?Corría el año 1848 cuando, con un cariño especial, acompañó a su hijo Juan en su camino hacia el sacerdocio y fue entonces, a sus 58 años, cuando abandonó su casita y tranquilidad en su pueblo y le siguió en su misión entre los muchachos pobres y abandonados de Turín. Aquí, durante diez años, madre e hijo unieron sus vidas con los inicios de la Congregación salesiana. Ella fue la primera y principal cooperadora de Don Bosco y, con su amabilidad hecha vida, aportó su presencia maternal al Sistema Preventivo.

Fue así como, aún sin saberlo, llegó a ser la "cofundadora" de la Familia Salesiana, capaz de formar a tantos santos, como Domingo Savio y Miguel Rúa. Era analfabeta pero estaba llena de aquella sabiduría que viene de lo alto, ayudando, de este modo, a tantos niños de la calle, hijos de nadie. Para ella Dios era lo primero, así consumió su vida en el servicio de Dios, en la pobreza, la oración y el sacrificio. ?Murió a los 68 años de edad, en Turín, un 25 de noviembre de 1856. Una multitud de muchachos que lloraban por ella como por una madre, acompañó sus restos al cementerio.

El 23 de octubre de 2006, Benedicto XVI declaró que “consta que la Sierva de Dios Margarita Occhiena viuda de Bosco, madre de familia, ha ejercitado, heroicamente, las virtudes teologales de la Fe, de la Esperanza y de la Caridad, tanto hacia Dios como hacia el prójimo, así como las virtudes cardinales de la Prudencia, Justicia y Templanza, y otras virtudes anejas a éstas”. Así, Mamá Margarita ha sido declarada Venerable y está en curso el proceso de beatificación de la madre de Don Bosco.

En el decreto que reconoce la heroicidad de sus virtudes, se señala, explicando las razones que han llevado a tal reconocimiento que:

“Mujer fuerte y sabía, justa y firme en sus decisiones, Margarita puso en práctica un régimen de vida sobrio y temperante. En la educación de sus hijos se muestra severa, dulce y razonable. De esta forma logra hacer crecer a los tres muchachos, de carácter muy distinto, pero no los compara entre sí y no mortifica a ninguno.

?Obligada a tomar decisiones hasta cierto punto dramáticas - como el alejamiento de casa del hijo menor para salvar la paz de la familia y para permitirle que estudiara - apoya, con fe y esperanza, las tendencias profesionales de los hijos, ayudándoles a crecer en la generosidad y a ser emprendedores. Acompaña, con amor de madre, a Juan hacia el sacerdocio y, posteriormente, dejando su querida casa de “I Becchi”, lo sigue para estar con los jóvenes pobres y abandonados de Turín. En esta ciudad, durante los diez últimos años de su vida, Margarita se dedica, totalmente a la misión de Don Bosco y a los comienzos de su obra. Es la primera y principal cooperadora salesiana; su caridad práctica se convierte en la inspiración materna del Sistema Preventivo; es, verdaderamente, con-fundadora de la Familia Salesiana, contribuyendo a educar a hijos santos como Domingo Savio y Miguel Rúa.

?Analfabeta, pero llena de aquella sabiduría que viene de lo alto, es la ayuda de muchos pobres muchachos de la calle, hijos de nadie. Siempre pone a Dios en primer lugar, entregándose por él a una vida de pobreza, de oración y de sacrificio.


En definitiva, la gracia de Dios y el ejercicio de las virtudes han hecho de Margarita Occhiena una madre heroica, una educadora sabía y una consejera del naciente Carisma Salesiano. Mamá Margarita es una persona muy sencilla, y además forma parte de aquella aristocracia espiritual, que brilla dentro del extraordinario número de madres santas que viven ante la presencia de Dios y en Dios, con una unión espiritual hecha de silenciosas y, al mismo tiempo, continuas jaculatorias”.

España y Europa suspenden en cooperación


Según el informe AidWatch2014, los incumplimientos en materia de cooperación para el desarrollo minan la credibilidad de España y de Europa
La Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) total de la UE, en 2013, se quedó en un 0,43% de la Renta Nacional Bruta; muy lejos de alcanzar el compromiso del 0,7%

En España, las cifras oficiales hablan de un 0,16% de la RNB, pero si restamos la AOD inflada artificialmente, se dedica apenas el 0,14% de la RNB a la política de cooperación para el desarrollo
- Solo cuatro países europeos alcanzan o superan el 0,7%: Dinamarca (0,80%), Gran Bretaña (0,72%), Luxemburgo (1%) y Suecia (0,90%)
- Es urgente cumplir con los objetivos marcados y asegurar que la ayuda al desarrollo se focaliza realmente en la erradicación de la pobreza.
*****Dossier de prensa con más información en adjunto.
Madrid, 20 de noviembre de 2014. Los análisis realizados por CONCORD (red de ONGD europeas) en su informe AidWatch2014, no dejan lugar a dudas: ni la UE y mucho menos España conseguirán alcanzar el objetivo de destinar el 0,7% de la RNB para cooperación el próximo año. En el caso de la UE, harían falta 41 mil millones de euros más para alcanzar la cifra comprometida.
Por otra parte, las cifras globales de cooperación están artificialmente modificadas por la llamada ayuda inflada (que es aquella que no repercute directamente sobre la erradicación de la pobreza). De esta manera, los fondos totales de la UE que ascienden a 56,5 mil millones de euros, incluyen 5,2 mil millones que no contribuyen realmente al desarrollo; de hecho, en esa partida se incluyen mil millones correspondiente al pago de intereses por préstamos, que hacen que los países receptores acaben pagando más de lo que reciben.
España. Si tenemos en cuenta esta ayuda inflada en las cifras españolas, los porcentajes destinados a cooperación descienden del 0,16% al 0,14%, quedando en niveles similares a países como Grecia, Estonia o Eslovenia. Los recortes en cooperación se arrastran desde hace tiempo. De 2009 a 2013 la AOD cayó en términos reales un 65%, principalmente en forma de subvenciones, lo que significa que en el presupuesto de 2013 de la AECID ha quedado francamente debilitado. Los recursos son tan exiguos que es imposible tener un impacto importante ni aún concentrándose en varios países, tal como recomienda el CAD. Cuando el gobierno alega que no es relevante alcanzar el 0,20% ó el 0,22%, sino que lo importante es establecer los cimientos de las políticas, olvida que sin fondos para consolidar esos cimientos y garantizar resultados poco o nada puede hacerse.
Recomendaciones
- Tanto España como Europa deben recuperar la senda del compromiso con el 0,7%. España debe llegar al menos hasta los niveles de 2009.
- En ambos casos, cualquier gasto que se considere ayuda debe ser transparente y garantizar resultados de desarrollo reales. Debe excluirse la ayuda inflada.
- La participación de las organizaciones de la sociedad civil y de los actores relevantes es imprescindible para conseguir una política efectiva.
- La ayuda debe ser desligada.
- La AOD debe tener como centro la consecución de los objetivos de desarrollo sostenible. 

Frontera Sur. ¿Hasta dónde están dispuestos a llegar?


Paren la reforma de la Ley de Extranjería que pretende legalizar las devoluciones ilegales
El pasado día 21 de octubre el Partido Parlamentario Popular en el Congreso introdujo una enmienda al Proyecto de Ley de Seguridad Ciudadana con el fin de reformar la ley de Extranjería y dar cobertura legal a las denominadas “devoluciones en caliente”, a pesar de ser contrarias a nuestra Constitución, al Derecho comunitario y al Derecho internacional de los derechos humanos.

Dichas prácticas, consistentes en la entrega a Marruecos por la vía de hecho, al margen de los procedimientos legalmente establecidos y sin cumplir las garantías internacionalmente reconocidas, de personas interceptadas en territorio de soberanía nacional, han conmocionado a la opinión pública nacional y manchado la imagen internacional de España. Han sido cuestionadas públicamente con dureza por instituciones como el Defensor del Pueblo, el Consejo General de la Abogacía Española, asociaciones de jueces y fiscales, la Conferencia Episcopal Española, juristas de reconocido prestigio, por la Comisión Europea, así como por organismos internacionales como el Consejo de Europa, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Comité de Derechos Humanos de Naciones Unidas y otros organismos de protección de los derechos humanos. Esta unanimidad en la crítica debería hacer reflexionar a sus señorías sobre el despropósito de semejante enmienda. Conviene no olvidar que, además, estas prácticas han dado lugar a la imputación penal de altos cargos civiles y militares.
A pesar de todo ello, el Ministerio del Interior, a través del Partido Popular en el Congreso, pretende legalizar tales prácticas reformando la Ley de Extranjería mediante de una enmienda a otra ley en un avanzado estado de tramitación: el Proyecto de Ley de Protección de la Seguridad Ciudadana -que a su vez constituye un intolerable intento de cercenar derechos civiles y libertades públicas, criminalizando la protesta social-. Este modo de proceder constituye un auténtico fraude en cuanto excluye la posibilidad de dictamen de los órganos constitucionales e impide el debate político, jurídico y social de una reforma de tan hondo calado, demostrando el nulo talante democrático de sus promotores.
En cuanto al contenido, dicha enmienda no debe prosperar por suponer una clara violación de la Constitución, el Derecho comunitario y de las obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, especialmente en lo que se refiere al ejercicio del derecho al asilo y protección subsidiaria, la prohibición de expulsiones colectivas, el principio de no devolución y los derechos de protección del menor. La entrega a Marruecos de ciudadanos extranjeros por la vía de hecho, sin audiencia, sin identificación, sin resolución individualizada, impide el ejercicio de derechos reconocidos internacionalmente. Además de conllevar el riesgo cierto de incremento de la violencia en la Frontera Sur, supone dinamitar uno de los pilares del Estado de Derecho: el sometimiento de la Administración a la ley y la posibilidad de control judicial de su actuación.

Diputados y Diputadas, Senadores y Senadoras, apelamos a su humanidad. Defiendan los derechos humanos y el cumplimiento de la legalidad internacional. No acompañen al Ministerio del Interior en esta huida hacia delante que compromete la dignidad moral de nuestra sociedad, nos aleja de la civilización y nos despeña por la pendiente de la barbarie. No se conviertan en cómplices del horror. Paren la reforma de la Ley de Extranjería.

Para adherirse a este manifiesto enviar un correo a cordinadora@coordinadoradebarrios.org

Pan, trabajo, techo…dignidad. Jornadas de lucha del 24 al 29 de noviembre


Las MARCHAS DE LA DIGNIDAD volvemos a salir a la calle para gritar bien alto PAN, TRABAJO, TECHO…DIGNIDAD. Salimos a la calle porque nos encontramos ante una situación extremadamente difícil, una situación límite, de emergencia social, que nos convoca a dar una respuesta colectiva y masiva de la clase trabajadora, la mayoría social y los […]··· Ver noticia ···

Comunicado final de la XVII Semana andaluza de Teología: “Seguir a Jesús desde las víctimas”



Procedentes de Andalucía y de otras partes del país, 350 personas hemos compartido esta XVII Semana Andaluza de Teología como espacio cristiano, vivo y comunitario, donde se estimula y celebra nuestra fe en Jesús de Nazaret y se refuerzan con entusiasmo nuestras esperanzas y compromisos por otra sociedad más justa y otra institución-Iglesia más evangélica. Ante la crueldad y sinrazón del lucro insaciable de unas minorías, seguimos creyendo en la razón y justicia de los derechos de las víctimas. En estos dias nos hemos comunicado compromisos personales o locales, pequeños pero transformadores, germen de un modelo alternativo de vivir, de creer en la Sabiduría Divina y de seguir a Jesús. Compromisos que ponen en su eje la compasión solidaria con las víctimas heridas, expoliadas y excluidas.
Sabemos que creer en Dios no es la cuestión clave, sino en qué Dios creemos. Como personas seguidoras de Jesús damos nuestra adhesión-confianza al Dios de Jesús y también al Jesús de Dios. Para ser fieles en esa fe-seguimiento precisamos “volver a Jesús” siempre, para ir por sus caminos con libertad y creatividad, atentos a las sugerencias de su Espíritu, que trasciende y desborda el marco religioso-institucional y se hace sentir en el clamor de los empobrecidos y de las víctimas sociales.
La prioridad de la vida sobre la religión es la consecuencia más radical que brota de las propuestas de Jesús sobre el Reino y también su exigencia más urgente. La mediación esencial entre los seres humanos y Dios es la vida, pues a El lo encontramos en hacer que todas las personas vivan con dignidad y sean respetadas en sus derechos; lo hallamos en el gozo y la alegría de vivir compartidos en igualdad. Siguiendo a Jesús, la orientación esencial de la espiritualidad cristiana consiste en el compromiso con la vida humana: su seguridad, su dignidad, sus derechos y su felicidad. Porque no puede captarse el alcance y la hondura de la fe cristiana si no la vivimos desde el lugar social de las víctimas de la exclusión. Esta opción de seguimiento de Jesús así puede incluso llevarnos a vivirlo al margen de los marcos religiosos instituidos, esos que tantas veces desfiguran, ocultan y dificultan el acceso a su Vida y Mensaje a muchas personas.
Cuando se margina el Evangelio y se avivan la religión, lo sagrado, los ritos, la pertenencia confesional, etc. la institución-Iglesia aparece como netamente religiosa, aliada con los poderes sociales y económicos y también poco o nada evangélica, de modo que se incapacita para mantener viva la memoria subversiva y la propuesta de Jesús y cuanto representa de liberador para las personas. Así pues, el compromiso con las víctimas es expresión ineludible del seguimiento de Jesús.
Nuestra talla ética a nivel colectivo no vendrá medida por el PIB, sino por nuestra radicalidad democrática y comprometida con los prójimos-víctimas. Si observamos solamente nuestra realidad española, continúa la caída de los ingresos familiares y crece el aumento de la desigualdad en el reparto, con hundimiento de las rentas más bajas. El número de hogares sin ingresos en nuestro país supera los 700.000 y de ellos 334.000 hogares andaluces, viven en pobreza severa. Se agudizan sin cesar los procesos que limitan el acceso a derechos y servicios básicos (alimentación, educación, sanidad, vivienda) y la tasa de paro llega a más del 27% de la población activa y entre los jóvenes supera el 50%. La situación laboral es así: menos empleo y más paro, la mayoría de empleos nuevos son de carácter temporal o precarios y con salarios bajos o muy bajos. En síntesis: pobreza creciente y derechos menguantes.
Entre las incontables víctimas del sistema socio-económico imperante tenemos presentes las vidas segadas, prohibidas, perseguidas o expulsadas de miles de personas inmigrantes que no hallan en nuestras sociedades opulentas la acogida hospitalaria y la debida justicia ante sus situaciones de emergencia.
“Hoy tenemos que decir “no a una economía de la exclusión y la desigualdad”. Esa economía mata. Grandes masas de población son excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Vivimos en la cultura del “descarte”: los excluidos no son “explotados”, sino desechos, “sobrantes”. Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres, renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la desigualdad, no se resolverán los problemas del mundo. La desigualdad es la raíz de los males sociales” (Papa Francisco).
Confesamos que seguir a Jesús nos mueve a llevar consigo la esperanza y el impulso de una nueva sociedad con unos valores alternativos a los dominantes. Estamos convencidos/as de que la fe cristiana tiene una irrenunciable dimensión social y pública de la que brota un ineludible impulso hacia el compromiso ético sociopolítico. Nuestra fe cristiana nos da Vida y queremos vivirla como una fe atravesada por el clamor de la justicia, la igualdad y la liberación. “Ahí queremos estar. La llama de la esperanza subversiva sigue viva, a pesar de todo. Queremos cuidar el fuego de indignación y de paz para hacer frente a la codicia insaciable del Mercado –el peor de los terrorismos, la peor de las epidemias- para cuidar mejor de nosotros/as, para cuidar de las hermanas/os que perecen, para cuidar la tierra y la vida amenazada de todos los vivientes, para curar y salvar la Vida. Jesús nos inspira y nos impulsa” (José Arregi).
El Morche-Torrox (Málaga) 21-22-23 Noviembre 2014

La verdadera revolución del evangelio

ecleSALia 25 de noviembre de 2014 
"PREMIO ALANDAR 2011"
LA VERDADERA REVOLUCIÓN DEL EVANGELIO: VIVIR EN IGUALDAD
25 de noviembre MAMEN HERNÁNDEZ COBOS, 

 ECLESALIA, 25/11/14.- «El amor de mi hombre no querrá rotularme y etiquetarme, me dará aire, espacio, alimento para crecer y ser mejor, como una revolución que hace de cada día el comienzo de una nueva victoria. El amor de mi hombre será como un viento fresco llevándose entre nubes de sueño y de pasado, las debilidades que, por siglos, nos mantuvieron separados como seres de distinta estatura». Hoy 25 de noviembre, día internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, grito como Gioconda Belli «Revolución», una revolución que se traduce en cambio y conquista. Hoy me sublevo, conspiro, provoco un motín, construyo mi historia, olvido arcaicas herencias, me pronuncio, me levanto. Nunca más seré dominada, ni controlada, ni nadie sobre mi ejercerá relaciones de poder y desigualdad; huiré de engañosos argumentos, desoiré las excusas, silenciaré las falsas promesas. Exigiré responsabilidades de forma individual y colectiva, al agresor, a quienes rechazan educar en igualdad, a las instituciones que no dotan de los recursos necesarios, a todas las personas que con sus palabras perpetúan comportamientos machistas, a la gente que no incluye sino excluye, a quienes restan y no suman, a las políticas miopes, a esa parte de la iglesia que aún no denuncia con suficiente firmeza y rotundidad todas y cada una de las agresiones que sufren las mujeres. Desde aquí pido a la iglesia que se convierta en la voz de las maltratadas, de las víctimas, que tome las riendas de este fenómeno que atenta contra los más básicos derechos humanos, que incorpore un registro en sus web institucionales, que desde los púlpitos condene con energía cada caso de violencia, que establezca líneas de apoyo, que dote de ayudas específicas, que visibilice todas las prácticas y situaciones que trasgredan su dignidad. Hoy me pongo en pie, y vean, no soy de distinta estatura, no me voy a reinventar, seré lo que soy, una mujer. Seamos capaces de vivir relaciones horizontales, de equidad. 25 de noviembre, hay que prevenir y proteger, la sociedad ha contraído una deuda con nosotras. Y este es el mensaje revolucionario del evangelio, la piedra angular, iguales: «Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús » Gálatas 3:28. (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

lunes, 24 de noviembre de 2014

André Rieu


Si conociéramos los sueños del hombre blanco… Leonardo Boff, teólogo y escritor



La crisis económico-financiera que aflige a gran parte de las economías mundiales ha creado la posibilidad de que los muy ricos se vuelvan más ricos de lo que nunca antes han sido en la historia del capitalismo, lógicamente a costa de la desgracia de países enteros como Grecia, España y otros, y de modo general de toda la zona del euro, tal vez con una pequeña excepción, Alemania. Ladislau Dowbor ( http://dowbor.org), profesor de economía de la Pontificia Universidad Católica de São Paulo (PUC-SP) resumió un estudio del famoso Instituto Federal Suizo de Investigación Tecnológica (ETH) que compite en credibilidad con las investigaciones del MIT de Harvard. En este estudio muestra como funciona la red del poder corporativo mundial, constituida por 737 actores principales que controlan los principales flujos financieros del mundo, ligados especialmente a los grandes bancos y otras inmensas corporaciones multinacionales. Para ellos, la crisis actual es una oportunidad incomparable de realizar el mayor sueño del capital: acumular de forma cada vez mayor y de manera concentrada.
El capitalismo ha realizado ahora su sueño, posiblemente el último de su ya larga historia. Ha tocado techo. ¿Y después del techo? Nadie sabe. Pero podemos imaginar que la respuesta nos vendrá de otros modelos de producción y de consumo sino de la propia Madre Tierra, de Gaia, que, finita, no soporta más un sueño infinito. Ella está dando claras señales anticipatorias, que al decir del premio Nobel de medicina Christian de Duve (véase el libro Polvo Vital: la vida como imperativo cósmico, 1997) son semejantes a aquellos que antecedieron a las grandes destrucciones ocurridas en la ya larga historia de la Tierra (3,8 miles de millones de años). Tenemos que estar atentos pues los eventos extremos que ya estamos vivenciando apuntan a eventuales catástrofes ecológico-sociales, aun en nuestra generación.
Lo peor de todo es que ni los políticos ni gran parte de la comunidad científica ni la población se están dando cuenta de esa peligrosa realidad. Es tergiversada u ocultada, pues es demasiado antisistémica. Nos obligaría a cambiar, cosa que pocos desean. Bien decía Antonio Donato Nobre en un estudio recientísimo (2014) sobre El futuro climático de la Amazonia: «La agricultura consciente, si supiese lo que la comunidad científica sabe (las grande sequías que vendrán), estaría en las calles con carteles exigiendo al gobierno la protección de las selvas y plantando árboles en su propiedad».
Nos falta un sueño mayor que galvanice a las personas para salvar la vida en el Planeta y garantizar el futuro de la especie humana. Mueren las ideologías. Envejecen las filosofías. Pero los grandes sueños permanecen. Ellos nos guían por medio de nuevas visiones y nos estimulan a gestar nuevas relaciones sociales, con la naturaleza y con la Madre Tierra.
Ahora entendemos la pertinencia de las palabras del cacique piel roja Seattle al gobernador Stevens del Estado de Washington en 1856, cuando éste forzó la venta de las tierras indígenas a los colonizadores europeos. El cacique no entendía por qué se pretendía comprar la tierra. ¿Se puede comprar o vender la brisa, el verdor de las plantas, la limpidez del agua cristalina y el esplendor de los paisajes? Para él la tierra era todo eso, no el suelo como medio de producción.
En este contexto piensa que los pieles rojas comprenderían el por qué de la civilización de los blancos «si supieran cuáles son las esperanzas que transmite a sus hijos e hijas en las largas noches de invierno, cuáles son las visiones de futuro que ofrece para el día de mañana».
¿Cuál es el sueño dominante de nuestro paradigma civilizatorio que colocó el mercado y la mercancía como eje estructurador de toda la vida social? Es la posesión de bienes materiales, la mayor acumulación financiera posible y el disfrute más intenso que podamos de todo lo que la naturaleza y la cultura nos pueden ofrecer hasta la saciedad. Es el triunfo del materialismo refinado que alcanza hasta lo espiritual, hecho de mercancía, con la engañosa literatura de autoayuda, llena de mil fórmulas para ser felices, construida con retazos de psicología, de nueva cosmología, de religión oriental, de mensajes cristianos y de esoterismo. Es pura engañifa para crear la ilusión de una felicidad fácil.
Así y todo, por todas partes surgen grupos portadores de nueva reverencia hacia la Tierra, inauguran comportamientos alternativos, elaboran nuevos sueños de un acuerdo de amistad con la naturaleza y creen que el caos presente no es solo caótico, sino generativo de un nuevo paradigma de civilización que yo llamaría civilización de la religación, sintonizada con la ley más fundamental de la vida y del universo, que es la panrelacionalidad, la sinergia y la complementariedad.
Entonces habremos hecho la gran travesía hacia lo realmente humano, amigo de la vida y abierto al Misterio de todas las cosas. Es el camino a seguir.
Traducción de MJ Gavito Milano

La miopía ideológica de la prensa navarra Germán Gorráiz López, analista

Por caos (Khaos o “vacío que ocupa un hueco en la nada”) entendemos algo impredecible y que se escapa a la miope visión que únicamente pueden esbozar nuestros ojos ante hechos que se escapan de los parámetros conocidos pues nuestra mente es capaz de secuenciar únicamente fragmentos de la secuencia total del inmenso genoma del caos, con lo que inevitablemente recurrimos al término “efecto mariposa” para intentar explicar la vertiginosa conjunción de fuerzas centrípetas y centrífugas que terminarán por configurar el puzzle inconexo del caos ordenado que se está gestando y que precisa de la previa metanoia de la sociedad navarra.
El término Metanoia (del griego μετανοῖεν, metanoien), sería “un enunciado retórico utilizado para retractarse de alguna afirmación realizada y corregirla para enfocarla de la manera adecuada a un nuevo contexto “,lo que traducido a la actual coyuntura socio-económica, se traduciría como “transformar la mente para adoptar una nueva forma de pensar, con ideas nuevas, nuevos conocimientos y una actitud enteramente nueva ante la irrupción del nuevo escenario socio-económico ”, lo que implicaría la doble connotación de movimiento físico (desandar el camino andado) y psicológico (cambio de mentalidad tras desechar los viejos estereotipos económicos vigentes en la última década).
El final del proceso supondrá la aparición de un nuevo individuo reafirmado en una sólida conciencia crítica y sustentado en valores caídos en desuso como la solidaridad y la indignación colectiva ante la corrupción e injusticia imperantes y que bajo el lema “prohibido prohibir” generará un tsunami popular de denuncia del déficit democrático, social y de valores de la actual élite dominante e instaurará el caos constructivo que terminará por diluir el opiáceo inhibidor de la conciencia crítica (consumismo compulsivo) y provocará la aparición de un nuevo individuo dispuesto a quebrantar las normas y leyes impuestas por la “monarquía de las tinieblas”, pasos que en cierta medida se darían ya en buena parte del Estado español.
Sin embargo, el necesario cambio de mentalidad o metanoia de la sociedad navarra estaría lastrada por el encefalograma plano de su conciencia crítica, favorecida por una práctica periodística peligrosamente mediatizada por la ausencia de la exégesis u objetividad en los artículos de opinión y por el finiquito del código deontológico periodístico que tendría su plasmación en la implementación de la autocensura y en la sumisión “nolis volis” a la línea editorial de su medio de comunicación y que habrían convertido al periodista en mera correa de transmisión de sus amos.
Edward L. Bernays, sobrino de Sigmund Freud y uno de pioneros en el estudio de la psicología de masas, en su libro “Cristalizando la opinión pública”, desentraña los mecanismos cerebrales del grupo y la influencia de la propaganda como método para unificar su pensamiento. Así,según sus palabras “la mente del grupo no piensa, en el sentido estricto de la palabra. En lugar de pensamientos tiene impulsos, hábitos y emociones. A la hora de decidir su primer impulso es normalmente seguir el ejemplo de un líder en quien confía”. Este es uno de los principios más firmemente establecidos por la psicología de masas, por lo que la propaganda del establishment navarrista será dirigida no al sujeto individual sino al Grupo en el que la personalidad del individuo unidimensional se diluye y queda envuelta en retazos de falsas expectativas creadas y anhelos comunes que lo sustentan.
Conviene recordar que el establishment o élite dominante en Navarra sería “el grupo élite formado por la unión de las sub-élites política, económica, universitaria y mass media de Navarra”, lobbys de presión que estarían interconectadas mediante “una alianza inquieta basada en su comunidad de intereses económicos y amalgamada por la defensa a ultranza de la “unidad identitaria de Navarra” , doctrina que tendría su plasmación práctica en la perpetuación “sine die” del sistema feudal político-económico imperante en Navarra desde la Guerra Civil del 1939. Así, cerca de 100 familias o clanes familiares dominarían todos los centros de poder económico, político, universitario y mediático de la Comunidad Foral, aunque tan sólo serian satélites orbitando en la esfera de gravedad del Opus Dei, élite Alfa que habría fagocitado todas las sub-élites del establishment navarro convirtiendo a la Comunidad Foral en un coto feudal en pleno siglo XXI, es decir, una distopía o utopía negativa donde la realidad transcurre en términos antagónicos a los de una sociedad ideal.
Así, Diario de Navarra, el periódico de mayor difusión del territorio foral y convertido en portavoz oficioso de los postulados del régimen navarrista, habría implementado en la psique de la sociedad navarra el mensaje claro y nítido del establishment navarrista ( “Que vienen los vascos”), mediante la teoría de “la aguja hipodérmica o bala mágica” basada en “inyectar en la población una idea concreta para dirigir la opinión pública en beneficio propio y que permite conseguir la adhesión de los individuos a su ideario político sin tener que recurrir a la violencia”, así como los clichés idiomáticos actualmente vigentes, dando prioridad al uso y promoción de los idiomas español e inglés y quedando el euskera condenado a vivir en su gueto geográfico e ideológico.
Por otra parte, la aparición de Diario de Noticias supuso el finiquito del monocromatismo informativo navarrista dominado por la miopía intelectual e ideológica de Diario de Navarra. Así, ‘Diario de Noticias Navarra’ nació el 8 de abril de 1994 como medio de comunicación de inspiración euskaltzale recogiendo el testigo dejado por su antecesor ‘Navarra Hoy’ y con el objetivo confeso (según reza en su declaración de intenciones) “de ser un periódico abierto a una población navarra dinámica y preocupada por el futuro y en cuyas páginas tengan voz todos los sectores de la comunidad foral” (Nafar Guztion Egunkaria). pero con el paso del tiempo y por contagio mimético de la “derechona mediática”, ha terminado estableciendo muros virtuales e impermeables a toda suerte de opinión ajena a los dictados de la voz de su amo (PNV), sea en forma de cartas al director o de artículos de opinión. Asimismo, bajo la dirección de Joseba Santamaría, se habría producido una sorprendente deriva ideológica que habría tenido tenido como efecto colateral una clara desafección hacia el euskera plasmada en la implementación del monocromatismo idiomático de la lengua castellana en la redacción de sus contenidos, quedando escasas secciones como “raras avis euskéricas” en el infinito páramo castellano en el que se ha convertido el actual ‘Noticias Navarra,’ debido a la estrategia mercantilista de intentar recuperar el segmento de lectores de ‘Diario de Navarra’ tras el divorcio ideológico de Barcina y Jiménez, (votantes o simpatizantes de PSN, IU-EB y Podemos-AhalDugu, de ideología izquierdista y republicana y de mayoritario perfil monolingüe castellano), convirtiéndose de paso en colaborador necesario de la “incesante cruzada del Gobierno navarrista de UPN para lograr la marginación del euskera o vascuence de los medios de comunicación navarros” que tanto habría denunciado en sus páginas.
Respecto al segmento de población de ideología abertzale, el periódico Gara (heredero natural del desaparecido Egin), estaría estigmatizado por el establishment dominante con el anatema recurrente de su “presunta filiación proetarra” y sería la correa de transmisión de la nueva estrella del firmamento abertzale (Bildu), fuerza política que tras fagocitar a los diversos grupúsculos existente en el arco parlamentario (EA y Aralar) podría surgir como segunda fuerza política foral tras las próximas elecciones al Parlamento navarro de Mayo del 2015. Sin embargo, dicho periódico habría asimismo establecido muros virtuales refractarios a toda voz discordante con las directrices del verdadero poder fáctico (Sortu), cuyas líneas maestras serían la inculcación en los militantes abertzales de las bondades de la “cultura de la no violencia” así como la progresiva incorporación del euskera en sus contenidos tanto virtuales como impresos hasta convertirse en un periódico bilingüe, lo que supondrá de paso el finiquito del diario Berria, (heredero del carismático Egunkaria, referente del segmento poblacional euskaldun), no siendo descartable en un futuro mediato la ilegalización por los poderes fácticos del diario Gara junto con otros medios digitales refractarios a la doctrina oficial del sistema dominante como Kaos en la Red.

España: Franquismo S.A Antonio Maestre

Argenpress


(LA MAREA)
En el archivo del diario ABC hay una fotografía del Valle de los Caídos con una anotación en el reverso, en la que se advierte de la necesidad de borrar el cartel de la constructora Huarte que aparece en la imagen. La rúbrica es un perfecto ejemplo para ilustrar cómo las grandes empresas españolas intentan borrar, con la connivencia de los medios de comunicación y los gobiernos de esta democracia, los vestigios de la instrumentalización que hicieron del franquismo para construir su imperio económico. Algunas empresas que cotizan en el IBEX 35, como Gas Natural, OHL o Iberdrola, se lucraron con la represión y el modelo autárquico que impuso el dictador y, a día de hoy, siguen sin reparar a las víctimas. ··· Ver noticia ···

La Iglesia católica, crítica del gobierno de Peña Nieto Bernardo Barranco V.

 Puede ver la información completa en la siguiente dirección:

La tragedia de Ayotzinapa ha catalizado una crisis política sin precedentes en la historia moderna del país. Como resultado, los actores sociales y políticos se realinean o toman distancia de la clase política, agobiada por las protestas y el repudio generalizado que demandan cambios profundos. Uno de los actores que ha manifestado alejamiento a las políticas del actual gobierno de Enrique Peña Nieto es la Iglesia católica mexicana y el propio episcopado. Es necesaria la distinción porque no son sólo los obispos, sujetos visibles, sino diversos sectores eclesiales que han exhibido desacuerdos. Los obispos enviaron un duro mensaje el pasado miércoles 11 de noviembre, con un documento contundente cuyo título es muy revelador: ¡Basta ya! “Ya basta de sangre, de muertes y de desapariciones en el país. No queremos más dolor ni más vergüenza.” ¡Basta ya! es una expresión fuerte que muestra hartazgo e impaciencia de una institución con sapiencia política que intuye la descomposición de estructuras políticas sustentadas en la corrupción, impunidad y simulación.

Además, recibe todo el estímulo de su cabeza, el papa Francisco. Como dicen los propios prelados en su saludo al Papa: “Así, con humildad y compromiso, esperamos brindar al pueblo de Dios y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad las orientaciones que brotan del Evangelio, siguiendo la gran recomendación que su santidad nos dio: el obispo por su pueblo y la cercanía con su pueblo”. Con otras palabras, por una parte, los obispos se sumaron al “clamor generalizado por un México en el que la verdad y la justicia provoquen una profunda transformación del orden institucional, judicial y político” y, por otra, aquí juega el factor Francisco, los obispos tienen el mandato del Papa para desempeñar un papel más crítico y solidario al reclamo popular. Hasta hace apenas dos años, en estas página cuestionábamos la excesiva intimidad entre el nuevo gobierno peñista con el episcopado. Parecía una luna de miel de los obispos en el regreso del PRI a Los Pinos.
La corona fue la reforma al artículo 24 sobre libertad religiosa, un “pacto entre mexiquenses” católicos, por un lado el anterior presidente de la CEM Carlos Aguiar Retes y por otro, el entonces candidato Enrique Peña Nieto. Probablemente muchos obispos se sienten temerosos de estar cuestionando al presidente Peña, porque salen de su zona de confort, pero tienen las exigencias del Papa de que se muevan por la justicia social, por los pobres, por las preocupaciones de los fieles. Los indicios de distanciamiento actual es probable que sean tácticos, pero es relevante aquilatar el movimiento de una institución con gran peso social, que es reacia a percibir inestabilidad social y mucho menos a quebrantar el orden social existente, porque sabe bien que pone en riesgo los privilegios y estatus que ha conquistado. En todo caso, la Iglesia, con experiencia y sabiduría política, su posición, dependerá de cómo sale librado el gobierno y cómo se realinean los actores.
El alejamiento crítico de la Iglesia no surge con la crisis de Ayotzinapa. Viene de procesos anteriores. Los obispos de Michoacán advertían en mayo 2013 de la crisis de inseguridad y violencia en la entidad. El obispo de Apatzingán, Miguel Patiño, advertía: “Los gobiernos municipales y la policía están sometidos o coludidos con los criminales, y cada vez crece el rumor de que el gobierno estatal también está al servicio del crimen organizado, lo que provoca desesperanza y desilusión en la sociedad… Se ha convertido en un Estado fallido en poder del crimen organizado”. La conferencia de superiores mayores de religiosos de México (CIRM) que agrupa a 163 congregaciones religiosas femeninas y 73 masculinas, publicó un comunicado en el que los religiosos expresan su desacuerdo con el modelo económico, lamentan que este modelo esté avalado por leyes contradictorias que favorecen el desvío económico y de poder .
Toman una postura de denuncia, vinculada al cuidado del ambiente, para despertar la conciencia de la necesidad de caminar hacia un modelo de desarrollo alternativo, integral y solidario. La arquidiócesis de México, mediante el semanario Desde la Fe, ha estado cuestionando fuertemente a la clase política por su corrupción e incapacidad. La propia Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), como registramos aquí en mayo de 2014, en un mensaje titulado Por México actuemos, los prelados cuestionan las principales reformas de Peña mediante preguntas. Decían: “Sentimos gran preocupación por el futuro de nuestro país. Por eso, ante las recientes reformas constitucionales aprobadas, hacemos nuestras las inquietudes de nuestro pueblo y nos preguntamos de qué manera serán benéficas, sobre todo para los que han estado permanentemente desfavorecidos”.
Pese a la visita de Peña al Vaticano y de la visita del secretario de Estado Pietro Parolín a México, la relación en 2014 tiende a enfriarse por parte de los actores religiosos locales. Llama poderosamente la atención que en el último mensaje, ¡Basta ya!, los obispos expresan de manera inusual que la única señal de esperanza ante esta crisis nacional es el despertar de la sociedad civil que, como nunca antes en los últimos años, se ha manifestado contra la corrupción, la impunidad y la complicidad de las autoridades. Los obispos con sensibilidad recomiendan: “Creemos que es necesario pasar de las protestas a las propuestas”. Pareciera que mientras toman distancia del gobierno insinúan acercarse a la sociedad, no sólo en términos de denuncias, sino en la elaboración de ideas e iniciativas. Esta es la novedad más significativa, porque hasta hace poco el triángulo de la correlación era diferente: una jerarquía cercana al poder y distanciada de la sociedad civil, en permanentes reclamos y disputas en torno a las nuevas parejas, adopciones, homosexualidad y aborto. La figura triangular se equilibra. ¿Hasta dónde los obispos harán suyos los reclamos sociales?, ¿los prelados interactuarán con organizaciones de la sociedad para elaborar propuestas? Sobre este campo, Raúl Vera, obispo de Saltillo, viene elaborando desde hace meses una propuesta de constitución alternativa, confeccionada por diversos actores sociales.
Fuente: Red Mundial de Comunidades Eclesiales

Esa aristocracia insultante Diego Cañamero, Sindicalista del SAT y activista andaluz

Público

Murió Cayetana Fitz-James, Duquesa de Alba. Una mujer que como persona tiene nuestro respeto, al igual que cualquier ser humano, pero que ha sido la representante más conocida de esa clase de señoritos andaluces que han mantenido en la miseria y el subdesarrollo crónico a nuestra tierra. Una elite social que es responsable directa del drama del desempleo masivo en el medio rural y de la pobreza extrema que hemos sufrido durante siglos. Una clase acomodada, que normalmente vive en Madrid, que acapara más de la mitad de la tierra cultivable de Andalucía, que recibe primas europeas por ello, y que no da trabajo a sus gentes y es culpable de la emigración y la despoblación del medio rural andaluz. ··· Ver noticia