FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA
SAN JUAN BOSCO (Pinchar imagen)

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA
ESTAMOS EN LARREA,4 - 48901 BARAKALDO

BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
ESTE BLOG TE INVITA A LEER TEMAS DE ACTUALIDAD Y DE DIFERENTES PUNTOS DE VISTA Y OPINIONES.




ATALAYA

ATALAYA
ATALAYA ENERO 2025

martes, 2 de octubre de 2012

Mons. G. Casale, arzobispo emérito de Foggia (Italia) remueve el Sínodo: renunciar a la pompa y volver a hablar el lenguaje de los hombres y mujeres de nuestro tiempo.

Roma-Adista.
Entrevista de Valerio Gigante a Mons. G. Casale, Arzobispo emérito de Foggia (Italia)
La soñolienta víspera que precede la celebración, en el Vaticano, del 7 al 28 de octubre próximo, de la XIII Asamblea general ordinaria del Sínodo de los Obispos ha sido rota por la carta abierta que un anciano obispo, Mons. Giuseppe Casale, ha querido dirigir a los padres sinodales exhortándoles a afrontar algunos asuntos urgentes que todavía siguen golpeando las puertas de una Iglesia enrocada en la defensa de su jerarquía y de órdenes que se asientan en anacronismos del pasado.
Se trata, escribe Mons. Casale, de reformas todavía no afrontadas y de citas fallidas con las necesidades espirituales profundas de este tiempo: la pobreza, la colegialidad, el ministerio ordenado, las parroquias, la nueva evangelización, la comunidad de base.
Pero Mons. Casale, arzobispo emérito de Foggia, uno de los pocos exponentes del episcopado italiano firmemente comprometido con la Iglesia conciliar, también llama la atención sobre la necesidad, cada día más urgente, de dar testimonio al pueblo de Dios e, incluso, de un seguimiento radical del Evangelio: “los obispos, juntamente con el Papa, tenemos que empezar a dar ejemplo. Al término del Concilio, muchos obispos pidieron que la Iglesia redescubriera la alegría de la pobreza evangélica. La renuncia al lujo exterior y a los títulos honoríficos, la elección de una vida simple y sin lujo, la asunción de la pobreza de padece tanta gente siguen siendo en la actualidad una meta lejana”.
Sobre los temas de esta carta, publicada hace poco por la editorial la Meridiana con el título “Desgraciado de mí si no anuncio el Evangelio. Reformar la Iglesia. Carta abierta al Sínodo de los Obispos”, hemos hablado con el autor, el obispo Casale.
Valerio Gigante. La colegialidad fue una de las cuestiones más debatidas en el Concilio. Al final de la “Lumen Gentium”, la Constitución en la que se abordaba la función y la organización de la Iglesia, el Papa decidió insertar la célebre “nota explicativa previa” que redujo sustancialmente el alcance de las deliberaciones de la asamblea sobre la colegialidad. Luego vino el Sínodo, que para muchos es una respuesta inadecuada a las demandas que se formularon en la asamblea conciliar. Usted escribe una carta abierta a los participantes en el próximo Sínodo: ¿cree que el Sínodo todavía puede satisfacer la exigencia de una mayor participación del episcopado en el gobierno de la Iglesia?
Mons. G. Casale. La limitación fundamental del Sínodo es su valor exclusivamente consultivo. Sus conclusiones son sometidas a la aprobación del Papa, aprobación que normalmente suele llegar unos cuantos meses después de la conclusión del Sínodo, cuando ya los temas propuestos a su consideración han perdido gran parte de su “urgencia” pastoral.
Gracias también a su composición, el Sínodo, que cuenta con la presencia de personas elegidas por el Papa y de delegados episcopales (representantes de las mayorías de las conferencias episcopales), no siempre recoge las exigencias que realmente vive y formula el Pueblo de Dios. Por eso, más allá de sus buenas intenciones, no proporciona una verdadera fotografía de la auténtica realidad en la que viven las Iglesias locales, de las demandas que proceden de ellas y de sus dificultades pastorales.
Además, la asamblea sinodal acaba siendo una larga maratón oratoria que tiene ocupados a sus delegados durante unos días, desde la mañana hasta la tarde, en complejas discusiones, con intervenciones que se suceden de manera ininterrumpida, en la lengua oficial de la Iglesia, es decir, en latín. Son debates que al final quedan recogidos, de manera deslavazada, en el resumen hecho por la Curia, lo que hace todavía más ineficaces los intentos de sintetizar lo formulado en la asamblea.
Por eso, aunque haya habido tantos Sínodos, generales y continentales, nunca se han visto resultados apreciables. Además, si no es posible una respuesta inmediata a un problema teológico o pastoral urgente, los documentos producidos, que deberían encarnarse en las realidades diocesanas, no pasan de ser, casi siempre, más que papel mojado.
Valerio Gigante. La suya, más que una carta al Sínodo, parecer ser, por los problemas candentes que toca, una carta a la gente…
Mons. G. Casale. Es una carta abierta al Papa, a los participantes en el Sínodo y, sobre todo, al Pueblo de Dios, para despertar entre los creyentes la necesidad y la conciencia de una participación coral en la vida de la Iglesia, por medio de representantes de las comunidades eclesiales locales, comunidades en las que diariamente se viven los problemas que conciernen a los fieles.
Por esto, pongo encima de la mesa, ya desde el inicio de mi carta, las cuestiones a las que me parece que hay que dar respuesta en la Iglesia hoy y de manera urgente.
En primer lugar, el tema de la Iglesia pobre, es decir, el problema de cómo renunciar efectivamente al lujo, al boato, a los títulos y a los privilegios por los que se afanan tantos hombres y estructuras de la Iglesia y cómo interrumpir las relaciones, frecuentemente discutibles, con potencias económicas que gravitan alrededor de la Iglesia y que, a veces, logran condicionar su acción y su gobierno.
Después, pido una colegialidad efectiva: el Papa tiene que ejercer su primacía de manera sinodal. No creo que se debilite el primado del Papa por una mayor implicación de las Iglesias locales; más bien, se enriquecería. Sin embargo, en la actualidad el Papa sólo comparte sus decisiones con los miembros de la Curia romana, una Curia integrada por personas frecuentemente excelentes, pero objetivamente lejanas de la concreta realidad en medio de la que viven las comunidades locales, y al margen de sus ansiedades y desconociendo las esperanzas del Pueblo de Dios.
Está después la cuestión de la búsqueda de la “verdad” que la Iglesia ha de pensar con perspectiva histórica y no con aquella en la que, frecuentemente, habla, que es abstracta y metafísica. La verdad para la Iglesia tiene que ser cada día más la de los pueblos sufrientes que esperan de ella respuestas concretas e inmediatas.
En mi carta también pido ordenar de manera diferente las parroquias: pequeñas iglesias “de condominio”, constituidas por grupos de familias, estrechamente vinculadas al territorio en que se encuentran, de manera que puedan ser signos efectivos y eficaces instrumentos de acción pastoral.
Finalmente, pido la urgente reapertura del diálogo con las comunidades eclesiales de base. Me asombran las atenciones que se están teniendo con los seguidores de Lefebvre y el enorme desinterés, cuando no rechazo y desprecio, por quienes tienen un compromiso diario y encarnado en medio de las contradicciones de la Iglesia y de la sociedad, tal y como sucede en las comunidades de base, a pesar de algunas exageraciones y posiciones radicales que han de ser cuidadosamente evaluadas.
Valerio Gigante. Una parte importante de su carta está dedicada a los “viri probati”, es decir, a ordenar como sacerdotes a varones casados…
Mons. G. Casale. Creo que ha llegado el momento de introducir esta novedad en la Iglesia, y también creo que su exigencia se ha visto fuertemente incrementada en los últimos tiempos; pero en la jerarquía persiste el miedo a que los “viri probati” supongan el fin del celibato. ¡No es así!
El celibato es un regalo, un carisma. El de los “viri probati” es, en cambio, una respuesta a las actuales contradicciones de las unidades pastorales, un expediente administrativo para afrontar únicamente la falta de curas, pero que no aseguran una real y asidua atención pastoral de las comunidades, particularmente de las más pequeñas, con sus riquezas y tradiciones. Las comunidades necesitan un guía que no sea un cura de paso, un “viajero abonado” al reparto de los sacramentos, tan ocupado en la atención a un montón de parroquias y almas que sólo alcanza a consagrar o confesar, a celebrar funerales o bodas.
Se necesitan personas que procedan del interior de las comunidades, hombres casados, con cierta autoridad humana y espiritual que les habilite como personas idóneas para asumir la responsabilidad de ser los “ancianos” (presbíteros) de sus compañeros y capaces de incrementar la vitalidad espiritual de sus hermanos y sus hermanas.
Valerio Gigante. Algunos de los temas que hemos tocado me traen a la mente las palabras de la última entrevista del Cardenal Martini sobre la pobreza en la Iglesia y sobre la Iglesia pobre, y también aquellas otras sobre el retraso de 200 años de la Iglesia. Sin embargo, su visión parece más confiada que la del ex arzobispo de Milán…
Mons. G. Casale. He tenido en grandísima estima a Martini. He sintonizado con él en muchas posiciones que ha ido adoptando a lo largo de los años que ha durado su ministerio episcopal. Él ha finalizado su andadura terrenal con mucho sufrimiento y con un poco de pesimismo respecto a la Iglesia. En su libro “Coloquios nocturnos en Jerusalén” dijo haber soñado muchas veces con una Iglesia que “hace su camino en pobreza y humildad”, “que no depende de los poderes de este mundo”, “que da cabida a las personas capaces de pensar de manera más abierta”, “que anima, sobre todo, a los que se sienten pequeños o pecadores”. “Soñé con una Iglesia joven. Hoy no me queda ninguno de esos sueños”, concluyó.
Su última entrevista, igualmente, está llena de una amargura que nos tiene que hace pensar profundamente.
Pero yo, a pesar de todo, soy un hombre confiado: creo que el Espíritu irrumpirá en esta nuestra Iglesia y nos enseñará una realidad diferente. Por supuesto, hace falta tiempo. Y tener paciencia. Y es muy probable que en esta espera alguien se vea obligado a pagar por el arrojo y valentía de sus posiciones y propuestas. Le ha sucedido a Martini, les ocurrirá a otros obispos.
Es preciso estar dispuestos. Yo lo estoy y busco testimoniar (vendiendo lo poco que tenía y volviendo a vivir en mi primera diócesis, en la de Vallo della Lucania) una Iglesia que redescubre a Jesús pobre entre los pobres y los simples.
Valerio Gigante A cincuenta años de distancia de su inicio, ¿qué decisiones conciliares le parecen más incumplidas, cuando no, traicionadas?
Mons. G. Casale. La pobreza es, duda de ninguna clase, el aspecto más incumplido.
Hoy, más que una Iglesia pobre entre los pobres, vemos diariamente una Iglesia que necesita vestirse en Armani para celebrar pomposamente la liturgia.
¡Estamos volviendo atrás, más que redescubrir la sencillez evangélica!
Si no nos liberamos pronto de la esclavitud del dinero y de hacerle la ola al capitalismo financiero globalizado, el demonio, en lugar de limitarse a difundir su humo, dará zarpazos lacerantes sobre el tejido “apolillado” de esta Iglesia.
Nosotros, los obispos, frecuentemente denunciamos los asaltos que proceden de fuera de la Iglesia, del laicismo y de la secularización. Sin embargo, los auténticos peligros proceden del interior, de una Iglesia que sigue perdiendo la luminosidad y la autenticidad del mensaje evangélico.

Los recortes no llegan a la Iglesia: este año Rouco recibirá 249,2 millones, tres más que en 2011

Rajoy sí ha metido un buen ‘hachazo’ a ONG’s, sindicatos y organizaciones empresariales
La Iglesia Católica es la única que se salva del tijeretazo brutal de los segundos Presupuestos Generales del Estado elaborados por el Gobierno de Rajoy. Uno de los ministerios que sufre un recorte mayor es el de Sanidad, también se recortan las prestaciones por desempleo, pero la Iglesia Católica recibirá más dinero.
La lectura de la letra pequeña de los Presupuestos Generales del Estado va a dar mucho juego y muchas sorpresas negativas. Por ejemplo ya se sabe que la vicepresidenta mintió cuando el pasado viernes dijo que se incrementaba el presupuesto para becas, la realidad es que baja un 6%. Ya nos hemos enterado de que perder dinero en los casinos podrá desgravar y que se autorizará a los ayuntamientos a perdonar hasta un 90% del IB a proyectos de “interés social” o que creen empleo. Estas dos medidas se han aprobado con un único fín: beneficiar al empresario norteamericano ultraconservador que impulsa el proyecto Eurovegas en Madrid. La conclusión es clara: más casinos y menos educación, esta es la filosofía del PP para el futuro de España.
Sanidad es uno de los ministerios más castigados por los recortes y es precisamente el departamento más necesario para los más desvafoveridos en tiempos de crisis. Los Presupuestos meten otro hachazo a la Dependencia, con lo que el PP prácticamente se carga este derecho y de nuevo se castiga a los más débiles. La Cultura y las obras públicas quedan prácticamente a cero.
La Iglesia Católica, la única beneficiada con los Presupuestos
Es más que evidente la afinidad ideológica y política del PP con la Iglesia Católica, y mientras el Gobierno de Rajoy mete un buen hachazo a las ONGS, organizaciones sindicales y empresariales, la Conferencia Episcopal española seguirá enviando sus buenos dineros a El Vaticano.
La lectura de los Presupuestos tiene trampa, porque el Gobierno congela las entregas a cuenta, lo que le da cada mes, pero en la asignación recogida en la previsión anual del Impuesto de la Renta de las Personas Físicas (IRPF) se pone más dinero.
De esta foma el Gobierno entregará cada mes a la Iglesia Católica 13,2 millones de euros, la misma cantidad que en 2012, pero cuando se observa la asignación prevista para todo el año se reflejan 249,2 millones de euros para el año que viene, 3,2 millones más que este año.
Si se le pregunta al Gobierno por este dato, se pueden imaginar la respuesta: la culpa la tiene Zapatero que modificó el sistema de financiación. Falso, Zapatero rebajó el dinero que se entregaba mensualmente y el grueso de la financiación vendría de lo que los ciudadanos aportaran libremente en la casilla correspondiente de la declaración de la renta.

¿Y la iglesia? ¿Qué hace la Iglesia católica?

Julián Casanova, catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza

Con la educación y las finanzas a salvo, ¿para qué descender a los problemas mundanos?
La posición de la Iglesia católica en la España actual presenta una fotografía contradictoria. Por un lado, su jerarquía continúa atrincherada en los enormes privilegios que en materias de educación y financiación heredó de la dictadura franquista y consolidó en la democracia. Por otro, una creciente proporción de ciudadanos ha abandonado las tradicionales prácticas religiosas, confirmando que ni siquiera en la católica España el catolicismo se ha mostrado inmune al proceso moderno de secularización.
Resulta muy significativo, a la luz de esa fotografía contradictoria, que la parte poderosa y dominante de la Iglesia, ante el descrédito de la política y el empobrecimiento y desprotección de un amplio sector de la población causados por la crisis, no reaccione como una fuerza de integración. Quizá nuestra historia más reciente ayude a explicarlo. La jerarquía eclesiástica nunca creyó en los valores de la soberanía popular, el fortalecimiento de la sociedad civil y de las libertades democráticas. Por eso hoy es más una fuerza de fragmentación que de unión.
La Iglesia experimentó importantes cambios en la última década de la dictadura de Franco. La opinión y práctica católica comenzó a ser más plural, con curas y creyentes que hablaban de democracia y socialismo, que se comprometían con los más desfavorecidos y desafiaban al aparato político del régimen y a sus manifestaciones más represivas. Ya no era solo la Iglesia de la cruzada, la que había intentado recatolizar España a golpe de cárcel, moral reaccionaria y valores tradicionales.
Con el fin de la dictadura y la transición a la democracia, la religión perdió peso a la hora de determinar las opciones morales y políticas. La jerarquía eclesiástica pareció asumir el fin de la confesionalidad y centró toda su atención en la protección de las finanzas y de sus derechos frente a la educación pública. Reformar lo necesario, pero preservando sus privilegios.
Su declive como religión organizada, sin embargo, hizo reaccionar al sector más conservador, que reclamó un código moral más estricto. Contrariamente a los que muchos creían o los últimos años del franquismo parecían presagiar, la Iglesia derivó hacia posiciones más fundamentalistas, plasmadas en la condena de cualquier forma de pluralismo, intelectual, social o religioso. Los cristianos más progresistas desertaron. Y aquella Iglesia que resistió a la dictadura y a la jerarquía franquista, que defendió el compromiso con la justicia social y los derechos humanos, quedó para el recuerdo, ecos de rebeldía de otros tiempos.
No reclama políticas al servicio de los ciudadanos, que se propongan la redistribución de los recursos sociales
La Iglesia emprendió importantes batallas en los años de Gobierno de Rodríguez Zapatero, frente al aborto y los matrimonios homosexuales, el reconocimiento de las víctimas del franquismo, que “abría viejas heridas”, y, sobre todo, contra la Ley Orgánica de Educación (LOE), donde unió la defensa de la religión con su peculiar concepto de la libertad de enseñanza.
Las declaraciones de los representantes de la Iglesia católica en esos ocho años podrían recopilarse en un manual de cómo utilizar el engaño y la propaganda para auxilio espiritual y material de la derecha política. La Iglesia desplegó toda su infantería y la puso al servicio del Partido Popular. El objetivo: echar a Rodríguez Zapatero, a los socialistas y recuperar las riendas del poder.
La Iglesia encontró un auténtico filón en lo que los obispos denominaban “intolerancia del laicismo que promueve el Gobierno”. Por ahí atacó una y otra vez, para defender sus privilegios, hasta que el enemigo desapareció.
Y para no quedarse solo en declaraciones y palabras, invitó a los católicos a manifestarse. Porque tocar a rebato y manifestarse contra los Gobiernos de izquierda fueron comportamientos habituales de la Iglesia, durante la Segunda República y durante la democracia actual. Una forma de resistir a los cambios, aunque la democracia, sus gobiernos y sus instituciones, le han dado a la Iglesia católica un trato exquisito. No hay ningún otro país democrático en el que la enseñanza privada católica, concertada la llaman ahora, cuente con el apoyo y financiación que tiene en España.
Ahora, sin embargo, que la sociedad civil se rearma frente a las políticas del Partido Popular, cuando el Estado ya no quiere actuar como dispositivo de seguridad frente a los amos del capital y a la desigualdad excesiva, la jerarquía eclesiástica guarda silencio o predica la resignación ante lo que el Gobierno de Mariano Rajoy impone como inevitables recortes.
No necesita reconvertirse o adaptarse a los tiempos de crisis y penuria, distanciada de las protestas contra la corrupción y el enriquecimiento fácil, contra los bancos y los especuladores, que tienen mucha más fuerza que los parlamentos y que los órganos de representación popular.
No reclama políticas al servicio de los ciudadanos, que se propongan la redistribución de los recursos sociales. El integrismo se impone. Y con la educación y las finanzas a salvo, ¿para qué descender a los problemas mundanos?

“Euskarakoldo”, una web para familiarizarse con el euskera

La web “euskarakoldo” iba destinada inicialmente a los alumnos que asisten a clases de apoyo de euskara en el colegio del autor, pero otros muchos usuarios están accediendo a ella, o sus diversas versiones, a nivel particular o desde otros colegios y academias. En ella se ofrecen numerosos ejercicios desde el nivel más inicial hasta el correspondiente a 4º de ESO, modelo B.
En cada tema, se expone brevemente la teoría, se ofrece el vocabulario que se va a utilizar en ese tema y se presentan ejercicios variados sobre el mismo.
Los ejercicios se pueden trabajar directamente sobre la pantalla o descargarlos e imprimirlos para realizarlos sobre papel. También se pueden enviar por correo electrónico a la siguiente dirección:  euskarakoldo@yahoo.es  y se recibirán ya corregidos.
La mayoría de estos ejercicios se presentan también en formato “autocorregible”: el programa indica si está bien o mal el ejercicio y ofrece la respuesta correcta. Puede servir como autoevaluación.
Se puede acceder a la web desde aquí o desde el banner habilitado en la “home” de Salesianosbilbao.com

El gobierno está preparando una nueva ley que podría convertirnos a muchos en criminales

Queridos amigos y amigas en España,



El gobierno está preparando una nueva ley que podría convertirnos a muchos en criminales, imponiendo severos castigos incluso por la convocatoria o mera difusión de sentadas pacíficas u otras acciones no violentas. Solo un clamor ciudadano sin precedentes puede frenar este ataque a nuestro derecho a reunirnos y protestar pacíficamente -- firma la petición y compártela con todo el mundo:

Firma la petición
En estos momentos, el gobierno está preparando una nueva ley que podría convertirnos a muchos en criminales de la noche a la mañana. Solo un clamor ciudadano sin precedentes puede frenar este ataque al corazón de nuestra democracia.

Con la excusa de combatir algunos incidentes violentos aislados durante manifestaciones contra la corrupción y los brutales recortes, el gobierno está impulsando una reforma que podría criminalizar ciertos actos de protesta pacíficos -- ¡incluyendo la invitación a participar en dichas acciones a través de redes sociales como Facebook! No hay tiempo que perder. El gobierno sabe que no puede permitirse un mayor desgaste frente a la opinión pública, y una enorme presión ciudadana puede hacerles abandonar sus planes antes de que la ley llegue al Parlamento.

Firma la petición pidiéndoles al Presidente Rajoy y al Ministro Gallardón que garanticen nuestro derecho a reunirnos y protestar pacíficamente -- cuando alcancemos las 200.000 firmas entregaremos nuestro mensaje en un muro móvil con el nombre de todos los firmantes por las calles de Madrid:

http://www.avaaz.org/es/protestar_no_es_criminal_10/?bRRkHab&v=18330

Durante el último año y medio, millones de ciudadanos se han manifestado pacíficamente en todo el país contra la corrupción, el fraude fiscal, las estafas bancarias, y las mentiras de los líderes políticos que están despedazando nuestros derechos y servicios públicos. Pero en lugar de actuar contra los culpables, el gobierno busca silenciar a los que les señalan con el dedo.

El borrador de anteproyecto de ley al que AVAAZ ha tenido acceso confirma que el gobierno busca darle otra vuelta de tuerca a la ciudadanía. Es especialmente alarmante la posible modificación del artículo 559 del Código Penal, que podría suponer penas de prisión para la convocatoria o difusión a través de email, facebook o twitter de una sentada no violenta o una "performance" humorística contra la corrupción o el fraude, si las autoridades considerasen que se habían producido desórdenes públicos, como cortes de tráfico.

Más allá de posicionamientos partidistas, nos encontramos ante una peligrosa amenaza contra el libre ejercicio de nuestros derechos. Destacadas asociaciones de jueces y abogados han criticado la desproporcionalidad de estos castigos y la inseguridad jurídica que crearía para los ciudadanos en general y para organizaciones de campañas como Avaaz.

Ahora, el anteproyecto de ley se encuentra en fase de preparación, y una enorme protesta pública podría arrojar luz sobre esta descabellada reforma legislativa y forzar a los líderes del PP a retirarla antes de su tramitación parlamentaria. Alcemos nuestras voces en contra de esta siniestra amenaza más propia de una dictadura -- firma la petición y compártela con todos tus amigos:

http://www.avaaz.org/es/protestar_no_es_criminal_10/?bRRkHab&v=18330

Miembros de Avaaz en Brazil, Italia y en otros lugares del mundo han luchado, y logrado importantes victorias legislativas, contra la corrupción, la censura y el abuso de poder. No permitamos aquí este tremendo hachazo a nuestro derecho de expresión y de reunión, pilares de nuestra democracia.

Con esperanza y determinación,

Luis, Alex, Patricia, Laura, Alice, Ricken, Pascal y el resto del equipo de Avaaz


MÁS INFORMACIÓN

Código Penal Gallardón: la criminalización de la resistencia social (El Diario):
http://www.eldiario.es/zonacritica/Codigo-Penal-Gallardon-criminalizacion-resistencia_6_48705170.html

El Gobierno planea restringir el derecho de manifestación (Público):
http://www.publico.es/espana/443289/cifuentes-aboga-por-cambiar-la-ley-para-modular-el-derecho-de-manifestacion

Asociación Libre de Abogados reclama el cese inmediato de la criminalización de activistas del 25S (ALA):
http://ala.org.es/ala-reclama-el-cese-inmediato-de-la-criminalizacion-de-activistas-del-25s/

Protestar no es un crimen, blog 3500 millones (El País):
http://blogs.elpais.com/3500-millones/2012/10/protestar-no-es-crimen.html#more

Jueces para la Democracia acusa a la Delegación del Gobierno en Madrid de "criminalizar" el 25S y coartar "derechos fundamentales" (Jueces para la Democracia):
http://www.juecesdemocracia.es/txtComunicados/2012/22septiembre12.htm

Borrador de Anteproyecto de Ley Orgánica por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal:
http://www.ub.edu/dpenal/CP_REFORMA_17_7_12.pdf

"Fui a decirles que están gobernando de espaldas al pueblo", José Cosín, abogado detenido el 25-S (ElDiario.es):
http://www.eldiario.es/sociedad/autentica-persecucion-politica_0_52495129.html

Aguinaldo 2012 del Rector Mayor. "Conociendo e imitando a Don Bosco"

lunes, 1 de octubre de 2012

TALLERES FORMATIVO-CULTURALES PARA ADULTOS EN HORARIO DE MAÑANA Y TARDE Salesianos Deusto




  Se ruega a todos los interesados en los Talleres que asistan a la REUNIÓN INFORMATIVA que tendrá lugar el día 04 DE OCTUBRE a las 16:00h en la Secretaría del Centro, al objeto de informar sobre la NUEVA INSCRIPCIÓN Y MATRÍCULA en los mismos.

OCTUBRE 2012

Taller de Dibujo y Pintura: 2 días por semana. Comienzo el lunes 15 a las 15:45h y el miércoles 17 a las 18:30h.
Taller de Manualidades: 1 día a la semana. El taller comenzará el lunes 15 a las 17:30h.
Taller de Euskera: 1 día a la semana a las 16:00h.
Taller de Arte y Vida: 2 martes al mes.
Taller de Cocina: 2 martes al mes.
Taller de Inglés: los miércoles.
Taller de Aeróbic: 2 jueves al mes.
Taller de Interculturalidad: 2 jueves al mes
Taller de Informática: 2 jueves al mes
Taller de Relajación: 1 día al mes
Taller de Risoterapia: 1 día al mes
Taller de Teología, Visitas Guiadas


Día 11 martes - Hora 8,30 h.                     Romería hasta Nuestra Señora de Begoña quedamos en la puerta del colegio Salesianos Deusto                                       

Día 20  Sábado – Hora: 10:00h               Comienzo curso de las ADMAS con la participación del coro del  Miren Laguntzaile Abesbatza


Bolsa de trabajo: si necesitas trabajar o necesitas una persona de confianza no dudes en llamar  944471019
   
Si quieres compartir con nosotros/as tus conocimientos sobre algún tema no dudes en llamar (Tfno. 944471019)

El IV Reich y el futuro de Europa

Cuando por toda Europa se extiende la impresión de que todos, de una manera o de otra, dependemos de la señora Merkel; y cuando al Bendesbank se le aplica el adjetivo de “todopoderoso”, que hasta ahora se le aplicaba sólo a Dios, a uno le da por pensar que lo del IV Reich va en serio y ya está en marcha.
Como es bien sabido, antiguamente la idea de “imperio” (Reich) estaba relacionada con el hecho de ampliar fronteras y dominar pueblos por el poderío de los ejércitos y la destreza política de los gobernantes. Eso ya no es así. El poder efectivo ya no se basa ni en la política ni en la fuerza militar, sino en la economía. A esto hay que añadir que, por historia y por cultura, la idea y el hecho del “imperio” está fuertemente ligada a Alemania. Desde el Sacro Imperio Romano Germánico (Primer Reich), pasando por las victorias Bismarck (Segundo Reich), hasta el nazismo de Hitler (Tercer Reich), la tendencia de Alemania a erigirse en Imperio seguramente nunca se extinguió del todo.
Aquí no puedo olvidar lo que escribió F. Dostoievski, en su “Diario de un escritor” (c. III): “La Antigua Roma fue la primera que engendró la idea de unidad mundial, y el hombre pensó ejercitarla como una monarquía mundial”. Hasta que se hundió aquella idea. “Y se cambió por un nuevo ideal de unión mundial en Cristo”. Y así se erigió la nueva concepción de “la unión espiritual bajo el báculo del Papa, como soberano de este mundo”. Este proyecto perduró hasta la Revolución francesa. ¿Qué tenía que ver todo esto con Alemania? “El rasgo más característico, más esencial de este gran, orgulloso y especial pueblo, desde el primerísimo momento de su aparición en el mundo histórico, consistió en que nunca quiso unirse, en su vocación y en sus inicios, con el extremo occidental del mundo europeo, es decir, con todos los sucesores de la antigua vocación romana”.
Conocemos, por supuesto la aversión que Dostoievski le tuvo a Alemania. Más fuerte aún fue su rechazo del comunismo. En todo caso, a partir de la caída del Muro de Berlín, el crecimiento sin frenos del capitalismo ha puesto en evidencia que el auge desbocado de este sistema va a ser muy difícil de controlar. ¿Estamos abocados a un precipicio irremediable? Seamos sinceros. Nadie sabe a ciencia cierta lo que va a pasar. En cualquier caso, lo que no admite duda es que, en esta debacle, Alemania (¿cómo no?) ha tomado el mando. Y se está cumpliendo lo que ya Dostoievski intuyó en el s. XIX. El futuro de Europa es el futuro de la hegemonía de Alemania sobre los residuos del viejo Sur mediterráneo, que cimentó las bases de la cultura de Occidente. Pero cometió el error de vivir sus creencias de forma que centró sus convicciones y su conducta en torno a la piedad, las tradiciones religiosas y la resignación, al tiempo que a los hombres del Norte se les consideró siempre como los “bárbaros”, primero, y los “protestantes”, después. Ellos, sin embargo, fueron más prácticos: pusieron su “vocación” en la “profesión” y a productividad (M. Weber).
El futuro de Europa se ve venir. El capitalismo se recompondrá. Pero sobre la base de lo que le es constitutivo: la sumisión resignada de los pobres del Sur al Imperio del IV Reich. Ojalá me equivoque.

domingo, 30 de septiembre de 2012

¿Qué tipo de Iglesia tiene salvación?

El centro de la predicación de Jesús no fue la Iglesia sino el Reino de Dios: una utopía de revolución/reconciliación total de toda la creación. Es tan cierto esto que los evangelios, a excepción del de san Mateo, nunca hablan de Iglesia sino siempre de Reino. Con el rechazo a la persona y al mensaje de Jesús, el Reino no vino y en su lugar surgió la Iglesia como comunidad de los que dan testimonio de la resurrección de Jesús y guardan su legado intentando vivirlo en la historia.
Desde su inicio se estableció una bifurcación: el grueso de los fieles asumió el cristianismo como camino espiritual, en diálogo con la cultura ambiente. Y otro grupo, mucho menor, aceptó asumir, bajo control del Emperador, la conducción moral del Imperio romano en franca decadencia. Copió las estructuras jurídico-políticas imperiales para la organización de la comunidad de fe. Ese grupo, la jerarquía, se estructuró alrededor de la categoría «poder sagrado» (sacra potestas). Fue un camino de altísimo riesgo, porque si hay una cosa que Cristo siempre rechazó fue el poder.
Para él, el poder en sus tres expresiones, como aparece en las tentaciones en el desierto –el profético, el religioso y el político–, cuando no es servicio sino dominación pertenece a la esfera de lo diabólico. Sin embargo este fue el camino recorrido por la Iglesia-institución jerárquica bajo la forma de una monarquía absolutista que rechaza hacer partícipes de ese poder a los laicos, la gran mayoría de los fieles. Ella nos llega hasta nuestros días en un contexto de gravísima crisis de confiabilidad.
Ocurre que cuando predomina el poder, se ahuyenta el amor. Efectivamente, el estilo de organización de la Iglesia jerárquica es burocrático, formal y a veces inflexible. En ella todo se cobra, nada se olvida y nunca se perdona. Prácticamente no hay espacio para la misericordia y para una verdadera comprensión de los divorciados y de los homoafectivos. La imposición del celibato a los sacerdotes, el enraizado antifeminismo, la desconfianza de todo lo que tiene que ver con sexualidad y placer, el culto a la personalidad del papa y su pretensión de ser la única Iglesia verdadera y la «única guardiana establecida por Dios de la eterna, universal e inmutable ley natural», que así, en palabras de Benedicto XVI, «asume una función directiva sobre toda la humanidad».
El entonces cardenal Ratzinger todavía en el año 2000 repitió en el documento Dominus Jesus la doctrina medieval de que «fuera de la Iglesia no hay salvación» y que los de afuera «corren grave riesgo de perderse». Este tipo de Iglesia seguramente no tiene salvación. Lentamente pierde sostenibilidad en todo el mundo.
¿Cuál sería la Iglesia digna de salvación? Aquella que humildemente vuelve a la figura del Jesús histórico, obrero simple y profético, Hijo encarnado, imbuido de una misión divina de anunciar que Dios está ahí con su gracia y misericordia para todos; una Iglesia que reconoce a las demás Iglesias como expresiones diferentes de la herencia sagrada de Jesús; que se abre al diálogo con todas las demás religiones y caminos espirituales viendo ahí la acción del Espíritu que llega siempre antes que el misionero; que está dispuesta a aprender de toda la sabiduría acumulada de la humanidad; que renuncia a todo poder y espectacularización de la fe para que no sea mera fachada de una vitalidad inexistente; que se presenta como «abogada y defensora» de los oprimidos de cualquier clase, dispuesta a sufrir persecuciones y martirios a semejanza de su fundador; que en ella el papa tuviese el valor de renunciar a la pretensión de poder jurídico sobre todos y fuese señal de referencia y de unidad de la Propuesta Cristiana con la misión pastoral de fortalecer a todos en la fe, en la esperanza y en el amor.
Esta Iglesia está en el ámbito de nuestras posibilidades. Basta imbuirnos del espíritu del Nazareno. Entonces sería verdaderamente la Iglesia de los humanos, de Jesús, de Dios, la comprobación de que la utopía de Jesús del Reino es verdadera. Sería un espacio de realización del Reino de los liberados al cual estamos convocados todos.

Una multitud llena Neptuno en otra protesta ante el Congreso

Miles de manifestantes acuden a la convocatoria contra los recortes en los aledaños de las Cortes
La policía intenta desalojar a los últimos concentrados en la plaza

“La violencia del otro día es intolerable”. “¿Qué espera el Gobierno, que no protestemos con las decisiones que están tomando? ¿Hay que quedarse en casa callado con todos los recortes que están haciendo y cinco millones de parados?” “Es increíble que el presidente diga que a él lo que le gusta son las mayorías silenciosas. Es una frase autoritaria”.
SEGUIR LEYENDO EN El País

sábado, 29 de septiembre de 2012

MI PAÍS ESTÁ “DESENCANTAO”

ecleSALia 28 de septiembre
de 2012
 
BENE LUIS GALÁN, benegalan@hotmail.com
TALAYUELA (CÁCERES).

ECLESALIA, 28/09/12.- Llevo un mes en España, estoy aterrizando de mi experiencia de VOLPA, el programa de voluntariado Internacional de la Fundación Entreculturas ONGD la que me ha regalado la oportunidad de estar como voluntaria en las Comunidades Eclesiales de Base en Nicaragua durante dos años, y ahora, en estos momentos me atrevo a compartir mis primeras impresiones.
Dejé España como ese país al que todos querían llegar y donde todos queríamos estar, porque aquí se cumplían nuestros verdaderos sueños... y a mi vuelta lo encuentro no solamente con que nos están robando la oportunidad de soñar, sino que además esta “desencantao”, y lo que es peor éste desencanto nos esta paralizando...
 Todo el mundo habla de la crisis aunque no la sufra... todo el mundo oye hablar de la crisis y siente pánico... todo el mundo vive la crisis atrincherado en si mismo pensando que puede ser la próxima víctima y está “acobardao”... 
A alguien le interesa mantenernos así... Y lo que es peor aun, se lo estamos poniendo en bandeja... se lo estamos consintiendo...
Yo pensaba desde Nicaragua, que a lo mejor toda esta crisis nos devolvía la ilusión por empezar a vivir de nuevo con otros valores que creíamos tener perdidos... valores como la solidaridad y que ahora tenemos oportunidad de poner en práctica, valores como la justicia social donde hay mucha cancha para poder apelar y apoyar, o ese otro valor como es la igualdad y que tendría que ser una asignatura constante en nuestras vidas... y obligarnos a lanzar también nuestra mirada un poco mas allá ... hacia el Sur ... y apoyar y denunciar para que juntos puedan salir de esa eterna crisis que padecen...
Y esto no es imposible, sino todo lo contrario muy factible... pero un país desencantado es un país muerto.... y nadie merece vivir muriendo... Yo no quiero entrar en esta dinámica de desencanto, tristeza y decepción... sobretodo después de experimentar durante dos años que con ilusión, alegría y sin perder la esperanza... todo se puede conseguir y en momentos y circunstancias mucho mas difíciles por las que ahora aquí podemos estar pasando...
¿Como contagiar la alegría ante este desencanto?, Necesitamos el arrojo y la valentía que da el estar enamorado... todos tenemos algo o alguien a nuestro alrededor por el que sentimos cariño, cercanía, afecto... El vivir “enamorado” te acciona, te revoluciona, y te rebela... solo necesitamos un motivo para seguir luchando y le tenemos al lado, el otro. Un sueño en común... queremos otro mundo... ¿No es buen motivo para ponernos en marcha? (Eclesalia Informativo autoriza y recomienda la difusión de sus artículos, indicando su procedencia).

PORTUGAL ENSEÑA EL CAMINO PERO HAY QUE IR MÁS LEJOS

Ganas de escribir


Las amplias movilizaciones sociales que han tenido lugar en Portugal han obligado a su gobierno a dar macha atrás, indicándonos así cuál es el camino para evitar la ruina y el desastre que viene imponiendo la Unión Europea para salvar la cara y el bolsillo de los banqueros y de las grandes corporaciones: salir a la calle y presionar en todos los frentes.

El tiempo se va acabando. Si se deja que el gobierno del Partido Popular siga aplicando las medidas suicidas que aplica (y además con gran incompetencia técnica), España y su economía serán un erial en poco tiempo. Y no solo va a destruir más nuestra economía sino que acabará con la ya de por sí escasa democracia que tenemos provocando, además, una fractura social de incalculables consecuencias.

En otros escritos he propuesto medidas alternativas concretas para salir de la situación y no voy a repetirlas aquí. Algunas son urgentes, como la nacionalización de los bancos para garantizar que fluya el crédito a las empresas y también la de las grandes empresas que fueron privatizadas y que están imponiendo un sobre coste terrible a la actividad económica (como las eléctricas); o como la puesta en marcha de un plan nacional de lucha contra la corrupción y el fraude y de recuperación de la demanda y del mercado interior. Pero, sobre todas ellas, hay que empezar a exigir ya que se comience a negociar una reestructuración de la deuda. España ni puede ni debe pagar una deuda impuesta y que la estratégicamente consentida actuación de los especuladores ha convertido en insoportable.

Claro que esto (es decir, el empezar a tomar medidas que de verdad permitan salir de la crisis generando más empleo y bienestar, en lugar de seguir hundiéndonos más en la recesión) es prácticamente imposible que se pueda hacer con el actual estado de cosas. Hay que lograr un gran acuerdo de los de abajo y dejar atrás el marco político actual sustentado desde hace años en la alianza estratégica tejida con acuerdos por arriba entre el PP, el PSOE y la burguesía catalana. Y para ello habría que materializar un gran encuentro social en las bases y pactos entre todas las organizaciones, partidos, sindicatos, movimientos o asociaciones de todo tipo que se oponen a las políticas suicidas que se vienen realizando para reclamar un referendum y nuevas elecciones en las que candidaturas de nuevo tipo, no sometidas a las burocracias partidarias, populares y participativas, y con un programa de actuación serio y riguroso asumido por todos, reflejaran el nacimiento de esa nueva mayoría social imprescindible para iniciar el cambio de rumbo que España necesita.



viernes, 28 de septiembre de 2012

JOSÉ ANTONIO PAGOLA El que no está contra nosotros,

Mc 9, 37-42. 44. 46-47

A FAVOR NUESTRO
Con frecuencia, los cristianos no terminamos de superar una mentalidad de casta privilegiada que nos impide apreciar todo el bien que se realiza en ámbitos alejados de la fe.
Casi inconscientemente, tendemos a pensar que somos nosotros los únicos portadores de la verdad, y que el Espíritu de Dios sólo actúa a través de nosotros.
Una falsa interpretación del mensaje de Jesús nos ha conducido a veces a identificar el reino de Dios con la Iglesia. Según esta concepción, el reino de Dios se realizaría dentro de la Iglesia, y crecería y se extendería en la medida en que crece y se extiende la Iglesia.
Y sin embargo, no es así. El reino de Dios se extiende más allá de la institución eclesial. No crece sólo entre los cristianos sino entre todos aquellos hombres de buena voluntad que hacen crecer en el mundo la fraternidad.
Según Jesús, todo aquél que «echa demonios en su nombre» está evangelizando. Todo hombre, grupo o partido capaz de «echar demonios» de nuestra sociedad y de colaborar en la construcción de un mundo mejor, está, de alguna manera, abriendo camino al reino de Dios.
Es fácil que también a nosotros como a los discípulos, nos parezca que no son de los nuestros, porque no entran en nuestras iglesias ni asisten a nuestros cultos. Sin embargo, según Jesús, «el que no está contra nosotros, está a favor nuestro».
Todos los que, de alguna manera, luchan por la causa del hombre, están con nosotros. «Secretamente, quizás, pero realmente, no hay un sólo combate por la justicia -por equívoco que sea su trasfondo político- que no esté silenciosamente en relación con el reino de Dios, aunque los cristianos no lo quieran saber. Allí donde se lucha por los humillados, los aplastados, los débiles, los abandonados, allí se combate en realidad con Dios por su reino, se sepa o no, él lo sabe»
Los cristianos deberíamos valorar con gozo todos los logros humanos grandes o pequeños, y todos los triunfos de la justicia que se alcanzan en el campo político, económico o social, por efímeros que nos puedan parecer.
Los políticos que luchan por una sociedad más justa, los periodistas que se arriesgan por defender la verdad y la libertad, los obreros que logran una mayor solidaridad, los educadores que se desviven por educar para la responsabilidad; aunque no parezcan siempre ser de los nuestros, «están a favor nuestro» si se esfuerzan por un mundo más humano.
Lejos de creernos portadores únicos de salvación, los cristianos debemos acoger con gozo esa corriente de salvación que se abre camino en la historia de los hombres, no sólo en la Iglesia, sino también junto a ella y más allá de sus instituciones.

ESCANDALIZARSE

El que escandalice a uno...
Mc 9, 37-42.44.46-47
Con cierta frecuencia se oye hablar entre nosotros de acontecimientos, nuevas costumbres, espectáculos o hechos que "provocan escándalo".
Por lo general, se habla públicamente de escándalos cuando se lesionan valores que se consideran esenciales para la convivencia dentro de una sociedad.
Pero es curioso observar que los escándalos que producen mayor irritación son casi siempre aquéllos que hieren las convicciones o la sensibilidad en lo que afecta al terreno sexual.
Jesús, por el contrario, habla más bien del "escándalo religioso", es decir, de todo aquello que puede desviar o alejar de la fe a los "pequeñuelos que creen".
El escándalo puede tener efectos destructivos para el que recibe su impacto, pero puede también convertirse en estímulo y acicate para la fe. No olvidemos que las persecuciones han fortalecido casi siempre la vida de las comunidades cristianas.
Naturalmente, ello depende en gran parte del modo de reaccionar de los creyentes ante el hecho escandaloso que perturba o hiere sus creencias.
Hay quienes lo hacen no desde una postura religiosa sino desde la irritación, el resentimiento o la indignación.
Su reacción exasperada, provocada no pocas veces por la falta de seguridad y solidez interior, les impide con frecuencia ahondar más en su propia fe y enriquecer o purificar su adhesión creyente.
Hay también quienes, curiosamente, se dedican a proclamar a los cuatro vientos el escándalo que han recibido, con lo cual se convierten en sus mejores propagandistas y promotores.
Se diría que, por alguna razón difícil de entender, les interesa que el escándalo adquiera una resonancia y un eco mayor que los que en un comienzo podía tener.
Hay incluso quienes reaccionan de manera más violenta recurriendo al insulto y los ataques personales, como si no existiera otra manera más digna y adecuada de defender las creencias y los valores agraviados.
Sin embargo, si como es normal, al escándalo religioso se responde desde una actitud religiosa, puede convertirse en invitación y estímulo para consolidar mejor nuestra fe y dar un testimonio firme de ella.
Tal vez la próxima presentación de una película "escandalosa" sobre Cristo nos ofrezca una buena ocasión para ello.

ESCANDALOS

Apenas se habla hoy del pecado de escándalo. Tradicionalmente se veía el "escándalo", sobre todo, en la corrupción de las costumbres, las modas provocativas, los espectáculos atrevidos o todo aquello que turbara los hábitos sociales en el campo del sexo.
Hoy nos hemos habituado de tal manera al deterioro social, que lo que "escandaliza" y ofende no es el estado de la sociedad, sino las palabras de quienes, como el Papa, denuncian el deterioro de los valores morales, el incremento del consumismo, el hedonismo, la permisividad sexual, el descenso de la natalidad o el aborto.
Antes que nada, es conveniente que recordemos que "escándalo", en su sentido más amplio y profundo, es todo aquello que conduce a otros a actuar al margen de la propia conciencia. Escandalizar no es tanto producir turbación o confusión cuanto incitar a una vida inmoral. En este sentido, nadie puede negar que vivimos en una sociedad "escandalosa" en la que se estimula hacia actuaciones poco humanas.
La desigualdad económica y social entre quienes viven instalados en la seguridad de su puesto de trabajo bien retribuido y los que se van quedando descolgados de toda fuente digna de subsistencia es hoy escandalosa porque está llevando al individualismo ciego, la insolidaridad y la marginación de los más débiles.
Por otra parte, amplios sectores del pueblo comienzan a "escandalizarse" porque constatan que el noble ejercicio de la política se va deteriorando de manera lamentable. Estrategias poco transparentes, enfrentamientos mezquinos y manejos turbios, al margen del bien común, están llevando a no pocos ciudadanos al desaliento, la inhibición y la desconfianza en las instituciones públicas.
Asimismo, la agresividad insana, las descalificaciones destructivas y la violencia verbal entre los políticos son un "escándalo" en un pueblo que necesita urgentemente modelos públicos de diálogo constructivo, solidaridad y colaboración en el bien común.
Los cristianos deberíamos recordar también la grave advertencia de Jesús que nos pone en guardia ante el escándalo que puede conducir a la pérdida de fe. Esas palabras tan duras de Jesús: "El que escandalice a uno de estos pequeños que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar", no se refieren a la "corrupción de menores", sino a las incoherencias, infidelidades y contradicciones con las que podemos hacer que se pierda la fe de las gentes sencillas.
Escándalo viene del griego "skandalon" que significa "la piedra" con la que se puede tropezar. Escandaliza todo aquel que, con su actuación, obstaculiza o hace más difícil la vida digna y humana de los demás.

Cómo se formó el poder monárquico-absolutista de los papas

Escribíamos anteriormente en estas páginas que la crisis de la Iglesia-institución-jerarquía radica en la absoluta concentración de poder en la persona del papa, poder ejercido de forma absolutista, distanciado de cualquier participación de los cristianos y creando obstáculos prácticamente insuperables para el diálogo ecuménico con las otras Iglesias.
No fue así al principio. La Iglesia era una comunidad fraternal. No existía todavía la figura del papa. Quien dirigía la Iglesia era el emperador pues él era el Sumo Pontífice (Pontifex Maximus) y no el obispo de Roma ni el de Constantinopla, las dos capitales del Imperio. Así el emperador Constantino convocó el primer concilio ecuménico de Nicea (325) para decidir la cuestión de la divinidad de Cristo. Todavía en el siglo VI el emperador Justiniano, que rehízo la unión de las dos partes del Imperio, la de Occidente y la de Oriente, reclamó para sí el primado de derecho y no el de obispo de Roma. Sin embargo, por el hecho de estar en Roma las sepulturas de Pedro y de Pablo, la Iglesia romana gozaba de especial prestigio, así como su obispo, que ante los otros tenía la “presidencia en el amor” y “ejercía el servicio de Pedro”, el de “confirmar en la fe”, no la supremacía de Pedro en el mando.
Todo cambió con el papa León I (440-461), gran jurista y hombre de Estado. Él copió la forma romana de poder que es el absolutismo y el autoritarismo del emperador. Comenzó a interpretar en términos estrictamente jurídicos los tres textos del Nuevo Testamento referentes a Pedro: Pedro como piedra sobre la cual se construiría la Iglesia (Mt 16,18), Pedro, el confirmador en la fe (Lc 22,32) y Pedro como Pastor que debe cuidar de sus ovejas (Jn 21,15). El sentido bíblico y jesuánico va en una línea totalmente contraria: la del amor, el servicio y la renuncia a cualquier honor. Pero predominó la lectura del derecho romano absolutista. Consecuentemente León I asumió el título de Sumo Pontífice y de Papa en sentido propio. Después, los demás papas empezaron a usar las insignias y la indumentaria imperial, la púrpura, la mitra, el trono dorado, el báculo, las estolas, el palio, la muceta, se establecieron los palacios con su corte y se introdujeron hábitos palaciegos que perduran hasta los días actuales en los cardenales y en los obispos, cosa que escandaliza a no pocos cristianos que leen en los evangelios que Jesús era un obrero pobre y sin galas. Entonces empezó a quedar claro que los jerarcas están más próximos al palacio de Herodes que a la gruta de Belén.
Pero hay un fenómeno de difícil comprensión para nosotros: en el afán por legitimar esta transformación y garantizar el poder absoluto del papa, se forjaron una serie de documentos falsos. Primero, una pretendida carta del papa Clemente (+96), sucesor de Pedro en Roma, dirigida a Santiago, hermano del Señor, el gran pastor de Jerusalén, en la cual decía que Pedro antes de morir había determinado que él, Clemente, sería el único y legítimo sucesor. Y evidentemente los demás que vendrían después. Falsificación todavía mayor fue la famosa Donación de Constantino, un documento forjado en la época de León I según el cual Constantino habría hecho al papa de Roma la donación de  todo el Imperio Romano. Más tarde, en las disputas con los reyes francos, se creó otra gran falsificación, las Pseudodecretales de Isidoro que reunían falsos documentos y cartas como si proviniesen de los primeros siglos, que reforzaban el primado jurídico del papa de Roma. Y todo culminó con el Código de Graciano en el siglo XIII, tenido como base del derecho canónico, pero que se basaba en falsificaciones y normas que reforzaban el poder central de Roma además de en otros cánones verdaderos que circulaban por las iglesias. Lógicamente, todo esto fue desenmascarado más tarde pero sin producir modificación alguna en el absolutismo de los papas. Pero es lamentable y un cristiano adulto debe conocer los ardides usados y concebidos para gestar un poder que está a contracorriente de los ideales de Jesús y que oscurece el fascinante mensaje cristiano, portador de un nuevo tipo de ejercicio del poder, servicial y participativo.
Posteriormente se produjo un crescendo del poder de los papas: Gregorio VII (+1085) en su Dictatus Papae (la dictadura del papa) se autoproclamó señor absoluto de la Iglesia y del mundo; Inocencio III (+1216) se anunció como vicario-representante de Cristo y por fin, Inocencio IV (+1254) se alzó como representante de Dios. Como tal, bajo Pío IX en 1870, el papa fue proclamado infalible en el campo de doctrina y moral. Curiosamente, todos estos excesos nunca han sido denunciados ni corregidos por la Iglesia jerárquica porque la benefician. Siguen sirviendo de escándalo para los que todavía creen en el Nazareno pobre, humilde artesano y campesino mediterráneo, perseguido, ejecutado en la cruz y resucitado para levantarse contra toda búsqueda de poder y más poder aun dentro de la Iglesia. Ese modo de entender comete un olvido imperdonable: los verdaderos vicarios-representantes de Cristo, según el evangelio de Jesús (Mt 25,45) son los pobres, los sedientos y los hambrientos. Y la jerarquía existe para servirlos, no para sustituirlos.
[Traducción de MJG]

Jesús en nuestra crisis

Miro a Jesús de Nazaret en medio de esta crisis que no cesa de agravarse. No porque piense que él –y mucho menos la fe cristiana– sea la única alternativa, ni siquiera necesariamente la mejor. Simplemente, cada uno tiene sus raíces, y las mías están en Jesús, a él le quiero y le sigo. Pero las raíces nos conducen a lo más profundo, al agua y el humus que a todos nos nutren, al Fondo sin nombre, a la Misericordia sin fondo, donde somos Uno.
Miro, pues, a Jesús, en esta crisis global que padecemos, y en todas las crisis profundas que padece nuestro pobre corazón. En él busco más que en ningún otro aquel “gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos”. En él exploro chispitas de luz que permiten vislumbrar otro mundo posible y dar pasitos hacia él.
Miro a Jesús encarnado en cada uno de los rostros que lloran, en cada una de las víctimas que padecen el paro y la pobreza creciente, pues él dijo una vez: “Lo que hicisteis a uno de estos mis hermanos pequeños, a mí me lo hicisteis”. Todo gobernante de este país o de cualquiera que se llame cristiano debiera preguntarse: “¿Le negaría yo atención sanitaria a un inmigrante porque no tiene papeles, si fuera Jesús? ¿Le mandaría al paro con toda su familia porque el mercado financiero lo exige, si fuera Jesús?”. Y los grandes señores de la especulación financiera –que son, por mucho que digan, los mayores responsables de los peores males y que no sé cómo pueden llamarse cristianos–, ¿se atreverían a hundir en la miseria, con sus políticas de precios y sus transacciones de capitales, a casi todos los habitantes de los países más pobres y a las especies de seres vivientes en peligro de extinción, si fueran Jesús? Pues lo son. Cada uno son Jesús. “A mí me lo hicisteis. A Dios se lo hicisteis”. Y no sé cómo el papa y los obispos no se lo recuerdan a voz en grito todos los días a todas horas.
Miro a Jesús y le oigo. Oigo de sus labios aquellas palabras de luz y de consuelo, de gracia y liberación, que proclamó en Galilea hace dos mil años y que siguen teniendo toda su actualidad. Son palabras certeras que desenmascaran la raíz primera de esta crisis planetaria, que es la codicia, y trazan el horizonte de otro mundo posible, realmente fraterno, con otra economía.
¿Qué dijo Jesús? Empezó diciendo lo primero de todo: “Alegraos: el Reino de Dios está cerca”. Eran tiempos de dura crisis política, económica, cultural, religiosa en Galilea y Judea. Y Jesús les dijo: “¡Alegraos!”. ¿Cómo que “alegraos”? Sí, alegraos, porque está cerca el “Reino de Dios”, que es como decir: un mundo justo, bueno y feliz.
¿Qué dijo Jesús a los pobres campesinos, pescadores y artesanos, hundidos en el paro y la miseria? Les dijo:“Dichosos vosotros, los pobres, porque es vuestro el Reino de Dios”, es decir: porque todo va a cambiar, porque dejaréis de sufrir la miseria, y porque está en vuestras manos transformar la situación.
¿Qué dijo Jesús a los que por miedo sufrían –sufrimos–y a los que por miedo hacían –hacemos sufrir–tanto? Les dijo insistiendo una y otra vez: “No temáis”. Mirad las flores del campo y las aves del cielo, cómo son felices con poco. Mirad la semilla poderosa que crece. Es posible. El poder del bien es siempre más grande, a pesar de todo. Vosotros podéis. Dios puede en vosotros.
¿Qué dijo Jesús a los ricos terratenientes, a los ricos del campo y de las ciudades, a los ricos del palacio y del templo?  Les dijo severamente: “No podéis servir a Dios y al dinero”. Y ahí estaba la clave, ahí sigue estando. El Dinero: esa divinidad en cuyo altar se sacrifica la vida, todo lo que haga falta. Pues bien: o la Vida o el Dinero. Decidid si queréis servir a la Vida o a las finanzas, a los Bancos, al Mercado con sus ajustes y crecimientos. Servid a la Vida.
¿Qué dijo Jesús a los unos y a los otros, a los tentados por el desaliento o por la violencia en un mundo inhumano? Les dijo, y ahí se resumió:“Sed compasivos, como vuestro padre del cielo es compasivo”. Sed compasivos como el Misterio del que todo proviene, donde todo se funda. Solo la bondad crea. Solo la compasión cura. Solo la compasión libera. Solo la compasión es verdaderamente subversiva y poderosa.
Son palabras que concuerdan con la enseñanza inspirada de los profetas y profetisas de todas las religiones o de fuera de toda religión. Son palabras que indican el camino para crear un mundo nuevo de las cenizas de este mundo violento.

José Comblin, creador de la Teología de la Liberación: “La Iglesia Católica optó por los ricos”

Francisco Martorell

Nació en Bruselas en 1923. Hoy, con 87 años, llegó a Chile a visitarnos, ver nuestra realidad y mostrar su pensamiento. Lo hizo como en 1972, cuando expulsado de Brasil, lugar donde residía, este cura belga, uno de los creadores de la Teología de la Liberación, se vio obligado a salir y buscar refugio en el país de la Unidad Popular.
Hace 60 años que es sacerdote, fue unos de los creadores de la Teología de la Liberación y se vino a América porque estaba frustrado de la iglesia europea, “con una fachada todavía poderosa pero donde el evangelio estaba ausente”, y encontró su oportunidad cuando Pío XII pidió sacerdotes “para luchar contra el comunismo de América Latina”.
Tras su paso por Chile, volvió a Brasil. Escribió un libro denunciando la doctrina estadounidense de la seguridad nacional lo que le valió una nueva expulsión. Regresó a Brasil, donde vive desde 1980.LEER ENTREVISTA EN tercerainformacion