FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA

FUNDADOR DE LA FAMILIA SALESIANA
SAN JUAN BOSCO (Pinchar imagen)

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA

COLEGIO SALESIANO - SALESIAR IKASTETXEA
ESTAMOS EN LARREA,4 - 48901 BARAKALDO

BIENVENIDO AL BLOG DE LOS ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DE SALESIANOS BARAKALDO

ESTE ES EL BLOG OFICIAL DE LA ASOCIACIÓN DE ANTIGUOS ALUMNOS Y ALUMNAS DEL COLEGIO SAN PAULINO DE NOLA
ESTE BLOG TE INVITA A LEER TEMAS DE ACTUALIDAD Y DE DIFERENTES PUNTOS DE VISTA Y OPINIONES.




ATALAYA

ATALAYA
ATALAYA ENERO 2025

PROMOCIONES 73-74

PROMOCIONES 73-74
PINCHAR IMÁGEN

07-02-2026 PROMOCIONES 1946 - 1955

07-02-2026 PROMOCIONES 1946 - 1955
PINCHAR IMAGEN PARA VER VÍDEO

07-02-2026 PROMOCIONES 1946 - 1955

07-02-2026 PROMOCIONES 1946 - 1955
PINCHAR IMAGEN PARA VER

jueves, 17 de septiembre de 2015

La UE y sus crímenes de lesa humanidad Walter C. Medina

 


La negación del derecho de existencia a grupos humanos enteros, es un crimen de lesa humanidad.
Perseguidos por las balas, el hambre y la miseria, los europeos se desperdigaron, no hace tanto tiempo atrás, por diversos países de América Latina. Perseguían una dignidad que en sus propios países les había sido arrebatada. Las imágenes de los barcos repletos de inmigrantes, arribando al puerto de Buenos Aires, constituían la postal de cada día. Los inmigrantes europeos huían de las ruinas en las que se habían convertido sus ciudades tras la Segunda Guerra Mundial, del hambre y las enfermedades que los mataban como a moscas, de sangrientas dictaduras que los empujaban al exilio. ··· Ver noticia ···

•Domingo 20 de septiembre, 25 Tiempo Ordinario – B (Marcos 9,30-37): Dos actitudes muy de Jesús

PAGOLA

DOS ACTITUDES MUY DE JESÚS

El grupo de Jesús atraviesa Galilea, camino de Jerusalén. Lo hacen de manera reservada, sin que nadie se entere. Jesús quiere dedicarse enteramente a instruir a sus discípulos. Es muy importante lo que quiere grabar en sus corazones: su camino no es un camino de gloria, éxito y poder. Es lo contrario: conduce a la crucifixión y al rechazo, aunque terminará en resurrección.
A los discípulos no les entra en la cabeza lo que les dice Jesús. Les da miedo hasta preguntarle. No quieren pensar en la crucifixión. No entra en sus planes ni expectativas. Mientras Jesús les habla de entrega y de cruz, ellos hablan de sus ambiciones: ¿Quién será el más importante en el grupo? ¿Quién ocupará el puesto más elevado? ¿Quién recibirá más honores?
Jesús «se sienta». Quiere enseñarles algo que nunca han de olvidar. Llama a los Doce, los que están más estrechamente asociados a su misión y los invita a que se acerquen, pues los ve muy distanciados de él. Para seguir sus pasos y parecerse a él han de aprender dos actitudes fundamentales.
  • Primera actitud: «Quien quiera ser el primero, que sea el último de todos y servidor de todos». El discípulo de Jesús ha de renunciar a ambiciones, rangos, honores y vanidades. En su grupo nadie ha de pretender estar sobre los demás. Al contrario, ha de ocupar el último lugar, ponerse al nivel de quienes no tienen poder ni ostentan rango alguno. Y, desde ahí, ser como Jesús: «servidor de todos».
  • La segunda actitud es tan importante que Jesús la ilustra con un gesto simbólico entrañable. Pone a un niño en medio de los Doce, en el centro del grupo, para que aquellos hombres ambiciosos se olviden de honores y grandezas, y pongan sus ojos en los pequeños, los débiles, los más necesitados de defensa y cuidado.
    Luego, lo abraza y les dice: «El que acoge a un niño como este en mi nombre, me acoge a mí». Quien acoge a un «pequeño» está acogiendo al más «grande», a Jesús. Y quien acoge a Jesús está acogiendo al Padre que lo ha enviado.

 
Una Iglesia que acoge a los pequeños e indefensos está enseñando a acoger a Dios. Una Iglesia que mira hacia los grandes y se asocia con los poderosos de la tierra está pervirtiendo la Buena Noticia de Dios anunciada por Jesús.

Cinco cosas que deberías saber sobre Eritrea y la crisis migratoria Oscar Mateos

 

55cb634e6Oscar Mateos. [Africaye] Las escenas de horror vuelven a repetirse día tras día. Miles de personas están perdiendo su vida en el intento de llegar a Europa en los últimos años. “No son emigrantes económicos”, repite desesperadamente ACNUR a una Unión Europea miope e indolente a lo que está aconteciendo. Se trata de personas que huyen de la guerra, de la violación sistemática de sus derechos más fundamentales. Se trata de personas que huyen de la muerte. En estas últimas semanas, son esencialmente personas procedentes de Siria que buscan dejar atrás la pesadilla que tiene lugar en su país desde hace cuatro años. ··· Ver noticia ···

Los refugiados de los que el Gobierno no habla Gabriela Sánchez

 


Con el foco centrado en el cierre de la frontera entre Hungría y Serbia, el Gobierno trata de ignorar que tiene una situación similar en su propia puerta
Son los olvidados de esta crisis humanitaria, los que España no cita aunque los tenga cerca: los refugiados bloqueados a las puertas de Melilla
Y a las puertas de Europa: cuando llegan a la ciudad autónoma suelen permanecer durante meses atrapados en Melilla, que no pertenece al espacio Schengen ··· Ver noticia ···

Domingo 20 de septiembre de 2015, 25º del tiempo ordinario

 

  • 25 del tiempo ordinarioB
    Andrés Kim, Pablo Chong y compañeros mártires (Vietnam, 1846)
    El libro de la Sabiduría recoge la experiencia de los profetas de Israel y nos presenta a la persona «justa» como el modelo de sabiduría. El modelo de piedad no lo constituye la persona que hace sacrificios abundantes o que sigue con elegancia y delicadeza todos los pormenores de los ritos litúrgicos. La persona ideal es la que vive la justicia y muestra con sus obras que es posible realizar la voluntad de Dios en este mundo. Pero, aunque este es el camino auténtico y querido por Dios, no por ello, se puede realizar con simplicidad. La oposición no se hace esperar. Incluso, al interior de la familia o del círculo de amigos. El que tome el camino de la justicia, pronto se dará cuenta que hará el viaje en compañía de pocas personas. ··· Ver noticia ···
  • martes, 15 de septiembre de 2015

    Cáritas exige a la Unión Europea que admita que “migrantes y solicitantes de asilo no son una amenaza”

     


    Nota ante la cumbre extraordinaria del Consejo de Justicia e Interior de la UE
    Denuncia “las políticas migratorias más restrictivas aplicadas nunca por Europa”
    (Cáritas).- En una nota difundida a primera hora de esta mañana en Bruselas con motivo de la cumbre extraordinaria del Consejo de Justica e Interior de la UE que tiene lugar esta mañana en la capital belga, Cáritas Europa recuerda que los migrantes y solicitantes de asilo son, ante todo, seres humanos que necesitan ayuda urgente. ··· Ver noticia ···

    Sí, hay culpables Suso de Toro

    La fotografía del cuerpecito de un niño ahogado removió las tripas y las conciencias de todos. Se le busca un significado y un sentido a esa muerte en medio de un revoltijo de imágenes de personas viviendo el drama de un exilio entre penalidades. Esa muerte no debería haber ocurrido, ese exilio no debería estar teniendo lugar. Como la causa no es un desastre natural, ¿a quién culpamos? ¿A Alemania, a la Unión Europea, a Austria, Grecia, Hungría, nosotros mismos…?

    No tenemos culpa, aunque tengamos obligaciones con esas personas a las que hay que acoger. Pero sí hay culpa y es de EE.UU., aunque no exclusivamente, pues cuando la super potencia imperial decidió atacar Siria tuvo el entusiasta apoyo de los gobiernos francés y británico. Siria fue invadida primero por tropas islamistas organizadas y entrenadas en Jordania por EE.UU., cuando el régimen de Bashar al Asad se enfrentó a la invasión nuestros amos lo acusaron de usar armas químicas, cosa bien probable aunque nunca sabremos en medio de las mentiras de la propaganda si eso ocurrió, y contra la opinión de China y Rusia aumentaron el apoyo a los islamistas y los bombardeos.
    Exactamente igual que habían hecho con Afganistán y con Irak. Primero acusaciones contra un régimen antidemocrático, un dictador cruel… Propaganda para legitimar la invasión, acusaciones parecidas a las que se podrían hacer a los países a los que apoya EE.UU. en la región, Arabia Saudí, el Egipto de los generales golpistas, emiratos, Jordania, Israel… El ataque responde únicamente a los intereses estratégicos norteamericanos y a su oposición a Irán y Siria, que pueden permitir una entente con Rusia.
    Los medios de comunicación juegan con nuestras emociones, nos arrancan las lágrimas para confundirnos y para que olvidemos quién es el causante de la desgracia. Pues ese niño pónganlo en la cuenta de los EE.UU. y de los gobiernos lacayos europeos; Obama, Cameron y Hollande decretaron su muerte. Sin embargo es Europa la que afronta el problema humanitario, incluso la que se mancha con sus dudas y reticencias, mientras EE.UU., que debiera acoger absolutamente a todas esas personas y pagar los daños que ha creado directamente y han creado sus tropas islamistas, contempla todo con distancia. Probablemente nos dará lecciones a los europeos de tolerancia.

    Pónganle voz grave e importante a las declaraciones de John Kerry, secretario de Estado, el 30 de agosto de 2013: “Nuestra comunidad de inteligencia ha revisado y vuelto a revisar con cuidado la información sobre este ataque. Y os diré que esto se ha hecho con la experiencia de Irak en mente. No repetiremos ese momento”.
    Desde entonces, han creado y alimentado un monstruo que se les va de las manos en un juego sucio oculto en el que a veces los intereses norteamericanos coinciden con los de los sauditas e israelíes y otras veces chocan entre ellos. EE.UU. ve ahora que ese monstruo ha cobrado demasiada autonomía y se plantea poner límites, en vez de derribar a Bashar al Asad dejar debilitados a los chiítas pero no engordar demasiado a los sunitas.


    Bien, pues ahora tenemos que oír al ministro Margallo del gobierno del señor Rajoy, quien apoyó con entusiasmo el ataque a Siria, decir que “ha llegado el momento de establecer una negociación con el régimen de Bashar al Assad si no queremos que esta guerra siga generando un vacío que será aprovechado por el Daesh y que seguirá provocando tragedias humanas”.
    No dejemos de cumplir con nuestras obligaciones humanitarias, pero tampoco con nuestras obligaciones democráticas: sentir asco por los hipócritas crueles, por los imperialistas y sus lacayos.

    Papa Francisco: “Los refugiados son la punta del iceberg de un sistema socioeconómico injusto”

     

    Papa Francisco7
    El Papa Francisco, a Radio Renascença: “Prefiero una Iglesia accidentada”
    “La gente que está en una segunda unión, no está excomulgada y tiene que ser integrada a la vida de la Iglesia”
    (RV).- Tras la Visita “ad Limina Apostolorum” de los Obispos de Portugal, el Papa Francisco concedió una entrevista en días pasados a la emisora portuguesa “Radio Renascença”. ··· Ver noticia ···

    lunes, 14 de septiembre de 2015

    Carta del Rector Mayor por la emergencia de refugiados

     
    - Por: ANS-Roma
    09/09/2015 


    Dirigida a los Provinciales de las Inspectorías de Europa: “estén disponibles para acoger en nuestras obras las familias de migrantes; en particular prestemos atención a los menores no acompañados y a los jóvenes”.

     
    1
    2
    3
    4
    5


    “Me dirijo a ustedes Inspectores, para pediros con carácter de urgencia que veáis, quizá con vuestros consejos, qué es lo que puede hacer cada Inspectoría y qué se le puede pedir a cada comunidad y parroquia, para que estén disponibles para acoger en nuestras obras las familias de migrantes; en particular prestemos atención a los menores no acompañados y a los jóvenes. Alojemos al menos una sola familia, cuatro o cinco personas; con un poco de todos, haremos mucho, también en colaboración con las iglesias locales y el territorio”. A continuación la carta enviada por el Rector Mayor Don Ángel Fernández Artime, a los Inspectores de Europa, por la emergencia de refugiados.

    A continuación reproducimos la Carta Completa dirigida a los inspectores:

    Mis queridos hermanos Inspectores:

    Reciban mi cordial y afectuoso saludo desde Argentina, donde hemos tenido una maravillosa celebración del Bicentenario del nacimiento de Don Bosco, con más de siete mil jóvenes durante tres días.

    El domingo, mi Vicario, Don Francesco Cereda, me informó en la noche acerca de lo que había dicho el Papa Francisco, en relación a los inmigrantes, y su llamada a la fraternidad, solidaridad y acogida. Hemos dialogado y creo que es momento oportuno para ofrecer, por parte nuestra, aquello que se pueda.

    Ciertamente estamos viviendo desde hace tiempo, y en estos días de forma más dramática, la enorme tragedia de los refugiados y de los inmigrantes que a miles huyen de sus países debido a la guerra, las destrucciones, el hambre, las persecuciones y desembarcan en Europa, exponiéndose a graves peligros al atravesar el y por el chantaje de los contrabandistas.

    Vienen con la esperanza de poder encontrar paz y serenidad, de comenzar una nueva vida, de encontrar vivienda y empleo; y muchas veces no encuentran condiciones de acogida, sino incluso de rechazo. De frente a tanta tragedia no podemos permanecer indiferentes a tantas necesidades.

    El Papa Francesco en el Ángelus ha lanzado un fuerte llamado, dirigiéndose a Europa: " Ante la tragedia de decenas de miles de refugiados que huyen de la muerte por la guerra y el hambre, y están en camino a una esperanza de vida, el Evangelio nos llama a ser "cercanos" a los más pequeños y abandonados. A darles una esperanza concreta. No es simplemente decir: '¡Coraje, paciencia...!'. La esperanza - dijo el Papa - es combativa, con la tenacidad de los que van hacia un destino seguro. Por lo tanto, en la proximidad del Jubileo de la Misericordia, hago un llamado a las parroquias, las comunidades religiosas, los monasterios y los santuarios en toda Europa para expresar lo concreto del Evangelio y acoger a una familia de refugiados. Un gesto concreto en preparación del Año Santo de la Misericordia. Cada parroquia - reiteró el Papa - cada comunidad religiosa, cada monasterio, cada santuario de Europa hospede una familia, comenzando por mi diócesis de Roma. Me dirijo a mis hermanos obispos de Europa, verdaderos pastores, para que sus diócesis apoyen este llamado que hago, recordando que Misericordia es el segundo nombre del amor: 'Todo lo que han hecho por uno de estos mis hermanos más pequeños, lo han hecho por mí' (Mt 25,40)".

    También yo me dirijo a ustedes Inspectores, para pediros con carácter de urgencia que veáis, quizá con vuestros consejos, qué es lo que puede hacer cada Inspectoría y qué se le puede pedir a cada comunidad y parroquia, para que estén disponibles para acoger en nuestras obras las familias de migrantes; en particular prestemos atención a los menores no acompañados y a ls jóvenes. Alojemos al menos una sola familia, cuatro o cinco personas; con un poco de todos, haremos mucho, también en colaboración con las iglesias locales y el territorio.

    Don Bosco, de quien hemos apenas terminado el Bicentenario de su nacimiento, nos enseña lo concreto de las respuestas. Esto nos lo ha recordado el Papa Francisco en la visita a Valdocco del pasado 21 de junio: "Les agradezco por su respuesta concreta a las cosas… El salesiano es concreto, ve el problema, lo piensa y lo toma en sus mano".

    En nombre de la caridad y fraternidad evangélica, como llamada del Señor y grito que ha hecho el Papa Francisco, os agradezco que con generosidad movilicen todos los recursos posibles en favor de quienes con urgencia nos necesitan. También les agradeceré que me hagan saber qué es lo que se ha ido determinando en cada Inspectoría, cuando se llegue a realizaciones concretas y rápidas.


    Un fraterno abrazo con afecto,
     
    P. Ángel Fernández A.,SDB

    ¿Estos no son seres humanos, hermanos y hermanas nuestros? Leonardo Boff



    Leonardo Boff2El grado de civilización y de espíritu humanitario de una sociedad se mide por la forma como ella acoge y convive con los diferentes. Bajo este este aspecto Europa nos ofrece un ejemplo lastimoso que bordea la barbarie. Ella se muestra tan centrada en sí misma y en sus laureles que le cuesta enormemente acoger y convivir con los diferentes.
    Generalmente la estrategia era y sigue siendo esta: o marginaliza al otro, o lo destruye. Así ocurrió en el proceso de expansión colonial en África, en Asia y principalmente en América Latina. Llegó a destruir etnias enteras como en Haití y en México.


    El mayor límite de la cultura europea occidental es su arrogancia, que se revela en la pretensión de ser la más elevada del mundo, tener la mejor forma de gobierno (la democracia), la mejor conciencia de los derechos, la creadora de la filosofía y de la tecnociencia y, como si eso no bastase, la portadora de la única religión verdadera: el cristianismo. Resquicios de esta soberbia pueden verse todavía en el Preámbulo de la Constitución de la Unión Europea. En él se afirma sencillamente:
    «El continente europeo es portador de civilización, sus habitantes lo habitaron desde el inicio de la humanidad en etapas sucesivas y a lo largo de los siglos desarrollaron valores, base para el humanismo: igualdad de los seres humanos, libertad y el valor de la razón… »
    Esta visión es verdadera solo en parte. Olvida las frecuentes violaciones de esos derechos, las catástrofes que creó con ideologías totalitarias, guerras devastadoras, colonialismo sin piedad e imperialismo feroz que subyugaron e inviabilizaron culturas enteras en África y en América Latina en contraste frontal con los valores que proclama. La situación dramática del mundo actual y las levas de refugiados venidos de los países mediterráneos se debe, en gran parte, al tipo de globalización que ella apoya, pues, en términos concretos configura una especie de occidentalización tardía del mundo, mucho más que una verdadera planetización.
    Este es el telón de fondo que nos permite entender las ambiguëdades y las resistencias de la mayoría de los países europeos para acoger a los refugiados y emigrantes que vienen de los países del norte de África y del Medio Oriente, huyendo del terror de la guerra, provocada en gran parte por las intervenciones de los occidentales (NATO) y especialmente por la política imperial norteamericana.
    Según datos el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) solamente este año 60 millones de personas se han visto forzadas a abandonar sus hogares. Solamente el conflicto sirio ha provocado 4 millones de desplazados. Los países que más acogen a estas víctimas son el Líbano con más de un millón de personas (1,1 millón) y Turquía (1,8 millones).
    Ahora esos miles de personas buscan un poco de paz en Europa. Solo en este año cruzaron el Mediterráneo cerca de 300.000 personas entre emigrantes y refugiados. Y el número crece día a día. La recepción está cargada de mala voluntad, despertando en la población de ideologías fascistoides y xenófobas manifestaciones que revelan gran insensibilidad y hasta inhumanidad. Solamente después de la tragedia de la isla de Lampedusa, al sur de Italia, en la que se ahogaron 700 personas en abril de 2014, se puso en marcha una operación Mare Nostrum con la misión de rastrear posibles naufragios.
    La acogida está llena de incidentes, especialmente por parte de España y de Inglaterra. La más abierta y hospitalaria, a pesar de los ataques que se hacen a los campamentos de refugiados, ha sido Alemania. El gobierno filo-fascista de Viktor Orbán de Hungría ha declarado la guerra a los refugiados. Tomó una medida de gran barbarie: mandó construir una cerca de alambre de púas de cuatro metros de altura a lo largo de toda la frontera con Serbia, para impedir la llegada de los que vienen del Medio Oriente. Los gobiernos de Eslovaquia y de Polonia declararon que solamente aceptarían a refugiados cristianos.
    Estas son medidas criminales. ¿Todos estos sufrientes no son humanos, no son hermanos y hermanas nuestros? Kant fue uno de los primeros en proponer una República Mundial (Welterepublik) en su último libro La paz perpetua. Decía que la primera virtud de esta república debería ser la hospitalidad como derecho de todos y deber para todos, pues todos somos hijos de la Tierra.
    Ahora bien, esto está siendo negado vergonzosamente por los miembros de la Comunidad Europea. La tradición judeocristiana siempre afirmó: quien acoge al extranjero está hospedando anónimamente a Dios. Valgan las palabras de la física cuántica que mejor escribió sobre la inteligencia espiritual, Danah Zohar: «La verdad es que nosotros y los otros somos uno solo, que no hay separatividad, que nosotros y el ‘extraño’ somos aspectos de la única y misma vida» (QS: conciencia espiritual, Record 2002, p. 219). Como sería diferente el trágico destino de los refugiados si estas palabras fuesen vividas con pasión y compasión.
    Leonardo Boff escribió Hospitalidad: derecho y deber de todos, Sal Terrae 2005.
    Traducción de Mª José Gavito Milano

    Rajoy intenta bloquear la ‘tasa Tobin’ sobre la especulación financiera Alejandro López de Miguel

     


    El Gobierno busca además que el Impuesto sobre Transacciones Financieras no afecte a varios productos derivados. Luis De Guindos participa este sábado en una reunión con los ministros de Economía del resto de países que negocian el gravamen, y su voto permitiría retrasar su entrada en vigor hasta mucho después de las elecciones.
    MADRID.- El Gobierno de Mariano Rajoy intenta retrasar la entrada en vigor del Impuesto sobre Transacciones Financieras (ITF), el sucedáneo de tasa Tobin que 11 países europeos estudian aplicar para gravar mínimamente todas las transacciones financieras. Luis De Guindos y los otros 10 ministros de Economía que participan en las negociaciones se comprometieron públicamente a que entrara en vigor al inicio de 2016, y hoy distintas ONGs y fuentes conocedoras de las conversaciones denuncian que España intentan bloquear temporalmente su aplicación, con la vista puesta en las elecciones generales de finales de año. ··· Ver noticia 

    Decálogo para la solidaridad con las personas refugiadas CEAR

    1.- El derecho de asilo es un derecho humano regulado en la normativa internacional. España y los países de la Unión Europea han firmado las convenciones y tratados que les obligan a acoger y brindar protección a las personas necesitadas de protección internacional. La atención y la acogida de las mismas es una obligación de los Estados en cumplimiento de los compromisos internacionales en materia de asilo, no un acto de voluntad altruista. Las iniciativas solidarias y la voluntad de actuar desde el impulso de la ciudadanía ante esta situación no debe ser una excusa de los Estados para incumplir sus compromisos y obligaciones ni de detraer los recursos que deben aportar.

    2.- Que la lógica humanitaria del sufrimiento y la emoción no sustituya a la lógica de la justicia y los derechos. Las personas refugiadas huyen de la violencia y la persecución y tienen derecho a recibir una adecuada protección y una acogida digna. La protección de las personas refugiadas es un derecho y una obligación contemplada en los tratados internacionales y europeos de derechos humanos, no una dádiva voluntaria o altruista, sino una forma de que todas y todos tengamos derechos. El derecho de asilo es un derecho humano universal que todos tenemos y que es inseparable de otros derechos como el derecho a una vivienda digna, a un trabajo, a una educación, a la salud, a la integridad física y psíquica.
    3- Es momento de que cuestionemos el enfoque de las políticas de migración y asilo, así como la fortificación de una Europa que parece haber olvidado la base de la solidaridad y del respeto a los derechos humanos sobre el que fue construida. Es momento de que actuemos exigiendo a los responsables políticos que cumplan con sus obligaciones de acogida y protección de las personas refugiadas así como la creación de espacios de diálogo entre las administraciones públicas competentes y las organizaciones sociales especializadas para buscar soluciones conjuntas a esta situación.
    4.- Partamos de lo existente y no construyamos desde cero. Ante una situación de emergencia como la actual, es imprescindible que el trabajo con las personas refugiadas se sustente sobre el principio de acción sin daño, desde un trabajo coordinado, basado en la experiencia, lecciones aprendidas y conocimiento técnico de la red de acogida que funciona en España desde hace más de 30 años y sin que la urgencia del momento se caracterice por intervenciones que contrariamente a lo que se espera, ahonden en la situación de vulnerabilidad de las personas. Es importante reforzar la red de acogida existente y posibilitar que la sociedad civil se implique uniendo esfuerzos y evitando que se generen acciones paralelas.
    5.-Debemos huir del asistencialismo y articular respuestas conjuntas desde las administraciones, las organizaciones sociales y la ciudadanía comprometida. La respuesta estará orientada a favorecer una atención integral y fomentar la autonomía de las personas refugiadas y se buscarán modelos de acción social inclusivos que permitan coordinar la respuesta.
    El objetivo de la acogida no es solo dotar de solución habitacional a las personas, sino atender de forma integral y especializada: existen necesidades de atención psicológica derivadas de la persecución, la violencia y dificultades vividas en el lugar de origen y/o en el trayecto de huida. Concurren necesidades de asistencia jurídica para el acceso al procedimiento de solicitud de asilo y el seguimiento del proceso hasta el reconocimiento del derecho. La elaboración de itinerarios integrales de inserción para poner a disposición las herramientas necesarias para el aprendizaje del idioma, formación, acompañamiento en el acceso a formas de consecución de medios de vida, etc. Es necesario que las personas acogidas dispongan de una red de atención social especializada y con conocimiento en esta materia que generen un proceso de trabajo conjunto orientado a la consecución de soluciones duraderas a la situación de desplazamiento forzado.
    6.- Este proceso debe ir acompañado por un trabajo de monitoreo y seguimiento del cumplimiento de las obligaciones que tiene España y la Unión Europea con las personas refugiadas, de modo que permita avanzar en la defensa del Derecho de Asilo denunciando los incumplimientos de la normativa internacional, europea y nacional.
    7- No podemos olvidar la necesidad de entender y tomar conciencia sobre qué es el desplazamiento forzado en el mundo, su origen y causas, dimensión y herramientas para abordar la atención a personas que se encuentran en búsqueda de protección internacional, sin ahondar en la victimización ni el dolor generado por la huida y la persecución. Un sistema de acogida integral debe incorporar un eje de trabajo en materia de sensibilización sobre la cuestión dirigido, no solo a la ciudadanía en general, sino al resto de agentes clave que trabajan con las personas refugiadas: funcionarios y trabajadores públicos de servicios sociales, sanitarios, educativos, judiciales, laborales, etc.
    8.- Es necesario articular vías para la participación de la ciudadanía de modo organizado y coordinado asegurando una metodología de trabajo que asegure la dignidad, el bienestar y la autonomía de las personas refugiadas. Han de incorporarse mecanismos de participación, retroalimentación y acompañamiento que eviten, al mismo tiempo, que se genere desánimo o decepción de los ciudadanos y ciudadanas por no poder encauzar su deseo de dar una respuesta solidaria a la situación de estas personas.

    9.- Las muestras de solidaridad deben orientarse hacia el acompañamiento a las personas refugiadas y la cooperación en sus procesos de incorporación a la vida
    social cotidiana, una solidaridad de proximidad: acompañar a los recursos para que se conozcan y se sepa cómo actuar en ellos, redes de encuentro interpersonal, espacios de ocio y convivencia, acogida entre pares en la escuela, etc. siempre partiendo de la premisa de que la solidaridad no es un acto de caridad, sino de transformación social. La cobertura puntual de necesidades materiales básicas (vivienda, comida…) ha de ir acompañada por procesos que impulsen la autonomía de las personas refugiadas haciéndolas participes y protagonistas de su propio proceso.

    10.- Existen asociaciones y redes de personas refugiadas y migrantes que han servido para fortalecer y empoderar a las personas en búsqueda de protección internacional. La cooperación con estas asociaciones, las redes de apoyo mutuo, el fomento del asociacionismo y el empoderamiento de las personas acogidas debe ser una de las líneas de trabajo para superar también los modelos de carácter más asistencialista y trabajar desde un enfoque de restitución de derechos.

    Evolución, civilidad, Cataluña Jaime Richart

    No creo que haya alguien que niegue que el fin del ser humano al llegar a este mundo es ser feliz; que a la sociedad en que ha nacido o habita le corresponde contribuir a lograrlo; y que, en fin, el estado que articula a la sociedad es el instrumento principal para que ese fin se haga realidad en lo posible…

    Tampoco creo que haya alguien que no afirme que el papel principal del estado en tiempos de paz consiste en distribuir lo más equitativamente posible la riqueza producida; y que por riqueza entendemos un conjunto de bienes materiales y servicios que, en tiempos de progreso global, van desde lo básico para la vida (alimento, salud, habitación y energía) hasta lo deseable (educación). Y que si el estado no se fija como meta que el individuo que ha venido al mundo para ser feliz y se encuentra bajo su amparo no lo consigue, fracasa y es un estado fallido.
    Por eso y por muchos esfuerzos que uno haga para entender el hecho consumado de “el sistema”, no se comprende que ni la sociedad ni el estado sean capaces de vertebrarse para procurar al individuo esa felicidad más allá de lo que el infortunio y el azar biológicos le deparen. La sociedad propiamente dicha, como organismo viviente, carece de los registros y recursos necesarios para lograr por sí misma la armonía deseable en su seno. Por lo que es el estado el encargado de proporcionarla públicamente. Pero resulta que la sociedad española es rehén de un gobierno y unos políticos que tienden a favorecer a pequeños grupos de población a costa de otros de grandes porciones, y a cortar opresivamente las alas a los que no encajan en su “ortodoxia” que no legalidad. Así es que si el egoísmo individual y de clan son un obstáculo para el reparto en la práctica insuperable, y siguiendo la línea de tratamiento dada por el actual ministro de Defensa al asunto catalán, parece que sólo la rebelión, la revolución o la guerra serían capaces de removerlo…
    La civilidad progresiva depende de una progresiva aminoración de la fuerza centrípeta ejercida por religiones, ideologías y medios afines orientados a favorecer exclusivamente a grupos sociales y económicos concretos, pero últimamente también sobre el territorio catalán para evitar no ya la secesión sino tan siquiera sondear su voluntad. Jellineck se pronuncia a este respecto: un pueblo se convierte en nación cuando la conciencia de vivir juntos se convierte en voluntad política. La conciencia de vivir juntos está archiprobada. Queda conocer la voluntad política. Y si un estado a cuyo frente se encuentran individuos de catadura sospechosa no desean conocerla y se aprestan a abortar el intento con los tanques es un estado y un gobierno incivilizados. La piedra de toque está en cómo ha tratado el británico las inquietudes escocesas…
    Todas las sociedades pasan más o menos por similares o distintas fases de incivilidad/civilidad. Desde el descabezamiento, la crucifixión, la decapitación y la guillotina para castigar al transgresor hasta la prisión confortable, hay un recorrido larguísimo; desde la esclavitud y la servidumbre hasta la abolición y el respeto a la propiedad privada y a la propiedad común, otro. Por eso, aparte de que la evolución hacia más civilidad suele ser irreversible, precisa tiempo. Cierto que se fuerza con el castigo, pero difícilmente formará parte del ADN colectivo (que es de lo que se trata) quemando etapas.
    España, después de cien años de retraso en civilidad por motivos varios y viendo lo que han ido dando de sí el grueso de sus dirigentes, ha de apresurarse para recuperar el tiempo perdido en el proceso civilizatorio global. Las leyes no bastan. En demasiados casos sobran, pues hay demasiadas, y en demasiados otros colisionan y se entorpecen entre sí. Por cierto, que si en el gobierno español hubiera tres o cuatro catalanes de pura cepa, y un grupo nutrido catalán en los escaños del Congreso estemos seguros de que las maniobras que ahora está haciendo el partido del gobierno para anatematizar las aspiraciones masivas de Cataluña ca el tratamiento legalista se volvería como un calcetín a favor de la “causa” catalana. Ahí se ve la inconsistencia de la juridicidad en manos de gobernantes miserables…
    Viene habiendo desde hace mucho tiempo sospechas a este respecto. Por eso, si ahora el gobierno español sofoca cualquier intento de conocer la voluntad política de Cataluña y no respeta sus propósitos so pretexto de ilegalidad, no hará más que confirmar que España no es una democracia si no una dictadura más, franquista, encubierta.

    El clero, ¿debería ser tan importante, influyente y poderoso en la Iglesia? Jesús Mª Urío Ruiz de Vergara

    Quiero recordar que estas líneas están escritas en el siguiente contexto: la comunidad cristiana ¿puede o no considerarse una “religión”? Para entender mi punto de vista, lo expondré brevemente: considero la Religión como una de las mayores creaciones del género humano, respondiendo a sus necesidades de seguridad, de tranquilidad y sosiego psicológicos, y de defensa contra las fuerzas hostiles, primero de la propia naturaleza, y depués de otros grupos humanos potencialmente peligrosos en su agresividad. No hay más que leer las innumerables súplicas que el pueblo de Israel presenta a su Dios para que lo defienda y proteja contra las fuerzas de la naturaleza, o de las embestidas de los enemigos. Quedémonos, pues, con la idea fundamental: la religión surge del hombre, y su dirección es de abajo-arriba.

    La sagrada Escritura es, desde las primeras páginas, un intento indiscutible y claro de dejar bien sentado que la iniciativa la tomó Dios-Yavé, que creó al hombre, le puso una norma-prueba con lo del fruto del árbol de la ciencia, y del bien y del mal, fue guiando a los patriarcas, y, cuando en vedad comienza la verdadera y auténtica historicidad de Israel, con el Éxodo, Él elige un líder, lo alecciona, a él y a su ayudante Aarón, y los envía a una misión que jamás podría ni siquiera haber pasado previamente por la cabeza de ambos. Todo esto dejando de lado, en esta ocasión, el estilo y función del lenguaje bíblico, con su simbolismo, y sus géneros literarios. Pero lo que la Biblia nos cuenta no comienza desde abajo, sino que viene de arriba. A esto lo llamamos, con mucho más sentido y precisión, Revelación. La experiencia judeo cristiana es pues, no una Religión, sino una Revelación.
    Y así lo vivieron los primeros cristianos, con altibajos, como es de imaginar. No fue tan idílica, como nos hicieron sentir en algún momento nuestros formadores, la Iglesia primitiva. Peo runa cosa quedó siempre salvaguardada: la fidelidad al evangelio, en sus línea maestras. Y la evidente falta de los tres elementos necesarios para poder hablar de religión: A), el espacio sagrado, (no tenían templos, celebraban sus reuniones en las casas, o en lugares escondidos, en Roma en las catacumbas); B), carecían del verdadero alcance de lo que consideramos tiempo sagrado (sólo reconocían la Pascua anual, y sus pequeñas sucursales de cada “dies dominica”, de los domingos, que les hacía ir, como decía San Justino, de Pascua en Pascua hasta la pascua anual de primavera, y, más tarde, hasta la Pascua definitiva en la Vida eterna), y, sobre todo, no había nada parecido a lo que hoy llamamos clero.
    A los que objeten que sí que tenían cuadros ministeriales, como presbíteros, epíscopos, diáconos, lectores, encargados de la seguridad de los centros de celebración, -ostiarios-, catequistas, viudas, etc., hay que decirles que esta misma existencia de ministerios nos reafirma en la idea de que los ministerios ni eran “profesionales”, y, lo que tal vez es más importante, no era necesario formar parte, primero, para llegar a ellos, de un clan o una casta, como hoy apreciamos en la Iglesia, en lo que podemos denominar, sin ningún atisbo de ofensa ni impropiedad, casta clerical. (Es emblemático el caso de San Ambrosio, (Tréveris, c. 340 – Milán, 4 de abril de 397, siglo IV, por tanto), un poco más tarde de lo que podemos llamar Iglesia primitiva, fue aclamado como obispo por la asamblea cristiana de Milán, cuando todavía no era ni siquiera bautizado.
    El problema es que no se trata, ahora, de una simple división administrativa, sino de una seria separación, verdadera brecha y muro jurídicos, llamados eclesialmente, canónicos. Y lo peor es que esa división, y ese tajo que se produce en la Iglesia, poco a poco, partir del siglo V, es presentado en el actual Derecho Canónico como de “institución divina”. Así leemos en en el último Código de este derecho de la Iglesia la siguiente proclamación aterradora: C. 207, § 1. Por institución divina, entre los fieles hay en la Iglesia ministros sagrados, que en el derecho se denominan también clérigos; los demás se denominan laicos”. Que la Iglesia se divida en dos cuerpos tan diferentes, y que uno de ellos, el de los clérigos, ostente todos los poderes, tanto ministeriales-litúrgicos, como organizativos y jurisdiccionales, no solo es ya asustador, sino que alcanza tintes definitivos cuando se declara que esta situación es así “por institución divina”. (Sería mucho mejor, y mas esclarecedor, hablar de “institución cristológica”, o, todavía mejor, jesuana, algo que resultaría igualmente falso y falaz). ¿Alguien que haya leído atentamente el Evangelio podría imaginar a Jesús estableciendo esa enorme y gigantesca diferencia entre sus seguidores, en el Reino de Dios que Él anunciaba?
    Mi respuesta es que no. Y también lo es de un buen número, cada vez mayor, de teólogos, y, sobre todo, de biblistas, que, por prudencia, no se pronuncian con la meridiana claridad con que lo hago en estas líneas. Es mucho más sincero, verdadero, y, claro está, mucho más frágil, reconocer que esta triste y extraña vuelta a lo más característico de la “religión natural” no viene de Dios, ni de Jesús, ni de Jesucristo, sino de la propia, y siempre temerosa debilidad humana, que pretende blindarse, para asegurar su poder, ante la incerteza que provocaría vivir la radical igualdad fraterna que Jesús predicó en su Evangelio.

    Papa Francisco: ‘Dios no teme a las cosas nuevas’ Roberto Torres Collazo

     

    Papa Francisco7
    “¡Dios no teme a las cosas nuevas! Por eso continuamente nos sorprende, abriendo nuestros corazones y guiándonos por caminos inesperados”. Palabras del papa Francisco durante la beatificación del papa Paulo VI el 19 de Octubre de 2014.
    Sus gestos, su sensillez, su humildad y calidez humana, son bastante conocidos. Por esto en este escrito nos concentraremos en otras novedades concretas que ha traido a la Iglesia Católica y al mundo. ··· Ver noticia

    Muerte de inmigrantes, vergüenza para la humanidad Pablo A. Jofre Leal

     


    HispanTv/Rebelión
    Hombres y mujeres, generalmente jóvenes, muchos menores de edad, con rostros que demuestran el drama y el sufrimiento soportado tras semanas de periplo tratando de llegar, ya sea al sueño europeo, estadounidense o cualquier otro que brinde esperanzas de un mejor vivir.
    Los vemos atiborrando los pasos fronterizos, durmiendo a la intemperie, encaramados en las rejas y vallas que impiden su paso, los visualizamos tendidos en las arenas de un Mediterráneo que termina convertido en su tumba, los hemos divisado tratando de dejar la miseria o el horror de las persecuciones o la guerra que devasta sus países, ahorrando durante largos años para pagar pasajes, sobornos y pases en sus recorridos. ··· Ver noticia 

    viernes, 11 de septiembre de 2015

    Cardenal Walter Kasper: “Francisco es el Papa de las sorpresas”

     


    Con el reciente anuncio de que los sacerdotes tendrán la facultad de perdonar a las mujeres que abortaron, el Papa Francisco ha llevado nuevos heridos al hospital de campaña, la imagen con que le gusta definir la realidad de la Iglesia.
    Así lo entiende el cardenal Walter Kasper, reconocido teólogo alemán, que guarda plena sintonía con el papa argentino. El religioso advirtió sobre el “cisma práctico” que afecta a la Iglesia cuando la defensa a ultranza de principios y doctrinas empuja a muchos fieles a alejarse. “A muchos, la doctrina de la Iglesia les resulta muy alejada de la realidad. Hay una especie de cisma práctico. Es un problema que hay que pensar, pero del que hoy no se habla”, dijo, en una entrevista con La Nación el destacado teólogo, de 82 años y presidente emérito del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad Cristiana. ··· Ver noticia ···

    Domingo 13 de Septiembre, 24 Tiempo Ordinario – B (Marcos 8,27-35): Reconocer a Jesús el Cristo José Antonio Pagola

     


    El episodio ocupa un lugar central y decisivo en el relato de Marcos. Los discípulos llevan ya un tiempo conviviendo con Jesús. Ha llegado el momento en que se han de pronunciar con claridad. ¿A quién están siguiendo? ¿Qué es lo que descubren en Jesús? ¿Qué captan en su vida, su mensaje y su proyecto?
    Desde que se han unido a él, viven interrogándose sobre su identidad. Lo que más les sorprende es la autoridad con que habla, la fuerza con que cura a los enfermos y el amor con que ofrece el perdón de Dios a los pecadores. ¿Quién es este hombre en quien sienten tan presente y tan cercano a Dios como Amigo de la vida y del perdón? ··· Ver noticia ···

    Domingo 13 se septiembre de 2015, 24º del tiempo ordinario

     


    24 del tiempo ordinarioBJuan Crisóstomo, obispo y doctor (407)
    Cuando los cristianos se propusieron la transformación del mundo esclavista, inhumano y violento que había impuesto el imperio romano, no comenzaron su labor apelando al hambre de la gente, ni a sus deseos de «acabar con los opresores romanos», sino que apelaron a la conciencia. En efecto, los discursos que prometen remediar el hambre, sólo son efectivos en la medida en que la carencia, la desprotección y el abandono son vistos como injusticias ··· Ver noticia ···

    Carta abierta de cristianos de Cataluña a cristianos del conjunto de España


    Es ésta una carta escrita con pesar, con cierto sentimiento de fracaso en la convivencia hispánica, en lo que atañe a la relación entre la identidad de Cataluña y el conjunto de España. Es, por otro lado, una carta necesaria si queremos proyectar algo de luz en una situación nueva –quizá poco previsible hace todavía poco tiempo- por la que atraviesa actualmente Cataluña y, consecuentemente, España.
    Para ayudar a comprender esta situación, trataremos de exponer brevemente su fundamento histórico, su realidad de presente y sus perspectivas de futuro.



    1. En primer lugar, parece oportuno poner de relieve que Cataluña es una nación. Es decir, que posee aquellos elementos básicos que constituyen el entramado de una nación: una lengua propia (con su literatura), una cultura específica, un derecho peculiar, una tradición secular, unos símbolos identificadores, entre otros distintivos singulares. Todos los pueblos que reúnen estas características merecen el calificativo de naciones y, tal como afirmó Juan Pablo II, “nadie, – un Estado, otra nación, o una organización internacional – puede sostener legítimamente que una
    nación no sea digna de existir.” (Discurso a las Naciones Unidas en el 50 aniversario de su fundación, Nueva York 5 octubre 1995).


    2. La nación catalana, aunque con oscilaciones y altibajos en su necesidad de afirmarse como tal en el seno de España, ha existido desde tiempos muy antiguos. Los historiadores citan el año 988,
    año de la emancipación de los condados catalanes respecto al rey franco Hugo Capeto.
    3. En la transición de la Dictadura a la Democracia, los políticos catalanes, de derecha y de
    izquierda, actuaron de forma impecable para hacer posible la construcción del nuevo régimen. El
    pueblo catalán apoyó la acción de sus políticos y dejó aparcados los ideales y sentimientos soberanistas en aras de una satisfactoria convivencia en un Estado democrático, que se presumía capaz de acomodar en su seno el hecho diferencial catalán.


    4. Durante estos treinta y siete años de democracia, Cataluña ha tratado de consolidar su carácter nacional dentro del marco español. El Estado, por el contrario, ha procurado diluir ese carácter.
    Cataluña ha visto combatida y laminada su autonomía en un proceso que ha tenido su punto más álgido en lo drásticos recortes al Estatuto de Autonomía del 2006 aprobado en referéndum por el
    pueblo catalán y, lo que resulta paradójico, aprobado también por el Congreso de los Diputados español.


    5. No cabe duda de que las cosas hubieran podido ser distintas si el “problema catalán” hubiera tenido un trato adecuado por parte del Estado español. Es decir: una ponderación inteligente del valor de la lengua catalana en relación con su pueblo; una apreciación del catalán como lengua hispánica y auténtica riqueza de España, y no como un idioma desconocido, casi extranjero para la mayoría de los españoles; un trato económico justo que no obligara a una solidaridad desproporcionada y empobrecedora del territorio catalán. En suma, todo hubiera sido diferente si se hubiera aceptado la plurinacionalidad del Estado, no como una rémora que hay que
    conllevar, sino como elemento de potenciación del conjunto hispánico.


    6. Debemos confesar que ni los cristianos catalanes ni los cristianos españoles, con conciencia y conocimientos políticos, hemos sido capaces de poner sobre la mesa aquellas reflexiones, orientaciones y actitudes que, dirigidas al poder político, hubieran podido abrir nuevas perspectivas, nuevos enfoques, nuevas soluciones en la articulación de la nación catalana en el Estado español.


    7. Las convicciones nacionales de los cristianos catalanes se sustentan en la Historia, pero también en la posición firme de su Iglesia, que siempre se ha constituido en garante de los derechos que asisten al pueblo catalán en lo que se refiere a lengua, cultura, educación e identidad. La  jerarquía eclesiástica ha reconocido en dos recientes y solemnes documentos el carácter nacional de Cataluña. También nos reconocemos en las afirmaciones de la Doctrina Social de la Iglesia, que en el nº 157 de su compendio proclama que la nación tiene “un derecho fundamental a la existencia”; a la “propia lengua y cultura, mediante las cuales un pueblo expresa y promueve su ‘soberanía’ espiritual; a “modelar su vida según las propias tradiciones, excluyendo, naturalmente, toda violación de los derechos humanos fundamentales y, en particular, la opresión de las minorías”; a “construir el propio futuro proporcionando a las generaciones más jóvenes una educación adecuada”.


    8. Tal como ha constatado el Papa Francisco en su reciente visita a Bolivia, “Los pueblos del mundo quieren ser artífices de su propio destino. Quieren transitar en paz su marcha hacia la justicia.
    No quieren tutelajes ni injerencias donde el más fuerte subordina al más débil. Quieren que su cultura, su idioma, sus procesos sociales y tradiciones religiosas sean respetados.” Que Cataluña se plantee un paso adelante hacia la soberanía total es lógico y comprensible en este momento en que el Estado español está introduciendo evidentes medidas recentralizadoras. Si quiere conservar no sólo su identidad como pueblo, sino sacar de dentro de sí misma su potencialidad en todos los órdenes de la vida (político, cultural, económico, científico, educativo, lingüístico), Cataluña no puede seguir dependiendo de un Estado que le niega su condición nacional, que limita sus posibilidades de crecer y desarrollarse, y que se muestra impermeable a una remodelación en base a su carácter plurinacional i plurilingüe.


    9. Es evidente que para un pueblo dotado de conciencia y de voluntad nacionales, resulta imprescindible poseer la capacidad de decidir su futuro. Es decir: si quiere tener un Estado propio, soberano, independiente del Estado español o, por el contrario, prefiere seguir en su situación actual de pertenencia a España. Debemos recordar aquí que hasta el día de hoy el Estado se ha opuesto a la celebración de un Referéndum, en que el pueblo catalán pueda elegir cómo concibe y desea su futuro. Como dijo Juan Pablo II: «Cuando no se satisfacen las aspiraciones profundas de un pueblo, las consecuencias pueden ser muy negativas, llevando a soluciones simplistas, que constituyen amenazas para la libertad de las personas y de las sociedades, y que, a veces, incluso se intentan imponer mediante la violencia. Por el contrario, si se abren a los ciudadanos perspectivas de futuro fundadas en una verdadera solidaridad entre todos, se sentirán más impulsados a avanzar por el camino del verdadero progreso del hombre en la justicia y la concordia.»


    10. Es conveniente añadir a todo lo dicho que un eventual Estado catalán podría, o no, confederarse con el Estado español. Podría, o no, establecer algún tipo de asociación con el Estado español. Lo
    que sí puede asegurarse es que tendría con España las relaciones, tratados, convenios, alianzas, intercambios que convinieran a ambas partes. Relaciones libres, no condicionadas y, por supuesto, más satisfactorias y fraternas que las ahora existentes.

    Amigos cristianos de toda España:

    Estos puntos intentan recopilar lo que piensa y lo que siente una elevada proporción de cristianos
    catalanes. Con todo, somos conscientes de que otros pueden ser indiferentes al planteamiento que  la situación actual de dependencia del poder político español.
    Hemos dicho al principio que ésta era una carta escrita con el alma apesadumbrada. Así es pero pensamos que era un deber escribirla. Nadie sabe si el proceso que está siguiendo Cataluña va a terminar o no en una soberanía plena. Son diversas las circunstancias que, con el paso de los días y los meses, pueden influir en la población de Cataluña a la hora de decidir qué futuro prefiere. Los gobernantes españoles todavía pueden hacer propuestas creíbles.


    Nos atrevemos a esperar de vosotros, amigos caminantes en la fe cristiana, no que compartáis nuestros planteamientos, pero si un respeto y una actitud de comprensión hacia las opiniones que
    manifestamos. Tal como expresaron los obispos catalanes en 1985, “querríamos que fuesen principalmente nuestros hermanos católicos de otros pueblos de España los primeros en comprender
    y acoger estas aspiraciones”.


    Por otra parte, pensamos que, en una nueva coyuntura civil, nada ha de impedir que nuestras relaciones como cristianos militantes puedan ser mejores y potenciarse mutuamente en iniciativas,
    en proyectos, en reflexión común y en la propia vivencia evangélica. Esperamos compartir con vosotros este anhelo.
    Con nuestro sincero y fuerte abrazo,