Asomado a la ventana
miércoles, 27 de agosto de 2025
¿Cómo se sitúa la Iglesia ante la era Trump? -- José Luís Ferrando
Asomado a la ventana
El hambre alcanza niveles catastróficos en Gaza
kaosenlared
La crisis alimentaria en la Franja de Gaza ha alcanzado un nivel irreversible tras ingresar en la Fase 5, categoría que identifica a los territorios con mayor índice de hambruna a nivel mundial, según denunció el Gobierno palestino, en momentos en que el Ministerio de Salud local informó que el asedio militar y el bloqueo de alimentos, agua, medicina y otros productos vitales, impuesto por la ocupación, mataron a 289 personas, incluidos 115 niños.Ver noticia
Las sacerdotes y religiosas de Gaza desafían a Israel y mantienen sus complejos abiertos -- Mateo González Alonso
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Cuando la ultraderecha quiere domesticar la fe: el riesgo de una Iglesia ideologizada Los rigoristas hasta se atreven a cuestionar el Concilio en su intento de ideologizar el Evangelio -- José Manuel Vidal
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«Tras la desaparición de lo que consideraban un “dique de contención”—el Papa Francisco—estos sectores tradicionalistas y ultras, crecidos y desinhibidos, han lanzado una ofensiva abierta para domesticar la religión y ponerla al servicio de su causa» Ver noticia
Juan José Tamayo: «Tal y como está organizada de manera jerárquica y patriarcal, la Iglesia está abocada a la desaparición» -- Antonio Aradillas
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'CONVERGENCIAS', UN HOMENAJE A TEILHARD DE CHARDIN EN EL PUERTO DE SANTA MARÍA

Presentación del libro sobre Teilhard de Chardin en El Puerto de Santa María
Juan V. Fernández de la Gala y Pedro Miguel Lamet subrayaron la vigencia actual y profética del gran paleontólogo jesuita
El claustro parroquial de los jesuitas de El Puerto de Santa María se convirtió en un foro de homenaje a Teilhard de Chardin el pasado 22 de agosto, con motivo de la presentación del libro Convergencias: Cuarenta encuentros con Teilhard de Chardin. Intervinieron en el acto el coordinador-editor de la obra, Juan V. Fernández de la Gala, y uno de sus colaboradores, Pedro Miguel Lamet, SJ.
De la Gala abrió el acto explicando que el libro contiene cuarenta encrucijadas de vida, que son encuentros personales con la mística de Teilhard, ya sea desde la fe o la ciencia, deslumbrados por la intuiciones de este jesuita y paleontólogo francés, que en muchos aspectos supo adelantarse a muchas propuestas del Vaticano II.
La presentación se desarrolló en un animado diálogo entre los intervinientes. Lamet subrayó la importancia del libro, ya que “si bien existen cientos de estudios eruditos sobre los aspectos científicos y teológicos de la obra del gran jesuita, no contábamos con una colección de testimonios personales del efecto que Teilhard ha producido en personas que han experimentado su influjo”, destacando el hecho de la habilidad del autor para ponerse en contacto con tan variadas y destacadas personalidades.
Contribuyen a esta obra hombres y mujeres ortodoxos y heterodoxos, católicos, protestantes, musulmanes y judíos, laicos y religiosos, teólogos y pastoralistas, políticos y científicos. Los testimonios, que proceden de doce países y cinco continentes, expresados originalmente en cinco lenguas, convergen en su admiración a Teilhard desde muy variadas actividades y experiencias.
A lo largo de la conversación se hizo hincapié en cómo llegó a nosotros el impacto de este pensador creativo y mediador universal en un momento de carencia de libertades con el sabor de lo prohibido, haciendo constar que lamentablemente aún no se ha levantado el mónitum de la Santa Sede, que advertía sobre el “daño espiritual” que podían efectuar sus escritos. Sin embargo De la Gala hizo constancia de cómo sus ideas aparecen luego en documentos eclesiales del Concilio y de los papas, especialmente en textos del papa Francisco, como es el caso de la encíclica Laudato si. Y también de su importancia para el futuro y la credibilidad de la Iglesia.
Pedro Miguel Lamet, biógrafo de Pedro Arrupe, relató que, durante la última entrevista que le realizó cuando estaba enfermo del ictus cerebral, el último libro de cabecera que consultaba era una biografía en imágenes de Teilhard, cuando ya no podía leer texto. Arrupe defendió al científico en una rueda de prensa nada más ser elegido general de la Compañía de Jesús. Entre las colaboraciones que se destacaron los participantes en el coloquio aparecieron nombres como de Leonardo Boff, que afirma “abrazar al mundo es abrazar al Resucitado”, la del ex dominico Mathew Fox, el recién desparecido José Ignacio González Faús, Ilia Delio, Antonio Spadaro o Josep Borrell, entre otros muchos.
Se puede sintetizar que para la mayoría, frente a una Iglesia de normas, centrada en los principios morales, Teilhard ha liberado a muchos cristianos inquietos con su cosmovisión unitaria de Dios o Mundo, Materia y Espíritu y su diafanía, termino con que define la transparencia de la divinidad en un universo en evolución. Por ejemplo, su sobrina nieta, Marie Bayon de la Tour, subraya que para su tío “el cielo no es más que la culminación de la tierra” y la Eucaristía “manifestación de la energía unificadora divina”.
Pedro Miguel Lamet puso de manifiesto que, para él, encontrar a Telihard fue hallar la concreción de lo que intuía y sentía, al percibir el alma del mundo desde la vibración poética. Y citó al poeta jesuita Juan Baustista Bertrán: “A veces por las venas de las cosas / sube una luz azul, cual de presencia”. El editor del libro agradeció la extraordinaria respuesta internacional de sus colaboradores y anunció que próximamente aparecerán ediciones del mismo en lengua inglesa e italiana.
¿ES ISRAEL UN PUEBLO ELEGIDO?

El Israel de la Biblia
El antiguo pueblo de Israel, conocido también como pueblo hebreo, tiene su origen en Abrahán, Isaac y Jacob. Abrahán procedía de Us de Caldea (hoy Irak). Vivió hacia el año 1800 antes de Cristo Emigró desde su tierra a la tierra de Canaán. Fue recibido por Melquisedec, el rey y sacerdote cananeo de Salem (hoy Jerusalén). A Abrahán se le considera el padre del monoteísmo, es decir la creencia en un solo Dios, en medio de un mundo donde cada pueblo y cultura tenía sus propios dioses. Esta fe en un Dios único contribuyó a que los descendientes de Abrahán tomaran conciencia de ser un pueblo elegido para anunciar al mundo el plan de Dios sobre la historia.
Jacob, nieto de Abrahán, emigró con toda su familia desde Canaán a Egipto, que era una nación poderosa y rica en el delta del río Nilo. Con Jacob al pueblo hebreo se llamó también Israel. En Egipto los descendientes de Jacob se multiplicaron. Allí vivieron y trabajaron durante 400 años. A medida que pasaba el tiempo, el pueblo hebreo fue cada vez más oprimido por los faraones. Cuando comenzaron a organizarse para defender sus derechos, el faraón aumentó la explotación y la represión (Ex 5,4-9). El pueblo hebreo fue sometido a un régimen de esclavitud. Moisés, hijo de este pueblo, sintió por inspiración de Dios que debía liberar a su pueblo de la esclavitud del imperio del faraón de Egipto (Ex 3,7-12). La liberación de la esclavitud fue el acontecimiento fundante del pueblo de Israel.
Una vez lograda la libertad, Moisés vivió la experiencia de la Alianza de Dios con ese pueblo en la montaña del Sinaí. Fue un líder con una fuerte experiencia del Dios liberador que no quiere que ningún pueblo o persona someta a otros a la esclavitud. De parte de Dios entregó al pueblo unas leyes que garantizaran una sociedad justa, igualitaria, solidaria, con una opción por los pobres (huérfanos y viudas) y abierta a los extranjeros, conocidas como las leyes de la fraternidad: Lv 19,13; Lv 25,9,10; Lv 23, 23; Lv 25, 35-39; Nu 26, 53-54; Dt 15,4; Dt 15,7-8; Dt 24, 14-15, porque Dios es el creador de todos los seres humanos. De esta manera, con Moisés y los profetas, el pueblo hebreo, o nación de Israel, fue descubriendo la presencia de Dios en su vida. En este sentido decimos que la Biblia es Palabra de Dios.
Tras un largo peregrinar por el desierto, el pueblo hebreo se instaló en la tierra de Canaán. Se le unieron otros pueblos nómadas del desierto y multitud de cananeos pobres, que no estaban de acuerdo con la tiranía de los reyes de las ciudades-estado de Canaán, quienes vivían con lujos acosta del trabajo de los campesinos. Así pues, muchos cananeos, en vez de reconocer a su rey como dueño y señor, reconocieron como rey a Yahvé, el Dios liberador de los israelitas. Así, juntos trataron de construir una democracia participativa con las leyes de la fraternidad.
Hacia el siglo IX antes de Cristo, aparecen los profetas que hablan al pueblo de Israel en nombre de Dios. Denuncian la conducta indigna de los dirigentes de Israel, la injusticia e hipocresía de muchos israelitas. Exhortan a la conversión y anuncian la venida de un gran profeta, un mesías, que llevaría a plenitud el proyecto salvífico de Dios para todo el mundo. Los profetas proclamaron que Dios ama a este mundo y que exige que todos los seres humanos, sin distinción de nacionalidades y culturas, vivamos como hermanos. De ahí, las leyes de la fraternidad que he señalado, con una opción preferencial por los más pobres y vulnerables.
El pueblo de Israel fue apartándose del proyecto original. Instauró una monarquía que lo dominó sin piedad. (Véase 1Samuel 8,4-19). Israel cayó en una monarquía dictatorial y en un nacionalismo exclusivista, racista y xenófobo. Olvidó que su experiencia de liberación de la esclavitud de Egipto es un mensaje para toda la humanidad. Hizo de su religión un culto vacío, sin tener en cuenta que el culto que Dios quiere es la práctica de la justicia y la misericordia (Mt, 23,23). Véase también la parábola del buen samaritano (Lc 10, 29-37).
El profeta Isaías, en nombre de Dios, se dirige al pueblo de Israel, diciendo:
“Este pueblo me honra con los labios,-dice Dios-,
pero su corazón está lejos de mí” (Is 29,13).
“No quiero ofrendas inútiles.
El incienso me causa horror…
Cuando rezáis con las manos extendidas, aparto mis ojos para no veros.
Aunque multipliquéis vuestras plegarias, no las escucho,
porque hay sangre en vuestras manos.
Lavaos, purificaos. Alejad de mis ojos vuestras malas acciones,
dejad de hacer el mal y aprended a hacer el bien.
Buscad la justicia, dad sus derechos al oprimido,
haced justicia al huérfano y defender a la viuda” (Is 1,11-17).
Los profetas bíblicos presentan a un Dios universal, que está al lado de los pobres, que acoge a los forasteros, a los inmigrantes, un Dios misericordioso que perdona siempre que nos reconocemos pecadores. Un Dios de vida y de esperanza para la humanidad sufriente. Un Dios que no quiere la muerte sino la vida.
El rey Salomón (siglo IX a.C) ejerció su mandato tiranizando y oprimiendo a las tribus del norte (1 Re,12,4-11). Esto dio lugar a que los habitantes del norte proclamaran como rey a Jeroboán, constituyendo el reino de Israel en la región de Samaría. Así hubo una división: el reino del norte se llamó Israel y el reino del sur Judá. El término judío hace referencia a los habitantes del reino de Judá. Comenzó a utilizarse este término durante la cautividad de Babilonia, siglo VI antes de Cristo, para caracterizar su identidad religiosa.
En el tiempo de Jesús existía una rivalidad entre judíos y samaritanos. Los dos se consideraban “pueblo de Israel” y “pueblo elegido” (Jn, 4, 4-26). En el pueblo judío había dos corrientes religiosas: una, la oficialista, centrada en el culto del templo de Jerusalén, indiferente al dolor de los pobres y enfermos; y la otra corriente, propia del pueblo humilde y sencillo, con una espiritualidad de carácter ético-profético. En esta corriente se encontraba Juan el Bautista.
En el corazón de este pueblo nació Jesús. Fue un laico de una región marginada y despreciada, Galilea. Se situó en la corriente de los profetas (Isaías, Amós, Jeremías, Miqueas…). Se presentó como el enviado de Dios (Lc.4,18-21). Proclamó el reino del amor, el reino de la fraternidad humana, que él llamó “reino de Dios”, porque Dios reina donde se practica el amor, el perdón y se comparte los bienes como hermanos. Se puso al lado de los pobres y desvalidos. Dijo que lo más importante de la religión no son los ritos y las ceremonias, sino la práctica de la justicia, la compasión y el servicio a los más necesitados. Señaló que “no todo el que dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que pone en práctica la voluntad de mi Padre” (Mt 7,21).
Jesús se enfrentó a los dirigentes y poderosos de Israel, a los sumos sacerdotes y fariseos, llamándolos hipócritas, sepulcros blanqueados, raza de víboras (Mt 23, 27-34). Y dijo que vendrán gentes de Oriente y Occidente y se sentarán en la mesa del Reino, mientras que los que se creían los elegidos serán arrojados fuera, allí será el llanto y el crujir de dientes (Mt 8, 11-16).
En la parábola de los labradores criminales (Mateo 21,33-45), Jesús señala que Israel ya no es el pueblo elegido porque rechazó al Hijo de Dios. Lo consideró como un falso profeta y lo condenó a muerte, entregándolo al gobernador romano Poncio Pilato para que lo crucifique (Mt 27,1-2; Jn 19,6-7). Cuando murió Jesús, “la cortina del templo se rasgó de arriba abajo en dos partes” (Mt 27,51), dando a entender que la antigua Ley ya quedó superada. Por eso decimos que Israel no es ya el Pueblo de Dios. No reconoció a Jesús de Nazaret como el Cristo Hijo de Dios.
San Pablo señala, asimismo, que el nuevo Pueblo de Dios ya no es Israel sino la Comunidad de los seguidores de Jesucristo, es decir, la Iglesia. Más aún, el pueblo elegido lo constituye todos los pueblos de la Tierra que optan por vivir haciendo el bien y trabajando por la fraternidad universal, que es la esencia del reino de Dios proclamado por Jesús (Mt 25,31-46).
El actual estado de Israel
El Israel bíblico desapareció con la venida de Cristo Jesús. En Él se cumplió la promesa del Mesías anunciado por los profetas. El Sanedrín, que era la máxima autoridad de Israel, ordenó matar a Jesús (Mt 26, 57-68), como ya he señalado. Y persiguió a los seguidores de Jesús, que muchos tuvieron que huir a Siria. Poco después, el año 70 de nuestra era, tras la rebelión de los judíos contra la dominación de Roma, se entabló una guerra sangrienta. Los romanos destruyeron el templo de Jerusalén y dispersaron a los judíos. El pueblo de Israel dejó de existir como nación.
Durante casi dos mil años los judíos vivieron dispersos por muchas naciones de Europa y norte de África. También llegaron a España hasta que fueron expulsados por los “reyes católicos”. Otros países europeos también los persiguieron. Durante el siglo XIX los judíos buscaron un territorio donde tener un estado propio. En la época del nazismo, fueron brutalmente perseguidos y reprimidos. Hitler asesinó a casi 6 millones de judíos. Es lo que conocemos como el Holocausto. En el año 1948, por razones de identidad cultural y sobre todo política, un numeroso grupo de judíos constituyeron el actual estado de Israel, liderados por Ben Gurion. Invadieron territorios y ciudades de Palestina, masacrando a quieres ofrecían resistencia tanto musulmanes como cristianos. Muchos palestinos de los pueblos de la costa se refugiaron en Gaza, destacando la ciudad de Ascalón. Otros pueblos palestinos siguieron sufriendo constantes ataques de los colonos judíos. El actual primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, es heredero del legado sionista de Ben Gurion en el uso de la biblia para legitimar y consolidar aún más la ocupación (David Neuhaus, jesuita).
Contrasta la imagen de Dios que presenta el actual gobierno de Israel y algunos judíos fanáticos, con el Dios revelado por Jesucristo. Muchos judíos e israelíes siguen con la idea de un Dios guerrero, que hace acepción de personas, el “poderoso de Israel”. Esta es la actitud del gobierno de Israel: la venganza, el genocidio y las masacres de gente inocente, incluidos niñas y niños palestinos. En Gaza, que es la región costera de Palestina, ha masacrado a más de cien mil personas, casi la mitad niños. Ha bombardeado viviendas, depósitos de agua, escuelas y universidades, hospitales, mezquitas e iglesias. Y cuando la población hambrienta y sedienta acude a recoger botellas de agua y algunos alimentos los ametralla, matando multitud de gente con un pedazo de pan en la mano. Gaza tiene 40 kilómetros de costa mediterránea, sin embargo, los gazatíes no pueden pescar porque las lanchas israelíes les dispara. Israel ha asesinado a multitud de médicos, periodistas y trabajadores humanitarios. Es el mayor genocidio en lo que llevamos de siglo.
En la biblia hebrea, que los cristianos llamamos Antiguo Testamento, aparecen relatos de un Dios que aprueba matar a los habitantes de las ciudades cananeas conquistadas, un Dios que ordena pasar a cuchillo a hombres, mujeres y niños. (Nu 31,7-1; Dt 25,17; Dt 34,9-10; Josué 8,18 y 11,11-14; 1Samuel 15,2-8). Estos relatos no corresponden a la realidad histórica, según expertos bíblicos, como Alonso Sohökel. Fueron escritos quinientos años después de la entrada a la tierra de Canaán, durante la cautividad de Babilonia (586 a 537 a.C.), con el objetivo de levantar la esperanza del pueblo de Israel que vivía en un estado de abatimiento y depresión, sintiéndose abandonado de Dios. Sus autores trataron de recordar que Dios está con ellos y no los abandona. Son textos que no se deben leer al pie de la letra como hace la ultraderecha israelí y algunos cristianos ultraconservadores. Son expresiones literarias que contradicen al Dios que revelan los profetas y, sobre todo, Jesús de Nazaret. Véase también a David Neuhaus, s.j.
¿Qué Dios nos revela Jesús? Nos revela un Dios universal, un Dios Padre-Madre de toda la humanidad. Todos los pueblos y religiones de la Tierra que buscan el bien y trabajan por la justicia, la fraternidad y la paz son pueblo santo de Dios, porque no es la pertenencia a una determinada religión lo que nos salva sino la infinita misericordia de Dios y la actitud y práctica de vida centrada en la bondad, la compasión, el servicio a los demás y la defensa de la vida humana, como enseña Jesús en su Evangelio.
El Dios de Jesús es un Dios de vida nueva, de misericordia, de compasión y de perdón (véase la parábola del “Padre bueno”, conocida también como del “hijo pródigo”). Limpia la imagen de Dios de miedos y de temores a castigos. Desmonta la idea de un Dios vengativo y justiciero. Deroga la ley mosaica del Talión “ojo por ojo y diente por diente” (Mt 5,38-42).
Es un Dios que rechaza la violencia, las armas y la venganza. Un Dios de Amor, como señala el apóstol Juan en su primera Carta. Jesús proclama el perdón como una característica clave de su mensaje, nunca la venganza, nunca la violencia, nunca el genocidio. Jesús enseña que Dios quiere la vida para todos los seres humanos, nunca la muerte. Dios quiere hijos, no esclavos. No quiere que unos pocos sobreabunden en riquezas a costa de que muchos vivan en la pobreza. Es un Dios justo que exige justicia y equidad, que quiere la práctica de la justicia y la misericordia como ejes de la fe en Él (Mt 23,23).
El Dios del Nuevo Pueblo de Dios, revelado por Jesús, contrasta con el Dios del actual gobierno de Israel, de extrema derecha con Netanyahu al frente, que tiene una práctica totalmente opuesta a lo que enseña Jesucristo. Hoy Israel es un estado genocida y terrorista. Los colonos judíos, apoyados por el ejército israelí, hostigan también a las comunidades cristianas, por lo que muchos cristianos se ven obligados a buscar refugio en otros países. En el año 1940 el 20% de la población era cristiana, hoy apenas es el 1%.
Tampoco el Dios de los yihadistas musulmanes coincide con el Dios que Jesucristo nos revela. Los atentados terroristas, como los del 7 de octubre de 2023, no conducen a la paz, sino a la provocación y cruel venganza de Israel, masacrando a la población palestina.
Por todo lo dicho, desde que vino Cristo Jesús al mundo, Israel ya no es “pueblo elegido”. El actual estado de Israel no es el Israel bíblico. Al no reconocer el Consejo de la nación (el Sanedrín) a Jesús como el Cristo enviado de Dios, los judíos siguen esperando todavía al mesías.
Hay judíos que afirman que Israel no es una nación ni el “Estado de los judíos”. Cito a Jeffrey Sachs: “Israel no es el estado del pueblo judío. Es el estado soberano de sus ciudadanos. Yo soy judío y ciudadano de los Estados Unidos. Israel no es mi Estado. El judaísmo no es una nacionalidad. Se trata, sin duda, de una construcción sionista, Es una idea que yo, y millones de judíos en todo el mundo, rechazamos. Para mí y para innumerables personas fuera de Israel, el judaísmo es una vida de ética, cultura, tradición, ley y creencias que no tiene nada que ver con la nacionalidad. Durante 2.000 años, los judíos vivieron en todas partes del mundo, en innumerables naciones”.
Llama poderosamente la atención cómo Netanyahu y varios altos jefes del gobierno de Israel utilizan textos de la Biblia para justificar la destrucción de Gaza y la matanza de inocentes. El sacerdote jesuita de origen judío, David Neuhaus, profesor de Sagrada Escritura en Jerusalén, lo ha denunciado en el periódico vaticano L´osservatore Romano (7 de agosto 2025), en el que decía: “No se puede usar la Biblia como arma de guerra. La Palabra de Dios nunca debe utilizarse para justificar la violencia ni la conquista territorial. Es una ofensa a Dios”.
El actual estado de Israel ha surgido invadiendo territorios palestinos y masacrando a sus habitantes. Esto es inmoral. Hoy, si quiere vivir en paz, solo le queda el camino del diálogo para lograr la convivencia pacífica con los palestinos tanto de Gaza como de Cisjordania, nunca invadiendo sus territorios y asesinando a los que ofrecen resistencia.
Entre los palestinos unos son musulmanes, otros cristianos de diferentes denominaciones, y una minoría judía, que han convivido durante siglos en la tierra de Palestina. Es necesario el respeto entre las tres religiones monoteístas (judíos, cristianos y musulmanes), pues como señalé anteriormente, lo que nos salva no es tanto la religión, cuanto la actitud del corazón y la práctica de la justicia y el amor, como nos enseñaron los profetas bíblicos y sobre todo Jesús. (Mt 7,21 y Mt 25,31-45).
Cada vez hay más israelíes y judíos en todo el mundo que denuncian el genocidio del gobierno ultraderechista de Israel en Gaza y buscan la paz y el diálogo con los palestinos, destacando los conocidos intelectuales como Jeffrey Sachs, Ilan Papé, Noam Chonsky, Judit Butler, Nandy Patinkin, Meir Margalit, Medea Benjamin. Ochenta rabinos israelíes, encabezados por Yosef Blau, condenan a Netanyahu y a Ben Gvir por los bombardeos y la muerte de niños por hambre, diciendo: “Es nuestro deber denunciar las acciones de nuestro gobierno cuando contradicen los preceptos morales de la Torá” (La nación, 20.08.2025). Más de 400 rabinos de diferentes nacionalidades han firmado una carta instando al gobierno israelí parar los bombardeos, respetar la vida inocente, permitir la entrada de una amplia ayuda humanitaria a Gaza, detener la violencia de los colonos, dialogar con Hamas para liberar a los rehenes y buscar la paz” (Equipo Ecuménico, R.D. 2 agosto 2025). Algunos de ellos forman parte del movimiento Diálogo Interreligioso, conscientes de que la misión de las religiones es buscar juntos lo que nos une en orden a contribuir a la humanización de este mundo, porque ésta es la voluntad de Dios: que vivamos todos los seres humanos como hermanos (Fratelli tutti, Papa Francisco).
Fernando Bermúdez López
Religión digital
SOBRE EL FUTURO DEL CRISTIANISMO: LA CUARTA HIPÓTESIS (MAURICE BELLET)

Agradezco a Bernard Ginisty este texto publicado el 20 de agosto de 2025 en GARRIGUES ET SENTIERS. Espaces de liberté, de foi et de réflexion chrétiennes, y retomado por Lucienne Gouguenheim en : https://nsae.fr/2025/08/23/sur-l-avenir-du-christianisme-la-quatrieme-hypothese-maurice-bellet/?utm_source=mailpoet&utm_medium=email&utm_source
_platform=mailpoet&utm_campaign=newsletter-nsae_97
¿Tiene futuro el cristianismo? Este es el tema que desarrolla Maurice Bellet en una obra titulada La cuarta hipótesis. Sobre el futuro del cristianismo (nota 1). Maurice Bellet, sacerdote, teólogo, filósofo y psicoterapeuta, siguió un camino muy original en el universo cristiano. Libro tras libro, trazó nuevos caminos lejos de los debates trillados en los que con demasiada frecuencia se estanca el catolicismo contemporáneo.
Nos invita a una experiencia de amanecer, de conmoción de todo el ser por una ‘buena nueva’ que nos arranca de la tristeza y la muerte. Si la palabra Evangelio tiene algún sentido, solo puede ser el de un acontecimiento nuevo, inesperado, radicalmente ‘bueno’ y no algo aburrido y repetitivo. Ciertas formas de educación religiosa pueden ser el peor obstáculo para que haya ‘buena nueva’, al contribuir a evitar que cada uno experimente personalmente una palabra nueva. Bellet escribe: “El Evangelio es por naturaleza lo inaudito, lo aún no escuchado. Es de todos los tiempos. Sin embargo, el nuestro da un vigor particular a este inaudito. Hay una desinstalación con respecto al cristianismo establecido; una confrontación con el poscristianismo; una relación con lo extremadamente extraño (...). La fuerza del Evangelio es anunciar que el camino de cada uno es su camino, porque es a él a quien se dirige la palabra, esa palabra que desata la instalación y lleva a lo lejos: ‘No sabes adónde va’ ” (nota 2).
Las religiones son las lenguas maternas del sentido de la existencia. No son garantías automáticas. A quienes se proclamaban descendientes de Abraham, Cristo les respondió: “De estas piedras, Dios puede hacer hijos de Abraham”. Ninguna herencia religiosa, ninguna educación, ningún azar de nacimiento puede dispensar de una conversión. Cristo no es tanto el fundador de una nueva religión como aquel que nos invita a cuestionar radicalmente todas nuestras religiones de nacimiento en una aventura personal. A quienes quieren encerrarlo en la descendencia abrahámica, él responde: “Antes de que Abraham existiera, yo soy”. Todo hombre debe pronunciar algún día, a su manera, esta frase con la que no se reduce a su historia y a su geografía para reconocer el don de la filiación divina y de la fraternidad universal.
No hay acceso a lo esencial sin la experiencia de Abraham: abandonar lo que se conoce para ir hacia lo que no se conoce. Desde este punto de vista, Maurice Bellet muestra que la relación crítica que vivieron los primeros cristianos con la institución religiosa de la época es constitutiva del enfoque evangélico. Para quien vive la experiencia nueva de la Palabra, el cristianismo instituido puede aparecer, según Maurice Bellet, como “el análogo de lo que fue el judaísmo establecido en la época de los primeros cristianos” (nota 3).
Plantea varias hipótesis para el futuro del cristianismo:
1) El cristianismo desaparece, y con él el Cristo de la fe. Se cumple el acontecimiento anunciado por la crítica de los siglos XVIII y XIX. Solo quedan las obras de arte y los trabajos de los historiadores.
2) La disolución del cristianismo. No se destruye propiamente, pero lo que ha aportado a la humanidad se convierte en bien común y se le escapa. El cristianismo se disuelve en los derechos humanos y en un espiritualismo indiferenciado.
3) El cristianismo continúa como antes. Se conserva, se restaura, se restablece. Continúan las disputas internas cuyo objetivo esencial es la institución y su control.
4) Bellet elige una cuarta hipótesis. Sí, hay algo que termina, inexorablemente. Es un determinado sistema religioso histórico. Es, dice Bellet, “el fin del cristianismo, si se trata de uno de esos ismos que caracterizan la modernidad: idealismo, marxismo, materialismo, existencialismo, etc”. Pero este fin de un sistema histórico abre la posibilidad de un despertar de resurrección: “Un hombre vino entre nosotros, uno entre todos los demás, y se le concedió atravesar lo imposible, transgredir lo evidente: la evidencia de la muerte. Así que descendió hasta lo más profundo de lo profundo, hasta perder a Dios: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Murió, lo matamos. Algunos afirman que está vivo. Es la afirmación inaudita de una humanidad que se atreve a preferir la vida a la muerte. (...) ¿Cómo conoceré a este Cristo de forma viva y concreta? ¿Dónde si no es en ese ágape, ese amor entre hermanos del que el apóstol Juan se atreve a decir que quien ama así ha nacido de Dios y conoce a Dios? Asimismo, Pablo declara en la primera epístola a los Corintios (cap. 13) que todo pasará, incluida la fe, solo permanecerá el ágape para la eternidad. Y es por eso que la vida eterna ya está aquí, en esta resurrección en la que hemos pasado del gusto por el asesinato al don de la vida” (nota 4).
Al final de su obra, Maurice Bellet nos indica un camino: “Así se sigue lo que he llamado la cuarta hipótesis. Es sin juzgar el camino que otros pueden seguir. La gran Iglesia es la antisecta: hay diversidad de caminos, de estilos, de pensamientos. En cuanto a los maestros... ‘No llaméis a nadie padre o maestro’. Solo es Iglesia la formada por hermanos que se aman y se ayudan unos a otros (...)” (nota 5).
La obra de Maurice Bellet es saludable para recordarnos que toda institución religiosa solo tiene sentido si invita a arriesgarse a ese segundo nacimiento del que Cristo hablaba a Nicodemo (Jn 3, 1-12).
Bernard Ginisty
(Publicado el 20 de agosto de 2025 por GARRIGUES ET SENTIERS. Espaces de liberté, de foi et de reflexión chrétiennes)
NOTAS:
1. Maurice BELLET (1923-2018): La quatrième hypothèse. Sur l’avenir du christianisme, éditions Desclée de Brouwer, 2010.
2. Id. páginas 30-31.
3. Id. página 21.
4. Id. páginas 119-120. Este es el tema de la obra de Emmanuel TOURPE: À l’amour que vous aurez les uns pour les autres… Le dernier mot de Dieu, éditions Artège 2024, que recibió el gran premio católico de literatura 2025 otorgado por la asociación de escritores católicos de lengua francesa.
5. Id. páginas 108-109.
https://www.bernardginisty.com/chroniques-2025/
José Arregi
GAZA EN UNA CARTA

Desde que Hamás estalló el último conflicto en la Franja de Gaza, Israel lo ha convertido en genocidio. Una de las consecuencias trágicas ha sido el asesinato de 237 periodistas por el ejército hebreo. Los últimos seis, el domingo 10 de agosto. Tampoco es para olvidar que no se ha permitido el acceso a la prensa internacional durante 22 meses.
Uno de los seis asesinados era Anas Jamal al-Sharif, un periodista de 28 años. Nacido en un campo de refugiados en el norte de Gaza, Sharif destacó informando en la cadena Al Jazeera, uno de los pocos medios internacionales que cuenta con reporteros locales en la Franja. Atesoraba un premio Pulitzer, el galardón más prestigioso de periodismo del mundo. Veía la muerte muy cerca, y eso le impulsó a escribir un impresionante testimonio que no ha tenido la repercusión que se merece.
Abro comillas: Esta es mi voluntad y mi último mensaje. Si estas palabras llegan a ustedes, sepan que Israel ha logrado matarme y silenciar mi voz. En primer lugar, que la paz sea con ustedes y la misericordia y las bendiciones de Alá (Dios). Alá sabe que dediqué todos mis esfuerzos y toda mi fuerza a ser un apoyo y una voz para mi pueblo, desde que abrí los ojos a la vida en los callejones y calles del campo de refugiados de Jabalia. Mi esperanza era que Alá prolongara mi vida para poder regresar con mi familia y mis seres queridos a nuestra ciudad natal, la ocupada Asqalan (Al Majdal). Pero la voluntad de Alá fue la primera, y su decreto es definitivo.
He vivido el dolor en todos sus detalles, he probado el sufrimiento y la pérdida muchas veces, pero nunca dudé en transmitir la verdad tal como es, sin distorsiones ni falsificaciones, para que Alá sea testigo contra aquellos que permanecieron en silencio, aquellos que aceptaron nuestro asesinato, aquellos que nos ahogaron y cuyos corazones no se conmovieron ante los restos dispersos de nuestros niños y mujeres, sin hacer nada para detener la masacre que nuestro pueblo ha sufrido durante más de un año y medio. Les confío Palestina, la joya de la corona del mundo musulmán, el latido del corazón de toda persona libre en este mundo.
Les confío a su pueblo, a sus niños inocentes y agraviados que nunca tuvieron tiempo de soñar o de vivir en seguridad y paz. Sus cuerpos puros fueron aplastados bajo miles de toneladas de bombas y misiles israelíes, destrozados y esparcidos por las paredes. Les suplico que no dejen que las cadenas, los silencien, ni que las fronteras los restrinjan. Sean puentes hacia la liberación de la tierra y su pueblo, hasta que el sol de la dignidad y la libertad se eleven sobre nuestra patria robada.
Les confío el cuidado de mi familia. Les confío a mi amada hija Sham, la luz de mis ojos, a quien nunca tuve la oportunidad de ver crecer como había soñado. Les confío a mi querido hijo Salah, a quien deseaba apoyar y acompañar a lo largo de su vida hasta que fuera lo suficientemente fuerte como para llevar mi carga y continuar la misión. Les confío a mi querida madre, cuyas benditas oraciones me llevaron hasta donde estoy, cuyas súplicas fueron mi fortaleza y cuya luz guio mi camino. Rezo para que Alá le conceda fuerzas y la recompense en mi nombre con la mejor de las recompensas. También les confío a mi compañera de toda la vida, mi amada esposa, Umm Salah (Bayan), de quien la guerra me separó durante muchos largos días y meses. Sin embargo, ella permaneció fiel a nuestro vínculo, firme como el tronco de un olivo que no se dobla, paciente, confiando en Alá y asumiendo la responsabilidad en mi ausencia con toda su fuerza y fe.
Les insto a que las apoyen, a que sean su apoyo después de Alá Todo poderoso. Si muero, muero firme en mis principios. Testifico ante Alá que estoy contento con Su decreto, seguro de encontrarme con Él y convencido de que lo que hay con Alá es mejor y eterno. Oh, Alá, acéptame entre los mártires, perdona mis pecados pasados y futuros, y haz que mi sangre sea una luz que ilumine el camino de la libertad para mi pueblo y mi familia. Perdóname si he fallado y reza por mí con misericordia, pues mantuve mi promesa y nunca la cambié ni traicioné.
No olviden Gaza… Y no me olviden en sus sinceras oraciones por el perdón y la aceptación. Anas Jamal Al-Sharif, 6 de abril de 2025. Cierro comillas.
Desde noviembre pasado, Sharif estaba amenazado por militares israelíes que lo acusaban de ser militante de Hamás, afiliación que fue negada por el periodista y por la cadena Al Jazeera. La carta no parece escrita por un terrorista. Aún así, algún medio de comunicación de Madrid ha señalado tras el asesinato que “podía ser un terrorista de Hamás”, dejando en el aire la certeza. ¿Y los otros cinco asesinados con él?
Juzguen ustedes tras la lectura de la carta que, a mi parecer, ayuda a reconciliarnos con el ser humano. Una denuncia profética en toda regla que se inspira en la búsqueda de la justicia de manera crítica y constructiva, y al mismo tiempo conciliadora. Y que venga del lado musulmán es una buena noticia. Y nuestro deber es divulgarla y repetir su mensaje hasta quedarnos roncos.
SILENCIAR AL PROFETA: EL ARZOBISPO DE QUITO IMPONE CENSURA PENAL AL PADRE GUIDO BASS POR DENUNCIAR ABUSOS DEL CLERO

Ha llovido desde que el Papa Francisco declaró la guerra a los abusos del clero, instaurando en la Iglesia el sistema de la ‘tolerancia cero’. Pero algunos jerarcas no sólo siguen encubriendo los abusos sino, además, matando al mensajero y silenciando a los pocos clérigos que, desde dentro, se atreven a denunciar. Tal es el caso del arzobispo de Quito, Alfredo José Espinoza Mateus que acaba de imponer un precepto penal canónico al sacerdote y canonista de su archidiócesis, Guido Bass, para que deje de denunciar los casos de abusos del clero y obligarle, de esta forma, a guardar silencio público.
En el ámbito canónico, un precepto penal es una advertencia de una próxima sanción, emitida por la autoridad eclesiástica. Pero, en el caso del padre Guido Bass, ya de entrada, se le imputa, sin pruebas, la comisión de varios delitos. Entre ellos, el de injurias e insultos a sacerdotes, obispos y al Nuncio Andrés Carrascosa, en redes sociales y periódicos digitales, así como el de abuso escandaloso de potestad eclesiástica, por publicar en redes delitos clericales. Con esta imputación, el arzobispo de Quito viola las propias leyes canónicas y el derecho del sacerdote a la presunción de inocencia y a la legítima defensa.
De hecho, para silenciar radicalmente al cura, el precepto penal canónico de monseñor Espinoza le prohíbe expresamente la publicación “por sí mismo o por terceros, en redes sociales y periódicos digitales o físicos” de noticias sobre delitos o conductas inmorales de sacerdotes, obispos o fieles de la Iglesia, bajo pena de suspensión y de iniciar un juicio penal canónico en su contra.
La noticia del precepto penal contra el padre Bass fue publicada en las redes sociales de la arquidiócesis de Quito, en un comunicado dirigido a los “sacerdotes y fieles”, fechado el 24 de julio del 2025. Poco tiempo después de la publicación del precepto penal, comenzaron a llegar a las redes del arzobispado mensajes de texto de cibernautas apoyando la labor profética del padre Guido Bass y cuestionando al arzobispo Alfredo Espinoza.
Para acallar también estas voces, monseñor Espinoza mandó borrar todos los comentarios y bloquear la posibilidad de realizar otros nuevos, mientras en sus intervenciones públicas se jacta de transparencia en la gestión y de tolerancia cero con los abusos.

Arzobispado de Quito
Comunicado en redes de la arquidiócesis de Quito (Facebook) del precepto penal impuesto a P. Guido Bass
Esta captura se hizo unos minutos antes de que estos mensajes de texto del Facebook de la archidiócesis de Quito fueron borrados el 24 de julio de 2025 a las 12:00 y bloqueada la posibilidad de comentar.
El padre Guido Bass viene ejerciendo el sacerdocio en la arquidiócesis de Quito desde hace 30 años y es conocido por su lucha a favor de las víctimas ante la impunidad, inacción y protección de los victimarios por parte de las autoridades eclesiásticas frente a delitos clericales de abusos, sobre todo sexuales y de poder.
El sacerdote lleva años denunciando presuntos delitos sexuales clericales y otras conductas delictivas, sin que nunca se haya hecho nada al respecto por parte de sus superiores. Primero, denunció ante el anterior arzobispo de Quito, Fausto Trávez. Después, ante el Vicario episcopal del sur, P. Giovanny Muyulema, ante el decano zonal del sur, P. Juan Carlos Jiménez y ante el actual arzobispo de Quito, Alfredo Espinoza Mateus. Ante la inoperancia de la jerarquía quiteña, no tuvo más remedio que visibilizar sus denuncias en redes sociales.
Tras sus denuncias fundamentadas a la opinión pública en redes sociales sobre abusos clericales de índole sexual (contra menores), de poder, de conciencia y de falso misticismo, el cura quiteño consiguió la sinergia de colectivos, inclusive algunos católicos, y cierta conciencia social, para distinguir entre pecado y delito.
Es habitual que el arzobispo de Quito, Alfredo Espinoza Mateus, bloquee el acceso a las redes sociales de sacerdotes de su arquidiócesis y de fieles que lo cuestionan o que, simplemente, preguntan sobre asuntos que lo incomodan, o que borre todo comentario que no le agrada.
Lo tiene fácil, porque los administradores de estos mass medias arquidiocesanos son el propio arzobispo y su secretario particular, el P. Gilbert Jiménez Abad, traído ex profeso desde Loja en 2019 y que cada vez hace alarde de mayor influencia en la arquidiócesis de Quito, fungiendo como párroco de una de las más solventes parroquias de los valles de Quito (Sagrado Corazón de la Armenia) y representando al arzobispo Espinoza, ante diversas instituciones.
Según cuentan varios sacerdotes, cuando tomó posesión como arzobispo de Quito, en 2019, Alfredo Espinoza Mateus, en la primera reunión del clero, denunció actos inmorales de los sacerdotes, como homosexualidad activa, vida en pareja de sacerdotes homosexuales con otros clérigos o laicos, acceso a discotecas y espacios gays, sacerdotes con hijos y abuso sexual clerical, entre otros.
En esa reunión, proclamó ante su clero que actuaría con “cero tolerancia” frente a estas situaciones. Además, en varias ocasiones, se refirió al P. José Valdivieso Berrezueta, ecónomo curial de su predecesor, Fausto Trávez, como un “ladrón” y lo cesó en el cargo de ecónomo curial.
Por eso el padre Bass y otros compañeros sacerdotes vienen pidiendo, desde hace años, una auditoría de los bienes y de los fondos del arzobispado, así como una investigación seria sobre los presuntos abusos económicos y de orden moral del ya fallecido P. José Valdiviezo y del arzobispo emérito Fausto Trávez. Pero tales particiones jamás han tenido eco. Al contrario, los curas que las solicitaron fueron cuestionados, llamados al orden y perseguidos.
Pero el padre Guido no se rinde ni se deja coaccionar fácilmente y el pasado día 5 de agosto presentó recurso de revocatoria del decreto penal ante su autor, el arzobispo Alfredo Espinoza Mateus, quien, al día siguiente, 6 de agosto del 2025, negó la pretensión, emitiendo un nuevo decreto de confirmación, esta vez, firmado por su obispo auxiliar David de la Torre, pues el arzobispo Alfredo Espinoza, estaba de viaje al Vaticano. De hecho, una publicación en redes del arzobispado de Quito da fe que participó en la audiencia general con el Papa León XIV, el 13 de agosto del 2025.
Quizás por eso, el apresurado documento de confirmación del precepto penal podría ser 'írrito' (inválido, nulo, sin fuerza ni obligación), pues está doblemente fechado, primero el 07 de agosto del 2025 y, a reglón seguido, el 06 de agosto del 2025.
En cualquier caso, el P. Guido Bass alzará recurso ante el Dicasterio para el Clero, superior jerárquico del arzobispo de Quito, ante su negativa de revocatoria. Este recurso es un escrito con argumentos de hecho y de derecho y un petitorio, que fundamentan su defensa en el ámbito administrativo de la Iglesia, buscando justicia por el abuso de poder del arzobispo de Quito, a pesar de que éste mantiene una buena amistad con el cardenal Lazzaro You Heung-sik, prefecto del Dicasterio para el Clero.
Según ha podido saber RD, en su petición, el padre Guido Bass, solicitará, asimismo, que ponga su caso en conocimiento de Mons. Jordi Bertomeu Farnós, del Dicasterio para la Doctrina de la Fe, conocido por las diversas misiones realizadas en diferentes países de América Latina sobre abuso sexual de menores por parte del clero.
El sacerdote Guido Bass, es titulado en Teología, Derecho canónico y Psicología y egresado de Filosofía. Como teólogo, ha caminado con su pueblo, promoviendo líneas pastorales con los más desfavorecidos e invisibilizados sociales: pobres, excluidos, personas con discapacidad, víctimas de abusos sexuales, inmigrantes, madres solteras, niños y jóvenes.
Es pionero en Ecuador, desde hace 14 años en la evangelización para personas con discapacidad y necesidades educativas especiales, catequizando y celebrando los sacramentos (Sta. Misa) en Lengua de Señas Ecuatoriana y haciendo adaptaciones curriculares para educar en la fe a personas con hasta el 92% de discapacidad intelectual, motriz o sensorial, siendo un referente en esta pastoral inclusiva.
Como psicólogo aborda los casos de dificultades y trastornos cognitivos conductuales y emocionales de niños, jóvenes, adultos, matrimonios y parejas, que llegan a su despacho o son conocidos por las visitas a los domicilios que realiza. Tiene un equipo psicológico y deportivo para el crecimiento humano y acondicionamiento deportivo de sus feligreses.
Como párroco y pastor, ha acompañado, junto a sus familiares, a las víctimas de abuso sexual clerical, de poder, de conciencia, ante el dolor y los trastornos provocados, los intentos autolíticos, la depresión y ansiedad severas, agravándose la situación por la banalización, la impasividad y menosprecio de los obispos, que jamás toman contacto con ninguna víctima, más aún las niegan, lo que incluso las ha conducido hasta el suicidio.
El caminar de varios lustros del P. Guido Bass frente a los abusos y el silencio cómplice de las autoridades eclesiásticas ha estado lleno de incomprensiones, descalificaciones, exclusión, ataques y amenazas por parte de la autoridad eclesiástica, de sus propios compañeros y hasta de parte de la feligresía, que se niegan a admitir como ciertos los hechos denunciados. Ha recibido amenazas de muerte, hasta de sacerdotes de su misma arquidiócesis.
Los dos últimos arzobispos de Quito, Fausto Trávez y Alfredo Espinoza Mateus, no sólo lo han mandado callar, sino que lo han amenazado con suspenderlo y dimitirlo del estado clerical, así como emprender acciones legales en su contra. A pesar de ello y de todas las consecuencias que implica su postura a favor de las víctimas de pederastia clerical, de abuso de poder y de conciencia, el padre Bass ha seguido firme en su línea pastoral de abogar, acompañar a las víctimas y denunciar a sus victimarios.
El padre Guido Bass, por otra parte y a pesar de la persecución a la que ha sido sometido, siempre ha permanecido obediente a sus obispos, sirviendo con solicitud pastoral en todas las parroquias que le han sido encomendadas en sectores periféricos y marginales. Su último servicio ha sido como párroco en Santa Rita, al sur de Quito, casi durante16 años, hasta el 14 de agosto del 2025.
Por el momento, la voz profética del P. Guido Bass ha sido silenciada, pero si la justicia del Dicasterio para el Clero resplandece, se liberaría de esta espada de Damocles que pesa sobre su cabeza y sobre su causa de denuncia del clero abusador.
Por eso, el sacerdote pide que se envíe a Jordi Bertomeu como visitador apostólico a Ecuador y, en particular, a Quito, ante la impunidad y la inacción de la autoridad eclesiástica frente a las denuncias de abuso sexual clerical, de poder y de conciencia.
Algunas de esas denuncias ya fueron publicadas en su día por RD y, como consecuencia de ellos, el Papa Francisco privó a monseñor Espinoza del birrete cardenalicio, para concedérselo al arzobispo de Guayaquil, monseñor Cabrera. Un ‘feo’ que monseñor Espinoza no perdona al Papa Bergoglio ni a RD. Y, mucho menos, al padre Guido Bass.
José Manuel Vidal
Religión Digital
LOS DERECHOS LGTBI SON DERECHOS HUMANOS Y CUALQUIER CRISTIANO DEBERÍA ENTENDER, Y DEFENDER, ESO

"Los derechos LGTBI son derechos humanos y cualquier cristiano debería entender, y defender, eso". El grito, lanzado por los co-presidentes de la Red Global de Católicos Arcoiris, Marianne Duddy-Burke y Christopher Vella, sirvió como pórtico de apertura a la V Asamblea Mundial de este organismo, que acoge e incluye a cristianos LGTBI de todo el mundo, y que han convertido a Madrid en la capital mundial del cristianismo diverso.
Desde ayer, y hasta el 25 de agosto, el Colegio Mayor Miguel Antonio Caro de la Ciudad Universitaria, acoge a unas doscientas personas, provenientes de medio centenar de países, unidos por su fe, y por su condición sexual, diversa. Bajo el tema ‘Caminar juntos/as/es: retos arcoíris después del Sínodo’, serán cuatro días de actividades, conferencias, oraciones y talleres. Con dos momentos muy especiales.
El 23 de agosto, por la tarde, en los Jardines de la Ermita de Virgen del Puerto, con la celebración de una vigilia ecuménica (el grupo, cada vez más, tiende a agrupar a distintas sensibilidades cristianas, no sólo católicas), y el 24 por la tarde, una Eucaristía, que finalmente no será pública por desavenencias respecto a quien había de presidir la celebración entre la organización y el Arzobispado de Madrid. Un Arzobispado que, no obstante, avaló la celebración del acto. De hecho, para hoy se espera la lectura de una carta del cardenal Cobo.
La asamblea ha comenzado con una oración común, que conmemora los diez años de la creación de la Red Global de Católicos Arcoiris. Marian y Christopher, en su alocución inicial, han recordado la relevancia de seguir “en un camino de apertura, un camino de Evangelio, un camino de justicia”, para conseguir “que las iglesias cristianas integren y acepten a las personas LGTBI”.
¿Por qué? “Por una cuestión de simple justicia y de derechos humanos. Los derechos LGTBI son derechos humanos y cualquier persona cristiana debería entender y defender eso”. Entre los ponentes invitados, y que intervendrán en los próximos días, se encuentran teólogos como Cristina Inogés, James Allison, María Luisa Berzosa (presente ayer en la inauguración) o Renato Lings, así como otros representantes del cristianismo africano cuyos nombres se mantienen en el anonimato porque en sus lugares de origen la homosexualidad continúa estando penada por ley. No sólo se considera un pecado, sino también un delito. Queda mucho por hacer.
Jesús Bastante
Religión Digital
COMPARTIENDO UNA EXPERIENCIA INTERRELIGIOSA DESDE LA INDIA

Quiero compartir un testimonio personal de mi estadía en Pune (India), donde estoy teniendo la oportunidad de conocer esta realidad, dejándome enriquecer por ella. Y, así ha sido, porque todo lo diferente abre la mirada, cuestiona la propia comprensión y dispone para desprenderse de las convicciones que creemos inamovibles para acoger la multiplicidad de visiones legítimas y, también, verdaderas.
Antes de hablar de la vivencia de fe, no puedo dejar de decir una palabra sobre la realidad. Estoy viviendo en un barrio muy sencillo con todo lo que ello implica. Concretamente, aunque al apartamento donde vivo no le falta ningún servicio básico, el conjunto es de mucha precariedad, de demasiada necesidad. Verdaderamente, India, es un país muy poblado y muy pobre, eso significa que sientes demasiadas personas a tu alrededor y las necesidades están ahí frente a tus ojos. Por ejemplo, el apartamento de al lado de donde vivo, aloja a cuatro matrimonios, con sus respectivos hijos, en un espacio de dos habitaciones (sé que eso también pasa en muchos barrios pobres de nuestros países, pero, en esa ocasión, estoy aquí, viviendo con estos vecinos). Hay tanta basura por las calles que los “cuervos” son infinitos y producen un ruido ensordecedor y casi te los topas cuando caminas. Y, hablando de las calles, prácticamente no hay andenes y, como es tiempo de lluvias, el barro lo cubre todo y caminas con el miedo real de resbalarte fácilmente. Pero un punto álgido es el transporte. Abundan los rickshaws (mototaxis), las motos y los carros (no hay muchos autobuses por la zona en que vivo) y, aunque en algunos lugares hay semáforos, es como si no existieran, además de que casi siempre están dañados. Aquí el transporte va por donde quiere: no hay derecha, ni izquierda, no hay cruces prohibidos, todos hacen lo que quieren, usan el pito continuamente, y como no hay andenes, los peatones tenemos que mantenernos bien alertas para esquivar todos esos medios de transporte y lograr pasar al otro lado. No crean que estoy exagerando en esta experiencia del transporte. Al menos, por donde vivo y, en algunos otros lugares a donde he ido, incluidas otras ciudades (Honavar, Goa, New Delhi, Agra, Jaipur) es así. Añadiendo que, las vacas forman parte del panorama de las calles y también hay que esquivarlas. Las vacas se consideran sagradas, solo que cuando no las pueden mantener, las sueltan y vagan por toda parte. Realmente, todo este panorama callejero me ha impresionado mucho. Pero lo más abrumador es la pobreza. Mucha gente viviendo en la calle, en condiciones inhumanas. Mucho perro y gato callejero y en muy mal estado, sin que falten las ratas que me asustan bastante. Todo lo descrito aquí, no significa que no haya otros lugares muy ricos, con desborde de lujo y oportunidades para algunas porciones de la población.
Ahora bien, lo que, en verdad, quiero compartir es la vivencia religiosa que he podido percibir. La pluralidad de religiones se nota a cada paso. Hay muchas mezquitas musulmanas cerca de donde vivo y cinco veces al día se oye al IMAN haciendo la oración. También hay muchos templos hindúes y la gente entra a hacer sus ofrendas y conseguir las bendiciones de las divinidades. Por parte de los católicos, no hay tantas parroquias, pero tampoco faltan. Los creyentes asisten, casi diariamente, a misa, escuchándose también, desde el lugar donde vivo, los cantos y oraciones de la liturgia, porque en todo lado utilizan micrófonos de largo alcance. Lo más interesante, es que todos conviven, se respetan y se aceptan. Sin embargo, en este país, con mayoría hinduista, las directrices políticas del actual gobierno están restringiendo esta pluralidad de religiones y se prohíbe rotundamente venir aquí en plan de evangelización. Pero, como ya dije, en la vida diaria, conviven tranquilamente y me hace pensar en tantos esfuerzos por establecer el diálogo interreligioso cuando aquí simplemente se vive cotidianamente. Verdaderamente, Dios está presente mucho más allá de nuestras propias creencias y supera muchas cosas que defendemos en la Iglesia como si no hubiera más formas de vivir la relación con la trascendencia. En países como este, es un hecho y nadie lo pone en duda. O vamos a creer que el 80% de la población de la India que es hinduista, ¿no conoce a Dios? ¿no se va a salvar? o ¿viven en el error? Es imposible pensar así y por eso, la vivencia cercana con estas realidades, aumenta el convencimiento de la presencia de Dios de muchas formas y, según las diferentes culturas, y el impulso al bien que Dios suscita en las múltiples religiones.
Como el catolicismo es minoritario (también hay confesiones protestantes) la cohesión de los que asisten a cada parroquia es muy fuerte. Se conocen, comparten una merienda a la salida de la misa y su participación es muy activa y frecuente. Hay una buena vivencia de comunidad.
En general, en medio de todo el caos que describí al principio, hay unos valores evidentes: la sencillez, la austeridad, el respeto hacia lo sagrado, la valoración de la experiencia religiosa, la decisión personal de pertenecer a una religión y vivir los valores que ahí se proclaman, sin imponerlos a nadie y sin juzgar a los demás. Existe un respeto hacia la creación y un delicado servicio hacia los demás.
Lamentablemente, desde mi punto de vista, la situación de la mujer sigue siendo muy limitada. En casi ninguna mezquita musulmana aceptan mujeres y muchas llevan burka, es decir, cubiertas con el vestido negro de cabeza a pies, solo con una ranura para los ojos, aunque algunas ni esa ranura tienen. ¿Cómo ven el exterior? ¡Ni idea! Las hinduistas siguen con la realidad de las castas y, aunque legalmente están abolidas, en el imaginario siguen vigentes, pudiendo aspirar a grandes cosas si eres de las castas altas o resignarte a tu suerte si eres de las bajas. Y, en el catolicismo, aunque en algunos lugares hay más apertura y se busca la igualdad, en muchas zonas, especialmente rurales -la India tiene un 65% de zonas rurales-, el obispo “impone” ciertas normas a las mujeres (usar el velo obligatoriamente) y las excluye de lugares de participación. No pareciera que la “sinodalidad” haya pasado por ahí.
Aunque no he podido acercarme demasiado a otros aspectos de esta parte de India, existe un ambiente cultural y científico muy acentuado, de tal manera que llaman a Pune, la “Oxford” de la India, y también no deja de haber movimientos sociales que buscan transformar la realidad. Espero tener más contacto con estos aspectos, en breve.
Finalmente, me queda la convicción profunda del sentido religioso de los pueblos y de sus múltiples expresiones. De aquí me surge también, una pregunta honda sobre cómo todas las religiones podrían encarnarse o comprometerse más con la realidad y no quedarse, a veces demasiado, solo en la parte de relación personal con Dios o de cumplimiento de ritos y normas. En un país tan religioso como este, no me parece que la fe sea un motor evidente de transformación. Pero, puedo equivocarme. Lo cierto es la urgencia de testimoniar al Dios que se compromete con su creación y cuenta con nosotros para llevarla a feliz término. Sin duda, este tiempo que he vivido aquí, me agrandará la visión de mundo, de fe, de cultura, de religiones.
Consuelo Vélez
Religión Digital
ESTO NO VA, NO ARRANCA

En mi última entrega (¿Puede la Iglesia reformarse? Blog RD), finalicé mi reflexión así: “Personalmente, no me resigno ni acepto la inscripción de Dante en la entrada al infierno: ‘Abandonad toda esperanza’. Prefiero a Teilhard de Chardin, s.j., que dejó escrito: "Toda nueva verdad nace como herejía, tanto más cuanto más nueva sea". ¡Pura sabiduría humana!
Al glosar José María Vigil una comunicación del Foro de Curas de Madrid elogió, con acierto, su conexión con lo que nos ocurre en la Iglesia: “todos percibimos que esto no va, y todos vemos que el debate no se puede hacer superficialmente, sino planteándolo bien y afrontando los ‘problemas teológicos subyacentes’. Pero no se abordan. No se puede”. Diagnóstico certero. Pero, ¿cómo, entonces, salir del actual estancamiento?
El muy llorado Papa argentino tuvo el coraje de hacer una llamada potente a una vuelta a los inicios, al cristianismo primitivo. No se entendió el significado de su mensaje y mucho menos la profunda trascendencia renovadora que entrañaba. Se prefirió entretener el tiempo, enzarzados en las divisiones y enfrentamientos mutuos (1 Cor 1, 10-17). Lo cual me recuerda el reproche de Jesús al ser preguntado por los discípulos por qué les hablaba en parábolas (Mt 13, 10-18). Él les contestó: “por esto les hablo en parábolas, porque miran sin ver y oyen sin oír ni entender. Se cumple en ellos la profecía de Isaías que dice: ’Oiréis y no entenderéis, miraréis y no veréis, porque está embotado el corazón de este pueblo. Sus oídos están entorpecidos y han entornado sus ojos para no ver con sus ojos ni oír con sus oídos, para no entender y convertirse de modo que yo los cure’”. ¿Acaso nos sentimos excluidos de padecer semejante ceguera y embotamiento del corazón? “Quien tenga oídos, que oiga” (Mt 13, 9).
A la vista del comportamiento de vida de quienes se han sentido, a lo largo de la historia, seguidores de Jesús, me atrevería a decir aún más: Desde un principio, desde los inicios del cristianismo, se ha rehuido la realidad, o, mejor, no se ha querido ver. Todo se fue enredando sin remedio, se fue, con el tiempo, descentrando y alejando de Jesús, el verdadero y único centro. Todo se volvió de muy difícil retorno hacia la conversión personal. Demasiadas estructuras, rituales y normas, demasiada tradición inmutable, demasiada palabrería. Pero, muy poca vida individual y comunitaria. Digámoslo sin ambages: no devolvimos al César lo que era del César ni a Dios lo que erade Dios (Mt 22, 21). Perdimos, en su momento, la oportunidad de reencontrar el verdadero camino: separar religión y política (Hannah Arendt). Se sigue sin llamar la atención de este mundo por el amor que nos profesamos los cristianos (Tertuliano). Más bien lo hacemos por el odio, que nos enfrenta y divide. Sí, también la Iglesia está muy polarizada.
Personalmente, también tengo la impresión “como si todo se hubiera detenido …No se termina de arrancar” (Larraya Legarra, RD), después de la muerte de Francisco. ¿Será que nos tuvo mal acostumbrados? Si miramos hacia abajo, nos encontramos con una Jerarquía, a todos los niveles, paralizada o como si no supiese qué hacer. ¿Qué está ocurriendo? ¿Acaso asistimos a un nuevo posicionamiento, relativamente contemporizador hacia dentro y fuera de la Iglesia? ¿Será capaz León XIV de “mantener viva la voz profética de la Iglesia sin caer en la neutralidad tibia ni en alianzas instrumentales"? Éste es su reto, según Spadaro (RD). Confieso mi turbación y mis dudas. Prefiero, no obstante, dar tiempo al tiempo y esperar a que se ‘abra el cielo´ (Lc 3, 21). Lo deseo vivamente.
Creo, desde mi perspectiva cristiana, que hay que volver a la olvidada mirada al principio. Escucha este texto: “Dijeron los discípulos a Jesús: ’Dinos cómo va a ser nuestro fin’. Respondió Jesús: ¿Acaso habéis descubierto ya el principio para que me preguntéis por el fin? Sabed que donde está el principio, allí estará también el fin. Dichoso aquel que se encuentra en el principio: él conocerá el fin y no saboreará la muerte” (ET, n. 18). Referencia clara y explícita al momento de la creación, al Génesis, al origen divino, al ser hijos de Dios y hermanos todos, pues fuimos creados a imagen y semejanza de Dios (ET, n, 50).
La grandeza y esencialidad de esta enseñanza del apóstol Tomás radica, precisamente, en que “no nos dice que es lo que tenemos que creer, sino que nos reta a descubrir lo que está escondido dentro de nosotros mismos” (Elaine Pagels). Nos reta a la búsqueda personal de Dios, sin dejar de buscar hasta que encontremos (ET, n. 2) pues, como nos recuerda el propio apóstol (ET, n. 70), “cuando saquéis lo que hay dentro de vosotros, esto que tenéis os salvará”.
Gregorio Delgado del Río
Religión Digital




